¿Quién posee el conocimiento? Copyright, IA Generativa y el futuro de la publicación académica

Kochetkov, Dmitry. 2025. “Who Owns the Knowledge? Copyright, GenAI, and the Future of Academic Publishing.” arXiv, noviembre 24, 2025. https://doi.org/10.48550/arXiv.2511.21755

El documento aborda el impacto profundo y multifacético de la inteligencia artificial generativa (GenAI) y los grandes modelos de lenguaje (LLMs) en la investigación científica y el sistema de publicación académica. Las capacidades de estas tecnologías, señala el autor, representan un cambio de paradigma que ofrece oportunidades revolucionarias para acelerar descubrimiento, análisis y difusión del conocimiento, pero al mismo tiempo plantea desafíos éticos, legales y regulatorios significativos que no han sido adecuadamente resueltos por los marcos jurídicos existentes en las principales jurisdicciones del mundo.

Un foco central del análisis es el reto que GenAI plantea para las leyes de copyright tradicionales y para los principios de la ciencia abierta. Kochetkov argumenta que las normativas actuales en países como Estados Unidos, China, la Unión Europea y el Reino Unido, aunque pretenden fomentar la innovación, dejan vacíos importantes específicamente en relación con el uso de obras protegidas por derechos de autor y de resultados de ciencia abierta para entrenar modelos de IA. Es decir, las normas pensadas para regular la reutilización humana de contenidos no cubren adecuadamente la ingestión masiva de textos científicos por parte de algoritmos de aprendizaje automático.

El autor también discute las limitaciones de los mecanismos de licencia existentes, incluyendo las licencias de acceso abierto como las de Creative Commons. Aunque estas licencias han sido útiles para permitir la reutilización y difusión entre personas, no están diseñadas para regular el entrenamiento de GenAI, que implica procesamiento de datos a gran escala y sin intervención humana directa. Esto se traduce, según el artículo, en una falta de atribución y reconocimiento de la autoría real de los contenidos, lo cual socava nociones académicas fundamentales de originalidad, crédito y responsabilidad intelectual.

Frente a esto, Kochetkov propone una crítica al uso automático de figuras legales como la “excepción de uso justo” (“fair use”) en Estados Unidos para justificar el entrenamiento de modelos de IA con textos académicos. En su análisis, depender de este enfoque es problemático porque no respeta suficientemente los derechos de los creadores originales —especialmente cuando los modelos son desarrollados o explotados comercialmente o cuando producen derivados opacos sin atribución clara— y podría favorecer la consolidación de mercados oligopólicos donde prevalecen intereses comerciales sobre la integridad científica y la equidad en la producción de conocimiento.

Como alternativa, el autor aboga por que los autores mantengan derechos explícitos para rechazar el uso de sus obras en procesos de entrenamiento de IA, independientemente de la doctrina de uso justo, y que las universidades jueguen un papel más activo en la gobernanza responsable de IA. Las instituciones académicas, sostiene, están en una posición única para desarrollar políticas internas que reflejen los valores de integridad científica, transparencia y justicia epistémica, negociando derechos que incluyan cláusulas específicas sobre IA.

Finalmente, Kochetkov llama a un esfuerzo legislativo internacional armonizado que pueda integrar coherentemente derechos de autor, ciencia abierta y el uso de GenAI en la investigación académica. Una regulación coordinada a nivel global ayudaría a proteger la propiedad intelectual, garantizar transparencia en los datos de entrenamiento, y evitar que la infraestructura de conocimiento científico quede dominada por intereses comerciales en detrimento del acceso equitativo y la integridad de la producción académica.

En conjunto, el artículo plantea que la revolución de la IA en la ciencia requiere no solo innovación tecnológica, sino también reformas profundas en las políticas de derechos de autor, licencias abiertas y gobernanza institucional, para asegurar que la transformación digital refuerce —y no erosione— los principios fundamentales de la investigación científica y la difusión del saber.

Carta de amor de una editora de Nice News a las bibliotecas públicas

Ally Mauch, A Nice News Editor’s Love Letter to Public Libraries,” Nice News, febrero 13, 2026, https://nicenews.com/culture/nice-news-editor-love-letter-to-public-libraries/

Esta carta abierta fue escrita por Ally Mauch en honor al Mes de los Amantes de las Bibliotecas.

«La biblioteca de mi infancia era un pequeño edificio de ladrillo que albergaba todo un mundo de oportunidades para mí. Aún recuerdo haber firmado mi nombre en el reverso de mi primera tarjeta de la biblioteca, las sesiones semanales de cuentos y los ordenadores de sobremesa de principios de los años 2000 donde mis deditos aprendieron a escribir. Estaba a poca distancia de la casa donde crecí, y nunca me dejó aburrirme (“tener diversión no es difícil cuando tienes una tarjeta de biblioteca”, como sabiamente dijo Arthur Read).

De hecho, ese personaje de dibujos no fue el único que me ayudó a romanticizar las alegrías de la biblioteca y a inculcarme un amor de por vida por estas instituciones públicas esenciales. En Matilda, de Roald Dahl, la protagonista encuentra refugio en la biblioteca: cada día pasa “dos gloriosas horas sentada tranquilamente en un rincón acogedor devorando un libro tras otro”. Hasta que la amable bibliotecaria le informa que puede llevarse los libros a casa.

Quizá no sorprenda que Matilda sea la respuesta que doy cuando me preguntan cuál es mi libro favorito. Pero esa pregunta probablemente solo sea imposible para mí porque amo los libros —y amo los libros por la biblioteca.

Mi historia de enamorarme y seguir enamorada de las bibliotecas no es única. Hay más de 17.000 bibliotecas públicas en los Estados Unidos, y casi dos tercios de los estadounidenses mayores de 16 años las utilizan, según una encuesta de 2013 del Pew Research Center.

Lindsay Laren fue educada en casa cuando era niña, y atribuye al acceso a los libros de la biblioteca el haberla ayudado a “desarrollar una empatía más profunda, curiosidad y la capacidad de ver más allá de mi propia perspectiva estrecha”.

Actualmente trabajo con bibliotecas frecuentemente: paso por mi sucursal local para recoger libros, imprimir y fotocopiar, alquilar pases para museos o cargar mi teléfono cuando se queda sin batería. Es también mi lugar de votación, donde he hecho cola junto a otros miembros de la comunidad para ejercer nuestro deber cívico.

Y para las personas sin hogar, que no tienen la suerte de tener un hogar o apartamento cercano, la biblioteca es un lugar cálido (o fresco, en verano) donde pueden ir. Veo a personas de todas las condiciones de vida allí, y todos son bienvenidos — porque la biblioteca es para “todos”.

He visto a personas mayores y jóvenes convertirse en amigos en un programa de punto de cruz; he visto comunidades enteras tener una experiencia única de observar un eclipse juntos en su biblioteca. Estas experiencias no se tratan de mí ni siquiera de las increíbles personas con las que he trabajado, sino de cómo la biblioteca está ahí como una forma para que las personas se conecten entre sí.

Y por eso amo la biblioteca.

Tasas de adopción de IA por país

Neufeld, Dorothy. Mapped: AI Adoption Rates by Country. Visual Capitalist, January 22, 2026. https://www.visualcapitalist.com/ai-adoption-rates-by-country/

El artículo de Visual Capitalist presenta un mapa con las tasas de adopción de inteligencia artificial (IA) en el mundo, estimadas sobre la base del porcentaje de la población en edad laboral que usó IA al menos una vez durante el segundo semestre de 2025. Los datos provienen del informe Global AI Adoption in 2025 de Microsoft, y muestran amplias diferencias regionales y nacionales en el uso de IA.

La disparidad en las tasas de adopción sugiere que no siempre coincide la capacidad tecnológica con el uso real de IA entre la población. Países con políticas públicas y estrategias nacionales bien definidas para impulsar la adopción tienden a mostrar cifras más altas, incluso por encima de economías más grandes o con mayor capacidad de investigación.

Principales conclusiones:

  • En 2025, 16.1 % de la población mundial en edad de trabajar utilizó IA, lo que indica que aún hay un gran potencial de crecimiento del uso de estas tecnologías en muchas regiones.
  • Las tasas de adopción promedio son más altas en el hemisferio norte (24.7 %) que en el hemisferio sur (14.1 %), reflejando diferencias de desarrollo tecnológico e infraestructura.

Países con mayores tasas de adopción:

  • Emiratos Árabes Unidos (64.0 %) — el país con mayor adopción global en 2025, gracias a su enfoque temprano en la gobernanza y uso de IA.
  • Singapur (60.9 %) — también con una estrategia sólida de inversión en infraestructura y tecnologías.
  • Noruega (46.4 %) y otros países europeos como Irlanda (44.6 %) y Francia (44.0 %) — destacando la fuerte integración de IA en sectores productivos.
  • España (41.8 %) — posicionándose entre los países con tasas elevadas de uso de IA en Europa.
  • Dentro del top 10 también aparecen Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido, Catar y Australia, con tasas de adopción entre ~36 % y ~40 %.
  • Estados Unidos ocupa el puesto 24 a nivel mundial con una tasa de adopción de 28.3 %, lo que contrasta con su liderazgo en infraestructura de IA y desarrollo de modelos avanzados.


Alfabetización de datos: cómo navegar la transición de la publicidad exagerada a la realidad

Data Literacy: Navigating the Shift from Hype to Reality. Library Trends, Vol. 74, Núm. 3 (febrero de 2026) https://muse.jhu.edu/issue/56412

El número 3 del volumen 74 de la revista Library Trends explora el concepto de alfabetización de datos más allá del entusiasmo tecnológico, enfocándose en cómo las bibliotecas y los profesionales de la información están integrando esta competencia en sus prácticas educativas y de servicio. La edición parte de la premisa de que la creciente complejidad de los ecosistemas de información —lo que algunos investigadores describen como la “sobrecarga de datos”— desafía a las bibliotecas a redefinir su papel formativo más allá de la alfabetización informacional tradicional. El propósito es comprender hasta qué punto las bibliotecas han desarrollado estrategias críticas y efectivas para preparar a sus usuarios a interpretar, evaluar y usar datos de forma ética en contextos diversos.

El contenido incluye artículos que analizan tanto perspectivas teóricas como experiencias prácticas: desde enfoques críticos sobre la enseñanza de la alfabetización de datos en entornos de desconfianza hasta iniciativas comunitarias dirigidas a poblaciones específicas, como inmigrantes o estudiantes universitarios. Se presentan estudios de caso sobre programas de formación interdisciplinaria, pedagogías inclusivas y proyectos que vinculan la alfabetización de datos con necesidades sociales, como la comprensión de la inseguridad alimentaria. Además, se examina cómo los planes de estudio en biblioteconomía y ciencias de la información están evolucionando para incorporar competencias de datos de manera más sistemática.

Bibliotecarios enseñan alfabetización en IA para ayudar a comunidades a navegar el nuevo entorno digital

Librarians Teach AI Literacy to Students and Communities.CBC News, February 2026 https://www.cbc.ca/news/canada/librarians-teach-ai-9.7055661?utm_source=flipboard&utm_content=JamesGood6mff/magazine/Education+%26+Parenting

El papel cada vez más importante que están desempeñando los bibliotecarios como educadores en alfabetización de inteligencia artificial (IA), adaptándose a un entorno digital en rápida transformación.

En un contexto donde herramientas como ChatGPT, Gemini y otros modelos generativos se vuelven omnipresentes, profesionales de las bibliotecas están ampliando sus funciones tradicionales —más allá de ayudar a las personas a encontrar y evaluar información— para incluir la enseñanza sobre cómo identificar, evaluar y utilizar inteligencias artificiales de manera crítica y responsable.

Históricamente, las bibliotecas han sido centros de alfabetización en información, enseñando habilidades que permiten a los usuarios discernir fuentes fiables y navegar recursos complejos. Hoy, esa misión se extiende a la alfabetización en IA, que abarca no solo comprender qué hacen estas tecnologías y cómo funcionan, sino también sus limitaciones y sus posibles impactos éticos y sociales —por ejemplo, cómo distinguir contenido generado por IA de aquel creado por humanos y reconocer posibles sesgos o errores en los resultados que producen.

El artículo subraya que distintos bibliotecarios trabajan con estudiantes y comunidades de todas las edades para integrar este tipo de educación. En escuelas y universidades, por ejemplo, estos profesionales colaboran con docentes para enseñar a los estudiantes no solo a usar herramientas de IA para la investigación académica, sino también a objetivar críticamente sus beneficios y riesgos, incluyendo cuestiones como el plagio, la integridad académica y la búsqueda responsable de información.

Además, el papel del bibliotecario se extiende a iniciativas comunitarias más amplias. Algunos programas públicos de bibliotecas han empezado a ofrecer recursos y talleres gratuitos para personas que desean entender mejor cómo las IA influyen en la vida diaria, desde las noticias y las redes sociales hasta cuestiones laborales y de privacidad de datos. En este sentido, se enfatiza la importancia de que las bibliotecas no solo enseñen técnicas de uso, sino que también fomenten habilidades de pensamiento crítico y evaluación ética frente a sistemas que generan contenido automáticamente.

La discusión del artículo también apunta a que, en un momento en que el público general y los estudiantes muestran una necesidad creciente de entender estas tecnologías —como reflejan encuestas que señalan brechas en pensamiento crítico relacionadas con el uso de IA—, los bibliotecarios están bien posicionados para asumir este rol educativo debido a su experiencia histórica en alfabetización informacional. Su labor, por tanto, se percibe no solo como una extensión natural de su función, sino como una respuesta esencial a las demandas educativas y sociales del entorno digital contemporáneo.

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Discord implementará detección automatizada con validación de IA y revisión humana para aplicar restricciones por edad en servidores

Goodall, Jack. “Discord Says It Will Use a Mixture of ‘AI Validation and Human Review’ to Determine Age-Restricted Content.PC Guide, February 16, 2026 https://www.xda-developers.com/discord-will-use-automated-detection-with-ai-validation-and-human-review-to-age-gate-your-servers/?utm_source=flipboard&utm_content=other

La plataforma de comunicación Discord está actualizando sus políticas de moderación y seguridad para aplicar restricciones de edad en servidores y contenido, empleando una combinación de detección automatizada, validación mediante inteligencia artificial y revisión humana para identificar y clasificar qué espacios deben ser considerados para adultos.

Según la explicación de un portavoz de Discord citada por PC Guide, estos mecanismos forman parte de un enfoque amplio que la compañía llama “Teen Safety Assist” o “safety-by-default”, diseñado para proteger a usuarios más jóvenes de contenido sensible o no apropiado en su plataforma.

El sistema de detección automatizada con IA busca identificar servidores que potencialmente alojen material para adultos, especialmente imágenes o contenidos sensibles, aplicando filtros y políticas de seguridad existentes. Estos filtros automatizados se combinan con revisiones humanas en casos donde el algoritmo no sea concluyente o donde se necesite confirmación adicional para evitar errores de clasificación. La IA actúa como primera línea —escaneando grandes cantidades de espacios y contenidos dentro de Discord— y la revisión humana sirve como un control de calidad para aquellos casos más ambiguos o complejos.

El anuncio de este nuevo enfoque ocurre en un contexto más amplio de actualizaciones en la plataforma que, desde marzo de 2026, requerirán la verificación de edad de los usuarios para permitirles acceder a servidores con restricciones para adultos o desactivar los filtros predeterminados de contenido seguro. Aunque cualquier administrador puede seguir marcando voluntariamente su servidor como restringido por edad, el sistema automatizado procurará identificar y aplicar estas restricciones incluso en aquellos casos no señalados explícitamente por los administradores. En este sentido, la IA y la revisión humana no solo ayudan a confirmar la edad de los usuarios, sino también a evaluar qué tipo de contenido o servidores deben estar cerrados a menores.

La medida forma parte de un impulso más amplio de Discord para implementar controles de seguridad para menores y cumplir con estándares regulatorios crecientes sobre protección infantil en internet. Esto incluye, en otras actualizaciones de la plataforma, establecer un modo predeterminado para cuentas de adolescentes y limitar funciones sin una verificación positiva de adultez, como parte de un esfuerzo por equilibrar la seguridad con la experiencia de los usuarios adultos. Aunque el uso de IA para estas funciones puede traer mejoras en la eficiencia y la cobertura de detección, también suscita preguntas y debates sobre precisión, privacidad y la intervención automatizada en comunidades privadas, elementos que Discord deberá gestionar cuidadosamente a medida que despliega estas herramientas.

¿Sobrevivirán las humanidades a la inteligencia artificial?

Burnett, D. Graham. “Will the Humanities Survive Artificial Intelligence?The New Yorker, April 26, 2025. https://www.newyorker.com/culture/the-weekend-essay/will-the-humanities-survive-artificial-intelligence

El historiador de ciencia y tecnología D. Graham Burnett analiza cómo los avances de la inteligencia artificial están transformando de manera profunda —y a veces silenciosa— la vida intelectual y educativa, con especial enfoque en las disciplinas humanísticas.

Burnett parte de su experiencia como profesor universitario. Describe el desconcierto que ha generado la aparición de modelos de lenguaje capaces de redactar ensayos coherentes, interpretar textos complejos y producir análisis que antes exigían años de formación académica. Lo que inicialmente fue recibido con prohibiciones o sospechas —plagio, trampa, atajo intelectual— pronto se reveló como un fenómeno mucho más profundo: no se trata solo de estudiantes usando herramientas nuevas, sino de una transformación estructural en la manera en que se produce y se procesa el conocimiento textual.

El autor subraya que las humanidades modernas se han organizado históricamente en torno a prácticas como la lectura atenta, la escritura argumentativa y la interpretación crítica. Estas actividades constituían no solo métodos pedagógicos, sino también rituales de formación intelectual. La IA, al automatizar gran parte de esas tareas, parece desestabilizar el corazón mismo del currículo. Si una máquina puede analizar a Shakespeare, resumir a Kant o imitar la prosa académica con notable solvencia, ¿qué queda para el estudiante? ¿Qué queda para el profesor?

Pero el ensayo no reduce la cuestión a la eficiencia técnica. Burnett propone que la verdadera crisis es ontológica y cultural. Las humanidades no solo enseñan a producir textos, sino a habitar preguntas: ¿qué es una persona?, ¿qué significa comprender?, ¿qué valor tiene la experiencia subjetiva? La aparición de sistemas capaces de simular comprensión obliga a revisar nuestras nociones de conciencia, intención y creatividad. La IA no solo compite con las humanidades en el plano operativo; las interpela en el plano filosófico.

Burnett observa también que la universidad contemporánea ya estaba en crisis antes de la llegada de la IA: precarización laboral, reducción de matrícula en carreras humanísticas, presión utilitarista hacia disciplinas STEM. La inteligencia artificial actúa como acelerador de esas tensiones. Sin embargo, su impacto también puede ser catalizador de renovación. En lugar de aferrarse a un modelo basado exclusivamente en la producción de ensayos evaluables, el autor imagina un giro hacia formas más dialógicas, performativas y experienciales de aprendizaje: seminarios donde la IA se use críticamente, prácticas que enfaticen la presencia corporal, la discusión en vivo y la reflexión ética.

Uno de los argumentos centrales del ensayo es que la esencia de las humanidades no radica en la mera generación de contenido, sino en la formación del juicio. El juicio —esa capacidad de discernir, valorar, contextualizar y asumir responsabilidad interpretativa— no se reduce a la producción textual. En este sentido, la IA podría incluso reforzar el papel de las humanidades si obliga a desplazarlas desde la repetición de conocimientos hacia la reflexión sobre qué significa pensar con y contra las máquinas.

El texto sugiere que estamos asistiendo al colapso de un modelo curricular basado en la escasez de información y en la dificultad técnica de escribir bien. En un mundo donde la producción textual es abundante y casi instantánea, el valor ya no estará en “hacer un ensayo correcto”, sino en formular preguntas significativas, en sostener conversaciones complejas y en desarrollar una conciencia crítica sobre las herramientas que utilizamos.

En última instancia, Burnett no defiende la preservación nostálgica del pasado académico. Más bien invita a aceptar que el viejo edificio puede estar en ruinas, pero que en esos escombros se percibe movimiento. Algo vital —una nueva forma de humanismo, quizá más consciente de la tecnología y de sus límites— comienza a gestarse. La supervivencia de las humanidades dependerá de su capacidad para redefinirse no como guardianas de un canon textual, sino como espacios de interrogación radical sobre lo humano en una era de inteligencia no humana.

Nuevos horizontes de impacto: Informe 2024-2025 de las UNC University Libraries

New: 2024-2025 Library Impact Report. UNC University Libraries, 21 January 2026. https://library.unc.edu/news/new-2024-2025-library-impact-report/

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El informe presenta una revisión comprensiva de las actividades, iniciativas y efectos que tuvieron las bibliotecas de la University of North Carolina at Chapel Hill durante el año académico 2024-2025.

El documento introduce cómo las bibliotecas de Carolina han servido como un motor central para el aprendizaje, la investigación y la innovación, adaptándose a cambios tecnológicos y sociales para responder a las necesidades de estudiantes, docentes y de la comunidad de Carolina en general. Resalta que este reporte no solo subraya logros cuantificables —como aumentos en la participación o en la producción académica—, sino también el rol cualitativo que las bibliotecas desempeñan en facilitar descubrimientos, dar apoyo a los usuarios y fortalecer la misión educativa de la universidad.

El informe está organizado alrededor de cuatro pilares estratégicos que reflejan las prioridades de la biblioteca en el contexto de rápidos cambios en el entorno académico: primero, la biblioteca actúa como experta en información de la universidad, proporcionando recursos, apoyo y orientación esenciales para el éxito académico; segundo, impulsa descubrimientos facilitando el acceso a recursos especializados, infraestructura de investigación y servicios que ayudan a los investigadores a avanzar en sus proyectos; tercero, se centra en empoderar y comprometer a los estudiantes, ofreciendo servicios de aprendizaje, espacios colaborativos y programas diseñados para mejorar las competencias informacionales y la participación estudiantil; y, finalmente, subraya la excelencia profesional del equipo de la biblioteca, promoviendo el crecimiento del personal, capacitación continua y prácticas innovadoras dentro de la organización.

Más allá de estos pilares, el reporte pone énfasis en cómo las bibliotecas manejan y responden a cambios tecnológicos, sociales y educativos, adaptando sus servicios a la evolución de las expectativas de los usuarios. Esto incluye una mirada hacia el papel integral de las bibliotecas en la era digital, la implementación de nuevas herramientas para el acceso, la preservación digital, y la colaboración interdepartamental dentro de la universidad. El impacto va más allá de las paredes físicas de las bibliotecas, extendiéndose hacia la comunidad del estado de Carolina del Norte y otras audiencias que se benefician de los recursos, eventos y servicios que las bibliotecas ofrecen como parte de su misión institucional.

Informe de seguimiento del Tratado de Marrakech de la IFLA sobre accesibilidad a la lectura

Delivering on the Promise? Marrakesh Monitoring Report 2026. International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA), 14 February 2026

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Delivering on the Promise? Marrakesh Monitoring Report 2026 de la International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA) evalúa cómo los países han implementado las disposiciones del Tratado de Marrakech en sus legislaciones nacionales y si han cumplido con el propósito de facilitar el acceso a materiales en formatos accesibles para personas con discapacidades de lectura.

El Tratado, adoptado en Marrakesh en 2013, busca eliminar barreras de derechos de autor que impedían la producción y el intercambio de obras en formatos accesibles para personas con discapacidad visual o dificultades de lectura.

Este informe de 2026 muestra que 128 países han suscrito el Tratado, lo que representa una amplia adhesión internacional. Sin embargo, la inclusión en un país de una excepción de derechos de autor compatible con el Tratado no garantiza por sí misma que se maximice el acceso. El reporte examina si las leyes nacionales no solo incorporan el Tratado, sino que también evitan requisitos adicionales —como pagos suplementarios a titulares de derechos o la verificación de disponibilidad comercial— que podrían limitar realmente la utilidad práctica de las disposiciones para las personas con discapacidad o las entidades autorizadas como las bibliotecas.

Además de rastrear la ratificación y transposición legislativa, la edición de 2026 introduce por primera vez un análisis específico sobre si los gobiernos han reconocido explícitamente la posibilidad de intercambio transfronterizo de obras accesibles en sus leyes nacionales. También se evalúa si las legislaciones contemplan de manera favorable a personas con dislexia u otras discapacidades, que aunque no siempre obligatoriamente incluidas bajo el Tratado, pueden beneficiarse de su aplicación. La inclusión de todos los Estados miembros de la OMPI en la lista hace que este reporte sea más completo que ediciones anteriores, proporcionando una visión más amplia de cómo avanza la implementación global del Tratado de Marrakech.

Amazon pierde en Bolsa casi 500.000 millones de dólares en un mes ante las dudas sobre la inversión en IA

Millán, Santiago. Amazon pierde en Bolsa casi 500.000 millones de dólares en un mes ante las dudas sobre la inversión en IA. Cinco Días (El País), 13 feb. 2026.

En febrero de 2026, las acciones de Amazon han sufrido una fuerte caída en los mercados financieros, perdiendo casi 500 000 millones de dólares de capitalización bursátil en apenas un mes. Este descenso —el peor en casi dos décadas para la empresa— está vinculado principalmente a las crecientes dudas de los inversores sobre la rentabilidad de las ambiciosas inversiones en inteligencia artificial (IA) que Amazon planea realizar este año.

El anuncio de un gasto de capital de 200 000 millones de dólares para 2026, muy superior a las expectativas del mercado, ha generado inquietud entre analistas e inversores, que temen que estos desembolsos presionen el flujo de caja y retrasen retornos financieros.

La caída en Bolsa también se ha visto acompañada por rebajas en las recomendaciones de las acciones por parte de varios bancos de inversión, y la empresa ha respondido con medidas de ajuste, incluida la eliminación de 16 000 empleos en diferentes áreas. A pesar de este escenario negativo, Amazon cerró el año anterior con un crecimiento de ingresos, superando los 716 000 millones de dólares