
Gizmodo. 2026. “Students Are Learning Less and Getting Higher Grades Because of AI, Study Finds.” Gizmodo, mayo de 2026. https://gizmodo.com/students-are-learning-less-and-getting-higher-grades-because-of-ai-study-finds-2000758844
Esta investigación muestra que la irrupción de la inteligencia artificial está transformando radicalmente la educación superior. La cuestión ya no es únicamente si los estudiantes usan IA, sino cómo las universidades pueden garantizar que el aprendizaje auténtico, el pensamiento crítico y el desarrollo de habilidades sigan siendo el centro del proceso educativo en una época en la que la automatización intelectual se vuelve cada vez más accesible y sofisticada.
El estudio distingue tres formas principales de utilización de la IA en el ámbito educativo. La primera es la “augmentación”, donde la IA sirve como apoyo para investigar o estructurar ideas mientras el estudiante sigue realizando el trabajo intelectual central. La segunda implica la aparición de nuevas tareas mediadas por IA. La tercera, considerada la más problemática, es el “desplazamiento”, en el que la herramienta automatiza casi por completo el trabajo que antes realizaba el estudiante, como redactar ensayos o resolver ejercicios complejos. Según Chirikov, las dos primeras modalidades pueden contribuir al aprendizaje, pero la tercera conduce a una erosión real de competencias y conocimientos.
La investigación señala que las tareas realizadas fuera del aula —ensayos, trabajos domiciliarios y ejercicios de programación— son especialmente vulnerables a este fenómeno. En cambio, los exámenes presenciales, las exposiciones orales o los debates en clase resultan más difíciles de sustituir mediante IA. Esto está llevando a muchas instituciones a replantearse sus métodos de evaluación. El artículo menciona que en Princeton University se debate modificar un histórico código de honor para supervisar más estrictamente los exámenes, mientras que en Harvard University se estudian límites al porcentaje de sobresalientes concedidos en cada asignatura.
Uno de los aspectos más inquietantes del informe es la posible creación de un círculo vicioso entre educación y automatización laboral. El estudio sostiene que, si la IA sustituye las tareas fundamentales mediante las cuales los estudiantes desarrollan habilidades cognitivas y profesionales, las futuras generaciones podrían incorporarse al mercado laboral con capacidades más débiles precisamente en aquellos ámbitos donde la IA ya es más competente. Esto incrementaría aún más la dependencia de sistemas automatizados dentro del trabajo cotidiano. Chirikov advierte que podría generarse una fuerza laboral incapaz de desempeñar funciones básicas sin apoyo algorítmico, acelerando así procesos de automatización masiva.
El debate ha generado una intensa reacción pública y académica. En foros como Reddit, numerosos docentes y estudiantes sostienen que el problema no es solo la existencia de la IA, sino un sistema educativo basado excesivamente en calificaciones y tareas fácilmente automatizables. Algunos participantes consideran que las universidades no han logrado detectar eficazmente el uso de IA y que los estudiantes han aprendido rápidamente a utilizar estas herramientas para obtener mejores resultados académicos. Otros subrayan que el reto ya no consiste únicamente en prohibir la IA, sino en rediseñar completamente las formas de evaluación para que demuestren competencias reales y no simplemente habilidad para generar prompts eficaces.
El artículo conecta además con otras investigaciones recientes que muestran efectos similares sobre el aprendizaje. Estudios citados por Gizmodo sugieren que quienes utilizan modelos lingüísticos para aprender desarrollan conocimientos más superficiales que quienes realizan búsquedas tradicionales y sintetizan información por sí mismos. Los investigadores consideran que la facilidad y rapidez de las respuestas generadas por IA reduce el esfuerzo cognitivo necesario para construir comprensión profunda.








