Alfabetización en Inteligencia Artificial en bibliotecas. Planeta Biblioteca 2026/03/06

Alfabetización en Inteligencia Artificial en bibliotecas.

Planeta Biblioteca 2026/03/06

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En el programa Julio Alonso Arévalo y Fernando Sánchez han conversado sobre la importancia crucial de la alfabetización en inteligencia artificial (IA) dentro de las bibliotecas. Ante la creciente presencia de la IA y los riesgos de desinformación, las bibliotecas actúan como mediadores de confianza para democratizar el conocimiento. Se enfatiza que los ciudadanos deben comprender el funcionamiento de los algoritmos y sus sesgos para evitar vulnerabilidades sociales. El texto propone un marco de enseñanza práctico y crítico que capacite a las personas para evaluar, utilizar éticamente y colaborar con estas tecnologías Finalmente, se subraya que este aprendizaje es esencial para reafirmar valores democráticos y fomentar una innovación tecnológica más inclusiva y equitativa


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Entrevista a Pepe Onis, teclista salmantino. Viviendo en la era pop 2026/02/06

Entrevista a Pepe Onis, teclista salmantino.

Viviendo en la era pop 2026/02/06

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Pepe Onís es un músico salmantino considerado toda una institución en la escena local, conocido sobre todo como intérprete de teclados y órgano eléctrico. Fue fundador del Cotton Club, unos míticos locales de ensayo en Salamanca donde también se impartían clases de música y se realizaban grabaciones, por los que pasaron decenas de grupos y formaciones. Además de su faceta como intérprete y empresario del sector musical, ha colaborado con numerosas bandas (como Metal Blues Band, entre otras) y ha estado muy vinculado a la difusión de la música en la ciudad.

¿Existe consenso entre los investigadores sobre en que revistas publicar sus trabajos?

Van Buskirk, Ian, Marilena Hohmann, Ekaterina Landgren, Johan Ugander, Aaron Clauset y Daniel B. Larremore. Consensus and Fragmentation in Academic Publication Preferences. arXiv:2603.00807v1 [cs.DL], 28 de febrero de 2026

Este trabajo analiza cómo los investigadores toman decisiones sobre dónde publicar sus trabajos científicos y hasta qué punto existen patrones de consenso o, por el contrario, fragmentación dentro de las comunidades académicas.

Los autores parten de la premisa de que la elección de la revista o del canal de publicación no es un proceso puramente individual, sino que refleja dinámicas colectivas dentro de cada disciplina científica. Estas decisiones están influenciadas por múltiples factores —prestigio de las revistas, redes académicas, incentivos institucionales o visibilidad— y, en conjunto, configuran un sistema complejo de preferencias compartidas que puede ser estudiado mediante herramientas de análisis de redes y ciencia de datos. El objetivo central del artículo es identificar si las comunidades científicas muestran patrones claros de acuerdo sobre qué revistas son más relevantes o si, por el contrario, el sistema editorial está caracterizado por una pluralidad de preferencias que fragmenta el espacio de publicación.

Para abordar esta cuestión, los autores desarrollan un enfoque cuantitativo que combina datos de publicaciones académicas con modelos de redes y análisis estadístico. A partir de estos datos reconstruyen un mapa de las preferencias de publicación de los investigadores, observando cómo los científicos de distintas áreas tienden a concentrar sus envíos en determinados grupos de revistas. Este enfoque permite detectar estructuras emergentes en el sistema editorial: por un lado, núcleos de consenso donde muchos investigadores convergen en un pequeño conjunto de revistas consideradas centrales; y por otro, regiones de fragmentación en las que las preferencias se dispersan entre múltiples opciones. El análisis muestra que estas estructuras no son uniformes en todas las disciplinas: algunas comunidades presentan jerarquías editoriales muy claras, mientras que otras exhiben una distribución más diversificada de canales de publicación.

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el sistema de publicación científica funciona como una red de coordinación social. Las decisiones individuales de los investigadores están influidas por lo que hacen sus pares, lo que genera dinámicas colectivas de imitación, reputación y señalización. Publicar en determinadas revistas actúa como una señal de calidad y legitimidad dentro de la comunidad científica, lo que refuerza la concentración de envíos en ciertos títulos. Sin embargo, esta dinámica también puede producir fragmentación cuando diferentes subcomunidades científicas desarrollan sus propios circuitos editoriales o cuando emergen nuevas revistas y plataformas que compiten con las tradicionales. De este modo, el sistema editorial no es completamente centralizado ni completamente disperso, sino que presenta una estructura híbrida caracterizada por clusters o comunidades de publicación.

El artículo también examina las implicaciones de estos patrones para la evaluación científica y la difusión del conocimiento. Cuando existe un fuerte consenso en torno a unas pocas revistas, estas adquieren un poder simbólico considerable, lo que puede reforzar desigualdades en la visibilidad de la investigación y consolidar jerarquías académicas. Por el contrario, una mayor fragmentación puede favorecer la diversidad de enfoques y la aparición de nuevos espacios de comunicación científica, aunque también puede dificultar la identificación de estándares comunes de calidad. En este sentido, el estudio sugiere que comprender la estructura de preferencias de publicación es fundamental para analizar fenómenos como la concentración editorial, la influencia de los rankings de revistas o el impacto de políticas de ciencia abierta.

Finalmente, los autores destacan que su enfoque ofrece una nueva perspectiva cuantitativa para estudiar el ecosistema de la publicación científica, integrando métodos de análisis de redes, ciencia computacional y sociología de la ciencia. Este tipo de análisis permite comprender mejor cómo se forman los consensos en torno a determinadas revistas, cómo surgen nichos editoriales especializados y cómo evolucionan las comunidades científicas a lo largo del tiempo. En última instancia, el estudio aporta evidencia empírica sobre las dinámicas colectivas que subyacen a la comunicación académica y abre nuevas líneas de investigación sobre la gobernanza del sistema de publicación científica, especialmente en un contexto marcado por la expansión del acceso abierto, la proliferación de nuevas revistas y los cambios en los mecanismos de evaluación de la investigación.

La persistente influencia del factor de impacto en la evaluación científica

Grove, Jack. “Journal Impact Factors Still Exert ‘Undue Influence’, Finds PLOS Study.” Times Higher Education, 2 de febrero de 2026.

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El artículo analiza el papel que sigue desempeñando el factor de impacto de las revistas en los procesos de evaluación académica, a pesar de las numerosas críticas que ha recibido en los últimos años.

Un estudio reciente basado en una encuesta a casi quinientos investigadores del ámbito de la biología —todos ellos participantes recientes en comités de evaluación de proyectos o en procesos de contratación y promoción académica— revela que los evaluadores continúan recurriendo de forma habitual a indicadores externos como la reputación de la revista o el propio factor de impacto para valorar la calidad y credibilidad de la investigación. En concreto, el 57 % de los encuestados afirmó utilizar al menos uno de estos indicadores para juzgar si un trabajo científico es fiable, lo que evidencia que la reputación editorial sigue funcionando como un atajo cognitivo en la toma de decisiones académicas.

Entre los distintos indicadores considerados, la reputación de la revista aparece como el criterio más utilizado para evaluar la credibilidad de los resultados científicos, seguido por la reputación del laboratorio o del grupo de investigación. El factor de impacto, aunque menos empleado directamente, continúa desempeñando un papel significativo: alrededor del 19 % de los investigadores lo utiliza para valorar la credibilidad de un artículo y un 15 % para juzgar su fiabilidad. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que este indicador es un predictor pobre de la calidad real de un artículo individual, ya que mide el promedio de citas de una revista y no el valor específico de cada trabajo publicado en ella.

Dado que el 90 % de los encuestados afirmó que la evaluación de los resultados de investigación es importante para las decisiones de los comités, pero menos de la mitad dijo estar satisfecha con el conjunto de métricas disponibles, el estudio sostiene que existe “un amplio margen de oportunidad para proporcionar nuevas señales de credibilidad y fiabilidad”

El artículo recuerda que desde hace más de una década existen iniciativas internacionales que buscan limitar el uso del factor de impacto en la evaluación científica. Un ejemplo destacado es la Declaración de San Francisco sobre Evaluación de la Investigación (DORA), que recomienda explícitamente no emplear el JIF en decisiones relacionadas con financiación, contratación o promoción académica. A pesar de estas recomendaciones, el estudio sugiere que la persistencia de este indicador se debe en gran medida a la falta de alternativas claras y aceptadas para evaluar la calidad intrínseca de los trabajos científicos.

Así, los autores del estudio sostienen que existe una demanda creciente entre los evaluadores de nuevos indicadores que reflejen mejor la integridad, la transparencia y el rigor metodológico de la investigación. Entre las posibles señales de calidad se mencionan prácticas de ciencia abierta como la disponibilidad de datos, código o protocolos, así como mecanismos que permitan evaluar la reproducibilidad y la integridad de los resultados. La investigación concluye que mejorar estos “indicadores de credibilidad” podría contribuir a reducir la dependencia de métricas simplificadoras como el factor de impacto y favorecer evaluaciones más justas y rigurosas de la producción científica.

Lectura digital infantil: dispositivos, aplicaciones, contenidos


García-Rodríguez, Araceli, Gómez-Díaz, Raquel. Lectura digital infantil. Dispositivos, aplicaciones y contenidos. Editorial UOC, 2016

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La demanda de móviles y tabletas por parte de los niños va en aumento, por lo que su fascinación por estos aparatos puede utilizarse, además de para entretenerlos, para favorecer su hábito lector. Este libro pretende ser una guía práctica para orientar a los adultos en las múltiples posibilidades de la lectura digital infantil. A través de sus páginas se obtendrá información sobre las características principales de los dispositivos para niños, cómo utilizarlos para proporcionarles un entorno seguro, la variedad de contenidos, las características de las aplicaciones de lectura y, finalmente, cómo y dónde informarse para la compra y selección de estos contenidos. El resultado es una obra que permitirá a los lectores conocer las cuestiones más importantes de los libros digitales para niños.

Gestión de la comunicación científica: 25 ideas para mejorar tu investigación

Noguera-Vivo, J.M. [José Manuel]. (2022). Gestión de la comunicación científica: 25 ideas para mejorar tu investigación. Editorial UOC.

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Comunicar con éxito no es un talento reservado para unos pocos, sino una destreza que se aprende. Y la comunicación es una parte inherente a cualquier investigación, sea cual sea la fase en la que se encuentre el autor (grado, máster, doctorando o investigador consolidado). Comunicar correctamente un trabajo científico influye en su credibilidad, su alcance o sus posibilidades de obtener financiación, ya que determinará el grado de percepción de su utilidad. En este libro, el autor comparte consejos prácticos para que lleves a otro nivel tu investigación gracias a una comunicación óptima.

Gestión de la reputación online

Leiva-Aguilera, J. [Javier]. (2012). Gestión de la reputación online. Editorial UOC.

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La reputación es algo que todos tenemos, queramos o no. En la calle tiene un alcance limitado, pero las características de la comunicación en internet facilitan que cualquier mensaje sobre nosotros pueda tener un alcance mundial en apenas unas horas. Esta realidad nos obliga a trabajar proactivamente para la construcción y gestión de nuestra reputación online. Este libro te dará las claves para desarrollar de forma práctica y fácil una estrategia de presencia en la Red.

Información en el móvil

Arroyo, N. [Natalia]. (2011). Información en el móvil. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/154661

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Teléfonos móviles, smartphones, tabletas y otros dispositivos se emplean cada vez más para acceder a internet. El estar permanentemente conectados tiene ya unas implicaciones en el mundo de la información que en este libro se desvelan con claridad. El uso de los dispositivos móviles, las diferentes aplicaciones existentes, la web móvil, los servicios basados en localización, los códigos bidimensionales o la realidad aumentada son algunas de las novedades de los últimos años que se abordan en este texto de forma precisa, con la intención de ofrecer al profesional una visión clara del nuevo mundo de la información móvil.






Leonardo Di Caprio financia una biblioteca pública en el mismo lugar donde nació

Mejía, Paula. “Leonardo DiCaprio Quietly Funds a Tiny Library in the Middle of LA.” SFGATE, 2026. Leer artículo

La biblioteca «Los Feliz Branch Library», en Los Angeles, fue construida en el solar donde se encontraba la casa de infancia de Leonardo DiCaprio. En 1999 el actor y su familia donaron 35.000 dólares para crear el Leonardo DiCaprio Computer Center, ubicado en el lugar de su antiguo dormitorio. La sala está decorada con carteles firmados de películas como Titanic o Catch Me If You Can y se ha convertido en una curiosidad para visitantes. DiCaprio ha seguido apoyando discretamente la biblioteca con iniciativas comunitarias y financiación ocasional.

El artículo relata la curiosa y poco conocida relación entre el actor Leonardo DiCaprio y la Los Feliz Branch Library, una pequeña biblioteca pública situada en el barrio de Los Feliz, en Los Angeles, muy cerca de Griffith Park. A simple vista, la biblioteca funciona como cualquier otra biblioteca de barrio: ofrece préstamo de libros y películas, espacios tranquilos de lectura, actividades culturales y una sala multimedia para conferencias o presentaciones. Además, cuenta con una sala de ordenadores donde los usuarios pueden consultar internet o realizar trabajos de investigación. Sin embargo, esta sala tiene una peculiaridad que la distingue de otras: está decorada con carteles de películas protagonizadas por DiCaprio y lleva su nombre, el Leonardo DiCaprio Computer Center.

La razón de esta singularidad se remonta a la historia del lugar. El terreno en el que hoy se levanta la biblioteca fue, en su momento, el solar donde se encontraba la casa en la que DiCaprio pasó parte de su infancia. Cuando el edificio se construyó a finales de los años noventa, la vivienda ya había sido demolida y el solar estaba vacío. Durante su adolescencia, el futuro actor solía acudir a la biblioteca temporal situada al otro lado de la calle, a veces llegando en monopatín para encontrarse con amigos o tomar prestados libros. En 1999, cuando la nueva biblioteca estaba a punto de inaugurarse, DiCaprio ya era una estrella internacional gracias al éxito mundial de Titanic. En ese contexto, él y su familia decidieron colaborar con el proyecto mediante una donación de 35.000 dólares destinada a crear el centro informático de la biblioteca, ubicado precisamente en el lugar donde había estado su antiguo dormitorio.

El centro informático se inauguró con varios ordenadores equipados con programas educativos destinados a ayudar a los niños a mejorar sus habilidades lingüísticas y matemáticas. Junto con la donación económica, la familia también entregó varios carteles de películas protagonizadas por el actor, entre ellas Titanic, Catch Me If You Can, The Great Gatsby, The Beach y Blood Diamond. Con el tiempo, se descubrió que algunos de esos carteles estaban firmados por el propio actor, lo que llevó a reforzar su protección en las paredes del centro. El padre del actor, el artista de cómic George DiCaprio, sigue visitando ocasionalmente la biblioteca para entregar nuevos carteles de películas recientes que se incorporan a la colección decorativa.

Con el paso de los años, este pequeño centro informático se ha convertido en una curiosidad cultural que atrae visitantes no solo del barrio sino también de otras partes del país e incluso del extranjero. Según la bibliotecaria principal Pearl Yonezawa, turistas procedentes de lugares tan lejanos como Japón, Lituania o Alemania han acudido a la biblioteca con el único objetivo de ver la sala que ocupa el lugar del antiguo dormitorio del actor. Esta dimensión casi simbólica del espacio refleja la mezcla entre memoria personal, cultura popular y servicio público que caracteriza a esta biblioteca.

La relación de DiCaprio con la institución no se limitó a la donación inicial. A lo largo de los años ha continuado apoyando discretamente diferentes iniciativas comunitarias de la biblioteca. Por ejemplo, durante la crisis económica de finales de la década de 2000, cuando muchos vecinos acudían a la biblioteca para leer prensa debido a las dificultades económicas, el actor financió una suscripción de cinco años al periódico The New York Times para garantizar el acceso de los usuarios a información actualizada. Este tipo de apoyo se ha mantenido de forma ocasional, ya que su fundación suele contactar con la biblioteca para preguntar si existe alguna necesidad concreta que pueda cubrir.

Aunque el actor ya no vive en el barrio de Los Feliz, todavía mantiene cierto vínculo con la biblioteca. Según la bibliotecaria, en algunas ocasiones ha pasado por allí de manera discreta para ver cómo funciona el espacio o para mostrarlo a conocidos. En una ocasión, a principios de los años 2000, visitó el centro acompañado de la modelo Gisele Bündchen para enseñarle la sala de ordenadores que lleva su nombre.

En conjunto, la historia de esta biblioteca muestra cómo un lugar íntimamente ligado a la vida privada de una persona puede transformarse en un espacio público dedicado al acceso al conocimiento, la tecnología y la cultura. Lo que antes fue una vivienda familiar se ha convertido en un pequeño centro comunitario que, además de ofrecer servicios bibliotecarios, mantiene viva la memoria del pasado del lugar y del niño que algún día vivió allí y que terminó convirtiéndose en una de las grandes figuras del cine contemporáneo.

Resiliencia emocional y bienestar laboral en las bibliotecas públicas

Singh, Diana, y equipo de investigación. Emotions Matter: Emotional Resilience in Libraries – Tools for the Modern Workplace. Report 2. Hamilton (Ontario): McMaster University, Centro Advanced Research on Mental Health and Society (ARMS), 2026

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El informe presenta los resultados de una investigación centrada en el impacto del trabajo emocional en las bibliotecas públicas y en las estrategias necesarias para fortalecer la resiliencia de sus trabajadores.

El estudio forma parte del proyecto más amplio Emotions Matter, desarrollado por el centro Advanced Research on Mental Health and Society de la McMaster University, cuyo objetivo es comprender cómo las exigencias emocionales de determinadas profesiones afectan al bienestar psicológico y a las condiciones laborales. En particular, la investigación analiza el caso de los profesionales de bibliotecas públicas en Canadá, un colectivo que desempeña tareas de servicio comunitario intensivas en interacción social y que, por ello, está expuesto a una considerable carga emocional.

El informe se basa en la Encuesta sobre Trabajo Emocional en Bibliotecas Públicas Canadienses (2025), diseñada para evaluar las condiciones laborales, las fuentes de estrés emocional y los mecanismos de afrontamiento empleados por los trabajadores bibliotecarios. El concepto central que articula el estudio es el de trabajo emocional, entendido como el proceso mediante el cual los profesionales deben gestionar o regular sus emociones para cumplir con las expectativas del servicio al público. En entornos como las bibliotecas públicas —donde se interactúa con usuarios en situaciones diversas, desde consultas informativas hasta conflictos sociales o necesidades de apoyo comunitario— esta gestión emocional se convierte en una dimensión fundamental del trabajo cotidiano.

Uno de los hallazgos principales del informe es que los trabajadores de bibliotecas experimentan con frecuencia altos niveles de exigencia emocional, derivados tanto de las demandas del público como de las transformaciones del propio rol de la biblioteca. Las bibliotecas contemporáneas ya no son únicamente espacios de acceso a la información, sino también centros comunitarios donde se atienden problemas sociales, educativos y culturales. Esta ampliación de funciones ha incrementado la intensidad de las interacciones con usuarios en situaciones complejas —por ejemplo, personas con dificultades socioeconómicas, problemas de salud mental o necesidades de apoyo social—, lo que exige a los profesionales habilidades de comunicación, empatía y regulación emocional que a menudo no forman parte de su formación inicial.

El informe también identifica diversos factores organizativos que influyen en el bienestar emocional del personal bibliotecario. Entre ellos destacan la carga de trabajo, la escasez de recursos, la necesidad de gestionar conflictos con usuarios y la presión de mantener una actitud profesional y cordial incluso en situaciones de tensión. Cuando estas condiciones se prolongan en el tiempo sin mecanismos adecuados de apoyo institucional, pueden generar fatiga emocional, estrés laboral e incluso síntomas de agotamiento profesional. El estudio subraya que este tipo de riesgos psicosociales suele pasar desapercibido en las políticas laborales tradicionales, que se centran más en aspectos físicos o administrativos del trabajo.

Frente a estos desafíos, el informe propone una serie de estrategias para fortalecer la resiliencia emocional en las bibliotecas. Entre ellas se incluyen programas de formación en habilidades socioemocionales, sistemas de apoyo entre compañeros, espacios de reflexión colectiva sobre experiencias laborales difíciles y políticas organizativas que reconozcan explícitamente el valor del trabajo emocional. Asimismo, se recomienda incorporar estos aspectos en la planificación institucional y en las políticas de recursos humanos, con el fin de crear entornos laborales que protejan el bienestar del personal y mejoren la calidad del servicio a la comunidad.

Para concluir el estudio destaca que el reconocimiento del trabajo emocional es clave para el futuro de las bibliotecas públicas. A medida que estas instituciones se consolidan como centros comunitarios de apoyo social y cultural, el papel de los profesionales bibliotecarios se vuelve cada vez más complejo y multidimensional. Reconocer, investigar y gestionar las dimensiones emocionales del trabajo bibliotecario no solo es esencial para la salud laboral de los trabajadores, sino también para garantizar que las bibliotecas continúen desempeñando su función social como espacios inclusivos, accesibles y sostenibles dentro de la vida comunitaria.