Archivo de la etiqueta: Bibliotecas

Finalistas del Premio Internacional 2018 a la Biblioteca Pública del Año

biblioteca-villa_lobos

Biblioteca del Parque Villa-Lobos en Brasil

 

Un total de 35 bibliotecas de 19 países de todo el mundo han solicitado ser consideradas para el Premio Internacional 2018 a la Biblioteca Pública del Año. Los numerosos solicitantes se han reducido ahora a cinco bibliotecas nominadas, una de las cuales pronto se convertirá en la mejor biblioteca pública del mundo para 2018.

Las bibliotecas nominadas han sido seleccionadas por un jurado compuesto por miembros de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA), que está detrás del premio junto con Systematic.

El jurado ha evaluado a los numerosos candidatos en función de seis criterios diferentes, entre los que se incluyen la medida en que la biblioteca tiene en cuenta el nuevo desarrollo digital, la cultura local, la sostenibilidad y los deseos y necesidades de los usuarios.

Las nominadas son…

 

  • Biblioteca Central de Austin en los EE.UU., por su enfoque en la sostenibilidad, con su propia producción de energía y sistemas de agua de lluvia, así como su alta flexibilidad – en términos de diseño interior y mobiliario.

 

ncl_location_page_large

 

  • Biblioteca del Parque Villa-Lobos en Brasil. El jurado lo explica con el ambiente luminoso y abierto de esta biblioteca pública, que la convierte en un lugar atractivo para pasar el tiempo. Además, se destaca como una biblioteca muy activa, cuyo interiorismo y arquitectura permiten la realización de actividades de muy diversa índole.

 

biblioteca2bparque2bvilla2blobos2b252812529

 

  • KopGroep Bibliotheken de los Países Bajos, debido al éxito de la biblioteca en la integración con su entorno y a la cooperación con el teatro, el café y la universidad locales. Otra explicación radica en la interacción entre la arquitectura antigua y la nueva, que enfatiza armoniosamente lo mejor de ambas.

 

gebouw-1

 

  • Deichman Biblo Toyen de Noruega ha sido nominada por la amplia participación de los usuarios, que se refleja en el diseño interior. Además, los esfuerzos de la biblioteca con los jóvenes más vulnerables para quienes la biblioteca actúa como agente de cambio, en cooperación con organizaciones locales y especialistas profesionales.

 

aatvos_stovner-deichman-oslo_social-library-design10

 

  • Biblioteca Regional de Tampines en Singapur. Al facilitar los intereses deportivos y de ocio, la biblioteca y los servicios a los ciudadanos, esta biblioteca se ha convertido en una pieza central para los ciudadanos de Singapur. Además, el jurado destaca el espacio abierto y las plantas de la biblioteca, dirigidas a diferentes grupos de edad.

 

tampines-hub-new-library-kids-level-3

 

El ganador de la Biblioteca Pública del Año 2018 será seleccionado entre estos cinco nominados. La Biblioteca Pública del Año es un premio anual que se otorga a una biblioteca pública que es de nueva construcción o que está instalada en locales que no se utilizaban anteriormente para fines bibliotecarios. El título de Biblioteca Pública del Año va acompañado de un premio de 5.000 dólares, patrocinado por Systematic.

El ganador de la Biblioteca Pública del Año 2018 será anunciado durante la Reunión Anual de la IFLA, que tendrá lugar el 28 de agosto en Kuala Lumpur, Malasia.

La nueva Biblioteca Central de Helsinki

mc70516_103518_amos_rex_interior_jkmm_architects

La Biblioteca Central de Helsinki Oodi, diseñada por ALA Architects, está casi terminada en Finlandia. La biblioteca, que abrirá sus puertas el 3 de diciembre de 2018, está situada en el distrito cultural de Tööölönlahti, donde se ubicará como un «poderoso e icónico diseño temporal» entre otros hitos arquitectónicos.

 

Situada frente al Parlamento finlandés, el programa representa una interacción entre el Estado y sus ciudadanos, «una nueva vía para promover la libertad de expresión y la democracia».

La intención de Oodi es servir como biblioteca tradicional para 100.000 libros y como promotora de la cultura digital. Organizada en tres niveles, la planta superior está dedicada a las funciones tradicionales de la biblioteca a través de un espacio adaptable con paredes de cristal, un amplio balcón y amplias vistas de la ciudad. La planta media está dedicada a «aprender haciendo» (makerspace) con talleres urbanos y estudios digitales, mientras que la planta baja sirve como extensión de una plaza pública con una sala polivalente para exposiciones, cafeterías y un cine.

mc70516_102246_helsinki_central_library_ala_architects

mc70516_103342_amos_rex_square_jkmm_architectsmc70516_102631_helsinki_central_library_top_floor_view_to_parliament_house

Países Bajos logra un acuerdo con Kluwer para permitir depositar en acceso abierto algunos artículos publicados por la compañía transcurridos 6 o 12 meses a su publicación

43096493602_f60a9917be_b_d

La Asociación de Universidades de los Países Bajos (VSNU) ha anunciado un acuerdo de acceso abierto verde con Wolters Kluwer. Las partes han acordado que los artículos académicos de estas 27 revistas podrán ser publicados en el dominio público de 6 a 12 meses después de la fecha de su publicación en Navigator y en las otras plataformas de Wolters Kluwer. El acuerdo incluye 27 revistas jurídicas.

 

Hace unas semanas aparecía la noticia de que Suecia apoyaba a las revistas de acceso abierto y boicoteaba a Elsevier, que 3.000 investigadores del mundo de la inteligencia artificial, que investigadores alemanes renunciaban a las publicaciones de Elsevier para impulsar el acceso abierto en todo el país hacían lo propio con las revistas de Springer Nature. Algo se mueve en el entorno de la edición científica.

Como parte de sus negociaciones con Wolters Kluwer para ampliar los contratos de las licencias de acceso a la investigación en Derecho, la Asociación de Universidades de los Países Bajos (VSNU) ha llegado a un acuerdo de condiciones de acceso abierto con la compañía, de manera que las 27 revistas académicas de la colección de literatura legal de Wolters Kluwer, estarán sujetas a nuevas y explícitas normas de embargo en libre acceso.

Así las partes interesadas han acordado que los artículos académicos de estas 27 revistas podrán ser publicados en el dominio público después de entre 6 a 12 meses de la fecha de su publicación en Navigator y en las otras plataformas de Wolters Kluwer.

En términos generales, los períodos de embargo con respecto a los artículos se consideran una forma de acceso abierto verde. Si bien, el objetivo declarado de la VSNU es asegurar la sosteniblidad del acceso abierto a los artículos mediante la ruta dorada, este acurdo es un hito importante, ya que según manifestó Anton Pijpers, negociador en nombre de VSNU y Presidente de la Junta Directiva de la Universidad de Utrecht. «si bien aún no es posible el acceso abierto en la ruta dorada, el acceso abierto mediante la ruta verde es el primer paso en la dirección correcta»

 

«Bibliotecas = Comunidades fuertes» campaña de la ALA para demostrar el valor de las bibliotecas

28276571007_4bdb80c5fa_b_d

Una de las cuestiones clave para la relevancia de las bibliotecas en la sociedad del conocimiento es el de su visibilidad y la capacidad para demostrar el valor que tienen para los ciudadanos y sus comunidades; por eso el objetivo de la campaña “Libraries = Strong Communities” es llamar la atención sobre el importante papel que desempeñan las bibliotecas de todo tipo dentro de sus comunidades. 

 

En una época llena de conflictos políticos y sociales, las bibliotecas siguen jugando un papel inestimable en el suministro de recursos y conocimientos especializados que fomentan la participación de la comunidad y transforman la vida de las personas  a través de la educación y el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

De este modo, la presidenta de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA), Loida García-Febo, presentó “Libraries = Strong Communities”, una campaña dirigida a resaltar el valor de las bibliotecas universitarias, públicas y escolares. Esta iniciativa quiere despertar la conciencia pública sobre el valor de las bibliotecas y el personal bibliotecario, y crear una corriente de apoyo a nivel local, estatal, nacional y mundial. García-Febo anunció el proyecto durante la Conferencia Anual de la ALA en Nueva Orleáns, y dijo que «Las bibliotecas proporcionan algo más que libros. Apoyan la participación de la comunidad y la prestación de nuevos servicios que se conectan estrechamente con las necesidades de los usuarios. A medida que las bibliotecas se transforman, debemos aprovechar cada oportunidad para mostrar su magnífico trabajo» y continuó argumentando que «Las bibliotecas son piedras angulares de la democracia, que proporcionan libre acceso a la información y facultan a los ciudadanos para tomar decisiones informadas».

“Libraries = Strong Communities” incluirá mensajes utilizados por la anterior campaña de la ALA sobre concienciación del valor de las bibliotecas «Libraries Transform». Las herramientas publicitarias para lograr el objetivo, incluyen comunicados de prensa, declaraciones públicas, plantillas y una página de Facebook, que estarán disponibles para que las personas y bibliotecas participantes que deseen mostrar su apoyo a las bibliotecas tengan una canal donde hacer visible esta información. Para los interesados en seguir las actividades de la campaña en tiempo real se ha habilitado el hashtag #LibrariesStrong.

 

Gente Habanera. Bibliotecas y música. Planeta Biblioteca 2018/06/28

43012156732_df3d9146c7_b_d

Ir a descargar

 

Hoy a visitado nuestro programa Margarita Taladriz y Maimen Diez Hoyo, ambas bibliotecarias y pertenecientes al grupo de música coral Gente Habanera. Ellas nos han hablado de como se formó esta curiosa agrupación musical de profesionales de bibliotecas, de su trayectoria, y de sus actuaciones. Pero además hemos hablado con ellas sobre algunas cuestiones profesionales y de su punto de vista de la labor de las bibliotecas.

El 89% de las bibliotecas públicas estadounidenses ofrecen algún programa «maker»

situ_studio_storefront_outpost_maker_space

2017 Maker Programs in Public Libraries. Washington [e-Book]  D.C., Library Journal, 2017.

Texto completo

 

¿Las bibliotecas públicas ofrecen programas “creadores” para sus usuarios? La gran mayoría lo hacen -el 89%- , mientras que sólo 11% no lo hacen, y aquellas que no les ofrecen están pensando hacerlo,; según datos proporcionados en la última encuesta de Library Journal sobre los servicios “makerspaces” en bibliotecas públicas para adultos, adolescentes y niños. Este exhaustivo informe de 72 páginas presenta los resultados de la encuesta de 2017, incluyendo datos desglosados por tamaño y ubicación de la biblioteca (población atendida y población urbana/suburbana/rural/pequeña ciudad).

 

La programación de actividades creativas o de fabricación (makerspaces) puede ofrecer oportunidades únicas para que las bibliotecas se conecten con sus comunidades y sus usuarios de nuevas maneras, fortaleciendo la labor de la biblioteca como un espacio para la expresión creativa y el aprendizaje. Sin embargo, como indican las respuestas a la encuesta de Library Journal (LJ) , los bibliotecarios públicos todavía están probando qué tipos de programas y equipos se adaptan a los recursos de sus instituciones y a las necesidades de la comunidad. Aunque muchas bibliotecas están experimentando desafíos y frustraciones, están comprometidas a experimentar con hacer algo nuevo.

La prestigiosa revista Library Journal (LJ) recientemente encuestó a bibliotecarios públicos en los Estados Unidos y Canadá para conocer la popularidad de los programas maker y qué tipos de actividades creativas eran las más comunes. Para ello LJ distribuyó la encuesta entre 7.000 bibliotecarios públicos del 10 de marzo de 2017, hasta el 3 de abril, con 404 respuestas. Según los resultados de la misma, el 89% de las bibliotecas públicas ofrece programas maker. Los programas de espacios creativos para niños son los que se ofrecen con más frecuencia (el “83%” de las bibliotecas), seguidos por los programas para adolescentes (73%). y finalmente programas “fabricantes” para adultos.

Las actividades maker parecen disfrutar de una amplia adopción, ya que el 89% de los encuestados informaron que ofrecían algún tipo de programas con actividades creativas, aunque con mayor frecuencia para niños y adolescentes. La programación de actividades creativas es mucho más común en bibliotecas más grandes: El 77% de las bibliotecas que atienden a poblaciones menores de 25.000 habitantes ofrecen algún tipo de programa de fabricación, frente al 96% de las bibliotecas que atienden a poblaciones de entre 100.000 a 499.000 habitantes. La mayoría de los bibliotecarios de instituciones que aún no ofrecen programas creativos expresaron su interés en hacerlo, con un 66% de ellas, que no ofrecen programas de este tipo pero que desean saber cómo empezar a hacerlo y un 63% de esta proporción que preguntaron cómo financiar espacios de fabricación.

Algunos bibliotecarios que inicialmente dijeron que su biblioteca no ofrecía programación sobre espacios creativos (makerspaces), sin embargo, informaron que ofrecen actividades que a menudo se incluyen bajo esa rúbrica, particularmente las que requieren de tecnologías básicas como cocinar, pintar y escribir creativamente, lo que demuestra una falta de consenso dentro de la profesión en cuanto a lo que constituye un programa de de fabricación. La encuesta de LJ definió el término de manera amplia, abarcando actividades creativas como la artesanía y la costura que necesitan sólo de tecnologías básicas. La programación de la biblioteca abarca toda la gama, desde actividades de artesanía hasta clases de programación informática.

En general, aunque la gama completa de actividades sigue siendo diversa, la tendencia parece ser hacia programas que promueven la alfabetización digital mediante el uso de nuevas tecnologías, especialmente para audiencias más jóvenes. Los programas para adultos más populares son: artesanía (30%), cocina (28%), impresión en 3-D (27%) y costura (25%). Sin embargo, para los adolescentes, las ofertas más populares son cocinar (27%), programar (26%), imprimir en 3-D (22%) y artesanía (20%); para los niños, las más populares son los kits de LEGO/construcción (35%), artesanías (29%), robótica (19%) y cocina (10%).

ljx170601webdixon4

 

Respecto a la encuesta anterior llevada a cabo en 2014, en los últimos tres años, los programas que tuvieron un mayor incremento y aceptación fueron los de programación (del 36% de las bibliotecas públicas al 65%), pintura/dibujo (del 43% al 69%), impresión en 3D (del 23% al 45%), robótica (del 32% al 53%) y kits de construcción (del 71% al 87%). Actividades como cocinar, jardinería, artesanías y álbumes de recortes tuvieron menos aceptación.

Otras actividades bajo demanda para todas las edades incluyen la fabricación de joyas, jardinería, álbumes de recortes, música, creación de libros, animación, circuitos, corte de vinilo o láser, diseño gráfico y edición de vídeo. Un bibliotecario de Colorado señaló: «Todo lo relacionado con aprender a programar se llena rápidamente», mientras que un bibliotecario de Idaho encontró que los talleres de impresión en 3D para adolescentes y adultos se llenan «con meses de anticipación». Los programas de artesanía menos técnicos tienen un fuerte atractivo, según Gina Dreyer, de La Five Library, CA, porque los adolescentes «también están interesados en aprender más destrezas que no se enseñan en las escuelas, destrezas más antiguas que tradicionalmente se transmitían entre los miembros de la familia como coser, tejer y bordar».

La presentación de tales clases creativas requiere de maestros bien informados que puedan guiar a los usuarios. Con frecuencia, las bibliotecas diseñan la programación de fabricación en torno a las habilidades del personal bibliotecario, o capacitan al personal en las habilidades apropiadas para los cursos deseados. La programación, en particular, es un tema en el que los instructores bibliotecarios a menudo estudian habilidades para mantenerse por delante de sus clases, mientras que las bibliotecas tienden a asociarse con expertos locales cuando se trata de cocinar.

Los bibliotecarios que respondieron a la encuesta expresaron su deseo de desarrollar sus propias habilidades en temas más «técnicos» como programación, robótica, animación, diseño de videojuegos y circuitos. Algunos de los que respondieron a la encuesta señalaron que sus programas cayeron en picado cuando los requisitos técnicos de los materiales excedieron las habilidades del personal disponible.

Las bibliotecas con un número limitado de empleados necesitan asegurarse tener suficiente personal disponible para apoyar la ambiciosa programación Maker. Se da un desglose casi parejo de instructores voluntarios (64%) y de instructores pagados (52%). Alrededor del 61% de las bibliotecas se proponen reclutar instructores de diversos áreas de conocimiento.

Más de la mitad de las bibliotecas que respondieron se asocian con miembros de la comunidad local, expertos u organizaciones para llevar a cabo los programas de sus makerspaces. La mayoría, el 72%, se alía con organizaciones locales para coordinar proyectos Maker, más comúnmente escuelas y clubes. Otros socios comunes son los museos, las asociaciones cívicas y los campamentos. Casi todas las bibliotecas (97%) que no están actualmente asociadas con organizaciones locales lo desean o lo considerarían.

El equipo y los suministros físicos, así como un lugar de reunión, son clave para el éxito de la programación. Alrededor del 43% de los encuestados tienen un espacio dedicado a a las actividades creativas, y el 18% de esos espacios son para todas las edades. Algo más de la mitad de las bibliotecas con un espacio dedicado a Maker (56%) lo crearon convirtiendo un área existente infrautilizada, como una sala de reuniones o de almacenamiento, mientras que el 21% redujo el espacio dedicado a estanterías de libros para acomodar un nuevo espacio. Para casi una cuarta parte de las bibliotecas, la creación de los  espacio supuso una nueva construcción: para algunas, el área formaba parte de un nuevo edificio, mientras que otras incluían el espacio creativo como complemento.

Las herramientas más comunes que se encuentran en los makerspaces de bibliotecas máquinas para hacer insignias, impresoras 3D y cámaras o equipos de vídeo. Otros incluyen laminadoras, máquinas de coser, equipos de audio, equipos de video, cortadoras láser y cortadoras de vinilo. También utilizan herramientas de software como LittleBits (que se encuentran en el 48% de las bibliotecas públicas con programación creativa), MaKey MaKey y Scratch (ambos se encuentran en el 40% de las bibliotecas que contestaron). En las bibliotecas más grandes, LEGO Mindstorms son los productos más comunes. Así comoy otros kits de circuitos, robots programables, y microcontroladores. La gran mayoría de las bibliotecas (88%) no permiten que sus kits circulen fuera del edificio, y el 74% comparten suministros y equipos entre varias sucursales.

Las bibliotecas que respondieron gastaron un promedio de 2,952 $ en programación de creativa durante el último año. Muchas bibliotecas utilizan esos fondos para comprar materiales para artes y manualidades, libros, kits de circuitos y kits de robótica. Sólo el 20% de los bibliotecarios que respondieron dijeron que esperan un aumento en los fondos para los programas Maker el próximo año. Además del presupuesto general de programación de la biblioteca, las bibliotecas también dependen del apoyo y las subvenciones de Amigos de la Biblioteca. Sólo el 8% de las bibliotecas informaron de que tenían un presupuesto dedicado a financiar los espacios creativos.

La falta de fondos, suministros y capacidad del personal son los principales factores que impiden a las bibliotecas probar o iniciar nuevos programas Maker. En el caso de las bibliotecas que aún no tienen programación, la mayoría alegan la falta de espacio y expresan su preocupación por la falta de interés de los usuarios. También los bibliotecarios que respondieron a la encuesta informan que los usuarios adultos parecen estar menos cómodos con la programación de actividades creativas que los más jóvenes.

 

 

El uso legítimo en las artes visuales: lecciones para los planes de alfabetización en bibliotecas

2018-06-15_08-47-59

Alexander Watkins, Bridget Madden, Alexandra Provo, Danielle Reay y Anna Simon. Fair Use in the Visual Arts: Lesson Plans forLibrarians. The Art Libraries Society of North America (ARLIS/NA) , 2018

Texto completo

Los autores guían a los profesionales de la información artística en la creación de experiencias de aprendizaje que capacitan a los estudiantes para comprender los derechos de autor y aprovechar el uso justo en su arte, diseño y prácticas académicas.

El Código de Buenas Prácticas en el Uso Justo de las Artes Visuales de ARLIS/NA en 2015, es un documento clave que tiene el potencial de transformar el uso de las imágenes en las artes visuales. La educación será una parte esencial de la integración del Código en las artes visuales, y los profesionales de la información artística están bien posicionados para enseñar el uso justo y el código ético.

Este libro fue creado para promover la misión de ARLIS/NA de apoyar el papel evolutivo de los profesionales de la información artística, que incluye cada vez más derechos de autor y  formacióm sobre el uso justo. Los planes de lecciones de este libro ayudarán a lla formación en torno a los derechos de autor a través de actividades y tareas atractivas. Los planes de clases también pretenden inspirar a los profesores con experiencia en la enseñanza del uso justo a través de ideas creativas y nuevas formas de integrar la enseñanza de los derechos de autor en las clases de arte, los proyectos de humanidades digitales y la educación en diseño.

 

La Biblioteca Pública de San Francisco galardonada como mejor biblioteca del año por Library Journal

 

ljx180602webloy1b

Texto basado en 2018 Gale/LJ Library of the Year: San Francisco Public Library
By John N. Berry III  en Library Journal June 5, 2018

Ver original

 

La Biblioteca Pública de San Francisco (SFPL, por sus siglas en inglés), con su personal comprometido, liderazgo transformador, increíble variedad de programas, asociaciones, popularidad y conexiones con la comunidad ha sido considerada por Library Journal como la mejor biblioteca de 2018 por ser un modelo e inspiración para las bibliotecas públicas de todo el mundo por la diversidad de servicios que ofrece para todos miembros de su comunidad sin excepción alguna.

 

Cada año, la revista Library Journal, una publicación comercial estadounidense para bibliotecarios, reconoce a la mejor biblioteca que sirve a sus comunidades desde 1992. «Nos preocupamos los unos por los otros, y nos celebramos los unos a los otros. Nuestros bibliotecarios, nuestros gerentes, todos pasan por un entrenamiento de excelencia de servicio«, dice el director de la biblioteca Michael Lambert. La gente se ha comprometido con el modelo de servicio enfocado en el cliente, y se han comprometido a ser una biblioteca segura y acogedora, un lugar preferido por y para todos.

La eficacia de las innovaciones de la Biblioteca Pública de San Francisco (SFPL) para satisfacer las necesidades de la comunidad es medida por un equipo de análisis interno encabezado por un director de análisis, lo que a su vez es una innovación.

La inclusión ha sido durante mucho tiempo un foco de atención en la San Francisco Public Library (SFPL), pero ha adquirido nueva urgencia en el clima político actual, algo de lo que la dirección no rehuye. «El día después de las elecciones de 2016 tuvimos nuestra reunión del Foro del Futuro de la Biblioteca. Luis Herrera reconoció que la gente de la sala se sentía afectada. Descartamos la agenda que habíamos preparado y mantuvimos un diálogo con el personal. ¿Qué vamos a hacer en la biblioteca para abordar la equidad en nuestra comunidad? ¿Cómo podemos ser más inclusivos? fueron las preguntas que se debatieron«, dice Michael Lambert, bibliotecario de la ciudad.

De ese diálogo, SFPL formó su Grupo de Trabajo de Servicios para Inmigrantes, que a su vez desarrolló rápidamente una lista de programas. La iniciativa «Todos son bienvenidos» de SFPL nació con información sobre cómo establecerse en los Estados Unidos, cómo aprender o mejorar el dominio del inglés, cómo convertirse en ciudadano, y otros recursos críticos, en seis idiomas y a través del video de YouTube. El programa «Conozca sus derechos» de la iniciativa ha sido un gran éxito, y la SFPL se ha unido a la Oficina de Compromiso Cívico y Asuntos de Inmigrantes de la ciudad, que llama a la biblioteca a ser «un socio crítico», además de un bufete de abogados de inmigración, para dar consejos individuales sobre las solicitudes de ciudadanía. La biblioteca también ofrece talleres sobre cómo convertirse en un aliado de los inmigrantes. Un conjunto de herramientas y una «Guía de recursos sobre Respeto y Amor» que aborda cuestiones relativas a la parcialidad y discriminación en varios idiomas InglésEspañolChinoArabeTagaloVietnamita, y Ruso. Y una tarjeta de recursos titulada «Ayuda Contra el Odio», en InglésEspañolChino, y Arabe.

Además la SFPL está tomando medidas para hacer frente a la injusticia racial. De manera que la biblioteca diseñó una serie de programas para ayudar a los padres, educadores y cuidadores a discutir sobre el tema del racismo con los jóvenes. Los participantes recibieron herramientas para abordar el racismo, la inequidad y la injusticia, y practicaron conversaciones con y para los niños sobre cómo abordar las cuestiones de justicia racial.

ljx180602webloy2

Bridge at Main, es un centro de alfabetización y aprendizaje para adultos ubicado en la Biblioteca Principal que cuenta con un laboratorio de computación, clases de tecnología y un centro de recursos para los más mayores, un Centro de Servicios para Sordos, la Biblioteca para Ciegos y servicios móviles para personas confinadas en sus hogares a través de la «Biblioteca sobre Ruedas«. Una innovación reciente que permite a los pacientes del hospital tener acceso a los materiales de la biblioteca sin tener que pedir una tarjeta. Otra población desatendida a la que se dirige la SFPL son los niños que necesitan ayuda adicional con la lectura. SFPL es la primera biblioteca pública en el país en contratar a un bibliotecario de diferencias de aprendizaje, quien está desarrollando un programa de tutoría individual y remediación de lectura llamado FOG (Free Orton-Gillingham) Readers.

Otra población objetivo de la SFPL son los adolescentes. Muchas bibliotecas tienen juntas asesoras de adolescentes, pero pocas de ellas llegan tan lejos como la SFPL, lo que permite a sus adolescentes diseñar no sólo los programas sino también el espacio que los alberga «The Mix» Hay un espacio Maker, cabinas de audio y un estudio de producción de vídeo y audio. Hay un jardín de espectáculos, libros y todo tipo de asientos cómodos donde los jóvenes pueden estudiar, charlar o simplemente pasar el rato. Además de ordenadores donde pueden editar su contenido y luego mostrarlo en el sitio web de la SFPL».

SFPL también ha dado un giro único al vehículo móvil de alcance con el SFPL Green Bookmobile, respetuoso con el medio ambiente, que funciona con un 20 por ciento de biodiesel y está especialmente equipado con cuatro paneles solares, Fantastic Vents para aire acondicionado verde, claraboyas para luz natural, madera forestada sostenible, alfombras con contenido reciclado y un generador híbrido. La flota también incluye un móvil de alfabetización temprana y uno enfocado a personas mayores.

Igualmente la SFPL se destaca por incorporar su misión de equidad en toda su programación. La Semana de la Inclusión Digital del año pasado, por ejemplo, trabajó con más de 20 organizaciones para reducir la brecha digital. Este año han denominado a esta semana «Conectando a la gente con la tecnología«

La biblioteca ofrece algo para todos: clase de Tai Chi para adultos mayores, centro principal de alfabetización y aprendizaje, asistencia a estudiantes en el Tech Lab, centro Infantil, la hora de cuentos en la biblioteca con Drags Queen, etc. Además más de 700 personas participaron en más de 20 charlas de autores, recorridos en bicicleta, proyecciones de películas, mesas redondas y otras actividades. En 2017, SFPL lanzó «We Love Diverse Books» (Nos encantan los libros diversos), más de 50 programas con títulos que contrarrestan los estereotipos y muestran la variedad de culturas en los libros, incluyendo el Festival de Arte Black Comix, clases de cocina cultural, apuestas y talleres de poesía. Autores y artistas compartieron historias, también exposiciones emergentes con otras instituciones culturales de la ciudad como el mMuseo SoFOMA, así la SFPL no sólo tiene una parte de la biblioteca en el museo, sino que también continúa teniendo un poco de museo en la biblioteca. La biblioteca a menudo se une con artistas locales y organizaciones de la comunidad, proporcionando un lugar donde pueden mostrar su trabajo. En los últimos dos años, dos exposiciones creadas por SFPL y sus socios han viajado a otros museos y bibliotecas: una exposición sobre el impacto del cambio climático en las flores silvestres y una exposición que destaca a los ancianos y jóvenes nativos de Ohlone.

En 2009, como colaboradora del Departamento de Salud Pública, la SFPL puso a una trabajadora social en la biblioteca, la primera biblioteca pública de Estados Unidos en hacerlo. Casi una década después, la trabajadora social cuenta con un equipo de servicio social integrado por un líder y seis asociados de salud y seguridad. Atienden a todos los usuarios que necesitan ayuda, especialmente a los indigentes, personas sin hogar o que viven con enfermedades mentales, problemas crónicos de salud o abuso de sustancias. a través del proyecto Homeless Connect y Lava Mae, una organización sin fines de lucro que proporciona duchas móviles frente a la Biblioteca Principal cada semana, proporcionando comida, ropa, mochilas, cuidado de la salud, cortes de cabello, duchas y más a unas 350 personas. Más de 6.500 personas obtuvieron recursos sobre salud seguridad el año pasado, y desde 2010, 150 personas han sido colocadas en viviendas permanentes con la ayuda de SFPL. «El hecho de tener que hacer frente a problemas urbanos difíciles como la falta de hogar y la epidemia de opioides ha redefinido el papel colaborativo y expansivo que desempeñan las bibliotecas al encabezar la política social», dice Michael Lambert, bibliotecario de la ciudad.

Según Kent Oliver, director de la Biblioteca Pública de Nashville, la Biblioteca del Año 2017 «El impacto general de San Francisco Public Library en su comunidad es obvio, ya que crea programas excepcionales que afectan a todas las partes de la diversa población de la ciudad. El tamaño y alcance de los servicios es un logro notable de lo que pretende ser cualquier programación bibliotecaria». Según Luis Herrera, antiguo director de la biblioteca  «Nuestro trabajo fue muy intencional. Queríamos crear una biblioteca urbana modelo. Queríamos demostrar cómo sería la biblioteca del futuro. Aprendimos que siempre tiene que ser un trabajo en progreso«.

El galardón será otorgado a finales de junio en la conferencia de la American Library Association en Nueva Orleans.

 

Las bibliotecas de L.A. están cobrando las multas a los más jóvenes en tiempo de lectura

Vangelis Velazquez, Anarabel Velazquez

Las bibliotecas públicas de Los Ángeles querían reducir el número de libros perdidos. Las sanciones por retrasos o perdidas de libros en las bibliotecas estadounidenses tradicionalmente se cobra en dinero. Pero la verdadera solución no llegó hasta que consideraron lo que realmente querían que más niños lean más libros. Por eso han cambiado su política de sanciones, de manera que por cada hora de lectura, las chicos que han sido multadas obtienen un descuento de 5 dólares del importe de la sanción que han acumulado por retraso o perdida de algún libro

 

Las bibliotecas están empezando a pensar de manera diferente sobre los libros perdidos y atrasados, en particular los que han sido prestados a los más jóvenes. En las bibliotecas estadounidenses las multas por retraso generalmente se cobran en dinero. pero ya algunas bibliotecas están renunciando a los cargos por demora. La Biblioteca del Condado de Los Ángeles, además de hacer eso, recientemente también está permitiendo que cualquier usuario menor de 21 años obtenga una reducción de su multa por libros perdidos o devueltos con retraso a cambio de tiempo de lectura. Por cada hora que pase leyendo en la biblioteca, obtendrán un descuento de 5 dólares en multas que haya acumulado previamente por sanciones.

«Great Read Away» es parte de una iniciativa que busca eliminar políticas o programas que impiden el acceso de los ciudadanos a los servicios. Su lema es «Lea en la biblioteca y reduzca sus multas». Para participar en el programa, los niños, adolescentes y adultos jóvenes hasta la edad de 21 años pueden visitar a cualquier miembro del personal de la biblioteca, quien los inscribirá en el programa y les proporcionará una visión general de cómo funciona, además de hacer un seguimiento del tiempo de lectura que le permitirá reducir su multa.

Desde que el programa comenzó en junio de 2017, las 87 bibliotecas del condado han registrado más de 29,000 sesiones de lectura y en consecuencia han reducido las multas de muchos de sus usuarios. Entre los beneficiarios del programa se encuentra Dariana Martínez, de 10 años de edad, estudiante de cuarto grado de Fourth Street Elementary School, que comenta que había acumulado una multa de unos 30 dólares y que ahora la ha reducido a menos de 10 dólares a través de dedicar tiempo a la lectura durante las visitas semanales a la biblioteca. «El programa Read Away me ayudó, porque muchas veces olvido devolver mis libros a tiempo y mi mamá tiene que pagar la multa«, dice. «Así que cuando mi madre se enteró de Read Away, se puso muy contenta

 

 

El «Señor de los libros» un trabajador de la limpieza que ha dedicado su vida a rescatar libros de la basura y donarlos a bibliotecas y escuelas

 

José Alberto Gutiérrez. conductor de un camión de la basura en Bogotá ha dedicado su vida profesional a recoger los libros que han sido desechados en la basura por otras personas, con el propósito de que estos sean reutilizados en bibliotecas y centros de lectura de todo el país. Incluso el y su familia llegaron a montar una biblioteca en su propio domicilio a la que denominaron «La fuerza de las palabras»

 

Hace unos meses hablábamos en este blog de como los trabajadores de la basura de Ankara en Turquia juntaron los libros que la gente tiraba e hicieron una biblioteca comunitaria en una fábrica abandonada. Hoy hablamos de una historia paralela, la de José Alberto Gutiérrez, conocido como  ‘El Señor de los Libros’, un colombiano de 55 que desde hace una decena de años se dedica a rescatar libros que alguien ha arrojado a la basura y de esta manera enriquecer bibliotecas, escuelas o centros vecinales de Bogotá.

El primer libro que José Alberto dice haber rescatado fue «Ana Karenina» de Leon Tolstoi hace 21 años, cuando comenzó a trabajar como conductor en la empresa de Limpieza Metropolitana de Bogotá. Y desde entonces, dice haber rescatado más de cincuenta mil libros de todas las materias y disciplina que alguien había arrojado a la basura, proporcionándoles una nueva oportunidad de volver a ser leídos y enriquecer la vida de muchas personas carentes de este beneficio.

5b2433f6df40f

En el año 2008, con la ayuda de su mujer e hijos, montó una biblioteca en su propia casa, que bautizaron como «La Fuerza de las Palabras«, un espacio que funcionó durante 16 años como centro de aprendizaje para cientos de niños del sur de Bogotá, una zona especialmente vulnerable; y se enorgullece de que la mayoría de los niños del barrio que asistían a la Fundación llegaron a la universidad. Hace dos años cerraron «La Fuerza de las Palabras» para donar sus libros a otras zonas necesitadas del país. Incluso en una ocasión enviaron una remesa de cinco cajas repletas de libros a la comunidad indígena Huitotacueimani,  ubicada en el municipio La Chorrera, en Caquetá, una zona selvática del sur de Colombia.

José afirma que «La lectura es el símbolo de la paz y de la esperanza en nuestro país. Si a mí un libro me cambió la vida, imagínese el impacto de un texto en uno de esos lugares que ha sido víctima del conflicto armado y del olvido del Estado”. El año pasado una empresa colombiana le cedió un local cercano a su domicilio donde está montando su soñada biblioteca museo, que contará con un taller de reciclaje, en el primer piso con un banco de libros, y en el segundo piso, con un museo biblioteca. Proyectos como el que ha dedicado la vida José son de vital importancia para un país como Colombia, donde la media de lectura de los niños hasta cinco años es de 2,9 libros de promedio, y asisten a la universidad sólo 2 de cada 5 personas que inician los estudios, y donde la media desciende de manera alarmante en las zonas marginadas de la ciudad. “El mundo necesita de más acciones como esta, porque en un territorio donde no hay acceso a muchas cosas, un libro se convierte en el símbolo de la esperanza”, dice José Alberto,