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La participación en actividades artísticas y culturales se relaciona con un envejecimiento biológico más lento.

The Guardian.Arts Cultural Engagement Linked to Slower Pace of Biological Ageing, UCL Research.The Guardian, 12 de mayo de 2026. The Guardian

Una investigación desarrollada por University College London (UCL) ha aportado una evidencia particularmente sugerente sobre la relación entre cultura y salud: participar regularmente en actividades artísticas y culturales podría contribuir a ralentizar el envejecimiento biológico del organismo.

El estudio, difundido por The Guardian y publicado en la revista científica Innovation in Aging, plantea que actividades como leer, escuchar música, pintar, cantar, bailar, acudir a museos o visitar espacios patrimoniales no solo enriquecen intelectualmente, sino que parecen influir positivamente en procesos fisiológicos profundos asociados al envejecimiento celular.

La investigación analizó datos de más de 3.500 adultos del Reino Unido, cruzando información sobre hábitos culturales con biomarcadores sanguíneos capaces de medir lo que los científicos denominan edad biológica. Este concepto difiere de la edad cronológica: mientras esta última mide simplemente los años transcurridos desde el nacimiento, la edad biológica intenta determinar cuánto desgaste real acumulan las células y tejidos del cuerpo. Los resultados mostraron que las personas que participaban semanalmente en actividades artísticas presentaban un ritmo de envejecimiento aproximadamente un 4 % más lento que quienes rara vez mantenían este tipo de prácticas culturales.

Uno de los hallazgos más relevantes es que el beneficio no parece depender exclusivamente de una actividad concreta, sino también de la diversidad de experiencias culturales. Cuanto mayor era la variedad de actividades —por ejemplo combinar lectura, conciertos, pintura, danza o visitas a galerías— mejores indicadores biológicos presentaban los participantes. Los investigadores señalan que este efecto probablemente surge de una combinación de factores: estimulación cognitiva, reducción del estrés, interacción social, activación emocional positiva y generación de sentido vital, elementos todos ellos estrechamente vinculados al bienestar integral.

El estudio resulta especialmente interesante porque sitúa la cultura en un terreno tradicionalmente reservado a la medicina preventiva y al ejercicio físico. Durante décadas se ha insistido en la importancia de caminar, mantener una dieta equilibrada o realizar deporte para envejecer saludablemente; ahora la investigación sugiere que la participación cultural podría ofrecer beneficios comparables en determinados aspectos biológicos relacionados con la longevidad. Esto redefine el acceso al arte no como mero entretenimiento o lujo social, sino como una práctica con implicaciones directas para la salud pública.

Datos:

Impacto Semanal (4% más lento): Quienes realizan actividades artísticas al menos una vez por semana presentan el mayor beneficio en su ritmo de envejecimiento biológico.

Impacto Mensual (~3% de ralentización): Mantener una constancia mensual sigue ofreciendo una protección notable.

Impacto Esporádico (2% de reducción): Incluso asistir a eventos culturales solo 3 veces al año marca una diferencia medible.

El Gran Hallazgo: El beneficio fisiológico de la cultura es comparable al del ejercicio físico regular, consolidándola como un hábito fundamental para la salud.

Más allá de la relevancia biomédica, el hallazgo plantea una reflexión de fondo sobre el papel de instituciones como bibliotecas, museos, archivos, centros culturales o espacios comunitarios. Estos lugares, tradicionalmente concebidos como custodios del conocimiento y la memoria colectiva, aparecen ahora también como posibles agentes de bienestar y envejecimiento saludable. La cultura, en esta perspectiva, deja de ser únicamente una forma de educación o disfrute estético para convertirse en una dimensión esencial del cuidado humano, capaz de influir incluso en los mecanismos biológicos más íntimos que determinan nuestra forma de envejecer.

En cierto sentido, esta investigación confirma una intuición profundamente humanista: cultivar la sensibilidad artística, mantener una vida intelectualmente activa y permanecer conectado con expresiones culturales no solo alimenta el espíritu, sino que también parece dejar una huella tangible en la propia arquitectura biológica del cuerpo. El arte, así, emerge no simplemente como expresión de la condición humana, sino como una posible herramienta silenciosa de longevidad.

En términos simples: leer, escuchar música, visitar bibliotecas o participar en actividades creativas no solo estimula la mente; podría estar modificando favorablemente la velocidad a la que envejece nuestro cuerpo.

Libros para las trincheras: el servicio bibliotecario de la ALA durante la Primera Guerra Mundial

Barcelona, Leanna. “The Books They Read: Library War Service in WWI.American Library Association Archives, 20 de marzo de 2017. https://www.library.illinois.edu/ala/2017/03/20/the-books-they-carried/

Se analiza uno de los episodios más singulares de la historia de las bibliotecas: el esfuerzo de los bibliotecarios estadounidenses por llevar libros y lectura a soldados y marineros durante la Primera Guerra Mundial. El texto explica cómo la llamada Library War Service transformó a las bibliotecas en instrumentos de apoyo moral, educativo y psicológico en medio del conflicto bélico.

La iniciativa comenzó en 1917, cuando la American Library Association organizó una enorme campaña nacional de recogida de fondos y donación de libros. El objetivo era proporcionar “un libro para cada hombre”, es decir, garantizar que todos los soldados estadounidenses, tanto en los campos de entrenamiento como en Europa, tuvieran acceso a materiales de lectura. La campaña alcanzó dimensiones extraordinarias: se recaudaron alrededor de cinco millones de dólares, se distribuyeron entre siete y diez millones de libros y revistas, y se construyeron treinta y seis bibliotecas militares financiadas por la Carnegie Corporation.

El artículo subraya que las bibliotecas de guerra no eran simples depósitos de libros, sino espacios de refugio emocional y cultural para los combatientes. Los soldados encontraban en la lectura una forma de evasión frente al horror de la guerra, pero también un medio para mantener la conexión con la vida civil y con la idea de un futuro después del conflicto. Según testimonios recogidos en el texto, los libros circulaban constantemente entre marineros y soldados, que tenían acceso libre a ellos sin restricciones ni controles estrictos.

Uno de los aspectos más interesantes del artículo es la reflexión sobre qué leían realmente los soldados. Aunque existía la imagen romántica de militares leyendo novelas de aventuras o relatos patrióticos, gran parte de las obras solicitadas eran libros técnicos y prácticos. Muchos combatientes buscaban prepararse para la reintegración laboral tras la guerra y leían manuales de mecánica, carpintería, ingeniería, negocios o transporte ferroviario. La lectura aparecía así vinculada a la formación profesional y a la movilidad social.

Al mismo tiempo, las novelas de ficción seguían teniendo un enorme éxito. Los relatos de aventuras, detectives y westerns ayudaban a aliviar la ansiedad y el agotamiento emocional. Algunas investigaciones posteriores sobre biblioterapia señalaron incluso que muchos soldados hospitalizados preferían historias sentimentales o novelas románticas, algo que sorprendió a los propios bibliotecarios militares. Estas observaciones contribuyeron al desarrollo temprano de la biblioterapia, entendida como el uso terapéutico de la lectura para mejorar el bienestar psicológico.

El texto también muestra el lado ideológico y censor de la iniciativa. No todos los libros eran aceptados. La ALA retiró determinadas obras consideradas pacifistas o favorables al bolchevismo, especialmente tras el aumento del miedo al comunismo después de la Revolución Rusa. Títulos relacionados con León Trotski o con análisis simpatizantes de Rusia revolucionaria fueron eliminados de las bibliotecas militares por considerarse peligrosos para “jóvenes impresionables”. Esto revela cómo las bibliotecas, incluso en contextos humanitarios, podían convertirse también en instrumentos de control ideológico.

El artículo destaca asimismo la importancia histórica de este programa para la evolución de las bibliotecas estadounidenses. La Library War Service convirtió a la American Library Association en una organización nacional de gran relevancia pública y consolidó la idea de la biblioteca como servicio esencial para la democracia y el bienestar social. La experiencia de guerra fortaleció la percepción de que las bibliotecas no solo debían conservar libros, sino también actuar como agentes activos de educación, integración y apoyo comunitario.

La soledad acorta la vida hasta en ocho años menos por falta de vínculos sociales

Holt-Lunstad, J., Smith, T. B., Baker, M., Harris, T., & Stephenson, D. (2015). Loneliness and Social Isolation as Risk Factors for Mortality: A Meta-Analytic Review.Perspectives on Psychological Science, 10(2), 227-237. DOI: 10.1177/1745691614568352.

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La soledad, el aislamiento social o vivir solo aumentan el riesgo de muerte prematura en un 26–32 %. Equivale a perder entre 5 y 8 años de vida, un impacto similar al de fumar 15 cigarrillos al día o padecer obesidad severa. Otros estudio de Harvard y de la OMS corroboran estos datos con conclusiones similares

El ser humano es un organismo inherentemente social, y que las relaciones interpersonales tienen un papel crucial en la salud y la supervivencia. Los investigadores destacan que, aunque la medicina y la salud pública suelen centrarse en factores de riesgo físicos (como el tabaco o la obesidad), el aislamiento social y la soledad también tienen un impacto sustancial en la mortalidad, pero históricamente se les ha prestado poca atención.

El objetivo del estudio fue cuantificar el grado en que la soledad, el aislamiento social y el hecho de vivir solo se asocian con un aumento del riesgo de muerte prematura, integrando la evidencia de decenas de estudios longitudinales. Con este metaanálisis, los autores pretendían situar la falta de vínculos sociales al mismo nivel de relevancia que los factores biomédicos tradicionales en la prevención y promoción de la salud.

El metaanálisis abarcó 70 estudios que, en conjunto, incluyeron a más de 3,4 millones de participantes seguidos durante un promedio de 7 años.

Los resultados fueron consistentes y contundentes. Las tres dimensiones analizadas se asociaron de manera significativa con un mayor riesgo de muerte prematura. En primer lugar, el aislamiento social se relacionó con un aumento del 29 % en el riesgo de mortalidad. Por su parte, la soledad mostró un incremento del 26 % en dicho riesgo. Finalmente, el hecho de vivir solo se asoció con un aumento aún mayor, del 32 %, en la probabilidad de fallecer de forma prematura.

En términos de impacto poblacional, estas cifras son comparables a los efectos del tabaquismo moderado, el consumo excesivo de alcohol o la obesidad grave. Los autores subrayan que la magnitud de estos efectos supera la de muchos factores de riesgo clínicos comúnmente reconocidos, lo que convierte a la conexión social en un determinante clave de la salud y la longevidad.

Además, el efecto no se limitó a grupos de edad específicos: tanto adultos jóvenes como mayores se vieron afectados, aunque la prevalencia de aislamiento y soledad tiende a aumentar con la edad.

En el plano biológico, la falta de conexión social activa respuestas de estrés crónico (elevación del cortisol, aumento de la presión arterial, inflamación sistémica) y altera la función inmunitaria, debilitando la resistencia a infecciones y enfermedades. En el plano psicológico y conductual, las personas aisladas son más propensas a hábitos poco saludables (mala alimentación, sedentarismo, abuso de sustancias) y presentan menor adherencia a tratamientos médicos o autocuidado.

También se observa que la soledad puede agravar trastornos mentales como la depresión o la ansiedad, que a su vez tienen efectos negativos sobre la salud física. Los autores destacan la interdependencia entre los factores psicológicos, sociales y fisiológicos en la explicación de la mortalidad.

El metaanálisis sitúa estos resultados en un contexto más amplio, señalando que desde mediados del siglo XX se ha observado un declive progresivo en la integración social: menos matrimonios, mayor movilidad geográfica, familias más pequeñas y una creciente digitalización de las relaciones. Este cambio estructural en las formas de convivencia hace que el aislamiento y la soledad sean problemas sociales en expansión, no solo individuales.

Otros estudios más recientes también corroboran en parte estos datos. cómo un informe de la Organización Mundial de la Salud (2025), según el cual la soledad y el aislamiento social representan un grave problema de salud pública. Se calcula que ambos factores contribuyen a unas 871 000 muertes anuales en todo el mundo. Esto equivale a alrededor de 100 fallecimientos por hora. El dato refleja el impacto que tiene la falta de vínculos sociales en la salud física y mental. La OMS advierte que combatir la soledad debe ser una prioridad global comparable a otras amenazas sanitarias.

Así mismo, el informe Harvard Study of Adult Development (2020) demuestra que mantener relaciones sociales sólidas es clave para una vida más larga y saludable, ya que las personas con vínculos afectivos fuertes presentan mejor salud mental y física. En cambio, la soledad y el aislamiento se asocian con un mayor riesgo de enfermedad y mortalidad. El impacto positivo de las relaciones cercanas puede traducirse en más de 10 años adicionales de esperanza de vida, lo que subraya que la calidad de las relaciones humanas influye más en el bienestar general que los factores económicos o genéticos.

También, un artículo del National Institute on Aging explica que tanto el aislamiento social como la soledad en personas mayores afectan seriamente la salud física y mental. Estas condiciones incrementan la probabilidad de hipertensión, depresión, deterioro cognitivo e incluso demencia. Además, subraya que la falta de conexiones sociales es comparable en impacto con otros factores de riesgo clásicos para la mortalidad. Por tanto, promover vínculos sociales sólidos y frecuentes se presenta como una estrategia clave para mejorar el bienestar y la longevidad en la población de edad avanzada.

Los autores hacen un paralelismo con las campañas de salud pública contra el tabaco o la obesidad, y argumentan que la falta de vínculos sociales debería tratarse con la misma seriedad. Las relaciones personales, según subrayan, no son solo un aspecto emocional, sino un determinante clínico de salud.

Conoce al bibliotecario de TikTok que promueve la alfabetización en salud mental

Burns, John. “Meet the TikTok Librarian Championing Literacy and Mental Health.” 1000 Libraries Magazine, 14 de julio de 2025. https://magazine.1000libraries.com/meet-the-tiktok-librarian-championing-literacy-and-mental-health/.

Threets ha transformado su pasión por las bibliotecas en una plataforma para promover la diversidad, el bienestar emocional y el acceso equitativo a la lectura. Su historia es un ejemplo de cómo los profesionales de la información pueden reinventarse y conectar con nuevas audiencias, manteniendo viva la misión de las bibliotecas en el siglo XXI.

El bibliotecario Mychal Threets se ha convertido en una figura pública gracias a su presencia en redes sociales y su activismo por la salud mental y la alfabetización. Durante la pandemia de COVID-19, Threets comenzó a compartir videos alegres y motivadores desde su puesto en la Biblioteca del Condado de Solano, en California, lo que lo llevó a acumular cientos de miles de seguidores en TikTok e Instagram.

Su contenido, centrado en el amor por los libros y las bibliotecas, se convirtió en un refugio emocional para muchos. Sin embargo, en 2024, Threets anunció su renuncia para priorizar su salud mental, reconociendo que la fama había afectado su relación con el trabajo bibliotecario. Tras un periodo de descanso, retomó su vocación desde una nueva perspectiva: como bibliotecario residente para PBS Kids, donde produce contenido educativo y accesible para jóvenes lectores.

Además de su trabajo con PBS, Threets ha participado en iniciativas como el “Library Afro Revolution Day”, un evento que combinó una campaña de donación de libros con consejos sobre el cuidado del cabello natural, en colaboración con la activista Blair Imani. También está trabajando en su primer libro infantil, I’m So Happy You’re Here, junto a la ilustradora Lorraine Nam, que será publicado por Penguin Random House en 2026. El libro celebra la alegría de las bibliotecas como espacios inclusivos y seguros.

¿Podría ser terapéutico leer en la playa? La biblioterapia sugiere que podrían serlo.

CBC News. «Could Your Beach Reads Actually Be Therapeutic? Bibliotherapy Suggests They Might.» CBC News, June 30, 2024. https://www.cbc.ca/news/health/bibliotherapy-health-1.7577698.

El artículo explora cómo la biblioterapia —el uso de la lectura como herramienta de sanación emocional— está siendo cada vez más reconocida por su valor terapéutico. Expertos y lectores descubren que ciertos libros pueden ayudar a procesar emociones difíciles, como el duelo, la ansiedad o la soledad, facilitando la reflexión y el bienestar. Profesionales en salud mental están integrando esta práctica en sus tratamientos, mientras que muchas personas recurren a ella como forma personal de autocuidado.

La biblioterapia, una técnica que consiste en utilizar la lectura como herramienta terapéutica, está ganando cada vez más reconocimiento en el ámbito de la salud mental. Aunque a primera vista pueda parecer una forma de entretenimiento o evasión, diversos estudios y experiencias clínicas sugieren que leer ciertos libros puede ayudar a las personas a gestionar emociones complejas, afrontar situaciones difíciles o simplemente a comprenderse mejor a sí mismas. Esta práctica puede adoptar múltiples formas: desde la lectura guiada por un profesional de la salud mental hasta la exploración personal de textos literarios que resuenan emocionalmente con el lector.

El artículo publicado por CBC destaca cómo esta forma de terapia ha sido utilizada tanto en contextos informales como clínicos. Históricamente, sus raíces se remontan a la Primera Guerra Mundial, cuando se comenzó a emplear la lectura como herramienta de apoyo emocional para los soldados con trastornos psicológicos derivados del conflicto. Desde entonces, su evolución ha sido significativa. Hoy, la biblioterapia abarca desde listas de libros recomendados por psicólogos hasta programas estructurados aplicados por psiquiatras como Martina Scholtens, quien utiliza la narrativa como complemento a los tratamientos médicos. La lectura, en estos casos, no se prescribe al azar, sino que se adapta cuidadosamente a la situación emocional del paciente.

Uno de los aspectos más destacados de la biblioterapia es su capacidad para crear identificación y distancia emocional al mismo tiempo. Los lectores pueden reconocerse en personajes de ficción y, gracias a esa identificación, observar sus propios problemas desde otra perspectiva. Esto les permite examinar emociones complejas como la culpa, el miedo o la tristeza, sin la presión directa de hablar sobre sí mismos. La historia se convierte en un espejo emocional que facilita la introspección. Además, el ritmo de lectura permite que este proceso sea paulatino y controlado por el lector, lo que da una sensación de seguridad y agencia.

El artículo también muestra cómo la biblioterapia no se limita a quienes padecen trastornos diagnosticados. Muchas personas recurren a la lectura como forma de procesar duelos, transiciones vitales o períodos de estrés. Un caso citado es el del periodista Cody Delistraty, quien encontró en la lectura un apoyo invaluable tras la muerte de su madre. Según su testimonio, leer historias sobre pérdida y resiliencia no solo le ofreció consuelo, sino también una manera de resignificar su experiencia personal. Así, la literatura actúa no solo como un bálsamo, sino también como una guía silenciosa.

La biblioterapia puede ser especialmente útil en momentos en que otras formas de terapia no son accesibles o deseadas. En un mundo en el que la salud mental sigue estando estigmatizada en algunos sectores, recurrir a los libros puede ser una vía discreta y efectiva de cuidado personal. Además, la facilidad de acceso a libros —ya sea en bibliotecas, librerías o formatos digitales— convierte esta práctica en una opción inclusiva y económica. El acto mismo de sentarse a leer, concentrarse en una historia y dejarse llevar por ella tiene, en sí, un efecto calmante que puede ser terapéutico.

La Conexión entre bibliotecas y bienestar: un estudio de la NYPL

Libraries & Well-Being: A Case Study from The New York Public Library, 2024

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El informe subraya la importancia de las bibliotecas como instituciones adaptativas que apoyan la resiliencia y el bienestar. Según el Dr. Martin Seligman, figura destacada en la psicología positiva, las bibliotecas ofrecen recursos para imaginar y construir vidas más plenas y comunidades prósperas. Este estudio pionero establece una base empírica para entender mejor el papel de las bibliotecas en la sociedad y cómo maximizar sus beneficios sociales.

El informe Libraries & Well-Being: A Case Study from The New York Public Library, resultado de una colaboración entre el equipo de Public Impact team and the Humanities and Human Flourishing Project de la Universidad de Pensilvania, revela que las bibliotecas públicas desempeñan un papel esencial en el bienestar y la salud comunitaria. Este estudio innovador aplica principios de la psicología positiva al ámbito bibliotecario, destacando cómo el uso de las bibliotecas fomenta el florecimiento individual y colectivo.

Principales hallazgos del estudio:


Impacto emocional y personal:

  • El 92% de los encuestados se sintieron «calmados o en paz» tras visitar la biblioteca.
  • El 74% afirmó que su uso de la biblioteca les ayuda a afrontar mejor el mundo.
  • El 90% reportó que su interacción con la biblioteca incrementa su amor por aprender.
  • El 88% consideró que las bibliotecas contribuyen a su crecimiento personal.

Uso físico y presencial:

  • El impacto positivo en el optimismo sobre el futuro fue mayor entre quienes usan los espacios y participan en programas presenciales (82% y 79%, respectivamente) frente a los usuarios exclusivamente digitales (58%).
  • Las experiencias físicas y relacionales de las bibliotecas, como el ambiente y la interacción, son clave para su impacto positivo.


Equidad social:

  • Las bibliotecas tienen un efecto especialmente marcado en comunidades de bajos ingresos: el 73% de los usuarios de estas zonas afirmó que la biblioteca mejora su sensación de apoyo social, comparado con el 48% en vecindarios de ingresos altos.

    Relevancia del informe:
  • Conexión emocional y social: Las bibliotecas no solo ofrecen recursos, sino también refugio, alegría, propósito y conexión. Promueven comunidades más fuertes al brindar acceso a aprendizaje, tecnología y espacios inclusivos.
  • Implicaciones políticas: Brian Bannon, Director de Educación de la NYPL, resaltó la relevancia del estudio para diseñar políticas que inviertan en bibliotecas como instituciones esenciales en comunidades urbanas, suburbanas y rurales.
  • Avances en psicología positiva: Según los coautores, este trabajo amplía el estudio de las «instituciones positivas», un campo poco explorado dentro de la psicología positiva, y demuestra cómo las instituciones culturales pueden fomentar el florecimiento humano.

Estrategia de las bibliotecas para paliar la soledad de las personas y como conectar a las comunidades

Marquez, Alejandro ; Woods, Brady Niemitalo «Library Patron Loneliness: Strategies for Building Community and Connection – ACRLog», 11 de noviembre de 2024. https://acrlog.org/2024/11/11/library-patron-loneliness-strategies-for-building-community-and-connection/.

Las bibliotecas juegan un papel clave en combatir la soledad al ofrecer espacios acogedores, programación diversa y actividades que fomentan la conexión social. A través de la colaboración con organizaciones locales y el impulso de la alfabetización digital, ayudan a las comunidades a superar el aislamiento. Estas estrategias contribuyen a mejorar la salud mental y física, promoviendo un sentido de pertenencia y apoyo.

La soledad es una parte universal de la experiencia humana. En 2022, más del 42% de los adultos estadounidenses lo experimentaron, lo que pone de relieve una importante crisis de salud pública. Desde entonces, la soledad ha ido en aumento. U.S. Surgeon General afirmó que la soledad es tan mala como fumar quince cigarrillos al día. La soledad no sólo impacta la salud mental sino también la salud física. La soledad es más que estar solo; es un sentimiento de desconexión. Puede afectar a personas de todas las edades y orígenes, y su impacto en la salud física y mental está bien documentado. La soledad crónica puede provocar depresión, ansiedad, peores resultados de salud y mayores tasas de mortalidad.

Si bien la soledad es una experiencia común, no se distribuye de manera uniforme. Algunos tienen más probabilidades de experimentar soledad. Los factores incluyen bajos ingresos, paternidad, soltería y edad. Las personas, las minorías y las mujeres LGBTQ tienen más probabilidades que el promedio de experimentar soledad.

Las bibliotecas, tradicionalmente lugares de encuentro y aprendizaje, tienen un papel crucial en combatir la soledad en la era digital. Las bibliotecas han servido durante mucho tiempo como espacios comunitarios donde las personas pueden conectarse, aprender e interactuar con otros. Sin embargo, en la era digital, la sensación de aislamiento entre los usuarios de las bibliotecas se ha convertido en una preocupación creciente.

Se proponen varias estrategias para fomentar la conexión social:

  1. Crear espacios acogedores: Es fundamental ofrecer ambientes inclusivos, cómodos y participativos. Además, la interacción activa del personal de la biblioteca con los usuarios contribuye significativamente a disminuir la sensación de aislamiento.
  2. Ofrecer programación y colecciones diversas: Al organizar actividades que atraigan a distintos grupos y crear colecciones representativas de diversas culturas y comunidades, las bibliotecas pueden fortalecer el sentido de pertenencia de los usuarios.
  3. Facilitar grupos de apoyo entre pares: Los grupos centrados en intereses comunes, como clubes de lectura o grupos de apoyo para la búsqueda de empleo, ofrecen espacios donde las personas pueden conectar y compartir experiencias.
  4. Fomentar la alfabetización digital: Talleres que enseñen el uso de herramientas digitales y redes sociales permiten a los usuarios superar barreras tecnológicas y conectarse en línea.
  5. Colaborar con socios comunitarios: Las asociaciones con organizaciones locales y otros centros educativos amplían el alcance de los programas y mejoran la visibilidad de las bibliotecas en la comunidad.
  6. Proveer servicios de divulgación: Las bibliotecas deben extender su alcance a grupos aislados mediante iniciativas de divulgación, como programas para dar la bienvenida a los estudiantes al inicio del semestre.

Es fundamental que las bibliotecas sirvan a nuestras comunidades sin asumir responsabilidades adicionales. Afortunadamente, abordar la soledad depende de los servicios que las bibliotecas ya ofrecen a sus comunidades. Construir una comunidad ya es un valor fundamental de las bibliotecas, algo que los trabajadores bibliotecarios están haciendo ahora. Al igual que con los ejemplos anteriores, podemos abordar la soledad sin agregar más a nuestras cargas de trabajo mejorando lo que estamos haciendo: implementando programación innovadora, fomentando conexiones sociales y creando espacios inclusivos donde las personas se sientan valoradas, apoyadas y conectadas. A través de esfuerzos colaborativos, las bibliotecas desempeñan un papel vital en la lucha contra la soledad y la promoción del bienestar en sus comunidades.

Tendencias estadounidenses en aislamiento social, compromiso social y compañía

Viji Diane Kannan y Peter J. Veazie, «US Trends in Social Isolation, Social Engagement, and Companionship ⎯ Nationally and by Age, Sex, Race/Ethnicity, Family Income, and Work Hours, 2003-2020», SSM – Population Health 21 (marzo de 2023): 101331, https://doi.org/10.1016/j.ssmph.2022.101331.

La conectividad social es esencial para la salud y la longevidad, mientras que el aislamiento cobra un alto precio a las personas y a la sociedad. En este estudio se presentan las magnitudes y tendencias de la conectividad social en EE.UU. como fenómenos objetivo para fundamentar los llamamientos a enfoques basados en políticas para promover la salud social.

A partir de la Encuesta estadounidense sobre el uso del tiempo 2003-2020, este estudio revela que, a escala nacional, el aislamiento social aumentó, el compromiso social con la familia, los amigos y los «otros» (compañeros de piso, vecinos, conocidos, compañeros de trabajo, clientes, etc.) disminuyó, y el compañerismo (ocio y recreo compartidos) se redujo.

El análisis de Joinpoint mostró que la pandemia exacerbó las tendencias al alza en el aislamiento social y las tendencias a la baja en la participación social de familiares, amigos y «otros» fuera del hogar. Sin embargo, el compromiso social y la compañía de la familia del hogar mostraron signos de disminución progresiva años antes de la pandemia, a un ritmo no eclipsado por la pandemia. Las horas de trabajo aparecieron como una limitación estructural para la participación social. Los subgrupos asignaron el compromiso social de forma diferente según los distintos roles relacionales.

El compromiso social con los amigos, los demás y la compañía cayó en picado entre los jóvenes estadounidenses. Las personas de color estadounidenses experimentaron más aislamiento social y menos compromiso social, en general, en relación con otras razas. Los hispanos experimentaron mucho menos aislamiento social que los no hispanos. Los adultos mayores pasaron más tiempo en aislamiento social, pero también relativamente más tiempo en compañía. Las mujeres pasaban más tiempo con la familia, mientras que los hombres pasaban más tiempo con amigos y en compañía. Además, el declive de la conectividad social de los hombres fue más pronunciado que el de las mujeres. Por último, los estadounidenses con ingresos bajos están más comprometidos socialmente con «otros» que los que tienen ingresos más altos.

Este estudio sugiere que las políticas públicas deberían abordar estas tendencias para mejorar la salud social y reducir las disparidades

Beneficios de las bibliotecas escolares en su entorno

Webber, Charlotte, Kayleigh Bohan, Heather Collins, Jasmine Ewens, Katherine Wilkinson, y Sarah McGeown. «Beyond Books: High School Librarians as Champions of Pupil Inclusivity, Autonomy, and Reader Development». Journal of Librarianship and Information Science, 14 de febrero de 2024, 09610006241230101. https://doi.org/10.1177/09610006241230101.


El último informe de Scottish Book Trust actualizado el 28 de febrero de 2024 sugiere que las bibliotecas escolares, además de apoyar y fortalecer el rendimiento académico de los estudiantes, también desempeñan un papel vital en el apoyo al bienestar de los alumnos.

Scottish Book Trust ha llevado a cabo una investigación independiente para establecer el impacto actual de nuestras bibliotecas y bibliotecarios de secundaria, y para mostrar su valor para los alumnos más allá del rendimiento académico.

Las investigaciones muestran que las bibliotecas escolares desempeñan un papel vital para:

  • Fomentan actitudes positivas hacia el aprendizaje. La labor del bibliotecario es ir más allá de los niveles de lectura de los alumnos y conectar con ellos de manera individual ayuda a cultivar un ambiente donde los alumnos se sientan empoderados para leer de acuerdo con sus propios intereses y motivaciones. Como la motivación de los alumnos para leer es mayor cuando tienen oportunidades de tomar decisiones sobre los textos que leen y cómo interactúan con esos textos, esta práctica de biblioteca ayuda a inspirar un amor continuo por la lectura.
  • Vincular los libros con la vida de los alumnos Los bibliotecarios también describieron cómo hacen que la lectura sea relevante para sus alumnos vinculando libros con sus vidas fuera de la escuela. Por ejemplo, vincular libros con películas y programas de televisión/streaming, tendencias de lectura en redes sociales y otros pasatiempos e intereses que eran significativos para los alumnos.
  • Amor por la lectura La investigación sobre la lectura adolescente ha demostrado que los alumnos a menudo encuentran que la lectura que hacen en la escuela es aburrida o presionante. Estas experiencias negativas pueden acumularse, haciendo que los adolescentes desarrollen actitudes negativas hacia la lectura. Los bibliotecarios trabajan para combatir esto mostrando a los adolescentes cómo la lectura puede ser relevante para sus vidas fuera de la escuela.
  • Amplian el mundo de los alumnos a través de los libros Sabemos que los libros pueden ayudarnos a entendernos a nosotros mismos y a los demás mejor. Los bibliotecarios describieron cómo ayudan a los alumnos a acceder a libros que les ayudarán a ampliar su visión del mundo.
  • Favorecen las relaciones y la comprensión con los otros. Como la lectura de ficción puede apoyar la comprensión de los demás y tiene el potencial de reducir los prejuicios hacia aquellos percibidos como diferentes, los bibliotecarios utilizaron la biblioteca para ampliar la comprensión entre los alumnos que no estaban tan informados sobre aquellos diferentes a ellos mismos.
  • Creación de un espacio seguro Los bibliotecarios se aseguraron de que el espacio físico de la biblioteca fuera acogedor y se sintiera como un espacio seguro. Lo hicieron teniendo actividades específicas para ayudar a los alumnos a sentirse cómodos, siendo accesibles y mostrando a los alumnos que valoraban sus intereses.

Cómo se benefician los adolescentes al poder leer libros “controvertidos” que algunos quieren prohibir

Ivey, Gay. «How teens benefit from being able to read ‘disturbing’ books that some want to ban». The Conversation, 29 de febrero de 2024. http://theconversation.com/how-teens-benefit-from-being-able-to-read-disturbing-books-that-some-want-to-ban-223533.

Un reciente artículo escrito por Gay Ivey, Profesora de Alfabetización en la Universidad de Carolina del Norte, explora los beneficios que los adolescentes obtienen al poder leer libros «perturbadores» que algunos desean prohibir. A través de una década de investigación y cientos de entrevistas, Ivey y su colega, el profesor de alfabetización Peter Johnston, han estudiado cómo los adolescentes experimentan la lectura cuando tienen acceso sin restricciones a literatura juvenil.

Durante un estudio en una escuela secundaria pública, observaron a estudiantes de octavo grado que tenían acceso a una amplia selección de libros contemporáneos en lugar de los «clásicos» tradicionales. Muchos de estos libros incluían temas controvertidos, como sexo y violencia, y han sido objeto de desafíos de censura. Después de un año de observación y entrevistas, descubrieron que los estudiantes experimentaron cambios positivos en sus vidas sociales, emocionales e intelectuales como resultado de leer y discutir sobre estos libros «perturbadores».

Los estudiantes informaron que la lectura de libros con personajes y situaciones diferentes a las suyas propició un aumento en la empatía y una comprensión más profunda de los demás. Además, los libros provocaron discusiones significativas entre los estudiantes, lo que los llevó a desarrollar relaciones más sólidas y a enfrentar sus propios problemas con mayor consideración. A pesar de la naturaleza a menudo seria y perturbadora de los libros seleccionados, los estudiantes afirmaron que la lectura los hizo sentir mejor y los ayudó a superar la depresión y el duelo.

Aquí hay seis maneras en que los estudiantes nos dijeron que habían cambiado al leer y hablar sobre libros atrevidos para adultos jóvenes.

1. Se volvieron más empáticos

2. Mejoraron las relaciones

3. Se volvieron más reflexivos

4. Estaban más felices

5. Los libros ayudaron a los estudiantes a sanar

6. Se convirtieron en mejores lectores

Además, la lectura de estos libros desafiantes ayudó a mejorar las habilidades de lectura de los estudiantes, ya que se esforzaron por comprender y analizar la complejidad de las historias. Esta investigación destaca la importancia de preservar el acceso de los jóvenes a una amplia variedad de libros, incluso aquellos que puedan considerarse «perturbadores», para que puedan disfrutar de los beneficios sociales, emocionales, morales y académicos que la lectura puede ofrecer.