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Experiencias, usos y percepciones de los adolescentes en TikTok, Instagram y Snapchat

Faverio, Michelle, y Olivia Sidoti. “Teens’ Experiences on TikTok, Instagram and Snapchat.” Pew Research Center, 15 de abril de 2026. https://www.pewresearch.org/internet/2026/04/15/teens-experiences-on-tiktok-instagram-and-snapchat/

El estudio ofrece una visión matizada: las redes sociales son simultáneamente espacios de conexión, entretenimiento y construcción identitaria, pero también entornos donde se manifiestan presiones sociales, desigualdades y riesgos que requieren atención tanto educativa como regulatoria.

El informe analiza en profundidad cómo los adolescentes estadounidenses (de 13 a 17 años) experimentan y utilizan tres de las principales plataformas sociales actuales: TikTok, Instagram y Snapchat. Lejos de limitarse a medir la frecuencia de uso, el estudio se centra en las motivaciones, dinámicas sociales y percepciones que los jóvenes desarrollan en estos entornos digitales, ofreciendo una visión compleja que combina beneficios, tensiones y riesgos.

Uno de los hallazgos centrales es que, aunque las tres plataformas son ampliamente utilizadas, cumplen funciones diferenciadas dentro del ecosistema social adolescente. TikTok se consolida como un espacio eminentemente orientado al entretenimiento y al consumo de contenidos, donde predomina la lógica del algoritmo y la visibilidad pública. Instagram ocupa una posición intermedia, combinando interacción social, construcción de identidad y seguimiento de contenidos, mientras que Snapchat destaca como la plataforma más vinculada a la comunicación íntima y directa entre iguales. De hecho, el uso de Snapchat para mensajería frecuente supera al de las otras plataformas, lo que indica que los adolescentes distinguen claramente entre espacios públicos y privados en su vida digital.

El estudio subraya que el principal motivo de uso de estas redes es el entretenimiento, seguido de la conexión con amigos. En cambio, aspectos como la información política o el seguimiento de la actualidad ocupan un lugar marginal en las motivaciones adolescentes. Esta orientación refuerza la idea de que las redes sociales, para este grupo de edad, funcionan ante todo como espacios de ocio y sociabilidad cotidiana más que como herramientas informativas o cívicas.

En términos de intensidad de uso, los datos muestran que una gran proporción de adolescentes accede diariamente —y en muchos casos varias veces al día— a estas plataformas, lo que se inscribe en un contexto más amplio de hiperconectividad juvenil: cerca de la mitad afirma estar “casi constantemente” en línea. Este uso intensivo no es homogéneo, ya que existen diferencias por género, edad y contexto social. Por ejemplo, las chicas tienden a utilizar más Instagram y TikTok, mientras que las dinámicas de interacción también varían según el tipo de contenido y la red utilizada.

El informe también aborda las percepciones subjetivas de los adolescentes sobre el impacto de estas plataformas. Muchos reconocen aspectos positivos, como la posibilidad de mantenerse en contacto con amigos, expresarse creativamente o acceder a contenidos divertidos. Sin embargo, también emergen preocupaciones relevantes, especialmente en relación con la presión social, la exposición a contenidos dañinos o el acoso. En particular, Snapchat, pese a su carácter más privado, presenta tasas significativas de experiencias negativas como el bullying, lo que evidencia que la cercanía comunicativa no elimina los riesgos sociales.

Un aspecto clave del estudio es la comparación entre la percepción de los adolescentes y la de sus padres. Mientras que los jóvenes tienden a valorar más positivamente su experiencia en redes sociales, los adultos muestran una preocupación considerable, especialmente en relación con el tiempo de uso —sobre todo en TikTok— y sus posibles efectos sobre la salud mental y el bienestar. Esta brecha generacional pone de relieve tensiones en la interpretación del papel de la tecnología en la vida cotidiana.

Finalmente, el informe se sitúa en un contexto más amplio de transformación del ecosistema digital juvenil. Aunque TikTok, Instagram y Snapchat siguen siendo centrales, el predominio del vídeo y la lógica algorítmica están redefiniendo las formas de interacción y consumo. Al mismo tiempo, el descenso de plataformas tradicionales como Facebook y el auge de nuevas prácticas digitales indican que el comportamiento adolescente en redes sociales es dinámico y en constante evolución.

Cómo usan y perciben los adolescentes la inteligencia artificial

Pew Research Center. 2026. “How Teens Use and View AI.” 24 de febrero de 2026.

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El estudio del Pew Research Center ofrece una radiografía detallada de cómo los adolescentes estadounidenses (entre 13 y 17 años) están incorporando la inteligencia artificial en su vida cotidiana, especialmente a través de chatbots como herramientas multifuncionales.

Uno de los hallazgos principales es la rápida adopción de estas tecnologías: una mayoría significativa de adolescentes ya utiliza chatbots, con cerca de tres de cada diez haciéndolo a diario. Su uso no se limita a la curiosidad tecnológica, sino que está profundamente integrado en actividades prácticas, destacando la búsqueda de información (57%) y el apoyo en tareas escolares (54%) como los usos más frecuentes, seguidos del entretenimiento (47%).

En el ámbito educativo, la IA se está convirtiendo en una herramienta habitual, aunque con diferentes niveles de dependencia. Una minoría de estudiantes (alrededor del 10%) reconoce realizar la mayor parte de sus tareas con ayuda de chatbots, mientras que otros los utilizan de manera más ocasional. Los usos concretos incluyen la investigación de temas, la resolución de problemas —especialmente en matemáticas—, la síntesis de textos complejos y la edición de escritos. A pesar de las preocupaciones sobre el posible impacto en la integridad académica, la mayoría de los adolescentes considera que estas herramientas son útiles: aproximadamente la mitad afirma que les ayudan de forma significativa o moderada en sus estudios, frente a una proporción mínima que las percibe como poco útiles.

Más allá del ámbito académico, el informe revela que la inteligencia artificial también está entrando en esferas más personales. Aunque la mayoría de los adolescentes no utiliza chatbots para interacción emocional, una proporción relevante sí lo hace: un 16% mantiene conversaciones informales y un 12% recurre a ellos en busca de apoyo emocional o consejo. Este dato ha generado preocupación entre padres, educadores y expertos, ya que sugiere una posible transformación en las formas de socialización y en la gestión del bienestar emocional de los jóvenes.

El estudio también analiza las percepciones y actitudes hacia la inteligencia artificial. En general, los adolescentes muestran una visión más optimista que pesimista respecto al impacto futuro de la IA en sus vidas, considerándola una herramienta con potencial positivo, aunque no exenta de riesgos. Esta percepción convive con una creciente conciencia sobre problemas como el uso indebido en contextos educativos (incluido el fraude académico), la fiabilidad de la información generada o los efectos en habilidades cognitivas y creativas. Además, se observan diferencias según variables demográficas como género, nivel socioeconómico o contexto familiar, lo que indica que la experiencia con la IA no es homogénea.

El informe también incorpora la perspectiva de los padres, evidenciando una brecha entre la percepción adulta y la experiencia real de los adolescentes. Mientras aproximadamente la mitad de los padres cree que sus hijos utilizan chatbots, los datos muestran que el uso es en realidad más extendido entre los jóvenes. Asimismo, los padres tienden a aceptar el uso de la IA para fines académicos o informativos, pero muestran mayor rechazo cuando se trata de usos emocionales o sociales. En conjunto, el estudio pone de manifiesto que la inteligencia artificial ya forma parte del ecosistema cotidiano de los adolescentes, configurando nuevas dinámicas de aprendizaje, interacción y construcción del conocimiento, al tiempo que plantea desafíos educativos, éticos y sociales de gran alcance.

Estudio de Pew Research sobre el uso educativo de la IA

El informe de Pew confirma que la inteligencia artificial ya forma parte del entorno académico de los adolescentes. Más que prohibir o ignorar estas herramientas, el reto educativo consiste en enseñar a utilizarlas con criterio, integrándolas en los procesos de aprendizaje sin renunciar al pensamiento crítico, la integridad académica y la evaluación rigurosa de la información. Las bibliotecas y los profesionales de la información aparecen, así, como actores estratégicos para guiar a las nuevas generaciones en este nuevo ecosistema de conocimiento mediado por algoritmos.

El artículo analiza los resultados de un reciente informe del Pew Research Center sobre la relación entre los adolescentes y las herramientas de inteligencia artificial, especialmente los chatbots generativos. El estudio, basado en una encuesta a más de 1.400 jóvenes de entre 13 y 17 años en Estados Unidos, muestra que la IA ya forma parte del ecosistema cotidiano de aprendizaje.

Una mayoría de adolescentes ha utilizado alguna vez chatbots de IA y muchos los emplean para apoyar tareas escolares, buscar información o resumir contenidos. Este dato sugiere que el debate educativo ya no puede centrarse en si la inteligencia artificial debe o no estar presente en las aulas: en la práctica, los estudiantes ya la utilizan como herramienta habitual de estudio y procesamiento de información.

El informe revela también cómo los estudiantes integran la IA en diferentes actividades académicas. Aproximadamente el 57 % afirma usar estas herramientas para buscar información y el 54 % para ayudar en sus tareas escolares, mientras que cerca del 40 % las utiliza para resumir artículos, libros o vídeos. Asimismo, se observa un crecimiento en los usos creativos, como la generación o edición de imágenes y vídeos. Aunque el empleo de la IA para conversaciones personales o apoyo emocional es menos frecuente, la investigación indica que una parte de los jóvenes empieza a explorar estas funciones. En conjunto, los datos muestran que la inteligencia artificial está transformando los hábitos de aprendizaje, convirtiéndose en una herramienta para organizar, sintetizar y comprender información.

Otro aspecto relevante es el grado de dependencia que algunos estudiantes desarrollan hacia estas herramientas. Aproximadamente uno de cada diez adolescentes reconoce que realiza la mayor parte de su trabajo escolar con ayuda de la IA. A pesar de ello, muchos estudiantes mantienen una actitud crítica hacia su uso. Una mayoría reconoce que el uso de chatbots puede dar lugar a prácticas de copia o trampas académicas, lo que demuestra que los propios jóvenes son conscientes de los dilemas éticos asociados a estas tecnologías. La encuesta también muestra que aproximadamente la mitad de quienes usan IA consideran que les ha resultado útil para completar sus tareas, lo que refuerza su percepción como apoyo al aprendizaje.

El artículo subraya que estos resultados tienen importantes implicaciones para el sistema educativo y, especialmente, para las bibliotecas escolares. Tradicionalmente, los bibliotecarios han desempeñado un papel clave en la alfabetización informacional: enseñar a los estudiantes a evaluar fuentes, reconocer sesgos, verificar información y citar correctamente. En la era de la inteligencia artificial, estas competencias siguen siendo fundamentales, pero deben ampliarse hacia lo que se denomina alfabetización en IA. Esto implica ayudar a los estudiantes a comprender cómo funcionan estas herramientas, cómo evaluar críticamente sus resultados y cómo utilizarlas de forma ética y responsable. En este sentido, la alfabetización en IA puede entenderse como una extensión natural de la alfabetización informacional.

El uso y la percepción de la inteligencia artificial entre los adolescentes

Pew Research Center (24 de febrero de 2026). How Teens Use and View AI. Pew Research, 2026

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El informe del Pew Research Center revela una integración significativa de los chatbots de inteligencia artificial en la vida cotidiana de los adolescentes estadounidenses de 13 a 17 años. Actualmente, el 64% de los jóvenes reporta haber utilizado estas herramientas, una cifra que supera notablemente la percepción de sus padres, quienes creen que solo el 51% de sus hijos las emplea.

Entre las actividades más comunes se encuentra la búsqueda de información (57%), el apoyo en tareas escolares (54%) y el entretenimiento o diversión (47%). La mayoría de los adolescentes considera que la IA es una herramienta valiosa para el aprendizaje; aproximadamente la mitad de los usuarios afirma que los chatbots les han ayudado de manera significativa a completar sus deberes, mientras que solo una mínima fracción del 3% los considera inútiles. No obstante, existe una dependencia variable: mientras el 10% confía en la IA para la mayor parte de su trabajo escolar, un 45% aún no ha recurrido a ella con fines académicos.

El estudio profundiza en las marcadas diferencias demográficas y de género respecto a la adopción y visión del futuro de esta tecnología. Los adolescentes varones tienden a mostrar un optimismo más elevado que las mujeres, tanto sobre el impacto de la IA en sus propias vidas (41% frente a 30%) como en la sociedad en general (35% frente a 27%). Asimismo, se observan variaciones en el uso según el origen étnico y el nivel de ingresos del hogar, lo que sugiere que factores socioeconómicos influyen en cómo se aprovechan estas herramientas para el aprendizaje o el acceso a noticias. En cuanto a las capacidades de la IA frente a los humanos, los jóvenes son mayoritariamente escépticos en áreas que requieren juicio humano complejo, como la contratación de personal, donde el 50% cree que la tecnología tendría un peor desempeño que una persona.

El informe analiza la perspectiva parental y el consenso sobre los límites éticos del uso de la IA. Existe una aceptación mayoritaria entre los padres para que sus hijos utilicen chatbots en búsquedas de información y tareas escolares (aprobado por cerca del 60%), pero el nivel de comodidad desciende drásticamente cuando se trata de interacciones más personales, como conversaciones casuales. A pesar de los beneficios en eficiencia que los adolescentes reconocen —similares a los que percibe el público adulto—, persiste una preocupación compartida sobre las consecuencias a largo plazo, incluyendo el temor a la pérdida de empleos en el futuro. Este panorama refleja una generación que abraza la IA como una herramienta de productividad esencial, pero que mantiene una cautela crítica sobre su capacidad para replicar la esencia del comportamiento y la toma de decisiones humanas.

Aspectos más destacados:

Uso generalizado: El 64% de los adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años ha utilizado chatbots de IA en algún momento.

Brecha de percepción parental: Existe una desconexión entre padres e hijos; mientras que el 64% de los jóvenes afirma haber usado IA, solo el 51% de sus padres cree que sus hijos lo han hecho.

Propósitos principales del uso:

  • Búsqueda de información: 57% de los adolescentes.
  • Tareas escolares: 54% de los adolescentes.
  • Entretenimiento: 47% de los adolescentes.

Impacto en la educación:

  • Alrededor de la mitad de los usuarios de IA (un 52% de los adolescentes que han usado chatbots) considera que estas herramientas han sido «muy» o «algo» útiles para completar sus tareas escolares.
  • Un 10% de los adolescentes confía en la IA para realizar la mayor parte de su trabajo escolar.

Diferencias de género: Los chicos adolescentes muestran un mayor optimismo que las chicas. El 41% de los varones cree que la IA tendrá un impacto positivo en su vida personal, frente al 30% de las mujeres.

Opinión sobre las capacidades de la IA: El 50% de los adolescentes considera que la IA haría un peor trabajo que los humanos en tareas que requieren juicio, como la contratación de empleados.

Postura de los padres: La mayoría de los padres se siente cómoda con que sus hijos usen IA para aprender cosas nuevas o para labores académicas, pero la aprobación disminuye significativamente cuando se trata de usar la tecnología para interacciones personales o casuales.

¿Las prohibiciones de teléfonos móviles en las escuelas ayudan a los estudiantes a rendir mejor?

Wharton School, Knowledge at Wharton. “Do School Cell Phone Bans Help Students Do Better?Knowledge at Wharton, Universidad de Pensilvania, publicado en línea. https://knowledge.wharton.upenn.edu/article/do-school-cell-phone-bans-help-students-do-better/

Basado en más de 20 000 encuestas de educadores recopiladas a través del proyecto Phones in Focus, los datos iniciales muestran que las políticas más estrictas de prohibición de teléfonos en los centros educativos se asocian con menos distracciones y una mayor satisfacción docente, ya que los profesores reportan menos interrupciones a la hora de enseñar y una reducción de la atención del alumnado hacia sus dispositivos en momentos académicos.

Los encuestados, compuestos mayoritariamente por docentes de educación primaria y secundaria, señalan que las prohibiciones totales durante el horario escolar ayudan a disminuir las distracciones y a indirectamente favorecer un clima más centrado en el aprendizaje. Duckworth explica que cuando los teléfonos están completamente fuera del aula y no disponibles, los estudiantes tienden a interactuar más entre sí y a concentrarse en el trabajo escolar, lo cual mejora el ambiente general de la clase y la percepción de efectividad pedagógica.

No obstante, el artículo también matiza que los resultados son aún preliminares: los investigadores planean correlacionar las respuestas de la encuesta con medidas objetivas de rendimiento educativo, como calificaciones, asistencia, puntuaciones en pruebas estandarizadas y compromiso estudiantil a lo largo del año escolar, antes de hacer recomendaciones definitivas. La ambición del proyecto Phones in Focus es poder ofrecer orientaciones basadas en datos para que los distritos escolares ajusten sus políticas de uso de teléfonos de manera informada para el curso 2025-2026.

En el contexto global, y aunque no forma parte del artículo de Wharton, otros estudios aportan una visión más matizada: investigaciones en Europa han encontrado beneficios modestos de las prohibiciones completas de teléfonos móviles sobre el rendimiento académico, especialmente entre estudiantes con bajo rendimiento, mientras que otros trabajos sugieren que las prohibiciones por sí solas no bastan para mejorar resultados si no se integran en estrategias educativas amplias.

Redes sociales estables, IA en ascenso: así es el ecosistema digital adolescente en 2025

Teens, Social Media and AI Chatbots 2025. Publicado el 9 de diciembre de 2025.
https://www.pewresearch.org/internet/2025/12/09/teens-social-media-and-ai-chatbots-2025/

Aunque las redes sociales siguen siendo un elemento central en la vida de los adolescentes —con patrones de uso que muestran estabilidad año tras año— la aparición de los chatbots de IA marca un cambio significativo: lo que era un uso casual o experimental ahora se consolida como parte habitual de su día a día.

El estudio se basa en una encuesta online realizada a 1.458 adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años, entre el 25 de septiembre y el 9 de octubre de 2025, ponderada para ser representativa según edad, género, raza/etnicidad, nivel de ingresos del hogar, etc

La mayoría de los adolescentes encuestados continúa usando plataformas como YouTube, TikTok, Instagram y Snapchat. En concreto, casi 9 de cada 10 declaran haber usado YouTube alguna vez; seis de cada 10 o más usan TikTok e Instagram; alrededor del 55 % usan Snapchat. Por el contrario, otras plataformas como Facebook (≈ 31 %) o WhatsApp (≈ 24 %) tienen menor penetración; redes como Reddit o X (antes Twitter) son aún menos utilizadas.

En cuanto a frecuencia, muchos adolescentes usan estas redes con regularidad. Por ejemplo, YouTube es usada a diario por alrededor de tres cuartas partes de los adolescentes; TikTok e Instagram también tienen un uso diario elevado (≈ 61 % y 55 %, respectivamente). Además, aproximadamente 1 de cada 5 adolescentes dice estar “casi constantemente” conectado en TikTok o YouTube. Aunque esas cifras han variado poco en relación con años recientes, el uso casi constante de TikTok ha subido algo desde 2022.

El estudio revela que los chatbots de inteligencia artificial (IA) han adquirido un papel destacado en la vida online de los adolescentes. En total, alrededor del 64 % de los adolescentes encuestados informa haber utilizado algún chatbot de IA. De ese grupo, cerca de 3 de cada 10 dice usarlos a diario

El uso diario varía según edad, origen étnico y nivel de ingresos. Por ejemplo, entre los de 15-17 años el 31 % usa chatbots todos los días, comparado con el 24 % de los de 13-14 años. En cuanto a etnicidad, un tercio de adolescentes negros (35 %) e hispanos (33 %) informa uso diario, frente a un 22 % entre adolescentes blancos. Y al dividirse por nivel de ingresos: un 66 % de los adolescentes en hogares con ingresos elevados (≥ 75.000 USD) usan chatbots, frente a un 56 % de quienes viven en hogares con ingresos inferiores a 30.000 USD.

En cuanto a qué chatbots usan, el más popular es ChatGPT (con un 59 % de adopción), más del doble que el siguiente más popular: Gemini (23 %), seguido por Meta AI (20 %). Otros como Copilot, Character.ai o Claude tienen menor uso.

Este fenómeno plantea nuevas preguntas sobre la salud digital de los jóvenes: la integración de la IA en espacios de relación, información y ocio sucede al mismo tiempo que ciertos colectivos (por edad, origen o nivel socioeconómico) muestran diferencias en su uso, lo cual podría contribuir a desigualdades digitales.

¿Por qué a los adolescentes les encanta pasar tiempo en la biblioteca?

Sung, Ki. 2025. “Why Teens Love to Hang Out at the Library.” KQED MindShift, 23 de septiembre de 2025. https://www.kqed.org/mindshift/65817/why-teens-love-to-hang-out-at-the-library

Las bibliotecas públicas han evolucionado para convertirse en espacios atractivos y relevantes para los adolescentes. En lugar de ser lugares silenciosos y tradicionales, muchas bibliotecas ahora ofrecen entornos dinámicos donde los jóvenes pueden relajarse, socializar, estudiar y desarrollar habilidades creativas.

Las bibliotecas han transformado su papel tradicional para adaptarse a las necesidades y preferencias de los adolescentes. En lugar de ser únicamente lugares silenciosos dedicados a la lectura y el estudio, las bibliotecas modernas ofrecen espacios dinámicos que combinan aprendizaje, creatividad y socialización. Estas transformaciones responden a la necesidad de proporcionar entornos seguros y estimulantes donde los jóvenes puedan explorar intereses diversos, desde la tecnología digital hasta las artes, mientras construyen relaciones sociales y comunitarias.

Un ejemplo destacado es The Mix, un espacio exclusivo para adolescentes en la Biblioteca Pública de San Francisco. Este espacio ofrece actividades variadas, como impresión 3D, grabación de música, producción de videos, creación de podcasts y juegos, lo que permite a los jóvenes desarrollar habilidades técnicas y creativas de manera informal y autónoma. La iniciativa se inspira en el programa YOUMedia, implementado en 2009 por la Biblioteca Pública de Chicago, que proporcionaba acceso a tecnología digital en un entorno supervisado y seguro. La experiencia resultó tan exitosa que se expandió a 29 sucursales y se convirtió en modelo para otras bibliotecas en Estados Unidos.

El artículo también subraya cómo la pandemia de COVID-19 puso de relieve la importancia de estos espacios para los adolescentes. La interrupción de la vida escolar y social provocó un aislamiento significativo, lo que hizo que muchos jóvenes dependieran de la biblioteca como lugar de reconexión y apoyo emocional. En respuesta, la Biblioteca Pública de Nueva York y otras instituciones han ampliado sus programas para adolescentes, ofreciendo no solo actividades creativas, sino también oportunidades de participación cívica, preparación universitaria, talleres de habilidades prácticas y clubes de lectura. Estos programas buscan equilibrar el aprendizaje académico con la construcción de comunidad y el desarrollo personal.

Sung enfatiza que esta transformación demuestra que las bibliotecas pueden ser mucho más que depósitos de libros: son centros de innovación educativa y social, adaptables a los intereses de cada generación. Al ofrecer espacios que combinan tecnología, creatividad y socialización, las bibliotecas fomentan un sentido de pertenencia y motivación entre los adolescentes, contribuyendo a su desarrollo integral y fortaleciendo la conexión entre los jóvenes y su comunidad. En este sentido, las bibliotecas modernas se presentan como un modelo de cómo las instituciones culturales pueden reinventarse para seguir siendo relevantes en un mundo digital y socialmente cambiante.

El impacto de la tecnología y las redes sociales en el cerebro adolescente: riesgos, beneficios y recomendaciones

CBC News. “Teen Brains, Technology, and Social Media: Can They Impact Cognitive Skills?CBC, fecha de publicación, 2025. https://www.cbc.ca/news/canada/teen-brains-technology-aids-1.7604341

El artículo plantea la cuestión de si la exposición intensa de los adolescentes a la tecnología —incluyendo redes sociales, inteligencia artificial, aplicaciones educativas, dispositivos digitales— puede tener efectos tanto beneficiosos como perjudiciales en el desarrollo cognitivo. Se presentan preocupaciones entre educadores, psicólogos y padres en cuanto a la dependencia que los jóvenes podrían desarrollar con herramientas tecnológicas: por ejemplo, el uso constante de ayudas digitales puede afectar su capacidad de concentración, memoria de trabajo o fijación en tareas que requieren atención prolongada.

Por otro lado, se discuten aspectos positivos: la tecnología permite acceso rápido a información, debe facilitar la colaboración, interdisciplinariedad, creatividad, y el aprendizaje personalizado. Algunas herramientas, incluidas aplicaciones educativas o de IA, pueden ayudar a reforzar habilidades cognitivas específicas, como el reconocimiento visual, la resolución de problemas o incluso ciertas funciones ejecutivas —cuando se usan con criterio y estructura—.

El artículo también explora cómo el contexto educativo, el tipo de usos tecnológicos y los límites (horarios, supervisión, tipos de contenido) influyen en los efectos observados: no toda exposición es igual. Se menciona que los efectos negativos tienden a aparecer cuando hay un uso desregulado, multitarea excesiva, interrupciones constantes (notificaciones, mensajes) o cuando la tecnología sustituye completamente formas tradicionales de aprendizaje o interacción humana. Además, se integran testimonios de educadores que ven cambios en la capacidad de atención de sus estudiantes, dificultades para mantener la concentración sin distracciones digitales, o una tendencia a “saltar” rápidamente entre tareas.

Una parte importante del artículo está dedicada a recomendaciones para equilibrar estos riesgos con los beneficios: fomentar hábitos saludables de uso tecnológico, establecer tiempos sin pantallas, promover pausas, diseñar entornos de aprendizaje que reduzcan las distracciones digitales, entrenar tanto a alumnos como a docentes para que sean conscientes de cómo usar la tecnología de forma óptima, y no simplemente incorporar más dispositivos sin una estrategia crítica. También se sugiere investigación continua, análisis de datos longitudinales para ver efectos a largo plazo, comparación entre diferentes tipos de tecnología, y seguimiento de casos donde se hayan aplicado intervenciones educativas para mitigar efectos adversos.

Impacto del uso de la inteligencia artificial en el desarrollo cognitivo y emocional de niños y adolescentes

Masur, C. “Is AI Taking Over Your Kid’s Brain?Psychology Today, junio 12, 2025. https://www.psychologytoday.com/us/blog/parenting-matters/202506/is-ai-taking-over-your-kids-brain

Se analiza cómo el uso creciente de herramientas de inteligencia artificial (IA) por parte de niños y adolescentes —para tareas escolares, la redacción de ensayos y exámenes, o incluso para resolver conflictos interpersonales— puede tener efectos negativos en su desarrollo cognitivo y emocional

Se presenta un estudio del Pew Research Center que muestra que un 26 % de los adolescentes usan IA para tareas escolares, cifra que sube al 31 % entre adolescentes negros e hispanos, y entre estudiantes de 11.º y 12.º grado. Además, el 54 % considera aceptable usar ChatGPT para investigar y 29 % para resolver problemas matemáticos. Entre quienes conocen la plataforma, 79 % lo ve como herramienta válida para la investigación.

En el ámbito universitario, el uso de IA es aún más común, con un 86 % de estudiantes utilizándola para escribir, investigar y completar tareas de manera recurrente. Se desglosa cómo emplean estas herramientas: 69 % para buscar información, 42 % para corregir gramática, 33 % para resumir documentos, 28 % para parafrasear, y 24 % para redactar borradores iniciales.

Se expresa una preocupación central: al delegar tareas intelectuales en la IA, los jóvenes podrían ver afectadas capacidades esenciales como el razonamiento lógico, la construcción de argumentos convincente y la expresión precisa de ideas; habilidades que se desarrollan procesando ideas por cuenta propia.

Por todo ello, se plantean preguntas éticas y educativas: ¿Estamos sacrificando el pensamiento crítico y la autonomía intelectual al permitir una dependencia creciente de la IA? ¿O estamos simplemente adaptándonos a una tendencia inevitable, considerando que muchas profesiones ya integran estas herramientas en su práctica diaria —como la medicina o el derecho—?

Diseño de IA ética para estudiantes: manual de IA generativa para la educación primaria y secundaria

AI Advisory Boards. “Designing Ethical AI for Learners- Generative AI Playbook for K-12 Education (Quill).” AI Advisory Boards (blog), 28 de abril de 2025.

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Quill.org ha elaborado un «playbook» práctico y fundamentado en la investigación para diseñar inteligencia artificial (IA) ética en entornos educativos K-12. Basado en más de seis años de experiencia y utilizado por más de diez millones de estudiantes, especialmente en escuelas con menos recursos, su enfoque demuestra que la IA puede reflejar el juicio de educadores expertos si se implementa de manera adecuada

El playbook se estructura en cuatro pasos fundamentales: primero, realizar investigación antes de escribir código, definiendo con claridad lo que significa un aprendizaje exitoso en cada contexto; segundo, crear datasets propios con entre 50 y 100 respuestas reales de estudiantes acompañadas de retroalimentación docente de alta calidad; tercero, evaluar la IA de forma temprana y continua, revisando manualmente más de 100,000 respuestas al año y aplicando pruebas A/B; y cuarto, crear un consejo asesor docente –el Teacher Advisory Council– compuesto por más de 300 profesores que revisan y prueban cada actividad en múltiples ciclos antes de su lanzamiento.

Además, el enfoque se basa en tres principios clave para que la retroalimentación de la IA sea efectiva: diseñar prompts textuales que fomenten respuestas fundamentadas; definir respuestas ejemplares mediante criterios claros y revisión de numerosos ejemplos; y ofrecer retroalimentación constructiva y accionable que promueva la revisión y el crecimiento del estudiante, sin sustituir al docente.

Este playbook invita a educadores y desarrolladores de tecnología educativa a adoptar un proceso ético, colaborativo, riguroso y centrado en la pedagogía, asegurando que la IA actúe como un verdadero aliado en el aprendizaje.