Gestión de la comunicación científica: 25 ideas para mejorar tu investigación

Noguera-Vivo, J.M. [José Manuel]. (2022). Gestión de la comunicación científica: 25 ideas para mejorar tu investigación. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/154642

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Comunicar con éxito no es un talento reservado para unos pocos, sino una destreza que se aprende. Y la comunicación es una parte inherente a cualquier investigación, sea cual sea la fase en la que se encuentre el autor (grado, máster, doctorando o investigador consolidado). Comunicar correctamente un trabajo científico influye en su credibilidad, su alcance o sus posibilidades de obtener financiación, ya que determinará el grado de percepción de su utilidad. En este libro, el autor comparte consejos prácticos para que lleves a otro nivel tu investigación gracias a una comunicación óptima.

Gestión de la reputación online.

Leiva-Aguilera, J. [Javier]. (2012). Gestión de la reputación online. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/154644

La reputación es algo que todos tenemos, queramos o no. En la calle tiene un alcance limitado, pero las características de la comunicación en internet facilitan que cualquier mensaje sobre nosotros pueda tener un alcance mundial en apenas unas horas. Esta realidad nos obliga a trabajar proactivamente para la construcción y gestión de nuestra reputación online. Este libro te dará las claves para desarrollar de forma práctica y fácil una estrategia de presencia en la Red.

Documentación fotográfica

Salvador Benitez, A. [Antonia] & Sánchez Vigil, J. [Juan Miguel]. (2013). Documentación fotográfica. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/154835

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La invención de la fotografía revolucionó la sociedad. De la idealización se pasó a la realidad y el impacto social fue extraordinario. La verdad se hizo palpable a través de la imagen y comenzaron a generarse millones de documentos para dejar constancia de los hechos. Desde que el adjetivo digital acompaña al término fotografía, se hace necesaria una redefinición: ¿Soporte? ¿Contenido? ¿Emulsión? ¿Fichero? Digamos que es ?siempre lo ha sido? un documento, un mensaje sobre un soporte. Susan Sontag la denominó «artefacto» (hecho con arte), eligiendo un sinónimo sonoro e impecable. Esos cientos de millones de artefactos que se conservan en empresas, archivos, bibliotecas, museos y centros de documentación, y que se difunden cada segundo a través de las redes sociales son susceptibles de ser gestionados para su rentabilidad cultural y económica, y este es el reto de los documentalistas gráficos. Las claves (casi todas) en las páginas de este libro. Pasen y lean.

El declive global de la libertad académica: Estados Unidos como nuevo epicentro de la regresión

Greenfield, Nathan M. “US leads worldwide decline in academic freedom – Report.” University World News, 20 de marzo de 2026.

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El artículo analiza los resultados más recientes del Índice de Libertad Académica (Academic Freedom Index, AFI), elaborado a partir de un amplio proyecto internacional que combina más de un millón de datos y la evaluación de miles de expertos. Su principal conclusión es contundente: la libertad académica está disminuyendo a escala global, y, de manera especialmente significativa, Estados Unidos lidera esta tendencia negativa.

Tradicionalmente considerado un referente mundial en materia de autonomía universitaria y libertad intelectual, Estados Unidos ha experimentado en los últimos años un deterioro acelerado en estos indicadores. El informe señala que esta caída no solo es preocupante por sí misma, sino también por su efecto multiplicador, ya que el país ha servido históricamente como modelo para otros sistemas de educación superior, especialmente en Europa occidental.

Se confirma un retroceso sostenido de la libertad académica a nivel mundial entre 2015 y 2025. El índice global pasó de 0,60 a 0,54, mientras que la experiencia real de académicos y estudiantes cayó de 0,49 a 0,38 (−22% a −25%), evidenciando un deterioro estructural del sistema universitario global.

El caso más llamativo es el de Estados Unidos, que registra la mayor caída anual del mundo: su puntuación baja de 0,68 a 0,40, un descenso de 0,28 puntos (~70%). Esto desplaza al país desde posiciones medias-altas al grupo bajo (30%-40%), situándolo por debajo de Mozambique (0,41) y apenas por encima de Tailandia (0,38). Paralelamente, el índice de democracia liberal (LDI) cae un 24% en un año, pasando del puesto 20 al 51, con niveles comparables a los de 1965.

Desde 2015, la libertad académica ha disminuido en 50 países (incluidos Estados Unidos, India, Rusia, Francia o Reino Unido) y solo ha mejorado en 9. La autonomía institucional, considerada clave, ha caído en 43 países, mientras que la libertad de investigar y enseñar ha retrocedido en más de 50.

El análisis comparativo muestra la rapidez sin precedentes del caso estadounidense: la autonomía institucional cae de 3,2 a 1,6 en solo seis años, un ritmo 30% más rápido que Turquía y 90% más rápido que Hungría. En 2025, el nivel de autonomía de EE. UU. (1,68) queda por debajo de países como Reino Unido, Italia, Polonia o incluso Senegal y Colombia.

En contraste, los países con mayor libertad académica siguen siendo europeos: Chequia, Estonia y Bélgica (0,95–0,98). En el extremo inferior aparecen países con puntuaciones cercanas a 0,10, como Nicaragua, China, Irán o Arabia Saudí.

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que la regresión no se limita a casos aislados, sino que forma parte de un fenómeno más amplio vinculado a lo que los investigadores denominan “países en proceso de autocratización” o democracias en erosión. En estos contextos, se observa un aumento de las restricciones sobre la investigación, la docencia y la expresión académica, lo que afecta directamente al funcionamiento de las universidades como espacios de pensamiento crítico.

El artículo también recoge valoraciones de expertos que advierten de las consecuencias sistémicas de esta tendencia. La pérdida de libertad académica no solo compromete la calidad de la investigación y la enseñanza, sino que también debilita el papel de las universidades como instituciones clave en la defensa de la democracia, la generación de conocimiento y el debate público informado.

Además, se subraya que el deterioro de la libertad académica en Estados Unidos tiene implicaciones globales, dado su peso en el ecosistema científico internacional. La reducción de estándares en este país puede contribuir a la normalización de prácticas restrictivas en otros lugares, afectando negativamente al conjunto del sistema de educación superior.

Manual de Metodología de la Investigación en Psicología: fundamentos, diseño y comunicación científica

Facultad de Psicología, Universidad del Desarrollo (UDD). Manual de Metodología de la Investigación. Santiago de Chile: UDD, 2021

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El Manual de Metodología de la Investigación de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo constituye una guía integral destinada a formar competencias investigadoras en estudiantes de psicología. Su propósito central es orientar el proceso completo de investigación científica, desde la formulación del problema hasta la comunicación de resultados, integrando enfoques cuantitativos, cualitativos y mixtos dentro de un marco coherente.

El texto parte de una concepción de la investigación como un proceso sistemático orientado a la producción de conocimiento científico y a la resolución de problemas prácticos. En este sentido, subraya la importancia de la articulación entre teoría y método, destacando que toda investigación debe sustentarse en modelos teóricos sólidos y generar evidencia empírica que contribuya tanto al avance disciplinar como a la intervención profesional.

Uno de los ejes fundamentales del manual es la formulación del problema de investigación y la construcción de objetivos. Se insiste en que los objetivos constituyen el núcleo estructurador del estudio, ya que guían las decisiones metodológicas y permiten evaluar los resultados. Para ello, se establecen criterios de claridad, precisión y coherencia, recomendando una redacción sintética basada en verbos, variables, casos y contexto. Además, se enfatiza la necesidad de mantener consistencia terminológica y evitar ambigüedades, garantizando así la solidez conceptual del trabajo científico.

El manual desarrolla también los distintos enfoques metodológicos. En el ámbito cuantitativo, se abordan aspectos como la operacionalización de variables, el diseño experimental o correlacional y el análisis estadístico. En el enfoque cualitativo, se profundiza en técnicas como entrevistas, observación y análisis de contenido, destacando la importancia de la interpretación contextual y la comprensión de significados. Asimismo, se contempla la posibilidad de diseños mixtos, que combinan ambos enfoques para obtener una visión más completa de los fenómenos psicológicos.

Otro aspecto relevante es la consideración de los criterios de rigor científico. El manual explica conceptos como validez, confiabilidad y ética en la investigación, subrayando la responsabilidad del investigador en el tratamiento de los datos y en el respeto a los participantes. En el caso de estudios con seres humanos, se hace especial hincapié en la necesidad de cumplir principios éticos fundamentales, como el consentimiento informado y la confidencialidad.

En cuanto a la estructura del informe de investigación, el documento detalla los distintos apartados que deben componer un trabajo académico: introducción, marco teórico, metodología, resultados y conclusiones. Cada sección cumple una función específica y debe estar articulada con las demás para asegurar coherencia global. Además, se incluyen orientaciones sobre normas de citación y redacción académica, fundamentales para la comunicación científica rigurosa.

El manual dedica también atención a la difusión del conocimiento científico. Se describen tanto los reportes especializados (artículos, ponencias, pósteres científicos) como los no especializados dirigidos al público general. En este último caso, se destaca la importancia de adaptar el lenguaje para facilitar la comprensión y promover la divulgación científica, incorporando ejemplos cotidianos que acerquen los conceptos psicológicos a la sociedad.

Finalmente, el documento se concibe como una herramienta pedagógica que acompaña al estudiante a lo largo de toda su formación, facilitando el desarrollo progresivo de habilidades investigadoras. Su enfoque integrador y aplicado busca no solo enseñar técnicas, sino նաև fomentar una actitud crítica y reflexiva frente al conocimiento, elemento clave en la formación de profesionales de la psicología capaces de generar y aplicar evidencia científica en contextos reales.

Cuando el uso de la IA conduce a un «apagado cerebral»

Bedard, J., Kropp, M., Hsu, M., Karaman, O. T., Hawes, J. y Rosen Kellerman, G. (2026). When Using AI Leads to “Brain Fry. Harvard Business Review. https://hbr.org/2026/03/when-using-ai-leads-to-brain-fry

En este artículo Harvard Business Review presenta los resultados de una investigación reciente sobre un fenómeno emergente en el entorno laboral: el llamado “AI brain fry”, que puede traducirse como agotamiento cognitivo por uso excesivo de inteligencia artificial. La investigación, realizada por expertos del Boston Consulting Group y de la Universidad de California, Riverside, examina cómo ciertos patrones de uso de herramientas de IA, en lugar de facilitar el trabajo, pueden sobrecargar mentalmente a las personas y llevarlas al límite de su capacidad cognitiva.

El estudio parte de la observación de que muchas empresas están promoviendo y recompensando el uso de sistemas generativos y multiagentes —por ejemplo, midiendo tokens consumidos o líneas de código generadas como métrica de rendimiento— lo que empuja a los trabajadores a gestionar y supervisar múltiples agentes de IA simultáneamente. En lugar de liberar tiempo y esfuerzo, este enfoque puede provocar un “zumbido” mental, sensación de neblina, dificultad para concentrarse, lentitud en la toma de decisiones e incluso dolores de cabeza.

Los autores del artículo definen “AI brain fry” como la fatiga mental que se produce cuando las personas interactúan con herramientas de IA en un nivel que supera lo que su mente puede procesar de forma saludable. Esta condición —distinta del burnout tradicional— no se genera tanto por la cantidad de trabajo, sino por la complejidad cognitiva del mismo: supervisar, revisar y tomar decisiones sobre salidas generadas por múltiples sistemas de IA puede exigir un esfuerzo mental constante que resulta insostenible con el tiempo.

Además, la investigación señala que este tipo de fatiga tiene costos reales para las organizaciones y los empleados. Entre los efectos observados están un aumento de errores, mayor fatiga decisional y una intención más alta de abandonar el puesto de trabajo. Estos impactos subrayan un contraste importante: aunque la IA puede automatizar tareas rutinarias y reducir el agotamiento tradicional, su incorporación mal gestionada puede crear una carga cognitiva diferente y aún más insidiosa.

EN conclusión, los autores sugieren que no toda interacción con IA conduce a “brain fry”: existe un espacio intermedio en el uso de estas herramientas en el que pueden potenciar la productividad sin sobrecargar la mente. El reto para líderes y organizaciones es diseñar flujos de trabajo, métricas de rendimiento y prácticas de supervisión que aprovechen las ventajas de la IA sin sacrificar el bienestar cognitivo de las personas.

El estado del compromiso en redes sociales en 2026

Buffer. “The State of Social Media Engagement in 2026: 52M+ Posts Analyzed.Buffer Resources, 5 de marzo de 2026. https://buffer.com/resources/state-of-social-media-engagement-2026/

El informe elaborado por Buffer ofrece uno de los análisis más completos sobre el comportamiento del engagement en redes sociales en 2026, basado en el estudio de más de 52 millones de publicaciones de más de 200.000 cuentas en múltiples plataformas (Instagram, TikTok, LinkedIn, Facebook, X, Threads, entre otras). Su objetivo es comprender cómo interactúan realmente los usuarios con el contenido, más allá de mitos o recomendaciones genéricas, y establecer patrones empíricos sobre qué funciona y qué no en el ecosistema digital actual.

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que el engagement no es uniforme, sino profundamente desigual entre plataformas. Existen “niveles” claros: LinkedIn, Facebook e Instagram lideran con tasas medias en torno al 5–6%, mientras que otras como TikTok, Threads o Pinterest se sitúan en un rango intermedio, y X queda en la parte baja. Esto implica que el éxito de una publicación solo puede evaluarse dentro del contexto de cada red, ya que un mismo porcentaje de interacción puede significar resultados muy distintos según la plataforma.

El informe también destaca que el engagement está en constante cambio. Entre 2024 y 2025 se observan tendencias divergentes: algunas plataformas crecen (como X o Facebook), mientras que otras experimentan descensos. Este comportamiento refleja un ecosistema dinámico donde factores como cambios algorítmicos, aumento de usuarios o saturación de contenido influyen directamente en la visibilidad y la interacción. En este sentido, el informe insiste en que no existen reglas universales ni estrategias permanentes, sino patrones que deben interpretarse de forma contextual.

Uno de los descubrimientos más relevantes es el papel de la interacción activa con la audiencia. Responder a comentarios emerge como uno de los factores más determinantes del engagement: las publicaciones en las que los creadores interactúan con su comunidad obtienen incrementos significativos, llegando hasta un 42% más en plataformas como Threads y alrededor de un 30% en LinkedIn. Este dato sugiere que el engagement no depende solo del contenido publicado, sino de la capacidad de generar conversación y mantener relaciones con la audiencia.

En cuanto a los formatos, el informe demuestra que no existe un contenido universalmente eficaz. Cada plataforma favorece tipos distintos: por ejemplo, los carruseles destacan en LinkedIn e Instagram, mientras que el vídeo domina en TikTok. Sin embargo, incluso dentro de una misma red, los resultados pueden variar según el objetivo (alcance, interacción, visualización), lo que obliga a adoptar estrategias específicas para cada entorno.

Otro aspecto clave es la frecuencia de publicación. Aunque publicar más y de forma consistente aumenta las oportunidades de visibilidad, el informe desmonta la idea de que exista un “momento perfecto” para publicar. En cambio, introduce el concepto de “penalización por inactividad”: las cuentas que dejan de publicar durante un periodo determinado experimentan caídas en su rendimiento, incluso respecto a su propio historial.

En términos generales, el estudio concluye que el engagement en 2026 está menos vinculado a factores técnicos (horarios, formatos) y más relacionado con la calidad de la relación con la audiencia. Crear contenido relevante, responder a los usuarios y mantener una presencia constante son los factores que realmente marcan la diferencia. Esto refleja un cambio estructural: las redes sociales están evolucionando de canales de difusión a espacios de conversación, donde el valor reside en la interacción más que en la simple visibilidad.

DATOS CLAVE:

  • El poder de las respuestas: Responder a los comentarios aumenta el compromiso hasta un 42% en Threads y un 30% en LinkedIn.
  • Formatos ganadores: Los carruseles son los reyes del engagement en LinkedIn (21.77% de tasa media) e Instagram, superando incluso a los Reels en interacción por impresión.
  • Dominio de plataformas: LinkedIn lidera en compromiso medio (6.2%), seguida de Facebook (5.6%) e Instagram (5.5%).
  • La «penalización» por ausencia: Las cuentas que dejan de publicar durante una semana o más sufren una caída notable en su rendimiento base al regresar.

Perplexity lanza su agente de salud: IA personalizada para el bienestar

TestingCatalog. “Perplexity Launches Perplexity Health Agent in US.” TestingCatalog, marzo de 2026. https://www.testingcatalog.com/perplexity-launches-perplexity-health-agent-in-us/

El lanzamiento de Perplexity Health por parte de Perplexity AI representa un paso significativo en la evolución de los asistentes de inteligencia artificial hacia ámbitos especializados de alto impacto, como la salud. Este nuevo agente, disponible inicialmente en Estados Unidos, se enmarca en la estrategia de la compañía de transformar su motor de búsqueda conversacional en una plataforma de agentes inteligentes verticales, capaces de gestionar tareas complejas en dominios específicos.

La herramienta introduce un “hub de salud” seguro integrado en la aplicación de Perplexity, donde los usuarios pueden conectar sus datos médicos, visualizar información en paneles organizados y recibir explicaciones comprensibles sobre su estado de salud. Su objetivo principal es traducir la complejidad del lenguaje clínico y de los informes médicos en información clara, accesible y útil para el usuario, reduciendo la brecha entre el conocimiento experto y la comprensión cotidiana.

A diferencia de los buscadores tradicionales o incluso de asistentes generalistas, Perplexity Health se presenta como un agente especializado, capaz de analizar datos personales y ofrecer orientación en áreas concretas como nutrición, sueño o bienestar general. Esto refleja una tendencia creciente en la inteligencia artificial: el paso de sistemas que responden preguntas a sistemas que acompañan procesos, integrando múltiples fuentes de datos y proporcionando recomendaciones contextualizadas.

El desarrollo de este agente se inscribe en un contexto altamente competitivo, donde grandes empresas tecnológicas —como Microsoft, OpenAI o Amazon— están explorando soluciones similares en el ámbito de la salud digital. En este sentido, Perplexity busca posicionarse no solo como un buscador inteligente, sino como un ecosistema de servicios basados en IA, capaz de integrar información personal, análisis automatizado y asistencia continua.

Desde el punto de vista tecnológico, Perplexity Health se apoya en la arquitectura más amplia de agentes de la compañía, que combina múltiples modelos de inteligencia artificial y capacidades de automatización. Este enfoque permite ejecutar tareas complejas y coordinar diferentes funciones dentro de un mismo entorno, anticipando un modelo en el que la IA actúa como intermediaria activa entre el usuario y sus datos, más allá de la simple consulta informativa.

No obstante, el lanzamiento también plantea interrogantes importantes. El manejo de datos sensibles como la información médica exige altos estándares de privacidad, seguridad y fiabilidad, especialmente en un contexto donde los sistemas de IA pueden generar errores o interpretaciones incorrectas. Además, surge la cuestión de hasta qué punto estos agentes pueden complementar —o potencialmente sustituir en algunos casos— la interacción con profesionales sanitarios.

En conjunto, Perplexity Health ilustra una transición clave en la evolución de la inteligencia artificial: de herramientas de búsqueda a asistentes personalizados capaces de intervenir en aspectos críticos de la vida cotidiana, como la salud. Este cambio no solo redefine la relación entre usuarios y tecnología, sino que abre un nuevo campo de debate sobre el papel de la IA en la toma de decisiones personales, la gestión del conocimiento experto y la ética del cuidado digital.

Cada dólar invertido en las bibliotecas genera 4,24 dólares en beneficios comunitarios

State Library of New South Wales. State Library of NSW Impact Report 2026. Sydney: State Library of New South Wales, 2026.

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El informe de la State Library of New South Wales constituye un estudio exhaustivo sobre el valor y el impacto de las bibliotecas en la sociedad contemporánea, combinando análisis cuantitativos y cualitativos para demostrar su relevancia económica, social y cultural. Basado en encuestas a más de 6.000 residentes, el estudio concluye que las bibliotecas siguen siendo instituciones fundamentales para el funcionamiento de una sociedad democrática, al proporcionar acceso libre y equitativo al conocimiento, fomentar la cohesión social y contribuir al bienestar individual y colectivo.

Desde una perspectiva histórica, el informe sitúa a las bibliotecas como pilares de la transmisión del conocimiento, destacando su evolución hacia modelos abiertos desde el siglo XIX. En el caso de Nueva Gales del Sur (NSW), la red bibliotecaria —con 365 bibliotecas públicas— se presenta como una de las más sólidas del mundo, consolidada tras la Segunda Guerra Mundial y sostenida por una fuerte inversión pública. En la actualidad, estas bibliotecas no solo custodian colecciones —más de seis millones de ítems en la biblioteca estatal—, sino que actúan como espacios vivos de aprendizaje, interacción y acceso digital.

Uno de los aportes más relevantes del estudio es la cuantificación del valor económico de las bibliotecas mediante técnicas como el choice modelling y el análisis coste-beneficio. Los resultados muestran que los beneficios sociales superan ampliamente los costes: cada dólar invertido en la biblioteca estatal genera 4,24 dólares en beneficios comunitarios, mientras que el valor percibido por los ciudadanos alcanza los 57,10 dólares anuales por adulto para la biblioteca estatal y 86,60 dólares para las bibliotecas públicas. Estos datos evidencian que las bibliotecas no solo son culturalmente valiosas, sino también económicamente eficientes como inversión pública.

El informe subraya además el alto nivel de uso y valoración social. Aproximadamente el 40% de la población posee carné de biblioteca, con más de 28 millones de visitas anuales a bibliotecas públicas. Más del 95% de los encuestados considera que estas instituciones son importantes para la comunidad, destacando atributos como confianza, accesibilidad y acogida. Este fuerte vínculo emocional y práctico convierte a las bibliotecas en auténticos “centros comunitarios”, donde los usuarios no solo acceden a información, sino que también encuentran un espacio seguro y de pertenencia.

En el ámbito social, el estudio enfatiza el papel de las bibliotecas como “tercer lugar”, es decir, espacios gratuitos de convivencia que favorecen la inclusión, la interacción social y la reducción de la soledad. En un contexto de creciente aislamiento y presión económica, las bibliotecas ofrecen servicios esenciales —acceso a internet, espacios de estudio, actividades culturales— sin coste alguno. Los datos muestran que el uso de bibliotecas se asocia con mejoras en el bienestar subjetivo, con incrementos medibles en la percepción de salud y calidad de vida entre los usuarios.

Otro aspecto clave es su contribución a la alfabetización, la creatividad y el aprendizaje permanente. Las bibliotecas fomentan el hábito lector, el desarrollo intelectual y la curiosidad, tanto en niños como en adultos. Programas educativos, actividades culturales y servicios digitales amplían su impacto más allá del préstamo de libros, consolidándolas como plataformas de aprendizaje a lo largo de la vida. Asimismo, desempeñan un papel crucial en la lucha contra la desinformación, al proporcionar acceso a fuentes fiables y promover el pensamiento crítico.

El informe también destaca su función en contextos de diversidad cultural. Con una población altamente multicultural, las bibliotecas de NSW ofrecen servicios en múltiples idiomas, programas inclusivos y recursos adaptados, facilitando la integración y el acceso equitativo a la información. Este enfoque refuerza su papel como infraestructuras culturales inclusivas, capaces de responder a las necesidades de comunidades diversas.

Finalmente, el estudio concluye que las bibliotecas son infraestructuras esenciales para una “sociedad más inteligente”, al sostener la educación, la participación cívica y la cohesión social. Más allá de su función tradicional, se consolidan como espacios híbridos —físicos y digitales— que evolucionan para responder a los desafíos contemporáneos. En un contexto de transformación tecnológica y social, el informe defiende que su misión —garantizar el acceso libre al conocimiento— no solo sigue vigente, sino que resulta más necesaria que nunca.

Brecha generacional en el consumo informativo: cómo la edad redefine la relación con las noticias en EE. UU.

Pew Research Center. “The Age Divide in How Americans Think About News.” Pew Research Center, 11 de febrero de 2026. https://www.pewresearch.org/journalism/2026/02/11/the-age-divide-in-how-americans-think-about-news/

El informe del Pew Research Center profundiza en una de las variables más determinantes en el ecosistema informativo contemporáneo: la edad. Su conclusión principal es clara: existe una brecha generacional profunda en la forma en que los estadounidenses perciben, valoran y consumen las noticias, que afecta tanto a los hábitos como a las actitudes hacia la información.

Uno de los hallazgos centrales es que los jóvenes (menores de 50 años) muestran una relación más distante y problemática con las noticias. Son significativamente más propensos a afirmar que no tienen tiempo para informarse y a considerar que las noticias no son relevantes para su vida cotidiana. Esta percepción introduce un cambio importante: la información deja de ser vista como una necesidad constante y pasa a competir con otras prioridades personales y digitales.

En contraste, los adultos mayores (50 años o más) mantienen una relación mucho más sólida con la información. Son más propensos a seguir las noticias de manera habitual, a buscarlas activamente y a integrarlas en su vida diaria. Este comportamiento se relaciona con hábitos mediáticos más tradicionales y con una mayor internalización del valor cívico de estar informado.

El informe también muestra que la edad condiciona el modo de acceso a las noticias. Los jóvenes tienden a encontrarse con la información de manera incidental —a través de redes sociales, plataformas digitales o flujos algorítmicos—, mientras que los mayores practican un consumo más intencional, basado en la búsqueda activa y en fuentes establecidas. Este cambio no es menor: implica una transformación estructural en el papel del usuario, que pasa de ser buscador a receptor pasivo en muchos casos.

Otra diferencia clave reside en el nivel de implicación informativa. Estudios complementarios del propio Pew indican que solo una minoría de jóvenes sigue las noticias de forma constante, frente a una mayoría entre los mayores. Esta desigualdad en la atención informativa tiene implicaciones directas para la participación cívica, la formación de opinión pública y la cohesión democrática.

Asimismo, los jóvenes son más proclives a experimentar fatiga informativa y a mostrar actitudes de evitación, mientras que los mayores, aunque también pueden sentirse abrumados, tienden a mantener el hábito informativo. Esto sugiere que la sobrecarga informativa impacta de manera desigual según la edad, siendo más disruptiva en generaciones acostumbradas a entornos digitales saturados.

El informe también apunta a diferencias en la percepción de relevancia y utilidad de las noticias. Para los jóvenes, la información política o institucional resulta menos atractiva, mientras que muestran mayor interés por contenidos de entretenimiento o cultura. En cambio, los adultos mayores priorizan temas como política, economía o asuntos públicos, reforzando su conexión con el modelo clásico de ciudadanía informada.

El estudio sitúa esta brecha generacional dentro de un cambio más amplio en la comunicación social. La edad no solo determina cuánto se consumen las noticias, sino cómo se entienden, se valoran y se integran en la vida cotidiana. En este sentido, los jóvenes anticipan un modelo futuro en el que la información será más fragmentada, incidental y mediada por plataformas, mientras que los mayores representan un modelo más estructurado, deliberativo y centrado en medios tradicionales.