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Palabras que cuidan: la Biblioteca Pública Municipal de la Chana como agente de salud mental para personas mayores a través de la lectoescritura y la narración oral

«Palabras que cuidan» en la Biblioteca Pública Municipal de la Chana

López Melguizo, Inmaculada. “Palabras que cuidan: la Biblioteca Pública Municipal de La Chana como agente de salud mental para personas mayores a través de la lectoescritura y la narración oral.” Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, no. 131 (enero-junio 2026): 65-80

Artículo

Inmaculada López Melguizo presenta el proyecto “Palabras que cuidan”, desarrollado en la Biblioteca Pública Municipal de La Chana (Granada), como una experiencia innovadora que sitúa a la biblioteca pública en el centro de las estrategias de promoción de la salud mental y del bienestar de las personas mayores. La autora parte de un contexto social marcado por el envejecimiento progresivo de la población, el incremento de los problemas de salud mental y el impacto creciente de la soledad no deseada y el aislamiento social. Frente a esta realidad, defiende que las bibliotecas pueden trascender su función tradicional de acceso a la información para convertirse en espacios de prevención, acompañamiento y cohesión comunitaria, utilizando la lectura, la escritura y la narración oral como herramientas terapéuticas y de inclusión social.

El programa está dirigido principalmente a personas mayores de 65 años, especialmente aquellas que viven solas o presentan situaciones de vulnerabilidad emocional, cognitiva o social. La propuesta metodológica se estructura como una intervención integral que combina actividades culturales, educativas y socioemocionales con el objetivo de favorecer el envejecimiento activo y mejorar la calidad de vida de los participantes. La iniciativa se apoya en un enfoque multidisciplinar en el que colaboran profesionales de la biblioteca, del ámbito sanitario, educativo y del voluntariado vecinal, reforzando la idea de que la biblioteca puede actuar como un auténtico nodo comunitario capaz de articular redes de apoyo y colaboración entre diferentes agentes sociales.

Inmaculada López Melguizo, en el centro, con un grupo de personas mayores en una de las actividades

Uno de los pilares fundamentales del proyecto es el programa “Lecturas que curan”, centrado en la lectura compartida en voz alta y en el uso de materiales adaptados mediante lectura fácil. La autora explica que la lectura en voz alta no solo favorece la comprensión lectora, sino que también estimula la memoria, la concentración, el enriquecimiento del vocabulario y la expresión oral. Además, destaca su capacidad para fortalecer los vínculos afectivos entre los participantes, despertar la imaginación y facilitar el acceso a la literatura a personas con dificultades visuales, lectoras o lingüísticas. La lectura compartida se convierte así en un instrumento de comunicación emocional y de creación de espacios seguros donde los mayores pueden compartir recuerdos, emociones y experiencias personales.

El segundo eje del programa, denominado “Palabras que sanan”, utiliza la escritura creativa y autobiográfica como vehículo para recuperar la memoria personal, reforzar la autoestima y ofrecer a las personas mayores la oportunidad de reconstruir y compartir su propia historia de vida. A través de ejercicios centrados en los recuerdos de la infancia, las personas y lugares significativos, las vivencias cotidianas o la transformación literaria de la experiencia personal, los participantes desarrollan capacidades expresivas al tiempo que fortalecen su identidad y preservan la memoria colectiva del barrio. El taller se desarrolla en un ambiente de respeto y ausencia de juicios, favoreciendo que cada persona encuentre las palabras necesarias para expresar su trayectoria vital.

La propuesta incorpora también un bloque específico de estimulación cognitiva, orientado al mantenimiento y mejora de funciones como la memoria, la atención, el lenguaje, el razonamiento y la orientación. Las actividades, planteadas mediante juegos, dinámicas grupales y ejercicios adaptados al nivel de cada participante, buscan reducir el aislamiento social y reforzar la integración comunitaria. El programa se complementa con sesiones de cinefórum que utilizan películas de temática literaria como punto de partida para el diálogo intergeneracional, la evocación de recuerdos y la expresión emocional, contribuyendo tanto al desarrollo del pensamiento crítico como al fortalecimiento de las relaciones sociales entre los asistentes.

Otro componente relevante del proyecto son los talleres de gestión emocional, orientados al aprendizaje de estrategias para afrontar el estrés, la ansiedad y el miedo. Estas actividades ayudan a identificar las sensaciones físicas asociadas a las emociones, comprender la relación entre cuerpo y mente y desarrollar habilidades de regulación emocional. Paralelamente, el programa promueve la narración oral mediante talleres donde las personas mayores recuperan el arte tradicional de contar historias, compartiendo recuerdos, leyendas, canciones y experiencias que fortalecen tanto su autoestima como la memoria colectiva de la comunidad. La grabación de estos testimonios en formatos escritos, sonoros y audiovisuales garantiza además su conservación como patrimonio cultural para generaciones futuras.

La dimensión comunitaria del proyecto se amplía mediante actividades culturales agrupadas bajo el nombre “Pasaporte de letras”, que incluyen visitas a museos, monumentos, librerías y conciertos con el propósito de fomentar la participación cultural, desarrollar la sensibilidad artística y reforzar el sentimiento de pertenencia al entorno. Asimismo, el programa “Puentes de vida” organiza encuentros entre personas mayores y estudiantes para favorecer el intercambio de conocimientos, valores y experiencias entre generaciones. Estas actividades persiguen reducir la soledad de las personas mayores, promover la empatía y el respeto entre jóvenes y mayores y fortalecer el tejido social de la comunidad mediante relaciones estables y significativas.

Los objetivos del proyecto se concretan en metas cuantificables relacionadas con la mejora del bienestar emocional, el fomento del hábito lector y escritor, el desarrollo de las capacidades cognitivas, la creación de vínculos sociales, la conservación de historias de vida y la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad emocional. Para evaluar el impacto se establecen indicadores específicos, como porcentajes de participación, mejoras en pruebas cognitivas, niveles de satisfacción, incremento de las relaciones sociales y creación de un archivo permanente de relatos personales.

Los resultados obtenidos muestran un elevado grado de cumplimiento de los objetivos previstos. La autora señala una mejora significativa del bienestar emocional en el 78 % de los participantes, un aumento de la autoestima, una reducción de la ansiedad y de la sensación de soledad, así como una mejora media del 22 % en ejercicios de memoria y atención. El 82 % participó activamente en las actividades de lectura y escritura y dos tercios manifestaron su intención de mantener estos hábitos tras finalizar el programa. Además, el 93 % estableció relaciones sociales significativas dentro del grupo y más de la mitad continuó reuniéndose de forma autónoma después de concluir las actividades, lo que evidencia la consolidación de redes de apoyo comunitario. El proyecto también permitió crear un repositorio digital con doce historias de vida grabadas, preservando así un valioso patrimonio de memoria colectiva.

López Melguizo sostiene que “Palabras que cuidan” demuestra que la biblioteca pública puede desempeñar un papel activo y eficaz como agente de salud comunitaria. La combinación de lectoescritura, narración oral, estimulación cognitiva, acompañamiento emocional y participación cultural constituye una estrategia preventiva capaz de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, fortalecer la cohesión social y combatir la soledad no deseada. La autora considera que el modelo es fácilmente replicable en otras bibliotecas públicas gracias a su bajo coste y al aprovechamiento de recursos ya existentes, recomendando ampliar la colaboración con los servicios sanitarios y sociales, incorporar materiales adaptados y mantener una programación estable que consolide a las bibliotecas como espacios de cuidado, bienestar y participación ciudadana.

Profesionales que han impartido los talleres y actividades:

Lecturas que curan que impartieron Andrea Villarrubia y Juan Mata.

El de escritura Palabras que sanan con Alejandro Pedregosa.

Gestión de estrés y emociones con la psicóloga Verónica Romero.

Visitas culturales con M. Teresa Hontoria de Granada Singular.

Estimulación cognitiva con Trinidad Ortiz

Documental a cargo de Marta Girón Adán.

-Voluntaria del proyecto:
Mercedes Morales (Cheles)

-Jose Antonio M. Muñoz
-Isabel María Morales Muñoz

Equipo sanitario encargado de la evaluación y seguimiento

-Inmaculada Gallardo García
-Miriam Huertas Barros
-Adrián García Barbarroja
-Celia Carmen Cuadrado Alburquerque

¿Se han convertido las personas mayores en los nuevos adictos a las pantallas?

CBC Radio. “Seniors’ Screen Time Is Catching Up with Younger Generations.” The Current, March 31, 2026. https://www.cbc.ca/radio/thecurrent/seniors-screentime-9.7144850

El tiempo que los adultos mayores pasan frente a las pantallas se está equiparando al de las generaciones más jóvenes. Las tendencias recientes sugieren que ahora son los hijos adultos quienes les dicen a sus padres que dejen los teléfonos.

Un reportaje del programa The Current de CBC analiza cómo las personas mayores en Canadá están incrementando notablemente su tiempo de uso de pantallas, especialmente teléfonos inteligentes, hasta acercarse a patrones tradicionalmente asociados con generaciones más jóvenes. El artículo muestra que el estereotipo del adulto mayor alejado de la tecnología está quedando obsoleto. El crecimiento en la adopción de smartphones, redes sociales y servicios digitales refleja un cambio cultural profundo: las personas mayores no solo usan tecnología, sino que la integran en su vida cotidiana.

Uno de los datos más significativos es el aumento de la posesión de teléfonos inteligentes entre mayores de 65 años. Según la pieza citada por CBC, en 2014 solo una minoría tenía smartphone, mientras que ahora la cifra supera ampliamente la mitad de ese grupo etario. Esto indica que la brecha digital generacional se está reduciendo con rapidez. Las razones son múltiples: los dispositivos son más intuitivos, muchas gestiones esenciales se realizan ya en línea y la presión social o familiar empuja a mantenerse conectados.

El reportaje destaca también el papel de la conexión social. Para muchas personas mayores, el móvil es una herramienta contra la soledad. Permite videollamadas con hijos y nietos, mensajes instantáneos, acceso a grupos comunitarios y seguimiento de amistades mediante redes sociales. Después de la pandemia, estas formas de comunicación se consolidaron como una necesidad más que como un lujo. La tecnología aparece así como un instrumento de acompañamiento emocional y mantenimiento de vínculos afectivos.

Otro aspecto relevante es el uso de pantallas como estimulación cognitiva y entretenimiento. Juegos mentales, lectura digital, noticias, vídeos, música, cursos en línea o aplicaciones de salud ayudan a mantener rutinas activas. En muchos casos, la tecnología facilita la autonomía personal: recordatorios de medicación, mapas, banca digital o compras a domicilio amplían la capacidad de vivir de manera independiente durante más tiempo.

Sin embargo, el reportaje no presenta una visión ingenuamente optimista. También advierte de los riesgos del uso excesivo: peor calidad del sueño, sedentarismo, sobreinformación, dependencia psicológica o sustitución de interacciones presenciales. Estos problemas no afectan solo a jóvenes; las personas mayores también pueden desarrollar hábitos poco saludables relacionados con la hiperconectividad. El debate, por tanto, ya no es si usan tecnología, sino cómo la usan y con qué equilibrio.

La conclusión de CBC apunta a una transformación social más amplia. El envejecimiento contemporáneo está dejando de asociarse exclusivamente con retiro analógico o desconexión digital. Las nuevas generaciones de mayores llegan a esa etapa con décadas de experiencia tecnológica previa y seguirán demandando servicios digitales accesibles. Esto obliga a gobiernos, empresas, bibliotecas y servicios públicos a diseñar herramientas inclusivas, sencillas y respetuosas con la diversidad funcional.

En conjunto, el reportaje desmonta prejuicios sobre la edad y la tecnología. Las personas mayores no están “fuera” del mundo digital: forman parte activa de él, y cada vez con más peso. El verdadero reto no es introducirlas en la tecnología, sino garantizar que esa tecnología mejore su bienestar, autonomía y participación social.

Informe sobre el panorama actual de los programas bibliotecarios para personas mayores.

ALA Public Programs Office. “New Landscape Report on the Current State of Library Programs for Older Adults.” Programming Librarian, March 24, 2026.

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La American Library Association (ALA), a través de su Public Programs Office, ha publicado un nuevo informe panorámico sobre la situación actual de los programas bibliotecarios dirigidos a personas mayores. El documento forma parte de la iniciativa Aging Together: An Evaluation of Library Programming for Older Adults, impulsada junto con la organización Knology y financiada por The John A. Hartford Foundation. El objetivo principal es comprender mejor cómo están respondiendo las bibliotecas al envejecimiento de la población y qué tipo de actividades ofrecen a este colectivo, cada vez más relevante en términos demográficos y sociales.

El informe destaca que las bibliotecas públicas desempeñan un papel esencial como espacios comunitarios para las personas mayores. No solo proporcionan acceso a libros e información, sino que también funcionan como lugares de encuentro, aprendizaje, bienestar y participación social. Para muchas personas jubiladas o en situación de soledad, la biblioteca representa un entorno seguro, accesible y estimulante donde mantenerse activas intelectual y emocionalmente. Esta función cobra especial importancia en sociedades donde aumenta la esperanza de vida y donde el aislamiento social se ha convertido en un problema creciente.

Según la revisión realizada, la mayor parte de los programas bibliotecarios para personas mayores se concentran actualmente en cuatro grandes áreas: ocio, aprendizaje permanente, salud y tecnologías digitales. En el ámbito del ocio aparecen clubes de lectura, actividades culturales, juegos y encuentros sociales. En el aprendizaje permanente se incluyen conferencias, talleres formativos y programas educativos. En salud destacan iniciativas sobre bienestar físico y mental, prevención o recursos asistenciales. Finalmente, la alfabetización digital ocupa un lugar cada vez más central, con cursos sobre uso de móviles, internet, banca electrónica o videollamadas, herramientas esenciales para la vida cotidiana contemporánea.

Uno de los hallazgos más importantes es que, aunque todavía existen pocos datos sistemáticos de evaluación, las evidencias disponibles indican que estos programas generan impactos positivos claros en tres dimensiones. En primer lugar, mejoran conocimientos, habilidades y actitudes, especialmente en competencias digitales o acceso a información sanitaria. En segundo lugar, contribuyen al bienestar físico, mental y emocional de los participantes. En tercer lugar, fortalecen la conexión social y el sentimiento de pertenencia comunitaria, reduciendo la soledad no deseada. Estos beneficios sitúan a la biblioteca como agente de salud comunitaria y cohesión social.

Sin embargo, el informe también señala importantes limitaciones. Muchas iniciativas se desarrollan de forma aislada, como proyectos puntuales o sesiones únicas, sin integrarse en estrategias sostenidas a largo plazo. Además, faltan herramientas específicas para medir el impacto real de estos programas en personas mayores, lo que dificulta identificar buenas prácticas replicables. La literatura profesional sigue siendo escasa y fragmentada, por lo que el sector necesita más investigación aplicada, mejores indicadores y modelos estables de intervención.

Otro aspecto relevante es que el estudio presta atención a áreas todavía poco desarrolladas pero fundamentales para el futuro: apoyo a cuidadores, recursos sobre final de vida, envejecimiento activo, accesibilidad y acompañamiento en procesos complejos de salud o dependencia. Esto refleja una visión más amplia de la biblioteca, entendida no solo como institución cultural, sino como infraestructura social capaz de responder a necesidades humanas diversas a lo largo del ciclo vital.

El documento de 44 páginas actúa como fase preliminar de un informe final previsto para febrero de 2027. Ese trabajo posterior ofrecerá una visión más detallada de lo que hacen actualmente las bibliotecas estadounidenses para atender a las personas mayores y propondrá recomendaciones prácticas y modelos transferibles. En este sentido, el informe actual constituye una llamada de atención: ante el envejecimiento de la población, las bibliotecas tienen una oportunidad estratégica para redefinir su misión social y convertirse en actores clave del bienestar comunitario.

Las bibliotecas ayudan a los mayores a mantenerse en forma

«How Libraries Help Seniors Stay Fit». EveryLibrary Action. Accedido 24 de octubre de 2024. https://action.everylibrary.org/how_libraries_help_seniors_stay_fit.

las bibliotecas se están posicionando como un recurso invaluable para los adultos mayores que buscan mantenerse activos, seguros y comprometidos con su salud. Estos programas, accesibles y adaptados, están ayudando a que las personas mayores puedan disfrutar de una vida más saludable y plena, demostrando que las bibliotecas son mucho más que simples lugares de lectura: son centros integrales de bienestar comunitario.

Las bibliotecas públicas han asumido un rol fundamental en ayudar a los adultos mayores a mantenerse activos mediante la organización de programas de ejercicio adaptados a sus necesidades. Con motivo del Día Nacional de los Ciudadanos Mayores, el 21 de agosto, se reflexiona sobre la importancia de que las instituciones públicas, incluidas las bibliotecas, acomoden las necesidades de los adultos mayores, entre las cuales destaca el mantener una rutina de ejercicio regular para preservar la salud.

Programas de Ejercicio en Bibliotecas

Muchas bibliotecas en todo el país han comenzado a organizar programas de ejercicio específicamente diseñados para personas mayores. Estos programas evitan los entrenamientos de alto impacto, como el levantamiento de pesas o ejercicios intensos de resistencia, que pueden ser peligrosos para los adultos mayores debido al riesgo elevado de lesiones. En su lugar, ofrecen alternativas de bajo impacto, que son seguras y efectivas para mantener el cuerpo activo. Entre estas opciones están el yoga, los estiramientos básicos y ejercicios cardiovasculares ligeros, como caminatas, que ayudan a mejorar la salud física y la resistencia a lesiones.

Un Espacio Seguro para Hacer Ejercicio

Uno de los obstáculos comunes que enfrentan los adultos mayores a la hora de mantenerse en forma es la incomodidad de ejercitarse en ambientes típicos de gimnasios, que pueden ser intimidantes y no siempre están adaptados a sus capacidades físicas. Las bibliotecas, al ofrecer estos programas, crean un ambiente acogedor, inclusivo y sin juicios, donde los adultos mayores se sienten cómodos para ejercitarse a su propio ritmo. Esto no solo promueve el bienestar físico, sino también la confianza y la dignidad de los participantes.

Accesibilidad para Todos

La accesibilidad es un aspecto clave en los programas de ejercicio de las bibliotecas. Con el envejecimiento, la movilidad tiende a disminuir, lo que hace que actividades como desplazarse a un gimnasio o salir a correr resulten difíciles o imposibles. Las bibliotecas, por su cercanía a los barrios y las comunidades, son una opción mucho más accesible. Esto elimina una de las barreras más significativas para los adultos mayores que desean mantenerse activos, pero que se ven limitados por la distancia o la falta de instalaciones adecuadas cerca de sus hogares.

La Importancia de los Programas Comunitarios en las Bibliotecas

El rol de las bibliotecas va mucho más allá de prestar libros. En la actualidad, están centradas en enriquecer la vida de sus comunidades mediante la implementación de programas que atienden diversas necesidades. Los programas de ejercicio para adultos mayores son solo un ejemplo de los esfuerzos de las bibliotecas para mejorar la calidad de vida de sus usuarios, ofreciendo actividades que promueven no solo la salud física, sino también el bienestar mental y social. A través de estos programas, las bibliotecas continúan consolidándose como espacios vitales para el desarrollo y el apoyo comunitario.

Biblioteca y mayores

López Melguizo, Inmaculada. Biblioteca y mayores: un proyecto inclusivo en la Biblioteca Pública Municipal de La Chana. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, n. 126 pp. 159-168

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Las bibliotecas públicas son instituciones con una clara vocación social, abiertas a todos los colectivos de su comunidad, de acceso libre y gratuito y han demostrado ser más que una simple colección de libros porque pueden llegar a cambiar vidas. La biblioteca, como institución promotora y facilitadora de derechos ciudadanos, aporta valor en la cualificación de los sujetos y colectivos que habitan en su territorio, incluidos los más desfavorecidos. Actualmente somos testigos de un gran cambio social y demográfico que se está produciendo en la mayoría de los países: el envejecimiento poblacional. Efectivamente, la sociedad se hace mayor y esto supone nuevos retos, pero también nuevas oportunidades para las bibliotecas públicas

Se expone el origen del proyecto Biblioteca y Mayores como proyecto inclusivo en la Biblioteca Pública Municipal de La Chana. Se detalla su origen, objetivos, agentes implicados, servicios, comunicación, evaluación y perspectivas de futuro del mismo.

Bibliotecas universitarias y formación permanente de las personas mayores: análisis de una experiencia en un entorno digital

Heredia Sánchez, Fernando. «Bibliotecas universitarias y formación permanente de las personas mayores: análisis de una experiencia en un entorno digital». Revista general de información y documentación 33, n.o 1 (2023): 281-98. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8995367.

Se examina una experiencia educativa llevada a cabo en un entorno digital, dirigida específicamente a personas mayores de 55 años y ofrecida por una biblioteca universitaria. El objetivo de esta experiencia fue contribuir a la mejora de las competencias mediáticas e informacionales de los participantes a través de un taller que abordaba el uso del catálogo de la biblioteca, el acceso a recursos electrónicos, así como la participación en redes sociales y canales de comunicación digital.

La tasa de participación en el taller alcanzó un 60,49% del total de personas inscritas, y las expectativas de los participantes fueron cumplidas en un alto grado, obteniendo una puntuación promedio de 4,68 sobre 5. A pesar de los resultados positivos, se identificaron algunas limitaciones en el desarrollo de la actividad, como la elección de la fecha para su realización, la existencia de una brecha de género en la participación y la falta de ofrecer formación complementaria.

Como conclusión, se destaca que la participación activa de las bibliotecas universitarias en la formación de personas mayores posee un valor estratégico. Esta labor se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente aquellos relacionados con la inclusión, el acceso a la información, el aprendizaje permanente, la lucha contra las desigualdades y la promoción del uso de las tecnologías.

Comportamiento informativo de personas mayores en México

Hernández Salazar, Patricia. Comportamiento informativo de personas adultas mayores en México. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información, 2022. 

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Este libro tiene como propósito explicar el comportamiento informativo de adultos mayores, la totalidad de los elementos que conforman sus acciones en relación con la información para realizar sus actividades cotidianas y afrontar los problemas que se les presentan. Para tal fin se exponen diversos asuntos: definiciones de envejecimiento, vejez y adulto mayor; organismos que han generado recomendaciones, planes y estrategias; situación de los adultos mayores en México (necesidades de información); las actividades que realizan habitualmente; sus problemas y los caminos que recorren para resolverlos (búsqueda y uso). El fundamento teórico es el enfoque cognitivo, la metodología es cualitativa, holística e interpretativa, se privilegió el acercamiento con las personas y las formas como se expresan, el diseño estuvo basado en el Modelo de Comportamiento Informativo de Wilson pues integra todos los campos de interés, y en las aportaciones de Todd sobre las transformaciones cognitivas que realizan las personas al utilizarla.

Más de 400 mayores aprenden a detectar estafas y a utilizar aplicaciones cotidianas

Ang, Shermaine. «Over 400 Seniors Learn How to Spot Scams, Use Everyday Apps at Smart Nation Grandparents’ Day Event». The Straits Times. 28 de noviembre de 2022. https://www.straitstimes.com/singapore/over-400-seniors-learn-how-to-spot-scams-use-everyday-apps-at-smart-nation-grandparents-day-event.

Más de 400 personas mayores aprendieron a utilizar aplicaciones cotidianas como PayLah y Singpass, así como a detectar señales de estafa, en un acto celebrado el lunes en la Biblioteca Nacional con motivo del primeDía de los Abuelos.

Asistieron a charlas y recibieron formación individualizada sobre el uso de los servicios públicos digitales en el acto organizado por Smart Nation Digital Government Office. El objetivo pretende que los mayores adopten la tecnología en su vida cotidiana.

El programa se basó en una encuesta realizada en septiembre por el organizador entre más de 100 singapurenses para averiguar qué quieren los mayores de los servicios digitales y cómo puede ayudar la tecnología a estrechar los lazos familiares.

Los resultados mostraron que los encuestados querían que la generación de más edad aprendiera a utilizar sus teléfonos inteligentes y a evitar estafas. Los encuestados también dijeron que actividades como hacer vídeos y digitalizar álbumes de fotos podrían fomentar las relaciones intergeneracionales. Los mayores de 60 años encuestados dijeron que no sabían qué aplicaciones utilizar para conectar con la generación más joven aparte de WhatsApp y que querían aprender más.

Es fácil perder el contacto con familiares que no han seguido el ritmo de los cambios. Y para algunos, seguir únicamente en el mundo analógico puede convertirse en un lugar cada vez más solitario. El apoyo de la familia es fundamental para que los mayores se adapten a la digitalización en su vida cotidiana.

Los mayores recibieron consejos sobre ciberseguridad en una charla el lunes. Entre ellos, tener una contraseña que sea una frase en lugar de una sola palabra, y no introducir información sensible en línea cuando se utiliza Wi-Fi gratuito, ya que los hackers podrían estar suplantando una red pública para obtener los datos de los usuarios.

También pueden acudir a centros comunitarios y bibliotecas públicas para sesiones individuales con un embajador digital.

Conectando Generaciones a través de la alfabetización digital en bibliotecas. Planeta Biblioteca 2022/11/16

 Conectando Generaciones a través de la alfabetización digital en bibliotecas. Planeta Biblioteca 2022/11/16

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A principios de 2018, una mujer mayor se acercó a una bibliotecaria (Vivivana Verón) de la Biblioteca Municipal de Santa Clara del Mar, «General José de San Martín», para hacer una pregunta sobre tecnología. Inesperadamente, un chico que se encontraba en ese momento en la biblioteca le respondió y resolvió su problema. Este acontecimiento dio lugar al inicio del programa «Conectándonos en la Biblioteca», que reúne a adolescentes de 14 a 18 años con personas mayores de 65 años. Este grupo de ancianos carecía de los conocimientos técnicos necesarios para mantener la comunicación con sus hijos y nietos que viven fuera de la zona, por ejemplo, el uso de un smartphone o la navegación por las redes sociales. Un proyecto reconocido por la IFLA.

Administración electrónica y personas mayores. Mejoras en el acceso y uso de la Administración electrónica por parte de las personas mayores.

Administración electrónica y personas mayores. Mejoras en el acceso y uso de la Administración electrónica por parte de las personas mayores. Fundación COTEC, 2022

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La falta de competencias digitales para realizar trámites por internet, no disponer de instrumentos para realizar dichos trámites o la falta de confianza en el entorno digital son algunas de las razones que impiden el uso de los servicios públicos digitales por parte de la población mayor de 65 años. Se trata de parte del análisis que recoge este estudio, Administración electrónica y personas mayores, elaborado por la Fundación Cotec para la innovación y la Universidad de Murcia. 

El proyecto, seleccionado en la Convocatoria PIA de Cotec de 2019, establece una serie de medidas para mejorar el acceso y uso de los servicios públicos electrónicos con el fin de reducir la brecha digital y aportar soluciones a situaciones de desigualdad, vulnerabilidad y exclusión social generadas por el proceso de digitalización.

El documento señala que, aunque el colectivo de las personas mayores se ha sumado al proceso de digitalización “desde posiciones retrasadas o de desventaja”, en la última década se ha observado un “crecimiento extraordinario en el porcentaje de personas mayores usuarias de internet”. Sin embargo, destaca que aún existe cerca de un 25% de personas mayores de 65 años que manifiestan no haber utilizado nunca internet, a partir de datos de Eurostat (2020). 

Respecto a la interacción con la Administración electrónica, el estudio recoge que “la evolución en la última década y, especialmente, en los últimos años marcados por la pandemia ha dado un impulso notable al uso de servicios públicos digitales por parte de las personas mayores”. El 29% de este colectivo ha hecho uso de ella en el año 2020, según datos de Eurostat. Sin embargo, este trabajo señala que las personas mayores no son autónomas para realizar este tipo de trámites en internet y se apoyan principalmente en su red sociofamiliar para realizarlos.