Archivo de la etiqueta: Censura

Las bibliotecas públicas estadounidenses, en el punto de mira: censura, presión política e intimidación

PEN America. Out of Circulation: Expanding Censorship in Public Libraries. Nueva York: PEN America, 1 de septiembre de 2026.

Informe original: Out of Circulation – PEN America

El informe sostiene que las bibliotecas públicas estadounidenses se encuentran ante una situación crítica debido al aumento de los intentos de censura, la presión política, los recortes presupuestarios y el acoso a los profesionales. Para PEN America, el problema ya no se limita a la retirada de determinados libros de las colecciones, sino que afecta al funcionamiento general de las bibliotecas como espacios públicos destinados a garantizar el acceso libre y plural a la información, las ideas y la cultura. La organización considera que estas presiones representan una amenaza para valores fundamentales como la libertad de expresión, la libertad individual y la igualdad.

Uno de los principales focos de preocupación es el incremento de las prohibiciones y restricciones de libros. Según los datos citados por PEN America, en 2025 el 51 % de los intentos de prohibición de libros documentados por la American Library Association se produjeron en bibliotecas públicas. Los títulos afectados están especialmente relacionados con cuestiones de orientación sexual, identidad de género, raza y racismo. El informe destaca que estas campañas suelen presentarse bajo argumentos relacionados con la protección de los menores o contra supuestos contenidos «sexualmente explícitos», pero considera que sus efectos recaen de manera desproporcionada sobre autores, personajes y comunidades históricamente marginadas.

PEN America advierte además de que la censura está adoptando formas más sofisticadas que la simple retirada de libros. Entre ellas se encuentran la obligación de trasladar determinados títulos a secciones destinadas a lectores de mayor edad, la colocación de etiquetas o advertencias, la retirada de libros de exposiciones y la prohibición o modificación de actividades bibliotecarias. Estas prácticas pueden reducir significativamente la visibilidad y accesibilidad de determinadas obras aunque formalmente permanezcan en la colección. El informe considera especialmente preocupante la reclasificación de libros infantiles y juveniles relacionados con cuestiones LGBTQ+, raza, género, salud o sexualidad, porque introduce barreras de acceso que pueden estigmatizar determinados contenidos.

Otro aspecto destacado es la interferencia política en la programación de las bibliotecas. PEN America documenta casos de cancelación o presión sobre horas del cuento, encuentros con autores y otras actividades cuando abordan cuestiones consideradas políticamente controvertidas. Entre los ejemplos aparecen actos relacionados con perspectivas palestinas o propalestinas y actividades vinculadas con la comunidad LGBTQ+. Las bibliotecas también han sufrido protestas y amenazas, incluidas amenazas de bomba, por organizar actividades como las conocidas Drag Story Hours. Para PEN America, estas presiones convierten la programación cultural de las bibliotecas en otro frente de la batalla por el control ideológico de los espacios públicos.

El informe dedica igualmente una atención especial a la transformación de los sistemas de gobierno de las bibliotecas. En distintos lugares se han producido cambios que, según PEN America, reducen la independencia de los órganos bibliotecarios y aumentan la capacidad de los gobiernos locales para intervenir directamente en la gestión y en las decisiones profesionales. El informe señala casos en los que se han modificado las competencias de los consejos bibliotecarios, se han sustituido miembros de estos órganos o incluso se han disuelto consejos después de que adoptaran decisiones contrarias a las demandas de grupos políticos. La organización considera que esta politización puede debilitar la autonomía profesional de los bibliotecarios y convertir las colecciones en objeto de intervención partidista.

A la presión sobre las colecciones y la gestión se suma una creciente presión económica mediante amenazas de retirada de financiación. PEN America documenta situaciones en las que gobiernos estatales o locales han condicionado la financiación pública al cumplimiento de determinadas políticas relacionadas con los libros y las colecciones. El informe también señala el conflicto en torno al Institute of Museum and Library Services (IMLS), cuya financiación federal ha sufrido importantes amenazas y recortes. Para PEN America, utilizar los recursos económicos como mecanismo de presión puede limitar la capacidad de las bibliotecas para defender su independencia y cumplir su misión pública.

Una de las partes más preocupantes del informe se refiere al acoso, las amenazas y la intimidación de los bibliotecarios. Los profesionales reciben ataques en redes sociales, llamadas telefónicas, insultos y amenazas en reuniones públicas y actos bibliotecarios. En algunos casos extremos se ha producido doxing, es decir, la publicación de información personal de los trabajadores con el objetivo de intimidarlos. PEN America recoge también situaciones de confrontación deliberada destinadas a ser grabadas y difundidas posteriormente en redes sociales. Todo ello genera un clima de inseguridad que puede afectar tanto a la vida profesional como personal de los bibliotecarios.

El informe advierte de que esta situación puede producir un fenómeno especialmente peligroso: la autocensura. Cuando un bibliotecario sabe que una decisión sobre una colección, una exposición o una actividad puede provocar una campaña de acoso, una amenaza de financiación o incluso consecuencias legales o laborales, puede terminar evitando determinados contenidos aunque sean relevantes para la comunidad. De este modo, la censura no necesita materializarse siempre en una prohibición formal: el miedo y la presión pueden conseguir que determinadas voces, autores o temas desaparezcan progresivamente de los espacios públicos.

Dua Lipa abre en Oporto una biblioteca permanente dedicada a libros prohibidos y censurados

Ramm, Millie. “Dua Lipa Just Opened a Library of Banned Books Inside the World’s Most Beautiful Bookshop.” 1000 Libraries Magazine, 16 de agosto de 2026. Artículo original

El Manifesto Library representa un ejemplo llamativo de cómo una figura de la cultura popular puede utilizar su enorme capacidad de convocatoria para promover la lectura, la libertad intelectual y el debate sobre la censura. Más allá de la celebridad de Dua Lipa, el proyecto resulta interesante desde la perspectiva bibliotecaria porque recupera una función tradicional de las bibliotecas: garantizar el acceso a una pluralidad de voces y preservar aquellas obras que determinados poderes o instituciones han intentado silenciar.

La cantante Dua Lipa ha creado la Manifesto Library, una biblioteca permanente dedicada a libros prohibidos, censurados o cuestionados, instalada en la histórica Livraria Lello de Oporto (Portugal). El espacio abrió el 27 de junio de 2026 y constituye la primera sede física permanente del proyecto literario asociado a su club de lectura Service95. La colección reúne alrededor de 100 títulos que, en diferentes países y momentos, han sido objeto de prohibiciones, restricciones o controversias.

La iniciativa supone la evolución natural de la relación de Dua Lipa con los libros. En 2022 puso en marcha Service95 como plataforma cultural y posteriormente desarrolló un club de lectura que ha contado con conversaciones con escritoras y escritores como Margaret Atwood, Olga Tokarczuk, Chimamanda Ngozi Adichie y Claire Keegan. Con la Manifesto Library, ese proyecto digital se transforma en un espacio físico destinado a la lectura, la conversación y el debate sobre la libertad de expresión y la censura.

La elección de Livraria Lello resulta especialmente significativa. La célebre librería portuguesa, inaugurada en 1906 y caracterizada por su espectacular arquitectura neogótica y modernista, ha sido reconocida por 1000 Libraries como la librería más bella del mundo. El proyecto de la biblioteca se integra además en una ampliación cultural diseñada por el arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira, ganador del Premio Pritzker.

Los aproximadamente cien libros están organizados alrededor de cuatro grandes conceptos: poder, control, voz y memoria. Entre ellos aparecen obras que han sido objeto de prohibiciones o impugnaciones por abordar cuestiones relacionadas con la raza, la sexualidad, el género, la identidad, la política o las injusticias sociales. La colección incluye títulos como El cuento de la criada, de Margaret Atwood, 1984, de George Orwell, Los versos satánicos, de Salman Rushdie, Pachinko, de Min Jin Lee, La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, y obras de Olga Tokarczuk.

El proyecto pretende ir más allá de una simple exposición de libros censurados. La Manifesto Library se plantea como un espacio vivo de lectura y reflexión, no como un museo de la censura. La idea es que los visitantes puedan acercarse a las obras, debatir sobre ellas y reflexionar sobre las razones por las que determinados textos han sido considerados peligrosos, incómodos o inaceptables en determinados contextos. La propia iniciativa reivindica la lectura como una forma de aproximarse a otras experiencias y perspectivas.

Uno de los aspectos más interesantes es precisamente la concepción de la biblioteca como instrumento de libertad cultural. Livraria Lello resume esta filosofía con la idea de que «el libro es una tecnología de libertad». De este modo, la biblioteca no se limita a conservar obras que fueron objeto de censura, sino que utiliza esos libros para plantear una cuestión contemporánea: qué ocurre cuando instituciones políticas, educativas o sociales intentan determinar qué puede leer una comunidad.

La iniciativa adquiere especial relevancia en un contexto internacional de creciente preocupación por la censura de libros, especialmente en el ámbito educativo. La colección de Oporto reúne precisamente obras que han sufrido restricciones en distintos lugares y por motivos muy diferentes, convirtiendo la biblioteca en una especie de mapa internacional de los conflictos existentes alrededor de la libertad de lectura.

MANIFESTO LIBRARY

En esta biblioteca se encuentran cien libros que hacen preguntas o que, en algún momento, fueron cuestionados.

Organizados en cuatro capítulos: Poder, Control, Voz y Memoria, estos libros exploran lo que sucede cuando las ideas son desafiadas, las voces son silenciadas y las historias son olvidadas.

La Manifesto Library nace de una colaboración entre la Livraria Lello y el Service95 Book Club, la comunidad global de lectura fundada por Dua Lipa, cuyas conversaciones con escritores como Margaret Atwood y Olga Tokarczuk han contribuido a devolver los libros al centro de la cultura contemporánea.

Porque retirar un libro de una estantería nunca es solo retirar un libro. Es también decidir qué preguntas se pueden hacer, qué historias permanecen visibles y qué voces continúan escuchándose.

De libro prohibido a clásico inmortal: cómo Matar a un ruiseñor superó la censura para convertirse en un símbolo de la literatura estadounidense

Ryan, A. (2026). How To Kill a Mockingbird Got Banned and Became a Pulitzer-Winning Classic. 1000 Libraries Magazine. 1000 Libraries Magazine

El artículo repasa la extraordinaria trayectoria de Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird), la única novela publicada durante décadas por Harper Lee, desde su aparición en 1960 hasta su consolidación como una de las obras más influyentes de la literatura contemporánea. Lo que comenzó como una novela ambientada en el sur de Estados Unidos durante la Gran Depresión pronto se convirtió en un fenómeno editorial y cultural. En apenas un año obtuvo el Premio Pulitzer de Ficción (1961), permaneció durante meses entre los libros más vendidos y fue adaptada con éxito al cine. Sin embargo, paralelamente a este reconocimiento, la obra empezó a ser objeto de numerosas campañas de censura en escuelas y bibliotecas, convirtiéndose en uno de los libros más cuestionados de la historia reciente de Estados Unidos.

El artículo explica que las prohibiciones no se debieron a la calidad literaria de la obra, sino a los temas que aborda. La novela trata de forma directa el racismo, la injusticia judicial, la desigualdad social y la violencia en el sur segregacionista estadounidense. Además, utiliza expresiones raciales ofensivas propias del contexto histórico en el que transcurre la narración, un aspecto que ha generado numerosas controversias. Mientras algunos padres y responsables educativos consideran que ese lenguaje resulta inapropiado para estudiantes, otros sostienen que eliminar la obra supone privar a los jóvenes de una oportunidad para comprender críticamente la historia del racismo y debatir sobre los prejuicios y la discriminación. Esta tensión ha hecho que la novela aparezca de forma recurrente en las listas de libros impugnados o retirados de centros educativos.

El texto destaca que precisamente esa capacidad para provocar debate explica buena parte de su permanencia en el canon literario. La figura de Atticus Finch continúa siendo objeto de discusión entre críticos y lectores: para unos representa un ejemplo de integridad moral y defensa de la justicia, mientras que otros consideran que refleja una visión limitada del problema racial desde la perspectiva de un protagonista blanco. Lejos de reducir el interés por la novela, estas interpretaciones han enriquecido su lectura y la han convertido en una obra que invita constantemente a la reflexión sobre la ética, la empatía y los derechos civiles. La evolución de su recepción demuestra cómo un clásico puede seguir generando nuevas preguntas en contextos sociales cambiantes.

Otro de los aspectos subrayados es el papel de bibliotecas, docentes y organizaciones defensoras de la libertad intelectual en la preservación del acceso a la obra. A pesar de los intentos de retirada de planes de estudio o colecciones bibliotecarias, Matar a un ruiseñor continúa siendo una de las novelas más leídas y estudiadas en Estados Unidos. Instituciones culturales y profesionales de la información argumentan que el contexto histórico y educativo permite abordar los contenidos controvertidos de manera crítica, favoreciendo el desarrollo del pensamiento analítico y el diálogo sobre cuestiones complejas relacionadas con la historia, la justicia y los derechos humanos.

El artículo concluye señalando que la historia de Matar a un ruiseñor ilustra una paradoja frecuente en la historia de la literatura: los libros que con mayor frecuencia son objeto de censura suelen ser también aquellos que ejercen una influencia cultural más profunda. Más de seis décadas después de su publicación, la novela de Harper Lee continúa inspirando a millones de lectores y ocupando un lugar central en los debates sobre educación, memoria histórica y libertad de expresión. Su recorrido, desde las prohibiciones escolares hasta el reconocimiento universal como un clásico galardonado con el Pulitzer, demuestra que las obras literarias capaces de cuestionar las injusticias suelen perdurar mucho más allá de las controversias que suscitan.

La cantante Dua Lipa inaugura en Portugal una biblioteca dedicada a libros censurados

People.com (2026). Dua Lipa opens “Manifesto Library” in Portugal’s historic Livraria Lello bookshop.
https://people.com/dua-lipa-opens-manifesto-library-in-portugal-historic-livraria-lello-bookshop-12008706

“Manifesto Library”, que ese es su nombre, se plantea como una intervención cultural que combina literatura, activismo simbólico y divulgación, reivindicando el derecho a leer sin restricciones y el papel de los libros como herramientas de pensamiento crítico. Más allá de su dimensión mediática, el proyecto refuerza la imagen de Dua Lipa como figura influyente no solo en la música, sino también en el ámbito cultural contemporáneo y en el debate sobre la libertad de expresión en la era actual.

La cantante Dua Lipa ha ampliado su faceta cultural y literaria con la inauguración de la “Manifesto Library”, un proyecto permanente situado en el interior de la emblemática Livraria Lello, en Oporto (Portugal). Esta iniciativa se presentó oficialmente el 27 de junio de 2026 dentro del festival literario internacional BABELL – City of Books, consolidándose como la primera materialización física de su proyecto editorial y cultural Service95 Book Club, que ya venía funcionando como club de lectura y plataforma de recomendaciones literarias a nivel global.

La biblioteca está concebida como un espacio dedicado a libros que han sido cuestionados, restringidos o censurados en distintos contextos internacionales, reuniendo una selección aproximada de 100 obras contemporáneas. Estas obras se organizan en torno a cuatro grandes ejes conceptuales: poder, control, voz y memoria, con el objetivo de fomentar la reflexión crítica sobre la libertad de expresión y los mecanismos sociales de censura.

Según la propia artista, el proyecto nace de la idea de que la lectura no es solo un acto cultural, sino también un ejercicio de libertad intelectual. La “Manifesto Library” se presenta como un “santuario” para libros y autores que han desafiado estructuras de poder, incluyendo obras que han sido retiradas de bibliotecas escolares o limitadas por abordar temas como la raza, la sexualidad o las identidades LGBTQIA+. En este sentido, la propuesta no solo busca exhibir libros, sino también provocar una conversación pública sobre quién decide qué se puede leer y por qué.

El proyecto también se vincula directamente con la evolución del universo Service95, que nació como un club de lectura digital y podcast en el que Dua Lipa entrevista a autores y recomienda lecturas. La apertura de esta biblioteca supone un paso más en su estrategia de expansión cultural, llevando ese espacio de diálogo literario al ámbito físico y situándolo en una de las librerías más icónicas de Europa, la Livraria Lello, conocida por su valor histórico y turístico.

La libertad de prensa mundial alcanza su nivel más bajo en 25 años

Kottke. 2026. “The World Press Freedom Index at Global 25-Year Low.” Kottke.org, May 2026. https://kottke.org/26/05/the-world-press-freedom-index-at-global-25-year-low

Ver mapa

Resultados del Informe 2026 del World Press Freedom Index, elaborado por Reporters Without Borders (RSF), destacando un hallazgo alarmante: la libertad de prensa mundial ha caído a su nivel más bajo en los 25 años de historia del índice. El texto subraya que esta degradación no es un fenómeno puntual, sino el resultado de un deterioro progresivo y sostenido desde comienzos de siglo.

Uno de los datos más significativos es que, por primera vez, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en las categorías de “difícil” o “muy grave” en materia de libertad de prensa. Este cambio indica una expansión global de contextos hostiles para el periodismo, donde trabajar como periodista implica crecientes riesgos legales, políticos y de seguridad. El índice, que evalúa 180 países, muestra además que la puntuación media global nunca había sido tan baja, lo que refuerza la idea de un retroceso estructural más que coyuntural.

El artículo destaca también la evolución histórica del fenómeno: en 2002, cuando RSF comenzó a elaborar el índice, solo un 13,7% de los países se situaban en las categorías más bajas; en la actualidad, esa cifra supera el 52%. Paralelamente, la proporción de población mundial que vive en países considerados “libres” en términos de prensa ha descendido de aproximadamente un 20% a menos del 1%, lo que evidencia un cambio profundo en las condiciones globales de acceso a la información.

Entre las causas principales del deterioro, el informe citado por Kottke señala el uso creciente de legislaciones restrictivas vinculadas a la seguridad nacional, que en muchos casos se emplean para limitar la labor periodística o criminalizar la difusión de información. A ello se suman factores como la presión económica sobre los medios de comunicación, la precarización del sector y el aumento de la hostilidad política hacia periodistas y medios independientes.

El texto también apunta que el deterioro no se limita a regímenes autoritarios, sino que afecta también a democracias consolidadas, donde se observan retrocesos en garantías legales, intentos de control informativo o debilitamiento institucional de la libertad de prensa. Este fenómeno sugiere una tendencia global de erosión de las condiciones democráticas del periodismo.

La censura de libros en EE. UU. sigue en máximos históricos: bibliotecas bajo presión política

Associated Press. “Book Bans and Attempted Bans Remain at Record Highs, with ‘Sold’ Topping the List.” Associated Press, April 20, 2026. https://apnews.com/article/5403280786cf95111d4c9eb4b587c4be

La censura de libros y los intentos de retirar obras de bibliotecas en Estados Unidos continúan en niveles históricamente altos, según el informe anual de la American Library Association. La organización señala que, aunque el número total de incidentes descendió ligeramente respecto a 2023, la cantidad de títulos afectados sigue siendo extraordinariamente elevada. En 2025 se registraron impugnaciones contra 4.235 obras distintas, apenas por debajo del récord de 4.240 alcanzado dos años antes. Esto confirma que la batalla cultural en torno a las colecciones bibliotecarias no es un episodio pasajero, sino una tendencia consolidada.

El dato más llamativo del informe es que las prohibiciones efectivas superaron ampliamente el número de desafíos formales. Más de 5.600 títulos fueron finalmente retirados o restringidos en bibliotecas y centros educativos. Esto sugiere que muchas campañas no se limitan a protestas simbólicas, sino que logran resultados concretos mediante presión política, decisiones administrativas o autocensura preventiva de las instituciones.

La American Library Association distingue entre “challenge” (solicitud de retirada o restricción) y “ban” (eliminación efectiva o limitación severa de acceso). Esa diferencia es importante porque muestra cómo funciona la censura contemporánea: no siempre se prohíbe de manera abierta, sino mediante reubicaciones, restricciones por edad, exclusión curricular o retirada temporal mientras se revisa el contenido.

Entre los libros más cuestionados de 2025 encabezó la lista Sold, novela publicada en 2006 sobre tráfico sexual en India. También figuran The Perks of Being a Wallflower, Gender Queer: A Memoir y Empire of Storms. Las objeciones suelen centrarse en temas LGBTQ+, violencia sexual, lenguaje explícito, consumo de sustancias o representaciones consideradas inapropiadas por determinados grupos.

Lista de la ALA de los libros más censurados de 2025

1. “Sold” by Patricia McCormick

2. “The Perks of Being a Wallflower” by Stephen Chbosky

3. “Gender Queer: A Memoir” by Maia Kobabe

4. “Empire of Storms” by Sarah J. Maas

5. (tie) “Last Night at the Telegraph Club” by Malinda Lo

5. (tie) “Tricks” by Ellen Hopkins

7. “A Court of Thorns and Roses” by Sarah J. Maas

8. (tie) “A Clockwork Orange” by Anthony Burgess

8. (tie) “Identical” by Ellen Hopkins

8. (tie) “Looking for Alaska” by John Green

8. (tie) “Storm and Fury” by Jennifer L. Armentrout

Uno de los cambios más significativos detectados por la ALA es el origen de las denuncias. Durante décadas, las quejas procedían sobre todo de padres o miembros concretos de una comunidad local. Ahora, más del 90 % de los desafíos provienen de activistas organizados, cargos públicos o campañas coordinadas a escala estatal y nacional. Según la asociación, esto demuestra una profesionalización de la censura, donde circulan listas de libros objetivo y estrategias replicadas en múltiples territorios.

Estados como Florida, Texas, Utah e Iowa aparecen citados como escenarios de leyes o medidas restrictivas sobre contenidos relacionados con identidad de género, orientación sexual o diversidad racial. El conflicto ya no se limita a decisiones escolares aisladas, sino que forma parte de debates legislativos y judiciales sobre qué pueden leer estudiantes y ciudadanos en instituciones públicas.

Para las bibliotecas, la cuestión es de fondo: si deben actuar como espacios plurales de acceso al conocimiento o como instituciones sujetas a vetos ideológicos coyunturales. El informe recuerda que las bibliotecas existen para acoger múltiples experiencias humanas y garantizar el derecho a leer. En ese sentido, la controversia actual no trata solo de libros concretos, sino del papel de la cultura en una democracia.

El portal de búsqueda de censura de la ALA: una herramienta para rastrear la restricción del acceso a la información

Censorship Search Portal

American Library Association. Censorship Search Portal. Accedido el 21 de abril de 2026.

Censorship Search Portal de la American Library Association (ALA) es una herramienta diseñada para facilitar el acceso a información sobre intentos de censura en bibliotecas, escuelas y universidades de Estados Unidos. Su objetivo principal es permitir a los usuarios consultar si determinados libros, autores o materiales han sido objeto de restricciones o intentos de eliminación, contribuyendo así a la transparencia y al conocimiento público sobre estos procesos.

El portal se nutre de una base de datos mantenida por la Office for Intellectual Freedom (OIF) de la ALA, que recopila información a partir de informes confidenciales, registros públicos y cobertura mediática. No obstante, la propia ALA reconoce que esta base de datos es incompleta, ya que muchos casos de censura no se denuncian o permanecen invisibles. Aun así, constituye una de las fuentes más relevantes para estudiar tendencias y casos concretos de censura en el ámbito bibliotecario.

Más allá de su función informativa, el portal se enmarca en una defensa activa de la libertad intelectual. La ALA subraya que el acceso libre a la información es un derecho fundamental que permite a los individuos desarrollar pensamiento crítico, comprender distintas perspectivas y formar opiniones propias. Desde esta perspectiva, cualquier restricción basada en desacuerdos ideológicos se considera una forma de censura que afecta no solo a un libro o recurso, sino al conjunto de la comunidad.

Censorship Search Portal no solo actúa como repositorio de datos, sino también como instrumento de concienciación y defensa de la libertad de lectura. Al visibilizar los intentos de censura, contribuye a reforzar el papel de las bibliotecas como espacios de acceso equitativo al conocimiento y como garantes de los derechos informativos en una sociedad democrática.

Despida la directora de biblioteca por negarse a retirar varios libros infantiles: censura, ética profesional y conflicto político en EE. UU.

Montesinos, Patsy. “Rutherford County Library Board Fires Director After She Refuses to Relocate 132 Children’s Books.” NewsChannel 5 Nashville, 30 de marzo de 2026.

Acceso al original

La destitución de la directora del sistema de bibliotecas del condado de Rutherford, en Tennessee, se inscribe en un contexto de creciente tensión en torno al acceso a la información y la censura en bibliotecas públicas de Estados Unidos. El conflicto se originó cuando la junta de la biblioteca ordenó trasladar 132 libros infantiles —muchos de ellos relacionados con diversidad, justicia social o temática LGBTQ+— desde la sección infantil a la sección de adultos, al considerarlos inapropiados para menores.

La directora, Luanne James, se negó a ejecutar esta decisión, argumentando que suponía una vulneración de la libertad de expresión y un caso claro de “discriminación por punto de vista”, en contradicción con los principios éticos de la profesión bibliotecaria.

La negativa de James no fue un simple desacuerdo administrativo, sino una postura fundamentada en la defensa del acceso equitativo a la información. En su declaración, sostuvo que los bibliotecarios no deben convertirse en instrumentos de agendas políticas y que restringir el acceso a ciertos contenidos por razones ideológicas perjudica directamente a la comunidad usuaria. Su decisión generó un fuerte apoyo ciudadano —con manifestaciones públicas a su favor—, pero también una oposición firme por parte de sectores que consideraban necesario limitar el acceso de menores a determinados contenidos.

Finalmente, la junta votó su despido por una mayoría clara (8 votos frente a 3), justificando la decisión en su negativa a acatar una directriz institucional. Desde la perspectiva de los responsables políticos, el conflicto se interpretó como una cuestión de gobernanza y cumplimiento de decisiones administrativas. Sin embargo, para amplios sectores del ámbito bibliotecario y organizaciones defensoras de la libertad intelectual, el caso se ha convertido en un símbolo de la creciente presión política sobre las bibliotecas y del papel de los profesionales como garantes del derecho a leer.

En un plano más amplio, este episodio refleja una tendencia nacional en Estados Unidos marcada por el aumento de controversias sobre libros en bibliotecas y escuelas, especialmente aquellos relacionados con identidad de género, diversidad racial o cuestiones sociales. La destitución de James pone de relieve el choque entre políticas restrictivas impulsadas desde determinados ámbitos políticos y los principios tradicionales de la biblioteconomía, centrados en la neutralidad, la inclusión y el acceso libre a la información. Así, el caso trasciende lo local y se configura como un ejemplo paradigmático del debate contemporáneo sobre censura, libertad intelectual y función social de las bibliotecas.

Quemar libros

«—Y no solo matan personas —prosiguió don Miguel, más enardecido—. Ahora también les ha dado por quemar libros. Esta tarde, cuando fui a la Universidad, me encontré con que en el Patio de Escuelas un grupo de falangistas y varios militares, algunos de ellos muy jóvenes, habían hecho una pira delante de la estatua de fray Luis de León, mudo testigo de la barbarie, él que fue víctima de la Inquisición, a la que arrojaban sin piedad los ejemplares que sacaban de la biblioteca universitaria. Así que me encaré con ellos y les exigí, como rector, que no continuaran, que cada una de esas obras valía mucho más que todos ellos juntos. Y varios de ellos me miraron y se echaron a reír, como si me hubiera vuelto loco. Por suerte, uno de los presentes me conocía y la cosa se arregló de forma pacífica, por lo que pudimos salvar una buena parte de los volúmenes condenados a la hoguera.»

Luis García Jambrina «El último caso de Unamuno.»

El relato describe la quema de libros realizada por falangistas y militares en la Universidad de Salamanca al inicio de la Guerra Civil (1936). Miguel de Unamuno, rector de la institución, presencia con indignación cómo destruyen obras frente a la estatua de Fray Luis de León. El texto refleja su ruptura emocional con el bando sublevado ante tal muestra de barbarie cultural. Se trata de un episodio real que simboliza la represión ideológica y el fin del humanismo en esa etapa