
Lardinois, F. (2026). US adults use AI for health information now. ZDNET, julio de 2026. Basado en los resultados de la encuesta KFF Tracking Poll on Health Information and Trust: Use of AI for Health Information and Advice. https://www.zdnet.com/article/us-adults-use-ai-for-health-information-now/?utm_source=flipboard&utm_content=user%2FZDNet
La inteligencia artificial está consolidándose como una herramienta habitual para buscar información sobre salud entre la población estadounidense. El artículo de ZDNET, apoyado en una encuesta de la Kaiser Family Foundation (KFF), muestra que un número creciente de ciudadanos utiliza asistentes conversacionales basados en IA para resolver dudas relacionadas con síntomas, enfermedades, tratamientos y bienestar emocional.
Lejos de ser un fenómeno marginal, la consulta a herramientas como ChatGPT y otros chatbots comienza a formar parte de los hábitos cotidianos de búsqueda de información sanitaria, especialmente entre los usuarios más jóvenes, que ven en estos sistemas una forma rápida y accesible de obtener explicaciones médicas antes o después de acudir a un profesional.
Los datos revelan importantes diferencias generacionales. Más de un tercio (36 %) de los adultos de entre 18 y 29 años afirma haber utilizado herramientas de IA durante el último año para obtener información sobre su salud física, mientras que cerca de un 28 % las ha empleado para cuestiones relacionadas con la salud mental o el bienestar emocional. La utilización disminuye de forma progresiva con la edad, lo que refleja que la adopción de estas tecnologías está estrechamente vinculada con la familiaridad digital de los usuarios. La encuesta también indica que quienes recurren a la IA no suelen hacerlo para sustituir al médico, sino para comprender mejor un diagnóstico, interpretar resultados clínicos, preparar preguntas para una consulta o recibir explicaciones redactadas en un lenguaje más sencillo.

El artículo destaca que esta tendencia abre nuevas oportunidades para mejorar el acceso a la información sanitaria, pero también plantea riesgos importantes. La facilidad con la que los modelos de lenguaje generan respuestas puede llevar a algunos usuarios a otorgarles un grado de confianza excesivo, pese a que estas herramientas pueden cometer errores, ofrecer información desactualizada o producir afirmaciones falsas con gran apariencia de credibilidad. La propia KFF subraya que la inteligencia artificial debe entenderse como un recurso complementario y no como un sustituto del asesoramiento proporcionado por profesionales sanitarios cualificados.
Otra cuestión relevante es la creciente preocupación por la desinformación. Estudios recientes citados por ZDNET muestran que los usuarios que recurren con mayor frecuencia a chatbots para obtener información médica presentan una mayor probabilidad de aceptar afirmaciones falsas sobre vacunas y otros temas de salud pública. Aunque la relación observada es de correlación y no demuestra que la IA cause esas creencias, el fenómeno pone de manifiesto la importancia de desarrollar competencias de alfabetización digital y pensamiento crítico para interpretar adecuadamente las respuestas generadas por estos sistemas.
El reportaje también llama la atención sobre la privacidad. Las consultas médicas suelen contener información extremadamente sensible y, dependiendo de la plataforma utilizada, esos datos pueden almacenarse o emplearse para mejorar futuros modelos. Por ello, los expertos recomiendan revisar cuidadosamente las políticas de privacidad de cada servicio y evitar introducir datos personales identificables cuando no sea imprescindible. Paralelamente, el creciente uso de herramientas de IA por parte de médicos y hospitales está impulsando nuevos debates regulatorios sobre seguridad, consentimiento informado y protección de la información clínica.
En conjunto, el artículo refleja una transformación significativa en la manera en que los ciudadanos acceden al conocimiento sanitario. La inteligencia artificial ofrece rapidez, disponibilidad permanente y capacidad para adaptar las explicaciones al nivel de comprensión del usuario, cualidades que explican su rápida adopción. Sin embargo, su integración en el ámbito de la salud dependerá de que se mantenga un equilibrio entre innovación, fiabilidad, protección de la privacidad y supervisión profesional. La IA se perfila como un valioso complemento para la educación sanitaria y la toma de decisiones informadas, pero no como un reemplazo del juicio clínico ni de la relación entre pacientes y profesionales de la salud.







