Una ciudad que juega junta: cómo se organiza un juego bibliotecario con 17.000 participantes

Arata, Hannah. 2026. “A City That Plays Together: What It Takes to Run a 17,000-Player Library Game.” Programming Librarian, March 20, 2026. https://programminglibrarian.org/articles/what-it-takes-run-17000-player-library-game

Se explica el funcionamiento del Summer Game de la Ann Arbor District Library (AADL), un programa de gamificación comunitaria que ha llegado a movilizar a más de 17.000 participantes en una sola edición. Lo que en origen era una iniciativa de fomento de la lectura se ha convertido en un evento urbano de gran escala que integra juego, biblioteca, ciudad y comunidad en un único sistema participativo.

El juego se desarrolla durante el verano y combina varias dinámicas: lectura tradicional (summer reading), códigos ocultos en espacios físicos de la ciudad (explorer codes) y pistas digitales integradas en el catálogo y la web de la biblioteca (online codes). Esta estructura híbrida permite que personas de todas las edades y niveles de acceso tecnológico participen de diferentes maneras, desde una implicación mínima hasta una experiencia de juego intensiva.

Uno de los aspectos más relevantes es la forma en que el juego se “expande” por el entorno urbano. Los códigos aparecen en lugares tan diversos como parques, escuelas, tiendas, museos o incluso elementos ya existentes del mobiliario urbano, como murales o placas. Esto convierte la ciudad en un tablero de juego distribuido, donde la exploración física y la interacción cultural se integran con la misión bibliotecaria.

El artículo subraya que el éxito del programa depende tanto de la creatividad como de una compleja infraestructura organizativa. Un equipo de unos diez profesionales de la biblioteca diseña las pruebas, genera los “badges” o insignias digitales y coordina la experiencia. A esto se suma la participación de otros departamentos: personal de atención al público, comunicación, mantenimiento y un equipo técnico encargado de garantizar el funcionamiento del sistema digital. El juego, por tanto, no es un añadido periférico, sino una operación institucional transversal.

La planificación es especialmente exigente debido a la escala del proyecto. Algunas partes del juego, como los desafíos basados en el catálogo, requieren una sincronización precisa con los sistemas bibliotecarios, ya que cualquier cambio en los registros podría romper las pistas. Esto obliga a una coordinación constante entre programación, catalogación y diseño de actividades, mostrando cómo la biblioteca se convierte también en una infraestructura tecnológica compleja.

El artículo también destaca el componente social y afectivo del programa. El Summer Game no solo incentiva el uso de la biblioteca, sino que genera identidad comunitaria. Los participantes coleccionan premios, siguen las “drops” semanales de insignias y se implican emocionalmente en el juego. Los objetos físicos (camisetas, pósters, peluches) funcionan como símbolos de pertenencia y refuerzan la visibilidad del proyecto en la vida cotidiana de la ciudad.

Otro elemento importante es la filosofía de inclusión. Aunque el juego utiliza humor, juegos de palabras y acertijos, el equipo intenta evitar barreras lingüísticas excesivas y ofrecer pistas que permitan participar incluso a quienes no dominan el inglés o ciertas referencias culturales. La idea es mantener el reto sin excluir.

Summer Game ha transformado la forma en que la comunidad percibe la biblioteca: ya no solo como un espacio de acceso a libros o servicios, sino como una plataforma de juego, aprendizaje y encuentro social. Este enfoque ha redefinido el verano lector tradicional, convirtiéndolo en una experiencia colectiva, creativa y distribuida por toda la ciudad.

La encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV: la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial

León XIV. 2026. “Magnifica Humanitas: Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial.” Encíclica, 15 de mayo de 2026. Ciudad del Vaticano. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/en/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

La encíclica Magnifica Humanitas, firmada por el papa León XIV, se presenta como uno de los documentos centrales del magisterio contemporáneo en torno a la inteligencia artificial y sus implicaciones sociales, éticas y antropológicas. El texto se sitúa explícitamente en continuidad con la tradición de la doctrina social de la Iglesia, especialmente con Rerum Novarum de León XIII, y busca ofrecer un marco de reflexión sobre cómo preservar la dignidad humana en un contexto de transformación tecnológica acelerada.

El núcleo del documento es una afirmación fuerte: la humanidad se encuentra en una encrucijada histórica entre dos modelos de civilización. Por un lado, la construcción de una sociedad tecnocrática basada en la eficiencia, el control y la acumulación de poder algorítmico; por otro, una “civilización del amor” en la que la tecnología esté subordinada al bien común, la justicia y la dignidad de la persona. La metáfora de la Torre de Babel aparece como advertencia recurrente frente a los riesgos de la fragmentación moral y la pérdida de sentido compartido en la era digital.

Uno de los ejes más desarrollados es la crítica al llamado “paradigma tecnocrático”, entendido como una forma de organización social en la que las decisiones se delegan progresivamente en sistemas automatizados y en lógicas de optimización técnica. El documento advierte que este paradigma puede conducir a la concentración de poder en manos de grandes corporaciones tecnológicas, a la erosión de la democracia y a nuevas formas de desigualdad estructural. La encíclica insiste en que la tecnología no es neutral cuando se inserta en estructuras de poder desiguales.

En el plano antropológico, el texto subraya una distinción fundamental entre inteligencia humana e inteligencia artificial. La IA es descrita como una herramienta potente, capaz de procesar datos y simular funciones cognitivas, pero incapaz de experimentar el mundo desde la conciencia, la corporeidad, la responsabilidad moral o la relación interpersonal. A partir de esta diferencia, el documento defiende que la persona humana no puede ser reducida a un conjunto de datos ni sustituida en sus decisiones éticas por sistemas automatizados.

Otro eje central es la justicia social en la era digital. La encíclica aborda el impacto de la automatización en el trabajo, el riesgo de desempleo estructural y la necesidad de revalorizar la dignidad laboral. También plantea preocupaciones sobre la vigilancia digital, la mercantilización de la atención y la manipulación informativa, señalando que estos fenómenos pueden derivar en nuevas formas de “dependencia” y control social.

El documento dedica una parte importante a la gobernanza de la inteligencia artificial. Propone principios como la transparencia, la rendición de cuentas, la supervisión democrática y la cooperación internacional. Asimismo, insiste en la necesidad de que las decisiones sobre el desarrollo y uso de la IA no queden exclusivamente en manos de actores privados, sino que incorporen criterios éticos y sociales ampliamente compartidos.

En el plano cultural y educativo, Magnifica Humanitas defiende una “ecología de la comunicación” que proteja la verdad y fomente el pensamiento crítico. La educación aparece como un espacio clave para formar ciudadanos capaces de discernir en entornos saturados de información y mediaciones algorítmicas.

Finalmente, la encíclica concluye con una llamada a la responsabilidad compartida: científicos, empresas tecnológicas, gobiernos y sociedad civil están llamados a colaborar en la construcción de un orden digital más justo. Lejos de una postura de rechazo a la tecnología, el texto adopta una posición de discernimiento: la innovación es vista como una oportunidad, siempre que esté orientada al desarrollo integral de la persona humana y no a su reducción funcional o económica.

Spotify incorpora artículos de revistas narrados en audio dentro de su app

Perez, Sarah. 2026. “Spotify now lets you stream narrated magazine articles, too.” TechCrunch, May 26, 2026. https://techcrunch.com/2026/05/26/spotify-now-lets-you-stream-narrated-magazine-articles-too

Spotify ha anunciado una nueva función llamada narrated articles, con la que amplía su ecosistema más allá de la música, los podcasts y los audiolibros, incorporando también artículos de revistas en formato audio narrado. Esta iniciativa forma parte de su estrategia de consolidarse como una plataforma integral de contenidos en audio.

El servicio ofrece más de 650 artículos largos procedentes de publicaciones reconocidas en lengua inglesa como Rolling Stone, The Atlantic, Vogue, Variety, Billboard, GQ, Wired, Vanity Fair y Pitchfork. Todos los textos han sido adaptados y producidos por el equipo interno de Spotify Audiobooks, y se caracterizan por tener una duración inferior a dos horas. La narración combina voces humanas y voces generadas digitalmente, aunque las partes sintetizadas están claramente identificadas.

El modelo de acceso se integra en el ecosistema de audiolibros de Spotify. Los usuarios Premium pueden escuchar estos artículos dentro de las 15 horas mensuales incluidas en su suscripción de audiolibros, mientras que los usuarios gratuitos tienen la opción de comprar cada artículo de forma individual por 1,99 dólares.

Desde el punto de vista estratégico, Spotify presenta esta función como una forma de fomentar hábitos de escucha más amplios, acercando a los usuarios a contenidos más largos y potencialmente a los audiolibros. La compañía considera que ofrecer formatos breves de periodismo narrado puede servir como “puerta de entrada” hacia experiencias de audio más extensas y rentables, reforzando así la fidelización y el consumo dentro de la plataforma.

En conjunto, esta novedad refuerza la tendencia de Spotify hacia la diversificación de contenidos y su apuesta por el audio como medio dominante, integrando periodismo, literatura y entretenimiento en un mismo entorno digital.

55 momentos que redefinieron la biblioteconomía: una historia de bibliotecas, libertad y transformación social

Price, Sallyann. “55 Moments That Redefined Librarianship.” American Libraries Magazine, 1 de mayo de 2026. American Libraries Magazine

El artículo presenta la historia de las bibliotecas como una historia de transformación social constante. Las bibliotecas aparecen no solo como lugares donde se almacenan libros, sino como instituciones esenciales para la democracia, la igualdad de acceso a la información, la memoria colectiva y la defensa de los derechos civiles.

El artículo publicado por American Libraries con motivo del 150 aniversario de la American Library Association (ALA) recorre algunos de los momentos más decisivos de la historia de las bibliotecas estadounidenses desde 1876 hasta 2026. El texto muestra cómo las bibliotecas han evolucionado junto con la sociedad norteamericana, convirtiéndose en espacios de acceso democrático al conocimiento, defensa de la libertad intelectual, inclusión social y adaptación tecnológica.

La historia comienza en 1876 con la fundación de la American Library Association por un grupo de 103 bibliotecarios reunidos en Filadelfia. Entre los protagonistas destacó Melvil Dewey, creador de la Clasificación Decimal Dewey, sistema que revolucionó la organización bibliográfica. Sin embargo, el artículo también revisa críticamente su figura debido a sus actitudes racistas, antisemitas y a las denuncias por conducta inapropiada. En esos años se consolidaron innovaciones fundamentales como el catálogo en fichas y la creación de la primera escuela de biblioteconomía en Columbia College en 1887, lo que contribuyó a profesionalizar el trabajo bibliotecario.

A finales del siglo XIX y principios del XX, las bibliotecas públicas experimentaron una enorme expansión gracias a Andrew Carnegie, quien financió más de 2.500 bibliotecas gratuitas en todo el mundo. Paralelamente surgieron nuevas formas de servicio bibliotecario, como los bibliobuses impulsados por Mary Titcomb en 1905, destinados a acercar los libros a comunidades rurales. También comenzaron a desarrollarse bibliotecas escolares y servicios especializados para inmigrantes, aunque muchos de ellos estaban influenciados por políticas de americanización y asimilación cultural.

El artículo aborda igualmente las profundas desigualdades raciales de la época. En el sur segregado de Estados Unidos, las personas negras tenían acceso únicamente a bibliotecas separadas. Un ejemplo destacado fue la Western Branch Library de Louisville, inaugurada en 1908 como la primera biblioteca pública destinada exclusivamente a afroamericanos y gestionada por bibliotecarios negros.

Durante la Primera Guerra Mundial, la ALA creó el Library War Service, un programa que distribuyó millones de libros a soldados estadounidenses y estableció bibliotecas en campos militares. Esta experiencia reforzó la idea de las bibliotecas como instrumentos de apoyo moral, educativo y cultural incluso en tiempos de guerra. Posteriormente, durante la Gran Depresión, proyectos como el Pack Horse Library Project llevaron libros a regiones aisladas de los Apalaches mediante bibliotecarias a caballo, convirtiéndose en uno de los símbolos más recordados de la extensión bibliotecaria rural.

El texto también analiza la evolución de los servicios inclusivos. En 1931 se creó el servicio nacional de lectura para personas ciegas o con discapacidad visual, mientras que los premios Newbery y Caldecott ayudaron a legitimar la literatura infantil como un campo literario y educativo de gran importancia.

Uno de los momentos más críticos relatados fue la conferencia de la ALA en Richmond en 1936, celebrada bajo las leyes segregacionistas Jim Crow. Los asistentes negros fueron discriminados en hoteles, comidas y espacios de reunión. Las protestas posteriores impulsaron cambios en la organización y condujeron a políticas antidiscriminatorias dentro de la asociación.

A partir de la década de 1940, la defensa de la libertad intelectual se convirtió en uno de los ejes centrales de la profesión bibliotecaria. La aprobación de la Library Bill of Rights en 1939 y de la Freedom to Read Statement en 1953 consolidó el compromiso de las bibliotecas con la diversidad de ideas y la oposición a la censura, especialmente durante la Guerra Fría y el macartismo.

Las décadas de 1960 y 1970 estuvieron marcadas por la lucha por los derechos civiles. Numerosas protestas y sentadas en bibliotecas segregadas del sur contribuyeron a la desegregación de estos espacios. Bibliotecarios afroamericanos como E. J. Josey impulsaron reformas dentro de la ALA para combatir la discriminación racial. En esos años también surgieron grupos profesionales vinculados a movimientos sociales, como el Black Caucus, la Rainbow Round Table y Reforma, reflejando una profesión cada vez más diversa y comprometida socialmente.

El artículo destaca además la revolución tecnológica que transformó radicalmente las bibliotecas. El desarrollo del formato MARC por Henriette Avram permitió informatizar los registros bibliográficos y facilitó la transición desde los catálogos en fichas hacia los catálogos digitales. Más tarde, proyectos como Project Gutenberg y Google Books ampliaron enormemente el acceso digital a millones de textos.

En las décadas de 1980 y 1990 crecieron las polémicas sobre censura y retirada de libros. La creación de la Banned Books Week en 1982 respondió a los intentos de prohibir obras relacionadas con sexualidad, religión o diversidad cultural. Al mismo tiempo, internet y los ordenadores personales transformaron el acceso a la información y convirtieron a las bibliotecas en centros tecnológicos y de alfabetización digital.

En el siglo XXI, las bibliotecas enfrentaron nuevos desafíos relacionados con la vigilancia gubernamental, los desastres naturales y la desigualdad social. Tras los atentados del 11 de septiembre, la Patriot Act permitió el acceso gubernamental a registros bibliotecarios, lo que provocó una fuerte oposición de la ALA. Durante el huracán Katrina, muchas bibliotecas funcionaron como centros de ayuda comunitaria y acceso a información esencial.

El artículo también analiza medidas recientes como la eliminación de multas por retraso, consideradas una barrera injusta para usuarios con menos recursos, y la respuesta bibliotecaria durante la pandemia de COVID-19, cuando muchas bibliotecas ofrecieron acceso Wi-Fi, actividades virtuales y apoyo educativo remoto.

Finalmente, el texto se centra en los retos actuales: el impacto de la inteligencia artificial generativa, las campañas de censura dirigidas especialmente contra libros relacionados con comunidades LGBTQ+ y minorías raciales, y las tensiones políticas en torno a la financiación y el papel social de las bibliotecas. La llegada de herramientas como ChatGPT abrió debates sobre derechos de autor, alfabetización informacional y desinformación digital. Al mismo tiempo, la ALA y numerosos profesionales han impulsado campañas de defensa de las bibliotecas y de la libertad de lectura frente a crecientes presiones ideológicas.

Libros para las trincheras: el servicio bibliotecario de la ALA durante la Primera Guerra Mundial

Barcelona, Leanna. “The Books They Read: Library War Service in WWI.American Library Association Archives, 20 de marzo de 2017. https://www.library.illinois.edu/ala/2017/03/20/the-books-they-carried/

Se analiza uno de los episodios más singulares de la historia de las bibliotecas: el esfuerzo de los bibliotecarios estadounidenses por llevar libros y lectura a soldados y marineros durante la Primera Guerra Mundial. El texto explica cómo la llamada Library War Service transformó a las bibliotecas en instrumentos de apoyo moral, educativo y psicológico en medio del conflicto bélico.

La iniciativa comenzó en 1917, cuando la American Library Association organizó una enorme campaña nacional de recogida de fondos y donación de libros. El objetivo era proporcionar “un libro para cada hombre”, es decir, garantizar que todos los soldados estadounidenses, tanto en los campos de entrenamiento como en Europa, tuvieran acceso a materiales de lectura. La campaña alcanzó dimensiones extraordinarias: se recaudaron alrededor de cinco millones de dólares, se distribuyeron entre siete y diez millones de libros y revistas, y se construyeron treinta y seis bibliotecas militares financiadas por la Carnegie Corporation.

El artículo subraya que las bibliotecas de guerra no eran simples depósitos de libros, sino espacios de refugio emocional y cultural para los combatientes. Los soldados encontraban en la lectura una forma de evasión frente al horror de la guerra, pero también un medio para mantener la conexión con la vida civil y con la idea de un futuro después del conflicto. Según testimonios recogidos en el texto, los libros circulaban constantemente entre marineros y soldados, que tenían acceso libre a ellos sin restricciones ni controles estrictos.

Uno de los aspectos más interesantes del artículo es la reflexión sobre qué leían realmente los soldados. Aunque existía la imagen romántica de militares leyendo novelas de aventuras o relatos patrióticos, gran parte de las obras solicitadas eran libros técnicos y prácticos. Muchos combatientes buscaban prepararse para la reintegración laboral tras la guerra y leían manuales de mecánica, carpintería, ingeniería, negocios o transporte ferroviario. La lectura aparecía así vinculada a la formación profesional y a la movilidad social.

Al mismo tiempo, las novelas de ficción seguían teniendo un enorme éxito. Los relatos de aventuras, detectives y westerns ayudaban a aliviar la ansiedad y el agotamiento emocional. Algunas investigaciones posteriores sobre biblioterapia señalaron incluso que muchos soldados hospitalizados preferían historias sentimentales o novelas románticas, algo que sorprendió a los propios bibliotecarios militares. Estas observaciones contribuyeron al desarrollo temprano de la biblioterapia, entendida como el uso terapéutico de la lectura para mejorar el bienestar psicológico.

El texto también muestra el lado ideológico y censor de la iniciativa. No todos los libros eran aceptados. La ALA retiró determinadas obras consideradas pacifistas o favorables al bolchevismo, especialmente tras el aumento del miedo al comunismo después de la Revolución Rusa. Títulos relacionados con León Trotski o con análisis simpatizantes de Rusia revolucionaria fueron eliminados de las bibliotecas militares por considerarse peligrosos para “jóvenes impresionables”. Esto revela cómo las bibliotecas, incluso en contextos humanitarios, podían convertirse también en instrumentos de control ideológico.

El artículo destaca asimismo la importancia histórica de este programa para la evolución de las bibliotecas estadounidenses. La Library War Service convirtió a la American Library Association en una organización nacional de gran relevancia pública y consolidó la idea de la biblioteca como servicio esencial para la democracia y el bienestar social. La experiencia de guerra fortaleció la percepción de que las bibliotecas no solo debían conservar libros, sino también actuar como agentes activos de educación, integración y apoyo comunitario.

Entrevista a Carlos Sá Mayoral, autor de Miguel de Unamuno: ¿muerte natural o crimen de Estado?. Planeta Biblioteca 2026/05/27

Entrevista a Carlos Sá Mayoral, autor de Miguel de Unamuno: ¿muerte natural o crimen de Estado?.

Planeta Biblioteca 2026/05/27

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La entrevista a Carlos Sá Mayoral aborda su investigación sobre la muerte de Miguel de Unamuno y la posibilidad de que no falleciera de forma natural, sino que pudiera haber sido víctima de un crimen de Estado en plena Guerra Civil. Durante la conversación, el autor explica cómo el Servicio de Información Militar seguía de cerca a Unamuno tras su enfrentamiento con el franquismo y analiza documentos y testimonios que alimentan las dudas sobre la versión oficial. Entre ellos destaca una carta dirigida al escritor Henry Miller, que considera clave para comprender el clima de vigilancia y presión que rodeaba al intelectual salmantino.

Además, la entrevista sitúa estos hechos en el contexto represivo de la Salamanca de 1936, marcada por el miedo, la censura y las purgas políticas. Más allá del episodio concreto de la muerte de Unamuno, la conversación invita a reflexionar sobre la memoria histórica, la necesidad de revisar críticamente el relato del franquismo y la vigencia del legado ético e intelectual del escritor, convertido todavía hoy en símbolo de pensamiento crítico y defensa de la libertad de conciencia.

Adopción de la inteligencia artificial y tecnologías digitales en la educación superior

Qartuppi, S. de R.L. de C.V. 2025. Adopción de la inteligencia artificial y tecnologías digitales en la educación superior. Volumen 1. Hermosillo: Qartuppi.

Vol. 1

Vol. 2

Esta obra examina el impacto disruptivo de las tecnologías digitales en la educación superior, resaltando su influencia en las metodologías pedagógicas, los perfiles profesionales y la relación entre el aula y la sociedad. A lo largo de sus capítulos multidisciplinarios, explora aplicaciones que van desde el ámbito de la salud hasta el uso de asistentes virtuales y la realidad virtual, destacando las oportunidades para la innovación docente. Además, aborda los desafíos éticos emergentes y la urgencia de actualizar los perfiles curriculares para integrar la inteligencia artificial de manera efectiva. Con un enfoque que equilibra la innovación tecnológica y la reflexión ética, este libro propone una educación más inclusiva y adaptable a los desafíos del futuro.

Un relato premiado en un certamen literario internacional podría haber sido generado total o parcialmente por inteligencia artificial

Bransford, Nathan. 2026. “A Literary A.I. Scandal Arrives: This Week in Books.” Nathan Bransford Blog, mayo de 2026. https://nathanbransford.com/blog/2026/05/a-literary-a-i-scandal-arrives-this-week-in-books

El artículo de Nathan Bransford aborda un caso que ha sacudido al mundo editorial: la sospecha de que un relato premiado en un certamen literario internacional podría haber sido generado total o parcialmente por inteligencia artificial. Este hecho ha encendido las alarmas en el sector cultural, no tanto por un caso aislado, sino por lo que representa como síntoma de una transformación más profunda en la literatura contemporánea.

Un relato escrito por una persona que se declara entusiasta de la IA, con todas las huellas típicas de escritura generada por IA, ganó un prestigioso premio de Granta. Esto, como era de esperar, está generando una gran cantidad de lamentos y preocupaciones en el mundo de la escritura. El texto se centra en la controversia en torno al relato The Serpent in the Grove, cuya calidad estilística y ciertos patrones narrativos han despertado dudas entre críticos y lectores. Elementos como repeticiones estructurales, metáforas excesivamente pulidas o una uniformidad estilística inusual han alimentado la hipótesis de una posible autoría algorítmica. El problema de fondo, subraya el artículo, es que no existen herramientas fiables para distinguir con certeza entre escritura humana y texto generado por IA, lo que deja a los concursos literarios en una posición extremadamente vulnerable.

Bransford insiste en que este caso expone una grieta estructural en el sistema de validación literaria: la confianza. Los jurados trabajan bajo la presunción de autenticidad del autor, pero esa base empieza a resquebrajarse en un contexto donde los modelos de lenguaje pueden producir narrativas sofisticadas en segundos. Incluso los sistemas de detección de IA ofrecen resultados contradictorios, lo que agrava la incertidumbre y abre la puerta a controversias difíciles de resolver.

En ausencia de herramientas fiables de detección de IA y de pruebas de culpabilidad, la autora considera que se tiene más que temer de las cacerías de brujas impulsadas por la IA y de las falsas acusaciones (que afectarán de manera desproporcionada a escritores idiosincráticos y ya marginados) que del uso de la IA por parte de los escritores, incluso cuando se utilice de forma integral.

El artículo también amplía la discusión hacia el impacto cultural más amplio de la inteligencia artificial en la escritura. La literatura, tradicionalmente considerada una de las formas más humanas de expresión creativa, se enfrenta ahora a una tecnología capaz de imitar estilos, voces y emociones con una precisión creciente. Esto genera una crisis de identidad en el mundo literario: ¿qué significa ser autor en la era de la IA?

Bransford sugiere que este episodio no será un caso aislado, sino el inicio de una serie de conflictos similares en premios, editoriales y plataformas de publicación. La frontera entre creación humana y producción algorítmica se vuelve cada vez más difusa, y con ella se tambalea uno de los pilares fundamentales de la cultura escrita: la autenticidad.

Alfabetización en IA de los alumnos

High school students using laptops to learn about AI and machine learning in a classroom with a teacher assisting
Students and a teacher engage in a lively AI and machine learning class using laptops.

Deshen, M., & Aharony, N. (2026). Students’ Artificial Intelligence (AI) literacy: An exploratory study. Journal of Librarianship and Information Science, 1-15. DOI: 10.1177/09610006261442178
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Este estudio de carácter cuantitativo y exploratorio tiene como propósito fundamental identificar y desentrañar los factores psicológicos, actitudinales y tecnológicos que se asocian con un mayor nivel de alfabetización en Inteligencia Artificial (IA) en estudiantes de educación superior.

El trasfondo de la investigación se sitúa en la rápida evolución y adopción masiva de herramientas de IA Generativa (IAGen), tales como los chatbots de lenguaje del tipo ChatGPT, los cuales están transformando el panorama educativo y laboral contemporáneo. Los autores argumentan que comprender qué variables impulsan o limitan esta alfabetización resulta un aspecto de vital importancia para las instituciones académicas; no solo para mitigar la brecha de habilidades técnicas y garantizar la adaptabilidad de la futura fuerza de trabajo en un mercado laboral en profunda reestructuración, sino también para prevenir riesgos académicos emergentes como el plagio, la dependencia excesiva de la tecnología, la desinformación y el quiebre de la integridad académica.

Para llevar a cabo la investigación, se recolectaron datos de una muestra compuesta por 190 estudiantes universitarios en Israel a través de un cuestionario cuantitativo en línea. La metodología empleada incluyó el uso de escalas psicométricas previamente validadas y altamente confiables que permitieron medir de forma precisa la alfabetización en IA de los alumnos, el rasgo de personalidad de «apertura a la experiencia» (perteneciente al modelo de los Cinco Grandes), las evaluaciones cognitivas de la tecnología percibida como una amenaza o como un desafío, y cuatro subdimensiones clave extraídas del Modelo de Aceptación del Uso de Dispositivos de Inteligencia Artificial (AIDUA): la influencia social, la motivación hedónica, la disposición o voluntad para aceptar el uso de la IA y las emociones positivas vinculadas a estas tecnologías. El análisis de los datos se efectuó mediante correlaciones estadísticas y un riguroso modelo de regresión múltiple jerárquica con el fin de determinar el peso predictivo de cada una de estas variables sobre la competencia general en IA de los participantes.

Los resultados estadísticos revelaron hallazgos de gran relevancia teórica y práctica. En primer lugar, se demostró que variables como la apertura a la experiencia y la percepción de la IA como un desafío (en lugar de como una amenaza) actúan como potentes predictores positivos de la alfabetización en IA, explicando por sí solas un considerable 48% de la varianza en la competencia de los estudiantes. Esto sugiere que aquellos alumnos dotados de flexibilidad cognitiva, curiosidad intelectual y una actitud orientada al crecimiento personal ven en los avances tecnológicos una oportunidad de aprendizaje benéfica, lo que estimula de manera directa el desarrollo de sus capacidades técnicas y críticas. Por otro lado, aunque el análisis correlacional simple inicial mostró vínculos positivos con el uso real de la IA y con las subescalas del modelo AIDUA (influencia social, motivación hedónica, emociones positivas y disposición de uso) , al introducir todas las variables simultáneamente en la regresión jerárquica, los factores de aceptación tecnológica del AIDUA perdieron significancia predictiva directa ante el peso dominante de la personalidad y la evaluación cognitiva del desafío. Asimismo, se detectaron discrepancias demográficas significativas: los estudiantes varones reportaron niveles ligeramente superiores de alfabetización en IA en comparación con las mujeres , y el uso previo de tecnologías de IA demostró ser el predictor más robusto dentro de los factores de fondo, lo que confirma que la familiaridad y la práctica directa potencian drásticamente las competencias de los estudiantes.

Finalmente, un hallazgo interactivo sumamente interesante emergió al analizar la relación entre la influencia social y la edad de los participantes. El estudio determinó, mediante la aplicación del método estadístico de Johnson-Neyman, que la presión o el ejemplo del entorno social (opiniones de pares, normas sociales y redes de contactos) ejerce un impacto positivo y estadísticamente significativo sobre la alfabetización en IA de manera exclusiva en los estudiantes menores de 27.87 años. Para los estudiantes que superan dicho umbral de edad, la influencia de los demás deja de ser un factor determinante en su nivel de alfabetización tecnológica. Con base en estas conclusiones, el artículo enfatiza que la alfabetización en IA no debe concebirse únicamente como una destreza puramente técnica o de programación, sino como un entramado multifacético que abarca la comprensión conceptual, la aplicación práctica, la evaluación crítica y la profunda reflexión sobre las implicaciones éticas y los impactos societales de la IA. Los autores concluyen instando a las universidades a rediseñar de manera urgente sus planes de estudio, adoptando enfoques holísticos e implementando programas educativos personalizados que promuevan activamente actitudes positivas, gestionen la ansiedad tecnológica y doten a los futuros graduados de un marco de compromiso ético indispensable para prosperar de forma competitiva en un mundo gobernado por algoritmos.

Datos relevantes:

Total: 190 estudiantes universitarios.

Uso de tecnología: La gran mayoría (casi 9 de cada 10 estudiantes o el 86.8%) ya utilizaba herramientas de Inteligencia Artificial (como ChatGPT).

Género: Hubo una mayoría de hombres (68% frente a un 32% de mujeres).

Edad: El grupo fue muy variado (desde jóvenes de 19 años hasta adultos de 57), pero la edad promedio fue de 31 años.

Nivel: El 62% estudiaba una carrera universitaria (grado) y el 38% estudiaba un posgrado o maestría.

Ganas de usarla (4.07 / 5): Los estudiantes tienen una disposición altísima a aceptar la IA en sus vidas.

Diversión / Motivación (3.92 / 5): Les resulta muy entretenido y motivador usar estas herramientas.

Nivel de habilidad percibido (3.79 / 5): En general, los estudiantes sienten que se defienden bastante bien con la IA (tienen una alfabetización media-alta).

Curiosidad / Apertura mental (3.78 / 5): La muestra destaca por ser gente abierta a nuevas experiencias.

Verlo como un reto positivo (3.36 / 5): Ven la IA como una oportunidad para aprender.

Verlo como una amenaza (2.36 / 5): El miedo o la sensación de peligro hacia la IA es bajo; a los estudiantes no les asusta especialmente que les vaya a quitar el empleo o a perjudicar.

Presión del entorno (2.87 / 5): La sociedad o sus círculos cercanos no les presionan demasiado para que la usen (es el factor con menor puntuación).

Entrevista a la musicóloga e investigadora del patrimonio musical salmantino Josefa Montero. Viviendo en la era pop 2026/05/27

Entrevista a la musicóloga e investigadora del patrimonio musical salmantino Josefa Montero

Viviendo en la era pop 2026/05/27

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La entrevista en RADIO USAL a Josefa Montero García permitió recorrer una amplia trayectoria dedicada a la investigación, la docencia y la recuperación del patrimonio musical de nuestra ciudad. La musicóloga salmantina explicó cómo su formación en Musicología, Química y Farmacia contribuyó a desarrollar un método de trabajo riguroso y multidisciplinar. Gran parte de la conversación giró en torno a su investigación sobre Manuel José Doyagüe y la importancia de rescatar compositores olvidados vinculados a Salamanca y Béjar. También destacó el valor del Archivo Catedral de Salamanca como uno de los grandes tesoros documentales de la música española. Josefa Montero reflexionó sobre las dificultades de catalogar, transcribir e interpretar manuscritos antiguos, así como sobre la necesidad de acercar la musicología al público general mediante la divulgación y la educación. Finalmente, subrayó la importancia de preservar la memoria cultural y musical de las ciudades históricas para las nuevas generaciones.