Archivo del Autor: Julio Alonso Arévalo

Acerca de Julio Alonso Arévalo

Alonso Arévalo, Julio, responsable de la Biblioteca de Traducción y Documentación de la Univ. de Salamanca y editor del repositorio E-LIS, es coordinador de la lista InfoDoc y autor de diferentes artículos en revistas especializadas sobre e-libros, OA y gestores de referencias. Ha publicado los libros: Informe APEI sobre acceso abierto, Las nuevas fuentes de información: Información y búsqueda documental en el contexto de la web 2.0, junto con José-Antonio Cordón-García, Raquel Gómez-Díaz y Jesús López-Lucas, y Gutenberg 2.0: la revolución de los libros electrónicos, junto con José-Antonio Cordón-García y Raquel Gómez-Díaz. Es miembro del grupo de investigación E-Lectra.

Los gestores de referencias en el trabajo de bibliotecario y documentalista

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Alonso-Arévalo, J. “Los gestores de referencias en el trabajo de bibliotecario y documentalista.” Desiderata vol. 2, n. 4 (2017). pp. 38-42.

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Los gestores de referencias hoy por hoy son herramientas de un incalculable valor para apoyar las tareas de compilación, gestión y presentación de referencias bibliográficas en los trabajos de investigación. Con la llegada de Internet y el traslado por parte de los investigadores de sus tareas al entorno web, los principales sistemas de gestión de referencias han evolucionado como herramientas colaborativas, cuya función y valor va más allá de la inicial generación de bibliografías, para llegar a ser verdaderas redes sociales de investigadores que facilitan el descubrimiento y la visibilidad de la información y de los investigadores. Actualmente la mayoría de bibliotecas universitarias apoyan las tareas de sus alumnos, docentes e investigadores dotando a estos de competencias trasversales por medio de lo que se ha denominado “alfabetización informacional”, convirtiéndose esta tarea en una de las funciones esenciales de la biblioteca del siglo XXI. De esta manera, la mayoría de bibliotecas están proporcionando orientación teórica y práctica sobre escritura académica (Alonso-Arévalo et al. 2012), tarea que tienen como uno de sus principales ejes el trabajo con herramientas de gestión bibliográfica (Zotero, Mendeley, Refworks, EndNote, etc.). Si bien este servicio de alfabetización con gestores de referencias va más allá de ser solamente una enseñanza puramente instrumental de un software, ya que su uso implica enseñar a uno de los principios sustentadores de lo que hemos denominado ALFIN, el uso ético de la información otorgando el merecido reconocimiento a aquellos investigadores que han aportado ideas a nuestro trabajo mediante la cita bibliográfica (Lopes et al. 2016).

La cita aporta además un valor al autor que ha sido citado, ya que una parte muy importante de la medición de la calidad y la evaluación científica se realiza en función de las citas que una obra o autor recibió de otros autores. Por ello también es muy importante establecer un formato de cita personalizado (Pozo et al. 2016). Un gestor de referencias facilita considerablemente estas tareas, que son algunas de las que más tiempo y dolor de cabeza dan a los investigadores. Además, para muchos alumnos que acceden a la universidad desde el bachiller este es el primer contacto que tienen con el hecho de que cuando se utiliza una idea o se copia un párrafo de otro autor deben citar el documento fuente, tanto si se parafrasea o si se pone la cita literal entre comillas; y esta será una de las competencias que les será de utilidad para toda su vida académica y profesional. El software de gestión es una simple herramienta que muy probablemente cambiará o será sustituida por otra a lo largo del tiempo, pero lo que el alumno asimilará en este proceso de aprendizaje va más allá del hecho instrumental; es la conciencia de que se pueden utilizar pensamientos e ideas de otros para crear y desarrollar nuestro propio trabajo, pero que siempre debemos otorgarles el debido reconocimiento, y lo debemos de hacer de una manera normalizada a través de los diferentes sistemas de citación (APA, Vancouver, ISO, Chicago…. ).

Otro aspecto a tener en cuenta es que cuando estamos utilizando un software de gestión de referencia tienen un valor para otra de las tareas más importantes en el trabajo científico: Documentarse. Cada vez que se inicia una investigación hay que disponer de una bibliografía para determinar que vamos a leer, y que no, que aspectos vamos a tratar; es decir, establecer el estado de la cuestión, conocer qué se ha escrito sobre el tema, qué aspectos se han tratado y qué cuestiones quedan pendientes de resolver. Todo ello es mejor si disponemos de una base de datos personal que nos pueda proporcionar aquellos recursos que tenemos compilados sobre el tema a tratar.

Aunque quizás es menos conocido como un profesional de la información puede apoyar generar servicios con las herramientas de gestión de referencias (Alonso-Arévalo 2015). Desde el punto de vista profesional, los gestores de referencias son de gran interés para bibliotecarios y documentalistas por la facilidad que ofrecen para compilar datos de diferentes fuentes de información y distintos tipos de documentos, organizar la colección, personalizar formatos de salida y proporcionar servicios de información, tales como:

• Información bibliográfi ca
• Referencia en línea
• Difusión Selectiva de Información (DSI)
• Monográfi cos
• Biblioteca Digital

También por ser una herramienta válida para:

• La evaluación de recursos
• Apoyo a las actividades de formación en información (alfabetización
digital)
• Elaboración de estudios bibliométricos

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La lectura digital y la formación del lector digital en España: la actividad de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y el Proyecto Territorio Ebook

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Cordón-García, J. A. “La lectura digital y la formación del lector digital en España: la actividad de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y el Proyecto Territorio Ebook.” Álabe: Revista de Investigación sobre Lectura y Escritura vol. 13, n. (2016). pp.: http://revistaalabe.com/index/alabe/article/view/350

En marzo de 2016 se cumplieron 35 años desde la creación de la Fundación Ger- mán Sánchez Ruipérez, una de las entidades que más han hecho por las bibliotecas y por la lectura en España. Lo importante de esta cifra es el testimonio que aporta acerca de la continuidad de una voluntad y un programa que se ha mantenido in-cólume a lo largo de los años, aportando uno de los raros ejemplos de supervivencia en un país donde las iniciativas culturales nacen con fecha de caducidad incorpora-da. Desde Álabe queremos rendirle homenaje a esta institución que ha sabido crecer con la sociedad a la que sirve.

Citas a los artículos depositados en Academia.edu

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Niyazov, Y., C. Vogel, et al. “Open Access Meets Discoverability: Citations to Articles Posted to Academia.edu.” Plos One vol. 11, n. 2 (2016)

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Academia.edu es una red social para investigadores que cuenta con un directorio de 12500 publicaciones científicas de todo el mundo, facilitando la tarea de los que buscan artículos para sus trabajos. Lanzado en septiembre de 2008, se convirtió en uno de los mayores sitios de redes sociales para universitarios. Actualmente tiene 830.000 visitantes mensuales y cuenta con más de 42 millones de investigadores de todo el mundo.  

Mediante el uso de análisis de correspondencia y regresión, se miden las diferencias entre los artículos publicados en Academia.edu y otros artículos de revistas similares, el control de campo, factor de impacto, y otras variables. El estudio de tamaño de la muestra es de 31,216 artículos, según datos del estudio Academia .edu recibe un 16% más de citas después de un año de ser depositado en esta red social de investigación que un artículo similar no disponible en línea, un 51% más de citas después de tres años y un 69% después de cinco años. También se encontró que los artículos publicados en Academia.edu tenían un 58% más de citas que los artículos publicados solamente en otros sitios web, como páginas personales y departamentales, después de cinco años de ser depositados.

 

Nancy Pearl: la figura de bibliotecaria comercializada por la ALA

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Hace algunos años mi amigo y colega Jesús Alonso Regalado, bibliotecario de Albany en Estados Unidos, que siempre que viaja a España pasa a visitarme y a conversar conmigo, en una ocasión tuvo el detalle de traerme una figura de una bibliotecaria que comercializa la ALA (American Library Association) y que llama “Librarian action figure” que aún preside mi despacho de trabajo. (ver figura inferior) la bibliotecaria en cuestión responde la canón clásico de mujer de edad madura, con traje de chaqueta -a elegir entre azul y rojo -falda recta, gafas, con su carrito para portar libros, ordenador y libros, y curiosamente tiene un mecanismo que le permite doblar el brazo en el también clásico gesto de rogar silencio, de ahí lo de “action figure”.

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La real Nancy Pearl con su figura

Lo más curioso es que Jesús me contó que el modelo se tomó de una colega suya de trabajo llamada Nancy Pearl. Que además dispone de página en la Wikipedia [1]. Nancy Pearl, es una bibliotecaria estadounidense, nacida el 12 de enero de 1945, autora de best-seller, crítica literaria y fue, hasta agosto de 2004, Directora Ejecutiva del Centro de Washington para el Libro en la Biblioteca Pública de Seattle. Su conocimiento del mundo de los libros y literatura la hicieron famosa, ya que tenía un programa en la radio pública recomendando libros. En el año 2003 elaboró una guía de 2003 para la buena lectura, titulada Book Lust: Recommended Reading for Every Mood, Moment, and Reason. Pearl fue nombrada en 2011 Bibliotecaria del Año por Library Journal.

[1] https://en.wikipedia.org/wiki/Nancy_Pearl

Léeme el alma: la imagen profesional del bibliotecario entre el recato y la pasión

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“Léeme el alma” de Agatha Berner. Alvira, 2015

“Léeme el alma· de Agatha Berner, (cuyo nombre real es María José del Cacho, ya que utiliza el seudónimo Agatha Berner) relata la historia pasional de Rebeca, una bibliotecaria taciturna, triste y aburrida que descubre el amor, la pasión y la felicidad de la mano de una aventura clandestina con un hombre casado en una sociedad ultraconservadora. Erotismo literario cien por cien. Otra vez la imagen estereotipada del profesional de las bibliotecas con los parámetros más conservadores, balanceándose entre dos imágenes extermas que han caracterizado el imaginario más conservador de nuestra profesión: la pudorosa bibliotecaria y el morbo en torno a la seducción de la recatada bibliotecaria. Quien da más!!

“Nunca tuve novio, ni ilusión por la vida, yo nací para leer. Fui un ratoncillo de biblioteca desde la infancia; aprendí a leer antes que a hablar. Adoro el tacto de las hojas y ese característico olor de los libros nuevos, y también el de los libros viejos. Adoro el olor de las librerías y de las bibliotecas. Incluso adoro ese olor húmedo y mohoso de los sótanos, en los que, por supuesto, siempre se esconde algún libro abandonado, triste, gris y apergaminado, como yo. Creo que en otra vida, mucho más dichosa, debí ser libro, eso sí, un libro de teología, o algún tratado sobre patología anatómica. Me hubiera gustado ser un libro erótico y generar fantasías en las personas solitarias, excitar las mentes libres y escandalizar las mentes censuradas… Me hubiera gustado ser “Justine” del Marques de Sade o Emmanuelle para hacer el amor a todas horas, en cualquier circunstancia y con quien sea que me gustara. Dar placer a los demás es algo que sólo sé hacer con un libro en las manos. Soy única para saber lo que una persona necesita leer con sólo mirarle a los ojos, con sólo observar sus gestos, sus movimientos, con el simple sonido de su respiración… Es… una especie de don…

… No, no soy divertida, pero eso es algo que nunca me ha preocupado, lo he asumido desde siempre, desde pequeña, cuando mi madre me miraba a los ojos y me decía que tenía que cambiar de actitud, porque le recordaba todo lo deprimente de este mundo. Yo no quería entenderla, pero la entendía a la perfección con sólo intuir mi reflejo en cualquier cristal o mi sombra en las paredes. No era más que eso, una sombra, algo oscuro e inerte a lo que no merece la pena prestar atención y lo peor es que no quería remediarlo. En el fondo adoraba ese aspecto siniestro que provocaba el efecto deseado, que todos me dejaran en paz.

… Tampoco me ha importado la escasez de amistades. En el colegio, me cansaba verlas correr o entretenerse jubilosas en sus absurdos juegos. Yo prefería sentarme bajo un árbol a leer y a soñar… Fantaseaba con la idea de ser yo algún día quien escribiera esos maravillosos libros. Entonces, todas aquellas niñas que se burlaban de mí y aquellas otras que me miraban con una mezcla de recelo y curiosidad, disfrutarían con ellos, me envidiarían por ser capaz de hacer algo que ellas jamás conseguirían llevar a cabo y querrían ser mis amigas. Entonces, yo absorta en mis historias no me percataría de su insignificante existencia… No, nunca me ha importado no tener amigas ni perderme todas las fiestas de cumpleaños o de fin de curso… Esas son tonterías que todo el mundo hace y yo no soy como todo el mundo. Yo soy un ser especial o, mejor dicho, especialmente aburrido, y me encanta. Me gusta mi soledad y me gustan mis libros. Lo que no he tenido nunca muy claro es si realmente alguna vez me ha gustado Edgar.

… En pocos segundos sentí el significado de morir y nacer de nuevo, de sentirse uno con el universo. Mis neuronas dejaron de funcionar, quedando temporalmente adormecidas. Mis ojos dejaron de identificar imágenes y una fugaz apnea dio paso a un profundo alarido de puro placer que, nacido en lo más recóndito de mis entrañas, recorrió cada célula de mi cuerpo a la velocidad de la luz, como un torrente de energía que encontró salida a través de mi tráquea, desembocando en un voluptuoso clamor que fui incapaz de reprimir. Después… el vacío, la nada, el remordimiento … la triste bibliotecaria afligida por el recuerdo de la mujer formal, estrecha, conservadora y sensata, que fue antaño, y el torrente de agua caliente corriendo por un lascivo y exhausto cuerpo, aún preso del abandono que secunda al éxtasis…. No me reconocía. Había logrado descubrir a una Rebeca que yacía muerta en mi interior y que había despertado con una fogosidad inusitada, con una libertad, un entusiasmo y una explicita inmoralidad propia de las más impúdicas novelas de Pierre de Brantôme. Soñaba con que Mario me poseyera salvajemente sobre los libros, ante los numerosos lectores que acudían a mi biblioteca en busca del silencio que no lograban en sus hogares. Y esos lujuriosos pensamientos me hacían sentir avergonzada y sucia.”

“Léeme el alma” de Agatha Berner. Zaragoza: Alvira, 2015

Pretextos: Todo está iluminado

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“Este es Baruch frente a la biblioteca. Solía sentarse ahí todo el día. El sacaba más libros que ningún otro en el pueblo y ni siquiera sabía leer. El decía que le gustaba pensar en los libros, pensar en ellos sin leerlos”

Foer, Jonathan Safran. Todo está iluminado. Barcelona: Lumen, S.A. Debolsillo. 2ª Edición. 2007.  ISBN: 9788426413338

 

 

La sinopsis de la historia es la siguiente: El mismo autor es el personaje principal que  contrata una empresa familiar de  turismo en Ucrania para que lo lleve hasta Trachimbrod, un pueblito donde supuestamente vive una mujer que le salvó la vida a su abuelo, durante el régimen nazi. El asunto es que Trachimbrod parece ser un pueblo fantasma, y de la mujer que buscan, Augustine, solo hay una fotografía de ella. La empresa se vuelve una aventura teniendo en cuenta las personalidades estrámboticas de la familia que presta el servicio. Un abuelo que cree estar ciego, su nieto que es una suerte de playboy de los suburbios y la perra lazarilla que está obstinada en alterar los nervios de Jonhatan

Esta obra se llevó al cine bajo la dirección de  Liev Schreiber y está protagonizada por Elijah Wood y Eugene Hütz

 

Si por casualidad siento que me hundo entre la multitud… Sólo tengo que encontrar una biblioteca donde salir a flote

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“Si por casualidad siento que me decepciono, que me hundo entre la multitud. Sólo tengo que encontrar una biblioteca donde salir a flote…

Aquí suele ser sencillo. Todos los que quiera y más.

Bibliotecario: ¿Te llevas todos estos Alejandra?

Alejandra: Y porque no puedo cargar con más  Sr. Amelio

Bibliotecario: Chica, te vas a herniar!!

Me evado por completo en esas narraciones ajenas. Entre unas líneas que ofrecen un transporte muy distinto al que conozco en la vida real. Leo porque cuando lo hago me siento mucho mejor

‘Náufragos’ de Laura Pérez y Pablo Monforte

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Náufragos es una obra sobre la nostalgia por el tiempo pasado, sobre el efecto de la edad en la memoria y en nosotros mismos. A través de la relación que establecen Alejandra y Julio en dos épocas y lugares distintos, —Madrid en 1981, Barcelona en 1991— la historia dibuja un espacio urbano y poético en el que se entrelazan los sueños, el amor y los miedos a un futuro incierto.