Archivo de la etiqueta: Alfabetización informacional

La biblioteca universitaria como espacio de formación de lectores

 

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Leyva, R. and E. Margarita (. [e-Book]  La biblioteca universitaria como espacio de formación de lectores, Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información, 2019

 

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La presente obra La biblioteca universitaria como espacio de formación de lectores, tiene como finalidad aportar conocimientos sobre las posibilidades de participación de la biblioteca universitaria, en donde cada vez son más los servicios, actividades y cambios en sus espacios para coadyuvar en el fortalecimiento de las capacidades que requieren los estudiantes para su desempeño académico. Las bibliotecas pueden ser el espacio propicio para crear ese lazo, a fin de que su consecuencia sea la formación expandida más allá de una disciplina, de un entorno privado, del aula, de un tiempo, y que más bien se prolongue a lo largo de la vida; para lo cual es necesario que cada persona aprenda a hacerse cargo de su formación y así “llegar a ser lo es”, como proponía Federico Nietzsche. Pero también ser responsable de sí mismo, de nuestra especie y de nuestro planeta, porque no es suficiente con ser miembro de un pueblo, una ciudad o un país, ahora debemos tomar consciencia de lo que cada uno piensa, siente y hace y los efectos en el entorno.

 

 

“Enseñar y Aprender desde casa”: guías y orientaciones educativas para profesores, alumnos y familias en estos tiempos de confinamiento

 

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Colección “Enseñar y aprender desde casa”

https://edullab.webs.ull.es/wordpress/ensenar-y-aprender-desde-casa/

 

Un grupo de investigación de la ULL (Univ. La Laguna) denominado Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (EDULLAB) ha generado una colección multimedia denominada “Enseñar y Aprender desde casa” que ofrece guías y orientaciones educativas para el profesorado, alumnado y familias en estos tiempos de confinamiento COVID19.  Son gratuitas y de acceso libre.

 

 

La pandemia del coronavirus es un “big bang”, un antes y después en todas las esferas de nuestra sociedad. El confinamiento en sus casas del alumnado y del profesorado ha roto el ritmo y formas de enseñanza presenciales en las aulas. Esto nos obliga a utilizar los recursos de Internet para continuar la labor docente y de aprendizaje desde el hogar. Ante este nuevo escenario hemos creado la colección “Enseñar y Aprender desde Casa” formada por cinco guías que ofrecen orientaciones y pautas generales de cómo organizar y desarrollar el teletrabajo docente y el aprendizaje en el hogar a través de Internet. 

Esta colección ha sido elaborada por el Grupo de Investigación e Inovación Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (EDULLAB) de la Universidad de La Laguna en colaboración con el Area de Tecnología Educativa (ATE) de la Dirección General de Ordenación, Innovación y Calidad de la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

Estas cinco guías son:

– La enseñanza digital. Retos y desafíos
– Guía para el profesorado
– Guía para los equipos directivos de los centros educativos
– Guía al alumnado
– Guía a las familias

Cada una de las mismas presenta recomendaciones prácticas, a modo de un decálogo, de cómo enseñar y aprender a distancia a través de la red. Si eres profesora o profesor, alumna o alumno, madre o padre, o perteneces al equipo de dirección de centro, te animamos a que las consultes.

Las guías están publicadas en la Mediateca de la Consejería de Educación y también están en el portal para familias creado por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias ante el COVID19. Estas guías son de acceso libre, puedes descargarlas, compartirlas y difundirlas donde estimes más oportuno.

 

 

Juventud y Ciudadanía Digital: comprender las habilidades necesarias para un mundo digital

 

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Cortesi, Sandra, Alexa Hasse, Andres Lombana-Bermudez, Sonia
Kim, and Urs Gasser. “Youth and Digital Citizenship+ (Plus):
Understanding Skills for a Digital World.” Berkman Klein Center for
Internet & Society (2020).

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 Temas relacionados

 

 

 

 

“Youth and Digital Citizenship+ (Plus): Understanding Skills for a Digital World” explora cuestiones importantes sobre los jóvenes y el entorno digital, y proporciona una visión general y un análisis del discurso actual en torno a la juventud (12-18 años) y el concepto de ciudadanía digital. En el informe se propone un concepto modificado de “ciudadanía digital+ (plus)”, con el objetivo de reunir a diferentes comunidades para promover la capacidad de los jóvenes de aprovechar las oportunidades y navegar por los desafíos del mundo en línea.

 El informe se centra en varias cuestiones clave:

  • ¿Por qué el concepto de ciudadanía digital se ha convertido en un tema central en los debates sobre la juventud, la educación y el aprendizaje en el siglo XXI?
  • ¿En qué se parece o difiere el concepto de ciudadanía digital de otros conceptos, como la alfabetización digital, la alfabetización mediática, las nuevas alfabetizaciones mediáticas, las aptitudes del siglo XXI o la competencia digital?
    ¿Qué se aborda en el actual panorama de la ciudadanía digital y en qué medida se incluyen las voces de los jóvenes en el desarrollo, la aplicación y la evaluación de las iniciativas de ciudadanía digital?
  • ¿Cuáles son las principales consideraciones para los espacios de aprendizaje y la participación significativa de los jóvenes?
  • ¿Cómo podemos abordar las áreas poco exploradas, como la inteligencia artificial y los datos?

 

 

Teorías conspiranoicas en tiempos de pandemias: la lucha contra la infodemia y la desinformación desde las bibliotecas

 

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Momentos como el que lamentablemente estamos viviendo son propicios para este tipo de teorías, sin embargo, a veces la verdadera conspiración está en el propio relato conspirativo, ocurre lo mismo con los avisos de virus informáticos o de supuestas alertas policiales, que circulan sin tregua de WhatsApp en WhatsApp, y son ellas en si misma las verdaderas amenazas en si mismo.

 

Históricamente, los brotes de pandemias siempre ha estado acompañado de la difusión de rumores y teorías de conspiración. En el siglo XIV, cuando la peste negra asoló Europa, nadie sabía cómo se había originado la enfermedad. Poco después, surgieron rumores infundados de que los judíos causaron el brote envenenando los pozos en un intento de controlar el mundo, y fueron sometidos a pogromos y destierros a la fuerza. Entre 1918-1920, la llamada gripe española, que fue más letal que la Primera Guerra Mundial, mató entre 25 y 50 millones de personas, entonces se llegó a afirmar que el patógeno que provoco esa pandemia había sido desarrollado por el ejército alemán para utilizarlo como arma. En los años más recientes ocurrió esto mismo con el SIDA, especulando que se había creado en un laboratorio de Estados Unidos con la intención de exterminar a los homosexuales.

Las teorías conspiranoicas se utilizan para referirse a ciertas teorías alternativas a las oficiales que explican un acontecimiento, y normalmente invocan a grupos poderosos o ideológicos con intereses determinados de tipo económico, político o religioso. El término conspiración según el diccionario de la lengua española significa  «unirse contra su superior o soberano, o unirse contra un particular para hacerle daño». En relación con ello hay una expresión que se utiliza habitualmente denominada la “Navaja de Ockham”, según la cual “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable”, esto quiere decir que cuando existen dos teorías verosímiles sobre un tema, la explicación más sencilla es la más probable de ser la cierta; esto es así en el ámbito de la ciencia. Lo que en cierta manera nos puede servir de pauta en este complejo mundo de noticias falsas y postverdad.

En estos días nos han llegado noticias tan sorprendentes como estas: El nuevo coronavirus fue desarrollado en un laboratorio militar chino o estadounidense, y que la guerra comercial con EE.UU. podría estar en el trasfondo de la pandemia. Los albaneses son genéticamente inmunes al virus. Y que el Primer Ministro búlgaro Bojko Borissov tiene un aura mística que lo proteje de contraer el COVID-19. Y probablemente la más llamativa de todas es que el COVID-19 fue consecuencia de la implementación de la tecnología móvil 5G en la ciudad china de Wuhan, el centro de origen del brote. La impotencia y el miedo ante una situación tan critica es un terreno de cultivo favorable a la propagación de este tipo de noticias.

Esta es la lógica casi normal en un momento en que la preocupación por las consecuencias derivadas del contagio del COVID-19 es central en el mundo de las noticias, como lo es  que aparezcan, agoreros, sectas y fórmulas mágicas que curan la enfermedad. Hace unos días se dijo que darse unos vahos a 60 grados evitaba o curaba la posibilidad de contagio, cuestiones que lógica y el razonamiento nos dicen que no tienen ningún fundamento, incluso para quienes no somos científicos. La desinformación o (mis)información es tal que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha creado un sitio web dedicado a disipar las afirmaciones infundadas sobre las fórmulas mágicas para curar el coronavirus y cómo se propaga el patógeno, a las que califica como “infodemia”. Incluso, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. director jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha afirmado “No sólo estamos luchando contra una epidemia; estamos luchando contra una infodemia

El problema es que en este contexto de miedo, y de noticias falsas, los consejos médicos incorrectos, engañosos o falsos pueden hacer mucho daño, y además la capacidad de propagación es tan rápida que antes de que nadie tenga la oportunidad de corregirlas. El problema es que ahora con la capacidad de difusión de los medios de comunicación social el fenómeno se amplifica como una bola de nieve. Según un informe del Washington Post que citaba otro informe inédito del US Global Engagement Center, entre enero y febrero se difundieron alrededor de 2 millones de tweets que contienen teorías de conspiración sobre el coronavirus.

Por ello diferentes medios comerciales e institucionales se han unido para combatir esta desinformación;  así Google ha creado una alerta SOS sobre COVID-19 en los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas, para asegurarse de que la primera información que reciba el público sea del sitio web de la OMS. Facebook también se unió a esta corriente eliminando aquellas noticias falsas que decían curar o tratar el coronavirus. En TikTok, el Foro Económico Mundial ofrece un breve contenido de vídeo destinado a disipar algunos mitos y a poner de manifiesto los hechos sencillos.

Aún así, la proliferación de noticias falsas será tan duradera como lo sea la pandemia. Los mensajes en línea se comparten mucho más rápidamente en los medios sociales y a través de aplicaciones de mensajería de lo que cualquier autoridad médica o sanitaria puede refutarlos. Desde las bibliotecas, como profesionales expertos en información, también podemos ofrecer algunas pautas que al menos puedan paliar el estado de desinformación que vivimos, para que las personas tomen conciencia de una serie de pautas que se deben tener en cuenta cuando alguien se encuentra con un mensaje emocional, que tenga en cuenta que antes de distribuirlo en sus redes de amigos, lo primero es comprobar la fuente, si se trata de una fuente autorizada y creíble, cerciorarse de quién es el autor, a quién va dirigido, cuál es la intencionalidad del mensaje, si existen sesgos ideológicos, si es una broma y si la fecha es actual.

Podéis encontrar más información y consejos en la etiqueta   de este mismo blog. La educación, la alfabetización mediática y la responsabilidad social deben estar en nuestra mente cuando consumimos la información o difundimos información en la era digital.

Pandemia y Alfabetización en salud. Planeta Biblioteca 2020/03/03

 

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Hemos tenido la ocasión de entrevistar a José Antonio Mirón Canelo, médico y profesor de Medicina Preventiva de la Universidad de Salamanca sobre la crisis de COVID-19, la alfabetización en salud y la prevención médica. Nos ha respondido a algunas de estas cuestiones: ¿Qué es la alfabetización en salud? ¿Qué papel juega en un mundo de noticias falsas y posverdad? ¿Qué es la medicina preventiva? ¿Consideras que está suficientemente valorada? ¿Qué importancia tiene la medicina preventiva en un momento como el que estamos viviendo actualmente?. ¿En la actual crisis del COVID19 qué consideras que hubiera sido necesario hacer para minimizar el impacto? Buscando un poco de esperanza. ¿Piensas que tendremos una vacuna más o menos efectiva en un tiempo prudencial? Ahora en la situación tan grave que estamos pasando ¿cómo debemos prepararnos moralmente para resistir? ¿Crees que esto va a servir en un futuro para aprender de nuestros errores?

 

El impacto humano de la alfabetización de datos. Guía del líder para democratizar los datos, impulsar la productividad y potenciar la fuerza de trabajo

 

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The Human Impact of Data Literacy. A leader’s guide to democratizing data, boosting productivity and empowering the workforce. Accenture y Qlik, 2020

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El nuevo informe de Accenture (NYSE: ACN) y Qlik, titulado “The Human Impact of Data Literacy” y realizado en nombre del Proyecto de Alfabetización de Datos, encontró que aunque la mayoría de las organizaciones entienden la increíble oportunidad de los datos, ha surgido una brecha entre las aspiraciones de las organizaciones de estar basadas en los datos y la capacidad de sus empleados de crear valor empresarial con los datos.

 

 

 

Cómo las Bibliotecas de las Cosas luchan contra el cambio climático, unen a las comunidades y aumentan la capacidad de resilencia

 

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Libraries of Things (LoT)

Más sobre

 

 

La Biblioteca de las Cosas describe colecciones de cosas que no son libros que se prestan como libros, sin costo alguno. Una biblioteca de cosas puede prestar aparatos de cocina, herramientas, equipos de jardinería y semillas,  electrónica, juguetes y juegos, arte,kits de ciencia, suministros de artesanía, instrumentos musicales, equipos recreativos, y más. Estos nuevos tipos de colecciones de préstamo varían mucho, pero van mucho más allá de los libros, revistas y medios de comunicación que han sido el foco principal de las colecciones de la biblioteca en el pasado.

 

 

Una Biblioteca de las Cosas (LoT) o una bibliotecas de herramientas específicamente es como una biblioteca normal, en la que además de sacar libros, puedes sacar herramientas para jardinería, plomería, carpintería u otros proyectos a bajo costo o, en algunos casos, sin costo alguno. Ahora hay muchas en todo el mundo. La gente está compartiendo casi todo lo que puedas imaginar. Son un gran ejemplo de lo que en compartir se refiere como la economía social o sostenible, con lo que nos referimos a un compartir basado en principios y plataformas que son equitativos, y no se dan relaciones de explotación.

Tipos de colecciones

  • Artes y artesanía
  • Electrónica y tecnología
  • Instrumentos musicales
  • Equipo de cocina
  • Jardinería y bibliotecas de semillas
  • Recreación
  • La ciencia y el creador
  • Herramientas
  • Juguetes

El movimiento de la Biblioteca de las Cosas es una tendencia creciente en las bibliotecas públicas, universitarias y especiales de muchos países. También existen organizaciones independientes fuera de las bibliotecas que ofrecen servicios de préstamo, como bibliotecas de herramientas, ludotecas, centros de intercambio comunitario, organizaciones independientes sin fines de lucro e iniciativas individuales.

Las bibliotecas de las cosas se han hecho  populares en los últimos años, ayudadas por nuevas y asequibles plataformas de software de LoT como myTurn y evangelistas como Gene Homicki (co-fundador y CEO de myTurn). MyTurn ha sido un patrocinador de Shareable durante muchos año e incluye más de 400 bibliotecas de este tipo en todo el mundo. MyTurn es una empresa impulsada por la misión que tiene como lema la “reutilización radical” y el intercambio para aumentar el acceso asequible a los productos, al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de esos mismos recursos. Específicamente, ofrece una plataforma basada en la nube para ayudar a las organizaciones a rastrear, alquilar y compartir herramientas, equipos o cualquier recurso duradero. Las instituciones educativas están utilizando MyTurn para gestionar el préstamo de bicicletas y el intercambio de equipos tanto en el campus como entre campus.  También lo utilizan empresas privadas cuando necesitan equipos y no desean invertir tanto dinero en los mismos. Los productos duraderos y reparables que se gestionan con myTurn suelen utilizarse entre un mil y un diez mil por ciento (de 10 a 100 veces más) en comparación con la propiedad individual. Reutilizar y compartir los productos, en lugar de comprarlos nuevos, puede reducir las emisiones de GEI hasta en un 99%, según un informe reciente del Panel de Recursos de la ONU.

El movimiento de la Biblioteca de las Cosas comenzó con las bibliotecas de herramientas. La que se cree que es la primera biblioteca de herramientas ha estado en funcionamiento desde 1943 en la Biblioteca Pública de Grosse Point, Michigan. Había por lo menos un par de docenas de bibliotecas de herramientas en la década de 1970, pero muchas cerraron debido a una combinación de dificultades para operar manualmente (sin soluciones tecnológicas), el auge de la cultura de consumo, la “terapia de venta al por menor”, y la disponibilidad de productos baratos a menudo hechos en el extranjero en lugares sin los mismos requisitos ambientales o laborales que tienen aquí en los Estados Unidos. La necesidad de la comunidad y la alegría de trabajar con herramientas y productos duraderos y de alta calidad no desapareció por completo, pero pareció olvidarse por un tiempo.

A mediados de la década de 2000, sólo unas pocas de las bibliotecas de herramientas originales seguían funcionando, pero ayudarían a inspirar un nuevo movimiento de Bibliotecas de Cosas, que hoy en día se está expandiendo por todo el mundo. En 2008-2009, dos cosas se combinaron para inspirar este movimiento. Primero, la crisis financiera mundial dejó a millones de personas sin trabajo, por lo que no podían permitirse el mantenimiento de sus hogares o iniciar nuevos negocios. En segundo lugar, el aumento del desarrollo de software basado en la nube y otras tecnologías de consumo que estaban bajando de costo hizo más factible la creación de las bibliotecas de las cosas.

Con tanta gente sin trabajo o desempleada durante la crisis financiera, el cambio a un acceso asequible en lugar de tener que comprarlo todo uno mismo comenzó a tener sentido para más y más personas. Lo que ha sido sorprendente es que, incluso con una economía mucho más fuerte para muchas personas, el crecimiento y el entusiasmo en torno a las Bibliotecas de las Cosas sigue estando muy presente. Cada día estamos viendo un número creciente de organizaciones sin fines de lucro, empresarios y, más recientemente, bibliotecas públicas que se unen al movimiento LoT

El objetivo es ayudar a que muchos de los artículos que acumulaban polvo en los garajes, armarios y áticos de la gente se utilizaran de forma productiva, además cuando se ayuda a la a la gente a reutilizar los recursos, las bibliotecas de herramientas favorecen la capacidad de construir comunidades.

Iniciar un proyecto de biblioteca de las cosas es relativamente sencillo y asequible para cualquier biblioteca, en principio simplemente deberemos tener un armario o estantería para ubicar los objetos, añadirlos al catálogo de la biblioteca, ponerlos un código de barras y prestarlos como si fueran libros, tal como hacemos con los ordenadores. Muy buena parte de los objetos que alberga una biblioteca de herramientas se reúnen mediante donaciones de los propios usuarios, asociándose con otras organizaciones o por medio de compra de algunos de ellos.

Son muchas las razones por las que las Bibliotecas de Cosas funcionan tan bien y tienen sentido. En primer lugar, proporcionan un lugar seguro y fiable para recoger y dejar objetos. No hay necesidad de organizar dos intercambios con alguien que probablemente no conoces. En segundo lugar, la mayoría acepta donaciones de productos, lo que aumenta el sentido de propiedad de los participantes y pone en línea simultáneamente la oferta y la demanda al mismo tiempo. Y lo más importante, proporcionan servicios que favorecen las relaciones cara a cara que crean comunidades más vibrantes.

Una de las grandes ventajas de las Bibliotecas de Cosas y las bibliotecas de herramientas es que unen a la gente. Son un gran punto de encuentro intergeneracional donde  las personas mayores con habilidades de carpintería, metalurgia y reparación pueden compartir esas habilidades con las generaciones más jóvenes. Esto se ha hecho evidente en la popularidad de los encuentros de reparación y eventos en las bibliotecas de herramientas. Los cafés de reparación y los eventos de reparación reúnen a la gente para arreglar artículos.

Según una investigación que se publicará próximamente, la mayoría de la gente pide prestado artículos de las Bibliotecas de Objetos al menos de seis a diez veces al año, y los usuarios más prolíficos piden prestados 50 o más artículos. El número y la variedad de artículos disponibles, la conveniencia de los horarios y los lugares y la demografía de una zona influyen en la utilización.

Oto aspecto positivo es que aumenta el espíritu empresarial, el desarrollo económico y la innovación social se está produciendo tanto mediante el uso de productos disponibles en bibliotecas de herramientas, como en la creación de nuevas empresas de economía circular y de reparto. Además.proporcionaron las herramientas y el aprendizaje necesario para ayudar a estos individuos a crear productos de valor añadido a partir de materiales locales recuperados, lo que incide en la revitalización urbana y creación de empleo.

Además, las bibliotecas de herramientas pueden desempeñar un papel muy importante en la resiliencia climática y en ayudar a las comunidades a recuperarse después de una crisis o una catástrofe. Las herramientas, las habilidades y la comunidad que apoyan una biblioteca de herramientas pueden ser ingredientes esenciales para una respuesta rápida y la reconstrucción.

Un último beneficio importante, y a menudo pasado por alto, de las Bibliotecas de las Cosas y otros servicios de intercambio de productos es el gran papel que pueden desempeñar en la reducción de emisiones y atenuación del cambio climático. Según investigaciones recientes de grupos de Europa y C40 Cities, el consumo de productos de consumo es el sector de la economía tiene uno de los impactos ambientales más altos, si no el mayor, cuando se tiene en cuenta la extracción de recursos, la fabricación y las cadenas de suministro mundiales, el transporte, el almacenamiento, el uso y la eventual eliminación de los productos.

Las bibliotecas públicas, creadoras de la “verdadera” economía del intercambio, ofrecen cada vez más Bibliotecas de Cosas. Por ejemplo, la Biblioteca Pública de Sacramento, entre otras, ofrece Bibliotecas de Cosas completas y muchas más ofrecen al menos colecciones especiales más pequeñas.

Algunas bibliotecas que ofrecen este servicio en el mundo

 

Biografía:

How Libraries of Things Build Resilience, Fight Climate Change, and Bring Communities Together By Tom Llewellyn, originally published by Shareable April 18, 2019 Ver

Mead, Brian; Dankowski, Terra (1 June 2017). “The Library of Things”American Libraries Magazine. Retrieved 19 July 2017.

Johnson, Cat (June 15, 2016). “The Library of Things: 8 Spaces Changing How We Think About Stuff”shareable.net. Retrieved May 12, 2019.

Figueroa, Miguel (6 October 2014). “Sharing Economy”American Libraries. Retrieved 1 August 2017.