3.000 investigadores del campo de la Inteligencia Artificial boicotean una nueva revista de Nature

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El campo del aprendizaje automático, que sustenta la revolución actual de la inteligencia artificial, ha demostrado que una disciplina científica no sólo puede sobrevivir, sino prosperar, sin la participación de los editores comerciales. En 2001, el equipo editorial del Machine Learning Journal dimitió en bloque de la revista para crear una nueva revista gratuita y de acceso abierto, Journal of Machine Learning Research (JMLR). Pero esto no impide que los editores tradicionales con su valor de marca concurran en este mercado. El anuncio del lanzamiento de una revista por parte de la multinacional Springer Nature ha llevado a la firma de un manifiesto refrendado por 3.000 especialistas e investigadores del campo de la inteligencia artificial negándose a enviar, revisar o editar en esta nueva revista. 

 

Recientemente, la multinacinoal Springer Nature, uno de los grupos editoriales académicos más prestigiosos del mundo, anunció la publicación de una nueva revista dirigida a esta comunidad titulada Nature Machine Intelligence. El editor tiene ahora 53 revistas que llevan el nombre de Nature. Pero, La comunidad de ‘machine learning’ no quiere revistas de pago. según ellos no tiene sentido Una revista de pago en una comunidad que lo comparte todo libremente.

Publicar un artículo en este editor para que este disponible para todo el mundo en el área de Inteligencia artificial tiene un coste de hasta 3.000 dólares. La otra forma de evitar esta cuota que paga el autor -por defecto su departamento o institución -, es que las bibliotecas paguen costosas suscripciones anuales que limitan el acceso sólo a los miembros del campus o a otras universidades que dispongan de una suscripción. Como resultado de ello más de 3.000 investigadores, entre los que se incluyen muchos nombres destacados del sector, tanto de la industria como del mundo académico, han firmado una declaración en la que se niegan a enviar, revisar o editar en esta nueva revista.

En su carta abierta ponen de manifiesto que  “… las revistas deben servir principalmente a las necesidades de su comunidad intelectual, en particular proporcionando el acceso inmediato y universal a los artículos de revistas que facilita la tecnología moderna, y hacerlo a un costo que no excluya a nadie.”

El campo del aprendizaje automático es un campo joven y tecnológicamente innovador. No arrastra las tradiciones históricas de otras disciplinas y sus investigadores no ven la necesidad del modelo de publicación de acceso cerrado. La propia comunidad crea, coteja y revisa la investigación que llevan a cabo. Utiliza Internet para crear nuevas revistas que están disponibles gratuitamente y que son gratuitas para los autores y lectores. En esta disciplina puntera, la era de las suscripciones y los volúmenes encuadernados va quedando atrás. Sin embargo, a los editores académicos les queda una carta por jugar: el valor de marca. La diversidad y cantidad de la investigación académica que publican los grandes grupos editoriales significa que es difícil de evitar, ya que es una parte fundamental para cualquier investigador que quiera estar informado de las novedades e investigaciones que se producen en su campo. A veces la marca de una revista se utiliza como un indicador de calidad, ya que cuando los académicos buscan progresar en su carrera, tener trabajos en una “revista de marca” es de gran ayuda, ya que las agencias de acreditación así lo establecen.

Los partidarios del acceso abierto argumentan que el público ya paga impuestos que financian las universidades e institutos de investigación. ¿Por qué debería la gente tener que pagar de nuevo para leer los resultados? Incluso los colegas de las universidades de otras partes del mundo con menos recursos también se benefician. Y se preguntan ¿Qué podría llevar a los autores y lectores de este campo a publicar en una revista de suscripción con ánimo de lucro cuando ya existe un modelo abierto para compartir las ideas?

Y así lo ponen en evidencia en esta carta que invitan a firmar  “No vemos ningún papel para el acceso cerrado o la publicación de pago por autor en el futuro de la investigación sobre el machine learning y creemos que la adopción de esta nueva revista como una forma de publicación para la comunidad de aprendizaje automático sería un paso atrás. Por al contrario, acogeríamos con agrado la creación de nuevas revistas y conferencias de acceso abierto de coste cero sobre inteligencia artificial y aprendizaje automático.” La polémica está servida.

 

Basado en: Neil Lawrence. Why thousands of AI researchers are boycotting the new Nature journal. The Guardian. Science Notes & Theories Tue 29 May 2018 

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