
PressReader. (2026). Public Library Trends 2026: Five Key Trends Shaping the Future of Libraries. PressReader. Artículo original de PressReader
Las nuevas tecnologías están cambiando la forma en que las personas descubren información. Los contenidos generados por inteligencia artificial hacen cada vez más difícil saber en qué información confiar. Los servicios digitales ocupan un lugar cada vez mayor en el uso cotidiano de las bibliotecas. Además, los usuarios recurren a las bibliotecas no solo para acceder a libros e información, sino también para aprender, cuidar su bienestar, relacionarse con otras personas y comprender mejor el mundo que les rodea.
Por ello, las tendencias más importantes de las bibliotecas públicas en 2026 no tienen que ver únicamente con la tecnología. También están relacionadas con la confianza, la relevancia y la transformación del papel que desempeñan las bibliotecas en la vida de las personas.
Estas son cinco tendencias fundamentales que están configurando el futuro de las bibliotecas públicas en 2026.
1. Las bibliotecas públicas están fomentando hábitos de lectura más intencionados
Una de las tendencias de las bibliotecas públicas en 2026 es el cambio hacia experiencias de lectura que resulten útiles, tranquilizadoras y personalmente relevantes.
El informe «2026: The Year of Intentional Media», basado en datos globales de uso de PressReader y en tendencias del sector, muestra un desplazamiento desde unos medios que simplemente reclaman la atención hacia contenidos que las personas eligen porque encajan con sus vidas. El informe define los medios intencionados como aquellos contenidos que favorecen la concentración, la comprensión y las rutinas cotidianas, ayudando a las personas a aprender, relajarse y comprender el mundo sin sentirse abrumadas.
Para las bibliotecas, esto es importante.
Las colecciones de las bibliotecas públicas han apoyado tradicionalmente el aprendizaje permanente y el enriquecimiento personal. Sin embargo, esta demanda se está haciendo cada vez más visible también en los contenidos digitales. Los usuarios no buscan únicamente las últimas noticias. También consultan contenidos sobre alimentación, salud, viajes, aficiones, pasatiempos, cultura, finanzas personales, historias locales y otros temas prácticos que contribuyen a su vida cotidiana.
Esta tendencia también aparece en el informe Weak Signals 2026 de IFLA, que identifica específicamente el «bienestar y la recuperación» y el diseño comunitario como temas emergentes de liderazgo.
Para los responsables de las bibliotecas, la implicación es clara: las colecciones deben reflejar el conjunto de necesidades de los usuarios. El acceso a las noticias sigue siendo importante, pero también lo son los contenidos y formatos que favorecen el bienestar, la curiosidad, la relajación y el aprendizaje permanente.
Algunas bibliotecas ya están poniendo esta idea en práctica. Por ejemplo, la iniciativa Rediscover Reading, del Palm Beach County Library System, presenta la lectura recreativa como una actividad respaldada por evidencias para favorecer el bienestar mental, reducir el estrés, fortalecer la empatía y crear vínculos comunitarios.
2. La IA está transformando los servicios de las bibliotecas públicas, pero la confianza sigue siendo lo más importante
La inteligencia artificial ha sido una de las grandes tendencias tecnológicas que han transformado las bibliotecas públicas durante los últimos años, y esta evolución continúa en 2026.
Las herramientas de búsqueda, los asistentes de investigación, los sistemas de recomendación y las plataformas de contenidos utilizan cada vez más IA para ayudar a las personas a encontrar información con mayor rapidez. En muchos casos, esto puede mejorar el descubrimiento de información y facilitar la navegación por los recursos digitales. Para los usuarios puede significar recomendaciones más personalizadas, respuestas más rápidas y experiencias de búsqueda más intuitivas.
Las bibliotecas ya están reaccionando ante esta transformación. El informe Pulse of the Library, de Clarivate, señala que el 67 % de las bibliotecas de todo el mundo estaba explorando o implementando IA en 2025, frente al 63 % registrado en 2024.
Pero la IA también plantea nuevos desafíos.
A medida que los resúmenes, resultados de búsqueda y recomendaciones generados por IA se vuelven más habituales, los usuarios necesitan ayuda para comprender de dónde procede la información, cómo ha sido creada y hasta qué punto se puede confiar en ella. Un acceso más rápido no significa necesariamente una mejor comprensión.
En este contexto, las bibliotecas están emergiendo como lo que el informe Weak Signals 2026 de IFLA denomina «anclas de confianza»: espacios en los que las personas pueden aprender a distinguir los hechos de las informaciones fabricadas y desarrollar una actitud crítica ante los contenidos producidos por IA.
La biblioteca puede, por tanto, ofrecer un punto de equilibrio: aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial evitando al mismo tiempo sus riesgos.
3. La alfabetización mediática se está convirtiendo en una responsabilidad fundamental de las bibliotecas públicas
Entre las tendencias más importantes de las bibliotecas públicas en 2026, y directamente relacionada con el desarrollo de la IA, destaca la creciente importancia de la alfabetización mediática.
En el pasado, la alfabetización mediática podía abordarse como un tema para talleres, una actividad desarrollada en colaboración con centros educativos o un complemento de las competencias digitales. Actualmente se está convirtiendo en una responsabilidad central de las bibliotecas públicas.
Una investigación realizada por PressReader y la Australian Library and Information Association (ALIA) muestra hasta qué punto esta cuestión resulta importante para las bibliotecas públicas australianas.
El estudio revela que:
- El 87 % de los profesionales de las bibliotecas considera que los contenidos generados por IA y las redes sociales han incrementado la necesidad de alfabetización mediática.
- El 99 % de los bibliotecarios públicos australianos considera esencial la alfabetización mediática.
Esta percepción también se refleja entre los profesionales de las bibliotecas de Norteamérica. Otro informe elaborado en colaboración con la Public Library Association señala que las bibliotecas públicas están cada vez más en primera línea de la alfabetización mediática, ayudando a los usuarios a evaluar fuentes, navegar por contenidos digitales y acceder diariamente a información fiable.
Para las bibliotecas públicas, esto representa una oportunidad clara para reforzar su papel como instituciones educativas de proximidad en un entorno mediático cada vez más complejo.
4. Las bibliotecas públicas se están convirtiendo en centros comunitarios de conocimiento más sólidos
Otra tendencia importante es la continua expansión del papel de la biblioteca como infraestructura comunitaria.
Las bibliotecas ya no se definen únicamente por aquello que prestan. Cada vez son más valoradas por aquello que hacen posible: acceso digital, aprendizaje, conexión social, participación ciudadana, apoyo comunitario y orientación fiable.
El Library Insights Report 2025, del Urban Libraries Council, constató que las visitas a las bibliotecas públicas aumentaron un 9,8 % respecto a 2023, mientras que las reservas de salas crecieron un 25 %. También continuó aumentando la demanda de recursos digitales, especialmente de libros electrónicos. El informe describe las bibliotecas públicas como una infraestructura social esencial, que proporciona a las comunidades acceso a herramientas y espacios modernos para la información y la conexión social.
Algunos usuarios acuden a la biblioteca para disponer de un espacio tranquilo de trabajo. Otros buscan actividades, apoyo tecnológico, acontecimientos comunitarios, recursos digitales, información local o ayuda para acceder a servicios esenciales. Muchos combinan los servicios físicos y digitales de la biblioteca dependiendo de sus necesidades.
Esta es una de las razones por las que las bibliotecas públicas siguen siendo tan relevantes en 2026. Son instituciones locales de confianza capaces de atender necesidades muy diversas, independientemente de la edad, procedencia o nivel de competencia digital de las personas.
5. Las bibliotecas públicas facilitan el acceso a un periodismo diverso y de calidad
Una última tendencia que habrá que observar en 2026 es la creciente relación entre alfabetización mediática y acceso a un periodismo de calidad.
Enseñar a las personas a evaluar la información es fundamental. Pero esas competencias adquieren mucho más sentido cuando los usuarios también tienen acceso a noticias fiables, elaboradas profesionalmente, y a una amplia variedad de perspectivas.
La investigación de ALIA mencionada anteriormente señala que el 99 % de los profesionales de las bibliotecas considera que las noticias de calidad y la diversidad de perspectivas son elementos importantes para desarrollar las competencias de alfabetización mediática.
Aunque la investigación se centra en Australia, los problemas que aborda son comunes a las bibliotecas públicas de todo el mundo. Las comunidades necesitan ayuda para enfrentarse a la desinformación, comparar fuentes y comprender diferentes puntos de vista. Las bibliotecas quieren ofrecer ese apoyo, pero muchas tienen que hacerlo con limitaciones de personal, carencias de formación y restricciones presupuestarias.
Aquí es donde el acceso al periodismo de calidad se convierte en una parte importante de la alfabetización mediática.
Cuando las bibliotecas proporcionan acceso a periódicos y revistas fiables procedentes de diferentes regiones, países y perspectivas, los usuarios pueden comparar coberturas, conocer diferentes puntos de vista y desarrollar mejores capacidades de pensamiento crítico. Este tipo de acceso favorece no solo la lectura, sino también la participación democrática y una vida comunitaria informada.
Mirando hacia el futuro: qué significan estas tendencias para las bibliotecas públicas en 2026
Las principales tendencias de las bibliotecas públicas en 2026 apuntan hacia una misma idea: las bibliotecas son cada vez más esenciales a medida que el ecosistema de la información se vuelve más complejo.
Los usuarios necesitan ayuda para encontrar información fiable. Necesitan desarrollar competencias digitales y mediáticas. Necesitan acceder a periodismo de calidad y a perspectivas diversas. Necesitan recursos que apoyen el aprendizaje, el bienestar y la vida cotidiana. Y necesitan espacios comunitarios —físicos y digitales— donde puedan relacionarse, explorar y crecer.
Las bibliotecas públicas ocupan una posición privilegiada para responder a todas estas necesidades. Su valor futuro no dependerá únicamente de su capacidad para ofrecer libros o recursos digitales, sino de su capacidad para actuar como espacios de confianza, aprendizaje, alfabetización mediática, participación comunitaria y orientación en un mundo cada vez más dominado por la información y la inteligencia artificial.

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