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La omnipresencia de la inteligencia artificial

La omnipresencia de la inteligencia artificial. BNP Paribas Asset Management. (2024) Disponible en: Documento de BNP Paribas Asset Management

La inteligencia artificial se ha convertido en una tecnología transversal capaz de transformar sectores económicos, procesos empresariales y modelos de negocio a escala global. El informe destaca que el desarrollo de sistemas de IA generativa, aprendizaje automático y automatización avanzada está impulsando aumentos de productividad, mejoras en la toma de decisiones y nuevas oportunidades de innovación en ámbitos tan diversos como las finanzas, la salud, la industria, la educación y los servicios digitales.

Asimismo, el texto subraya que la expansión de la IA plantea importantes desafíos relacionados con la gobernanza tecnológica, la protección de datos, la regulación, la transparencia algorítmica y el impacto sobre el empleo. La adopción masiva de estas herramientas exige desarrollar marcos éticos y normativos que permitan aprovechar sus beneficios sin comprometer derechos fundamentales ni aumentar desigualdades sociales y económicas.

Desde una perspectiva económica y de inversión, el informe señala que la IA está redefiniendo cadenas de valor completas y generando nuevas oportunidades para empresas vinculadas al software, los semiconductores, la computación en la nube, la gestión de datos y las infraestructuras digitales. Al mismo tiempo, advierte que el entusiasmo por estas tecnologías debe acompañarse de una evaluación rigurosa de los riesgos asociados a la concentración del mercado, la ciberseguridad y la sostenibilidad de los modelos de crecimiento impulsados por la inteligencia artificial

Las cinco prioridades tecnológicas en educación en 2026

Kelly, R. (2026, 20 de mayo). Education’s Top 5 Technology Priorities and the Challenges Standing in the Way. THE Journal. https://thejournal.com/articles/2026/05/20/educationes-top-5-technology-priorities-and-the-challenges-standing-in-the-way.aspx

El artículo analiza los resultados del informe State of EdTech de CoSN, que ofrece una panorámica de las principales prioridades tecnológicas en el ámbito educativo en Estados Unidos para 2026, así como de los obstáculos que dificultan su implementación efectiva. El estudio, basado en encuestas a más de 600 responsables tecnológicos de distritos escolares, revela que la educación atraviesa una fase de intensa transformación digital marcada por la expansión de la inteligencia artificial, la preocupación por la ciberseguridad y las limitaciones estructurales de financiación y personal.

La primera gran conclusión del informe es que la ciberseguridad se mantiene como la prioridad número uno en los sistemas educativos. Le siguen la privacidad y protección de datos, la integración de la inteligencia artificial generativa, la optimización del presupuesto tecnológico y la modernización de la infraestructura de red. Este orden refleja un cambio progresivo en las preocupaciones del sector, donde la protección de los sistemas digitales y de los datos de estudiantes y personal se ha convertido en un elemento crítico debido al aumento de incidentes cibernéticos en instituciones educativas y a la creciente dependencia de plataformas digitales para la gestión académica y administrativa.

Uno de los hallazgos principales del informe es que la ciberseguridad sigue siendo la prioridad número uno para estos responsables. La mayoría de los distritos está invirtiendo en sistemas de monitorización, detección de amenazas, protección de identidades y cortafuegos para garantizar la seguridad de las redes y la continuidad del aprendizaje. Sin embargo, el informe señala una brecha importante entre responsabilidad y capacidad de respuesta: alrededor del 65% de los encuestados identifica la falta de personal especializado en ciberseguridad y la ausencia de presupuestos específicos como los principales obstáculos para afrontar estos retos. Este problema se agrava por el aumento del coste de los seguros cibernéticos y por la aparición de ciberataques potenciados por inteligencia artificial, lo que incrementa la presión sobre los recursos disponibles.

En relación con la inteligencia artificial, el informe destaca un avance notable en la adopción de marcos normativos y de orientación para su uso responsable. Más del 75% de los distritos ya cuentan con directrices sobre IA, lo que supone un aumento significativo respecto al año anterior. Los líderes educativos valoran positivamente la orientación de las agencias estatales de educación, aunque rechazan en su mayoría la imposición de mandatos rígidos, defendiendo la importancia de la autonomía local en la toma de decisiones.

El estudio también muestra un cambio importante en la percepción de la inteligencia artificial dentro del sector educativo. En tan solo un año, los responsables tecnológicos han incrementado de forma considerable su optimismo sobre el potencial de la IA, especialmente en áreas como la productividad, la personalización del aprendizaje, la tutoría estudiantil y la preparación para el mercado laboral. De hecho, la productividad es el ámbito donde se percibe mayor impacto positivo, con un 96% de líderes que consideran que la IA puede mejorar la educación.

Además, el informe señala que más de la mitad de los distritos ya implementan iniciativas de IA centradas en la mejora de la productividad administrativa y docente, mientras que un 41% trabaja en plataformas educativas para apoyar la enseñanza y el aprendizaje. Además, el uso de la IA en operaciones internas ha crecido de forma notable, pasando del 37% al 64% en un solo año. En conjunto, el estudio refleja un sistema educativo en transición, donde la adopción de la inteligencia artificial avanza rápidamente, pero sigue condicionada por desigualdades de recursos, capacidades organizativas y necesidades de regulación equilibrada..

Sesgo algorítmico en el empleo: cuando la IA favorece su propio estilo de escritura

Xu, Jiannan, Gujie Li y Jane Yi Jiang. 2025. AI Self-preferencing in Algorithmic Hiring: Empirical Evidence and Insights. Proceedings of the AAAI/ACM Conference on AI, Ethics, and Society (AIES), vol. 8, no. 3, 2757–2758. https://doi.org/10.1609/aies.v8i3.36755

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Un nuevo estudio sugiere que los sistemas de contratación basados ​​en IA podrían favorecer los currículos redactados por los mismos modelos de IA que los evalúan, lo que plantea interrogantes urgentes para las escuelas, los bibliotecarios y el futuro de la preparación del mercado laboral.

El artículo analiza un estudio reciente sobre el uso de sistemas de inteligencia artificial en procesos de selección de personal y sus implicaciones educativas y sociales. La investigación, titulada AI Self-preferencing in Algorithmic Hiring, muestra que los modelos de IA utilizados en contratación pueden mostrar una forma de sesgo inesperado: tienden a favorecer los currículums generados por el mismo modelo de IA que los evalúa, en comparación con los redactados por humanos o por otros modelos.

En experimentos con más de 2.200 currículums reales y versiones generadas por modelos como GPT-4o, LLaMA, DeepSeek o Mistral, se observó que los candidatos cuyas solicitudes estaban “alineadas estilísticamente” con el sistema evaluador tenían entre un 23% y un 60% más de probabilidades de ser preseleccionados, aun cuando las cualificaciones eran idénticas. Esto sugiere la existencia de un nuevo tipo de sesgo algorítmico, no basado en variables tradicionales como género o raza, sino en la afinidad lingüística y estilística con el propio sistema.

El artículo denomina este fenómeno “sesgo interaccional”, donde la IA favorece patrones de escritura similares a los que ella misma genera. Esto plantea una preocupación estructural: la supuesta neutralidad de los algoritmos se debilita, ya que estos sistemas no solo procesan información, sino que también pueden reproducir preferencias hacia su propio “estilo de lenguaje”.

A partir de estos hallazgos, el texto advierte sobre un cambio profundo en el ámbito educativo. Los estudiantes ya no solo compiten en un entorno donde la escritura es evaluada por humanos, sino en uno donde la primera criba puede ser realizada por sistemas automatizados. Esto transforma la alfabetización informacional en alfabetización algorítmica, obligando a las instituciones educativas a preparar al alumnado para interactuar con sistemas de evaluación basados en IA.

El artículo también introduce el concepto de nueva brecha digital: los estudiantes con acceso a herramientas de IA, formación en “prompting” o apoyo tecnológico podrían tener ventajas sistemáticas frente a otros con menos recursos. Esto podría ampliar desigualdades educativas y laborales preexistentes.

Se plantea una reflexión crítica sobre el futuro de la escritura y la comunicación. Si los sistemas automatizados comienzan a premiar estilos de redacción propios de la IA, existe el riesgo de que las personas adapten su escritura para satisfacer algoritmos en lugar de comunicarse con otros seres humanos, afectando la creatividad, la diversidad lingüística y la expresión cultural.

En el texto subraya que la inteligencia artificial no es neutral y que su creciente uso en la contratación y evaluación laboral exige una respuesta educativa urgente basada en la alfabetización en IA, la transparencia algorítmica y la equidad en el acceso a estas tecnologías.

Radiografía de la desinformación global: la información se ha convertido en un campo de batalla estratégico

Las 10 principales plataformas por volumen de observables

European External Action Service (EEAS). 4th EEAS Report on Foreign Information Manipulation and Interference (FIMI) Threats. Brussels: EEAS, March 2026. Disponible en: https://euvsdisinfo.eu/uploads/2026/03/EEAS-4th-Threat-Report_web-version.pdf

El 4º informe anual del Servicio Europeo de Acción Exterior (EEAS) sobre amenazas de manipulación e interferencia informativa extranjera (FIMI) ofrece una radiografía detallada del ecosistema global de desinformación en 2025 y principios de 2026. El documento confirma que la información se ha convertido en un campo de batalla estratégico central, integrado en dinámicas híbridas que combinan ciberataques, presión política, guerra cognitiva y operaciones de influencia digital.

Uno de los principales hallazgos del informe es el incremento de la escala, sofisticación y automatización de las operaciones FIMI. Durante 2025, el EEAS documentó 540 incidentes globales, con una concentración de ataques especialmente significativa contra Ucrania, Francia, Moldavia y Alemania. El informe subraya que estas campañas no son episodios aislados, sino operaciones continuas, coordinadas y adaptativas, integradas en estrategias geopolíticas más amplias.

El informe identifica además un ecosistema masivo de infraestructura de influencia: aproximadamente 10.500 canales digitales y sitios web fueron utilizados para producir o amplificar contenido manipulado. De estos, una gran mayoría opera como redes encubiertas o inauténticas, mientras que solo una minoría está directamente vinculada a actores estatales visibles. Esto refleja la creciente dependencia de redes proxy, intermediarios y estructuras opacas que permiten negar atribución directa y aumentar la resiliencia de las campañas.

Otro eje central del informe es el papel de la inteligencia artificial (IA). El EEAS señala un salto cualitativo: en 2025, aproximadamente uno de cada cuatro incidentes FIMI implicó herramientas de IA, y el uso de estas tecnologías ha pasado de ser experimental a convertirse en un recurso rutinario. La IA se emplea para generar texto, imágenes, audio y vídeo sintético, así como para traducir y amplificar contenidos en múltiples idiomas, lo que permite una producción masiva, barata y altamente escalable de desinformación.

El informe dedica especial atención a los actores estatales, destacando principalmente a Rusia y China como principales impulsores de campañas FIMI. Estas operaciones muestran patrones comunes: creación de medios falsos, uso de cuentas coordinadas en redes sociales, manipulación de narrativas políticas y explotación de crisis internacionales o procesos electorales. El informe también señala que estas campañas se dirigen no solo a gobiernos, sino también a organizaciones internacionales, medios de comunicación, ONG y figuras públicas.

En el plano conceptual, el EEAS introduce un cambio importante: pasar de la simple evaluación del riesgo a la lógica de la disuasión (deterrence). El informe propone el llamado “FIMI Deterrence Playbook”, un marco operativo destinado a aumentar los costes de estas operaciones y reducir su rentabilidad estratégica. Este enfoque busca actuar sobre toda la cadena de suministro de la desinformación: desde financiadores y organizadores hasta intermediarios tecnológicos y plataformas digitales.

Asimismo, el informe enfatiza la necesidad de una respuesta multinivel y coordinada, que combine sanciones, regulación digital (incluida la Digital Services Act), cooperación judicial y policial, y estrategias de resiliencia social como la alfabetización mediática. La lógica es pasar de una respuesta reactiva a una estrategia anticipatoria y estructural, capaz de desmantelar las infraestructuras que sostienen la manipulación informativa.

En su dimensión política, el informe advierte que la FIMI forma parte de un entorno de competencia geopolítica creciente, donde la información se utiliza como instrumento de poder para influir en elecciones, erosionar la confianza en instituciones democráticas y debilitar la cohesión social dentro de la Unión Europea y sus países socios.

El documento concluye que la FIMI ya no puede entenderse como un problema comunicacional o mediático, sino como un problema de seguridad estratégica y estabilidad democrática. El reto principal para la UE es transformar la comprensión analítica del fenómeno en capacidad operativa de disuasión efectiva, haciendo que estas actividades sean más costosas, menos eficaces y progresivamente inviables.

Análisis comparativo y evaluación de la cobertura y estructura de las bases de datos científicas en la investigación académica

De-Moya-Anegón, Félix; Sánchez-Jiménez, Rodrigo; Halevi, Gali; Guerrero-Bote, Vicente P.; Guerrero-Castillo, Pablo; Rivadeneyra, Federico (2026). A Comparative Analysis of Open and Commercial Bibliographic Infrastructures: Scale, Metadata Standardization, and Implications for Bibliometric Evaluation. Granada: Ediciones Profesionales de la Información, 48 pp. ISBN: 978-84-125757-8-1

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El informe analiza la viabilidad estructural de las infraestructuras bibliográficas abiertas para su uso en evaluación de la investigación, comparándolas con bases de datos comerciales como Scopus en aspectos clave como cobertura, calidad de metadatos, interoperabilidad y utilidad en flujos de trabajo bibliométricos. El contexto está marcado por el impulso de marcos políticos recientes como CoARA y la Declaración de Barcelona, que promueven una transición hacia datos de investigación abiertos. Sin embargo, el estudio muestra que esta transición no es lineal, ya que existe una tensión estructural entre la enorme escala de las plataformas abiertas y la estandarización de sus metadatos, lo que genera un dilema entre cobertura masiva y consistencia analítica.

Las plataformas abiertas como OpenAIRE, OpenAlex y The Lens superan ampliamente a Scopus en volumen de registros, pero este crecimiento se produce a costa de una menor calidad y completitud de los metadatos. Problemas como la ausencia de afiliaciones en más del 55% de los registros, la baja normalización de identificadores como ISSN y DOI, y una clasificación documental excesivamente algorítmica afectan directamente a su aplicabilidad en evaluación institucional. Esta situación limita su uso directo en bibliometría, especialmente en análisis comparativos entre instituciones o países.

El informe también destaca una dinámica asimétrica en los flujos de citación: el “long tail” de las bases abiertas no redistribuye de forma equilibrada el impacto científico, sino que tiende a reforzar la centralidad de la literatura ya indexada en bases comerciales. En otras palabras, la ampliación del corpus abierto no se traduce automáticamente en una democratización del impacto científico, sino que en muchos casos consolida estructuras previas de visibilidad. A ello se suman desigualdades geográficas persistentes, con mejoras en regiones como América Latina y África, pero con importantes vacíos en Asia y Oriente Medio, además de déficits en tipologías documentales complejas como monografías de humanidades o actas de congresos.

Por otro lado, las plataformas abiertas enfrentan importantes compromisos estructurales: The Lens presenta dificultades en la estandarización global de metadatos, registrando las tasas más bajas de presencia de ISSN y DOI y un déficit del 71,67% en la captura de actas de congresos. OpenAlex depende en gran medida de datos de origen no estructurados, con un 41,5% de sus registros (con fuente) sin ISSN, y presenta un posible sesgo analítico debido a la sobre-etiquetación algorítmica de documentos como «artículos». Finalmente, OpenAIRE presenta anomalías técnicas relevantes, incluyendo más de un millón de DOI duplicados y la tasa más alta de documentos no clasificados (23,1%) dentro del núcleo curado, lo que resulta en el menor ratio global de impacto de citación del grupo.

Finalmente, el estudio subraya que cada plataforma abierta presenta fortalezas y debilidades específicas: The Lens destaca por su integración con patentes y su utilidad en análisis de transferencia tecnológica; OpenAlex por su alta alineación con registros de Scopus y su densidad de citación en el núcleo coincidente; y OpenAIRE por su mayor cobertura de identificadores persistentes y menor ausencia de afiliaciones. Sin embargo, todas comparten limitaciones estructurales cuando se utilizan sin procesos rigurosos de normalización y depuración. La conclusión central es que el acceso abierto a grandes volúmenes de datos no equivale automáticamente a su validez evaluativa, y que el futuro de la evaluación científica abierta depende de pasar de la mera disponibilidad de datos a su validación activa y metodológicamente controlada.

Construyendo una Internet de la cognición para la superinteligencia artificial distribuida

Pandey, Vijoy. 2026. Scaling Out Superintelligence: Building an Internet of Cognition for Distributed Artificial Superintelligence. V.2. Outshift by Cisco.

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El documento de investigación analiza un cambio de paradigma fundamental en el avance de la inteligencia artificial: el paso de la escala vertical de agentes individuales a la escala horizontal mediante la superinteligencia distribuida. Es decir, n lugar de tener una sola IA muy potente funcionando por sí sola, el futuro estaría en muchas IAs trabajando juntas como si fueran un cerebro colectivo. A esto lo llama “superinteligencia distribuida”.


El autor argumenta que, a pesar de sus crecientes capacidades, los agentes de IA actuales se encuentran limitados por el «aislamiento semántico». Mientras que los esfuerzos recientes de la industria se han centrado en conectar agentes en equipos para resolver tareas específicas a nivel sintáctico, estos sistemas aún no pueden «pensar juntos» ni generar un aprendizaje acumulativo. Para superar esto, se propone la creación de una infraestructura denominada el Internet de la Cognición (Internet of Cognition), la cual busca imitar la evolución cognitiva humana ocurrida hace 70,000 años, permitiendo que humanos y máquinas colaboren de manera colectiva y compartan intenciones, contextos e innovación

Para materializar esta evolución, la arquitectura propuesta para el Internet de la Cognición se fundamenta en tres componentes tecnológicos esenciales:

  • Protocolos de Estado de Cognición (Cognition State Protocols): Encargados de alinear y coordinar la intención semántica de los agentes. Se dividen en tres clases según su granularidad: el Protocolo de Transferencia de Estado Latente (LSTP) para la continuidad de inferencias en clústeres locales ; el Protocolo de Transferencia de Estado Comprimido (CSTP) para entornos de bajo ancho de banda como redes WAN o Edge ; y el Protocolo de Transferencia de Estado Semántico (SSTP), que traduce los espacios vectoriales a lógica formal para la toma de decisiones estratégicas y la auditoría humana.
  • Tejido de Cognición (Cognition Fabric): Una red distribuida y gobernada por políticas que actúa como una memoria compartida, permitiendo almacenar, reconciliar y actualizar gráficos de contexto y conocimientos colectivos sin que el progreso se reinicie en cada interacción (el llamado efecto trinquete o ratchet effect).
  • Motores de Cognición (Cognition Engines): Herramientas corporativas que aceleran la innovación conjunta u ofrecen salvaguardas. Se dividen en amplificadores cognitivos (COGs), para el razonamiento preservando la privacidad , y tecnologías de protección (GATs), que garantizan la seguridad, control de costes y cumplimiento normativo.

El documento ilustra la necesidad de este ecosistema mediante un caso práctico de despliegue de una red de satélites de órbita baja donde colaboran dos agentes especializados: «Prometheus» (experto en ingeniería de redes de Cisco que opera en EE. UU. e inglés) y «Themis» (experto en seguridad de Mythos Corp que opera en Japón y japonés) junto a un arquitecto humano. Mediante la infraestructura tradicional, la colaboración se estanca debido a las barreras lingüísticas, normativas divergentes y la falta de solapamiento en el conocimiento institucional. Sin embargo, el Internet de la Cognición permite resolver el problema al unificar los objetivos en una intención compartida, conciliar los datos técnicos de ambas organizaciones en un tejido común y utilizar motores cognitivos para validar los requisitos legales de ambas naciones simultáneamente.

El informe sitúa esta arquitectura sobre el estado del arte actual en sistemas multi-agente (MAS), como los protocolos de código abierto impulsados por la Linux Foundation en los que Cisco participa de forma activa (MCP, A2A y el proyecto AGNTCY). Dado que los líderes de la industria sugieren que la escala monolítica tradicional basada puramente en añadir más datos y cómputo está llegando a una fase de rendimientos decrecientes, las predicciones para alcanzar la Superinteligencia Artificial (ASI) se han desplazado a un horizonte de entre 5 y 20 años. El autor concluye que la transición hacia una superinteligencia distribuida basada en estándares abiertos e interoperables es la palanca arquitectónica indispensable para acelerar estos plazos y resolver problemas globales de alta complejidad.





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Informe sobre el personal en los servicios de edición de bibliotecas universitarias

Powered by People: Staffing and Capacity in Library Publishing Programs. (2026)
Library Publishing Staffing Survey Report. Atlanta, GA: Educopia Institute.
https://doi.org/10.5703/1288284318627

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El informe publicado por la Library Publishing Coalition (LPC) analiza la situación actual del personal y la capacidad operativa de los programas de edición en bibliotecas académicas, a partir de los resultados de una encuesta sectorial reciente. El objetivo principal del estudio es comprender cómo están estructurados estos servicios de publicación, qué tipos de perfiles profesionales los sostienen y cuáles son los principales retos organizativos en un contexto de creciente demanda de producción editorial en abierto dentro de las bibliotecas universitarias.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la persistencia de modelos de dotación de personal reducidos y altamente variables entre instituciones. La mayoría de los programas de publicación en bibliotecas operan con equipos pequeños, frecuentemente combinando personal bibliotecario profesional con personal de apoyo, estudiantes o contrataciones temporales. Aunque en algunos casos se observa un ligero incremento en los recursos humanos dedicados a estas funciones, el crecimiento no es proporcional al aumento de la carga de trabajo editorial, que incluye la gestión de revistas, monografías, recursos educativos abiertos y otros formatos digitales.

El informe subraya también la dependencia estructural de las bibliotecas respecto a recursos internos de la institución, especialmente presupuestos generales de biblioteca, lo que limita la posibilidad de expansión estable de los equipos. Esta situación se traduce en una alta carga de trabajo para el personal existente, que debe asumir simultáneamente tareas técnicas, editoriales, de asesoramiento a autores y de gestión de plataformas digitales. Como consecuencia, la sostenibilidad de muchos programas de publicación depende en gran medida de la flexibilidad del personal más que de estructuras consolidadas de crecimiento.

Otro aspecto destacado es el papel creciente del personal no permanente, como estudiantes de grado o posgrado, que desempeñan funciones de apoyo en la producción editorial. Si bien esta práctica permite ampliar la capacidad operativa, también introduce desafíos en términos de continuidad, formación y retención del conocimiento institucional, especialmente en programas que requieren competencias técnicas específicas en edición digital y gestión de plataformas de acceso abierto.

El informe concluye que el campo de la edición bibliotecaria se encuentra en una fase de expansión funcional pero no necesariamente estructural. Es decir, las bibliotecas están ampliando sus servicios editoriales y su impacto en la comunicación científica, pero sin un crecimiento equivalente en recursos humanos estables. Esta tensión entre expansión de servicios y limitación de personal se identifica como uno de los principales retos estratégicos del sector en los próximos años, especialmente en el contexto del acceso abierto y la transformación digital de la publicación académica.

El poder transformador de los espacios públicos y el placemaking comunitario

Project for Public Spaces. Impact Report 2025. New York: Project for Public Spaces, 2025. Disponible en: Project for Public Spaces – Impact Report 2025

Los espacios públicos constituyen una herramienta esencial para afrontar muchos de los grandes desafíos contemporáneos: desigualdad, soledad, deterioro ambiental, debilitamiento democrático y pérdida de cohesión comunitaria. Para PPS, invertir en espacios públicos significa invertir en salud social, cultura cívica y calidad de vida. La organización plantea que las ciudades del futuro deberán construirse desde la proximidad, la participación y el cuidado colectivo, situando a las personas y a sus relaciones en el centro de la planificación urbana.

El informe Impact Report 2025 de Project for Public Spaces constituye una amplia reflexión sobre el papel estratégico de los espacios públicos en la construcción de comunidades más cohesionadas, sostenibles y participativas. La organización, fundada en 1975 y considerada una de las principales impulsoras del concepto de placemaking, presenta en este documento una síntesis de sus iniciativas, programas y resultados alcanzados durante el año, coincidiendo además con el cincuentenario de la institución.

El informe parte de una idea fundamental: los espacios públicos no son simplemente infraestructuras urbanas, sino auténticos motores de convivencia democrática, bienestar social y regeneración urbana. Desde esta perspectiva, PPS defiende que plazas, mercados, parques, calles y bibliotecas pueden actuar como “infraestructuras sociales” capaces de reducir el aislamiento, estimular la economía local y fortalecer la identidad colectiva de los barrios. Esta visión se inserta en la tradición del placemaking, una metodología participativa que sitúa a la ciudadanía en el centro del diseño y la gestión de los espacios urbanos.

Uno de los aspectos más destacados del informe es la insistencia en la dimensión humana de las ciudades. Frente a modelos urbanos excesivamente tecnocráticos o centrados en el tráfico y la rentabilidad inmobiliaria, PPS reivindica entornos diseñados para la interacción social y la vida cotidiana. El documento explica cómo los espacios bien planificados favorecen la seguridad percibida, incrementan la actividad económica de proximidad y promueven la inclusión intergeneracional y multicultural. En numerosos proyectos desarrollados durante el año, la organización trabajó junto a gobiernos locales, asociaciones vecinales, artistas, comerciantes y colectivos comunitarios para transformar espacios infrautilizados en lugares activos y acogedores.

El informe presta especial atención a los mercados públicos como centros neurálgicos de cohesión social y resiliencia económica. PPS subraya que estos espacios no solo cumplen funciones comerciales, sino que también operan como lugares de encuentro, intercambio cultural y fortalecimiento del tejido local. En este contexto se menciona la relevancia de iniciativas internacionales como la International Public Markets Conference, celebrada en Milwaukee, donde expertos y gestores urbanos debatieron sobre la capacidad de los mercados para combatir la soledad, apoyar a pequeños productores y revitalizar comunidades enteras. El documento destaca además el impacto económico tangible de estos encuentros y proyectos, mostrando cómo el urbanismo centrado en las personas puede generar beneficios sociales y financieros simultáneamente.

Otro eje importante del informe es la participación ciudadana. PPS considera que la calidad de un espacio público depende directamente del grado de implicación de quienes lo utilizan. Por ello, muchas de las iniciativas descritas en el documento se basan en metodologías colaborativas donde residentes y usuarios participan activamente en la identificación de problemas y en la elaboración de soluciones. Esta filosofía busca superar el urbanismo vertical tradicional para construir procesos más inclusivos y democráticos. El informe conecta esta idea con investigaciones recientes sobre evaluación participativa de espacios públicos mediante plataformas digitales y herramientas colaborativas.

En el plano social, el informe enfatiza la necesidad de combatir el aislamiento y la fragmentación comunitaria. PPS argumenta que la crisis de la vida pública contemporánea —agravada por la pandemia, la polarización política y la digitalización excesiva— hace más necesario que nunca recuperar lugares físicos de encuentro. Los espacios públicos aparecen así como escenarios esenciales para reconstruir vínculos sociales y generar confianza entre ciudadanos diversos. El documento recoge experiencias donde plazas, parques o centros comunitarios se convierten en lugares para la conversación, la cultura, el aprendizaje informal y la cooperación cívica.

Dentro de esta lógica, el informe concede un valor especial a los llamados “terceros espacios”, es decir, lugares distintos del hogar y del trabajo donde las personas pueden relacionarse libremente. Esta idea conecta directamente con el creciente reconocimiento de las bibliotecas como espacios públicos multifuncionales y centros de convivencia cultural. Diversos análisis asociados al ecosistema de PPS destacan precisamente la capacidad de las bibliotecas contemporáneas para actuar como nodos de inclusión, aprendizaje y participación ciudadana.

El documento también aborda la sostenibilidad urbana y climática. PPS defiende que los espacios públicos desempeñan un papel crucial en la adaptación de las ciudades al cambio climático mediante infraestructuras verdes, zonas peatonales y entornos que favorecen la movilidad activa. Los proyectos desarrollados incluyen jardines urbanos, plazas verdes y estrategias para recuperar espacios degradados, integrando objetivos ambientales con necesidades sociales y culturales. La organización sostiene que el urbanismo del futuro debe ser simultáneamente ecológico y comunitario.

En términos institucionales, el informe refleja la expansión internacional de la influencia de PPS. La organización continúa desarrollando redes globales de colaboración, programas formativos, conferencias y recursos educativos destinados a profesionales del urbanismo, gestores culturales, bibliotecarios, arquitectos y activistas comunitarios. El documento insiste en que el conocimiento sobre los espacios públicos debe compartirse de manera abierta y colaborativa, fortaleciendo una comunidad internacional comprometida con ciudades más humanas y participativas.

Las bibliotecas reducen el tiempo de los flujos de trabajo manuales entre un 30 y un 60 % con la IA académica.

Guzman, Dani. “New Study: Libraries Cut Manual Workflow Time by 30 to 60% with Academic AI.” Clarivate. Publicado el 24 de marzo de 2026. Acceso el 19 de mayo de 2026.

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Un reciente estudio impulsado por Clarivate analiza cómo la inteligencia artificial está transformando los flujos de trabajo en bibliotecas académicas, especialmente en tareas relacionadas con la catalogación y la elaboración de listas de lectura. La investigación se basa en entrevistas realizadas a once profesionales de bibliotecas pertenecientes a ocho instituciones de América del Norte, América Latina y Oriente Medio, y ofrece uno de los primeros conjuntos de evidencias empíricas sobre el impacto operativo real de la IA en bibliotecas universitarias.

El informe destaca que las herramientas de IA permiten reducir entre un 30 % y un 60 % el tiempo invertido en tareas manuales y repetitivas. Actividades que antes requerían entre quince y cuarenta y cinco minutos, como la creación de listas de bibliografía docente, pueden completarse ahora en apenas dos o cinco minutos gracias a asistentes inteligentes integrados en plataformas bibliotecarias. Un ejemplo citado es el de la University of Windsor, donde una lista de veinte referencias pasó de requerir veinte minutos de trabajo a solo tres.

La investigación también subraya un notable incremento de la capacidad operativa de las bibliotecas. Los equipos responsables de metadatos y catalogación consiguieron multiplicar entre dos y cuatro veces el volumen de trabajo asumible sin necesidad de aumentar el personal. En el caso de la Universidad Tecnológica de Bolívar, la IA permitió abordar enormes retrasos de catalogación que hasta entonces se consideraban prácticamente imposibles de resolver. Según la directora de biblioteca Dora Lilia Sepúlveda, la automatización eliminó el cuello de botella derivado de la transcripción manual y recuperó hasta el 80 % del tiempo operativo, facilitando la recuperación y visibilidad de miles de registros olvidados.

Otro aspecto relevante del estudio es el impacto en el acceso a los recursos por parte de los estudiantes. Entre el 50 % y el 60 % de las listas de lectura procesadas mediante IA estuvieron disponibles inmediatamente gracias a la localización automática de materiales existentes en la colección y a la generación de enlaces directos. Esto mejora considerablemente la rapidez de acceso a la bibliografía académica y contribuye a optimizar la experiencia educativa.

En relación con la calidad de los datos generados, el estudio señala que entre el 70 % y el 90 % de los metadatos creados por IA fueron aceptados con solo pequeñas correcciones por parte de los bibliotecarios. El modelo aplicado no elimina la supervisión humana: la inteligencia artificial genera un primer borrador, mientras que los profesionales siguen siendo responsables de la revisión, validación y toma de decisiones finales. Desde la University of Haifa se destaca especialmente la utilidad de la IA en la catalogación de materiales en idiomas que el catalogador no domina, así como en la asignación preliminar de materias y encabezamientos temáticos.

El estudio insiste en que la IA no sustituye el criterio profesional bibliotecario, sino que transforma la naturaleza del trabajo. Las tareas mecánicas y repetitivas disminuyen, mientras que aumenta la dedicación a actividades estratégicas, de validación, comunicación y apoyo académico. De este modo, los bibliotecarios pueden concentrarse en funciones de mayor valor añadido, como la alfabetización informacional, la mediación crítica y el acompañamiento a investigadores y estudiantes.

Estas conclusiones coinciden con debates recientes dentro de la comunidad bibliotecaria internacional. En diversos foros profesionales y discusiones en Reddit, muchos bibliotecarios describen una transición hacia un nuevo papel como “verificadores” y mediadores críticos de contenidos generados por IA. Al mismo tiempo, persisten preocupaciones sobre la fiabilidad de las respuestas automáticas, la dependencia excesiva de estas herramientas y la necesidad de establecer políticas éticas claras para su adopción en bibliotecas.

La enseñanza superior ante la transformación acelerada de la IA: Informe Horizon 2026 de EDUCAUSE

Robert, Jenay, Nicole Muscanell, Mark McCormack y Kim Arnold. 2026 EDUCAUSE Horizon Report | Teaching and Learning Edition. Louisville, CO:

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Sumario ejecutivo

El informe 2026 EDUCAUSE Horizon Report constituye una de las radiografías más relevantes sobre el futuro inmediato de la educación superior y el impacto de la inteligencia artificial en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Elaborado mediante el marco metodológico STEEP —que analiza factores sociales, tecnológicos, económicos, ambientales y políticos—, el documento examina cómo las universidades atraviesan un periodo de transformación estructural marcado por la presión financiera, la disminución de matrículas, la crisis de confianza social hacia la educación superior y la irrupción de tecnologías generativas capaces de alterar profundamente el trabajo académico.

Uno de los ejes centrales del informe es la constatación de que la inteligencia artificial ya no representa una tecnología emergente marginal, sino una infraestructura transversal que está modificando la enseñanza, la evaluación, el diseño instruccional y las relaciones entre estudiantes y docentes. El documento señala que la IA influye especialmente en ámbitos como la tutoría personalizada, la producción de materiales educativos, la automatización de tareas administrativas y el acompañamiento académico. Sin embargo, también advierte que esta integración genera importantes tensiones éticas y pedagógicas: problemas de privacidad, dependencia cognitiva, vigilancia algorítmica, sesgos, desinformación y creciente preocupación por el impacto ambiental derivado del consumo energético de los sistemas de IA.

El informe subraya además que los métodos tradicionales de evaluación están entrando en crisis. Las herramientas generativas dificultan distinguir entre producción humana y automatizada, lo que obliga a las instituciones a replantear profundamente el concepto mismo de aprendizaje verificable. Frente a este escenario, EDUCAUSE identifica una transición hacia evaluaciones “auténticas”, basadas en procesos, evidencias de razonamiento, proyectos contextualizados y demostraciones prácticas del conocimiento. En lugar de centrarse únicamente en el resultado final, las universidades comienzan a valorar la trazabilidad del aprendizaje, la reflexión crítica y la capacidad de integrar herramientas de IA de manera ética y transparente.

Una de las principales novedades del informe de 2026 es la incorporación del concepto “señales de cambio”, definido como indicadores tempranos capaces de anticipar transformaciones futuras antes de que alcancen gran escala institucional. Estas señales funcionan como mecanismos de prospectiva estratégica para detectar innovaciones emergentes, cambios culturales o nuevas prácticas educativas todavía marginales pero potencialmente disruptivas. EDUCAUSE plantea que las universidades deben desarrollar capacidad institucional para interpretar estas señales y adaptarse de forma proactiva, evitando respuestas meramente reactivas ante los cambios tecnológicos y sociales.

Otro aspecto especialmente relevante es el cuestionamiento creciente del valor social y económico de la educación superior. El informe sostiene que muchas instituciones se enfrentan a una pérdida de legitimidad pública debido al aumento de costes, la incertidumbre laboral y la percepción de que los modelos educativos tradicionales no responden adecuadamente a las nuevas demandas profesionales y culturales. En este contexto, la educación superior se ve presionada para demostrar utilidad, flexibilidad y relevancia social. Esta tensión aparece vinculada directamente con la necesidad de redefinir competencias fundamentales como la alfabetización digital, la alfabetización en IA y las capacidades críticas necesarias para desenvolverse en entornos mediados por algoritmos.

El informe también insiste en la importancia de la formación docente. Las instituciones no solo necesitan incorporar tecnologías, sino desarrollar culturas organizativas capaces de acompañar a profesores y estudiantes en procesos de cambio continuo. La alfabetización en IA aparece así como una competencia transversal imprescindible para comprender tanto las oportunidades como los riesgos de estas herramientas. EDUCAUSE propone un enfoque equilibrado que combine innovación tecnológica con pensamiento crítico, ética digital y supervisión humana significativa.

En perspectiva histórica, el documento refleja la evolución progresiva de los informes Horizon desde los años posteriores a la pandemia hasta la actualidad. Mientras los informes de 2022 y 2023 todavía estaban muy marcados por la transición híbrida y el impacto inmediato de ChatGPT, el informe de 2026 muestra una etapa más madura, centrada ya no solo en la adopción tecnológica, sino en las consecuencias estructurales, cognitivas y sociales de la IA sobre el ecosistema universitario. La cuestión ya no es si la IA transformará la educación, sino cómo preservar la agencia humana, la confianza académica y el sentido formativo de la universidad en un entorno crecientemente automatizado.