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ODILO se adjudica el concurso de proveedor de bibliotecas digitales para todas las bibliotecas públicas de Holanda

 

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ODILO ha anunciado que ha ganado el concurso internacional para proveer el servicio de préstamo digital y biblioteca digital inteligente al que podrán acceder 17 millones de holandeses.  El nuevo servicio lanzado por ODILO (ODILO 3.0) ofrecerá la primera solución que basada en inteligencia artificial  permite optimizar los recursos de la biblioteca y ofrecer el mejor contenido para cada usuario de forma inteligente y personalizada. Esta nueva adjudicación de un servicio de alcance nacional fortalece el liderazgo de ODILO como líder tecnológico para grandes redes de bibliotecas públicas y escolares donde la base de usuarios con acceso a sus servicios supera los 100 millones en Norteamérica, Latinoamérica, Europa y Australia. 

Actualmente más de 140 millones de lectores en 43 países utilizan la plataforma de esta empresa española que está apoyando programas de lectura a nivel nacional y bibliotecas públicas en economías desarrolladas y emergentes.

Nuestras soluciones son altamente atractivas, totalmente personalizadas, basadas en datos, inclusivas, trabajan online y offline, multidispositivo y centradas en e-learning.

Hoy colaboramos con más de 5,000 editoriales en todo el mundo para ofrecer más de 2 millones de títulos de libros electrónicos, audiolibros, videos, revistas, scorm, cursos y más, en más de 40 idiomas.

Durante 2019 Overdrive realizo más de 326 millones millones de préstamos de contenidos digitales en bibliotecas

 

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Según datos de Rakuten OverDrive, la plataforma líder de préstamo de contenidos digitales del mundo, un número récord de 73 sistemas de bibliotecas públicas en cinco países prestaron más de un millón de libros digitales a los lectores en 2019. Lograr este nivel sin precedentes de participación de los lectores: 45 sistemas de bibliotecas de ciudades o condados y 28 consorcios regionales o estatales. Ocho bibliotecas alcanzaron este hito del millón de libros por primera vez. Overdrive proporciona servicios a más de 43.000 bibliotecas y escuelas en todo el mundo.

 Los registros digitales de préstamo de libros de la red global OverDrive incluyen:

  • Total de prestamos digitales en bibliotecas y escuelas: 326 millones (+20% sobre 2018)
  • Ebooks prestados: 211 millones (+15%)
  • Audiolibros prestados: 114 millones (+30%, superando a los libros electrónicos por sexto año consecutivo)
  • Participaciones de libros electrónicos y audiolibros/en espera: 129 millones (+21%)
  • Prestamos para niños/género: 59 millones (+27%)
  • 73 sistemas de bibliotecas públicas en todo el mundo (+12%) prestaron más de 1 millón de libros digitales, incluyendo 22 sistemas con más de 2 millones de prestamos, cinco con más de 3 millones, cuatro con más de 4 millones, cinco con más de 5 millones y uno con más de 6 millones.
  • Nuevos usuarios de la biblioteca pública (digital): 5 millones (+12%)

 

Libros electrónicos más populares prestados por las bibliotecas en 2019:

  1. Where the Crawdads  by Delia Owens (Penguin Publishing Group)
  2. Becoming by Michelle Obama (Crown)
  3. Educated by Tara Westover (Random House Publishing Group)
  4. Nine Perfect Strangers by Liane Moriarty (Flatiron Books)
  5. Little Fires Everywhere by Celeste Ng (Penguin Publishing Group)

 

Audiolibros más populares prestados por las bibliotecas en 2019:

  1. Convertido por  Michelle Obama  (Penguin Random House Audio Publishing Group)
  2. Donde cantan los Crawdads  por  Delia Owens (Penguin Random House Audio Publishing Group)
  3. Educado por  Tara Westover  (Penguin Random House Audio Publishing Group)
  4. Chica, lávate la cara por Rachel Hollis ( Thomas Nelson )
  5. Harry Potter  y la piedra filosofal por JK Rowling (Pottermore Publishing)

 

El número de bibliotecas en España descendió un 2,7% entre 2016 y 2018 aunque aumentan los visitantes a las bibliotecas

 

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Estadística de Bibliotecas de 2018. Madrid:  Instituto Nacional de Estadística (INE), 2019.

Ver

 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de bibliotecas de España descendió un 2,7 por ciento entre 2016 y 2018 hasta alcanzar un total de 6.458, mientras que el número de usuarios inscritos se situó en 21,83 millones de personas, lo que supone una caída del dos por ciento en dos años, según muestra la Estadística de Bibliotecas de 2018 que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo el número de visitantes a las bibliotecas ha aumentado ligeramente desde 2016, aunque la tendencia desde 2012 es descendente.

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El 86,5 por ciento de las bibliotecas eran de titularidad pública. El número de bibliotecas públicas disminuyó un 0,8 por ciento respecto a 2016, mientras que las dependientes de la Administración Local bajaron un 0,5 por ciento y las de la Administración General del Estado un 3,4 por ciento. Por el contrario, las de la Administración Autonómica se redujeron un 7,0 por ciento.

Los usuarios de bibliotecas llevaron en préstamo 77,76 millones de documentos en 2018, un diez por ciento más que en 2016. De media, se prestaron 1,7 documentos por habitante y el libro fue el documento más solicitado (57,7%), aunque su demanda disminuyó un 5,3 por ciento. Por detrás del libro se sitúan los documentos en formato electrónico (17,7%) y los audiovisuales (10,6%).

Los fondos de libros electrónicos alcanzaron los 19,56 millones en 2018, lo que supone un aumento del 21,3 por ciento respecto a 2016, y acaparan el 6,7 por ciento del total de fondos, un punto más que en 2016. La siguiente gráfica representa cómo ha aumentado el número de préstamos de libros electrónicos.

Datos actualizados el 10 de diciembre de 2019

 

El éxito del préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas está llevando a largas esperas, hackeos por parte de los lectores y a la preocupación de los editores

 

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E-books at libraries are a huge hit, leading to long waits, reader hacks and worried publishers. The Washington Post By Heather Kelly November 2019

 

En las últimas dos décadas, los libros electrónicos han crecido y es posible leerlos en teléfonos inteligentes y dispositivos electrónicos como Kindle. Los libros digitales se venden en línea, normalmente a menos precio que sus contrapartes físicas. También son muy populares en los sistemas de bibliotecas públicas, donde los titulares de tarjetas pueden descargar múltiples libros electrónicos y audiolibros a sus dispositivos sin salir de casa. Pero, al igual que con los libros impresos de la biblioteca, también puede generar esperas de reserva a lo largo de semanas, y la imposibilidad de que los lectores puedan alargar los tiempos de préstamo para los títulos mayor demanda.

 

Aunque técnicamente un objeto digital puede prestarse un número infinito de veces, realmente son copias digitales; los libros electrónicos funcionan de manera diferente. Cuando una biblioteca quiere comprar un libro físico, paga el precio de venta que aprximadamente es de 12 a 14 dólares, o menos si se compra al por mayor. Un libro electrónico, sin embargo, tiende a ser mucho más caro porque el modelo es una licencia con un editor en lugar de comprarse directamente y para toda la vida, por lo que el precio de la licencia por lo general sólo cubre un número determinado de años o lecturas. es decir se pasa de un sistema propietario a un sistema licenciado, en el que un editor nos faculta para consultar ese contenido que no es nuestro.

Eso significa que para que una biblioteca dispusiera de las memorias de Prince recientemente publicadas “The Beautiful Ones” hubo que esperar cuatro semanas para disponer de este contenido en formato digital. Los bibliotecarios del condado de Cuyahoga, Ohio, informaron que había listas de hasta 13 semanas de espera para llevar en préstamo el libro de ensayos de Jia Tolentino, “Trick Mirror”. El inconveniente es que los tiempos de espera para los títulos suelen ser bastante largos, porque la gente recorre los catálogos y pone todo en reserva.

Las esperas de las listas de reserva de los libros electrónicos de la biblioteca, casi siempre son más largas que las de las copias impresas, lo que está llevando a algunos a algunos usuarios a recurrir a determinadas trampas, como pedir tarjetas de la biblioteca o números de tarjetas de otros usuarios que no utilizan el sistema para permitirles encontrar los libros más raros o más populares, con tiempos de espera más cortos.

Una biblioteca paga entre 40 y 60 dólares para licenciar un nuevo título de libro electrónico para adultos, que luego puede prestar a un sólo un usuario a la vez, imitando cómo funcionan los préstamo de libros impresos. Cada editor ofrece diferentes modelos de pago. En algún caso, una biblioteca sólo puede disponer de un libro electrónico durante dos años o 52 préstamos, lo que ocurra primero. Incluso, otros editores son aún más restrictivos y establecen sólo 26 préstamos por libro.

Según Steve Potash, director ejecutivo de OverDrive, que trabaja con más de 43.000 bibliotecas para negociar los precios con los editores y proporciona herramientas para gestionar las colecciones digitales, incluida la aplicación de biblioteca Libby. “Tenemos docenas de editores que compiten por que sus libros estén disponibles, a veces sin costo alguno, porque consideran claramente… que las bibliotecas sirven de mecanismos de promoción para los autores, su pico de ventas impresas, sus ventas de libros electrónicos crecen y también sus audiolibros”.

El mantenimiento de estas colecciones es costoso. En 2017, las bibliotecas gastaron el 27 por ciento de sus presupuestos de colecciones en material electrónico -que incluye libros electrónicos, bases de datos y otros contenidos digitales- frente al 54,8 por ciento en material impreso. Eso es más que el 16.7 por ciento gastado en contenido electrónico cinco años antes, según datos del Institute of Museum and Library Services, que maneja fondos federales para las bibliotecas públicas.

“Es una enorme cantidad de trabajo para nuestros bibliotecarios gestionar la colección de libros electrónicos, ya que los títulos expiran todos los días y tienen que decidir recomprarlos o dejarlos de tener”, dijo Jennifer Tormey, que dirige los servicios técnicos de la Des Moines Public Library.

Incluso con los precios más altos, algunos editores se oponen a la popularidad de los libros electrónicos de la biblioteca, diciendo que pueden estar perjudicando su negocio. Este mes, Macmillan, una de las cinco editoriales más grandes de los Estados Unidos, comenzó a aplicar un nuevo embargo para la venta de libros electrónicos a las bibliotecas públicas. Durante las ocho primeras semanas después de su publicación, las bibliotecas sólo pueden comprar una sola versión de cualquiera de los nuevos títulos. Después de ese tiempo de embargo, pueden comprar más copias, hasta entonces tienen que disponer de una sola. Eso está ralentizando aún más los tiempos de espera.

En respuesta, algunos sistemas de bibliotecas están boicoteando los libros electrónicos de Macmillan, y la American Library Association (ALA) dice estar considerando opciones legislativas.

Algunos lectores también están pasándose a servicios de suscripción de pago como Netflix para libros electrónicos, como Kindle Unlimited, Scribd, Bookmate y servicios adaptados a géneros específicos, como el servicio de suscripción a libros electrónicos románticos de Harlequin.

Los bibliotecarios dicen que los usuarios más propensos a ser lastimados por la restricción de Macmillan son personas como D.V. Thorn, un lector voraz que no puede salir de su casa y que la mayoría de su tiempo lo pasa en cama debido a varias discapacidades. Thorn ha leído y escuchado alrededor de 800 libros en lo que va de año a través de aplicaciones de préstamos electrónicos, y utiliza cuentas de distintas bibliotecas de  área para obtener los libros en tiempos de espera más cortos.

Incluso, algunos lectores de libros electrónicos están encontrando formas más creativas de aprovechar al máximo las bibliotecas. Por ejemplo, Scott McNulty, descarga los libros de la biblioteca y luego pone su dispositivo en modo avión. “De esta manera se puede leer un libro electrónico después de su fecha de vencimiento porque el Kindle tiene que estar conectado a la red para eliminar el libro”

Stacie Hewitt cuenta que siempre tiene un máximo de cinco libros en la aplicación Libby, y dado que varios libros pueden estar disponibles a la vez, utiliza regularmente la opción de “suspender la retención”, que la mantiene en la lista de espera sin tener que ir al final de la fila en su biblioteca local de Louisville.

Algunas personas entrevistadas por The Post admitieron que tomaron prestado el registro de la biblioteca de sus padres o se registraron bajo su propio nombre usando la dirección de un amigo, pero ninguno usó sus nombres por temor a perder el acceso a su fuente secreta de libros electrónicos.

Aunque, no siempre es necesario hacer trampas. Varios de los principales sistemas bibliotecarios ofrecen membresías a los residentes del estado, e incluso opciones pagadas para los lectores de otros estados. Por ejemplo, cualquier persona en Nueva York puede suscribirse a una “eCard” para acceder a la Biblioteca Pública de Brooklyn. La Biblioteca Pública de Los Ángeles cobra  50 dólares al año por una membresía de no residente, aunque los no residentes deben solicitar y renovar en persona.

También un complemento gratuito del navegador llamado Library Extension muestra la disponibilidad de libros de la biblioteca mientras se navega por los títulos de Amazon. Desde que el ingeniero de software Andrew Abrahamowicz, con sede en Seattle, construyó la herramienta hace ocho años, ha crecido hasta tener alrededor de 5.000 bibliotecas y más de 100.000 usuarios.

La existencia de los hackers que buscan trucos para alargar los libros que toman prestados de la biblioteca, o quienes intentan acortar los tiempos de espera de las reservas en sí mismos, pueden ser considerados como una evidencia clara de que el modelo de negocio de préstamos de libros electrónicos en bibliotecas está funcionando.

 

ALA denuncia a Amazon y Macmillan en respuesta a la investigación del Congreso sobre la competencia en los mercados digitales

 

 

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El informe cita precios abusivos, negación y retraso de las ventas a las bibliotecas por parte de las principales editoriales.

 

Las prácticas actuales de los editores y distribuidores de contenido en los mercados digitales limitan la capacidad de las bibliotecas para ofrecer servicios básicos, según un nuevo informe publicado por la American Library Association (ALA). En respuesta a una consulta del Comité de la Cámara de Representantes de EE. UU. Sobre el Subcomité Judicial de Derecho Antimonopolio, Comercial y Administrativo, el informe de ALA subraya que las prácticas de compañías como Amazon y Macmillan Publishers amenazan el derecho de los estadounidenses a leer qué y lo que elijan y que ponen en peligro otras libertades fundamentales de la Primera Enmienda. El informe insta a los legisladores a frenar las prácticas anticompetitivas de los actores del mercado digital.

El lanzamiento del informe se produce inmediatamente después de la campaña #eBooksForAll de ALA en protesta por el plan de Macmillan Publishers de restringir las ventas de libros electrónicos a las bibliotecas. De manera, que a partir del 1 de noviembre de 2019, las bibliotecas sólo podrán  comprar una copia del título de un libro electrónico recientemente publicado y deberán esperar ocho semanas para comprar copias adicionales. El embargo ha indignado a los defensores de las bibliotecas en Estados Unidos, con una gran repercusión en los medios de comunicación.

El informe también aborda la cuestión de los precios abusivos de los editores y los términos de licencia restrictivos para las bibliotecas. En los últimos 10 años, las bibliotecas han gastado más de 40 mil millones de dólares en la adquisición de libros electrónicos, y otros contenidos audiovisuales publicados por los editores. Para títulos populares de libros electrónicos, las bibliotecas pagan hasta cinco veces el precio que paga un consumidor individual y, a diferencia del individuo, las bibliotecas generalmente tienen acceso a un título de libro electrónico durante solo dos años.

Los términos de licencia restrictivos para la transmisión de música y contenido audiovisual en bibliotecas presenta desafíos de acceso similares. Las licencias de transmisión suelen estar limitadas al uso personal y no permiten el préstamo o la conservación de la biblioteca.

El informe también señala que el mercado para las bibliotecas que compran contenido académico y de investigación es particularmente sombrío. Al igual que muchas otras publicaciones, las revistas académicas esenciales para la investigación han transitado en gran medida a formatos digitales en los últimos 25 años. Al mismo tiempo, el mercado de revistas académicas ha experimentado una enorme consolidación. En el mercado de libros de texto universitarios, tres compañías — Pearson, Cengage y McGraw-Hill — representan el 85 por ciento de la industria. Además, a pesar de las mejoras de costos que ofrece la tecnología digital, los precios de los libros de texto han aumentado tres veces la tasa de inflación en las últimas dos décadas. Los planes para fusionar Cengage y McGraw-Hill Education crearán aún más concentración en la industria, dice ALA.

Por lo que ALA continuará buscando opciones legislativas, de defensa y legales para garantizar que todos tengan acceso al contenido creativo por el cual las bibliotecas ya pagan un precio muy alto.

 

eBiblio, el servicio de préstamo de libros electrónicos en bibliotecas llega al millón de préstamos

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Mientras que los modelos de comercialización de libros electrónicos de venta al público acumulan casi un lustro de cifras negativas, los préstamos digitales a través de las Bibliotecas Públicas del Estado se consolidan. Así en 2018 los préstamo de libros electrónicos en bibliotecas desde la plataforma eBiblio superaron el millón de transacciones con un total de 1.029.232 préstamos frente a los 510.888 de 2017, lo que supone un incremento del 101% respecto al año anterior, con una media de más de 12 préstamos por usuario.

Desde el año 2014, cuando se puso en marcha esta plataforma, el incremento tanto en préstamos como en número de lectores ha sido continuo con un total registró 85.227 usuarios distintos, un incremento de usuarios del 53% respecto al año anterior.

La colección de eBiblio es el servicio de préstamo online gratuito de contenidos digitales — libros, audiolibros, periódicos y revistas — de las bibliotecas públicas españolas dispone de una colección de 20.092 títulos, un incremento del 52% en el último año a disposición de los lectores con un total de 493.966 licencias.

 

Las bibliotecas tienen un impacto positivo en la venta de libros electrónicos

 

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Kozlowski, Michael. Libraries positively impact retail ebook sales
GodEreader , september 23, 2019

Ver original

Existe un sentimiento cada vez más negativo de que cuando las bibliotecas prestan libros impresos o electrónicos, canibalizan las ventas de libros al por menor. Esta es la razón por la que Macmillan dio el paso sin precedentes de permitir a las bibliotecas sólo una copia digital de sus nuevos libros electrónicos y embargaron copias adicionales hasta ocho semanas después. Bibliotecas y distribuidores como Overdrive, Bibliotheca y Hoopa han declarado públicamente que esto no es así. Lo que los editores no se dan cuenta de que hay una enorme población de usuarios de bibliotecas que terminan comprando el libro electrónico.

El CEO de OverDrive, Steve Potash, respondió a las afirmaciones de que las bibliotecas estaban impactando el comercio minorista en un artículo en un blog, citando fuentes independientes que prueban que el préstamo de libros digitales en bibliotecas tiene un efecto positivo en las ventas minoristas.

Rebecca Miller escribió una columna reciente en Library Journal citando datos reales que apoyan el impacto positivo de las bibliotecas en la venta de libros en Journal’s Generational Reading Survey 2019:

  • El 42 por ciento de los adultos estadounidenses encuestados informaron que habían comprado el mismo libro que habían tomado prestado previamente de una biblioteca, un número que se eleva al 60 por ciento entre los milenials
  • El 70 por ciento informó que había comprado otro libro de un autor cuyas otras obras habían tomado prestadas de una biblioteca, un número que se incrementa del 75.4, 76.1 y 77.2 para la Gen X, Gen Z y milenials, respectivamente.

Booknet Canada publicó su informe anual, llamado Borrow, Buy, Read: Library Use and Book Buying in Canada, y encontró que “aquellos que habían tomado prestado un libro de una biblioteca y comprado uno en el último año compraron un promedio de tres libros por mes, mientras que aquellos que habían comprado un libro pero dijeron que nunca habían visitado una biblioteca compraron menor cantidad de libros, con 2.6 compras al mes”.