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Retos de la evaluación de un makerspaces en una biblioteca

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Cun, A. and S. Abramovich “The challenge of assessment for library Makerspaces” Proceedings of the Association for Information Science and Technology vol. 55, n. 1 (2018). pp. 781-782. https://doi.org/10.1002/pra2.2018.14505501114

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El interés en la cultura maker ha llevado a un aumento de los espacios de creación en los Estados Unidos a través de una variedad de organizaciones educativas. Con la incorporación de los makerspaces a las bibliotecas públicas, los usuarios tienen nuevas oportunidades para aprender y crear a través del juego, la exploración y la creación utilizando herramientas de vanguardia como la realidad virtual y las impresoras 3D. Sin embargo, a medida que aumenta el número de espacios de creación de bibliotecas, también lo hacen los desafíos asociados con el apoyo a su potencial de aprendizaje. En particular, no existen medios ampliamente aceptados para evaluar el aprendizaje en los espacios de creación de bibliotecas. Este estudio analiza el uso de un makerspace a través de un marco teórico basado en la investigación de evaluación. Los resultados fueron: (1) categorías de participantes en el makerspace de la biblioteca y sus necesidades de evaluación, incluidas las necesidades de evaluación de los bibliotecarios; (2) herramientas de evaluación que pueden abordar las necesidades de aprendizaje de los diferentes usuarios, bibliotecarios y otras partes interesadas; y (3) implicaciones de diseño para las herramientas de evaluación en el makerspaces de la biblioteca.

 

Evaluación de makerspaces: métodos utilizados para evaluar los resultados de los espacios de creación de bibliotecas públicas

 

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Gahagan, Pia Margaret ‘Evaluating Makerspaces: exploring methods used to assess the outcomes of public library makerspaces’  School of Information Management,
Victoria University of Wellington, 2016

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Un número cada vez mayor de bibliotecas públicas en todo el mundo están estableciendo espacios de creación, y hasta la fecha no parece haber literatura sobre cómo se evalúan los resultados de estos servicios. Este estudio explora los métodos que se están utilizando, haciendo comparaciones con las mejores prácticas reveladas en la literatura. Este estudio explora cómo las bibliotecas públicas evalúan los resultados de los espacios de creación y examina si los enfoques adoptados pueden justificarse de manera adecuada.

Para ello se seleccionó un diseño de estudio de caso de dos casos. Se utilizó la lógica de replicación literal, mediante la cual se escogieron casos con entornos contextuales similares para la comparación. Se seleccionaron el espacio de creación de la Biblioteca de Central City (Auckland Libraries, Nueva Zelanda) y el 4º piso (Chattanooga Public Library, Tennessee, EE.UU.). El estudio recolectó evidencia de documentos, registros de archivo y 11 entrevistas.

Los resultados revelaron que, si bien se están realizando esfuerzos para evaluar los resultados de los espacios de fabricación, los métodos y técnicas son principalmente informales. Los informes formales actuales se basan en mediciones cuantitativas, como el número de visitantes o participantes, pero no captan los efectos del servicio en los usuarios.

La consecuencia es que el personal puede desarrollar enfoques más estructurados y formalizados para evaluar los resultados de los espacios de fabricación. La investigación adicional podría incluir el diseño de un modelo prototípico de evaluación de resultados que luego se prueba en un espacio de creación de bibliotecas públicas para determinar la viabilidad del enfoque.

 

 

 

¿Como evaluar el rendimiento de un makerspace en bibliotecas?

 

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Cun, A., S. Abramovich, et al. “An assessment matrix for library makerspaces.” Library & Information Science Research vol. 41, n. 1 (2019). pp. 39-47. https://dx.doi.org/10.1016/j.lisr.2019.02.008

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El surgimiento de la cultura del fabricante ha llevado a un aumento de los espacios de fabricación en una variedad de organizaciones educativas, incluidas las bibliotecas públicas. Estos espacios de creación proporcionan a los usuarios de bibliotecas nuevas oportunidades para aprender y crear a través de la exploración, la creación y el juego. Sin embargo, a medida que aumenta el número de espacios de creación de bibliotecas, también aumenta la necesidad de evaluar el aprendizaje en esos mismos espacios. Hay un número significativa de documentos de investigación sobre la evaluación del aprendizaje de los espacios de creación en las bibliotecas públicas.

Los investigadores de este estudio examinan el uso por parte de los usuarios de un espacio de creación de bibliotecas a través de un marco teórico basado en la investigación de evaluación moderna. Poco después de que comenzara el estudio, fue necesario repensar las preguntas y los métodos de investigación originales para entender mejor cómo se podía implementar la evaluación de manera efectiva. Los hallazgos incluyen la determinación del alcance de los participantes en el espacio de creación de bibliotecas y sus necesidades de evaluación, las evaluaciones potenciales que pueden abordar esas necesidades y las implicaciones de diseño para las evaluaciones en los espacios de creación de bibliotecas.

Como conclusión, se determina que una matriz de evaluación de makerspaces puede ayudar a los bibliotecarios a hacer coincidir las necesidades educativas de los usuarios con los datos de la biblioteca. Si bien todas las herramientas de evaluación tienen beneficios y limitaciones, por lo que es probable que una combinación de herramientas sea el mejor enfoque.

 

El atractivo del factor de impacto de la revista se mantiene intacto, a pesar de sus defectos

 

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Jon Brock. The allure of the journal impact factor holds firm, despite its flaws. Nature Index. 29 August 2019

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Muchos investigadores todavía ven el factor de impacto de la revista (JIF, por sus siglas en inglés) como una medida clave para el progreso en su carrera académica, a pesar de la preocupación de que se trata de una medida errónea del valor de la investigación.

 

El factor de impacto de una revista indexa el número promedio de citas que reciben los artículos recientemente publicados. Como han señalado los críticos, a menudo se basa en un pequeño número de artículos muy citados, es vulnerable a los avatares de la política editorial y no se calcula de forma transparente. No obstante, sigue siendo parte integrante del proceso de revisión, promoción y permanencia en el cargo (RPT) en muchas instituciones académicas.

Una estudio reciente publicado en BioArxiv dirigido por Meredith Niles, profesora asistente del Departamento de Nutrición y Ciencias de los Alimentos de la Universidad de Vermont encuestó a 338 investigadores de 55 universidades de Estados Unidos y Canadá, poniendo de manifiesto que más de un tercio (36%) considera que el facto de impacto es “muy importante”, y un 27% dijo que era “muy importante” a la hora de decidir dónde enviar artículos.

Se encontró que la edad o condición del encuestado no tenía ninguna relación con como percibían el valor del Factor de Impacto de la revista. Si bien, los investigadores jóvenes y no titulares, para quienes consolidar su carrera académica es más importante, le dan más importancia al JIF a la hora de decidir dónde publicar.

Los encuestados también indicaron que creían que sus colegas le daban más importancia al Factor de Impacto que ellos. Niles describe esto como una forma de “superioridad ilusoria”, en la que la gente tiende a verse a sí misma bajo una luz más favorable que a los demás.

Estos resultado indica la necesidad de “conversaciones honestas” sobre lo que realmente importa a la hora de comunicar la investigación académica,

La encuesta es el resultado de un estudio del mismo proyecto, publicado en eLife el mes pasado, que analizó 864 documentos sobre promoción y permanencia en el cargo de 129 universidades norteamericanas. En total, 30 de las instituciones (23%) se refirieron a factores de impacto o frases relacionadas como “revista de alto impacto” en al menos uno de sus documentos. Esta cifra se elevó al 40% para las instituciones más intensivas en investigación.

De las 30 universidades que mencionaron el factor de impacto, la mayoría (87%) apoyaron su uso. Sólo cuatro (13%) expresaron cautela contra su uso., la continua deferencia al factor de impacto da una idea de cómo los científicos pueden ser altamente críticos en su propio campo temático, pero “crédulos y resistentes a la evidencia” al evaluar su productividad.

 

La mano invisible: confesiones de un corrector iconoclasta

 

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Martín Fernández, Antonio. La mano invisible: confesiones de un corrector iconoclasta. Madrid: CSIC, 2019

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Esta obra constituye un breve ensayo acerca de la profesión de corrector editorial.

 

Por más atención que ponga en lo que hace, uno se equivoca. Uno escribe algo, un artículo, un cuento, toda una novela, y vuelve una y otra vez sobre lo que ha escrito, repasa, corrige, tacha, sustituye, pero está demasiado cerca de su propio trabajo, de modo que hay cosas evidentes que no ve, y por eso necesita el examen de otros ojos que no sean los suyos, a ser posible de alguien especializado, un corrector, alguien que sabe hacer de verdad lo que parece evidente, que sabe mirar un texto palabra por palabra, con la atención muy afilada, con el lápiz igual de afilado y disponible, con una mezcla de proximidad y de distancia, de amor por la palabra escrita y lucidez clínica
para percibir errores.

Antonio Muñoz Molina,
«Las correcciones», El País, 5/3/2012

 

 

Los retos de comunicación de la ciencia de los investigadores no anglófonos que escriben en inglés

 

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Kulkarni, Sneha.  The hidden cost of having a eureka moment, but not being able to put it in your own words. LSE, aug. 2019

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La accesibilidad en las comunicaciones académicas a menudo se enmarca como una cuestión económica y técnica para permitir que más personas tengan acceso a la literatura de investigación y se involucren en ella. Sin embargo, el dominio de la lengua inglesa, especialmente en las revistas académicas más prestigiosas, supone una barrera diferente para los investigadores que no tienen conocimientos de escritura en inglés de alta calidad. En este post, Sneha Kulkarni analiza cómo el ascenso del inglés como lengua franca de la ciencia plantea desafíos para la comunicación efectiva de la investigación y sugiere cómo la comunidad investigadora podría actuar colectivamente para abordar estos temas.

 

Así, cualquier investigador está familiarizado con la presión de publicar en revistas internacionales. Pero cuando se trata de hablantes no nativos de inglés, el desafío adicional de escribir trabajos en un idioma en el que no se domina bien, aumenta esta presión. Para algunos, este problema puede parecer menor. Sin embargo, si una buena investigación no encuentra su camino hacia la publicación -la barrera es el idioma-, en última instancia es una pérdida para la ciencia.

Hoy en día, el inglés es la lengua franca de la ciencia global. Su predominio en la investigación internacionales es evidente por el hecho de que la mayoría de los investigadores no considerarían la publicación de sus mejores trabajos en ningún otro idioma que no sea el inglés. Como observó Nicholas Subtirelu, publicar en una revista “internacional” por defecto ahora se refiere a hacerlo una revista en inglés.

Sin embargo, esta situación es relativamente reciente. Hasta mediados del siglo XX, el alemán y el francés tenían un estatus similar al inglés en una serie de disciplinas. Las obras más influyentes de Albert Einstein, por ejemplo, fueron publicadas en alemán. Si bien, como ya se ha señalado anteriormente el predominio del inglés, tiene ahora una nueva importancia, ya que una parte cada vez mayor de la investigación mundial procede de países de habla no inglesa. En particular, en 2018, China superó a los EE.UU. para convertirse en el mayor productor de artículos científicos. A medida que la investigación se ha ido globalizando, el reto de cómo tratar el inglés como una barrera para el compromiso con la comunidad científica se ha mantenido.

Esta barrera es muy real para los autores que carecen de vocabulario para presentar en inglés los hallazgos a los que han trabajado durante años. En un informe de una encuesta a gran escala que Editage publicó en 2018, alrededor del 76% de más de 7000 investigadores (principalmente de Corea del Sur, China, Japón y Brasil) informaron haber experimentado dificultades moderadas o extremas para escribir en inglés. Como señaló un participante:

“Es demasiado difícil para un joven investigador […] escribir un trabajo en inglés para presentarlo en revistas internacionales. Es bastante difícil en inglés para pasar una revisión por pares… No soy bueno escribiendo en inglés, es demasiado difícil escribir, toma tiempo, y no puedo juzgar si mi trabajo de inglés es bueno o no”.

Ciertamente, no basta con tener hallazgos importantes a menos que sean comunicados de manera comprensible. Pero cuando el destino de un artículo depende de su calidad gramatical y lingüística, más que de su mérito, uno puede imaginar la carga adicional que supone para los autores que no dominan el inglés. Esto sólo se ve exacerbado por el hecho de que varias revistas de alto perfil indican en sus instrucciones a los autores que un trabajo de investigación mal escrito puede ser rechazado.

Otra cuestión importante de la presión para publicar la investigación en inglés es el impacto que está teniendo en las culturas de investigación fuera de la ciencia. Como argumentan Mary Jane Curry y Theresa Lillis, la presión para publicar en prestigiosas revistas en inglés se está haciendo sentir cada vez más en las ciencias sociales y las humanidades. Con el resultado de que la mejor investigación altamente contextual en estos campos no sólo es cada vez más difícil de acceder para los investigadores regionales, sino que también está siendo aislada de las comunidades e instituciones locales que podrían beneficiarse de sus hallazgos.

También hay evidencia de un sesgo lingüístico significativo cuando las revistas reciben un manuscrito escrito en inglés deficiente, en el que los trabajos que carecen de un estilo de escritura en inglés nativo crean la impresión de que la investigación que discuten también es deficiente. Esto puede explicar en parte la comparativamente baja tasa de aceptación para los trabajos que provienen de países no anglófonos. También sugiere que de nuevo los hallazgos de las investigaciones de alta calidad nunca tienen éxito porque están oscurecidos por un lenguaje pobre.

Entonces, ¿qué se puede hacer para empoderar a los autores no nativos de habla inglesa?

“Para los autores que no son nativos del inglés y que residen en un mundo donde no se habla inglés, se invierte demasiado tiempo y dinero, a pesar de la importancia de publicar artículos en inglés. […] Para ello, muchos investigadores están renunciando a presentar trabajos en revistas inglesas, aunque estén realizando estudios excelentes”, afirmó uno de los investigadores que participaron en la encuesta de Editage.

Si se quieren evitar ejemplos como estos, la responsabilidad de abordar esta cuestión de forma colectiva recae en las partes interesadas de la industria editorial académica. Para empezar, hay que reconocer los retos de los autores que luchan por escribir en inglés. Los responsables de la formulación de políticas deberían ayudar a los autores a convertirse en mejores escritores ofreciendo ayuda para los cursos de escritura académica. Las universidades y los colegios también deben incluir la escritura científica o académica como parte de su plan de estudios. Como Scott L. Montgomery, autor del libro Does Science Need a Global Language? English and the Future of Research, sugiere que la formación científica para investigadores no nativos en inglés debe ser “tratada como una habilidad normal y necesaria, como las matemáticas”.

La traducción también puede desempeñar un papel en la reducción de la brecha lingüística al poner a disposición de un público más amplio una mayor proporción de la mejor investigación global. Si bien el inglés se ha convertido en la lengua franca de la ciencia, se siguen publicando importantes investigaciones en otros idiomas. Sin embargo, muchas revistas se abstienen de publicar versiones traducidas de los artículos debido al tiempo y al costo que implican. Al identificar los beneficios de poner la investigación a disposición de un público más amplio, las revistas deben aprovechar la disponibilidad de nuevas tecnologías que pueden ayudar a racionalizar el proceso de publicación y reducir el costo de la publicación de artículos traducidos.

Los editores y revisores de revistas también deben asumir la responsabilidad de eliminar el sesgo dirigido a los autores con habilidades de escritura en inglés imperfectas. Mantener la mente abierta cuando se evalúan trabajos con un inglés deficiente y evaluar un manuscrito más allá de los parámetros del lenguaje podría ser de gran ayuda en este sentido. Es comprensible que las revistas estén inundadas de envíos, y sería injusto esperar que los editores y revisores pares dediquen tiempo a procesar manuscritos incomprensibles. Es ciertamente alentador, por lo tanto, que muchos editores animen ahora a los autores a hacer que sus manuscritos sean editados para su redacción antes de ser enviados.

Los investigadores se encuentran en el centro de esta comunidad que se dedica a crear y difundir conocimiento para el beneficio de la sociedad. Para que puedan continuar con su trabajo y sobresalir en él, la cultura de la investigación debe ser más inclusiva. Teniendo en cuenta los problemas a los que se enfrentan los autores no nativos cuando escriben en inglés, los colegas y los editores de revistas deberían tender una mano para asegurar que estos autores estén capacitados. Los límites creados por el lenguaje sólo pueden ser verdaderamente superados con el reconocimiento y la acción colectiva de la comunidad científica.

 

Indexación de revistas: normas básicas y por qué son importantes

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Padula, Danielle. “Journal Indexing: Core standards and why they matter“.  LSE, 2019

Texto original

En este artículo, Danielle Padula explica la importancia de una buena indexación de revistas y cómo las revistas que aplican estándares clave pueden aumentar el alcance y el impacto de sus publicaciones.

La forma en que se indexan las revistas en línea es esencial para poder buscarlas y encontrarlas. La inclusión en ciertos índices también está estrechamente vinculada a la evaluación de la calidad, ya que los organismos financiadores de la investigación a menudo exigen a sus investigadores que publiquen en los puntos de venta que figuran en determinados índices.

Si un artículo de investigación se publica sin ser añadido a ningún índice académico, ¿tiene algún impacto? Contrariamente al experimento de pensamiento – “Si un árbol cae en un bosque y no hay nadie alrededor para escucharlo, ¿hace ruido?” – hay una respuesta bastante definitiva a la pregunta anterior. Aparte de los impactos intangibles, es casi seguro que si no aparece en ningún índice  académico, el impacto de un artículo sea bastante limitado.

La indexación es vital para la reputación, el alcance y, en consecuencia, el impacto de los artículos de las revistas. Algunos informes publicados en los últimos años han encontrado que los índices académicos, como Google Scholar, PubMed, MathSciNet y el Directory of Open Access Journals son los principales puntos de partida de la investigación para la mayoría de los investigadores. Además, la mayoría de los académicos priorizan el envío de su investigación a revistas que se incluyen en los principales índices, ya que la indexación es un indicador de la calidad de las revistas.

Toda organización que publique revistas debe priorizar la indexación, para aumentar el alcance de sus artículos y atender mejor las necesidades de los investigadores. Para que los editores de revistas logren el mayor impacto en la indexación, es fundamental cumplir tanto con los estándares básicos de publicación como con los más altos estándares técnicos de indexación.

Normas básicas de indización

Todos los índices académicos requieren que las revistas sigan ciertos estándares básicos de publicación. Para cumplir con los requisitos básicos de indexación, las revistas deben tener:

  • Un número de publicación seriada normalizado internacional (ISSN)
  • Un Identificador de Objeto Digital (DOI)
  • Un programa de publicación establecido
  • Una política de derechos de autor
  • Metadatos básicos a nivel de artículo

A partir de ahí, los índices tendrán diferentes requisitos de inclusión, tales como:

  • Alcance de la publicación: Muchos índices sólo aceptan revistas que publican dentro de áreas temáticas particulares. Por ejemplo, MEDLINE y PubMed Central sólo indexan revistas en biomedicina y ciencias de la vida.
  • Consejo editorial y políticas: A menudo los índices requieren los nombres completos y las afiliaciones de los editores de la revista, así como información sobre las políticas editoriales de la revista, tales como una política de revisión por pares disponible al público y una declaración de ética en la publicación.
  • Nivel de profesionalización editorial: Algunos índices se centran en la profesionalización de la publicación, incluida la legibilidad de los artículos y la calidad de la producción.
  • Política de archivo: Algunos índices exigen que las revistas muestren que sus artículos están siendo archivados por un servicio de preservación digital a largo plazo.

 

Puede encontrar un desglose completo de los estándares de publicación de los índices académicos en el eBook de Scholastica How to publish low-cost, high-quality open access journals online. Las normas de publicación garantizan la uniformidad y la reputación de los índices. En consecuencia, los índices con estándares más altos tienden a ser más confiables para los académicos, lo que mejora la reputación y el alcance de las revistas que los componen.

Algunos ejemplos de los principales índices generales incluyen:

  • Academic Search (EBSCO)
  • Directory of Open Access Journals (DOAJ)
  • JSTOR
  • SciELO
  • Web of Science

 

Alcanzar el máximo potencial de indexación: Por qué las normas técnicas son fundamentales

Una vez que las revistas cumplan con las normas básicas de publicación, como las descritas anteriormente, serán elegibles para los índices relevantes. Pero, para obtener el máximo valor de la indexación, las revistas también deben cumplir con los estándares técnicos más altos.

Existen dos modelos principales para la forma en que los índices recopilan y procesan la información:

  • Web crawlers: Algunos índices, como Google Scholar, indexan artículos de revistas por sí mismos a través de rastreadores web, que son programas de Internet automatizados que “rastrean” sitios web para recopilar información. Para que los rastreadores puedan identificar fácilmente nuevos contenidos, los editores deben aplicar metadatos a los artículos y mantener una estructura de sitio web que cumpla con los requisitos del índice.
  • Depósitos de metadatos/contenido: Muchos índices no tienen rastreadores web y en su lugar requieren que se les envíe información en formatos legibles por máquinas. En este caso, los archivos de metadatos legibles por máquina (a menudo XML) deben depositarse en el índice para que el índice pueda procesar la información del artículo y saber qué devolver en los resultados de búsqueda.

 

Aunque los índices de las arañas web hacen la mayor parte del trabajo para las revistas, hay pasos que los editores deben seguir para asegurar que los artículos puedan ser rastreados. Por ejemplo, para un motor de búsqueda académico como Google Scholar, los pasos técnicos incluyen:

  • Comprobación de los archivos HTML y PDF para asegurarse de que el texto es buscable
  • Configuración de sitios web de revistas para exportar datos bibliográficos en meta tags HTML
  • Asegurarse de que los robots puedan rastrear los sitios web de la revista.

 

Es importante señalar que la mayoría de los índices académicos no tienen rastreadores web y en su lugar requieren que se les envíen metadatos legibles por máquina. Aunque algunos índices tienen formularios para realizar depósitos manuales de metadatos, el depósito directo de archivos de metadatos legibles por máquinas en índices es el estándar técnico más alto y produce los mejores resultados.

Los archivos de metadatos legibles por máquina son más ricos, más uniformes y menos propensos a las inexactitudes en comparación con los metadatos introducidos manualmente. También tienen potencial de minería de datos (o potencial de minería de texto y datos si son archivos de texto completo). Los artículos que permiten la minería de texto y datos pueden ser procesados por scripts en línea y herramientas de aprendizaje automático para analizar la información de los artículos con fines tales como el análisis de lenguaje o citas. Por ejemplo, Scite, un nuevo proveedor de software, está utilizando el aprendizaje automático para escanear citas de artículos para comprobar si los documentos han sido apoyados o denostados.

El estándar de indexación técnica para revistas académicas es XML, o lenguaje de marcado extensible, en formato JATS, que significa Journal Article Tag Suite. Mientras que XML es un lenguaje, JATS es un tipo de sintaxis. Es una forma específica de formatear archivos XML desarrollados por la Organización Nacional de Normas de Información (NISO). El JATS es preferido o requerido por muchos índices académicos, incluyendo todos los índices y motores de búsqueda de la Biblioteca Nacional de Medicina (por ejemplo, PubMed, PubMed Central y MEDLINE). cOAlition S también recomienda encarecidamente que los artículos se formateen en JATS XML en sus directrices de implementación actualizadas de Plan S.

La producción de XML en formato JATS está en el lado más técnico, pero el software puede automatizar gran parte del proceso. El software también se puede utilizar para generar archivos XML de texto completo y evitar pasos como tener que añadir y comprobar manualmente datos de copyright o metadatos de citas, ahorrando tiempo y costes.

Las revistas deben producir al menos archivos XML frontales para todos los artículos con metadatos básicos como el título del artículo, el editor y el DOI. Sin embargo, como se ha señalado, los archivos XML JATS de texto completo son mejores para la minería de texto y datos. También son requeridos por algunos índices como PubMed Central. Los archivos XML JATS de texto completo incluyen todos los metadatos mencionados, así como el texto completo del artículo.

Obtienes lo que aportas

La inclusión de artículos de revistas en índices relevantes puede mejorar enormemente su reputación y alcance, proporcionando un mayor potencial de impacto para las revistas y los académicos que publican en ellas. La inclusión en los principales índices es un indicador de la calidad de las revistas para los académicos y sus instituciones, y los índices son uno de los principales puntos de venta que los académicos utilizan para encontrar artículos, sirviendo como poderosos puntos de descubrimientos. Sin embargo, los beneficios potenciales de los índices dependen de la calidad de los metadatos legibles por máquina y de los archivos de artículos que las revistas ponen en ellos. Para que los editores y autores de revistas obtengan el mayor impacto de la indexación, es fundamental que las revistas tomen medidas para cumplir con los estándares técnicos y de publicación más elevados.