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Cuarto Plan estratégico de REBIUN: 2020-2023. Red de Bibliotecas Universitarias Españolas

REBIUN. 2021. «Cuarto Plan estratégico de REBIUN: 2020-2023».

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Para la elaboración de esta propuesta se contó con la ayuda de un grupo de trabajo, coordinado desde el Comité Ejecutivo, cuya misión consistió en recopilar datos e informaciones y preparar propuestas y documentos parciales relativos a las fases iniciales del proceso de planificación: misión, valores, partes de interés y análisis DAFO. Estos documentos fueron examinados y revisados por el Comité Ejecutivo, que también se encargó de poner en marcha consultas dirigidas a los/as directores/as de las bibliotecas miembro de pleno derecho. La información producida por el grupo de trabajo, las deliberaciones del Comité Ejecutivo y los resultados de las consultas a los directores/as de las bibliotecas, sirvieron para elaborar una propuesta de IV plan estratégico de REBIUN 2020-2023 que fue presentada en la XXVII Asamblea anual de REBIUN celebrada en la Universidad de Granada en noviembre de 2019. Sin embargo, en el año 2020, el proceso de reorganización interna de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) condujo a la retirada a REBIUN de su estatus de Comisión Sectorial y a su conversión en una red colaboradora, obligando a aplazar la puesta en marcha del plan para poder afrontar la creación de nuevos órganos de dirección y elaborar un nuevo reglamento de funcionamiento acorde con su nuevo estatus. A estos cambios institucionales que ocuparon buena parte del año 2020 y de los primeros meses de 2021, se sumó la crisis generada por la pandemia de la COVID-19 que también representó un obstáculo para la puesta en marcha efectiva del plan. Ambas situaciones han hecho ver a la nueva Comisión Permanente (órgano que sustituye al anterior Comité Ejecutivo) la necesidad de una revisión del plan para adaptarlo a las nuevas condiciones generadas por el cambio de estatus de REBIUN y los efectos de la pandemia de la COVID-19 sobre la actividad de la red y de las propias bibliotecas universitarias y científicas españolas.

Guía de planificación de un Makerspace – consejos para construir tu espacio fabricante educativo

Makerspace Startup Guide — Tips to Build Your Educational Makerspace. California Community College, 2018

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Los avances tecnológicos en todos los sectores siguen creando puestos de trabajo que requieren conjuntos de habilidades muy específicas, pero muchas de nuestras instituciones educativas no están evolucionando lo suficientemente rápido para satisfacer esta necesidad. La respuesta se encuentra en la integración de la fabricación práctica, el diseño y la fabricación digital, y las habilidades empresariales en nuestras pedagogías y planes de estudio actuales. El crecimiento de una red estatal de makerspaces vinculada a los colegios comunitarios puede ayudar a desarrollar una mano de obra muy necesaria para lo que se denomina la economía digital o de la innovación.

En 2016, CCC Maker se embarcaron en un viaje de seis meses para guiar y conducir a 34 colegios comunitarios de California a través del Proceso de Inicio de Espacios de Creación. Los colegios identificaron las necesidades de sus respectivas comunidades, trazaron sus ecosistemas de apoyo ampliados, analizaron sus hallazgos y pusieron a prueba la participación de estudiantes y profesores. Al final de esta primera fase, cada universidad contaba con un plan de acción para construir una comunidad de makerspace en su campus, así como con documentación para apoyar las solicitudes de financiación.

Siguiendo el espíritu del Movimiento Maker, se creó esta guía para guiar a las personas e instituciones interesadas a través del proceso. El proceso de creación de un espacio maker y todo lo aprendido al guiar a otros a través de él debería ser de código abierto y de uso gratuito para todos. A continuación se presenta una sinopsis de los componentes del proceso cubiertos en la guía.

Autoevalucación institucional
Investiga los sistemas, recursos y datos existentes, reúne conocimientos y analiza sus conclusiones. Una autoevaluación honesta es esencial para evitar resultados predeterminados.

Mapeo del ecosistema
Busca en su comunidad posibles socios, activos y recursos que puedan ayudar a sostener su espacio de creación. La clave es buscar, identificar y mapear quiénes y qué componen su ecosistema.

Modelado lógico
¿Qué problema está tratando de resolver y qué camino pretende utilizar para solucionarlo? Traza el camino más lógico con los recursos y la información obtenida de la autoevaluación institucional y el mapa del ecosistema.

Alcance comunitario
Invita y compromete a la comunidad a adoptar, maximizar y promover el espacio. Sin el apoyo de la comunidad, un espacio de creación no es más que una colección de herramientas, una sala de mero potencial.

Pasantías
Dos de los elementos más cruciales para preparar a los estudiantes para que tengan éxito en el mercado laboral y el lugar de trabajo del siglo XXI son las asociaciones con empresas de la zona y un sólido programa de prácticas. Juntos ayudan a salvar la brecha entre la educación y el empleo.

Diseñar un espacio para los creadores
Antes de comprar cualquier herramienta, da un paso atrás y piensa en la comunidad a la que se va a servir. Empatiza, define, idea, crea un prototipo y pruébalo, intenta empatizar. Considera todos los aspectos del espacio de creación (interior, exterior, en línea, cultura).

El papel de los impulsores de cambio
Creador de cambios, facilitador, agente de cambio, catalizador: Cualquiera que sea la expresión que utilices para identificar a los impulsores, a los que son audaces y siguen adelante (a menudo a pesar de las probabilidades), ningún espacio maker sería posible sin al menos uno, si no un equipo entero de ellos.

Consideraciones a tener en cuenta para el diseño de bibliotecas después de la pandemia

Pandemic Considerations for Library Design. Board of Library Commissioners (MBLC), Sasaki, 2021

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En poco tiempo, la pandemia de coronavirus ha ha hecho que los diseñadores e ingenieros se replanteen su enfoque de espacios interiores, exteriores y sistemas mecánicos de los edificios públicos. Muchos predicen que la situación actual puede no ser un incidente aislado en nuestra vida, lo que significa que los edificios y espacios requieren la capacidad de cambiar rápidamente a un modo que responda a la amenaza en cuestión, fomentando la salud y el bienestar de sus ocupantes. Lo que sabemos sobre el COVID-19 es que se propaga principalmente a través de gotas y aerosoles en el aire. Limitar la proximidad entre individuos, usar mascarillas adecuadamente, lavarse las manos con frecuencia y limitar el tiempo de exposición a personas ajenas al hogar son algunas de las estrategias que frenan el contagio. También hay estrategias que podemos emplear en nuestros espacios físicos para fomentar y facilitar las mejores prácticas.

Gran parte del funcionamiento de un edificio bibliotecario en una pandemia depende de la edad, la configuración y el estado de las instalaciones; cada edificio y las necesidades y preferencias de cada comunidad son diferentes. Sin embargo, cualquiera que sea el modelo de servicio que se adopte debe cumplir con la Ley de Accesibilidad (ADA) y proporcionar un alojamiento razonable para todos. Además de ser inclusiva, la instalación debe ser funcional tanto en los espacios interiores como en el propio emplazamiento.

La flexibilidad, aún más esencial

En la página 16 del recurso original Library Space: a planning resource for librarians aborda la importancia de la flexibilidad en la planificación, y la pandemia ha puesto de manifiesto esta necesidad.

Aspectos a considerar:

  • Los mostradores de servicio modulares pueden reconfigurarse o trasladarse a otras zonas del edificio para actuar como punto de acceso o como barrera.
  • Los mostradores de servicio deben estar diseñados para poner barreras de acrílicos transparentes temporales y desmontables; aunque su eficacia es discutida, es una opción que prefieren muchos .
  • Las estanterías móviles pueden reconfigurarse para facilitar el distanciamiento según las necesidades.
  • Las mesas de estudio para dos personas son más fáciles de reconfigurar que las tradicionales de mayor tamaño
  • Se debe prever un espacio de almacenamiento de muebles para cuando se necesite mantener la distancia y/o se desaconseja la permanencia en un lugar.
  • Las zonas despejadas son fundamentales para facilitar los servicios y permitir la distancia entre individuos y grupos.
  • La orientación intuitiva mediante colores, símbolos y señalización reduce la necesidad de un contacto estrecho entre los usuarios y el personal.
  • El modelo de autoservicio puede reducir el contacto estrecho entre el personal y los usuarios (autopréstamo, taquillas de auto préstamo de ordenadores, buzones de devolución)
  • La tecnología móvil permite mantener la distancia física
  • El mobiliario debe ser fácil de limpiar.

Interiores funcionales y seguros

Los espacios interiores suelen requerir una reconfiguración para la seguridad durante una pandemia. También se recomienda prestar mucha atención a la calidad del aire interior.

  • Destacar los patrones de tráfico peatonal unidireccional para las entradas, salidas escaleras y zonas de recogida. Utilizar marcadores de suelo y barreras según sean necesarias.
  • Añadir señalización que indique los límites de capacidad en los espacios, incluidos los ascensores
  • Reconfigurar las estanterías móviles para facilitar el distanciamiento según sea necesario
  • Retirar el mobiliario y el equipo para facilitar el distanciamiento y desalentar la permanencia.
  • Evaluar y mejorar la calidad del aire interior y la climatización: Haga que un ingeniero profesional evalúe su sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado, instalar correctamente los filtros MERV-13, La ventilación mecánica (controlada) es más eficaz que la natural (ventanas operables)
  • Limpiar el edificio dos horas antes y después de su ocupación

Espacios exteriores mejorados

Para el entorno exterior, la protección de los elementos es la preocupación primordial, al tiempo que se facilita el acceso a los materiales a través de la recogida en la acera y/o de la recogida selectiva.

  • Utilizar refugios temporales duraderos para proteger al personal y los materiales de la biblioteca si no es posible una solución permanente, como una pasarela/porche cubierto o un toldo.
  • Proporcionar calefactores de patio para los días más fríos cuando el personal se encuentra en el exterior
  • Extender la wi-fi y proporcionar asientos para el uso de dispositivos móviles propios fuera del edificio.
  • Añadir lugares de acceso a los vehículos y/o puntos de recogida de libros desde los vehículos
  • Proporcionar taquillas exteriores con códigos para el servicio de recogida sin contacto
  • Abrir los vestíbulos al exterior con puertas plegables u otras técnicas, creando una acceso fácil entre el interior y el exterior.
  • Maximizar el uso de los aparcamientos y otros espacios exteriores alrededor de la biblioteca para los servicios y la programación de eventos.

Desarmar para volver a armar : recomendaciones para trasladar una biblioteca.

Aguilera, Rocío ; Cecilia Cabrera, Marina. Desarmar para volver a armar : recomendaciones para trasladar una biblioteca. – 1a ed. – Mar del Plata : Universidad FASTA, 2021.

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A través del siguiente texto pretendemos acercar algunos consejos prácticos para llevar a cabo la compleja tarea de mudar una biblioteca. Estas recomendaciones surgen a partir de las experiencias vividas hacia fines del 2018, durante el traslado, por remodelaciones edilicias, de los 25.000 documentos que integran el fondo bibliográfico de la biblioteca de la Universidad FASTA (Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino) de Mar del Plata.

Introducción 4 Desarrollo de etapas 4 Planificación y cálculo de los materiales 4 Limpieza de las colecciones y las estanterías 6 Embalaje de los documentos, el mobiliario y los equipos 7 Reubicación de las colecciones 10 Seguridad y salud laboral 14 Instructivo para personal contratado en la mudanza 15 Comunicación y difusión 18 Palabras finales 19 Bibliografía

Diseño del espacio de estudio de la biblioteca: Intencional, inclusivo y flexible: ¿Cómo podemos diseñar nuestros espacios de estudio para satisfacer las necesidades de nuestros usuarios?

Library study space design: Intentional, inclusive, flexible
APRIL 23, 2021 Angela Zoss

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En el departamento de Assessment & User Experience department, una de las tareas constantes es recoger y revisar las opiniones de los usuarios para identificar problemas y sugerir mejoras. Si bien las bibliotecas ofrecen una gran variedad de servicios a los usuarios, una de las áreas más importantes y difíciles de corregir es el diseño de los espacios físicos. Los espacios de estudio de las bibliotecas, que suelen estar habitados por estudiantes, presentan una gran variedad de tamaños y formas, y están distribuidos de forma un tanto aleatoria en los edificios. ¿Cómo podemos diseñar nuestros espacios de estudio para satisfacer las necesidades de nuestros usuarios? Cuando tenemos espacios de estudio con diferentes características, ¿cómo podemos informar a nuestros usuarios sobre ellos?

Estas preguntas y la necesidad de una evaluación más profunda del diseño de los espacios de estudio de la biblioteca inspiraron la formación de un pequeño equipo With Intentional Furniture Team (or SWIFT).. Este equipo se encargó de identificar las mejores prácticas en la disposición del mobiliario de los espacios de estudio, así como de hacer recomendaciones sobre las oportunidades de mejora de los espacios existentes y los esfuerzos de divulgación. El equipo revisó y resumió la literatura relevante sobre el diseño de los espacios de estudio de las bibliotecas en un informe interno preliminar. Pronto se publicará una versión modificada del informe en el repositorio institucional de Duke en las próximas semanas. En este post, se comparten algunas de las sugerencias sorprendentes y valiosas de esta revisión de la literatura.

Aumentar la privacidad en espacios grandes y abiertos

Algunas de las plantas de los edificios de la biblioteca tienen grandes espacios de estudio abiertos que pueden albergar a un gran número de usuarios. Dado que el espacio de estudio es limitado, estamos muy motivados para aprovechar al máximo el espacio que tenemos. Sin embargo, la forma en que se diseña un espacio influye en la comodidad de los usuarios que pasan mucho tiempo en él.

En el caso de los grandes espacios abiertos, el tema de la privacidad surgió en varios estudios diferentes. En este contexto, la privacidad se refiere tanto a la visibilidad en un espacio como a la posibilidad de hacer ruido sin ser escuchado. Incluso cuando las políticas permiten el ruido en un espacio, la falta de privacidad puede hacer que los estudiantes se pongan nerviosos y hagan ruido. En los espacios en los que el silencio es la norma, la falta de privacidad puede hacer que los usuarios se sientan expuestos y especialmente nerviosos por cualquier movimiento o sonido que puedan hacer.

La bibliografía sugiere que hay formas de mejorar la privacidad en los espacios abiertos. En el caso de los espacios para grupos, la colocación de separadores o tabiques entre las mesas de los grupos puede ofrecer privacidad y proporcionar servicios útiles, como superficies para escribir. En los espacios tranquilos, la privacidad puede mejorarse variando el tipo y la altura del mobiliario y girando los muebles en distintas direcciones para que los individuos no estén frente a frente. La densidad de asientos también debe limitarse en los espacios tranquilos.

Aislar las zonas ruidosas de las tranquilas

El control del ruido es un tema habitual en la literatura. Las bibliotecas son algunos de los únicos espacios del campus que ofrecen un entorno de estudio tranquilo, pero la necesidad de espacios tranquilos debe equilibrarse con la necesidad de participar en el trabajo cada vez más colaborativo que exigen las clases modernas. Las bibliotecas suelen estar en lugares céntricos del campus y ofrecen un espacio privilegiado para que los grupos se reúnan entre o después de las clases. ¿Cómo proporcionar suficiente espacio tranquilo para las personas que necesitan trabajar sin distracciones y, al mismo tiempo, dar cabida al trabajo en grupo y a la socialización?

Una estrategia es asegurarse de que la gente se sienta cómoda haciendo ruido en espacios donde se fomente. Las bibliotecas pueden situar los espacios ruidosos para aprovechar otras fuentes de ruido que les proporcionen cierta “cobertura” acústica; por ejemplo, el mostrador de atención al personal, las fotocopiadoras, los ascensores y las salas de reuniones. Los espacios silenciosos deben estar aislados de estas fuentes de ruido, quizá situándolos en plantas distintas. Las estanterías también pueden ayudar a separar los espacios, ya que los libros proporcionan cierta absorción del sonido, y la obstrucción visual reduce las distracciones visuales para los estudiantes que estudian en silencio.

Las salas de estudio privadas reservadas satisfacen varias necesidades

A veces, la aplicación de políticas sobre el ruido para mantener los espacios en silencio sólo resuelve una parte del problema. Los espacios de estudio silenciosos reducen las distracciones causadas por el ruido, pero los estudiantes pueden ser sensibles a otros tipos de distracciones: distracciones visuales, olores fuertes o químicos, etc. Para los estudiantes que necesitan espacios completamente libres de distracciones, las bibliotecas podrían considerar la posibilidad de crear salas reservables disponibles para el estudio individual.

Este tipo de servicio es útil para algo más que las necesidades de estudio con pocas distracciones. Haciendo excepciones en el caso de las pandemias, las bibliotecas suelen emplear un enfoque de asientos en los espacios de estudio por orden de llegada. Los usuarios con problemas de movilidad o con poco tiempo para estudiar se beneficiarían enormemente de poder reservar un espacio de estudio con antelación. La identificación de espacios de estudio reservables para individuos, ya sea dentro de un espacio de estudio más grande o como parte de un conjunto de salas privadas reservables, podría satisfacer una variedad de necesidades actualmente insatisfechas.

Los espacios físicos necesitan presencia en la web


A medida que SWIFT comienza a pensar en las recomendaciones, saben que tienen que abordar el alcance en torno a los espacios. Actualmente, los usuarios tienen pocas opciones para conocer los espacios. Existe alguna señalización en nuestros edificios para identificar las diferentes políticas de ruido, y hay algunas páginas web que dan una visión general básica de los espacios, pero los usuarios a menudo se ven reducidos a realizar circuitos exhaustivos por los edificios para descubrir todo lo que queda disponible. Lo más probable es que los estudiantes encuentren algunos de estos espacios por casualidad o por el boca a boca, y si esos espacios no satisfacen sus necesidades, puede que no vuelvan.

Una revisión detallada (Brunskill, 2020) ofrece una orientación muy explícita sobre el diseño de los sitios web para apoyar a los usuarios con discapacidades. Como suele ocurrir, las mejoras que apoyan a un grupo de usuarios suelen mejorar los servicios para todos los usuarios. Compartir de forma destacada la siguiente información sobre los espacios físicos apoyará mejor a todos los usuarios que busquen su espacio en las bibliotecas:

  • Detalles sobre la navegación por los espacios físicos (mapas, planos, fotos)
  • Información sensorial sobre los espacios (ruido, privacidad, iluminación, sensibilidad química)
  • Accesibilidad física del edificio
  • Información sobre el aparcamiento y el transporte
  • Contacto de los servicios para discapacitados (con nombre, formulario de contacto)
    hardware y equipos de tecnologías de apoyo
  • Problemas de accesibilidad de los espacios

Próximos pasos

A lo largo de esta revisión de la literatura, vimos el mismo consejo una y otra vez: Se necesita variedad. No existe una solución única para las necesidades de los usuarios. Con una planificación cuidadosa, deberíamos ser capaces de adoptar un enfoque intencional en el diseño de los espacios para acomodar mejor las necesidades de los usuarios. Las bibliotecas tienen nuevos grupos encargados de actuar sobre estas y otras recomendaciones relacionadas, y aunque puede llevar algún tiempo, este objetivo es crear una comprensión compartida de las mejores prácticas para el diseño del espacio de estudio de la biblioteca.

Bibliografía

Disposición de los muebles

Aislamiento del ruido

Privacidad de as salas de estudio

Sitios web sobre espacios

El espacio de la biblioteca: un recurso de planificación para bibliotecarios

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Library Space: a planning resource for librarians. Board of Library Commissioners (MBLC), Sasaki, 2020

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Esta guía se ha desarrollado para capacitar a los bibliotecarios, administradores, planificadores de espacios y arquitectos con una colección de las mejores prácticas para la planificación y el diseño de los edificios de las bibliotecas públicas. Se trata de una colaboración entre Board of Library Commissioners (MBLC) y Sasaki, y se ha llevado a cabo con la convicción de que esta información contribuirá a facilitar la mejora de los espacios y servicios bibliotecarios en todo el Estado de Massachusetts.

Pensamiento de diseño para bibliotecas

Design Thinking for Libraries, IDEO 2015

Toolkit

Actividades

Guía básica

Las bibliotecas públicas de Aarhus (Dinamarca) y Chicago (EE.UU.), con la financiación de la Fundación Gates, crearon el kit de herramientas Design Thinking for Libraries para introducir una forma de trabajo que le ayudará a entender las necesidades de los usuarios y a involucrar a sus comunidades como nunca antes. Los retos a los que se enfrentan los bibliotecarios son reales, complejos y variados. Como tales, requieren nuevas perspectivas, nuevas herramientas y nuevos enfoques. El Design Thinking nos permite trabajar juntos para descubrir qué quieren nuestras comunidades y experimentar para crear servicios, programas y procesos que satisfagan sus necesidades cambiantes. Este conjunto de herramientas sirve de introducción.

El diseño de la experiencia del usuario (UX) en las bibliotecas

Users at the Center of Everything A crash course in UX for your library By Callan Bignoli and Lauren Stara | American Libraries March 1, 2021

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El diseño de la experiencia del usuario (UX) es la filosofía de considerar los espacios, servicios y procesos desde el punto de vista del usuario final. El término se originó en el mundo digital en el campo de la interacción hombre-máquina, fue recogido por los diseñadores de productos, y desde allí se ha filtrado en todos los aspectos de la vida, incluyendo la biblioteca.

El pensamiento de diseño significa mirar un proceso o proyecto con una perspectiva nueva, un enfoque que puede cambiar el resultado de forma drástica. Si su proceso no da resultados, un simple ejercicio de pensamiento de diseño puede hacer que fluya su creatividad.

Se puede poner en práctica estas ideas de forma gradual, comenzando con pequeños cambios y llegando a innovaciones más amplias que abarquen todo el sistema. El concepto central del movimiento UX es la empatía. La clave está en aprender a ver una situación con la mente de un principiante, dejando de lado los años de formación y experiencia en biblioteconomía y viendo la biblioteca desde el punto de vista de un nuevo usuario.

Siendo realistas, la mayoría de las personas que entran en su edificio no están familiarizadas con sus procedimientos y políticas, sus sistemas de catalogación y clasificación, la distribución del edificio o la increíble gama de servicios que ofrece. ¿Cómo se puede cambiar el espacio físico, aunque sea ligeramente, para ayudarles a entender la biblioteca?

El pensamiento de diseño implica salir de la propia cabeza y entrar en la de los usuarios. La idea es emplear técnicas que ayuden a sacar al cerebro humano de las formas de pensar conocidas y generar nuevas soluciones. El objetivo final es siempre fomentar la empatía y ver las cosas desde una perspectiva diferente, normalmente la del usuario o consumidor del servicio. De este modo, el pensamiento de diseño es un gran método para mejorar la filosofía de la biblioteca.

En realidad, todos somos diseñadores por el simple hecho de vivir nuestras vidas: lo que elegimos para vestirnos, cómo organizamos nuestras casas y espacios de trabajo, y qué libros leemos y qué programas de televisión vemos. Todo ello son decisiones de diseño, conscientes o no. Tanto si utilizamos hojas de cálculo, pinturas al óleo o palabras, como si cantamos en la ducha, todos somos inventivos. El movimiento maker, por ejemplo, no es más que el más reciente reconocimiento de la necesidad humana de expresarnos.

El pensamiento de diseño es un enfoque creativo, o una serie de pasos, que ayudarán a imaginar soluciones significativas para tu biblioteca. También es una mentalidad, porque empiezas a pensar como un diseñador, aunque no te consideres tal.

Cualquier tipo de servicio puede transformarse y mejorarse. Tomemos un ejemplo: el servicio principal de identificar, encontrar y sacar un libro.

¿Cómo identifican los usuarios los artículos que quieren tomar prestados?

– En el boca en boca
– La lista de libros recomendados del curso
– Anuncio en las redes sociales
– Navegano
– A través del servicio de recomendaciones a los lectores
– Búsqueda en el catálogo en línea

Imagina cada una de estas posibilidades desde el punto de vista del usuario y del personal. Piensa en lo que quiere el usuario. ¿Es una persona que quiere prestar el artículo y nada más? ¿Desea hablar con un empleado para obtener un servicio personalizado? ¿Necesita una entrevista de referencia en profundidad para determinar lo que realmente busca? ¿Son nativos digitales y les gustan las referencias por chat? ¿O quieren un trato más cercano y personal?

Una vez localizado el artículo, ¿qué opciones de préstamo tiene disponibles? ¿el servicio de libros electrónicos y de audio electrónico es fácil de usar? ¿Qué ocurre cuando el material que quiere no está en la estantería o no está en la colección?

La respuesta a cada una de estas situaciones requiere un enfoque y una serie de pasos diferentes. Las bibliotecas públicas las utilizan toda la gama de personalidades, edades y niveles de habilidad. La capacidad de leer a un usuario y adaptar los servicios a sus necesidades no es algo con lo que la mayoría de la gente nace; requiere de práctica.

  • Preguntar primero de cuánto tiempo dispone el usuario. Esto puede ayudar a establecer el tono de la interacción.
  • Preguntar al usuario si prefiere que le busques o recomiendes algo o que le muestres cómo utilizar las técnicas de búsqueda.
  • Si el usuario quiere un artículo o un libro sobre un tema concreto, ofrécele acompañarle a la zona adecuada de las estanterías.
  • Si el autoprestamo es un servicio nuevo en la biblioteca, asegúrese de que haya un empleado cerca para ayudar a los novatos en el proceso. Ofrece siempre al menos un puesto de préstamo con personal tradicional para aquellos que lo prefieran.
  • Ten en cuenta que la mayoría de las personas que utilizan la biblioteca no conocen bien los sistemas de clasificación y no tienen en su cabeza un conocimiento detallado de sus materiales y procedimientos. Se trata de hacer accesibles las colecciones y los servicios.

Describir con palabras cómo funciona un proceso o un ejercicio de diseño es difícil. Casi siempre hay un momento mágico durante el proceso en el que todo el mundo mira a su alrededor con ese brillo “eureka” en los ojos. El proceso es experimental, iterativo y muy divertido. Facilita la suspensión del juicio, la tormenta de ideas y la generación de ideas locas. Sin embargo, requiere salir de la zona de confort y puede resultar caótico y difícil.

Al igual que en la entrevista de referencia, tienes que indagar en cada situación y asegurarte de que haces las preguntas correctas, hasta que encuentres el quid de la cuestión. Lo primero es evaluar las necesidades. Y luego establecer la estrategia adecuada:

Identificar al usuario. Uno de los pasos fundamentales del proceso de UX es la identificación de los usuarios. Dependiendo del tipo de biblioteca en la que se trabaje, estos grupos pueden incluir a los usuarios, estudiantes, profesores, no residentes y personal.

Cada grupo puede desglosarse más o combinarse, si es necesario. Por ejemplo, en una biblioteca universitaria, puede haber estudiantes de grado y de postgrado o estudiantes de diferentes facultades o disciplinas. El personal puede abarcar a los profesores y a los que no lo son, como el personal profesional y el de apoyo.

Los usuarios de las bibliotecas públicas son muy diversos: personas mayores y adultos; jóvenes, adolescentes y preadolescentes; niños y preescolares; nuevos residentes; lectores precoces; personas con discapacidades, etc. Cada uno de estos grupos tiene necesidades y preferencias diferentes y a veces contrapuestas.

Evaluar las necesidades de la comunidad. Antes de realizar un cambio positivo, es importante evaluar dónde se encuentra y qué necesita. ¿Qué servicios podríamo ofrecer si tuvieramos más dinero, recursos o espacio?

Como sugiere el sentido común, la comunidad a la que se sirve es el mejor punto de partida para desarrollar cualquier servicio público, incluidas las bibliotecas. Dondequiera que nos encontremos, hay personas que pueden aportar una perspectiva histórica, valiosos conocimientos sobre el funcionamiento de la zona y una comprensión de los problemas críticos y de lo que es significativo para la gente de la comunidad. Aprovechar esta información al principio del proceso ayudará a crear un sentimiento de propiedad comunitaria en el proyecto que puede ser muy beneficioso tanto para la biblioteca como para los usuarios.

Como parte del plan estratégico de tu biblioteca (sí, realmente necesita uno de estos), debería recoger opiniones e información del público sobre sus preferencias y deseos de servicios, así como sobre su contexto local. Sin embargo, no se limite a eso; la mayoría de los usuarios de la biblioteca -y mucho menos las personas que no utilizan la biblioteca- no están al tanto de las ideas de futuro en el ámbito bibliotecario. Investigar un poco para saber lo que ocurre en otras bibliotecas, ya sea en tu zona o en otras más lejanas. Ccada viaje, ya sea de negocios o de placer, es una oportunidad para investigar nuevas bibliotecas y ver cómo son sus instalaciones y servicios. ¿Están haciendo algo exitoso que podríamos copiar? La mayoría de los bibliotecarios están dispuestos a compartir sus experiencias e ideas, así que no dudes en hacer preguntas.

Empezar de a poco, pensar en grande

Esta forma de trabajar no es fácil para mucha gente. Requiere un gran cambio de mentalidad en el que aceptemos la incertidumbre, veamos las situaciones con la mentalidad de un principiante, aceptemos un estado constante de incompletud y nos permitamos (y permitamos a los demás) fracasar. Recuerda que todos somos diseñadores, lo sepamos o no, y que podemos salir de nuestra zona de confort para mejorar nuestras bibliotecas.

Los pasos sencillos y graduales son muy útiles para lograr el cambio. Empieza con un nuevo mensaje en el buzón de voz, o sal de detrás del mostrador para ayudar a los usuarios. Prueba algo nuevo. Si no funciona, prueba otra cosa. No hay errores.

Mejora continua y gradual

Es extraño pensar en la intemporalidad de las bibliotecas. Pueden existir de una manera que otros tipos de instituciones y empresas no pueden porque la biblioteca es un concepto además de una colección y un edificio. Las bibliotecas no tienen que tratar de crecer o cambiar de ninguna manera en particular para complacer a sus partes interesadas, al menos no de una manera que se rija concretamente por medidas como los beneficios en un trimestre determinado. Del mismo modo, los estándares que utilizamos para evaluar la calidad de nuestras bibliotecas no son universales. Por eso decimos que se necesita un plan estratégico: Tienes que definir tus propios objetivos y normas de calidad.

A falta de un plan de este tipo, o si un plan está anticuado o se ignora, las bibliotecas tienden a simplemente… detenerse. En el mejor de los casos, esto significa que están funcionando lo suficientemente bien pero no están ampliando sus servicios o evaluando lo que les falta. En el peor de los casos, significa que no están funcionando en uno o más niveles importantes. Los planes estratégicos no son una panacea, pero si se hacen desde una perspectiva centrada en el usuario, pueden investigar tanto lo que no funciona como lo que la comunidad quiere y necesita. Si se hacen las preguntas adecuadas, se encontrarán cosas grandes y pequeñas que necesitan atención. A su vez, empieza por solucionar los problemas pequeños, luego lidia con los medianos y, por último, programa los más grandes. A medida que vayas avanzando, desecha las sugerencias que no encajen, o guárdalas para reevaluarlas más adelante.

Hacer las cosas intuitivas y fáciles


El famoso libro de diseño web de Steve Krug Don’t Make Me Think: A Common-Sense Approach to Web Usability (No me hagas pensar: un enfoque de sentido común para la usabilidad de la web) trata sobre la importancia de la usabilidad y la capacidad de encontrar objetos en el mundo digital, cualidades que son igual de válidas en los entornos físicos. ¿Cuántas veces ha visto a los usuarios entrar en la entrada de la biblioteca y detenerse a mirar a su alrededor con la mirada perdida? Piense en formas de ayudar a la gente a navegar por su mundo.

Elimina el desorden y trabaja para proporcionar señales visuales, auditivas y táctiles claras y coherentes. Ve adonde están a las personas, no donde creas que deberían estar. Escucha lo que la gente realmente necesita. Los bibliotecarios somos hábiles en hacer entrevistas de referencia, así que cambia un poco esa técnica y utilízala en cada interacción. Modifica este enfoque para adaptarse a la persona que tienes delante, que seguro que aprecia el servicio personal.

Seguir las formas tradicionales de operar, dictadas por enormes manuales de políticas y complicados procedimientos, sólo sirve para reforzar el anticuado estereotipo de los bibliotecarios. No abogamos por la anarquía, pero las bibliotecas ya no son el único juego en la ciudad. Tenemos que hacer que nuestras bibliotecas sean cómodas y receptivas, lugares donde la gente quiera pasar su tiempo.

Kit herramientas para crear espacios inteligentes

Toolkit for Creating Smart Spaces
WebJunction / 26 January 2021

Las bibliotecas han evolucionado en los últimos años para aumentar su función de proporcionar aprendizaje permanente a sus comunidades. Han pasado de la participación pasiva a la participación activa con los miembros de la comunidad. Se están convirtiendo en centros de aprendizaje colaborativo, proporcionando espacios y servicios en los que personas de todas las edades pueden participar en actividades prácticas, explorar y resolver problemas juntos, y fortalecer los vínculos sociales.

WebJunction ofrece este conjunto de herramientas para ayudarte a replantear el lugar de su biblioteca como centro de aprendizaje comunitario. Obtén ideas para reconfigurar tu espacio físico y reimaginar sus servicios para promover el aprendizaje activo y participativo. Estos recursos fueron desarrollados para guiar a las bibliotecas pequeñas y rurales a través de un proceso de transformación en el programa  Small Libraries Create Smart Spaces, pero son valiosos para las bibliotecas de cualquier tamaño.

Los recursos de la caja de herramientas son “para agarrar y llevar” -artículos cortos o videos para aumentar las habilidades y conocimientos paso a paso justo cuando lo necesitas.

Planificación de un makerspace

6 Strategies for Funding a Makerspace By Paloma Garcia-Lopez

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Encontrar o reutilizar un espacio

Encontrar un espacio es más fácil de lo que crees. Muchas ciudades y distritos escolares tienen espacios infrautilizados u olvidados que pueden reutilizarse por un coste muy bajo. Por ejemplo, Andrew Coy, profesor de tecnología en un instituto y director ejecutivo de la Digital Harbor Foundation, creó el primer espacio makerspace público y gratuito de la ciudad de Baltimore en un edificio vacío de Parks & Recreation que estaba a punto de cerrarse. Andrew explica: “Los directores de las escuelas primarias con los que hablé sobre el maker también tenían ideas sobre cómo se podrían utilizar los espacios próximos a sus edificios… cediéndonos uno de ellos para toda la programación maker”. Aunque todo este proceso duró casi un año entero, estuvo lleno de momentos de retraso o duda, y no estuvo exento de errores, el resultado final mereció la pena y ha supuesto una gran colaboración.

Crear un club de creadores

Crea un club de creadores para recaudar fondos para el proyecto, involucrando al campus y a la comunidad local. Lleva a cabo una “campaña de recogida de herramientas” en tu escuela o barrio, pidiendo a los padres que donen herramientas. No te imaginas la cantidad de herramientas que la gente tiene almacenadas. Aunque nos gustaría que las familias guardaran algunas herramientas para hacer cosas juntos en casa, muchos estarían encantados de donar sus herramientas extra a las escuelas.

Muchos profesores y alumnos pueden probar estrategias de recaudación de fondos de los clubes escolares en el campus, como la organización de un “make-a-thon”. En el instituto de Pittsburg, en el condado de Contra Costa (California), las clases de matemáticas y carpintería venden lo que hacen. Entre las actividades de recaudación de fondos realizadas en el pasado se encuentran las carcasas de teléfonos móviles impresas en 3D o los recuerdos grabados por los alumnos con su cortadora láser.

Busca organizaciones cívicas, sociedades y grupos religiosos para hacer partícipe a la comunidad de lo que hacen los alumnos en las escuelas. ¿por qué no realizar una mini Feria Maker? Los clubes de creadores y los profesores pueden mostrar el trabajo de los estudiantes en una reunión.

Solicita el patrocinio de alguna empresa

Muchos de los negocios locales pueden estar interesados en la creación de un espacio de este tipo, para ellos puede ser un mecanismo de promoción de sus servicios. especialmente empresas que tengan que ver con los trabajos que se desarrollen en el espacio. Ya que además permite que ellos puedan disponer de mano de obra formada en el futuro.

Buscar subvenciones

Las escuelas pueden conseguir una subvención del Departamento de Educación de su estado o de financiadores locales. La financiación de las subvenciones suele ser un problema para quienes no tienen estatus de organización sin ánimo de lucro, por lo que es posible que tengas que buscar una organización que te represente. El patrocinio fiscal es una forma rentable de poner en marcha nuevos programas, reunir a grupos para que colaboren en un tema y probar nuevos enfoques para el cambio social.

Financiar los materiales del proyecto en línea

Los profesores suelen recurrir a DonorsChoose.org para conseguir materiales para sus proyectos. DonorsChoose permite a los profesores compartir sus necesidades en el aula con una comunidad floreciente y deseosa de ayudar. Sugerimos utilizar esta herramienta para recaudar dinero para materiales que se utilizarán durante el semestre de primavera, con tiempo para hasta cuatro meses de publicación de proyectos, planificación y recepción de suministros.

Iniciar una campaña

Indiegogo es una plataforma de crowdfunding en la que la gente que quiere recaudar dinero puede crear campañas de recaudación de fondos para contar su historia y correr la voz. Puedes diseñar tu propia campaña en torno a tu nuevo makerspace.

Un makerspace es un entorno de aprendizaje rico en posibilidades. Los makerspaces tienen todo tipo de formas y tamaños y sirven como punto de encuentro de herramientas, proyectos, mentores y experiencia. MAKE: Magazine dice que una colección de herramientas no define un makerspace. Más bien se define por lo que permite: hacer.