El estado de las bibliotecas universitarias de Estados Unidos en 2025 (2026)

Parsons-Diamond, Gena. “The State of U.S. Academic Libraries: Findings from the ACRL 2025 Annual Survey.” ACRL Insider, 13 de octubre de 2026. Association of College and Research Libraries (ACRL), American Library Association.

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La Association of College and Research Libraries (ACRL), división de la American Library Association (ALA), ha publicado los resultados de su encuesta anual sobre tendencias y estadísticas de las bibliotecas universitarias estadounidenses. El informe The State of U.S. Academic Libraries: Findings from the ACRL 2025 Annual Survey ofrece una visión general de la situación de estas instituciones a través de indicadores relacionados con el personal, los gastos, las colecciones, la circulación, las visitas y los servicios de información.

El objetivo de esta encuesta es proporcionar datos que permitan evaluar el funcionamiento de las bibliotecas, comparar sus resultados con los de otras instituciones y fundamentar las decisiones de gestión. Estas estadísticas también constituyen una herramienta de defensa de la profesión, ya que ayudan a demostrar la contribución de las bibliotecas a la educación superior y a justificar los recursos necesarios para cumplir sus objetivos.

La edición de 2025 adquiere especial relevancia por un cambio en el sistema estadístico estadounidense: tras finalizar la recopilación de datos sobre bibliotecas universitarias dentro del Integrated Postsecondary Education Data System (IPEDS), correspondiente al ejercicio fiscal de 2024, la encuesta de la ACRL pasa a ser la única fuente nacional de datos exhaustivos sobre estas bibliotecas. Los resultados se ponderan para representar al conjunto de las bibliotecas universitarias estadounidenses.

Los hallazgos clave incluyen:

  • Personal de la biblioteca: La mediana del personal total, expresada en equivalentes a tiempo completo (ETC), es de 7,6; esto representa una ligera disminución con respecto a 2024, incluso cuando la proporción de estudiantes (en ETC) por miembro del personal ha aumentado.
  • Gastos: La mediana de los gastos anuales totales de las bibliotecas es de 470 mil dólares, sin incluir los beneficios adicionales. Las bibliotecas destinan 523 dólares por estudiante (en ETC), la misma cifra que en 2024, lo que sugiere que, al ajustar por la inflación, las bibliotecas cuentan con un menor poder adquisitivo en términos reales.
  • Colecciones y circulación: Las bibliotecas universitarias siguen centrándose en los recursos electrónicos; el 79,7 % del total de sus colecciones y el 98,2 % del total de su circulación corresponden a formatos digitales.
  • Visitas: El número de personas que acuden a las bibliotecas universitarias anualmente aumentó cerca de un diez por ciento en 2025 con respecto a 2024, alcanzando una mediana de 53 250.
  • Servicios de información: El personal de la biblioteca comparte sus conocimientos a través de interacciones con los usuarios, tanto de forma individual como grupal. En 2025, las bibliotecas universitarias registraron una mediana de 838 transacciones y consultas de referencia. Casi un tercio (29,3 %) de estas interacciones se producen de manera virtual.

Resumen amplio

1. Un informe fundamental para conocer la situación de las bibliotecas universitarias

La Association of College and Research Libraries (ACRL), división de la American Library Association (ALA), ha publicado los resultados de su encuesta anual sobre tendencias y estadísticas de las bibliotecas universitarias estadounidenses. El informe The State of U.S. Academic Libraries: Findings from the ACRL 2025 Annual Survey ofrece una visión general de la situación de estas instituciones a través de indicadores relacionados con el personal, los gastos, las colecciones, la circulación, las visitas y los servicios de información.

El objetivo de esta encuesta es proporcionar datos que permitan evaluar el funcionamiento de las bibliotecas, comparar sus resultados con los de otras instituciones y fundamentar las decisiones de gestión. Estas estadísticas también constituyen una herramienta de defensa de la profesión, ya que ayudan a demostrar la contribución de las bibliotecas a la educación superior y a justificar los recursos necesarios para cumplir sus objetivos.

La edición de 2025 adquiere especial relevancia por un cambio en el sistema estadístico estadounidense: tras finalizar la recopilación de datos sobre bibliotecas universitarias dentro del Integrated Postsecondary Education Data System (IPEDS), correspondiente al ejercicio fiscal de 2024, la encuesta de la ACRL pasa a ser la única fuente nacional de datos exhaustivos sobre estas bibliotecas. Los resultados se ponderan para representar al conjunto de las bibliotecas universitarias estadounidenses.

2. Personal bibliotecario: plantillas reducidas ante necesidades crecientes

Uno de los principales resultados del informe es que la mediana de personal equivalente a tiempo completo se sitúa en 7,6 trabajadores por biblioteca, ligeramente por debajo de la cifra registrada en 2024. Al mismo tiempo, ha aumentado la proporción de estudiantes equivalentes a tiempo completo por cada trabajador.

Este dato apunta a una tensión estructural: las bibliotecas deben atender a comunidades universitarias y necesidades de información cada vez más complejas sin que sus recursos humanos crezcan al mismo ritmo. La transformación digital, la gestión de recursos electrónicos, la formación en competencias informacionales y el apoyo a la investigación requieren conocimientos especializados y una actualización profesional constante.

El incremento de las necesidades de los usuarios no implica únicamente más consultas. También exige nuevas competencias para gestionar colecciones digitales, orientar a los investigadores, apoyar la publicación científica y ayudar a los estudiantes a desenvolverse en un entorno informativo marcado por la inteligencia artificial y la abundancia de contenidos digitales.

La reducción de las plantillas puede dificultar que las bibliotecas amplíen sus servicios o desarrollen nuevas iniciativas, especialmente cuando deben mantener simultáneamente sus funciones tradicionales. Por ello, el indicador de personal debe interpretarse junto con el número de estudiantes atendidos, el volumen de consultas, los recursos disponibles y la diversidad de servicios ofrecidos.

3. Presupuestos: el efecto de la inflación sobre la capacidad de gasto

El informe sitúa la mediana del gasto anual total de las bibliotecas universitarias en 470.000 dólares, sin incluir las prestaciones complementarias del personal. El gasto mediano por estudiante equivalente a tiempo completo es de 523 dólares, la misma cifra que en 2024.

Aunque la estabilidad del gasto por estudiante podría sugerir que las bibliotecas mantienen sus recursos, el informe advierte de que, una vez considerada la inflación, su capacidad adquisitiva real se reduce. Es decir, con una cantidad nominal similar, las instituciones pueden comprar menos recursos y afrontar con mayor dificultad el encarecimiento de las suscripciones, las publicaciones científicas, las bases de datos y otros servicios.

Esta situación tiene consecuencias directas para la política de adquisiciones. Las bibliotecas universitarias deben decidir cómo distribuir sus presupuestos entre publicaciones impresas, revistas electrónicas, libros digitales, bases de datos especializadas y otros recursos que necesitan estudiantes e investigadores. La presión económica obliga a priorizar inversiones y evaluar con mayor rigor el uso y el coste de los materiales contratados.

Además, el presupuesto bibliotecario no puede analizarse exclusivamente en términos de gasto total. Es necesario relacionarlo con el tamaño de la comunidad universitaria, la evolución de los precios, las necesidades de investigación y la amplitud de los servicios prestados. El dato de 523 dólares por estudiante ofrece una referencia comparativa, pero no significa que todas las instituciones tengan las mismas necesidades o dispongan de idénticas posibilidades financieras.

4. Colecciones digitales: el predominio de los recursos electrónicos

Uno de los indicadores más destacados del informe es la consolidación de los recursos electrónicos en las bibliotecas universitarias. Según los resultados de 2025, el 79,7 % de los fondos de las colecciones corresponde a recursos digitales, mientras que el 98,2 % de la circulación total se realiza en formato digital.

Estas cifras muestran que la transformación digital no se limita a incorporar nuevos formatos: afecta al modo en que los usuarios acceden a la información y utilizan los recursos bibliotecarios. La disponibilidad en línea permite consultar materiales desde distintos lugares y horarios, algo especialmente importante para estudiantes a distancia, investigadores y comunidades universitarias con necesidades diversas.

Sin embargo, el predominio digital también plantea retos. Las bibliotecas deben gestionar licencias, autenticación, accesibilidad, preservación digital, interoperabilidad y cambios en las condiciones de acceso impuestas por los proveedores. Asimismo, necesitan evaluar qué recursos justifican su coste y cómo garantizar que los usuarios puedan acceder a ellos de manera equitativa.

La elevada proporción de circulación digital tampoco significa que las colecciones impresas hayan perdido toda su importancia. Los libros físicos, las colecciones especiales y los fondos patrimoniales siguen desempeñando funciones culturales, docentes y de investigación. El reto consiste en mantener una política equilibrada, basada en las necesidades reales de cada comunidad y no únicamente en la tendencia general hacia lo electrónico.

5. Las bibliotecas recuperan visitantes y mantienen su dimensión presencial

Pese al predominio de los recursos digitales, las bibliotecas universitarias estadounidenses registraron un aumento aproximado del 10 % en las visitas presenciales durante 2025 respecto a 2024. La mediana alcanzó las 53.250 entradas anuales por biblioteca.

Este resultado es significativo porque cuestiona la idea de que la expansión del acceso electrónico conduce inevitablemente a la desaparición de la biblioteca como espacio físico. Aunque una parte importante de las consultas y de la circulación de materiales se desarrolla en línea, los usuarios continúan necesitando espacios para estudiar, trabajar en grupo, recibir orientación, utilizar equipamientos y participar en actividades formativas.

La biblioteca universitaria funciona así como una infraestructura de aprendizaje que combina servicios digitales con espacios presenciales. Sus instalaciones pueden ofrecer condiciones adecuadas para la concentración, el trabajo colaborativo y el acceso a recursos que no siempre están disponibles en el entorno doméstico.

El aumento de las visitas también tiene implicaciones para la planificación de los espacios. La distribución de puestos de estudio, las salas de trabajo en grupo, la accesibilidad, los horarios de apertura y los servicios de apoyo deben adaptarse a los patrones de utilización de cada institución.

No obstante, es importante interpretar correctamente el dato: se trata de un incremento de las visitas registradas, no de una demostración automática de que haya aumentado en la misma proporción el número de usuarios únicos. Una misma persona puede visitar la biblioteca varias veces durante el año.

6. Servicios de información: la atención personal sigue siendo esencial

La encuesta también examina las actividades de referencia y consulta mediante las cuales el personal bibliotecario ayuda a los usuarios a localizar información, resolver dudas y aprovechar los recursos disponibles.

En 2025, la mediana fue de 838 transacciones de referencia y consultas por biblioteca, y el 29,3 % de estas interacciones se desarrolló de manera virtual.

Estos resultados ponen de manifiesto la coexistencia de diferentes modalidades de atención. Las consultas presenciales siguen teniendo su lugar, pero los canales virtuales permiten atender a estudiantes e investigadores que no pueden acudir a las instalaciones o que necesitan resolver una cuestión mientras trabajan en línea.

La atención bibliotecaria actual exige mucho más que localizar un libro o proporcionar una referencia. El personal puede intervenir en búsquedas bibliográficas especializadas, formación en competencias informacionales, evaluación crítica de fuentes, apoyo a la investigación y orientación sobre el uso responsable de herramientas digitales.

En este contexto, el crecimiento de la inteligencia artificial generativa añade nuevas necesidades formativas. Los estudiantes y los investigadores deben aprender a contrastar las respuestas automatizadas, detectar referencias incorrectas, evaluar la autoridad de las fuentes y comprender los límites de las herramientas que utilizan. La biblioteca puede desempeñar un papel importante en esta tarea mediante programas de alfabetización informacional y en inteligencia artificial.

Las cifras de consultas, por sí solas, no reflejan toda la contribución del personal. Una sesión formativa o una consulta compleja de investigación puede requerir mucho más tiempo que una pregunta sencilla. Por ello, para evaluar adecuadamente los servicios resulta conveniente combinar los datos cuantitativos con indicadores de calidad, satisfacción e impacto en el aprendizaje.

7. La inteligencia artificial y los nuevos retos de las bibliotecas universitarias

Aunque el artículo se centra principalmente en los resultados estadísticos generales, la encuesta de 2025 también incorporó un cuestionario específico sobre tendencias relacionadas con la inteligencia artificial en las bibliotecas.

Este componente resulta especialmente relevante en un momento en el que la IA está modificando las prácticas de búsqueda, evaluación y producción de información. Las bibliotecas universitarias tienen que considerar cómo incorporar estas tecnologías a sus servicios sin comprometer la privacidad, la integridad académica ni la calidad de la información.

Entre las áreas en las que la inteligencia artificial puede influir destacan la automatización de determinadas tareas técnicas, la recuperación de información, el apoyo a la investigación, el análisis de datos y la formación de los usuarios. Sin embargo, la adopción de estas herramientas requiere personal capacitado, políticas institucionales y recursos suficientes.

Aquí aparece una conexión importante con los resultados presupuestarios y de personal del informe. Las bibliotecas afrontan nuevas expectativas tecnológicas precisamente cuando sus plantillas y su capacidad de gasto se encuentran sometidas a presión. Por tanto, la transformación digital no puede plantearse únicamente como una cuestión de incorporar herramientas: también requiere inversión, formación continua y una planificación realista de las cargas de trabajo.

El cuestionario sobre IA abre una línea de análisis complementaria a las estadísticas tradicionales. Para conocer la situación con mayor precisión sería necesario examinar sus resultados específicos, ya que el resumen general de la publicación no proporciona cifras detalladas sobre las tasas de adopción de estas tecnologías.

8. Comparación entre bibliotecas: una herramienta para la planificación y la defensa profesional

Uno de los principales valores de la encuesta es que permite utilizar indicadores comunes para analizar las diferencias entre instituciones y estudiar la evolución del sector a lo largo del tiempo.

La plataforma Benchmark: Library Metrics and Trends ofrece datos históricos desde 1998 hasta 2025 a sus suscriptores, con herramientas de visualización y comparación. Estas funcionalidades permiten examinar los recursos empleados por las bibliotecas y relacionarlos con los servicios y resultados que producen.

Las comparaciones pueden ayudar a responder preguntas relevantes para la dirección de una biblioteca: ¿cómo se sitúa su plantilla respecto a instituciones de tamaño similar?, ¿qué proporción del presupuesto se dedica a recursos electrónicos?, ¿cómo evoluciona el gasto por estudiante?, ¿qué servicios se ofrecen y qué volumen de consultas reciben?

Estos indicadores también resultan útiles para presentar propuestas presupuestarias, identificar áreas de mejora y argumentar ante los órganos de gobierno la necesidad de mantener o ampliar determinados servicios. No obstante, las comparaciones deben realizarse entre instituciones razonablemente similares y teniendo en cuenta las diferencias en sus funciones, disciplinas, estructuras organizativas y comunidades de usuarios.

El valor del benchmarking no reside en establecer una clasificación simplista de las mejores y peores bibliotecas, sino en identificar prácticas, comprender diferencias y utilizar la evidencia para tomar decisiones mejor fundamentadas.

Conclusión y valoración

El informe de la ACRL ofrece una fotografía significativa de las bibliotecas universitarias estadounidenses en el curso 2024-2025. Sus resultados dibujan una realidad marcada por la digitalización de las colecciones y de la circulación, el repunte de las visitas presenciales y la continuidad de los servicios de referencia. Al mismo tiempo, muestran dificultades para mantener el personal y el poder adquisitivo necesarios para responder a las nuevas demandas de la educación superior.

La principal conclusión es que las bibliotecas universitarias están ampliando y transformando sus funciones en un contexto de recursos limitados. Deben mantener colecciones de calidad, facilitar el acceso digital, ofrecer espacios adecuados para el aprendizaje, apoyar la investigación y ayudar a los usuarios a desenvolverse en un ecosistema informativo cada vez más complejo.

Desde una perspectiva internacional, estos resultados pueden servir como referencia para estudiar los retos de las bibliotecas universitarias españolas y latinoamericanas. Aunque los sistemas de financiación y las estructuras universitarias son diferentes, cuestiones como el coste de las publicaciones electrónicas, la adecuación de las plantillas, la evaluación del impacto y la alfabetización en inteligencia artificial tienen un interés compartido.

En definitiva, el informe confirma que el futuro de las bibliotecas universitarias no depende solamente de digitalizar sus colecciones, sino de disponer de recursos humanos, financieros y tecnológicos que permitan transformar esa infraestructura en mejores servicios educativos y científicos. Medir esta evolución con datos comparables constituye una condición esencial para planificar, justificar inversiones y demostrar el valor de las bibliotecas dentro de sus universidades.

Inteligencia Humana en tiempos de Inteligencia Artificial con Claudia Vaca- Planeta Biblioteca 2026/10/16

Inteligencia Humana en tiempos de Inteligencia Artificial con Claudia Vaca-

Planeta Biblioteca 2026/10/16

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En este programa de Radio USAL, Planeta Biblioteca, conversamos con Claudia Vaca sobre su libro Inteligencia humana en tiempos de la inteligencia artificial, una invitación a reflexionar sobre el pensamiento, el lenguaje y el aprendizaje en la era digital. A través de sus páginas, exploramos los riesgos del sedentarismo cognitivo, la pérdida de la lectura profunda y la dependencia de los algoritmos, reivindicando la importancia de la conciencia, la creatividad y el pensamiento crítico. La autora nos propone entender la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo, nunca como un sustituto de nuestra capacidad para comprender, decidir y crear. También abordamos los desafíos educativos y culturales de Bolivia, la diversidad lingüística y el papel de docentes, universidades y bibliotecas en la democratización del conocimiento. Una conversación para preguntarnos qué nos hace verdaderamente humanos y cómo preservar nuestra autonomía intelectual en un mundo que ofrece respuestas inmediatas. Porque, más allá de lo que las máquinas puedan generar, el desafío sigue siendo aprender a pensar, comprender y actuar con responsabilidad.

La Biblioteca Popular Morosoli: lectura, cultura y compromiso con la comunidad. Planeta Biblioteca 2026/10/04

La Biblioteca Popular Juan José Morosoli: lectura, cultura y compromiso con la comunidad.

Planeta Biblioteca 2026/10/04

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El programa Planeta Biblioteca nos acerca al trabajo de la Biblioteca Popular Juan José Morosoli (Montevideo (Uruguay), poniendo en valor la importancia de las bibliotecas populares como espacios de encuentro, aprendizaje y participación ciudadana. A través de la conversación, se destaca el papel de estas instituciones en la promoción de la lectura, el acceso democrático a la información y la difusión cultural. La biblioteca se presenta como un lugar abierto a personas de todas las edades, capaz de fortalecer los vínculos sociales y responder a las necesidades de su entorno. También se reivindica la labor de quienes hacen posible estos proyectos culturales y educativos. Una invitación a descubrir cómo las bibliotecas transforman vidas, crean comunidad y mantienen viva la pasión por los libros y el conocimiento.

En el programa intervienes: Alicia Teibo: Bibliotecóloga, vecina del barrio y miembro de la comisión de cogestión de la Biblioteca Popular Morosoli. Fabiana Esplanato: Trabajadora del Municipio y de la Biblioteca Popular Morosoli. Ignacio Saravia: Bibliotecólogo de la Biblioteca Popular Morosoli y docente de la Facultad de Información y Comunicación. Paulina Szafran: Profesora de Documentación de la Facultad de Información y Comunicación de Uruguay. Leticia Barrionuevo: Bibliotecaria de la Universidad de León.

Trabajar con Alma en lenguaje natural: asistente de IA para fondos de adquisiciones

Ex Libris. «Working with Alma in Natural Language: AI Assistant for Acquisitions Funds & Ledgers». 24 de septiembre de 2026. https://exlibrisgroup.com/blog/working-with-alma-in-natural-language-ai-assistant-for-acquisitions-funds-ledgers/

El artículo presenta una nueva forma de interactuar con Alma, el sistema de gestión bibliotecaria desarrollado por Ex Libris, mediante un asistente de inteligencia artificial que permite consultar información y realizar determinadas operaciones utilizando lenguaje natural.

La propuesta supone un avance en la incorporación de la IA a las tareas técnicas y administrativas de las bibliotecas universitarias, ya que traslada la interacción conversacional —habitual en los asistentes de IA generativa— a un entorno profesional donde se gestionan presupuestos, adquisiciones, registros y recursos bibliográficos.

Tradicionalmente, para responder preguntas sobre la disponibilidad presupuestaria de una biblioteca, el personal debe navegar por diferentes pantallas, localizar registros, consultar informes y relacionar datos procedentes de distintas áreas del sistema. Con el nuevo asistente, estas consultas pueden formularse directamente mediante preguntas escritas en lenguaje cotidiano. El objetivo es reducir la complejidad de las operaciones rutinarias, facilitar el acceso a la información y agilizar la toma de decisiones sin obligar al personal a conocer todos los recorridos y procedimientos de la interfaz.

La novedad fundamental no consiste únicamente en incorporar un chatbot, sino en integrar la conversación con los datos operativos de la biblioteca y con determinados flujos de trabajo. De esta manera, el sistema no se limita a proporcionar explicaciones generales, sino que puede recuperar información de la instalación de Alma de cada institución y, cuando la funcionalidad está disponible, ayudar a preparar acciones concretas sobre sus fondos y registros contables.

La primera área de aplicación del asistente se centra en la gestión de los fondos de adquisiciones y sus correspondientes libros contables (Acquisitions Funds & Ledgers). Se trata de un ámbito especialmente importante en las bibliotecas universitarias, donde el presupuesto debe distribuirse entre diferentes departamentos, colecciones, tipos de materiales, proveedores y necesidades de investigación y docencia.

En lugar de preparar manualmente consultas o navegar por múltiples pantallas, el profesional puede plantear la pregunta directamente. El sistema interpreta la solicitud y devuelve una respuesta basada en los datos operativos disponibles en Alma. Cuando necesita más información para comprender la petición, puede solicitar una aclaración antes de responder.

Otro aspecto relevante es que las respuestas incluyen enlaces a los registros correspondientes de Alma. Esto permite al bibliotecario consultar la información original, comprobar los datos y verificar que la respuesta se ajusta a las necesidades de su institución. La utilidad de este mecanismo reside en combinar la rapidez de la interacción conversacional con la posibilidad de contrastar los resultados en el sistema de gestión.

Uno de los elementos más interesantes de esta herramienta es que la conversación puede continuar después de obtener una respuesta. El asistente puede proponer preguntas complementarias o sugerir una operación relacionada con la consulta inicial, de modo que el usuario no tenga que empezar de nuevo cada vez que necesita realizar una tarea.

La mayor colección de indicadores de reutilización de datos ya está disponible de forma abierta

Make Data Count. “Largest Collection of Data Reuse Indicators Now Openly Available.” Make Data Count, 15 de octubre de 2026. https://makedatacount.org/read-our-blog/new-frontier-for-open-data-metrics/. DOI: 10.60804/YG9V-7Q17

El proyecto Make Data Count presenta, en colaboración con Digital Science, una nueva colección abierta de indicadores que permite identificar las conexiones entre los artículos científicos y los conjuntos de datos que mencionan, citan o reutilizan.

La iniciativa responde a un problema importante para la ciencia abierta: aunque cada vez se publican más datos de investigación en repositorios y plataformas especializadas, todavía resulta difícil conocer con precisión hasta qué punto se utilizan en nuevos trabajos científicos y qué contribución realizan al avance del conocimiento. La publicación de un conjunto de datos constituye un primer paso hacia la apertura de la investigación, pero conocer su reutilización efectiva permite comprender mejor su alcance, su influencia y su valor para la comunidad científica. El nuevo recurso pretende cubrir esta necesidad mediante una infraestructura compartida que facilite el análisis sistemático de las relaciones entre publicaciones y datos de investigación.

La colección reúne referencias a conjuntos de datos identificados mediante DOI u otros números de acceso, extraídas de artículos científicos de distintas disciplinas. Uno de sus aspectos más relevantes es la distinción entre dos modalidades de utilización: los datos primarios, generados específicamente para desarrollar el estudio publicado, y los datos secundarios, procedentes de investigaciones anteriores y reutilizados en un nuevo trabajo. Esta diferenciación permite ir más allá del simple recuento de conjuntos de datos disponibles y estudiar cómo circula la información científica entre investigaciones. De este modo, se puede avanzar hacia una visión más completa del ciclo de vida de los datos: desde su producción y publicación hasta su reutilización por otros equipos, su incorporación a nuevos análisis y su contribución a la generación de conocimiento.

El desarrollo de esta iniciativa se apoya en una experiencia previa impulsada por Make Data Count a través de una competición organizada en Kaggle, en la que se invitó a especialistas a diseñar métodos capaces de detectar referencias a conjuntos de datos dentro de los artículos científicos y diferenciar entre datos originales y datos reutilizados. La competición dio lugar a cinco propuestas ganadoras, cuyos métodos se pusieron a disposición de la comunidad para facilitar su evaluación y reutilización. El paso decisivo ha consistido en llevar estos algoritmos a una escala mucho mayor, gracias a la colaboración con Digital Science, que aporta experiencia en el análisis de literatura científica y la infraestructura necesaria para mantener y ampliar el recurso. La iniciativa demuestra así cómo los resultados de una competición técnica pueden transformarse en un servicio de interés colectivo, abierto a investigadores, instituciones y proveedores de servicios de información científica.

Otro elemento destacable es el compromiso con la transparencia y la reproducibilidad. La colección se distribuye bajo una licencia de dominio público CC0, lo que facilita su reutilización, integración y adaptación sin las restricciones habituales de otros modelos de distribución. Además, se actualizará mensualmente y cada versión quedará fechada para que los usuarios puedan identificar y citar con precisión la edición utilizada en sus análisis. La publicación incorpora documentación técnica sobre los métodos empleados, su implementación y sus limitaciones, de manera que los resultados no tengan que aceptarse como indicadores incuestionables, sino que puedan examinarse, contrastarse y mejorarse. El primer conjunto de datos puede consultarse mediante un archivo CSV descargable y a través de BigQuery, una opción que facilita su análisis a gran escala.

La disponibilidad de esta colección puede tener implicaciones importantes para la evaluación de la investigación científica. Las agencias financiadoras, las universidades y los centros de investigación necesitan demostrar que los recursos destinados a producir y preservar datos generan beneficios reales para la comunidad científica. Hasta ahora, la evaluación de la producción investigadora ha estado muy condicionada por indicadores relacionados con las publicaciones, las citas bibliográficas y el impacto de las revistas. Sin embargo, estos indicadores no reflejan por sí solos el valor de los conjuntos de datos ni permiten conocer adecuadamente su reutilización en investigaciones posteriores. La nueva infraestructura ofrece una base común para desarrollar métricas complementarias, identificar conexiones entre trabajos científicos y conjuntos de datos, y analizar cómo los recursos compartidos contribuyen a la continuidad y al desarrollo de nuevas líneas de investigación.

La iniciativa también puede favorecer el desarrollo de nuevas herramientas bibliométricas y servicios de información científica. Los repositorios de datos, las bibliotecas universitarias, las oficinas de investigación y las plataformas de evaluación podrán incorporar estas relaciones a sus sistemas para mejorar la identificación de los datos citados y reutilizados. Para las bibliotecas, supone una oportunidad de ampliar su papel en la gestión de la ciencia abierta: no solo facilitar el depósito, la descripción y la preservación de los datos, sino también ayudar a visibilizar su uso, estudiar su impacto y asesorar a los investigadores sobre cómo documentar correctamente las fuentes de datos empleadas. La disponibilidad de información estructurada y reutilizable puede facilitar, además, la creación de paneles de seguimiento y nuevos indicadores institucionales sobre la contribución de los datos abiertos a la investigación.

«Historias por teléfono» programa de extensión de la Biblioteca del Poder Legislativo de Uruguay. Planeta Biblioteca 2026/10/04

«Historias por teléfono» programa de extensión de la Biblioteca del Poder Legislativo de Uruguay con Erika Velázquez y María José Olivera

Planeta Biblioteca 2026/10/04

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En Planeta Biblioteca nos acercamos a Uruguay para descubrir una iniciativa que demuestra que las bibliotecas no solo guardan libros, sino que también custodian emociones, recuerdos y vínculos humanos. De la mano de Érika Velázquez y María José Olivera, conocemos Historias por teléfono, el hermoso programa de extensión de la Biblioteca del Poder Legislativo de Uruguay que lleva la lectura, la palabra y la compañía más allá de sus paredes. Una propuesta que convierte una llamada telefónica en una puerta abierta a la imaginación, un puente entre personas y una forma de combatir la soledad. Porque a veces basta una voz al otro lado del teléfono para sentirnos acompañados, recuperar una historia olvidada o descubrir que todavía hay alguien dispuesto a escucharnos. Esta conversación nos recuerda que la verdadera esencia de una biblioteca está en su capacidad para llegar a las personas, especialmente a quienes más necesitan sentirse cerca de los demás. Una historia, una voz y una llamada pueden cambiar un día; y, en ocasiones, también pueden devolvernos la ilusión de sentirnos parte de una comunidad.

OpenAlex incorpora listas de revistas científicas de confianza para mejorar la evaluación y la búsqueda de publicaciones académicas

Jason. (2026, 15 de octubre). Trusted journal lists come to OpenAlex. OpenAlex Blog. https://blog.openalex.org/trusted-journal-lists-come-to-openalex/

El proyecto OpenAlex anuncia la incorporación de listas de revistas científicas reconocidas por distintas instituciones y organismos especializados, con el propósito de facilitar la identificación y selección de publicaciones académicas fiables. La iniciativa responde a un contexto en el que la integridad de la comunicación científica se enfrenta a problemas crecientes, como las fábricas de artículos (paper mills), las revistas secuestradas, los anillos de citas y la proliferación de manuscritos generados mediante inteligencia artificial. En este escenario, investigadores, bibliotecarios, evaluadores y universidades necesitan herramientas que les permitan identificar las revistas incluidas en repertorios de confianza y aplicar criterios de selección más transparentes a sus búsquedas bibliográficas.

La propuesta de OpenAlex se distancia de las tradicionales listas negras de revistas depredadoras, como la conocida lista de Beall, y apuesta por un modelo basado en listas positivas o listas de inclusión (whitelists o allow lists). En lugar de excluir publicaciones consideradas problemáticas mediante un listado único, permite seleccionar aquellas que figuran en repertorios mantenidos por instituciones especializadas. Este enfoque pretende evitar algunos de los inconvenientes de las listas negras, como la falta de transparencia, su rápida obsolescencia y el riesgo de perjudicar injustamente a revistas pequeñas, emergentes, publicadas en idiomas distintos del inglés o procedentes de países del Sur Global. La idea central es que cada comunidad académica pueda elegir los criterios y las fuentes más adecuados para sus necesidades, sin delegar toda la decisión en un único índice comercial o sistema de clasificación.

Uno de los principales avances de esta iniciativa es su amplitud y diversidad. Según la publicación, OpenAlex ha pasado de las 22 listas iniciales a 61 repertorios de revistas. Entre ellos se encuentran DOAJ, para revistas de acceso abierto; MEDLINE, en ciencias de la salud; ERIH PLUS, en humanidades y ciencias sociales; y los repertorios nacionales de evaluación de Noruega y Finlandia. También se incluyen Latindex, SciELO, Publindex de Colombia, el Núcleo Básico de Argentina y el sello de calidad de la FECYT en España. La presencia de estos recursos permite adaptar las búsquedas a las características de cada disciplina, país o sistema de evaluación.

Desde el punto de vista técnico, OpenAlex incorpora el campo listed_in, que identifica las listas externas en las que figura cada revista. Este dato puede utilizarse tanto desde la interfaz web como mediante la API para filtrar publicaciones, recuperar trabajos publicados en revistas incluidas en determinados repertorios o analizar la distribución de documentos según las listas de referencia. Por ejemplo, un investigador puede limitar una búsqueda a revistas incluidas en DOAJ, mientras que una revisión sistemática en ciencias de la salud puede utilizar MEDLINE. La plataforma también contempla clasificaciones por niveles, como las de Noruega, Finlandia o el sistema JPPS, lo que permite realizar análisis más matizados que una simple distinción entre revistas aceptadas y excluidas.

La iniciativa tiene especial relevancia para las revistas del Sur Global, muchas de las cuales han quedado históricamente al margen de los grandes índices internacionales. La integración de repertorios como Latindex, SciELO y los criterios de evaluación de revistas africanas y de otras regiones contribuye a que estas publicaciones sean más visibles y puedan analizarse en condiciones más equitativas. Además, OpenAlex aclara que incorporar una revista a una lista no equivale a certificar directamente su calidad: la plataforma registra la pertenencia al repertorio y remite a la entidad responsable, que conserva la autoridad sobre sus criterios y evaluaciones.

Esta propuesta constituye un recurso de interés para bibliotecarios, investigadores y responsables de evaluación científica, ya que facilita la selección de fuentes y aporta nuevas posibilidades para estudiar la calidad y la diversidad de la comunicación académica. Para las bibliotecas universitarias, puede resultar especialmente útil en la formación de investigadores, el asesoramiento sobre dónde publicar y el diseño de estrategias de búsqueda bibliográfica. No obstante, figurar en una lista de confianza no debe interpretarse como una garantía absoluta de calidad ni como un sustituto de la evaluación crítica de cada revista y artículo. La principal aportación de OpenAlex es hacer más accesibles y combinables los criterios de distintos repertorios, favoreciendo decisiones documentadas y adaptadas a cada contexto.

Compilatio: software antiplagio y detección de Inteligencia Artificial con Pilar Torres. Planeta Biblioteca 2026/10/01

Compilatio: software antiplagio y detección de Inteligencia Artificial con Pilar Torres.

Planeta Biblioteca 2026/10/01

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En esta entrevista, Pilar Torres (ITMS Group) presenta Compilatio (Magister+), un software web diseñado para analizar la similitud de textos y detectar contenidos generados por inteligencia artificial. Con una fiabilidad del 70% al 90%, el sistema identifica frases típicas, faltas de cohesión y referencias bibliográficas falsas. Más allá de un enfoque punitivo, la herramienta busca ser un aliado pedagógico que apoya la curaduría del docente y fomenta la integridad académica en el alumnado. Se integra fácilmente en entornos como Moodle o Canvas y destaca por ser una alternativa eficaz y sustancialmente más económica frente a opciones como Turnitin.

Las universidades británicas abandonan Turnitin ante las dudas sobre la privacidad de los datos y la eficacia de sus detectores de IA

Luckhurst, G. (2026, 9 de octubre). More universities end Turnitin contracts as concerns mount. Times Higher Education. https://www.timeshighereducation.com/news/more-universities-end-turnitin-contracts-concerns-mount

Se analiza el creciente distanciamiento de varias universidades británicas respecto a Turnitin, una de las plataformas más extendidas para la detección de similitudes textuales y el apoyo a la integridad académica. Las universidades de Newcastle y Westminster han anunciado que no renovarán sus contratos cuando finalicen sus acuerdos actuales, sumándose a la Universidad de Southampton, que ya había comunicado una decisión similar. Estas medidas reflejan un cambio de actitud hacia herramientas que durante años han ocupado un lugar central en los procedimientos universitarios para detectar el plagio, pero cuya utilidad, coste y condiciones de tratamiento de los datos están siendo objeto de un examen más crítico.

Una de las principales razones de esta controversia son los cambios propuestos por Turnitin en su acuerdo de licencia de usuario final. Las modificaciones suscitaron preocupación porque podían abrir la posibilidad de utilizar trabajos y datos de estudiantes y personal universitario con fines relacionados con la inteligencia artificial. La Universidad de Newcastle ha señalado expresamente sus dudas sobre el posible uso de estos datos, mientras que Southampton decidió iniciar la retirada progresiva del servicio. Tras las críticas de distintas instituciones y organizaciones del sector, Turnitin aplazó la aplicación de los cambios hasta septiembre de 2027 y aceptó dialogar con representantes universitarios para abordar las inquietudes planteadas. La empresa sostiene que actualmente no utiliza los trabajos de los estudiantes para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa o grandes modelos de lenguaje (LLM), aunque distingue este supuesto del entrenamiento de clasificadores destinados a identificar textos que probablemente hayan sido generados por IA.

El caso de la Universidad de Westminster introduce una segunda cuestión fundamental: la eficacia real de estas tecnologías frente a las nuevas formas de producción textual. La institución considera que el detector de similitudes tradicional resulta poco eficaz ante uno de los principales desafíos actuales para la integridad académica: los trabajos elaborados mediante inteligencia artificial generativa. Asimismo, cuestiona la fiabilidad de los detectores de IA, puesto que sus resultados son probabilísticos y pueden producir falsos positivos. Esto significa que un texto redactado por una persona podría ser señalado erróneamente como generado por IA. La controversia pone de manifiesto una limitación esencial de estos sistemas: la detección automática no constituye una prueba concluyente de fraude académico y sus resultados deben interpretarse con prudencia, atendiendo al contexto y a otras evidencias disponibles.

El factor económico también desempeña un papel importante en las decisiones de las universidades. Según los datos recogidos por el artículo, la Universidad de Southampton pagó 87.621 libras esterlinas por los servicios de Turnitin entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, mientras que la Universidad de East Anglia desembolsó 50.892 libras durante el periodo comprendido entre abril de 2024 y marzo de 2025. Aunque estos importes corresponden a instituciones de distinto tamaño y no permiten establecer una comparación directa de costes por estudiante, ilustran la dimensión presupuestaria de estos contratos. Algunos especialistas consideran que la preocupación por la privacidad y la inteligencia artificial es legítima, pero que también puede estar favoreciendo una revisión más amplia del gasto en plataformas educativas. Las universidades se preguntan si necesitan contratar un paquete completo de servicios cuando sus entornos virtuales de aprendizaje ya permiten gestionar entregas, calificaciones y comentarios, y pueden complementarse con herramientas alternativas de comprobación de originalidad.

La situación, sin embargo, no representa todavía un abandono generalizado de Turnitin. Algunas instituciones continúan utilizando la plataforma mientras revisan sus condiciones contractuales y estudian otras soluciones. La Universidad de Cambridge, por ejemplo, ha manifestado que no aceptará cambios en el acuerdo que afecten a la privacidad de los datos o a la propiedad intelectual, aunque mantiene el servicio por el momento. Aberdeen está revisando su utilización, mientras que otras universidades exploran alternativas para gestionar la entrega y evaluación de trabajos académicos. El debate se extiende así más allá de la elección de un programa concreto y alcanza cuestiones estratégicas relacionadas con la contratación tecnológica, la protección de la información y la autonomía institucional.

La expansión de la inteligencia artificial generativa está obligando a las universidades a reconsiderar sus mecanismos tradicionales de control de la integridad académica. La decisión de abandonar Turnitin no responde exclusivamente a las dudas sobre el uso de los datos estudiantiles: también intervienen el precio de las licencias, las limitaciones de los detectores y la necesidad de revisar los métodos de evaluación. Algunos especialistas proponen replantear el diseño de las actividades académicas, en lugar de confiar principalmente en herramientas automáticas para identificar posibles irregularidades. Desde esta perspectiva, resulta más adecuado combinar normas transparentes sobre el uso de la IA, evaluación crítica de los trabajos, seguimiento del proceso de aprendizaje y conversaciones pedagógicas con el alumnado. La cuestión central ya no es solamente cómo detectar textos generados por inteligencia artificial, sino cómo garantizar una evaluación justa, proteger los derechos de los estudiantes y promover una cultura de integridad académica adaptada a las nuevas tecnologías.

Entrevista con Inés Fassi, directora de la Biblioteca de la la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República (Udelar) de Uruguay. Planeta Biblioteca 2026/10/02

Entrevista con Inés Fassi, directora de la Biblioteca de la la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República (Udelar) de Uruguay.

Planeta Biblioteca 2026/10/02

En esta entrañable charla para Planeta Biblioteca, entrevistamos a Inés Fassi, directora de la biblioteca de la Facultad de Información y Comunicación (FIC) de Uruguay. Inés nos comparte con ilusión cómo ha vivido la evolución del centro y de la profesión, destacando su papel como un espacio vivo de encuentro, aprendizaje y apoyo constante a estudiantes e investigadores. Entre sus proyectos más valiosos, destaca un hermoso taller con el que ayudaron a crear la primera biblioteca para personas privadas de libertad. Además, sueña con lanzar pronto un programa de radio propio e invita a volar libres inspirada por la música de Patricia Sosa.