Archivo de la etiqueta: Tecnologías de la información

La revolución biológica: Innovaciones que transforman las economías, las sociedades y nuestras vidas

 

image-21

 

The Bio Revolution: Innovations transforming economies, societies, and our lives. McKinsey Global Institute 

Texto completo

La confluencia de los avances en la ciencia biológica y el desarrollo acelerado de la informática, la automatización y la inteligencia artificial está alimentando una nueva ola de innovación. Esta Revolución Biológica podría tener un impacto significativo en las economías y en nuestras vidas, desde la salud y la agricultura hasta los bienes de consumo, y la energía y los materiales.Algunas innovaciones vienen con profundos riesgos arraigados en la naturaleza autosostenible, autorreplicante e interconectada de la biología que abogan por un debate serio y sostenido sobre cómo debe proceder esta revolución. Los accidentes pueden tener consecuencias importantes y, especialmente si se utilizan de forma poco ética o maliciosa, la manipulación de la biología podría convertirse en una caja de Pandora que, una vez abierta, desencadena daños duraderos para la salud de los seres humanos, los ecosistemas o ambos. Los riesgos son especialmente graves porque muchos de los materiales y herramientas son relativamente baratos y accesibles. Además, abordar estos riesgos es complicado por la multiplicidad de sistemas de valores jurisdiccionales y culturales, lo que dificulta la colaboración y la coordinación entre los países.Sin embargo, las nuevas aplicaciones biológicas ya están mejorando nuestra respuesta a los desafíos mundiales, incluidos el cambio climático y las pandemias. Las respuestas mundiales al nuevo coronavirus -SARS-CoV-2- ilustraron avances sustanciales en la ciencia biológica en los últimos años. La rapidez con que los científicos secuenciaron el genoma del virus -semanas en lugar de meses- fue testigo del nuevo mundo de la biología descrito en esta investigación. Sin embargo, la secuenciación es sólo el comienzo: las innovaciones biológicas están permitiendo la rápida introducción de ensayos clínicos de vacunas, la búsqueda de terapias eficaces y una investigación profunda tanto de los orígenes como de las pautas de transmisión del virus.La revolución biológica

El posible alcance y escala del impacto (directo e indirecto) de las innovaciones biológicas parece muy sustancial. Hasta un 60 por ciento de los insumos físicos de la economía mundial podrían producirse biológicamente. Alrededor de un tercio de esos insumos son materiales biológicos (como la madera). Los dos tercios restantes no son materiales biológicos, pero podrían, en principio, producirse mediante procesos biológicos innovadores (por ejemplo, los bioplásticos).

Ya es visible una cartera de unos 400 casos de utilización, casi todos ellos científicamente viables hoy en día. Estas aplicaciones por sí solas podrían tener un impacto económico directo de hasta 4 billones de dólares al año durante los próximos 10 a 20 años. Más de la mitad de este impacto directo podría ser fuera de la salud humana en ámbitos como la agricultura y la alimentación, los productos y servicios de consumo y la producción de materiales y energía. Teniendo en cuenta los posibles efectos secundarios, las nuevas aplicaciones que aún están por surgir y los avances científicos adicionales, el potencial total podría ser mucho mayor.

 

Sociedad Digital en España 2019 (2020)

 

image-27

 

#sdiE19: La digitalización de las PYMES y la formación digital, claves para reactivar la economía y generar empleo tras la covid-19. Madrid: Fundación Telefónica,  2020

Texto completo

 

El informe ‘Sociedad Digital en España 2019’ dibuja una panorámica que refleja el estado de despliegue de las infraestructuras de telecomunicaciones, el nivel de implementación de las tecnologías más vanguardistas, el estado del arte de la vida digital de los españoles, y el grado de desarrollo en este campo que presentan las Comunidades Autónoma.

La transformación digital está cambiando el mundo tal y como lo conocimos en el siglo XX, y este cambio trae consigo grandes beneficios y oportunidades de desarrollo, pero, en paralelo, también plantea nuevos retos, incertidumbres y cambios de paradigma. Vivimos ya en un mundo conectado que ha demostrado su resiliencia ante la crisis del COVID-19.

España también progresa en su transición digital con cimientos sólidos:

  • – En 2019 ocupaba el undécimo puesto en la lista de los veintiocho estados miembros de la Unión Europea en el DESI (Índice de la Economía y la Sociedad Digitales) y superaba varios puntos la media.
  • – El acceso a internet de los españoles es ya generalizado: nueve de cada diez ya son usuarios y la conexión a las redes es ultrarrápida, tres de cada cuatro hogares tienen cobertura de fibra óptica.
  • – La tecnología de banda ancha es la que más está creciendo, ha pasado del 63% al 77% en dos años. Esta penetración sitúa a España en el primer lugar en cuanto a cobertura y clientes de fibra óptica en Europa.
  • – Un futuro próximo nos trae la tecnología 5G con redes más rápidas, mucho más seguras, mucho más simples, con menor latencia y, por supuesto, mucho más inteligentes. Actualmente hay 7.000 millones de aparatos conectados, cifra que se espera supere los 21.500 millones en 2025.

 

Otro de los sectores que está sufriendo una profunda revolución es el productivo, con la aparición de la Industria 4.0. Este término hace referencia a empresas y plantas industriales cuyo sustento principal es la información en grandes cantidades procedente de los objetos conectados a las redes. Instalaciones que combinan de forma intensiva el internet de las cosas con la inteligencia artificial, el big data, el cloud y el edge computing, además de otras tecnologías, como blockchain.

Educando al ciudadano del siglo XXI. Ahora más que nuca, la capacitación digital se presenta como una oportunidad ante esta crisis de la covid-19. Se trata de otro factor clave para reactivar la economía. Sin embargo, según el #sdiE19, a tenor de los indicadores más relevantes en esta materia, todavía falta camino por recorrer en España para lograr un nivel óptimo.

  • – En la dimensión de capital humano que refleja el indicador DESI, España baja hasta la posición 17 del ranking, 3,5 puntos menos que la media europea.
  • – En nuestro país poco más de la mitad de las personas entre 16 y 74 años poseen capacidades digitales básicas.
  • – A pesar de estos bajos niveles, la tendencia parece positiva y los usuarios con capacidades digitales avanzadas han pasado del 32% de la población en 2017 al 36,1% en 2019. También aumentan los usuarios con capacidades digitales básicas (del 28% al 32%), fundamentalmente por la incorporación de nuevos usuarios de internet.
  • – La falta de habilidades digitales es una de las principales causas que limitan el uso de diferentes servicios digitales: El 14,5% de la población no compra en internet por falta de habilidades o conocimientos.

En una sociedad en la que la digitalización de todas las actividades cotidianas crece de forma imparable, la falta de capacitación digital puede llegar a convertirse en un factor de exclusión social. Esta situación se agrava si la empleabilidad de las personas depende cada vez más de su nivel de capacitación digital.

Fomentar las vocaciones STEM, y STEAM, es una labor compleja y urgente, ya que los últimos datos disponibles del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte reflejan que el número de matriculados en carreras técnicas tales como Ingenierías y Arquitectura ha descendido un 28% en los últimos años.

Pero además, esta capacitación digital no debe ser solo técnica, también debe trasladarse a las disciplinas humanísticas y a fomentar una actitud creativa. Y es que la mayor garantía para un futuro marcado por la automatización y robotización es el desarrollo de aquello que nos diferencia de las máquinas: la creatividad, el pensamiento crítico, las habilidades sociales, el pensamiento emocional, el trabajo colaborativo y la capacidad de inspirar.

Sin lugar a duda, la Inteligencia Artificial es la tecnología digital que está llamada a revolucionar la manera en que se relacionan e interactúan ciudadanos, empresas, administraciones públicas, organizaciones no gubernamentales, entidades educativas y cualquiera otra institución.

Uno de los desafíos que presenta esta revolución digital es la inclusión, debemos asegurarnos de que sea una digitalización para todos, que nadie se quede atrás en este proceso de cambio ni resulte perjudicado, directa o indirectamente, por la tecnología. El proceso de transformación repercute directamente en la economía, en la democracia y en la aplicación efectiva de los derechos. Por ello, las políticas sociales y fiscales también deben adaptarse a la sociedad digital para acompañar a las personas y mitigar el impacto de la automatización en el mercado laboral y en las contribuciones fiscales.

La creación de la World Wide Web fue una cuestión puramente accidental

 

15746899426772

 

Ver noticia completa

 

En marzo de 1989, Tim Berners-Lee presentó una propuesta para un sistema de gestión de la información a su jefe, Mike Sendall. “Vago, pero emocionante”, fueron las palabras que Sendall escribió en la propuesta.

En el 31 aniversario de la creación de la web, según informa el diario “El País”, Ben Segal, uno de los mentores de Tim Berners-Lee en el CERN, comenta que la creación de la web fue una cuestión puramente accidental. Lo que estaba intentando hacer Berners-Lee era vincular la información disponible en varios ordenadores. Ante la poca atención de parte de sus colegas, ya que aquello sólo funcionaba en un tipo de ordenador, un Next fabricado por Steve Jobs, decidió poner allí el listado telefónico del CERN, y esa manera nació la primera página web que cambiaría buena parte del destino del mundo. De este modo el diseño de la WWW permitía un fácil acceso a la información existente y una temprana página web vinculada a información útil para los científicos del CERN (por ejemplo, la guía telefónica del CERN y las guías para utilizar los ordenadores centrales del CERN). Aún hoy día es posible visualizar la primera página  info.cern.ch.

Tim Berners-Lee escribió la primera propuesta para la World Wide Web en marzo de 1989 y su segunda propuesta en mayo de 1990. Junto con el ingeniero de sistemas belga Robert Cailliau, esto se formalizó como una propuesta de gestión en noviembre de 1990. Desarrolló el código de su servidor web en un ordenador NeXT. Para evitar que se apagara accidentalmente, el ordenador tenía una etiqueta escrita a mano con tinta roja:  “This machine is a server. DO NOT POWER IT DOWN!!” (Esta máquina es un servidor. No apagar). Esto esbozó los principales conceptos y definió los términos importantes detrás de la web. El documento describía un “proyecto de hipertexto” llamado “WorldWideWeb” en el que una “web” de “documentos de hipertexto” podía ser vista por “navegadores”.a finales de 1990. Berners-Lee tenía el primer servidor y navegador de la web en funcionamiento en el CERN, demostrando sus ideas.

La primera dirección de la página Web fue http://info.cern.ch/hypertext/WWW/TheProject.html. La página contenía enlaces a información sobre el propio proyecto WWW, incluyendo una descripción del hipertexto, detalles técnicos para la creación de un servidor Web y enlaces a otros servidores Web a medida que estuvieran disponibles. El servicio de búsqueda se basaba en palabras clave – no había motores de búsqueda en los primeros años.

 

Ver noticia completa

 

El Rijksmuseum exhibe la fotografía con más resolución del mundo (44.8 gigapíxeles)

 

1200px-la_ronda_de_noche2c_por_rembrandt_van_rijn

Ver la fotografía

 

El Rijksmuseum publica hoy la fotografía más grande y detallada de la pintura “Ronda de noche” de Rembrandt en su sitio web, lo que permite ampliar la foto para ver las pinceladas individuales e incluso las partículas de pigmento en la pintura. El trabajo de restauración “Operation Night Watch” se reanudará el miércoles 13 de mayo en la cámara de vidrio del museo.

El equipo de imágenes del Rijksmuseum dirigido por el científico de datos Robert Erdmann hizo esta fotografía de “Ronda de noche” que consta de un total de 528 exposiciones. Las 24 filas de 22 imágenes se unieron digitalmente con la ayuda de redes neuronales. La imagen final está compuesta por 44.8 gigapíxeles. y la distancia entre cada píxel es de 20 micrómetros (0.02 mm).

Esto permite a los científicos estudiar la pintura en detalle de forma remota. La imagen también se utilizará para rastrear con precisión cualquier proceso de envejecimiento futuro que tenga lugar en la pintura.

 

De intranets a Digital Workplaces

 

image-12

 

Jiménez Romero, Maribel… [et al.]. De intranets a Digital Workplaces. Indra 2020

Texto completo

 

¿Cuántas organizaciones están realmente preparadas para responder a las demandas de sus coworkers? Muchos trabajadores, en tanto que consumidores digitales expertos, superan el grado de madurez digital de las organizaciones en que trabajan. Acostumbrados al máximo nivel en su faceta de consumidores, esperan la misma eficiencia de las aplicaciones y recursos corporativos. A día de hoy, aproximadamente la mitad de las compañías españolas continúa operando en entornos de trabajo tradicionales.

Al mismo tiempo, nos exponemos a nuevos fenómenos globales e inesperados que nos obligan a replantear los modelos de organización tradicionales. La conmoción mundial generada por el coronavirus ha revelado crudamente la necesidad de disponer de plataformas y metodologías colaborativas, que permitan el teletrabajo, la coordinación de talento y la colaboración en remoto para que las empresas no detengan su actividad.

Las antiguas intranets, monolíticas y unidireccionales, se revelan inútiles y obsoletas en estos escenarios de cambio. Se precisan nuevos modelos de organización inteligente del trabajo, basados en la cooperación, en experiencias digitales de valor añadido, en la comunicación efectiva. Solo así se aporta valor al individuo y al conjunto de la organización.

Es aquí donde se ubica el Digital Workplace, que definimos como el espacio que integra aplicaciones y herramientas destinadas a potenciar las capacidades del empleado. A diferencia de las antiguas intranets, en el Digital Workplace los procesos ya no se articulan alrededor de las prioridades de la organización, sino de las de los empleados: asistimos así a la consolidación de la cultura employee-centric.

Aunque cada organización deberá establecer su propia estrategia de asimilación del paradigma employee-centric, desde Minsait identificamos cinco palancas de cambio que aceleran el proceso de transformación:

  • Productividad: los empleados demandan agrupar en un espacio centralizado todos los recursos y aplicaciones orientados a mejorar su productividad.
  • Comunicación: el empleado quiere estar al tanto de lo que sucede dentro y fuera de la organización. Los nuevos entornos de trabajo cuentan con espacios de diálogo multidireccionales e información personalizada.
  • Conocimiento: el knowledge management se incorpora en los Digital Workplace para convertir el conocimiento en un elemento líquido y transversal, que facilita las tareas del día a día.
  • Colaboración: el trabajo ya no se basa en aportaciones individuales, sino en contribuciones grupales. La movilidad y la nube son pilares que sostienen la nueva concepción de la productividad.
  • Personas: pasamos de organigramas y directorios estáticos a redes dinámicas de expertos, con potentes funciones de filtrado y comunicación instantánea para facilitar las conexiones.

 

El propósito fundamental del Digital Workplace -sin dejar de servir a los objetivos del negocio- es proporcionar experiencias de valor a los empleados. Sobre esta premisa, construiremos nuestra plataforma colaborativa partiendo de cuatro claves:

  1. Situar al empleado en el centro de la estrategia
  2. Entender la tecnología como facilitadora
  3. Potenciar la innovación
  4. Integrar el modelo de adopción

 

¿De qué forma podemos implementar el Digital Workspace basándonos en estos cuatro pilares? ¿Cómo medir el impacto real en la compañía de este nuevo modelo de organización? Descarga el informe para conocer esto y mucho más.

 

La Gran Brecha Digital: Por qué incorporar a los excluidos digitalmente en línea debería ser una prioridad global.

 

image-11

 

The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority. Capgemini Research Institute, 2020

Texto completo

 

 Según el estudio más reciente del Instituto de Investigación de Capgemini, urge en el mundo la necesidad de poner fin a la brecha digital que existe entre la población conectada y la población desconectada, una necesidad que se ha acentuado de forma significativa con la pandemia de la COVID-19. El informe publicado hoy pone de relieve que la responsabilidad de abordar la exclusión social digital corresponde, a partes iguales, al sector público y al privado, que deben unirse para garantizar el acceso a servicios esenciales del que hoy carecen las personas digitalmente marginadas. 

 

El estudio, titulado The Great Digital Divide: Why bringing the digitally excluded online should be a global priority, pone de manifiesto que, incluso antes de la pandemia, el 69% de las personas sin acceso a Internet vivía en la pobreza y que el 48% de la población desconectada deseaba acceso a Internet, cifras que seguramente habrán crecido como consecuencia de la situación mundial de los últimos meses.

El informe subraya también que, incluso sin la situación de pandemia, en la brecha digital confluyen factores de edad, renta y experiencia: cerca del 40% de las personas desconectadas consultadas que viven en situación de pobreza no ha utilizado nunca Internet por su coste, y el grupo de edad con la mayor proporción de personas sin conexión es el de edades comprendidas entre 18 y 36 años (43%). La complejidad de uso de Internet (36%) y una aparente “falta de interés” por el “miedo al uso” (38%) son también causas citadas por algunos segmentos de la población desconectada. Todo esto significa que hay personas que no pueden acceder a servicios públicos, como, por ejemplo, la información sanitaria crítica, que cada vez más administraciones públicas la proporcionan casi exclusivamente por medios digitales.

La COVID-19 ha impuesto un cambio en la forma en que la gente vive, trabaja y se relaciona; a medida que crece el desempleo y las personas quedan aisladas de sus comunidades, tener un nivel básico de inclusión digital se ha convertido en algo universalmente imprescindible. Realizado justo antes del brote de la pandemia, las conclusiones del estudio se vuelven más pertinentes aún en el contexto actual, pues la dependencia cada vez mayor de los servicios digitales agrava una situación que ya era preocupante para la población desconectada.

Estas son las principales conclusiones del informe:

La desconexión digital conduce a la exclusión social e impide el acceso a servicios públicos

  • La falta de acceso a Internet puede provocar sentimientos de aislamiento, inferioridad o soledad: el 46% de los consultados sin acceso a Internet afirma que se sentirían más conectados a los amigos y familiares si tuvieran acceso a la red.
  • Solo el 19% de las personas desconectadas en situación de pobreza responde haber solicitado algún tipo de ayuda pública en los últimos 12 meses por su nivel de ingresos, edad, discapacidad u otros factores. Según el informe, esto podría resultar problemático dado el creciente desarrollo de los trámites públicos por la vía electrónica y la prevalencia cada vez mayor de los servicios públicos por medios telemáticos.
  • El 34% manifiesta interés por el uso de Internet para solicitar prestaciones públicas como vivienda, alimentos y asistencia sanitaria.

 

La exclusión digital limita la movilidad laboral

La dificultad de buscar trabajo en Internet y la falta de acceso a recursos electrónicos de formación y aprendizaje pueden ser un obstáculo para la movilidad laboral de la población desconectada, mientras que la falta de desarrollo de competencias digitales puede acabar con la posibilidad de promoción:

  • El 44% de los encuestados cree que podrían encontrar trabajos mejor remunerados y obtener formación si tuvieran acceso a Internet.
  • En general, el 29% de los encuestados desearía poder buscar y solicitar puestos de trabajo por Internet; esta cifra sube hasta el 41% para el grupo de edad entre 22 y 36 años.

 

La brecha digital conlleva también desigualdad en competencias y aprendizaje

La brecha digital no tiene que ver solo con el acceso, sino que se trata también de desigualdad en las oportunidades de mejorar las competencias y de aprender. Con la mejora de sus competencias digitales, responden los encuestados, podrían formarse mejor y encontrar un trabajo mejor remunerado (35%), ofrecer a sus hijos más oportunidades (34%), llegar bien a fin de mes (33%) y obtener prestaciones públicas a las que actualmente no acceden (32%).

 

La responsabilidad de eliminar la brecha digital debe ser compartida

El estudio de Capgemini señala que la responsabilidad de la inclusión digital y el acceso a Internet no puede recaer solo en una parte. Las organizaciones privadas deben reflexionar sobre su papel en el mundo actual. Cada vez más comprometidas —con todos sus públicos de interés, como empleados, clientes, comunidades…—, las empresas han de buscar, con mayor amplitud de miras, la forma de beneficiar a la sociedad a largo plazo mediante la incorporación de la inclusión digital y la igualdad en sus estrategias empresariales. Por su parte, los Gobiernos y el sector público deben desempeñar una función principal en la ampliación del acceso y la disponibilidad de Internet, especialmente para las comunidades marginadas. Este objetivo puede abordarse en dos niveles —acceso a internet en espacios públicos y acceso privado dentro del hogar— pero, en definitiva, significa conseguir una mayor accesibilidad de las personas a los servicios públicos electrónicos y asumir la responsabilidad de mantener bajos los costes para los consumidores.

Juntos, organizaciones privadas y reguladores, deben trabajar para construir una comunidad global de acción en el campo de la inclusión digital, desde la cual movilizar a otros miembros de sus sectores, ONG, el mundo académico y administraciones públicas para promover políticas de inclusión digital a través, por ejemplo, de proyectos pro bono que se sirvan de sus conocimientos y experiencia.

“Es probable que la COVID-19 tenga un impacto duradero en el acceso a servicios públicos y en la actitud hacia oportunidades como el teletrabajo, por lo que las organizaciones que trabajan en la eliminación de la brecha digital tienen la responsabilidad colectiva de hacerlo de forma que genere un cambio duradero, no solo una solución para salir del paso”, afirma Lucie Taurines, responsable mundial de Inclusión Digital de Capgemini. “Finalizada la pandemia, creemos que se constará una reducción de la desigualdad en materia tecnológica; por ejemplo, personas mayores que antes no habían tenido la necesidad de Internet se encontrarán rápidamente manejando herramientas digitales para comunicarse con otras personas y para realizar compras. Pero esta situación solo se dará entre las personas que, teniendo acceso a Internet, hasta ahora habían preferido no utilizarlo. Donde se notará el impacto será entre aquellas personas que siguen sin poder utilizar servicios en Internet, ya sea por un coste excesivamente alto o por falta de conectividad local. Aquí veremos un efecto de polarización, especialmente para las personas que ya viven en el umbral o por debajo del umbral de la pobreza”.

Como empresa privada, Capgemini trabaja en cuatro áreas principales para reducir la brecha digital y fomentar la inclusión digital:

  • Alfabetización digital: proporcionando ayuda útil para dotar a las personas en situación de exclusión digital de una mayor autonomía en el acceso a servicios electrónicos públicos y privados y que puedan beneficiarse de nuevas oportunidades.
  • Capacitación digital: facilitando el acceso al empleo a poblaciones desfavorecidas y fuera del mercado de trabajo, mediante formación en competencias digitales.
  • Tecnología para mejorar el futuro: uniendo tecnología, actividad empresarial y sociedad para resolver los principales problemas de la sociedad y generar un impacto positivo mediante tecnologías de vanguardia.
  • Liderazgo de pensamiento: trabajando con centros de pensamiento e investigación y uniendo fuerzas con empresas clientes, ONG, organismos públicos y mundo académico para seguir ejerciendo un efecto a través de sus iniciativas de inclusión digital.

 

 

Whatsapp y educación: un espacio para la formación, la enseñanza y el aprendizaje

 

ce3cdc7b6e822fc18775af48cb7ee4d2-1

 

Cristiane, P., O. Kaio Eduardo, et al. (2017). [e-Book] Whatsapp e educação : entre mensagens, imagens e sons. Sao Paulo, SciELO Books – EDUFBA.

Texto completo

PDF

ePub

Kindle

 

En la Cibercultura un buen número de individuos utilizan las tecnologías y aplicaciones digitales para encontrar información o para explorar sus centros de interés que van más allá de lo que tienen acceso en la escuela o lo que encuentran en su comunidad local. WhatsApp ha ganado así una popularidad indiscutible, especialmente entre los jóvenes. Este libro tiene su objeto de estudio en la aplicación como un espacio para la formación, la enseñanza y el aprendizaje. Los capítulos que lo componen presentan experiencias de investigadores, propuestas de enseñanza y aprendizaje y otras formas de enseñanza y aprendizaje que tienen a WhatsApp como mediador del proceso.