Competencias mediáticas e informacionales: juego y aprendo

Ordás García, A. [Ana] & Campal, F. [Felicidad]. (2021). Competencias mediáticas e informacionales: juego y aprendo. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/154768

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Para la formación, la educación, el trabajo, las salidas profesionales, el ocio, la inclusión social, la participación ciudadana o sencillamente para vivir, se necesita, se consume y se produce constantemente información. En el mundo y en la sociedad en la que vivimos, en la que la información está en todas partes y que es cada vez más digital e instrumentalizada, se requieren personas alfabetizadas que dominen la tecnología y todos los códigos (el textual, el audiovisual y el digital), personas con competencia digital. Pero es igualmente necesario que la ciudadanía posea las competencias adecuadas para seleccionar la información que esos códigos aportan, analizarla y transformarla en conocimiento.

Guía práctica para el uso reflexivo y análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias

Guía práctica para el uso reflexivo y análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias. Iberbibliotecas, 2026

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Guía práctica para el uso reflexivo y análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias se concibe como una oportunidad de crear un diálogo sobre el uso de las herramientas de IA en los espacios bibliotecarios, con un foco prioritario en el análisis y reflexión de las herramientas tecnológicas actuales. Se hace necesario asumir una posición clara, reflexiva, ética y crítica frente a estas herramientas, reconociendo tanto sus potencialidades como sus riesgos, siendo este el punto de partida para orientar prácticas, decisiones y conversaciones informadas, necesarias en un escenario de cambio a alta velocidad.

La guía propone que la Inteligencia Artificial debe entenderse de forma crítica, ética y contextual, especialmente en bibliotecas públicas y comunitarias, que actúan como mediadoras entre tecnología y ciudadanía.

En primer lugar, explica que la IA no es inteligencia humana, sino sistemas que analizan datos y patrones. Por ello, sus resultados pueden contener errores, sesgos y limitaciones, lo que exige una comprensión básica por parte de los profesionales.

Uno de los ejes centrales es que la IA reproduce desigualdades sociales (de género, raza o cultura), ya que aprende de datos históricos. Por eso, las bibliotecas deben fomentar una alfabetización crítica, ayudando a las comunidades a cuestionar y comprender estas tecnologías.

La guía también ofrece orientaciones prácticas:

  • Cómo buscar y evaluar herramientas de IA.
  • Cómo interactuar mejor con ellas (prompts, contexto, roles).
  • Cómo integrarlas en servicios bibliotecarios (chatbots, recomendación, apoyo a la lectura).

Finalmente, subraya que la IA debe usarse con:

  • supervisión humana
  • respeto a la privacidad
  • enfoque inclusivo y sostenible

Código de ética de la IFLA para bibliotecarios y otros trabajadores de la información

Código de ética de la IFLA para bibliotecarios y otros trabajadores de la información (versión completa) IFLA 2012

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El Código de Ética de la IFLA establece los principios que deben guiar la labor de bibliotecarios y profesionales de la información, destacando el acceso libre, equitativo y sin censura a la información; la defensa de la libertad intelectual; el respeto a la diversidad cultural y social; la protección de la privacidad y confidencialidad de los usuarios; el equilibrio entre acceso al conocimiento y derechos de autor; y el ejercicio profesional con integridad, imparcialidad y responsabilidad social, promoviendo la cooperación, el respeto entre colegas y el compromiso con el desarrollo continuo.

El Código de Ética de la IFLA establece un marco de principios que orienta la conducta de bibliotecarios y profesionales de la información. No pretende sustituir códigos nacionales, sino servir como guía común para fomentar la reflexión ética, la responsabilidad profesional y la transparencia ante la sociedad. Parte de la idea de que la bibliotecología es, en esencia, una actividad ética vinculada al derecho humano a la información, reconocido en la Naciones Unidas y especialmente en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que garantiza la libertad de expresión y acceso a la información.

En su núcleo, el código subraya que la misión principal de los profesionales de la información es garantizar el acceso universal a la información. Esto implica rechazar cualquier forma de censura, promover servicios accesibles —idealmente gratuitos o de bajo coste— y asegurar que tanto las colecciones como los recursos digitales sean inclusivos y utilizables por todas las personas, sin barreras técnicas o económicas.

Otro eje fundamental es la responsabilidad social. Los bibliotecarios deben ofrecer servicios equitativos sin discriminación por motivos de edad, origen, ideología, género o condición social, respetando además la diversidad lingüística. También tienen un papel activo en el fomento de la alfabetización informacional, ayudando a los usuarios a localizar, evaluar y utilizar la información de forma ética, combatiendo prácticas como el plagio.

El código dedica especial atención a la privacidad y confidencialidad, estableciendo que la relación con los usuarios debe basarse en la protección de sus datos personales. Al mismo tiempo, promueve la transparencia institucional, apoyando el acceso público a la información gubernamental, aunque contempla excepciones en casos de interés público relacionados con delitos o corrupción.

En relación con el conocimiento, se defiende un equilibrio entre acceso abierto y propiedad intelectual. Los profesionales deben facilitar el acceso a la información de forma justa y eficiente, apoyar modelos abiertos (como el acceso abierto o el software libre) y, al mismo tiempo, respetar los derechos de autores y creadores. También se les insta a defender limitaciones razonables al copyright y a preservar el dominio público.

El código insiste además en la neutralidad e integridad profesional. Los bibliotecarios deben actuar con imparcialidad en la selección y difusión de la información, separando sus creencias personales de sus funciones profesionales. Asimismo, deben rechazar la corrupción, mantener altos estándares de calidad y actualizar continuamente sus conocimientos.

Finalmente, se abordan las relaciones profesionales, promoviendo el respeto, la equidad laboral y la no discriminación entre colegas. Se fomenta la colaboración, el apoyo a nuevos profesionales, la participación en asociaciones y la contribución al desarrollo del campo mediante la investigación. La competencia desleal queda explícitamente rechazada.

En conjunto, el código configura una ética profesional basada en el acceso libre y equitativo a la información, la defensa de los derechos humanos, la responsabilidad social y el compromiso con la integridad y la excelencia profesional.

Por qué los bibliotecarios escolares son fundamentales para la alfabetización en IA

Why teacher librarians are critical for students living in an AI‑driven world. EdSource, 2026. https://edsource.org/2026/ai-literacy-teacher-librarians/752536?utm_source=flipboard&utm_content=other

Los bibliotecarios escolares con formación docente son esenciales para enseñar alfabetización en IA porque combinan habilidades de investigación, evaluación crítica y mediación tecnológica que permiten a los estudiantes comprender, usar y cuestionar la IA de forma informada y responsable en su vida académica y cotidiana

Ante la rápida expansión de las herramientas de inteligencia artificial (IA) en la educación, los bibliotecarios escolares con formación docente tienen un rol esencial para desarrollar la alfabetización en IA entre los estudiantes. En un contexto donde las escuelas integran cada vez más tecnologías basadas en IA, no basta con saber usar estas herramientas: es necesario comprender qué son, cómo funcionan, cuáles son sus limitaciones y cómo evaluarlas críticamente para que los estudiantes se conviertan en usuarios informados y responsables de esta tecnología.

El texto argumenta que los bibliotecarios escolares ya desempeñan funciones clave en la enseñanza de investigación, alfabetización informacional y mediática, y por ello están bien posicionados para ampliar estas competencias hacia la IA. Su labor tradicional de enseñar a los estudiantes a encontrar, evaluar y utilizar información relevante se conecta directamente con lo que implica una alfabetización en IA efectiva: promover pensamiento crítico sobre algoritmos, datos y resultados generados por sistemas automáticos, así como abordar cuestiones éticas y de sesgo.

Además, el artículo subraya la necesidad de acceso equitativo a la instrucción en IA. No todos los estudiantes tienen las mismas oportunidades de interactuar con tecnologías avanzadas fuera de la escuela, por lo que los bibliotecarios escolares pueden ayudar a nivelar el campo ofreciendo recursos, talleres, guías y apoyo continuo. Esto incluye explicar no solo cómo usar herramientas de IA, sino también enfrentar discusiones sobre privacidad, propiedad intelectual, verificación de veracidad y riesgos de desinformación.

Finalmente, la pieza advierte que sin una alfabetización adecuada en IA —orientada por profesionales capacitados— los estudiantes corren el riesgo de adoptar estas tecnologías de forma superficial o sin entender sus implicaciones sociales y éticas. Por ello, capacitar, apoyar y fortalecer el papel de los bibliotecarios docentes se presenta como una estrategia educativa clave para preparar a los estudiantes de hoy a navegar con confianza en un mundo cada vez más impulsado por la inteligencia artificial.

Impacto real de la IA en el empleo: evidencia temprana y nuevas métricas desde Anthropic

Anthropic. Labor Market Impacts of AI: A New Measure and Early Evidence. 2026.

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La inteligencia artificial ya está transformando el trabajo, pero de forma gradual, desigual y todavía limitada en su impacto directo sobre el empleo. Más que una ola inmediata de destrucción de puestos, lo que emerge es un proceso progresivo de cambio en las tareas, en la contratación y en la organización del trabajo, cuyo alcance dependerá en gran medida del ritmo de adopción tecnológica en los próximos años.

El informe de Anthropic propone un cambio fundamental en la forma de analizar el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Frente a estudios anteriores que se basaban en lo que la IA podría hacer teóricamente, este trabajo introduce una nueva métrica denominada “exposición observada” (observed exposure). Esta combina las capacidades potenciales de los modelos de lenguaje con datos reales de uso en el entorno laboral, lo que permite medir de manera más precisa cómo la IA está afectando efectivamente a las tareas y profesiones.

Uno de los hallazgos clave del informe es la existencia de una brecha significativa entre capacidad y uso real. Aunque la IA podría automatizar o asistir en un gran porcentaje de tareas (en algunos casos entre el 70% y el 90%), su utilización efectiva en el trabajo cotidiano es mucho menor, situándose aproximadamente entre el 20% y el 30%. Esto sugiere que el impacto económico y laboral de la IA todavía está en una fase temprana, con un amplio margen de crecimiento en productividad si se adopta más ampliamente.

En términos de empleo, el estudio encuentra evidencia limitada de destrucción masiva de puestos de trabajo en el corto plazo. Los datos no muestran aumentos significativos del desempleo en ocupaciones con alta exposición a la IA desde la expansión de estas tecnologías. Sin embargo, sí aparecen señales más sutiles, como una desaceleración en la contratación, especialmente entre trabajadores jóvenes o en etapas iniciales de su carrera profesional.

El informe identifica también qué tipo de tareas son más susceptibles de ser automatizadas o asistidas por IA. Se trata, principalmente, de actividades que cumplen ciertas condiciones: son repetitivas, producen resultados digitales, tienen criterios claros de evaluación y generan mejoras inmediatas de productividad. Entre ellas destacan la redacción de documentos, la programación, la atención al cliente, el resumen de información y la entrada de datos.

Asimismo, el estudio observa que la exposición a la IA se concentra especialmente en ocupaciones intensivas en información, es decir, trabajos de oficina y del ámbito cognitivo. Sin embargo, incluso en estos sectores, la IA está actuando más como una herramienta de complemento (augmentación) que como un sustituto total del trabajo humano, al menos por ahora.

Otro aspecto relevante es la relación entre exposición a la IA y crecimiento del empleo. El informe sugiere que las ocupaciones con mayor exposición tienden a mostrar menores expectativas de crecimiento futuro, lo que podría anticipar cambios estructurales en el mercado laboral a medio y largo plazo. No obstante, estos efectos todavía son incipientes y no se traducen aún en pérdidas masivas de empleo.

Como conclusión el trabajo subraya la importancia de mejorar las herramientas de medición del impacto de la IA, ya que los datos tradicionales del mercado laboral (como las encuestas de empleo) pueden tardar en reflejar cambios emergentes. En este sentido, la métrica de “exposición observada” se presenta como un instrumento clave para anticipar transformaciones antes de que se manifiesten plenamente en indicadores como el desempleo

Aspectos clave:

  • Brecha clara: la IA puede hacer mucho más de lo que aún se usa.
  • Impacto limitado: no hay destrucción masiva de empleo por ahora.
  • Cambios sutiles: menor contratación en algunos perfiles (especialmente junior).
  • Más afectadas: tareas digitales, repetitivas y estructuradas.
  • Función actual: la IA complementa más que sustituye.
  • Tendencia futura: posibles cambios estructurales en el empleo.

La “muerte” del internet humano: cómo la IA está degradando la red más allá del empleo

Koebler, Jason. AI Job Loss Research Ignores How AI Is Utterly Destroying the Internet.” 404 Media, 17 de marzo de 2026.

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El artículo plantea una crítica contundente a los estudios actuales sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Según su autor, estas investigaciones —incluyendo informes de grandes empresas tecnológicas— se centran excesivamente en medir qué trabajos serán automatizados o transformados, pero ignoran un fenómeno mucho más profundo y ya visible: la degradación estructural del propio internet. En lugar de analizar cómo la IA sustituye tareas laborales concretas, el texto señala que la verdadera transformación está ocurriendo en el ecosistema digital donde se produce, distribuye y consume la información.

Uno de los argumentos centrales es que los usos reales y masivos de la IA no coinciden con los escenarios teóricos que manejan los investigadores. Mientras los estudios académicos analizan aplicaciones productivas o profesionales, en la práctica la IA se está utilizando ampliamente para generar contenidos de baja calidad —lo que el autor denomina “AI slop”— así como material automatizado en masa (incluyendo contenido sexual o spam). Este tipo de producción no solo no crea valor, sino que satura el ecosistema digital, dificultando encontrar información fiable y desplazando a creadores humanos.

El artículo de Anthropic, titulado Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence, intenta esencialmente encontrar correlaciones uno a uno entre las tareas que las personas realizan hoy en sus trabajos y los usos que hacen de Claude. Los investigadores también tratan de predecir si las tareas de un empleo “son teóricamente posibles con IA”,

El texto sostiene que esta inundación de contenido automatizado tiene consecuencias económicas directas: perjudica a periodistas, artistas, escritores, pequeños negocios y otros productores de contenido original, cuyo trabajo queda enterrado bajo grandes volúmenes de material generado automáticamente. En este sentido, la IA no solo amenaza empleos de forma directa, sino que erosiona el valor del trabajo humano en internet al alterar las condiciones del mercado digital y reducir la visibilidad y monetización del contenido auténtico.

Además, el artículo conecta este fenómeno con una tendencia más amplia: la progresiva degradación de la calidad de las plataformas digitales. La proliferación de contenido generado por IA contribuye a lo que algunos autores han descrito como un internet cada vez menos humano, donde la interacción auténtica se diluye entre bots, automatismos y algoritmos. Este proceso recuerda a conceptos como el “internet muerto” o la “plataformización degradada”, en los que el contenido artificial empieza a dominar la experiencia online, aunque sin necesidad de recurrir a teorías conspirativas.

Finalmente, el autor advierte que el problema es estructural y acumulativo. A medida que más contenido generado por IA invade la red, este mismo contenido pasa a formar parte de los datos con los que se entrenan futuros sistemas, lo que puede provocar un deterioro progresivo de la calidad de la información. Así, la cuestión ya no es solo cuántos empleos desaparecerán, sino si el propio internet —como espacio de conocimiento humano— puede mantenerse útil y fiable en un entorno cada vez más dominado por la producción automática.

Entrevista a Rafa Balmaseda bajista de Parálisis Permanente. Viviendo en la era pop 18/03/2026

Entrevista a Rafa Balmaseda bajista de Parálisis Permanente.

Viviendo en la era pop 18/03/2026

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En la conversación que hemos mantenido con Rafa Balmaseda, bajista de la mítica banda de la Movida madrileña Parálisis Permanente, repasa su trayectoria desde sus inicios tocando en verbenas hasta su consolidación en la escena musical. Rafa comenzó en grupos como Negativo y se trasladó a Madrid en plena Movida madrileña. Tras pasar por varias bandas como Glutamato Ye-Yé y Derribos Arias, entró en Parálisis Permanente poco antes de grabar su excelente y único LP, El Acto. Su estilo de bajo, melódico y contundente, fue clave en el sonido oscuro del grupo. Destaca la figura de Eduardo Benavente como líder creativo e inspiración fundamental. Tras la desaparición de Benavente, continuó su carrera con Seres Vacíos junto a Ana Curra.

Posteriormente regreso a San Sebastián (Donosti), donde siguió vinculado a la música en bandas como Speed y Vidas Ejemplares, además de pasar por el grupo santanderino Paralíticos. Tras una etapa de pausa, retomó la actividad junto a Txarly Usher y Los Ejemplares. Su proyecto más reciente ha sido Rafaparálisis y Los Adictos, un homenaje en directo a Eduardo Benavente, que se materializó en un vinilo y un par de actuaciones.

Biblioteca de Medicina de la Universidad de Salamanca con con Alicia Fernández Vegas. Planeta Biblioteca 2026/03/18.

Biblioteca de Medicina de la Universidad de Salamanca con con Alicia Fernández Vegas

Planeta Biblioteca 2026/03/18

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En el programa Planeta Biblioteca de la Universidad de Salamanca, Alicia Fernández Vegas, jefa de la Biblioteca de la Facultad de Medicina, explica su visión de la biblioteca universitaria como espacio híbrido que combina recursos físicos y digitales. Destaca su papel en la formación de futuros profesionales sanitarios y en el apoyo a investigadores mediante acceso a información científica actualizada. Describe las instalaciones adaptadas al estudio individual y grupal, y el equilibrio entre fondos impresos y recursos electrónicos especializados. Aborda los servicios para estudiantes y docentes, incluyendo formación en competencias informacionales y Medicina Basada en la Evidencia. Finalmente, analiza la evolución reciente, los retos futuros y recomienda un libro relevante para la comunidad sanitaria.

«Libro de Buen Amor» de Juan Ruiz en la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca

Esta imagen muestra el manuscrito del siglo XIV-XV titulado «Libro de Buen Amor» de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. Foto de la exposición Scripta celebrada en la Biblioteca Nacional de España en 2018 en el 8o centenario de creación de la Universidad

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita Libro de Buen Amor Siglos XIV-XV Ms. 2663

De las tres copias conocidas de esta obra emblemática de la primitiva literatura en castellano, el códice salmantino es el que contiene mayor cantidad de texto. Procedente del Colegio Mayor San Bartolomé y copiado por uno de sus colegiales —el humanista Alfonso de Paradinas, cuya firma consta en el colofón—, es un sencillo ejemplar en papel con encabezamientos, rúbricas y calderones en rojo, que rompen el negro de las sucesivas estrofas en cuaderna vía. Esporádicamente, aparecen dibujos de manos, perfiles o animales en los márgenes.

El Libro de Buen Amor, atribuido a Juan Ruiz y datado entre los siglos XIV y XV, constituye una de las obras más representativas de la literatura medieval castellana. Se trata de un texto complejo y rico en matices, en el que se entrelazan elementos narrativos, líricos y didácticos, con una mirada irónica y a menudo ambigua sobre el amor, la moral y la vida cotidiana. Su carácter híbrido y su tono cercano lo convierten en una obra clave para comprender la transición entre la mentalidad medieval y las nuevas sensibilidades que desembocarían en el Renacimiento.

El ejemplar al que se hace referencia no es una edición de lujo, sino una copia en papel realizada por Alfonso de Paradinas, un estudiante vinculado a Salamanca. Este hecho resulta especialmente significativo, ya que pone de relieve el uso académico y práctico del manuscrito, alejado de los códices ricamente iluminados destinados a la nobleza o a instituciones religiosas de alto rango. Nos encontramos, por tanto, ante un objeto de estudio y transmisión del conocimiento, propio de un contexto universitario en el que el acceso a los textos comenzaba a ampliarse.

Desde el punto de vista formal, el manuscrito presenta elementos característicos de la época. Destacan las letras rojas que aparecen al inicio de las estrofas, conocidas como calderones. Estas marcas no solo cumplen una función estética, sino que ayudan a estructurar visualmente el texto y facilitan la lectura. Su presencia está estrechamente ligada a la métrica de la cuaderna vía, una forma poética culta compuesta por estrofas de cuatro versos alejandrinos (de catorce sílabas), muy utilizada en la literatura didáctica medieval.

Otro aspecto llamativo es la presencia de pequeños dibujos en los márgenes, como el que aparece en la parte superior izquierda de la página, que podría representar un oso o un león. Este tipo de ilustraciones marginales, a menudo realizadas de manera espontánea, aportan un carácter personal al manuscrito. Más allá de su posible valor simbólico, reflejan la interacción directa del copista o de los lectores con el texto, convirtiendo el manuscrito en un objeto vivo, intervenido y reinterpretado a lo largo del tiempo.

En conjunto, este ejemplar del Libro de Buen Amor no solo transmite una obra literaria fundamental, sino que también nos permite asomarnos a las prácticas culturales, educativas y materiales de su época. A través de sus características físicas —el soporte en papel, los calderones, las anotaciones marginales— se revela un momento de cambio en la historia del libro, en el que la funcionalidad y la difusión del conocimiento comienzan a adquirir un protagonismo creciente.

Las bibliotecas son un indicador fundamental del desarrollo democrático de una sociedad

Ram, N. 2026. Libraries Stand as One of the Indicators of Democratic Development. The Hindu, febrero de 2026. https://www.thehindu.com/news/cities/chennai/libraries-stand-as-one-of-the-indicators-of-democratic-development-says-n-ram/article70638589.ece

El artículo recoge la intervención de N. Ram, en el marco del Congreso de Bibliotecas celebrado en Chennai, donde defiende una idea central: las bibliotecas son un indicador fundamental del desarrollo democrático de una sociedad. Su argumento parte de que el acceso libre y equitativo a la información constituye una base imprescindible para la ciudadanía informada, la participación política y el ejercicio de derechos.

Ram subraya que las bibliotecas públicas representan espacios donde el conocimiento es accesible sin discriminación, lo que las convierte en instituciones profundamente democráticas. En contextos marcados por desigualdades sociales y económicas, su función es aún más relevante, ya que permiten reducir brechas de acceso a la educación y a la información. Esta idea conecta con la tradición india de considerar las bibliotecas como instrumentos de progreso social y cultural, especialmente en estados como Tamil Nadu, donde han tenido un papel destacado en la alfabetización y la inclusión.

El discurso también pone el foco en los desafíos contemporáneos, especialmente en la era digital. Frente a la proliferación de información, la desinformación y el ruido mediático, las bibliotecas se presentan como espacios de confianza y veracidad, donde el conocimiento es organizado, validado y accesible. En este sentido, no solo son depósitos de libros, sino centros activos de aprendizaje, pensamiento crítico y construcción de ciudadanía.

Asimismo, se destaca la necesidad de reforzar las políticas públicas de apoyo a las bibliotecas. Ram plantea que su desarrollo no debe considerarse un lujo cultural, sino una inversión estratégica en democracia. La existencia de redes sólidas de bibliotecas públicas refleja el compromiso de un Estado con la educación, la igualdad de oportunidades y la transparencia informativa. Esta visión se alinea con la idea de que las bibliotecas son infraestructuras esenciales para el desarrollo humano, comparables a otros servicios públicos básicos.

Otro aspecto relevante es la dimensión social de las bibliotecas como espacios comunitarios. Más allá del acceso a libros, funcionan como lugares de encuentro, diálogo y participación, donde se fomenta el intercambio de ideas y la cohesión social. En sociedades diversas y complejas, esta función adquiere un valor especial para fortalecer el tejido democrático y cultural.

Para finalizar el artículo sugiere que el futuro de las bibliotecas pasa por su adaptación a nuevos entornos tecnológicos y sociales, sin perder su esencia como garantes del acceso libre al conocimiento. En un mundo donde la información es poder, las bibliotecas siguen siendo uno de los pilares más sólidos para garantizar que ese poder esté distribuido de manera equitativa. En definitiva, la calidad y extensión de las bibliotecas de un país puede leerse como un reflejo directo de la madurez y vitalidad de su democracia.