Archivo de la categoría: Lectura

Sin que nadie lo supiera, aprendí a leer

!Sin que nadie lo supiera, aprendí a leer. Mientras la maestra aún recitaba monótonamente las letras del alfabeto a mis compañeros, yo ya conocía desde hacía tiempo la solidaridad que entrelaza los signos escritos, las infinitas combinaciones y los maravillosos sonidos que me habían convertido en una dama en este lugar, aquel primer día, cuando pronunció mi nombre. Nadie lo sabía. Leía como si estuviera desquiciada, primero a escondidas y luego, cuando me pareció que había transcurrido el tiempo normal para aprender las letras, a la vista de todos, pero me esforzaba por ocultar el placer y el interés que la lectura me proporcionaba.
La niña débil se había convertido en un alma hambrienta.— «

Muriel Barbery, La elegancia del erizo

El deseo de leer

«Cuando el deseo de leer nos toca el hombro, quizás sucede porque tenemos instalados deseos previos en relación con las palabras de otros, ordenadas en un texto. Tal vez cuando recurrimos a los textos buscamos algo desconocido, algo que se nos plantea como un puente hacia cosas ocultas, y eso nos puede resultar temible, pero a la vez estimulante para la curiosidad, para satisfacer apetencias que se van generando en los movimientos del ánimo».

Devetach, Laura. 2008. La construcción del camino lector. Córdoba: Editorial Comunicarte.

PDF

Ranking orientativo de los 20 países más lectores del mundo

No existe un ranking oficial y universalmente aceptado porque las encuestas nacionales usan metodologías distintas (libros impresos vs. digitales y audiolibros, población adulta vs. total, lectores habituales vs. toda la población). Para responder, tomo como base las comparaciones internacionales más difundidas por Lectupedia y las estimaciones comparativas recientes de World Population Review. Debe leerse como ranking orientativo, no como una clasificación oficial definitiva.

  • Canadá y Francia figuran entre los países con mayores promedios de lectura (≈17 libros/año).
  • Estados Unidos, Reino Unido, India e Italia aparecen en el grupo alto (≈13–17 según la fuente).
  • España suele situarse alrededor de 9–10 libros por persona al año, por encima de la mayoría de países latinoamericanos incluidos en las comparaciones.

Lectupedia es una plataforma digital desarrollada por CulturaUNAM que recopila y sistematiza resultados de encuestas nacionales sobre hábitos, prácticas y consumo de lectura en México. Su objetivo es centralizar información dispersa para fortalecer la investigación, las políticas públicas y la promoción de la lectura.

World Population Review es una organización en línea que ofrece estadísticas demográficas y socioeconómicas globales de libre acceso. Es reconocida por sus bases de datos interactivas y sus comparaciones internacionales, que incluyen indicadores sobre población, economía, salud, educación y hábitos culturales como la lectura.

Por qué este ranking debe interpretarse con cautela

  1. Algunos países cuentan solo libros impresos; otros incluyen libros electrónicos y audiolibros.
  2. El denominador cambia: toda la población, adultos o lectores habituales.
  3. Las encuestas se levantan en años distintos y con preguntas distintas.
  4. Por ello, los valores deben verse como órdenes de magnitud comparativos, no como una tabla exacta de “los 20 más lectores del mundo”.

Lectura y riqueza: ¿leen más los países más prósperos?

Peña, Andrés Eduardo. “Reading and GDP”. Lectupedia, 11 de julio de 2022. Disponible en: Lectupedia – Reading and GDP

Se explora la relación entre los hábitos de lectura de una población y el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita de los países. A partir de datos sobre el número medio de libros leídos por habitante al año y las cifras de riqueza económica de diversas naciones, el autor muestra una correlación positiva entre ambos indicadores: los países cuyos ciudadanos leen más suelen presentar también niveles más elevados de renta per cápita. Aunque el estudio no pretende demostrar una relación causal directa, sí plantea la posibilidad de que la lectura y el desarrollo económico estén estrechamente vinculados.

Para sustentar esta hipótesis, el texto recurre a investigaciones académicas sobre el papel de las habilidades cognitivas en el crecimiento económico. Estudios de los economistas Eric Hanushek y Ludger Woessmann han mostrado que las competencias cognitivas de una población influyen de manera decisiva en los ingresos individuales, la distribución de la riqueza y el crecimiento económico a largo plazo. Según estos trabajos, los países que invierten en educación y desarrollan mayores niveles de conocimiento y habilidades entre sus ciudadanos tienden a generar economías más dinámicas y productivas.

El artículo también recupera una conocida investigación histórica sobre la influencia de la Reforma protestante en el desarrollo económico europeo. Los autores Becker y Woessmann sostienen que el impulso dado por Martín Lutero a la alfabetización —al promover que cada creyente pudiera leer las Escrituras por sí mismo— produjo un aumento significativo de las capacidades lectoras de la población. Con el tiempo, estas competencias se transformaron en capital humano valioso para la actividad económica, contribuyendo al mayor desarrollo de las regiones protestantes respecto a las católicas en la Prusia del siglo XIX. Este ejemplo histórico ilustra cómo la alfabetización puede generar efectos económicos duraderos durante generaciones.

Los datos comparativos incluidos en el estudio muestran diferencias notables entre países. Canadá y Francia, con una media de 17 libros leídos por persona al año, presentan también elevados niveles de PIB per cápita. Estados Unidos combina una media de 12 libros con una de las rentas más altas del conjunto analizado. España aparece en una posición intermedia-alta, con casi 10 libros por habitante y un PIB per cápita cercano a los 30.000 dólares. En el extremo opuesto se sitúan varios países latinoamericanos, donde tanto la lectura como los ingresos económicos muestran niveles considerablemente inferiores.

La representación gráfica de los datos revela una tendencia clara: a medida que aumenta el número de libros leídos por habitante, también suele incrementarse la riqueza media del país. No obstante, el autor evita presentar esta relación como una prueba definitiva de causalidad. Más bien propone una reflexión abierta sobre la interacción entre cultura, educación, alfabetización y desarrollo económico. La lectura podría ser simultáneamente una consecuencia del bienestar económico y un factor que contribuye a generarlo, al favorecer el aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y la adquisición de competencias útiles para la innovación y la productividad.

En definitiva, el artículo sugiere que los hábitos lectores pueden considerarse algo más que un indicador cultural. La lectura aparece vinculada al capital humano de una sociedad y, por extensión, a su capacidad para generar crecimiento económico sostenible. Aunque la dirección exacta de esta relación sigue siendo objeto de debate, la evidencia presentada apunta a que fomentar la lectura no solo enriquece la vida intelectual de los ciudadanos, sino que también puede contribuir al progreso económico y social de las naciones

Lista de lectura versus lista de resultados: leer no basta, lo importante es lo que consigues con lo leído

Beckford, Avil. The Difference Between a Reading List and a Results List”. Medium, 2026.

Ver noticia

En este artículo, la autora y consultora en aprendizaje estratégico reflexiona sobre la diferencia entre acumular libros para leer y construir un sistema orientado a generar resultados tangibles a partir de la lectura.

Se cuestiona una de las creencias más arraigadas entre profesionales, estudiantes y lectores habituales: la idea de que leer más equivale automáticamente a aprender más o a mejorar nuestro desempeño. Según la autora, muchas personas dedican grandes esfuerzos a elaborar extensas listas de lectura, llenas de libros recomendados, títulos pendientes y obras consideradas imprescindibles. Sin embargo, pocas se detienen a preguntarse qué cambios concretos esperan obtener de esas lecturas. El problema no es la lectura en sí, sino la ausencia de una conexión clara entre lo que se lee y los resultados que se desean alcanzar.

La autora establece una distinción fundamental entre una lista de lectura y un lista de resultados. La primera está centrada en los libros. Su objetivo consiste en decidir qué obras leer, cuántas leer y en qué orden hacerlo. La segunda, en cambio, comienza por una pregunta diferente: ¿qué problema necesito resolver?, ¿qué habilidad quiero desarrollar?, ¿qué objetivo deseo alcanzar? Solo después de responder a esas cuestiones se seleccionan las lecturas que pueden contribuir a lograr esos fines. El foco deja de estar en los libros y pasa a estar en las transformaciones que la lectura puede generar.

Beckford sostiene que gran parte de nuestra manera de leer proviene del sistema educativo tradicional. Durante años se nos enseñó que el éxito consistía en completar libros, comprender textos y responder preguntas sobre ellos. Ese modelo puede ser adecuado en contextos académicos, pero resulta insuficiente cuando el propósito es aplicar conocimientos en la vida profesional o personal. En el mundo real, afirma la autora, nadie recibe recompensas por terminar libros; las recompensas llegan cuando somos capaces de resolver problemas, tomar mejores decisiones o producir resultados de mayor calidad.

Uno de los aspectos más interesantes del artículo es la crítica a las llamadas “métricas de vanidad” relacionadas con la lectura. Muchas personas se sienten orgullosas de leer cincuenta o cien libros al año, pero rara vez evalúan cuánto de ese conocimiento se ha convertido en acción efectiva. Beckford argumenta que una persona puede leer decenas de obras y no modificar absolutamente nada en su comportamiento, mientras que otra puede leer un único libro y transformar radicalmente su forma de trabajar o de pensar. Desde esta perspectiva, el valor de una lectura no se mide por el número de páginas consumidas, sino por el impacto real que produce en la práctica cotidiana.

La autora propone un enfoque que denomina “lectura estratégica”, basado en identificar previamente los resultados deseados. Si alguien necesita mejorar sus habilidades de liderazgo, aumentar sus ventas, gestionar mejor su tiempo o comprender una tendencia tecnológica, debería construir una lista de resultados antes que una lista de libros. Una vez definidos esos objetivos, los libros se convierten en herramientas al servicio de una finalidad concreta. La lectura deja de ser una actividad acumulativa y pasa a ser una actividad orientada a la acción.

Esta filosofía adquiere una relevancia especial en la era de la inteligencia artificial. Beckford señala que hoy disponemos de resúmenes automáticos, motores de búsqueda avanzados y herramientas capaces de sintetizar grandes cantidades de información en segundos. En ese contexto, la ventaja competitiva ya no consiste únicamente en acceder al conocimiento, sino en saber qué hacer con él. La verdadera diferencia entre los profesionales más eficaces y el resto no radica en cuánto leen, sino en cómo transforman la información en decisiones, proyectos y resultados concretos.

El artículo concluye con una invitación a replantear nuestra relación con los libros. En lugar de preguntarnos cuántos títulos hemos leído este año, quizá deberíamos preguntarnos qué ha cambiado gracias a nuestras lecturas. ¿Qué decisiones tomamos de forma diferente? ¿Qué habilidades hemos desarrollado? ¿Qué problemas hemos resuelto? Para Beckford, la lectura alcanza su máximo valor cuando deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en una herramienta para producir cambios significativos en nuestra vida personal y profesional. Una lista de lectura puede llenarse de títulos; una lista de resultados, en cambio, se mide por las transformaciones que esos títulos hacen posibles.

¿Qué es un Bookface, para que sirve y como hacerlo?

Un Bookface es una actividad creativa y fotográfica que consiste en alinear la portada de un libro con una persona o un entorno real, de manera que la imagen de la cubierta se integre visualmente con la realidad y parezca una sola escena.

El Bookface es una técnica fotográfica creativa que consiste en combinar la portada de un libro con una persona, un objeto o un escenario real para crear una ilusión visual en la que ambos elementos parecen formar una única imagen. La clave de esta práctica reside en la alineación precisa entre la ilustración o fotografía de la cubierta y la realidad que la rodea. De este modo, una cara impresa en un libro puede convertirse en el rostro de una persona real, o un paisaje representado en la portada puede prolongarse de manera natural en el entorno donde se realiza la fotografía. El resultado suele ser sorprendente, divertido y visualmente atractivo, lo que explica su enorme popularidad en bibliotecas, centros educativos, librerías y redes sociales.

Esta práctica comenzó a ganar notoriedad durante la década de 2010 gracias a la difusión de fotografías en plataformas digitales bajo etiquetas como #Bookface o #BookfaceFriday. Bibliotecarios, docentes, estudiantes y lectores descubrieron en esta actividad una forma original de acercarse a los libros y de compartir su pasión por la lectura. A diferencia de otras iniciativas de promoción lectora basadas exclusivamente en la recomendación de obras, el Bookface introduce un componente artístico y participativo que invita a los usuarios a interactuar físicamente con los libros y a observar sus portadas desde una perspectiva diferente. La actividad combina elementos de fotografía, diseño visual, creatividad y expresión personal, convirtiendo al libro en protagonista de una experiencia cultural dinámica.

En el ámbito bibliotecario, el Bookface se ha consolidado como una herramienta eficaz para fomentar la lectura y aumentar la visibilidad de las colecciones. Muchas bibliotecas organizan concursos, exposiciones y campañas en redes sociales en las que usuarios y profesionales comparten sus creaciones. Estas iniciativas contribuyen a proyectar una imagen más cercana, innovadora y participativa de las bibliotecas, especialmente entre el público joven. Además, permiten destacar libros que podrían pasar desapercibidos en las estanterías, ya que la búsqueda de cubiertas adecuadas para realizar un Bookface lleva a los participantes a explorar géneros, autores y títulos muy diversos.

Desde una perspectiva educativa, el Bookface también posee un importante valor pedagógico. La actividad estimula la observación, la creatividad y la capacidad de planificación, ya que requiere analizar cuidadosamente las características de la portada, seleccionar el encuadre adecuado y coordinar la posición de los elementos para lograr el efecto deseado. Asimismo, favorece el trabajo colaborativo cuando se realiza en grupo y puede integrarse en proyectos relacionados con la lectura, las artes visuales, la alfabetización mediática o la comunicación digital. Al mismo tiempo, ayuda a desarrollar competencias vinculadas al uso de la imagen y a la comprensión de cómo se construyen los mensajes visuales.

El éxito del Bookface radica en su capacidad para transformar un objeto cotidiano como el libro en una experiencia interactiva y creativa. No se trata únicamente de una fotografía ingeniosa, sino de una forma de establecer nuevas conexiones entre las personas y los libros. Gracias a su sencillez y a los escasos recursos que requiere, cualquier biblioteca, escuela o lector puede participar en esta práctica, convirtiendo la promoción de la lectura en una actividad lúdica, participativa y altamente atractiva para la sociedad digital contemporánea.

La ciencia de la lectura en la biblioteca: textos idóneos para lectores principiantes

Taksier, K. (2026, 29 de abril). Science of Reading in the Library: Just-Right Texts for Emerging Readers. ALSC Blog, American Library Association. https://www.alsc.ala.org/blog/2026/04/science-of-reading-in-the-library-just-right-texts-for-emerging-readers/

Seleccionar textos “adecuados” garantiza que la lectura sea una experiencia agradable —en lugar de frustrante—. Pero ¿qué hace que un texto sea realmente adecuado? La publicación de hoy es otra entrega de una serie no oficial sobre la ciencia de la lectura en la biblioteca.* Nuestro tema: los factores a tener en cuenta al seleccionar textos para lectores emergentes.

Interés

En primer lugar, un texto adecuado es aquel que interesa al niño o la niña. El interés infantil está relacionado con la motivación y el compromiso necesarios para leer un texto. Por ejemplo: si a un niño le interesan los dinosaurios, podrías seleccionar Ricitos de Oro y los tres dinosaurios en lugar de Ricitos de Oro y los tres osos.

Frustración

Que un texto sea adecuado no depende solo del interés del lector, sino también de si los niños lo leerán de forma independiente, con apoyo o como lectura en voz alta. Es importante destacar que estas pautas están pensadas para limitar la frustración, no el acceso a los textos. Sabemos que los niños —especialmente en la fase prealfabética— pueden disfrutar e interactuar con las ilustraciones de un texto.

Lectura independiente: un texto adecuado para lectura autónoma es aquel que el niño puede leer con al menos un 95% de precisión, es decir, que puede leer correctamente el 95% o más de las palabras. Estos textos pueden ser decodificables, graduados o libros comerciales.

Lectura con apoyo: un texto adecuado para leer con ayuda es aquel que el niño puede leer con una precisión del 90–95%, es decir, entre el 90% y el 95% de las palabras correctamente.

Lectura en voz alta: un texto en el que el niño lee correctamente menos del 90% de las palabras es más apropiado para lectura en voz alta. En educación se consideran textos de “nivel frustracional” porque pueden generar frustración si se leen de forma autónoma. Sin embargo, los niños pueden disfrutar igualmente de las ilustraciones.

Conocimiento previo

Otro factor que hace que un texto sea “adecuado” es si el niño posee los conocimientos previos necesarios —incluido el vocabulario— para comprenderlo. Hay dos enfoques generales para garantizar este conocimiento previo. Uno es construirlo activamente en los niños. Siguiendo el marco de Rudine Sims Bishop, lo llamo el enfoque de las “ventanas”. Por ejemplo: antes de leer Goldy Luck and the Three Pandas, se puede enseñar a los niños sobre el Año Nuevo chino.

El otro enfoque es ofrecer textos que se basen en las experiencias vividas por los niños. A esto lo llamo el enfoque de los “espejos”. Por ejemplo: podrías seleccionar Goldy Luck and the Three Pandas precisamente porque trabajas con niños que celebran el Año Nuevo chino. Como se puede ver, ambos enfoques no son excluyentes.

La comprensión lectora desde una propuesta interconductual

Ángel-González, M. (2023). La comprensión lectora desde una propuesta interconductual. Qartuppi. http://doi.org/10.29410/QTP.23.09

Esta obra destaca la importancia de diseñar estrategias educativas destinadas a mejorar la comprensión lectora en estudiantes de educación superior, reconociendo que la lectura desempeña un papel fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje en este nivel educativo. Como resultado, se plantea una propuesta que aborda la evaluación de la comprensión lectora desde una perspectiva interconductual.

No me gusta leer: de la prescripción a la mediación con Elisa Yuste. Planeta Biblioteca 2026/05/29

No me gusta leer: de la prescripción a la mediación.

Planeta Biblioteca 2026/07/29

ESCUCHAR

Descargar

Información e inscripción

IV Jornada Profesional «No me gusta leer»

sábado 6 de junio Torre de los Anaya (Salamanca)

Matricula 15 Euros

Entrevistamos a Elisa Yuste en el programa Planeta Biblioteca de Radio USAL con motivo de la jornada «No me gusta leer: de la prescripción a la mediación», organizada por La SAL Asociación en Salamanca para el día 6 de junio de 2026. La conversación aborda las causas de la desafección lectora y los cambios en los hábitos culturales contemporáneos. Yuste reflexiona sobre el paso de la prescripción lectora tradicional a modelos de mediación más abiertos, sociales y participativos. También analiza el papel de las comunidades lectoras y el impacto de lo digital en la mediación cultural. Se destaca la importancia de la formación de profesionales del libro para acompañar nuevas formas de lectura. La entrevista ofrece claves para repensar cómo se fomenta la lectura desde bibliotecas, educación y entorno cultural.

Cajal y la emoción de los libros: encuentros y desencuentros literarios de Santiago Ramón y Cajal

Sánchez Ron, José Manuel. Cajal y la emoción de los libros: encuentros y desencuentros literarios de Santiago Ramón y Cajal. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2024. . ISBN 978-84-00-11274-5.

eBook gratuito

Este libro del historiador de la ciencia José Manuel Sánchez Ron propone una lectura profundamente humanista de la figura de Santiago Ramón y Cajal, situándolo no solo como el gran renovador de la neurociencia moderna, sino también como un lector apasionado y un autor con una intensa relación con la literatura.

La obra parte de la idea de que Cajal no puede entenderse únicamente desde su contribución científica —la formulación de la doctrina neuronal que transformó la comprensión del sistema nervioso—, sino también desde su diálogo constante con los libros, las corrientes intelectuales de su tiempo y su propia producción literaria. En este sentido, el volumen reconstruye una figura compleja en la que ciencia y literatura no aparecen como ámbitos separados, sino como espacios interconectados que alimentan su pensamiento, su estilo y su visión del mundo.

El estudio se apoya de manera significativa en textos autobiográficos como Recuerdos de mi vida, donde Cajal despliega no solo su trayectoria científica, sino también sus lecturas, inclinaciones estéticas y reflexiones personales sobre la escritura y la cultura. A partir de este material, el autor analiza obras como Cuentos de vacaciones, Charlas de café, El mundo visto a los ochenta años o su célebre Reglas y consejos sobre la investigación científica, mostrando cómo en todas ellas se percibe una voluntad de transmisión del conocimiento que oscila entre lo científico, lo moral y lo literario. El libro revela así a un Cajal profundamente influido por el mundo de las letras, que utiliza la escritura como herramienta de divulgación, pero también como forma de exploración intelectual y expresión personal.

Uno de los aspectos centrales del volumen es el análisis de las relaciones epistolares y los intercambios intelectuales de Cajal con figuras clave de la cultura española de su tiempo. Se estudian sus vínculos con escritores y pensadores como Azorín, Pío Baroja, Emilia Pardo Bazán, José Ortega y Gasset, Concha Espina y Gregorio Marañón, mostrando un entramado intelectual rico en afinidades, tensiones y admiraciones mutuas. Estas correspondencias permiten comprender a Cajal como una figura plenamente integrada en la vida cultural de su tiempo, lejos de la imagen aislada del científico de laboratorio.

La obra aborda también aspectos institucionales y simbólicos de su trayectoria, como su elección como miembro de la Real Academia Española en 1905 y su condición de “académico electo” al no llegar a pronunciar el discurso de ingreso, un hecho que adquiere valor interpretativo en el análisis de su relación con las instituciones culturales. En conjunto, el libro ofrece una biografía intelectual ampliada que ilumina la dimensión literaria de Cajal y su papel como puente entre ciencia y humanidades, dentro del contexto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Consejo Superior de Investigaciones Científicas y su colección editorial dedicada a la divulgación científica y cultural.