Archivo del Autor: Julio Alonso Arévalo

Acerca de Julio Alonso Arévalo

Alonso Arévalo, Julio, responsable de la Biblioteca de Traducción y Documentación de la Univ. de Salamanca y editor del repositorio E-LIS, es coordinador de la lista InfoDoc y autor de diferentes artículos en revistas especializadas sobre e-libros, OA y gestores de referencias. Ha publicado los libros: Informe APEI sobre acceso abierto, Las nuevas fuentes de información: Información y búsqueda documental en el contexto de la web 2.0, junto con José-Antonio Cordón-García, Raquel Gómez-Díaz y Jesús López-Lucas, y Gutenberg 2.0: la revolución de los libros electrónicos, junto con José-Antonio Cordón-García y Raquel Gómez-Díaz. Es miembro del grupo de investigación E-Lectra.

 La edición académica española. Indicadores y características: Indicadores y características

 

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Giménez Toledo, Elea (ed.). La edición académica española. Indicadores y características: Indicadores y características. (segunda versión). Madrid:
Federación de Gremios de Editores de España, 2017.
ISBN: 978-84-86141-66-0.

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Este informe tiene como objeto de estudio el sector editorial científico/académico en España a partir de distintas aproximaciones y datos. Si bien este sector ha sido analizado parcialmente en algunos estudios previos, lo cierto es que no existía un análisis global que abarcara tanto lo referido a la edición pública como a la privada y que se acercara a distintas dimensiones relacionadas directa o indirectamente con la calidad de la edición científico/académica.

El estudio tiene su origen en la investigación desarrollada por el Grupo de Investigación sobre el Libro Académico (ILIA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Desde que en 2008 comenzara su investigación sobre edición académica y evaluación científica, el grupo ha ido obteniendo, diseñando y probando algunos indicadores de calidad para editoriales académicas, recogidos en el sistema público de indicadores SPI (Scholarly Publishers Indicators)

La creación y actualización de esta fuente siempre ha estado guiada por dos objetivos. El primero, conocer mejor el sector editorial científico/académico español, sobre el que pocas veces se había profundizado. El segundo, proporcionar información objetiva, no mediatizada y obtenida con metodologías científicas a la comunidad académica. Al disponer de resultados de investigación y de indicadores, el conocimiento del sector es
más preciso y las posibilidades de análisis, de mejora o de evolución, factibles. También se favorece el reconocimiento del libro científico publicado en España, pues es posible tener en cuenta en los procesos de evaluación de la actividad científica, indicadores independientes y objetivos de calidad. Así, la CNEAI y ANECA reconocen a día de hoy esta fuente de información como un apoyo en sus procesos de evaluación.

El análisis de las editoriales académicas que se realiza en este estudio debe situarse también en un contexto internacional. Distintos países europeos disponen de listados y/o categorizaciones de editoriales académicas que les permiten guiar sus procesos de evaluación y valorar tanto lo que se publica fuera como dentro del país, preservando así el sector editorial nacional y lo que ese hecho lleva aparejado: la diversidad lingüística, cultural y temática que puede contemplar en los libros que publica.

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Redes sociales científicas. Planeta Biblioteca 2018/01/17

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El Planeta de hoy lo hemos dedicado a Redes Sociales científicas de la mano de Esther Carreño Corchete, bibliotecaria e investigadora de la Universidad de Salamanca, que recientemente ha realizado el trabajo de fin de master (TFM) titulado “Uso de ResearchGate y Academia.edu por los profesores de la Universidad de Salamanca. Estudio transversal de género” en el que se analiza la presencia de los profesores e investigadores de la Universidad de Salamanca en dos de las principales redes sociales académicas, Researchgate y Academia.edu. Hemos charlado con Esther sobre las características de estas redes, como contribuyen a la visibilidad y a la cooperación de los autores, los aspectos relativos a sus indicadores, estadísticas. Así como de la metodología y los resultados y conclusiones del trabajo de investigación.

 

Carreño Corchete, Esther (autora) Uso de Researchgate y Academia.edu por los profesores de la Universidad de Salamanca. Estudio transversal de género., [Thesis]. Dirigido por Travieso-Rodríguez, Críspulo and Frías Montoya, José Antonio  Salamanca: Universidad de Salamanca, 2017 Trabajo de Fin de Máster, Universidad de Salamanca. Texto completo

 

 

 

La aparición del libro finlandés y la cultura de la lectura en el siglo XVII

 

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Forselles, C. and T. Laine. The emergence of Finnish book and reading culture in the 1700s, [e-Book]  Finnish Literature Society / SKS, 2011.

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La cultura del libro ha surgido como un campo de investigación extremadamente dinámico y transfronterizo, tanto a nivel internacional como en Finlandia. Los editores y la mayoría de los escritores de este libro eran miembros de los comités organizadores y programáticos de la XVIII Conferencia Anual de la Sociedad para la Historia de la Autoría, Lectura y Edición (SHARP), que tuvo lugar en Helsinki en 2010. Este libro ofrece, por primera vez una visión general de una época importante del libro finlandés y de la historia de la lectura. Además de representar la cultura del libro en la periferia de Europa, contribuye a nuestra comprensión del poder del mundo literario europeo urbanizado de los años 1700. La nueva cultura de la lectura que surgió en Finlandia durante el siglo XVII afectó a los lectores y a todos los niveles de la sociedad de muchas maneras. Junto con otras tendencias, la llegada de la literatura traducida de ficción e ilustración de Europa abrió y alteró irrevocablemente la visión finlandesa del mundo. El cambio fue especialmente pronunciado en las ciudades. Los estudiosos, comerciantes, artesanos y oficiales militares estacionados en la fortaleza de Sveaborg, en las costas de Helsinki, adquirieron literatura mundial y guías destinadas a los profesionales en, por ejemplo, subastas de libros; en este libro, investigadores de diferentes campos examinan el significado y la influencia de los libros de esa época desde perspectivas culturales, históricas, ideológicas y sociales. ¿Qué tipo de libros compraron, prestaron y leyeron los ciudadanos de Helsinki durante el siglo XVII? ¿Qué temas e ideas introducidas por la nueva literatura fueron discutidos en los salones y círculos de lectura? ¿Quiénes eran los grandes consumidores de los libros? ¿Quiénes eran los líderes de opinión literarios de su época? ¿Por qué leía la gente? ¿Cambiaron los libros la vida de sus lectores?”

La era de Zettabyte: tendencias y análisis

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The Zettabyte Era: Trends and Analysis June 2017. [e-Book]  San José, California, Cisco, 2017

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El tráfico IP global anual alcanzará 3,3 ZB por año para 2021, o 278 exabytes (EB) por mes. En 2016, la tasa de ejecución anual para el tráfico IP global fue de 1,2 ZB por año, o 96 EB por mes.

El tráfico IP global se triplicará en los próximos cinco años. En general, el tráfico IP crecerá a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 24 por ciento de 2016 a 2021. El tráfico IP mensual llegará a 35 GB per cápita en 2021, frente a los 13 GB per cápita de 2016.

El tráfico de Internet en horas punta está creciendo más rápidamente que el tráfico medio de Internet. La hora punta (o el período de 60 minutos más ocupado en un día) el tráfico de Internet aumentó 51 por ciento en 2016, comparado con el crecimiento del 32 por ciento en el tráfico promedio. Entre 2016 y 2021, el tráfico medio de Internet aumentará en un factor de 4,6, mientras que el tráfico medio de Internet aumentará en un factor de 3,2.

El tráfico de Smartphone excederá el tráfico de PC. En 2016, los PCs representaron el 46 por ciento del tráfico IP total, pero para el año 2021 los PCs sólo representarán el 25 por ciento del tráfico. Los teléfonos inteligentes supondrán el 33 por ciento del tráfico IP total en 2021, frente al 13 por ciento en 2016. El tráfico originado por PC crecerá en un CAGR del 10 por ciento, y los televisores, tabletas, teléfonos inteligentes y módulos de Máquina a Máquina (M2M) tendrán tasas de crecimiento de tráfico del 21 por ciento, 29 por ciento, 49 por ciento y 49 por ciento, respectivamente.

El tráfico de dispositivos móviles e inalámbricos representará más del 63 por ciento del tráfico total de IP para 2021. Para el 2021, los dispositivos cableados representarán el 37 por ciento del tráfico IP, y los dispositivos Wi-Fi y móviles representarán el 63 por ciento del tráfico IP. En 2016, los dispositivos conectados representaron la mayoría del tráfico IP, con un 51 por ciento.

Las redes de entrega de contenido (CDN) transportarán el 71 por ciento del tráfico de Internet para 2021. Setenta y un por ciento de todo el tráfico de Internet atravesará las CDN para 2021 a nivel mundial, en comparación con el 52 por ciento en 2016.

El número de dispositivos conectados a redes IP será más del triple de la población mundial para 2021. Habrá 3,5 dispositivos conectados en red per cápita para 2021, frente a los 2,3 dispositivos conectados en red per cápita en 2016. En 2021 habrá 27.100 millones de dispositivos conectados en red, frente a los 17.100 millones de 2016.

La velocidad de la banda ancha casi se duplicará en 2021. Para 2021, las velocidades globales de banda ancha fija alcanzarán 53 Mbps, en comparación con los 27.5 Mbps de 2016.

Se necesitarían más de 5 millones de años para ver la cantidad de vídeo que atravesará las redes IP globales cada mes en 2021. Cada segundo, un millón de minutos de contenido de vídeo atravesará la red en 2021.

El vídeo en vivo por Internet representará el 13% del tráfico de vídeo en 2021. El vídeo en directo se multiplicará por 15 de 2016 a 2021.

El tráfico de videovigilancia por Internet aumentó un 71% en 2016, de 516 petabytes por mes a finales de 2015 a 883 petabytes por mes en 2016. El tráfico de videovigilancia en Internet se multiplicará por siete entre 2016 y 2021. Globalmente, el 3,4 por ciento de todo el tráfico de vídeo por Internet se debe a la videovigilancia en 2021, frente al 1,8 por ciento en 2016.

El tráfico de Realidad Virtual (VR) y Realidad Aumentada (AR) se multiplicará por 20 entre 2016 y 2021 a nivel mundial, un CAGR del 82 por ciento.

El vídeo en Internet para la televisión creció un 50 por ciento en 2016. Este tráfico seguirá creciendo a un ritmo acelerado y se multiplicará por 3,6 en 2021. El vídeo en Internet para la televisión será el 26 por ciento del tráfico de vídeo en 2021.

El tráfico de vídeo a la carta (VoD) casi se duplicará en 2021. La cantidad de tráfico VoD en 2021 equivaldrá a 7.200 millones de DVD al mes.

El tráfico de juegos de azar por Internet se multiplicará casi por diez de 2016 a 2021, una tasa de crecimiento del 57%. A nivel mundial, el tráfico de juegos de azar en Internet será el 4 por ciento del tráfico de Internet de los consumidores en 2021, frente al 1 por ciento en 2016.

Aspectos destacados del móvil global

A nivel mundial, el tráfico de datos móviles se multiplicará por siete entre 2016 y 2021. El tráfico de datos móviles crecerá en un CAGR del 46 por ciento entre 2016 y 2021, alcanzando 48,3 exabytes por mes en 2021.

El tráfico mundial de datos móviles crecerá dos veces más rápido que el tráfico IP fijo de 2016 a 2021. El tráfico IP fijo crecerá en un CAGR del 21 por ciento entre 2016 y 2021, mientras que el tráfico móvil crecerá en un CAGR del 46 por ciento. El tráfico mundial de datos móviles representó el 7 por ciento del tráfico IP total en 2016, y será el 17 por ciento del tráfico IP total en 2021.

Hechos destacados regionales

El tráfico IP está creciendo más rápidamente en Oriente Medio y África, seguido de Asia Pacífico. El tráfico en Oriente Medio y África crecerá a un ritmo del 42% entre 2016 y 2021.

Resumen de las tasas de crecimiento regional:

El tráfico IP en América del Norte llegará a 85 EB por

El analfabetismo ciega el espíritu

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“El Analfabetismo ciega el espíritu : soldado instrúyete” 

Vicente Vila Gimeno, Wila (Valencia, 30 de abril de 1908-Madrid, 28 de junio de 2009)

 

Cartel de guerra elaborado por Vicente Vila Gimeno, Wila, considerado como el último gran cartelista de la guerra civil española. Nos muestra en un impactante primer plano, frente a un libro abierto, la cabeza de un miliciano cuyos ojos están vendados. La mirada directa al espectador desaparece lo cual rompe la relación discursiva con éste dando paso al relato: el soldado no nos habla de su analfabetismo sino que es el cartel el que nos indica la incultura del soldado cegado. El contraste entre la oscuridad del casco y el rostro del miliciano con el brillante tono blanco del pañuelo y las hojas del libro, viene a destacar estos dos últimos elementos por encima de los demás pretendiendo mostrar lo que el rótulo indica: “El analfabetismo ciega el espíritu”. Fue elaborado para las Milicias de la Cultura, órgano creado por la República para la formación de los soldados en el frente, y es uno de los carteles más difundidos y reproducidos de la colección por su potente impacto visual.

Amparo José Mora Castro

Wila, 1908- “El Analfabetismo ciega el espíritu : soldado instrúyete” Valencia : Milicias de la Cultura. Propaganda y prensa, [entre 1936 i 1939] (Gráficas Valencia, Intervenido U.G.T. – C.N.T). Descripción física: 90 x 63 cm. litografia, col. ;

Notas de reproducción original: Reproducción digital del original conservado en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia.

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Bibliotecas, lectura digital y aprendizaje.

 

X Jornada profesional de la RBIC. «Diez años de propuestas y tendencias en información y documentación (2008-2017)». Belén Llera, Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Museos del Ayuntamiento de Madrid, y Julio Alonso Arévalo, Biblioteca de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, moderados por Felicidad Campal, Biblioteca Pública del Estado (Salamanca), debatiendo sobre bibliotecas, lectura digital y aprendizaje.

 

Las bibliotecas del futuro estarán hechas de ADN

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Traducción de

The libraries of the future will be made of DNA
Jerome de Groot
Senior Lecturer, University of Manchester

January 5, 2018 11.57am GMT

Texto completo

 
A todos nos interesa la manera en que las bibliotecas y los archivos podrían funcionar en el futuro, cómo podrían configurarse y qué se podría almacenar, y por qué. Varias organizaciones están explorando formas físicas para almacenar la información de la humanidad. Pero la mayor parte de la actividad actual parece ser biológica. Varios científicos han comenzado a explorar la posibilidad de utilizar el ADN para almacenar información, llamada Nuclear Acid Memory (NAM). Esto implicaría que los datos serían “traducidos” a las letras GATC, los ácidos nucleicos básicos del ADN. Se crearían entonces filamentos de ADN que podrían ser traducidos de nuevo al “original” al ser secuenciados. Los investigadores han almacenado recientemente versiones archivísticas de la música de Miles Davis y Deep Purple y también de un breve GIF en forma de DNA.

Cada segundo se envían unos 6.000 tweets. En el tiempo que tardas en leer esta oración, se habrán enviado 42.000 tweets, que a un promedio de 34 caracteres por tweet, son 1.428.000 caracteres.

Worldwidewebsize analiza diariamente el tamaño de Internet. En el día que se hizo este post ascendía a 4.590 millones de páginas y mil millones de sitios web. Este es el Internet visible “indexado”, pero no incluye la “web oscura” o bases de datos privadas. El tamaño de la red se mide de dos maneras. El primero es “contenido”; la capacidad de almacenamiento se estimó en 2014 en 1024 bytes, o un millón de exabytes. El segundo es el “tráfico”, medido en zettabytes. El tráfico global recientemente pasó de un zettabyte, es decir el contenido de 250 mil millones de DVDs.

De manera más convencional, el Reino Unido publicó 184.000 libros en 2013, el mayor número de libros por habitante a nivel mundial. Añada las formas cada vez mayores de medir a un ser humano en términos de datos – secuenciación de ADN, árboles genealógicos en línea, codificación genética, cuentas bancarias, información en línea de todo tipo- o la cantidad de datos científicos que se producen y leen en todo el mundo-, y te darás cuenta que la cantidad de información en el mundo es asombrosa. Incluso la cantidad de espacio de almacenamiento que la mayoría de la gente necesita para fotos y documentos ha crecido enormemente en los últimos años.

Como especie, estamos produciendo información a un ritmo masivo. La “lectura” de la masa de datos ha conducido a nuevos modelos predictivos para la interacción social. Las empresas y los gobiernos se esfuerzan por utilizar estos datos a medida que los seres humanos parecen cada vez más legibles, manejables y -posiblemente- controlables a través de la comprensión y manipulación de la información.

Pero, ¿cómo podría almacenarse toda esta información? Actualmente contamos con bibliotecas físicas, archivos físicos y estanterías de libros. Internet en sí mismo está “almacenado” en servidores de disco duro en todo el mundo, usando enormes cantidades de energía para mantenerlos frescos. La infraestructura en línea es costosa, hambrienta de energía y vulnerable; su longevidad también es limitada – véase Die Hard 4.0 para una dramatización.

Bibliotecas del futuro

El futuro del almacenamiento de la información puede parecer aburrido, pero es una cuestión crucial para cualquier persona interesada en la forma en que las sociedades recuerdan. Un buen ejemplo son las historias familiares, donde los archivos públicos, como los registros del censo y la información tributaria, son cada vez más accesibles en línea. Millones de usuarios en todo el mundo utilizan sitios de suscripción como Ancestry o Findmypast para acceder a esta información pública y crear sus árboles genealógicos utilizando software en línea. Esta proliferación de información plantea cuestiones éticas sobre el acceso (registros públicos utilizados por empresas privadas para obtener beneficios) y sobre cómo se almacenan, gestionan y utilizan estos datos.

A todos nos interesa la manera en que las bibliotecas y los archivos podrían funcionar en el futuro, cómo podrían configurarse y qué se podría almacenar, y por qué. ¿Realmente necesitamos almacenar cada tweet enviado? Tomar cualquier tipo de decisión sobre qué almacenar – qué coleccionar, conmemorar, archivar – provoca una discusión compleja. Las tecnologías para acceder – “leer” – la información debe estar de alguna manera preparada para el futuro, o terminaremos con enormes cantidades de información que no se pueda utilizar.

Entonces: ¿qué hacer? En la actualidad se están llevando a cabo debates de gran alcance, desde qué información almacenar (incluidos varios biobancos llenos de especímenes biológicas), hasta cómo almacenarla, hasta dónde almacenarla (en el Ártico, en el espacio, bajo el agua). La mayoría de estas discusiones tienen lugar dentro de las comunidades científicas; algunas empresas tecnológicas están involucradas. Aquellos que han pasado años pensando en la memoria, la conmemoración y el archivo -historiadores y bibliotecarios- se encuentran a menudo al margen de la discusión.

Nanocristales y ADN

Varias organizaciones diferentes están explorando formas físicas para almacenar la información de la humanidad. Se ha sugerido el almacenamiento físico en discos de níquel (leídos por microscopio) o códigos de barras escritos con láser en vidrio de sílice. La nanotecnología, altamente experimental -y actualmente ávida de energía-, busca escribir información a un nivel casi molecular. El almacenamiento nanotecnológico sería “leído” mediante microscopía sofisticada, con “efecto” del cambio químico o de procesos bastante complicados, como los nanocristales que convierten la radiación (infra-roja) en algo “visible”. Algunos de los modelos de almacenamiento más barrocos van desde una bóveda de memoria de datos flash en la luna hasta empresas privadas que envían contenido digital a Marte, pasando por satélites que orbitan la tierra.

Pero la mayor parte de la actividad actual parece ser biológica. Varios científicos han comenzado a explorar la posibilidad de utilizar el ADN para almacenar información, llamada Nuclear Acid Memory (NAM).

Esto implicaría que los datos serían “traducidos” a las letras GATC, los ácidos nucleicos básicos del ADN. Se crearían entonces filamentos de ADN que podrían ser traducidos de nuevo al “original” al ser secuenciados. Los investigadores han almacenado recientemente versiones archivísticas de la música de Miles Davis y Deep Purple y también de un breve GIF en forma de DNA.

El ADN es duradero y cada vez más fácil de producir y leer. Se mantendrá durante miles de años en las condiciones de almacenamiento adecuadas. El ADN podría almacenarse en cualquier lugar oscuro, seco, frío y posiblemente no ocuparía mucho espacio.

Gran parte de esta tecnología está en sus comienzos, pero los avances en nanotecnología y secuenciación del ADN sugieren que dentro de unos años veremos los resultados aplicados de la experimentación y el desarrollo. Surgen preguntas más amplias sobre la ética de la recolección y hasta qué punto estos procesos se convertirán en la corriente dominante. La impresión impresa, y en cierta medida digital, se ha convertido en una forma común y razonablemente democrática de transmitir y almacenar información. Queda por ver si el almacenamiento y la escritura en el futuro serán de fácil acceso, y quién controlará la información y la memoria de la humanidad en las próximas décadas y siglos.