Archivo de la categoría: Bibliotecas

La antigua y futura biblioteca: el papel de la biblioteca (nacional) en el apoyo a la investigación

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Reimer, T. (2018). The once and future library: the role of the (national) library in supporting researchInsights , 31, 19 . DOI: http://doi.org/10.1629/uksg.409

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El entorno mundial de la investigación está cambiando rápidamente y con él el papel de las bibliotecas en apoyo de la investigación. Tomando como ejemplo la Biblioteca Británica, este artículo proporciona un análisis situacional de los desafíos a los que se enfrentan las bibliotecas de investigación en este contexto. Esboza un papel nuevo, o al menos modificado, para las bibliotecas de investigación, tomando como ejemplo la estrategia emergente de servicios de investigación de la Biblioteca Británica y su programa de gestión del cambio ” ‘Everything Available’ “. Sostiene que si las bibliotecas quieren seguir añadiendo valor al proceso de investigación, tienen que cambiar su forma de pensar, pasando de centrarse en las colecciones locales a contribuir a un entorno de conocimiento mundial, de manera persistente y abierta.

Cuando te enfrentas a un entorno que cambia rápidamente, tienes tres opciones: no hacer nada, seguir u orientarte hacia el liderazgo. Espero que las bibliotecas aspiren a hacer lo segundo. Las bibliotecas nacionales en particular deberían asumir un papel de liderazgo, no con la idea de que siempre sabemos mejor, sino con el entendimiento de que nuestro cometido nos permite coordinar, facilitar y sostener soluciones. Tenemos que pensar en los problemas a los que se enfrentan nuestros usuarios y no asumir que, por el mero hecho de existir, nuestras colecciones son siempre la respuesta. Junto con otros sectores, estamos pasando de un modelo de contenido local a un modelo de proveedor de servicios de información global. Las bibliotecas deberían tratar de configurar activamente esa transición. Aún así, puedo decir cómodamente que siempre nos encantarán los libros.

 

 

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¿Están sobreutilizadas las suscripciones a la biblioteca?

 

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Are Library Subscriptions Over-Utilized?
By LISA JANICKE HINCHLIFFEMAY The Scholarly Kitchen 22, 2018

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El costo por uso es una relación de dos componentes: el numerador (costo) y el denominador (uso). Como tal, existen dos estrategias posibles para mejorar la relación costo por uso como medida de valor, ya sea aumentando el uso o disminuyendo el costo. Las bibliotecas disponen de muchas estrategias para aumentar el uso y los intereses de los editores están alineados con este enfoque, ya que no amenaza los ingresos por suscripciones. De hecho, los propios editores también se esfuerzan mucho por aumentar su uso. El autor plantea algunas estrategias para racionalizar los presupuestos y aumentar la eficiencia de las suscripciones

 

No tenemos que buscar demasiado para encontrar a alguien que argumente que una base de datos de suscripción es un buen valor porque tiene un costo por uso inferior al promedio. Los bibliotecarios y editores son muy dados a plantear este argumento para mostrar que nuestra institución proporciona un alto valor a sus usuarios por la inversión en la suscripción a colecciones. Sin embargo, ¿es siempre así que el bajo costo por uso es un indicador de calidad? Si el verdadero valor de una suscripción está siendo oscurecido por la sobreutilización, ¿deberían las bibliotecas tratar de amortiguar ese exceso con el  fin de disponer de medidas más apropiadas del valor real de una suscripción? Al hacerlo, ¿podría una biblioteca negociar mejores precios para algunos recursos y, por lo tanto, administrar más eficazmente una asignación presupuestaria limitada a fin de servir mejor a su comunidad de usuarios?

En contraste, los bibliotecarios han expresado frustración por su aparente incapacidad para influir en la parte del numerador de la ecuación de costo por uso. Ninguna biblioteca es capaz de comprar o licenciar todo el contenido que sería útil para su comunidad de usuarios; la mayoría de las veces su poder adquisitivo disminuye, ya que sus presupuestos no siguen el ritmo de la inflación y mucho menos de los aumentos de precios. Por lo tanto, el reto al que se enfrentan los bibliotecarios no es cómo gastar cada vez más dinero en cantidades cada vez mayores de contenido, sino más bien cómo gastar cada vez menos dinero de la manera más eficaz posible. En realidad, para muchos bibliotecarios, la tarea principal es saber que es lo que se puede cancelar.

En este ensayo se plantea la posibilidad de que la creciente disponibilidad de contenido de acceso abierto, junto con el potencial de esfuerzos sistematizados para poner ese contenido abierto en el flujo de trabajo de los usuarios, podría ser un mecanismo para que los bibliotecarios obtengan algún control de sus presupuestos y precios. En términos generales, hay pocas razones para pagar por algo que está abiertamente disponible y, sobre todo, cuando se hace así se impide pagar por otras cosas que los usuarios de la biblioteca necesitan.

Las bibliotecas han hecho un gran esfuerzo por desarrollar repositorios institucionales, apoyar los mandatos en acceso abierto a los campus y abogar por la financiación de las APC (Gastos por procesamiento de artículos). Al menos en parte, el objetivo ha sido reducir los costes (y quizás los beneficios de los editores comerciales) además de aumentar el acceso de los lectores. A medida que las versiones en acceso abierto de los artículos estén cada vez más ampliamente disponibles a través de estos y otros esfuerzos, mediante la presentación de versiones abiertas a los usuarios de las bibliotecas, o incluso privilegiando las versiones abiertas, las bibliotecas podrían aprovechar los resultados de sus esfuerzos para negociar precios más bajos. Tales contratos todavía podrían permitir a la biblioteca demostrar el valor de invertir en recursos de suscripción – cambiando el costo por uso, no aumentando el uso de los recursos de suscripción sino disminuyendo sus costos.

El autor  sugiere algunas tácticas, así como las estrategias de empuje de ResearchGate, Google Scholar y otras similares, que podrían darnos una idea de cómo las bibliotecas podrían ofrecer mejor los materiales de acceso abierto en el flujo de trabajo de los usuarios, a través de una serie de enfoques en tres categorías: adquisición, vinculación y entrega.

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Imagen de la biblioteca y los bibliotecarios en el cine. Planeta Biblioteca 2018/05/23.

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En el programa de hoy hemos abordado el tema de la imagen de las bibliotecas y los bibliotecarios en el cine de la mano de la profesora María Rosario Andrío Esteban, cuya tesis doctoral abordo esta temática. Hemos hablado de los estereotipos, en que manera esta imagen estereotipada refleja a los bibliotecarios reales, cómo ha evolucionado esta imagen a lo largo del tiempo, desde qué perspectivas, si existe una diferenciación cuando el profesional es protagonista o personaje secundario, La imagen de la biblioteca como entidad y como espacio, etc.

TESIS DOCTORAL

Andrio Esteban, M. R.. [e-Book] La imagen de la biblioteca en el cine (1928-2015). Salamanca, Universidad de Salamanca, 2016

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El objetivo del presente trabajo ha sido configurar el perfil de elementos visuales, actividades de usuarios y tareas profesionales que los cineastas han elegido para representar a las bibliotecas públicas a lo largo de su etapa sonora. Para ello, se obtuvo un listado de 855 películas entre 1928 y 2015 (60% fueron norteamericanas y un 7% españolas) en las que se identificaron 1.642 escenas con biblioteca. Un análisis descriptivo permitió detectar 1.220 bibliotecarios y cerca de 9.000 usuarios realizando diversas actividades. Los resultados muestran que la imagen de la biblioteca se configura en la mayoría de los filmes con pocos elementos. Libros, estanterías, tejuelos, etiquetas de materia y algunos ornamentos son suficientes. Por otra parte, el bibliotecario posee en general una imagen más estereotipada que las bibliotecarias, que apenas muestran los rasgos clásicamente asociados ,especialmente si son protagonistas. Sus tareas más frecuentes son la atención al usuario y el trabajo técnico, ordenar el fondo, mantener el orden y el préstamo, labores más próximas al auxiliar que al experto. Para los cineastas la mayoría de los usuarios son varones y se dedican a hablar entre ellos, consultar, leer y estudiar. Desde un punto de vista profesional, para el cine hay dos tipos principales de bibliotecas: la pública y la académica. Sus funciones relacionadas son el apoyo a la educación formal y como lugar de reunión social como imágenes más cinemáticas. En conjunto, la representación de la biblioteca en el cine ha variado relativamente poco desde hace 90 años, a pesar de los grandes avances tecnológicos de la profesión.

¿Por qué las ciudades de Finlandia son paraísos para los amantes de las bibliotecas?

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“The borrowers: why Finland’s cities are havens for library lovers”
por by Tash Reith-Banks The Guardian

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Se considera que las bibliotecas son la cara visible de la creencia finlandesa en la educación, la igualdad y la buena ciudadanía. Tal vez una pista de porque ese entusiasmo finlandés por las bibliotecas venga del hecho de que ofrecen mucho más que libros. Las bibliotecas de ciudades y pueblos de toda Finlandia han ampliado sus funciones para incluir el préstamo de publicaciones electrónicas, equipos deportivos, herramientas eléctricas y otros “artículos de uso ocasional”. A finales de año abre sus puertos la moderna biblioteca Oodi de Helsinki que estará frente al Parlamento como el mejor símbolo de la democracia,  y contará con un cine, un estudio de grabación y un espacio para creadores. Es el lugar perfecto para una nación alfabetizada que lleva el aprendizaje público al siguiente nivel.

 

 “Las bibliotecas deben llegar a las nuevas generaciones. El mundo está cambiando, así que las bibliotecas también están cambiando. La gente necesita lugares para reunirse, para trabajar, para desarrollar sus habilidades digitales”.

Nasima Razmyar es teniente de alcalde de Helsinki

 

Nasima Razmyar es teniente de alcalde de Helsinki y está dispuesta a defender la institución que tanto le ha aportado, empezando por la construcción de Oodi (Oda en español), la nueva biblioteca central de la ciudad, que se inaugurará en diciembre. No es la única que siente pasión por las bibliotecas. “Finlandia es un país de lectores”, declaró recientemente la embajadora del Reino Unido, Päivi Luostarinen, y es difícil discutir con ella. En 2016, la ONU nombró a Finlandia como la nación más alfabetizada del mundo, y los finlandeses se encuentran entre los usuarios más entusiastas de las bibliotecas públicas del mundo: los 5,5 millones de personas que viven en el país piden prestado cerca de 68 millones de libros al año.

Se considera que las bibliotecas son la cara visible de la creencia finlandesa en la educación, la igualdad y la buena ciudadanía. “Hay una fuerte creencia en la educación para todos”, dice Hanna Harris, directora de Archinfo Finlandia y comisaria de Desarrollo Mental. “Hay una apreciación de la ciudadanía activa, la idea de que es algo a lo que todo el mundo tiene derecho. Las bibliotecas lo encarnan con fuerza”, añadió.

“La tarjeta de la biblioteca fue lo primero que tuve, que alguna vez tuve”, dice Nasima Razmyar. Hija de un ex diplomático afgano, Razmyar llegó a Finlandia con su familia en 1992 como refugiada huyendo de los disturbios políticos. Incapaz de hablar el idioma, con escasos recursos, y tratando de encontrarle sentido a la nueva y extraña ciudad en la que se encontraba, se sorprendió al descubrir que tenía derecho a una tarjeta de biblioteca que le concedería libros gratis. Su aprecio por el privilegio no se ha desvanecido: “Todavía tengo la tarjeta de la biblioteca en mi cartera”, dice orgullosa.

En un momento en que las bibliotecas de todo el mundo se enfrentan a recortes presupuestarios, una disminución de los usuarios y el cierre, Finlandia se está resistiendo a la tendencia. Según las cifras de las autoridades locales de 2016, el Reino Unido gasta sólo 14,40 libras esterlinas por cabeza en bibliotecas. En cambio, Finlandia gasta 50,50 libras esterlinas por habitante. Mientras que más de 478 bibliotecas han cerrado en ciudades y pueblos de Inglaterra, Gales y Escocia desde 2010, Helsinki está gastando 98 millones de euros en la creación de una nueva y enorme biblioteca. No contentos con la mera construcción de una biblioteca, los finlandeses han hecho pública su pasión: El pabellón finlandés de la Bienal de Arquitectura de Venecia de este año es una carta de amor a los hitos literarios del país.

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Tampoco es difícil entender por qué se utilizan tanto las bibliotecas urbanas de Finlandia: El 84% de la población del país es urbana, y dado el clima a menudo duro, las bibliotecas no son simplemente lugares para estudiar, leer o tomar prestados libros – son lugares vitales para socializarse. De hecho, Antti Nousjoki, uno de los arquitectos de Oodi, ha descrito la nueva biblioteca como “una plaza interior”, muy lejos de la visión estereotipada de las bibliotecas como espacios rancios y silenciosos. “Oodi ha sido diseñada para dar a los ciudadanos y a los visitantes un espacio libre para hacer lo que quieran hacer – no sólo ser un consumidor” explica Nousjoki.

Oodi es más que un monumento sobrio al orgullo cívico. Encargada como parte de la celebración de un siglo de independencia en Finlandia, la biblioteca no es un mero depósito de libros. “Creo que Finlandia no podría haber dado un regalo mejor a la gente. Simboliza la importancia del aprendizaje y la educación, que han sido factores fundamentales para el desarrollo y el éxito de Finlandia”, dice Razmyar.

Esos sentimientos de orgullo por la igualdad de oportunidades que ofrece la nueva biblioteca de la ciudad se ven reflejados en el sitio elegido para Oodi: justo enfrente del parlamento. “Creo que no hay otro sitio mejor que pueda estar frente a los terrenos que simbolizan la democracia como lo hace la biblioteca pública”, dice Razmyar. “Es importante que cuando se esté en el balcón abierto de la biblioteca, la gente mire directamente al parlamento y se contemple en el mismo nivel”.

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Tal vez una pista de porque ese entusiasmo finlandés por las bibliotecas venga del hecho de que ofrecen mucho más que libros. Mientras que muchas bibliotecas de todo el mundo proporcionan acceso a Internet y otros servicios, las bibliotecas de ciudades y pueblos de toda Finlandia han ampliado sus funciones para incluir el préstamo de publicaciones electrónicas, equipos deportivos, herramientas eléctricas y otros “artículos de uso ocasional”. Una biblioteca en Vantaa incluso ofrece un karaoke.

Estos espacios no están diseñados para ser templos polvorientos para la alfabetización. Son espacios vibrantes y bien pensados que tratan activamente de involucrar a las comunidades urbanas que los utilizan. La biblioteca de Maunula, un suburbio del norte de Helsinki, tiene una puerta que conduce directamente a un supermercado, una decisión sorprendente y funcional que, junto con su centro de educación de adultos y su sección de servicios para jóvenes, se debió en parte al hecho de que fue diseñada con la colaboración de la población local.

Oodi, sin embargo, irá aún más lejos: además de su función principal como biblioteca, contará con una cafetería, restaurante, balcón público, cine, estudios de grabación audiovisual y un espacio de creación con impresoras 3D. Aparentemente se pensó en una sauna, pero parece que no ha llegado el presupuesto final.

Esta diversidad es clave, argumenta Razmyar. “Las bibliotecas deben llegar a las nuevas generaciones. El mundo está cambiando, así que las bibliotecas también están cambiando. La gente necesita lugares para reunirse, para trabajar, para desarrollar sus habilidades digitales”.

Además, como edificios urbanos clave, las bibliotecas están diseñadas para inspirar la propiedad. “Queremos que la gente encuentre y utilice los espacios y empiece a cambiarlos”, dice Nousjoki. “Nuestro objetivo era hacer que Oodi sea atractiva para que todo el mundo lo use y participe en su mantenimiento y mejora”.

El sitio y el diseño de la nueva biblioteca de Helsinki son ciertamente sorprendentes, pero quizás lo más impresionante de todo es la falta de oposición pública a un proyecto tan costoso. “La gente está deseando que llegue Oodi. No ha sido polémico: la gente está entusiasmada en general”, dice el director de Archinfo, Harris. “Será importante para la vida diaria aquí en Helsinki.”

 

 

En la calle con historias a bordo de un tuk-tuk : una biblioteca para todos

 

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Na Rua com Histórias – Uma Biblioteca Para Todos

https://naruacomhistorias.pt/

 

“Na Rua com Histórias – Uma Biblioteca Para Todos” es el nombre de la iniciativa que, de manera itinerante, llevará la literatura a 10 mil lectores de los libros de las zonas turísticas de Libsoa:  Alfama, Castelo, Graça, Castelo de São Jorge, Largo da Severa, Chafariz y Mouraria. Se trata de bibliotecas móviles que recorrerán la ciudad de Lisboa en los ya populares Tuk-Tuk de turistas, donde se podrán solicitar y reservar libros, así como conocer sugerencias de lecturas semanales.  Los objetivos específicos de la iniciativa son: La inclusión social, aumentar la autoestima, combatir el aislamiento de las personas, promoción la participación activa, ofrecer un espacio neutral para personas de diferentes orígenes, compartiendo historias y libros, contribuir a la transformación individual y social y la lucha contra el analfabetismo.

 

 

A primera vista, lo último que falta en Lisboa son más tuk-tuks. Incluso el tuk-tuk del Papa Bento XVI pertenece a una compañía de la ciudad. Pero esta historia es otra, contada por Elsa Serra, narradora profesional desde 1999 y mentora de este proyecto que quiere llevar historias, libros y sonrisas a estos lugares históricos. Se calcula que en la zona centro de Lisboa hay un 64% de ancianos. Elsa, la contadora de historias va a la casa de ancianos para leer y conversar

Elsa Serra es contadora de historias. Lo hace desde hace 17 años, pero normalmente es el público infantil que la acoge por escuelas y bibliotecas. Hace tres años, después de haber sido diagnosticada una artrosis en la cadera que la obligó a quedarse más tiempo en casa, tuvo tiempo para mirar alrededor y percibir que en el piso de abajo, vivía alguien en profunda soledad. “Tenía una vecina de 93 años que estaba todo el día sola. Tenía apoyo a domicilio, pero no había alguien que simplemente le hiciera compañía. Fui allí con ella y le leía un cuento”. A partir de ese momento, que se repitió a menudo, se dio cuenta de la carencia de alfabetización en su barrio y le surgió la pregunta: ¿Por qué no creo una biblioteca itinerante y llego a todos? La idea empezó a ganar forma en su cabeza. Quería llegar a aquellos que estaban solos, que no tenían acceso a los libros, principalmente a los ancianos. ¿Pero como? No podía simplemente llegar a la puerta de su casa y pedir entrar. Eso sonaría mal, tal vez hasta tuvieran miedo de recibir una extraña. Por eso, fue a la Junta de Freguesia de Santa María Mayor y presentó la idea: conocer a ancianos que vivían solos, crear una red de visitas y visitarlos para leer el periódico, una revista, un libro o simplemente estar presente para escucharlos.

A partir de ese momento, que se repitió a menudo, se dio cuenta de la carencia de alfabetización en su barrio y le surgió la pregunta: ¿Por qué no creo una biblioteca itinerante y llego a todos? La idea empezó a ganar forma en su cabeza. Quería llegar a aquellos que estaban solos, que no tenían acceso a los libros, principalmente a los ancianos. ¿Pero como? No podía simplemente llegar a la puerta de su casa y pedir entrar. Eso sonaría mal, tal vez hasta tuvieran miedo de recibir una extraña. Por eso, fue a la Junta de Freguesia de Santa María Mayor y presentó la idea: conocer a ancianosque vivían sólos, crear una red de visitas y visitarlos para leer el periódico, una revista, un libro o simplemente estar presente para escucharlos.

Pero el plan, que poco después se transformó en el proyecto “En la calle con historias – Una biblioteca para todos”, fue recibido con entusiasmo y, con el auxilio de una asistente social y del mediador comunitario comenzaron a seleccionar casos.”Las primeras visitas son siempre para conocer a la persona, sus intereses, lo que le gusta hacer. Sólo después vuelvo a visitar para leer”, comienza a explicar Elsa Serra, que cuenta que muchas de aquellas personas que viven solas ven en la lectura un pretexto para sentirse cerca de alguien y para conversar un poco. Cada visita es un momento único. “La conversación gira la mayoría de las veces alrededor de médicos y enfermedades, de la soledad … la lectura es una forma delicada de cambiar de tema”, dice, contando que le gusta llevar a leer pequeños cuentos con metáforas sobre la vida para “que se queden a pensar y reflexionar en lo que escuchan “.

 

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“Compartir historias, oírlas, nos hace bien y es muy constructivo. Más que un momento lúdico, es un momento que contribuye a construir la autoestima, principalmente en la construcción del lado más emocional y de los afectos “

Elsa Serra

 

Elsa Serra, autora de cinco libros, formadora, contadora en sesiones de cuentos promovidos por librerías, bibliotecas o escuelas y organizadora de talleres de escritura creativa para niños y adolescentes, con la ayuda de esta amiga que tenía el tuk-tuk del medio ambiente, amplió la dimensión social de su trabajo: “Queremos dar vida a los que están solos y no solos“, defiende Elsa, que quiere que este proyecto llegue a toda la población de los barrios históricos, ya sean ancianos, niños, familias o incluso refugios semicirculares.

 

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Con la biblioteca itinerante “Na Rua com Histórias”, inspirada en las antiguas bibliotecas itinerantes de la Fundação Calouste Gulbenkian, se quiere llevar la biblioteca a las estrechas calles de Lisboa, y detenerse, motivar a todos a salir de casa, y también ir al encuentro de los que viven solos, y que habitualmente no van a las bibliotecas, llevándoles libros, periódicos, revistas, leyendo en voz alta, con esperanza, afecto y creación de valor. Dar oportunidad a la transformación individual y social. “Hay mucha emoción. Al mismo tiempo que estoy promoviendo la lectura y la alfabetización, estoy contribuyendo al reencuentro de afectos de las personas que están solas“ cuenta Elsa.

El proyecto “En la calle con historias” todavía está en fase embrionaria. Elsa Serra pretende extender esta idea a otras parroquias y cuenta ya con algunos socios. “El objetivo es estar un día en cada barrio, hacer una visita semanal a esos lugares e intentar que las personas también, vengan con nosotros a la calle. Muchas de ellas tienen mucha vida, pero el cuerpo ya no corresponde y necesitan estímulos

 

Fuentes:

Tuk-tuk arranca como biblioteca nas zonas históricas Por Renata Lima Lobo Publicado en Time out. Segunda-feira 21 Maio 2018, 17:33

Elsa, a contadora de histórias que vai à casa de idosos para ler e conversar
OBSERVADOR 18 Dezembro 2016 Susana Otão.

Conéctese, colabore y comuníquese: informe sobre cómo las bibliotecas universitarias demuestran su valor

 

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Brown, K. and K. J. Malenfant (2018). [e-Book] Connect, Collaborate, and Communicate: A Report from the Value of Academic Libraries Summits, Chicago: ACRL, 2012.

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Una de las grandes preocupaciones de las bibliotecas en el siglo XXI es saber como demostrar el valor que proporcionan las bibliotecas y los bibliotecarios a sus comunidades para apoyar los objetivos de aprendizaje. ACRL presenta este libro blanco “Connect, Collaborate, and Communicate” con 5 recomendaciones para que los profesionales de las bibliotecas apoyen este objetivo.

 

Las bibliotecas como socios clave en la educación superior participan activamente en las estrategias de éxito de estudiantes e investigadores. Los profesionales de la información que trabajan en bibliotecas universitarias deben tener como uno de sus principales objetivos institucionales el fomento y facilitación de la adquisición de competencias informativas por parte de sus usuarios. Las habilidades de la información son vitales para el éxito del aprendizaje permanente de cualquier investigador o estudiante.

La Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación estadounidenses (ACRL) ha publicado un libro blanco titulado “Connect, Collaborate, and Communicate: A Report from the Value of Academic Libraries Summits”, que informa sobre dos encuentros organizados por National Leadership Collaborative Planning Grant from the Institute of Museum and Library Services.

El informe, elaborado conjuntamente por Karen Brown, profesora asociada de la Universidad Dominicana y Kara Malenfant, resume amplios temas sobre la naturaleza dinámica de la evaluación de la educación superior. A partir de estos temas, el informe presenta cinco recomendaciones para los profesionales de las bibliotecas :

  • Aumentar la comprensión de los bibliotecarios sobre el valor y el impacto de la biblioteca en relación con las diversas dimensiones del aprendizaje y el éxito de los estudiantes.
  • Articular y promover la importancia de las competencias de evaluación necesarias para documentar y comunicar el impacto de la biblioteca en el aprendizaje y el éxito de los estudiantes.
  • Crear oportunidades de desarrollo profesional para que los bibliotecarios aprendan a iniciar y diseñar evaluaciones que demuestren las contribuciones de la biblioteca al avance de la misión institucional y las metas estratégicas.
  • Ampliar las relaciones de colaboración para las actividades de evaluación con los grupos constitutivos de la educación superior y las partes interesadas conexas.
  • Integrar el uso de los recursos existentes de ACRL con las iniciativas de valor de la biblioteca.

 

Más allá de estas recomendaciones, el informe también articula un marco para la acción futura”, dijo Megan Oakleaf, copresidenta del comité del Valor de las Bibliotecas Académicas de ACRL y profesora asociada de la Escuela de Servicios de Información de la Universidad de Syracuse. “Este será un documento guía para avanzar en la discusión a nivel nacional y local.”

La nueva Biblioteca Central del Tecnológico de Monterrey ha sido reconocida como una de las mejores bibliotecas universitarias del mundo

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La nueva Biblioteca Central del Tecnológico de Monterrey ha sido reconocida como “La Mejor Biblioteca Universitaria del Mundo”  en los  Library Interior Design Awards 2018. (Premios de Diseño de Interiores de Bibliotecas 2018).- en la categoría de más de 30.000 pies, unos 3.000 metros cuadrados –

 

 

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El edificio, ubicado en la ciudad de Monterrey, en estado de Nuevo León, México, fue reconocida por la Asociación Internacional de Diseño de Interiores (IIDA) y la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA), ambas organizadoras del evento bienal que reconoce los logros en la estética, creatividad y funcionalidad del diseño interior de bibliotecas. El diseño de la biblioteca fue desarrollado por las firmas Sasaki Associates Inc, GLR Arquitectos, RDLP Arquitectos y Convirtus.

 

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Dentro del edificio de seis pisos, los estudiantes encuentran un auditorio abierto, un área de aprendizaje colectivo (Learning Commons) donde pueden aprender, trabajar en colaboración y aprovechar al máximo la información de los medios digitales. En esta biblioteca, los estudiantes también pueden pasar tiempo en la cafetería, la terraza, así como en algunas de las diversas salas de conferencias y exposiciones.

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La biblioteca tiene una capacidad para más de 350.000 libros y 2.500 usuarios. Su sistema de escaleras mecánicas y ascensores está diseñado para permitir la accesibilidad universal. En el exterior de la estructura, las sombrillas distribuyen la luz solar que entra en el edificio y el uso de cristal transparente permite que la luz entre en el interior, pero no el calor. También incluye persianas automáticas inteligentes.

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