Archivo de la etiqueta: Comercio editorial

El préstamo digital de las bibliotecas puede estar reduciendo las ventas comerciales de libros

Association of American Publishers (AAP), New Study Analyzes the Impact of Library E-Lending on Commercial Book Markets, 1 de septiembre de 2026. El estudio, titulado An Empirical Study of the Impact of Library E-Lending on the Book Economy, ha sido elaborado por los economistas Jéssica Dutra, Ph.D., y Robert Stoner, Ph.D., de Secretariat Advisors, a iniciativa conjunta de la AAP y la Authors Guild.

Informe

El préstamo digital bibliotecario no solo facilita el acceso a los libros, sino que, especialmente en títulos recientes y superventas, puede sustituir parte de las compras comerciales; por ello, sus autores defienden que las condiciones del e-lending deben establecerse mediante acuerdos de licencia y no mediante intervenciones legislativas que alteren el mercado.

El estudio analiza cómo el fuerte crecimiento del préstamo de libros electrónicos y audiolibros en las bibliotecas públicas estadounidenses está afectando al mercado comercial del libro, es decir, a las ventas realizadas directamente a los consumidores. Su principal conclusión es que existe evidencia económica significativa de una sustitución directa entre el préstamo digital de las bibliotecas y las ventas comerciales, especialmente en determinados momentos de la vida comercial de un libro. Según los autores, cuando resulta muy sencillo acceder gratuitamente a un libro electrónico a través de una aplicación bibliotecaria, una parte de los lectores que potencialmente habría adquirido ese título puede optar por tomarlo en préstamo.

Uno de los datos más llamativos del estudio es la estimación de que las ventas de libros impresos para consumidores disminuyen aproximadamente entre un 0,85 % y un 1 % por cada punto porcentual que aumenta la proporción de libros electrónicos dentro de las colecciones de las bibliotecas públicas. El efecto sería especialmente acusado en la ficción para adultos. Los investigadores sostienen además que la relación no se limita a una posible sustitución entre formatos: un lector puede preferir comprar un libro impreso y, sin embargo, decidir leerlo digitalmente cuando tiene acceso inmediato y gratuito a través de la biblioteca. La facilidad de las aplicaciones de préstamo, disponibles las 24 horas y con pocos pasos para obtener un título, reforzaría este comportamiento.

El trabajo presta especial atención a los primeros meses de comercialización de los libros, cuando las ventas pueden resultar especialmente importantes para autores y editoriales. Según el estudio, existe evidencia de sustitución dentro del mismo título entre los préstamos digitales y las ventas minoristas, y este efecto resulta particularmente relevante durante las primeras etapas del ciclo comercial. En el caso de los superventas, los investigadores consideran que el préstamo bibliotecario digital no actuaría fundamentalmente como un mecanismo de descubrimiento que posteriormente impulse las compras, sino que puede sustituir directamente algunas ventas de libros electrónicos a escala nacional.

A partir de estos resultados, la AAP y la Authors Guild cuestionan las iniciativas legislativas que varios estados estadounidenses han impulsado para regular las condiciones económicas del préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas. Algunas de estas propuestas pretenden limitar los precios de las licencias, modificar las condiciones de adquisición o impedir determinadas restricciones sobre el número de préstamos o copias disponibles. La industria editorial sostiene que estas intervenciones podrían alterar un mercado que hasta ahora se ha organizado mediante negociaciones entre bibliotecas, editoriales y proveedores de contenidos digitales. El estudio argumenta que facilitar aún más el acceso bibliotecario a los libros electrónicos podría incrementar el efecto de sustitución sobre las ventas comerciales.

Otro elemento importante es la situación presupuestaria de las bibliotecas. El informe señala que sus presupuestos de adquisiciones no han aumentado de manera significativa, a pesar de que se les exige mantener simultáneamente colecciones impresas y digitales. En este contexto, el desplazamiento del gasto desde los libros impresos hacia las licencias digitales puede tener consecuencias sobre el conjunto del ecosistema editorial. La AAP y la Authors Guild defienden, por ello, que la solución no debería consistir en modificar artificialmente las condiciones de comercialización de los libros electrónicos, sino en incrementar la financiación pública de las bibliotecas para que puedan ampliar sus colecciones sin generar una presión adicional sobre el mercado comercial.

El informe sitúa así el debate dentro de una cuestión más amplia: ¿cómo debe equilibrarse la misión pública de las bibliotecas con la sostenibilidad económica de autores, editoriales y librerías en un mercado cada vez más digital? Para la AAP y la Authors Guild, ambos objetivos son compatibles y no deberían plantearse como una elección entre acceso público y derechos de autor. Defienden un sistema basado en la negociación entre las partes y en la aparición de nuevos modelos de negocio capaces de adaptarse a las características del mercado digital.

No obstante, resulta importante tener en cuenta quién encarga y presenta el estudio. Aunque la investigación fue realizada de manera independiente por los economistas de Secretariat Advisors y la AAP afirma que los análisis y conclusiones pertenecen a esa firma, el trabajo fue solicitado conjuntamente por la Association of American Publishers y la Authors Guild, organizaciones directamente interesadas en defender los ingresos derivados de la explotación comercial de las obras. Por ello, sus resultados son especialmente relevantes para el debate, pero también conviene interpretarlos dentro de este contexto y contrastarlos con investigaciones procedentes de bibliotecas, investigadores independientes y otros actores del ecosistema del libro.

En definitiva, el estudio aporta datos cuantitativos a una discusión que hasta ahora había estado dominada en buena medida por posiciones enfrentadas sobre el préstamo digital. Su tesis central es que el e-lending bibliotecario no siempre funciona únicamente como una vía de descubrimiento o promoción de libros, sino que, en determinadas circunstancias, puede sustituir compras que de otro modo se producirían en el mercado comercial. Para las bibliotecas, el desafío será encontrar modelos de adquisición y licencia que permitan garantizar un acceso amplio y equitativo a los contenidos digitales sin poner en riesgo la sostenibilidad de la producción editorial. El debate resulta especialmente significativo en un momento en que los formatos digitales, los audiolibros y las plataformas de préstamo están transformando simultáneamente los hábitos de lectura, la economía editorial y la propia función de las bibliotecas públicas.

Hallazgos clave del estudio:

  • Crecimiento acelerado del préstamo digital.
  • Cambio en los hábitos de los lectores.
  • Existe sustitución entre préstamo y compra.
  • Impacto cuantificable sobre el libro impreso.
  • Mayor efecto en los libros más recientes.
  • Los bestsellers presentan un comportamiento particular.
  • Las licencias son el mecanismo de equilibrio.
  • Crítica a la intervención legislativa estatal.
  • Riesgo para el ecosistema editorial.
  • El problema presupuestario de las bibliotecas permanece. digital collections.”

El fin del libro

Desde hace más de un siglo asistimos a una curiosa paradoja: cada vez que aparece una nueva tecnología, alguien anuncia que ha llegado el momento de despedirnos de los libros.

En 1913, Thomas Edison afirmaba que «los libros pronto serán obsoletos en las escuelas públicas». Décadas después, en 1972, Marshall McLuhan sostenía que «los libros se están volviendo obsoletos». En 2008, Steve Jobs aseguraba que «la realidad es que la gente ya no lee». Y en 2012, Philip Roth fue todavía más contundente: «La pantalla matará al lector, y así ha sido».

Ahora, en 2026, volvemos a escuchar argumentos similares. Un artículo reciente de The Atlantic llega a describir la era de la lectura como un «breve interludio entre la era oral y la digital».

La historia, sin embargo, parece empeñada en llevar la contraria a todos estos pronósticos.

Porque cada nueva pantalla iba a acabar con el libro. Primero fue el cine; después, la radio; más tarde, la televisión; luego llegaron los videojuegos, Internet, los teléfonos inteligentes, las redes sociales y ahora la inteligencia artificial. Cada tecnología parecía destinada a ocupar el lugar de la lectura. Y, sin embargo, los libros siguen aquí.

Las cifras ofrecen una imagen bastante diferente de la anunciada desaparición. En Estados Unidos se vendieron el año pasado alrededor de 762 millones de libros impresos y se abrieron 422 nuevas librerías. En el Reino Unido, la ficción alcanzó su mejor resultado desde que existen registros. En Australia, las ventas crecieron por primera vez desde 2022. Y, a escala internacional, las ventas de libros aumentaron en once de los diecinueve mercados analizados.

Quizá el problema no sea que la gente haya dejado de leer, sino que algunos han confundido sus propios hábitos con los hábitos de toda una sociedad.

La lectura está cambiando, por supuesto. Cambian los formatos, los dispositivos, los tiempos y las maneras de acceder a los textos. Leemos en papel, en pantallas, en teléfonos, en tabletas y escuchamos libros mientras caminamos o viajamos. Pero cambiar la forma de leer no significa necesariamente dejar de leer.

El libro tampoco es únicamente un objeto. Es una tecnología cultural extraordinariamente resistente, capaz de adaptarse a nuevos entornos sin desaparecer. Y la lectura continúa siendo una de las herramientas fundamentales para comprender el mundo, desarrollar el pensamiento crítico, imaginar otras vidas y conversar con quienes estuvieron antes que nosotros.

Por eso, cuando alguien vuelva a preguntarte con cierta sorpresa: «¿Todavía lees libros? ¿En 2026?», quizá la mejor respuesta sea simplemente sonreír.

Sí. Todavía leemos.

Y, contra todos los pronósticos, seguimos haciéndolo.

Porque la historia del libro no es la historia de una tecnología que se resiste a morir. Es la historia de una cultura que, una y otra vez, encuentra nuevas formas de sobrevivir.

Vincent Phan – Founder, 1000 Libraries

De la portada como interpretación del libro a la portada como identidad del lector en las redes sociales

Johnson, Madelyn. “How the Role of Book Cover Design Has Changed in the Age of Social Media”. Literary Hub, 24 de julio de 2026. Artículo original en Literary Hub

Las redes sociales están transformando radicalmente la función de las cubiertas de los libros. Tradicionalmente, la portada servía principalmente para interpretar visualmente una obra, transmitir su género y tono y despertar el interés del lector. Actualmente, sin embargo, debe funcionar también en Instagram, TikTok, Substack y otros espacios digitales, donde el libro aparece como una imagen que debe resultar atractiva incluso antes de que el lector conozca su contenido.

Este cambio introduce una nueva pregunta en el trabajo de los diseñadores: ya no basta con preguntarse «¿qué es este libro?», sino también «¿cómo quiere ser percibida la persona que lo lee?». La portada comienza así a construir una identidad social para el lector. El libro deja de ser exclusivamente un texto y se convierte también en un objeto estético y de representación personal, comparable a la ropa, los muebles, los productos de belleza o las listas musicales que aparecen en las redes sociales.

La autora pone como ejemplo la diferencia entre las cubiertas de novelas comerciales contemporáneas y las de literatura considerada de prestigio. Un libro de Emily Henry puede recurrir a colores vivos, ilustraciones y tipografías desenfadadas para transmitir calidez, humor y accesibilidad, mientras que las nuevas ediciones de Elena Ferrante utilizan diseños más sobrios, colores apagados y composiciones minimalistas para proyectar una imagen de sofisticación y seriedad. En ambos casos, la cubierta no solo comunica características de la obra: imagina también un determinado tipo de lector.

El fenómeno se relaciona con la creciente autopresentación en las redes sociales. Mostrar determinados libros puede transmitir inteligencia, sensibilidad, cultura, sofisticación o pertenencia a una determinada comunidad estética. De este modo, el libro adquiere una dimensión performativa: puede utilizarse para mostrar públicamente quiénes somos o, más exactamente, quiénes queremos parecer. La cubierta se convierte en la superficie visible de esa identidad literaria.

La autora advierte, no obstante, de un riesgo: que la lectura termine subordinándose a la marca personal y a las tendencias visuales. Si determinados autores, géneros o diseños se asocian con identidades concretas, los lectores pueden sentirse menos inclinados a escoger libros que no encajen con la imagen que proyectan en sus estanterías o perfiles digitales. La curiosidad intelectual podría quedar desplazada por la necesidad de mantener una determinada estética.

El artículo plantea una evolución significativa en el diseño editorial: la portada ya no solo vende o representa un libro; también vende una determinada idea de quién es su lector. En la cultura digital, donde los libros circulan constantemente como fotografías y objetos de estilo, la cubierta se convierte simultáneamente en elemento editorial, herramienta de marketing y mecanismo de construcción de identidad. El gran interrogante es si esta transformación conseguirá atraer a más personas hacia los libros o si, por el contrario, terminará haciendo que importe más parecer lector que leer.

Cómo los crucigramas financiaron a tres de las principales editoriales estadounidenses: Simon & Schuster, Random House y Farrar, Straus & Giroux

Winston, Robert. “How Crossword Puzzles Underwrote Three of America’s Major Publishers.” Literary Hub, 17 Septiembre 2024. https://lithub.com/how-crossword-puzzles-underwrote-three-of-americas-major-publishers/

Los crucigramas tuvieron un papel inesperado y fundamental en el desarrollo de varias de las editoriales más influyentes en la historia de la literatura estadounidense, específicamente Simon & Schuster, Random House y Farrar, Straus and Giroux.

La historia comienza en 1924, cuando Richard L. Simon, tras su formación y experiencias diversas, desde estudiar en Columbia hasta vender pianos, se asoció con Max Lincoln Schuster para fundar una casa editorial propia tras sus primeros pasos en Boni & Liveright, una editorial de vanguardia de la época.

Al poco de formarse la sociedad, Simon y Schuster se enfrentaron al clásico problema editorial: no tenían un manuscrito que publicar. La inspiración llegó una noche de enero cuando la tía de Simon les mencionó que le gustaría tener un libro de crucigramas, algo que no existía en el mercado. Decididos a explorar esa idea —a pesar de los consejos derrotistas de expertos que consideraban que nadie compraría un libro de puzzles— encargaron a un equipo de expertos, encabezado por Margaret Farrar, la selección y preparación de los mejores 50 crucigramas disponibles.

Publicado el 10 de abril de 1924 como The Cross Word Puzzle Book, el libro no solo fue un éxito inmediato en ventas —con una primera tirada agotada y múltiples reimpresiones, llegando a vender cientos de miles de ejemplares en pocas semanas— sino que también transformó la suerte de una joven editorial que hasta entonces temía ser tipificada como “editora de juegos”. La enorme demanda y el significativo volumen de ingresos generados por este simple libro de crucigramas aseguraron la supervivencia financiera de Simon & Schuster y sentaron las bases de prácticas comerciales importantes, como la política de devolución de ejemplares no vendidos para proteger a las pequeñas librerías.

El impacto económico se extendió aún más: el éxito de Simon & Schuster permitió que Bennett Cerf, elegido por Simon como su sucesor en Boni & Liveright, fundara posteriormente Random House tras la bancarrota de su anterior empresa. Asimismo, la riqueza acumulada a partir de las regalías de las ediciones de crucigramas financió indirectamente la creación de Farrar, Straus and Giroux, gracias a inversiones estratégicas hechas por la familia de Margaret Farrar en industrias emergentes como el acero y el petróleo. Así, un fenómeno cultural aparentemente trivial —los crucigramas— se transformó en un pilar económico y estructural para tres grandes casas editoriales norteamericanas, dejando una huella duradera en el paisaje literario de Estados Unidos.

Mercado del libro en España 2023

Abigail Orús. «Industria del libro en España». Statista. Accedido 7 de abril de 2024. https://es.statista.com/temas/3950/industria-del-libro-en-espana/.

España ha sido cuna de escritores ilustres cuyas obras son reconocidas más allá de las fronteras nacionales. Por ello, no sorprende que el sector editorial sea, hoy en día, una de las mayores industrias culturales de España, suponiendo además un motor económico importante para el país. Entre otras cosas, gracias al saldo positivo que el comercio exterior del libro ha mantenido en los últimos quince años, pese al crecimiento general de las importaciones del sector. De hecho, el valor de las exportaciones españolas de libros, que tienen en Iberoamérica, y más concretamente en México, su principal destino, solo bajó de los 392 millones en euros en 2020 y 2021 a consecuencia de las restricciones derivadas de la pandemia de COVID-19.

La traducción sigue siendo clave

Las traducciones, que se han convertido con el paso del tiempo en unas de las principales características del mercado nacional, son asimismo un factor clave en el éxito internacional. De hecho, el número de libros traducidos ha llegado a superar los 25.800 ejemplares. Eso sí, no todos los idiomas tienen el mismo peso. El inglés, el francés y el castellano son las lenguas que más se traducen, pese al auge del italiano o el japonés; este último como consecuencia directa de la mayor demanda de manga. A fin de cuentas, un total de 1.440 títulos de este tipo de tebeos llegaron a las librerías nacionales en 2022 de la mano, en la mayoría de los casos, de editoriales como Planeta, Ivrea y Norma.

Los libros electrónicos

Por su parte, si bien la crisis económica afectó a la facturación del comercio interior del libro, que no dejaba de descender año tras año, la tendencia creciente iniciada en 2014 permite al sector ser optimista sobre su futuro. En especial, gracias a la cada vez mayor popularidad de los e-books. Y es que, si bien el lector español se sigue decantando por el formato impreso, la cifra de negocio de los libros electrónicos ya casi duplica la facturación de hace una década. Ahora bien, más allá del formato elegido para disfrutar de un rato de lectura, el texto no universitario sigue siendo, junto a la ficción para adultos, la temática que más dinero aporta a la industria española del libro.

Ranking de empresas editoriales con mayor facturación en España en 2022

Editorial Planeta lideró la clasificación española de empresas de edición de libros al registrar una facturación de aproximadamente 264 millones de euros en 2022. Penguin Random House Grupo Editorial y Comercial Grupo Anaya ocuparon la segunda y la tercera posición, respectivamente.

Número de ejemplares editados y vendidos en España 2004-2022

 En 2022, el número total de libros editados en España se situó en torno a los 206,2 millones de ejemplares. De este total, se vendieron alrededor de 178,5 millones. De esta forma, puede decirse que se vendió aproximadamente el 87% de la producción nacional de libros del año referido.

Cifra de negocio de la industria del libro por temática España 2020-2022

En el año 2022, los ingresos procedentes de la la venta de libros de literatura infantil y juvenil fueron de aproximadamente 469,6 millones de euros en España. Esto supuso un incremento de alrededor de 37,3 millones con respecto a la cifra registrada el año anterior. Pese a ello, no logró superar la facturación de los textos no universitarios y de la ficción para adultos, las dos principales temáticas en términos de cifra de negocio dentro del mercado español.

Tirada media de libros publicados por tipo en España 2013-2022

Los libros de bolsillo mantuvieron una tirada media más alta que los libros generales en España durante todo el periodo de tiempo, aunque la diferencia se ha ido acortando paulatinamente. Concretamente en 2022, el número medio de libros de bolsillo editados en el país superó en aproximadamente 150 ejemplares la cifra registrada por los libros generales. En dicho año, la tirada media de libros generales se situó en torno a los 3.600 ejemplares.

Subsectores de la edición por precio medio del libro en España en 2019

En 2019, los libros científico-técnicos fueron los más caros del mercado español ese año, con un precio medio por ejemplar de aproximadamente 31,2 euros. De esta forma, superó en más de diez euros el precio medio del sector que rondaba en torno a los 20 euros.

Pages on Pages: sitio web para buscar donde encontrar un libro al mejor precio

https://www.pagesonpages.com/

El sitio Pages on Pages te permite buscar un libro para ver dónde puede encontrarlo al precio más barato. Puedes encontrar libros de texto, novelas, cómics y mucho más, tanto nuevos como de segunda mano. Intenta visitar tu librería local de segunda mano en persona cuando te sea posible, pero si necesitas algo en un apuro, este sitio es un gran lugar para encontrarlo.

La situación de la edición en Canadá 2021

The State of Publishing in Canada 2021. BookNet, 2022

Texto completo

ePub

infografía

La séptima edición del estudio sobre el estado de la industria editorial de BookNet Canadá ofrece un panorama completo del panorama editorial canadiense en lengua inglesa. En él se estudian las editoriales canadienses de todos los tamaños y se analizan las operaciones y la dotación de personal de las editoriales, los ingresos y las ventas, la distribución, los programas de publicación de formatos específicos y el impacto de la pandemia del COVID-19 para ofrecer una instantánea de la industria en 2021.

De las 78 editoriales encuestadas, el 65% eran pequeñas editoriales con ingresos brutos entre 0 y 999.999 dólares, el 26% eran medianas con ingresos brutos entre 1 millón y 9.999.999 dólares, y el 9% eran grandes editoriales con ingresos superiores a 10 millones de dólares.

En 2021, el 60% de las ventas de libros impresos y digitales correspondieron a la lista de libros previamente publicados y el 40% a la lista de libros nuevos.

En cuanto a la producción de libros por formatos, cuando se trata de libros impresos, la mayoría de los editores utilizaron la impresión offset (81%) o la impresión digital (79%), y el 49% de los editores utilizaron servicios de impresión bajo demanda.

En cuanto a la producción de libros electrónicos, la mayoría de los editores recurren a terceros (58%), seguidos de la producción interna (54%). Sólo el 7% de las editoriales no produce libros electrónicos.

En el ámbito de los audiolibros, un gran número de editores afirma no producir audiolibros (47%), el 42% recurre a terceras empresas de producción y el 19% produce audiolibros internamente.

El mundo digital

En general, el 59% de los editores informaron que vieron aumentos en los ingresos de libros digitales en 2021 en comparación con 2020.

Algunas de las barreras que impidieron a los editores comenzar a publicar o publicar más ebooks fueron el tiempo (57%), la experiencia (29%) y el dinero (29%).

A pesar de los retos que plantea la publicación de libros digitales, la mayoría de los editores encuestados producen audiolibros (53%). Continuando con la tendencia al alza que hemos visto en años anteriores donde el número de editores que hacen audiolibros ha ido aumentando del 16% en 2015 al 37% en 2016, y al 61% tanto en 2017 como en 2019.

Algunas de las barreras que impiden a los editores empezar a publicar o publicar más audiolibros son el dinero (68%), el tiempo (20%) y la falta de demanda (18%).

Ventas e ingresos

En cuanto a los cambios en los ingresos, de los 78 editores que respondieron a la encuesta, el 55% vio un aumento en los ingresos en 2021 en comparación con 2020. Por otro lado, el 23% de los editores encuestados informó de una disminución de los ingresos, mientras que el 14% dijo que sus ingresos se mantuvieron estables.

Curiosamente, los editores estimaron que el 13% de sus ingresos brutos procedían de las ventas en los mercados internacionales. La mayoría de los editores que vendieron a mercados fuera de Canadá informaron que sus ingresos por estas ventas se mantuvieron igual (21%) o aumentaron (18%) de 2020 a 2021.

El punto de mira en Canadá

Si bien las editoriales de todos los tamaños están trabajando en la publicación de libros de colaboradores canadienses, las editoriales pequeñas y medianas están tomando la delantera al hacer que entre el 96% y el 97% de todos sus títulos publicados incluyan al menos un colaborador canadiense.

Evaluación del impacto del COVID-19 en las industrias culturales y creativas

Evaluación del impacto del COVID-19 en las industrias culturales y creativas. Paris: UNESCO, 2021

Texto completo

La pandemia ha tenido efectos dramáticos sobre las industrias culturales y creativas (ICC) en los países del MERCOSUR y América Latina, tradicionalmente ligadas a trabajadores autónomos con escasa protección social y económica. Al mismo tiempo, estos sectores están experimentando una acelerada digitalización de sus bienes y servicios y la introducción de nuevos modelos de negocio. Es esencial contar con datos actualizados y sistematizados para evaluar y responder al impacto disruptivo de la pandemia a través de políticas públicas basadas en la evidencia

Los hacedores de políticas y equipos técnicos gubernamentales, economistas del sector cultural, artistas y trabajadores creativos, emprendedores, inversores privados, así como investigadores encontrarán en este estudio datos confiables y un análisis en profundidad de los hallazgos y tendencias. Compartir información cultural con una perspectiva regional es clave para identifi-car nuevas oportunidades y para fortalecer la cooperación a nivel regional en materia de cultura.

Informe trimestral Nielsen Bookscan International. Cierre de año 2021

«Informe trimestral Nielsen Bookscan International. Cierre de año 2021». CERLALC, 2022

Texto completo

Este informe reúne la información de las ventas minoristas de libros impresos en once países. Los datos son recopilados y procesados por Nielsen Bookscan, que tiene una trayectoria de más de veinte años. Los datos provienen de las transacciones realizadas por los clientes finales en los puntos de venta colaboradores. Este reporte corresponde al cierre del año 2021.

El espacio iberoamericano del libro 2020

«El espacio iberoamericano del libro 2020». Bogotá: Cerlalc, 2022.

Texto completo

El espacio iberoamericano 2020 aparece en una coyuntura que ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de contar con información periódica y sistemática sobre el sector editorial: las estadísticas ofrecen un mapa de navegación para orientar la toma de mejores decisiones tanto de negocio como de política pública.

Este informe, que se publicó por primera vez en 2006, busca justamente ofrecer un panorama de la edición de libros en Iberoamérica a partir de la consolidación y análisis de los datos provenientes del registro ISBN. Es esta mirada regional y comparativa la que ha convertido a El espacio iberoamericano del libro en una publicación de referencia.