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Shelfie: hazte una foto con tus libros y obtén un libro gratuito o un descuento importante en la versión digital

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Shelfie

http://www.shelfie.com/

Shelfie es una aplicación que permite a los usuarios tomarse una foto con su biblioteca y obtener libros electrónicos y versiones de audiolibros o de libros físicos que ya poseen de forma gratuita o a bajo costo. La aplicación también ofrece recomendaciones personalizadas basadas en la idea de que las mejores recomendaciones generalmente provienen de una imagen completa de los libros que los lectores ya poseen con una foto poersonal (o selfie) de su estante.

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Hudson, el directo gerente de Shelfie  recuerda la idea de Shelfie le vino durante una discusión con un amigo.En algún momento durante su conversación, el amigo de Hudson dijo que deseaba que hubiera una manera de obtener versiones digitales de sus libros impresos en su teléfono. Aquello le pareció una buena idea a Hudson, quien entonces empezó a pensar en ello más específicamente, acerca de la transferibilidad de los archivos de música y cómo podría aplicar esa idea a los libros.

Por otra parte otro amigo, Joe Hill, autor, escritor de cómics e hijo de Stephen King  quería encontrar una empresa que le proporcionara a los lectores libros electrónicos gratuitos siempre que compraran libros físicos, así que, naturalmente, él twitteó sobre ello. Alguien respondió diciendo que la compañía ya existía: Shelfie. Hill descargó la aplicación y tomó una foto de un libro que Shelfie había catalogado (dado que Shelfie no tenía muchos editores registrados en ese momento, Hudson atribuyó esto a la serendipia.) Hill preguntó a su editor, HarperCollins, si la empresa podría proporcionar  sus libros de esta manera, y HarperCollins le dio a Shelfie su lista completa.

Aunque Shelfie en su web ha cesado en sus operaciones, va a continuar funcionando con el apoyo de Kobo hasta marzo de 2017, tal como anuncia su web. De todos modos nos parecía importante reseñarlo como una idea innovadora. Si bien las apps ya no están disponibles ni en IOs, ni en Android.

24symbols: el Spotyfy de los libros

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24symbols se basa en un modelo freemium (publicidad+suscripción). es decir lectura gratuita a cambio de la presencia de publicidad contextual no intrusiva,, más la posibilidad de contratar una suscripción mediante el modelo premiun para leer sin publicidad. Más o menos la formula aplicada para la música por Spotyfy pero en este caso a los libros en español.

Se trata de una es una plataforma de lectura que no permite el acceso al fichero completo con el contenido y, en ese sentido, no facilita la copia ilegal. Lo que permite medir el número exacto de accesos a cada página. Así el contenido es accesible libremente, pero de forma controlada dentro de una comunidad bajo registro; y ese control permite distribuir los ingresos entre los autores y editores de forma acorde al éxito de sus contenidos.

Siendo además una plataforma para la promoción de editoriales y autores, ya que posibilita la lectura de libros gratis, pero con un modelo de negocio que puede representar una alternativa realista y factible para las editoriales, que va a permitir generar un retorno económico del usuario digital, a la vez que hace posible la convivencia con los modelos de negocio tradicionales.

Tom Kabinet sitio web de libros electrónicos usados

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https://www.tomkabinet.nl/

Tom Kabinet es un sitio web de libros electrónicos usados con sede en Holanda, que se estableció por primera vez durante el verano de 2014. Tom Kabinet media entre vendedores y compradores de libros electrónicos usados. Un usuario puede vender desde esta página web libros en formato ePub., por lo que sólo acepta libros en formato ePub con marca de agua digital (soft DRM), y sin DRM (Hard DRM), que permite que puedan leerse en todos los dispositivos que acepten este formato, ya que la facilidad de comercialización de los libros en ePub, es mayor que por ejemplo los archivos PDF o libros electrónicos con protección Hard DRM.

El precio máximo de venta al publico por libro son 2 euros + créditos

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Mediación y desintermediación en los entornos digitales: nuevos actores y nuevas funciones en la cadena del libro electrónico

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Cordón, José-Antonio; Alonso-Arévalo, Julio. “Mediación y legitimación cultural: la impronta de las redes sociales”. Anuario ThinkEPI, 2012, v. 6, pp. 264-268

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Las redes sociales se están erigiendo en un elemento nuclear en los sistemas de acreditación literaria y profesional configurando no sólo una nueva forma de gestación de opiniones, sino también una estructura informativa que organiza las reglas del medio. Su organización, sintaxis y normas internas condicionan la forma de participación, adquiriendo tal importancia que lo que no encaja en las mismas no existe como producto cultural.

El mercado del libro electrónico está experimentando transformaciones significativas que afectan a toda la cadena de producción editorial, determinando cambios de posición y de funciones en las tareas tradicionales de autoría, intermediación y distribución. En una economía tradicional los elementos de la cadena revisten un carácter de inmutabilidad en la que cada uno de los eslabones ocupa un lugar determinado por el anterior, y responsable del siguiente. En el ámbito del libro la exigencia de la publicación implica necesariamente a un autor, un editor, un impresor, un distribuidor y, en la mayoría de los casos, aunque no de manera necesaria, un lector. Se trata de un sistema en el sentido tradicional del término, tal y como lo definiera Bertalanffy, en el que el conjunto de los elementos se explican y se completan necesariamente para alcanzar un objetivo final, la edición de una obra, en una relación marcada por la verticalidad. En una economía virtual o en red cada uno de los actores puede entrar en relación con el resto sin la necesaria intervención del conjunto de los elementos considerados globalmente, sin que importe la posición que ocupe en el sistema. Esta configuración permite introducir el concepto de desintermediación, cuyas inferencias representan un poderoso revulsivo en el mundo digital. Mientras que en el modelo tradicional la publicación pasa necesariamente por la figura del editor que es quien concede crédito y visibilidad a una obra, de tal manera que el binomio autor-editor es indisoluble, en el digital esta relación adquiere una vertiente polifacética ampliando el elenco de posibilidades que se abren para el autor y su obra. El modelo se bifurca y se fragmenta en múltiples expectativas susceptibles de erigirse en referentes si el mercado sanciona la viabilidad de las mismas. De esta forma un autor puede decidir conservar la relación con su editor o dirigirse directamente a un distribuidor digital. Puede autoeditarse a través de un sitio web personal o convertirse en su propio distribuidor buscando el apoyo de librerías digitales.

La edición digital ha abierto sus puertas a miles de autores noveles rechazados por el sistema tradicional de publicación que han visto como editoriales y distribuidoras digitales les ofrecen la posibilidad de publicar sus obras. Y no se trata de compañías desconocidas que buscan hacerse un hueco en el mercado con nuevas ofertas creativas, sino grandes emporios como Amazon que ha creado la Kindle Digital Text Platform, donde los neófitos pueden colgar y vender sus obras, o Apple que a través de Ibookstore desarrolla el mismo servicio. Barnes and Noble hace lo propio y la tendencia es la misma en el resto de sitios. Estas iniciativas hacen tambalear la posición del editor tradicional y su poder de selección, producción y distribución del libro, pero también elimina una función esencial del circuito editorial, como es la de filtro o embudo que permite articular controles de calidad entre todo aquello que se pretende publicar. De tal manera, la capacidad de discriminación se desplaza de la producción (función editorial) a la recepción (función crítica), siendo el lector el que ha de articular sistemas de valoración que le permitan recuperar la función perdida.

El editor, por su parte, tampoco necesita del distribuidor. Un editor puede distribuir a sus autores o asumir las funciones que en el modelo analógico estaban completamente diferenciadas (Gil; Jiménez, 2010). Por otra parte, en el modelo analógico la única estrategia posible para la pequeña y mediana editorial es la de la diferenciación de sus productos, lo que redunda en un reforzamiento de su imagen de marca. La visibilidad de un producto está en estrecha relación con el grado de receptividad que es capaz de despertar en el usuario (motivaciones de compra que despierta una marca editorial determinada) pero también por factores derivados como son la presencia continuada en los expositores de una librería o los espacios publicitarios de los medios de comunicación, que actúan como “recordatorios” subliminales de la existencia de la gama de productos asociados. Pero las estrategias de diferenciación son muy difíciles de sostener sin unas inversiones para las que están imposibilitados los pequeños editores y sin las cuales la ocupación de un espacio comercial tiende a debilitarse. Lo que el modelo digital permite es la multiplicación de los espacios de intervención para el editor posibilitando la inmersión de la obra en los espacios múltiples del marketing viral y las redes sociales. Precisamente este es uno de los aspectos en los que los editores más han evolucionado en los últimos años.

Pero lo realmente novedoso es la aparición de empresas que no responden exactamente a los modelos anteriores, como los agregadores, que difieren considerablemente del papel de los distribuidores tradicionales. Su cometido es la creación y mantenimiento de colecciones de libros electrónicos y otros materiales de tal manera que puedan ser consultados y leídos por los usuarios finales mediante suscripción o compra. La creación y mantenimiento de estas colecciones representa la participación de un número variable de instituciones intermediarias. Entre estas están aquellas que adquieren los derechos a los editores para transformar o distribuir los contenidos en forma digital, y las bibliotecas que compran los derechos de acceso para los miembros de las instituciones a la que pertenecen en determinadas condiciones. Las bibliotecas, generalmente, no son propietarias de los contenidos, sólo están licenciadas para su consulta por los editores, que mantienen el copyright de los mismos.

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Evolución de los nuevos modelos de negocio en la era digital

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EVOLUCIÓN DE LOS NUEVOS MODELOS DE NEGOCIO EN LA ERA DIGITAL. Madrid:Dosdoce, 2015

Texto completo

El objetivo es mostrar a los profesionales del mundo del libro -ya sean editores, agentes, autores, libreros o bibliotecarios- un amplio análisis sobre los modelos de negocio existentes en Internet para que puedan determinar las oportunidades de negocio y los beneficios derivados de cada uno de ellos.

Recommendmeabook.com : plataforma de recomendaciones de libros no condicionadas por la portada

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http://www.recommendmeabook.com/

La gente juzga a menudo si leer un  libro o comprarlo por la imagen de su cubierta. Es cierto que existe un estilo de cubierta bien definido para cada tipo de género (romántico, terror, novela de autor… ) . Este sitio web quiere disuadir al lector que se inclina que se ve condicionado a tomar una decisión de compra o lectura centrándose únicamente en la portada en lugar de en el contenido. Por eso cuando buscamos un texto accedemos a un capítulo en el que podemos leer, aumentar el tamaño de la letra y finalmente, si así lo deseamos ver la cubierta del libro.

Recommendmeabook.com es un nuevo motor de descubrimiento de libros electrónicos que se centra principalmente en libros electrónicos, tanto en venta, gratuitos y de código abierto.

Normalmente la gente utiliza las cubiertas de los libros como una de las principales fuentes para comprar o leer un contenido, de esta manera, en recommendmeabook.com cuando se visita el sitio se accede directamente  a un capítulo alkeatorio en el cual se puede leer el texto sin ningunas nociones preconcebidas. Si nos gusta lo que hemos leído, podemos revelar el autor y la portada del libro y tomar una decisión de compra no condicionada por el diseño de la portada.

Se puede utilizar la tecla de flecha hacia la izquierda o hacia la derecha del teclado para ir al siguiente libro, o deslizar hacia la izquierda en un dispositivo móvil, o pulsando en “Next Book”. También permite cambiar el tamaño de la fuente mediante el botón de la tripe AAA que encontramos arriba.

Algunos editores daneses se niegan a vender libros electrónicos destinados al préstamo digital en bibliotecas

 

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A diferencia de un libro impreso, una sola copia de un libro electrónico podría potencialmente ser leído simultáneamente por muchos usuarios desde cualquier lugar. Así, una de las principales preocupaciones de los editores es que el préstamo de ebook en las bibliotecas pueda erosionar las ventas de libros. Para contrarrestar esto, muchos editores insisten en términos que reproducen aspectos del préstamo del libro impreso. Algunos de estos términos puede ser necesarios y tolerables, al menos temporalmente, para eliminar los miedos percibidos por los editores de cara a fomentar la venta de libros electrónicos a las bibliotecas. Otros cuestionan que la exigencia por parte de los usuarios que plantean cada vez más una mayor demanda de libros electrónicos será positiva para los usuarios y perjudicial para la percepción de la biblioteca como servicio.

Al igual que ocurriera en 2013-14 en Estados Unidos cuando varias de las llamadas Big Five (entonces seis) se negaron a seguir desarrollando modelos de negocio para el préstamo digital en bibliotecas o a poner importantes restricciones o subidas de precio, los editores daneses están planteando medidas similares ante el éxito de eReolen aduciendo que el préstamo digital afecta negativamente y repercute directamente sobre las ventas, ya que si el libro está disponible gratis en una biblioteca, las personas no pagan por él. Se calcula que el 67% de los libros electrónicos leídos en Dinamarca son prestados por las bibliotecas, esta cifra ronda en 72% en la vecina Suecia.

En 2015 Politikens Forlag la tercera editorial más grande de Dinamarca, retiró completamente sus libros de las bibliotecas. En enero de 2016 Gyldendal, otra gran editorial retiró sus libros de las bibliotecas. Puestos a buscar soluciones a esta situación, en búsqueda de un equilibrio natural entre el sector público y el mercado privado, los editores han comenzado a hacer campaña para introducir límites y reducir el número de préstamos realizados por las bibliotecas.Algunas editoriales han abogado por poner embargos temporales de 6 o 12 meses para que las bibliotecas puedan tener  las novedades en el catálogo o incluso complicar el sistema de préstamo. Aunque claramente esta política no es la más adecuada.

Es bien cierto que los libros electrónicos ofrecen muchas ventajas sobre los libros impresos y un enorme potencial para cambiar la forma en que interactuamos con los medios de comunicación. Estas ventajas, sin embargo, vienen acompañadas de una serie de desafíos e incertidumbres. La transición digital también ha agravado la capacidad de las bibliotecas para recopilar,organizar, mantener y facilitar el acceso a la información y recursos.

En este contexto, parece lógico que los proveedores de libros electrónicos traten de encontrar modelos de compra que sean atractivos para las bibliotecas intentando a la vez proteger los contenidos de la piratería y así generar, o al menos proteger, su fuente de  ingresos. Como resultado, hay una gran variedad de opciones disponibles para aquellas bibliotecas que deseen crear colecciones de libros electrónicos a través de plataformas de préstamo digital. Sin embargo esta amplia variedad de modelos también crea un entramado complejo para la gestión por las bibliotecas. En la situación actual, hay una necesidad de desarrollar acuerdos con las organizaciones de los editores sobre las condiciones normalizadas de licencia, que permitan a las bibliotecas poner a disposición, en condiciones razonables y justas, de sus usuarios todas las obras publicadas en formatos electrónicos elegidos por la biblioteca.

En Estados Unidos ante una situación similar respecto a la disponibilidad y condiciones de títulos de libros electrónicos en las bibliotecas, las asociaciones profesionales y bibliotecas pasaron a la acción. El principal medio de persuasión para desbloquear la situación fue concretar programs piloto, que los editores vieron que a la larga eran rentables. Por otra parte, las bibliotecas pueden atraer a los consumidores a los libros, y en este sentido es importante el papel de las bibliotecas en la detectabilidad y en apoyo de los editores y autores. El descubrimiento es mejor cuando los sistemas de bibliotecas están mejor diseñados, y cuando los clientes que utilizan más libros, compran más libros. Las bibliotecas tienen mucho que ofrecer para ayudar a conectar a los autores y los lectores, por ello los editores tienen que visualizar a la biblioteca como un agente necesario y un punto más de negocio, que proporciona visibilidad a sus contenidos. Los lectores de la biblioteca son también son compradores de libros y valoran el papel que las bibliotecas desempeñan en la conexión de lectores con autores. Las bibliotecas pueden ofrecer acceso a todo el catálogo de la editorial (incluidos los libros aún no adquiridos) como una manera de conectar a los lectores con ofertas adicionales. Esto también reforzaría la integración. Mediante la adición de un vínculo “ ¡Cómpralo ya!” en el catálogo de la biblioteca, las bibliotecas pueden generar ventas adicionales para la editorial.

Aunque bibliotecas y editores tengan diferencias importantes sobre la comercialización de libros electrónicos, se puede llegar a un intercambios de opiniones y experiencias significativas y productivas, que permitan desbloquear una situación crítica, con importantes. En ello ha sido importante el mantenimiento de una actitud abierta a la negociación por parte de unos y otros, y las acciones de las bibliotecas, grupos y asociaciones en defensa de la lectura digital.