El informe publicado por la Library Publishing Coalition (LPC) analiza la situación actual del personal y la capacidad operativa de los programas de edición en bibliotecas académicas, a partir de los resultados de una encuesta sectorial reciente. El objetivo principal del estudio es comprender cómo están estructurados estos servicios de publicación, qué tipos de perfiles profesionales los sostienen y cuáles son los principales retos organizativos en un contexto de creciente demanda de producción editorial en abierto dentro de las bibliotecas universitarias.
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la persistencia de modelos de dotación de personal reducidos y altamente variables entre instituciones. La mayoría de los programas de publicación en bibliotecas operan con equipos pequeños, frecuentemente combinando personal bibliotecario profesional con personal de apoyo, estudiantes o contrataciones temporales. Aunque en algunos casos se observa un ligero incremento en los recursos humanos dedicados a estas funciones, el crecimiento no es proporcional al aumento de la carga de trabajo editorial, que incluye la gestión de revistas, monografías, recursos educativos abiertos y otros formatos digitales.
El informe subraya también la dependencia estructural de las bibliotecas respecto a recursos internos de la institución, especialmente presupuestos generales de biblioteca, lo que limita la posibilidad de expansión estable de los equipos. Esta situación se traduce en una alta carga de trabajo para el personal existente, que debe asumir simultáneamente tareas técnicas, editoriales, de asesoramiento a autores y de gestión de plataformas digitales. Como consecuencia, la sostenibilidad de muchos programas de publicación depende en gran medida de la flexibilidad del personal más que de estructuras consolidadas de crecimiento.
Otro aspecto destacado es el papel creciente del personal no permanente, como estudiantes de grado o posgrado, que desempeñan funciones de apoyo en la producción editorial. Si bien esta práctica permite ampliar la capacidad operativa, también introduce desafíos en términos de continuidad, formación y retención del conocimiento institucional, especialmente en programas que requieren competencias técnicas específicas en edición digital y gestión de plataformas de acceso abierto.
El informe concluye que el campo de la edición bibliotecaria se encuentra en una fase de expansión funcional pero no necesariamente estructural. Es decir, las bibliotecas están ampliando sus servicios editoriales y su impacto en la comunicación científica, pero sin un crecimiento equivalente en recursos humanos estables. Esta tensión entre expansión de servicios y limitación de personal se identifica como uno de los principales retos estratégicos del sector en los próximos años, especialmente en el contexto del acceso abierto y la transformación digital de la publicación académica.
En noviembre de 2025, Ithaka S+R puso en marcha la versión más reciente de la Encuesta de Bibliotecas de EE. UU. (US Library Survey). Desde 2010, esta encuesta se ha aplicado cada tres años a decanos y directores de bibliotecas en instituciones postsecundarias de cuatro años, sin fines de lucro, en los Estados Unidos. El objetivo es examinar cómo conceptualizan su trabajo: qué priorizan, cómo navegan la toma de decisiones y cómo alinean la biblioteca con las metas de sus instituciones matrices. El ciclo de 2025 examina las perspectivas de los líderes sobre el papel fundamental de la biblioteca, su gobernanza y las dimensiones clave de su estrategia y operaciones. El estudio continúa explorando áreas establecidas del trabajo bibliotecario en estos dominios, al tiempo que amplía el alcance de la investigación para incluir áreas de influencia emergentes, como la inteligencia artificial (IA) generativa, los avances en el ecosistema de comunicación académica y la gestión del cambio.
Hallazgos Clave
Los líderes operan bajo restricciones financieras y de personal sostenidas. Al igual que en ciclos anteriores, la mayoría de los encuestados citan la falta de recursos financieros como la principal limitación para realizar cambios en sus bibliotecas. Las cancelaciones previstas de paquetes de revistas, sumadas a la reducción de personal, significan que las bibliotecas también ven limitada su capacidad para mantener funciones básicas.
La IA está reconfigurando las prioridades, pero su adopción sigue siendo desigual. Los líderes anticipan una mayor demanda de instrucción en alfabetización sobre IA, recapacitación del personal y salvaguardas para la integridad de la investigación. Sin embargo, muchas bibliotecas aún no han integrado la IA en sus operaciones internas, citando la capacidad limitada o falta de experiencia del personal, preocupaciones éticas y prioridades contrapuestas.
Brecha en la percepción del valor. Aunque la mayoría de los líderes se sienten seguros de su capacidad para articular la propuesta de valor de la biblioteca, menos de ellos creen que este valor sea reconocido por los administradores de alto rango. Además, solo el 31 por ciento está de acuerdo en que participa en los procesos clave de toma de decisiones a nivel de campus.
El aprendizaje estudiantil y la alfabetización informacional son prioridades casi universales, pero la confianza en su impacto es menor. Casi todos los líderes identifican el fomento del aprendizaje de los estudiantes, la promoción del pensamiento crítico y el apoyo a la alfabetización informacional como prioridades centrales. Sin embargo, proporciones menores expresan confianza en la eficacia de la biblioteca o en su reconocimiento como líder del campus en estas áreas.
Las inversiones en iniciativas de acceso abierto han disminuido. Desde la última vez que se realizó la encuesta, la proporción de líderes que priorizan los acuerdos transformativos disminuyó del 38 al 26 por ciento. La proporción que prioriza la transición de su gasto de suscripciones hacia inversiones abiertas también cayó drásticamente del 45 al 23 por ciento.
Aumentan las preocupaciones sobre la privacidad de los datos de los usuarios. La mitad de los líderes están preocupados por el acceso de terceros a datos de nivel individual, alcanzando el punto más alto desde que se planteó esta pregunta por primera vez en 2019.
Nuevas contrataciones centradas en tecnología y éxito estudiantil. Aproximadamente un tercio de los encuestados planea contratar personal para roles de IA y aprendizaje automático (machine learning). Otras áreas de crecimiento esperado incluyen instrucción y alfabetización informacional, evaluación, éxito estudiantil, comunicación académica y gestión de datos de investigación.
El informe analiza de forma empírica cómo la inteligencia artificial está transformando los flujos de trabajo en bibliotecas académicas, especialmente en dos áreas críticas: la creación y gestión de metadatos (mediante Alma Metadata Assistant) y el apoyo a la elaboración de guías docentes y listas de lectura (a través de Leganto Syllabus Assistant). El estudio se basa en entrevistas en profundidad con profesionales de 11 instituciones académicas internacionales, lo que permite observar efectos reales de la IA en contextos de trabajo cotidianos, más allá de la teoría o la experimentación tecnológica.
Uno de los hallazgos centrales es la reducción significativa del tiempo dedicado a tareas manuales y repetitivas. Las bibliotecas participantes reportan una disminución de entre el 30% y el 60% en tareas como la transcripción de metadatos, la normalización de registros o el procesamiento inicial de listas de lectura. Este cambio no solo acelera los procesos, sino que también incrementa la capacidad operativa sin necesidad de ampliar los recursos humanos, llegando a multiplicar por dos o cuatro la productividad en determinados flujos de trabajo.
El informe subraya también una mejora notable en la consistencia y estandarización de los datos bibliográficos. La IA permite reducir la variabilidad derivada de la diversidad de fuentes y formatos de entrada, generando registros más homogéneos y preparados para su validación profesional. En este sentido, la tecnología no sustituye el juicio experto del personal bibliotecario, sino que desplaza su actividad hacia tareas de mayor valor añadido, como la revisión crítica, la validación de excepciones o la toma de decisiones complejas.
Otro aspecto relevante es la aceleración del ciclo de trabajo entre la recepción de información y su disponibilidad para los usuarios. El estudio indica que entre el 50% y el 60% de las listas de lectura procesadas con herramientas de IA pueden estar disponibles de forma casi inmediata tras el procesamiento inicial, reduciendo significativamente los cuellos de botella tradicionales en los servicios bibliotecarios.
Desde una perspectiva organizativa, el informe interpreta estos cambios como un proceso de reconfiguración del trabajo bibliotecario. La IA desplaza parte del esfuerzo desde tareas operativas hacia funciones de supervisión, análisis y mejora de la calidad de los datos. Esto implica una transformación del perfil profesional, en la que las competencias críticas, la curación de información y la supervisión de sistemas automatizados adquieren mayor relevancia que la producción manual de registros.
En conjunto, el estudio concluye que la adopción de IA en bibliotecas académicas no constituye únicamente una mejora incremental de eficiencia, sino una reestructuración progresiva de los flujos de trabajo, con impacto directo en la productividad, la calidad de los datos y la redistribución de las funciones del personal. Esta transformación se enmarca en una tendencia más amplia de integración de la IA en los sistemas académicos y de investigación, donde las herramientas inteligentes pasan a formar parte de la infraestructura operativa de las instituciones.
An infographic comparing AI chatbots, search engines, and libraries as information resources.
Lund, Brady D., Zoe Abbie Teel, Ting Wang, et al. “Artificial Intelligence (AI) and Information Seeking: A Comparative Exploration of AI Chatbots, Search Engines, and Library Resources as Information Sources among University Students.” Journal of Librarianship and Information Science (OnlineFirst, 2026). https://doi.org/10.1177/09610006261438484
El artículo retrata un momento de transición en el ecosistema informativo universitario. La IA no ha desplazado a Google ni a las bibliotecas, pero ya se ha incorporado de forma visible a las rutinas académicas. Su papel es complementario, aunque en expansión, especialmente entre estudiantes jóvenes e internacionales. Para las bibliotecas y universidades, el reto no consiste en resistirse al cambio, sino en liderarlo: integrar la IA de forma ética, crítica y conectada con recursos académicos de calidad.
Este estudio analiza cómo los estudiantes universitarios de Estados Unidos están integrando la inteligencia artificial generativa en sus prácticas de búsqueda académica. A partir de una encuesta electrónica respondida por 236 estudiantes de perfiles diversos, los autores comparan el uso, preferencia y satisfacción con tres grandes fuentes de información: motores de búsqueda tradicionales (como Google), recursos bibliotecarios universitarios y herramientas de IA conversacional como ChatGPT. El trabajo parte de la idea de que la irrupción de la IA está modificando profundamente la ecología informacional en la educación superior, alterando la manera en que los estudiantes localizan, evalúan y utilizan información.
Los resultados muestran que los motores de búsqueda siguen siendo la herramienta dominante para tareas académicas, tanto por frecuencia de uso como por preferencia inicial al comenzar una investigación. Casi la mitad de los estudiantes indicaron que Google o buscadores similares son su primera opción, mientras que el resto se divide entre los recursos de biblioteca y la IA. Sin embargo, la IA ya ocupa un lugar significativo: solo un 15% declaró no haberla usado nunca para fines académicos, mientras que cerca del 10% la utiliza diariamente. Esto indica que la IA no ha sustituido aún a las herramientas tradicionales, pero sí se ha convertido en una pieza estable del repertorio informacional estudiantil.
Uno de los hallazgos más relevantes es la existencia de diferencias demográficas marcadas. Los estudiantes más jóvenes muestran mayor inclinación hacia la IA como punto de partida en sus búsquedas, mientras que los mayores prefieren claramente las páginas web de bibliotecas universitarias. Asimismo, los estudiantes internacionales utilizan la IA con mucha mayor frecuencia que los estudiantes nacionales estadounidenses. De hecho, recurren menos a los recursos bibliotecarios y más a herramientas de IA, lo que los autores interpretan como posible consecuencia de barreras idiomáticas, desconocimiento del entorno bibliotecario estadounidense o búsqueda de interfaces más accesibles y conversacionales.
En cuanto a la percepción de calidad, los buscadores tradicionales siguen obteniendo mejores puntuaciones globales que la IA en relevancia y satisfacción de resultados. Los estudiantes consideran especialmente eficaces a los buscadores para noticias recientes, meteorología e información laboral. En cambio, la IA obtiene valoraciones más competitivas cuando se trata de ayuda académica, preparación de exámenes, comprensión inicial de un tema o generación de instrucciones para realizar tareas. Esto sugiere que los usuarios perciben fortalezas diferenciadas: el buscador como herramienta de acceso a fuentes actualizadas y múltiples perspectivas, y la IA como asistente para sintetizar, orientar o explicar.
El estudio también demuestra una relación clara entre uso frecuente y satisfacción con la IA. Cuanto más emplea un estudiante estas herramientas, mayor es su percepción de utilidad. Los usuarios intensivos valoran especialmente la IA para tareas educativas, estudio y resolución de procedimientos. Esto puede indicar un aprendizaje progresivo del uso eficaz de la herramienta o una adaptación de expectativas a sus capacidades reales. Los autores advierten, no obstante, que esta relación también podría fomentar dependencia acrítica si los estudiantes aceptan respuestas sintéticas sin contrastarlas con fuentes primarias.
Desde la perspectiva bibliotecaria, el artículo plantea implicaciones estratégicas de gran interés. Las bibliotecas universitarias no deberían contemplar la IA únicamente como una amenaza competitiva, sino como una oportunidad para rediseñar sus servicios. Proponen desarrollar sistemas de descubrimiento apoyados en IA conectados directamente con colecciones licenciadas, bases de datos y contenidos académicos fiables. De este modo, las bibliotecas podrían ofrecer experiencias conversacionales semejantes a ChatGPT, pero sustentadas en recursos evaluados y legales. También subrayan la necesidad urgente de programas de alfabetización informacional y alfabetización en IA, enseñando a los estudiantes a verificar respuestas, identificar sesgos, contrastar perspectivas y comprender límites de los modelos generativos.
Los autores reconocen algunas limitaciones metodológicas. La muestra estaba sobrerrepresentada por estudiantes de posgrado, internacionales y vinculados a ciencias de la computación e información, lo que puede inflar los niveles generales de adopción tecnológica. Además, el estudio se basa en autoinformes y no en observación directa del comportamiento real. Por ello recomiendan investigaciones futuras con muestras más representativas, entrevistas cualitativas y estudios experimentales que analicen cómo los estudiantes combinan IA, buscadores y biblioteca ante necesidades concretas de información.
Apéndice. Encuesta sobre IA y búsqueda de información
1. ¿Cuál de las siguientes opciones describe mejor tu especialidad académica? a. Artes – bellas artes, música, danza, fotografía b. Humanidades – filosofía, historia, literatura, lenguas c. Ciencias Sociales – psicología, sociología, economía, educación, biblioteconomía d. Ciencias Naturales – biología, química, matemáticas, ecología, ingeniería e. Ciencias de la Computación – informática, ciencia de la información, ciencia de datos, IA f. Empresa – administración, hostelería, sistemas y ciencias de la decisión, marketing
2. ¿Cuál es tu nivel académico actual? a. Estudiante de grado b. Estudiante de máster c. Estudiante de doctorado
3. ¿Cuál es tu edad? a. 18–25 b. 26–30 c. 31–35 d. 36 o más
4. ¿Cuál es tu género? a. Mujer b. Hombre c. No binario d. Otro
5. ¿Cuál describe mejor tu situación como estudiante? a. Estudiante nacional b. Estudiante internacional
6. Pensando específicamente en tus actividades académicas y/o experiencias de investigación, indica con qué frecuencia utilizas cada una de las siguientes fuentes de información (nunca, menos de una vez al mes, mensualmente, semanalmente, diariamente): a. Libros b. Revistas científicas c. Actas de congresos d. Recursos web e. Bases de datos bibliotecarias f. Comunicaciones personales g. Herramientas de IA generativa
7. Pensando específicamente en tus actividades académicas y/o experiencias de investigación, ¿qué grado de confianza tienes en que encuentras toda la información necesaria sobre un tema cuando utilizas los siguientes recursos? (nada confiado, poco confiado, neutral, bastante confiado, muy confiado): a. Libros b. Revistas científicas c. Actas de congresos d. Recursos web e. Bases de datos bibliotecarias f. Comunicaciones personales g. Herramientas de IA generativa
8. ¿Cuál de las siguientes interfaces preferirías utilizar al comenzar tu búsqueda de información? a. Página principal de la biblioteca b. Google/motor de búsqueda c. Chatbot de IA/modelo de lenguaje grande
9. ¿Cuántas veces has realizado las siguientes actividades durante el último mes? a. Visitado la biblioteca universitaria, utilizado la web de la biblioteca o accedido a recursos bibliotecarios mediante enlaces web. b. Utilizado Google u otro motor de búsqueda similar para actividades o tareas universitarias. c. Utilizado una herramienta de IA para actividades o tareas universitarias.
10. Al realizar una tarea concreta de búsqueda de información relacionada con estudios o investigación, ¿con qué frecuencia recurres a los siguientes enfoques? (nunca, raramente, a veces, a menudo, siempre): a. Utilizar solo un motor de búsqueda tradicional b. Utilizar solo un chatbot de IA/ChatGPT c. Primero utilizar un motor de búsqueda tradicional y después un chatbot de IA/ChatGPT d. Primero utilizar un chatbot de IA/ChatGPT y después un motor de búsqueda tradicional
11. Pensando en la información que buscas en tu vida diaria, ¿qué probabilidad hay de que uses un motor de búsqueda tradicional para lo siguiente? (muy improbable, algo improbable, ni probable ni improbable, algo probable, muy probable): a. Encontrar información relacionada con empleo b. Encontrar información relacionada con estudios c. Aprender más sobre un tema que estudias d. Consultar el tiempo e. Ponerte al día con noticias recientes f. Crear chistes o historias g. Crear un conjunto de instrucciones para completar una tarea
12. Pensando en la información que buscas en tu vida diaria, ¿qué probabilidad hay de que uses chatbots de IA/ChatGPT para lo siguiente? (muy improbable, algo improbable, ni probable ni improbable, algo probable, muy probable): a. Encontrar información relacionada con empleo b. Encontrar información relacionada con estudios c. Aprender más sobre un tema que estudias d. Consultar el tiempo e. Ponerte al día con noticias recientes f. Crear chistes o historias g. Crear un conjunto de instrucciones para completar una tarea
13. Cuando buscas cada uno de los siguientes tipos de información, ¿con qué frecuencia un motor de búsqueda es capaz de generar una respuesta relevante? Nota: relevante significa únicamente que proporciona información pertinente sobre el tema, no necesariamente que sea exacta o satisfactoria para ti. (nunca, no muy a menudo, con cierta frecuencia, muy a menudo, siempre): a. Encontrar información relacionada con empleo b. Encontrar información relacionada con estudios c. Aprender más sobre un tema que estudias d. Consultar el tiempo e. Ponerte al día con noticias recientes f. Crear chistes o historias g. Crear un conjunto de instrucciones para completar una tarea
14. Cuando buscas cada uno de los siguientes tipos de información, ¿con qué frecuencia un chatbot de IA/ChatGPT es capaz de generar una respuesta relevante? Nota: relevante significa únicamente que proporciona información pertinente sobre el tema, no necesariamente que sea exacta o satisfactoria para ti. (nunca, no muy a menudo, con cierta frecuencia, muy a menudo, siempre): a. Encontrar información relacionada con empleo b. Encontrar información relacionada con estudios c. Aprender más sobre un tema que estudias d. Consultar el tiempo e. Ponerte al día con noticias recientes f. Crear chistes o historias g. Crear un conjunto de instrucciones para completar una tarea
15. Cuando buscas cada uno de los siguientes tipos de información, ¿con qué frecuencia un motor de búsqueda tradicional es capaz de generar una respuesta satisfactoria? Nota: una respuesta satisfactoria es aquella que cubre completamente la información que necesitas y con la que quedas satisfecho/a. (nunca, no muy a menudo, con cierta frecuencia, muy a menudo, siempre): a. Encontrar información relacionada con empleo b. Encontrar información relacionada con estudios c. Aprender más sobre un tema que estudias d. Consultar el tiempo e. Ponerte al día con noticias recientes f. Crear chistes o historias g. Crear un conjunto de instrucciones para completar una tarea
16. Cuando buscas cada uno de los siguientes tipos de información, ¿con qué frecuencia un chatbot de IA/ChatGPT es capaz de generar una respuesta satisfactoria? Nota: una respuesta satisfactoria es aquella que cubre completamente la información que necesitas y con la que quedas satisfecho/a. (nunca, no muy a menudo, con cierta frecuencia, muy a menudo, siempre): a. Encontrar información relacionada con empleo b. Encontrar información relacionada con estudios c. Aprender más sobre un tema que estudias d. Consultar el tiempo e. Ponerte al día con noticias recientes f. Crear chistes o historias g. Crear un conjunto de instrucciones para completar una tarea
Two staff members digitizing archival documents in a university library lab
McManus, Ramsey. Digital Preservation Policies in University Libraries: A Content Analysis. Honors Thesis, The University of Southern Mississippi, 2026. Difundido por Aquila Digital Community. Reseñado en InfoDocket, 3 de mayo de 2026 https://aquila.usm.edu/honors_theses/1095/
El documento aporta una contribución valiosa al demostrar que las políticas de preservación digital son un indicador concreto del grado de preparación de las bibliotecas universitarias ante los desafíos del futuro. El estudio evidencia avances significativos, pero también inconsistencias y zonas de mejora. Su mensaje implícito es claro: en la universidad contemporánea, preservar digitalmente no es opcional. Es una condición necesaria para garantizar memoria institucional, continuidad del acceso científico y responsabilidad con las generaciones futuras
Este trabajo aborda una cuestión central para el futuro de las bibliotecas universitarias: cómo garantizar que los recursos digitales permanezcan accesibles, íntegros y utilizables a largo plazo. En un entorno donde colecciones, tesis, artículos, archivos institucionales y materiales nacidos digitales crecen de forma constante, la preservación digital deja de ser una tarea técnica secundaria para convertirse en una responsabilidad estratégica. El estudio examina específicamente las políticas públicas de preservación digital disponibles en línea en bibliotecas universitarias, evaluando hasta qué punto estas instituciones explicitan sus compromisos, prioridades y procedimientos.
La investigación parte de una idea fundamental: disponer de políticas claras y accesibles fortalece la capacidad institucional para preservar el patrimonio digital. Una política no es solo un documento administrativo, sino una declaración formal que establece qué materiales se preservan, bajo qué criterios, con qué recursos y mediante qué métodos. Sin esta base, las decisiones pueden depender de actuaciones improvisadas, discontinuidad organizativa o respuestas parciales ante emergencias tecnológicas. Por ello, McManus considera que la transparencia documental es un indicador importante de madurez institucional en materia de preservación digital.
El análisis compara el contenido de diversas políticas utilizando criterios reconocidos profesionalmente dentro del campo de la preservación digital. Entre ellos destacan el alcance de la preservación (qué tipos de materiales cubre la institución), las prácticas de metadatos, los controles de integridad, la redundancia del almacenamiento y las estrategias de migración de formatos. Estos elementos son esenciales porque la preservación digital no consiste simplemente en guardar archivos, sino en asegurar autenticidad, recuperabilidad y legibilidad futura pese al paso del tiempo y a la obsolescencia tecnológica.
Uno de los resultados más relevantes del estudio es la existencia de niveles muy desiguales de exhaustividad entre unas bibliotecas y otras. Algunas políticas muestran un enfoque robusto y detallado, con responsabilidades definidas, revisión periódica y procedimientos técnicos claros. Otras, en cambio, presentan declaraciones genéricas, escasa concreción o ausencia de información sobre procesos críticos. Esta heterogeneidad sugiere que muchas universidades reconocen la importancia del problema, pero no todas han desarrollado todavía marcos plenamente maduros para afrontarlo.
El trabajo también revela diferencias en el grado de transparencia pública. No todas las instituciones publican sus políticas de manera visible o fácilmente accesible. Esto es significativo porque una política abierta no solo orienta internamente a la organización, sino que transmite confianza a investigadores, estudiantes, financiadores y usuarios externos. Cuando una universidad publica sus compromisos de preservación, comunica que considera los objetos digitales parte de su patrimonio académico duradero y no simples recursos temporales.
Especial atención merecen los metadatos y la verificación de integridad. Sin metadatos consistentes, incluso archivos conservados físicamente pueden perder valor informativo por falta de contexto, autoría, fecha o relaciones documentales. Del mismo modo, sin controles de integridad —como sumas de verificación y monitorización periódica— los archivos pueden corromperse silenciosamente. El hecho de que estas dimensiones aparezcan de forma desigual en las políticas estudiadas muestra que todavía existe una brecha entre el discurso institucional y la complejidad real de la preservación digital.
Otro aspecto clave es la migración de formatos. Los archivos digitales dependen de software y hardware específicos; un documento perfectamente almacenado puede volverse inutilizable si el formato queda obsoleto. Las políticas más avanzadas contemplan migraciones planificadas, monitorización tecnológica o estrategias de emulación. Las más débiles tienden a omitir estos riesgos, lo que podría comprometer el acceso futuro a tesis electrónicas, repositorios institucionales o colecciones audiovisuales.
En perspectiva más amplia, este estudio conecta con una preocupación creciente en el sector bibliotecario internacional: evitar una “edad oscura digital” en la que parte del conocimiento producido en las últimas décadas desaparezca por negligencia técnica u organizativa. Bibliotecas universitarias de referencia, como las de Minnesota, Cambridge o York, han desarrollado marcos específicos donde integran auditoría, selección documental, niveles de preservación y revisión continua, lo que muestra el camino hacia modelos más sólidos.
Este trabajo presenta y analiza el proyecto «Be Careful», una iniciativa pedagógica y de investigación desarrollada en el contexto de la educación superior en Portugal. El objetivo central del proyecto es capacitar a los estudiantes universitarios con competencias críticas de alfabetización informacional y mediática para identificar y combatir la desinformación (noticias falsas, sesgos cognitivos y manipulación de datos).
El texto analiza cómo, pese a que muchos estudiantes universitarios pertenecen a generaciones acostumbradas al uso cotidiano de tecnologías digitales, ello no implica necesariamente que posean competencias avanzadas para evaluar críticamente la información que consumen. Los autores señalan que el entorno informativo actual está marcado por la sobreabundancia de contenidos, la circulación de noticias falsas y la influencia de algoritmos que refuerzan creencias previas mediante las llamadas “burbujas de filtro”. Esta situación supone un desafío tanto para la formación académica como para la participación ciudadana responsable.
Ante este panorama, el proyecto Be Careful se plantea como una iniciativa educativa destinada a fortalecer la alfabetización mediática e informacional del alumnado universitario. Para ello, comienza con un diagnóstico inicial que permite conocer el nivel de conciencia de los estudiantes frente a la desinformación y detectar carencias en sus hábitos de búsqueda, selección y validación de fuentes. Esta fase resulta esencial para adaptar posteriormente las acciones formativas a las necesidades reales de los participantes.
Uno de los ejes centrales del proyecto son los talleres prácticos, orientados a enseñar estrategias concretas de verificación de datos. En estas sesiones se trabajan técnicas de fact-checking, análisis crítico de titulares sensacionalistas, identificación de sesgos en mensajes digitales y evaluación de la autoridad y fiabilidad de autores y sitios web. El objetivo no es solo transmitir herramientas técnicas, sino promover hábitos intelectuales basados en la prudencia, la duda razonada y la contrastación de evidencias.
El programa también contempla la elaboración de Recursos Educativos Abiertos (REA), como guías, materiales didácticos y contenidos reutilizables, con el fin de facilitar que otras instituciones académicas puedan replicar la experiencia. Esta dimensión abierta amplía el alcance del proyecto y favorece la cooperación entre universidades, bibliotecas y profesionales de la información interesados en combatir la desinformación desde la educación superior.
El documento concede especial relevancia al papel de las bibliotecas universitarias y de los bibliotecarios como agentes formativos clave. Lejos de limitarse a funciones tradicionales de gestión documental, se les reconoce como mediadores expertos capaces de enseñar competencias informacionales, acompañar procesos de investigación y fomentar una relación crítica con la información digital.
Finalmente, los autores concluyen que la lucha contra la desinformación exige un esfuerzo continuo e interdisciplinario. La experiencia del proyecto demuestra que integrar estas competencias en el currículo universitario mejora notablemente la capacidad de los estudiantes para localizar información científica rigurosa, diferenciar fuentes fiables de contenidos engañosos y desenvolverse con mayor autonomía en un entorno mediático complejo. En consecuencia, la alfabetización informacional se presenta no solo como una destreza académica, sino como una condición necesaria para la salud democrática de las sociedades contemporáneas.
La entrevista de Radio USAL a María Andrea Arredondo Avendaño, directora del sistema de bibliotecas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC, Chile), y a Morella Rodríguez, consultora en Gestión Documental, ofrece una visión amplia sobre los desafíos actuales de las bibliotecas universitarias en América Latina. A través de once preguntas, se abordan cuestiones estratégicas como la transformación digital, la evolución de los usuarios, la gestión de colecciones híbridas, las nuevas competencias profesionales, la implementación tecnológica, la ciencia abierta y el rediseño de espacios bibliotecarios.
La entrevista muestra a la biblioteca universitaria como una institución en plena transformación digital, orientada a apoyar la docencia, la investigación y la innovación, con usuarios que demandan acceso rápido, remoto y personalizado a la información; predominan estudiantes y docentes habituados a entornos digitales, mientras las colecciones físicas y electrónicas conviven según criterios de uso, coste y pertinencia académica. También se destaca que el personal bibliotecario necesita nuevas competencias tecnológicas, analíticas y formativas, y que la gestión debe alinearse con la estrategia institucional. La implantación de la plataforma FOLIO aparece como un paso clave hacia una administración más moderna y flexible, al tiempo que la biblioteca asume un papel central en proyectos de Ciencia Abierta, repositorios y difusión del conocimiento. Además, los espacios físicos se rediseñan para favorecer el trabajo colaborativo y el estudio flexible, proyectándose una biblioteca futura más inteligente, conectada y estratégica en la generación y transferencia del conocimiento.
El título resume una reivindicación central: las bibliotecas universitarias no deben limitarse a reaccionar ante la irrupción de la IA, sino participar activamente en la toma de decisiones institucionales. La propuesta sugiere que las bibliotecas poseen experiencia histórica en alfabetización informacional, organización del conocimiento, privacidad, acceso equitativo y evaluación crítica de fuentes, competencias especialmente valiosas en el contexto de la inteligencia artificial generativa.
Esta visión supone un cambio profundo respecto a los enfoques tradicionales. Durante años, las bibliotecas fueron consideradas principalmente proveedoras de recursos documentales y servicios de apoyo. Sin embargo, la expansión de la IA las sitúa en una posición estratégica para liderar debates sobre uso ético de datos, sistemas algorítmicos, transparencia de modelos, propiedad intelectual, competencias digitales y diseño de políticas institucionales. El mensaje implícito es que quien controla la información y sabe mediar críticamente con ella debe estar presente en las mesas donde se decide el futuro digital del campus.
La sesión plenaria de clausura, Aprovechando el renacimiento de los datos para el descubrimiento científico, fue impartida por Manish Parashar, figura destacada en computación científica y estrategia institucional en IA. El concepto de “renacimiento de los datos” alude al crecimiento exponencial de volúmenes de información científica generados por sensores, simulaciones, repositorios abiertos, experimentos automatizados e inteligencia artificial. Esta abundancia de datos está transformando la forma de investigar en prácticamente todas las disciplinas.
La conferencia plantea que el dato ya no es solo un subproducto de la investigación, sino un recurso estructural comparable a los laboratorios o bibliotecas físicas. Para aprovechar este nuevo escenario se requieren infraestructuras avanzadas: almacenamiento escalable, computación de alto rendimiento, interoperabilidad, curación de datos, metadatos consistentes y políticas sólidas de acceso y reutilización. También se necesitan profesionales capaces de conectar ciencia, tecnología y gobernanza. En ese sentido, las bibliotecas académicas vuelven a aparecer como actores clave, especialmente en gestión de datos de investigación y preservación digital.
El programa general del encuentro refuerza además la idea de comunidad profesional orientada a la colaboración. Según CNI, las reuniones de membresía sirven para compartir proyectos, analizar políticas tecnológicas y catalizar nuevas iniciativas entre instituciones diversas. No se trata solo de un congreso académico, sino de un espacio donde se construyen agendas comunes para el futuro de la información en la educación superior.
Desde una perspectiva bibliotecaria, la primavera de 2026 evidencia tres tendencias principales. En primer lugar, la biblioteca pasa de gestora documental a agente estratégico de transformación digital. En segundo lugar, la alfabetización en IA y datos se convierte en una extensión natural de la alfabetización informacional clásica. En tercer lugar, la colaboración entre bibliotecas, servicios informáticos, investigadores y liderazgo universitario resulta imprescindible para afrontar desafíos complejos.
En conclusión, el futuro de las bibliotecas académicas ya no se juega únicamente en las colecciones, sino en la capacidad de influir en la gobernanza de la inteligencia artificial y en la arquitectura del conocimiento basada en datos. Las instituciones que comprendan este cambio no solo prestarán mejores servicios: participarán activamente en la definición de la universidad del siglo XXI.
Parsons-Diamond, Gena. 2026. The State of U.S. Academic Libraries: Findings from the ACRL 2024 Annual Survey. ACRL Insider, Association of College & Research Libraries (ACRL).
El informe de la ACRL basado en la encuesta anual de 2024 ofrece una panorámica actualizada del estado de las bibliotecas universitarias en Estados Unidos, analizando su evolución en términos de personal, gasto, colecciones y servicios. El estudio se apoya en datos representativos de bibliotecas universitarias de distintos tipos institucionales y constituye una de las fuentes más completas para el análisis comparativo del sector. La encuesta permite observar tendencias a largo plazo y evaluar el impacto de las bibliotecas en el ecosistema de la educación superior.
Uno de los principales hallazgos se refiere al personal bibliotecario. La media de equivalentes a tiempo completo (FTE) se sitúa en torno a 36 empleados, mientras que la mediana es de 15,7, lo que evidencia una fuerte desigualdad entre instituciones grandes y pequeñas. Las universidades doctorales concentran plantillas significativamente más amplias, mientras que los centros de dos años muestran ratios mucho más elevados de estudiantes por bibliotecario, lo que implica mayores cargas de trabajo y menor capacidad de atención personalizada.
En relación con la financiación, el informe señala que el gasto total medio de las bibliotecas académicas alcanza aproximadamente los 2,1 millones de dólares, con una mediana de 487.000 dólares. Aunque estas cifras reflejan cierta recuperación respecto a años anteriores, siguen existiendo diferencias importantes entre instituciones. Una parte sustancial del presupuesto continúa destinándose a suscripciones y recursos electrónicos, lo que confirma la dependencia creciente de los contenidos digitales dentro del sistema bibliotecario.
El estudio también destaca la transformación de las colecciones, donde los formatos digitales representan ya alrededor del 80% de los fondos en muchas bibliotecas. Esta tendencia refuerza el papel de las bibliotecas como intermediarias en el acceso a recursos electrónicos más que como depositarias de colecciones físicas tradicionales. En paralelo, los servicios de formación y alfabetización informacional muestran signos de recuperación tras el descenso provocado por la pandemia, aunque aún no han alcanzado plenamente los niveles previos.
El informe de la ACRL dibuja un escenario de consolidación de la digitalización, presión presupuestaria y desigualdad estructural entre instituciones, al tiempo que subraya la importancia de las bibliotecas académicas como infraestructuras clave para la docencia, la investigación y el acceso al conocimiento en la educación superior.
Byrnes, Tara, Mary Kate Boyd-Byrnes, y Selenay Aytac. 2026. “Wellness and Mental Health Support through Library Guides: Resources from the Association of Research Libraries.” The Journal of Academic Librarianship 52 (3): 103247. https://doi.org/10.1016/j.acalib.2026.103247
El artículo analiza el papel de las bibliotecas universitarias en la promoción del bienestar y la salud mental mediante el uso de guías temáticas dirigidas a estudiantes. A partir de una metodología de análisis de contenido, el estudio examina la presencia, el alcance y la profundidad de los recursos relacionados con la salud mental incluidos en estas guías digitales, que suelen formar parte de los denominados LibGuides.
El artículo parte de la idea de que las bibliotecas universitarias ya no son solo espacios de acceso a la información, sino entornos digitales y físicos que contribuyen al éxito académico y al bienestar del alumnado. A través de herramientas como LibGuides, los bibliotecarios organizan y difunden recursos temáticos, lo que les permite también incorporar contenidos sobre salud mental. En este contexto, los autores se preguntan hasta qué punto estas guías están evolucionando para cubrir necesidades más amplias, especialmente en un momento en que la salud mental estudiantil se ha deteriorado, agravada por la pandemia.
El estudio se centra en las bibliotecas miembros de la Association of Research Libraries (ARL) y analiza, mediante una metodología de análisis de contenido, un total de 119 guías relacionadas con bienestar y salud mental. Para ello, se diseña una rúbrica inspirada en la jerarquía de necesidades de Maslow, que contempla dimensiones como necesidades básicas, bienestar físico y social, salud mental, prevención del suicidio y crecimiento personal. Esta herramienta permite evaluar de forma sistemática el alcance y la profundidad de los contenidos ofrecidos en las guías.
Los resultados muestran que una parte significativa de estas bibliotecas ya utiliza las guías como instrumentos de apoyo al bienestar: aproximadamente el 44 % de las instituciones analizadas ofrecen recursos que van más allá del ámbito estrictamente académico. En concreto, 52 bibliotecas cuentan con guías generales sobre salud mental que cubren al menos uno de los ámbitos definidos. Esto refleja un cambio en la concepción del papel de la biblioteca, que pasa a considerarse un agente activo dentro del ecosistema de apoyo al estudiante.
En conclusión, el estudio evidencia que las guías bibliotecarias se están consolidando como herramientas visibles y sostenibles para promover la salud mental y el bienestar en el entorno universitario. Aunque su uso aún no es universal, apuntan a una tendencia creciente hacia la colaboración entre bibliotecas, servicios universitarios y organizaciones externas, reforzando el papel de la biblioteca como espacio inclusivo y de apoyo integral.
El estudio subraya que las bibliotecas pueden desempeñar un papel relevante como espacios de apoyo integral al estudiante, más allá de su función tradicional de acceso a la información. Sin embargo, también señala la necesidad de una mayor estandarización, colaboración con profesionales de la salud mental y evaluación del impacto real de estas iniciativas en la comunidad universitaria. En conjunto, el trabajo pone de relieve el potencial de las guías bibliotecarias como instrumentos accesibles para fomentar el bienestar, aunque aún requieren تطوير y consolidación para maximizar su eficacia.