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Privacidad de los niños en línea y Protección de datos de los niños en los países europeos

Children’s Online Privacy and Data Protection in Selected European Countries. European Union, 2021

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Este informe examina cómo algunos países de la Unión Europea (UE), a saber, Francia, Dinamarca, Alemania, Grecia, Portugal, Rumanía, España, Suecia, el Reino Unido (RU) y las leyes de la propia Unión Europea (UE), proporcionan derechos de privacidad a los niños en línea.

La UE introdujo el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en 2016. Como reglamento, el GDPR es directamente aplicable en todos los Estados miembros, pero la mayoría de ellos han introducido legislación para garantizar la coherencia y el cumplimiento del GDPR en sus leyes nacionales. El GDPR también contiene cláusulas que permiten la derogación en ciertas áreas para permitir que los Estados miembros incorporen elementos del GDPR en su legislación nacional “en la medida necesaria para la coherencia y para que sea comprensible.” Aunque el Reino Unido ya no es un Estado miembro de la UE, incorporó toda la legislación de la UE tal como estaba el 31 de diciembre de 2020, en un nuevo cuerpo de derecho interno conocido como “legislación de la UE retenida.”

El RGPD de la UE regula el tratamiento de datos personales y establece varios principios que deben cumplir quienes tratan datos personales: legalidad, equidad, transparencia; limitación de la finalidad; minimización de los datos; exactitud y actualización de los datos; limitación del almacenamiento; e integridad y confidencialidad. El artículo 6 establece las circunstancias en las que el tratamiento de datos es lícito; la circunstancia más común es que el interesado haya dado su consentimiento.

Francia, Dinamarca, Alemania, Grecia, Portugal, Rumanía, España, Suecia y el Reino Unido han introducido legislación que sirve para aplicar o codificar el RGPD en la legislación nacional. Alemania modificó su Ley Federal de Protección de Datos para incorporar elementos del RGPD a su legislación nacional. Dinamarca introdujo una nueva Ley de Protección de Datos. España promulgó la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (LPDP), cuyo objetivo es proteger la privacidad e integridad de la persona y cumplir con la Constitución española. El Reino Unido incorporó el GDPR a su legislación nacional a través de la Ley de Protección de Datos de 2018.

Dinamarca, Grecia, Alemania, España y Suecia tienen disposiciones constitucionales que proporcionan protecciones adicionales a la recogida y el tratamiento de datos para proteger el derecho a la intimidad de las personas. La Constitución española establece que el uso de las tecnologías de la información debe garantizar la intimidad personal y familiar de los ciudadanos.

Protección de datos de los niños

El GDPR de la UE establece que se debe proporcionar el consentimiento de un padre o tutor legal para que las empresas puedan procesar datos personales de niños menores de 16 años, y esta edad se utiliza en Alemania y Rumanía. El RGPD permite a los países establecer edades de consentimiento más bajas. Francia y Grecia exigen el consentimiento de un tutor legal para los menores de 15 años; España considera menores a los de 14 años; y Dinamarca, Portugal, Suecia y el Reino Unido fijan esta edad de consentimiento en los 13 años. El RGPD de la UE exige que la información proporcionada a los niños sobre el tratamiento de sus datos personales se presente en términos claros y sencillos que sean fácilmente comprensibles.

En el Reino Unido, el responsable del tratamiento de datos tiene la obligación de verificar que la persona que da el consentimiento para el niño tiene la responsabilidad parental del mismo. Portugal exige que se obtenga el permiso de un tutor legal a través de un medio seguro de autentificación. Alemania y Rumanía exigen a los responsables del tratamiento de datos que realicen esfuerzos razonables para verificar que la persona con autoridad parental ha dado su consentimiento en nombre del niño; sin embargo, ambos países no especifican ni han publicado ninguna orientación sobre cómo debe determinarse la edad de los niños. Una reciente decisión judicial de Alemania ha señalado que una barrera que exija la introducción de un número de pasaporte o de documento de identidad o un número de tarjeta de crédito con un importe mínimo retirado de la cuenta es insuficiente y ha recomendado en su lugar el uso de otras medidas más técnicas, como la información biométrica.

Aparte de exigir el consentimiento de un tutor legal para el tratamiento de los datos de los niños, Francia, Grecia y España no distinguen entre niños y adultos en lo que respecta a los derechos de protección de datos, que se recogen en el RGPD de la UE y que incluyen el derecho al olvido, el derecho de acceso, el derecho de rectificación, el derecho a la limitación del tratamiento, el derecho a la portabilidad y el derecho a oponerse al uso de los datos personales con fines comerciales. España impone a los tutores legales la obligación de velar por que los niños utilicen los dispositivos digitales y la información en línea de manera que “se garantice el adecuado desarrollo de la personalidad [del niño] y se preserve su dignidad y sus derechos fundamentales”.

En España, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico establece que las administraciones públicas deben promover códigos de conducta voluntarios que tengan en cuenta la protección de los menores. Todavía no se ha publicado ningún código de este tipo.

Cuestiones legales en bibliotecas y archivos

Ruth Dukelow and Michael Robak. Legal Issues in Libraries and Archives.Merlot, 2021

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Este libro de texto aborda cuestiones legales relevantes para bibliotecarios, archiveros y tecnólogos de la información. Los temas tratados incluyen los derechos de autor y la propiedad intelectual, los contratos y las licencias, la FOIA, las leyes de reuniones abiertas, las fianzas y las multas, y la legislación federal sobre bibliotecas.

Carta de Derechos de la Biblioteca

Library Bill of Rights

American Library Association

Adoptado el 19 de junio de 1939 por el Consejo de la ALA; modificado el 14 de octubre de 1944; el 18 de junio de 1948; el 2 de febrero de 1961; el 27 de junio de 1967; el 23 de enero de 1980; el 29 de enero de 2019.

La American Library Association afirma que todas las bibliotecas son foros de información e ideas, y que las siguientes políticas básicas deben guiar sus servicios.

I. Los libros y otros recursos de la biblioteca deben proporcionarse para el interés, la información y la ilustración de todas las personas de la comunidad a la que sirve la biblioteca. Los materiales no deben ser excluidos por el origen, los antecedentes o los puntos de vista de quienes contribuyen a su creación.

II. Las bibliotecas deben proporcionar materiales e información que presenten todos los puntos de vista sobre cuestiones actuales e históricas. Los materiales no deben ser prohibidos o eliminados por motivos de desaprobación partidista o doctrinal.

III. Las bibliotecas deben desafiar la censura en el cumplimiento de su responsabilidad de proporcionar información y esclarecimiento.

IV. Las bibliotecas deben cooperar con todas las personas y grupos preocupados por resistirse a la limitación de la libertad de expresión y el libre acceso a las ideas.

V. El derecho de una persona a utilizar una biblioteca no debe ser negado o restringido debido a su origen, edad, antecedentes u opiniones.

VI. Las bibliotecas que pongan a disposición del público al que sirven espacios de exposición y salas de reunión deben poner a disposición dichas instalaciones de forma equitativa, independientemente de las creencias o afiliaciones de los individuos o grupos que soliciten su uso.

VII. Todas las personas, independientemente de su origen, edad, antecedentes u opiniones, tienen derecho a la privacidad y confidencialidad en el uso de la biblioteca. Las bibliotecas deben defender, educar y proteger la privacidad de las personas, salvaguardando todos los datos de uso de la biblioteca, incluida la información de identificación personal.

Aunque los artículos de la Carta de Derechos de las Bibliotecas son declaraciones inequívocas de los principios básicos que deben regir el servicio de todas las bibliotecas, surgen preguntas sobre la aplicación de estos principios a prácticas bibliotecarias específicas. Véanse los documentos designados por el Comité de Libertad Intelectual como Interpretaciones de la Carta de Derechos de las Bibliotecas.

Lo que no es plagio académico: Excepciones desde la perspectiva jurídica

Arias Odón, F. (2020). Lo que no es plagio académico: excepciones desde la perspectiva jurídicaRevista Pedagogía Universitaria y Didáctica del Derecho, 7(2), 185-204. doi:10.5354/0719-5885.2020.57657

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Este artículo se propone analizar lo que no es plagio académico mediante el examen de objetos no protegidos por el derecho de autor: ideas, hechos y conocimiento del dominio público, como excepciones previstas en la legislación sobre propiedad intelectual. Si bien es cierto que la apropiación ilícita de una obra es una conducta censurable, no es menos cierto que existen limitaciones en el derecho de autor y, por consiguiente, que hay excepciones que deben ser consideradas en el contexto de la academia. En este sentido, con apoyo en la doctrina del derecho y la jurisprudencia, se exponen los casos de uso lícito de elementos para el trabajo académico, como la utilización de ideas, la referencia a hechos públicos y, en general, el empleo de conocimientos del dominio público. Además, se precisan los requisitos del derecho de cita, así como casos concretos en los que no es obligatorio citar a un autor en particular. Por último, se explica lo que no es plagio académico y se propone una redefinición del concepto.

Los derechos humanos en la era de las plataformas de redes sociales

Human Rights in the Age of Platformsnull, [e-Book] The MIT Press, 2019

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Hoy en día, empresas como Apple, Facebook, Google, Microsoft y Twitter desempeñan un papel cada vez más importante en la forma en que los usuarios se forman y expresan sus opiniones, encuentran información, debaten, discrepan, se movilizan y mantienen su privacidad. ¿Cuáles son las implicaciones en materia de derechos humanos de un dominio en línea gestionado por plataformas de propiedad privada? Según los Principios Rectores de las Empresas y los Derechos Humanos, adoptados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2011, las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y de actuar con la debida diligencia en materia de derechos humanos. Pero este objetivo depende de la voluntad de los Estados de codificar dichas normas en reglamentos comerciales y de que las empresas las cumplan. En este volumen, los colaboradores de todos los estudios de derecho e Internet y de los medios de comunicación examinan el estado de los derechos humanos en la sociedad de plataforma actual.

S.I.Lex: blog sobre la defensa de los derechos digitales de los usuarios

Mélanie, L.-T. and C. Sarah [e-Book] S.I.Lex, le blog revisité : Parcours de lectures dans le carnet d’un juriste et bibliothécaire, Presses de l’enssib 2018.

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Con más de 600 entradas densas y bien documentadas, este blog merecía tener a los navegantes dispuestos a compartir sus experiencias de lectura durante los últimos 10 años, para hacer visibles los fragmentos de pensamiento invertidos y comprometidos en la defensa de los derechos digitales de los usuarios. Quince conocedores del blog presentan “su” LexIS a través de una selección de artículos editoriales: una forma de hacer circular los análisis de Lionel Maurel de una manera diferente, particularmente en el campo de las bibliotecas digitales, los modelos económicos y los bienes comunes.

Legislación y reglamentación sobre el acceso abierto en Estados Unidos: Implicaciones para la educación superior

Chaudhary, A., Irwin, K. ., & Hoa Khoa Nguyen, D. (2020). Open Access Legislation and Regulation in the United States: Implications for Higher Education. Journal of Copyright in Education &Amp; Librarianship4(1). https://doi.org/10.17161/jcel.v4i1.13637

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Acceder a una investigación de calidad cuando no forma parte de una institución académica puede ser un desafío. Desde el decenio de 1980, el acceso abierto (OA) fue una respuesta a los editores de revistas que restringían el acceso a las publicaciones exigiendo una suscripción y un acceso limitado al conocimiento. Aunque el movimiento del OA trata de eliminar las costosas barreras que impiden el acceso a la investigación, especialmente cuando está financiada por los gobiernos estatales y federales, sigue siendo objeto de continuos debates. Tras ofrecer un breve panorama general del OA, en el presente artículo se resumen las novedades legislativas y reglamentarias del OA a nivel federal y estatal en lo que respecta al acceso libre y gratuito a las investigaciones. Se comparan las similitudes y diferencias entre la legislación promulgada y la propuesta, y se describen las ventajas y desventajas de estas leyes. Se analizan los efectos de estas leyes en la enseñanza superior, especialmente en el profesorado universitario en lo que respecta a las decisiones de titularidad y promoción, así como a los derechos de propiedad intelectual, a fin de formular recomendaciones y prácticas óptimas con respecto al futuro de la legislación y la reglamentación en los Estados Unidos.

Negociación de derechos en la edición académica

Centro de documentación – Asociación de Editoriales Universitarias de  América Latina y el Caribe

Negociación de derechos en la edición académica. Contraportada, ISSN-e 2539-0414, Nº. 5, 2020

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“Si usted escribe correos electrónicos y publica fotos y videos en
Instagram o YouTube, es titular de derechos de autor.
Si canta en bares de karaoke, les lee a sus hijos o comparte
historias del periódico en Facebook, es usuario de los derechos
de autor. Los derechos de autor o copyright, como se les
conoce comúnmente, son el sistema regulatorio cultural más
generalizado del mundo.”


SIVA VAIDHYANATHAN
TRADUCCIÓN DEL INGLÉS POR PATRICIA TORRES LONDOÑO

La publicación recoge los enfoques de distintas experiencias nacionales e internacionales, que, sin duda, contribuyen a la discusión y al esclarecimiento de un sistema legal aún intrincado. Una clarísima exposición sobre los múltiples significados de la propiedad intelectual, con un recorrido por los acuerdos internacionales frente a los derechos de autor (morales y patrimoniales), esclarece varias de sus derivaciones culturales y comerciales. También, y como parte de iniciativas recientes, tanto en el interior de las academias como de la escena pública, se replantean los significados primordiales de este mapamundi por el que transitan los nuevos contenidos y sus autores. Replanteamiento que no solo abre la polémica sobre el derecho privado y el bien común, sino también la puerta a modalidades de acceso abierto, como declaración de principios frente a quién beneficia el control y la apropiación de la investigación y la creación: a una comunidad cerrada de especia listas o a una que necesita contar con herramientas científicas y tecnológicas, con representaciones del mundo heterogéneas, para explicar y resolver dilemas y conflictos cotidianos.

En esta dinámica cartográfica no hay que olvidar el número largo de protagonistas que determinan las rutas para la venta y la compra de derechos, como es el sistema de las agencias en las ferias internacionales del libro, en especial las de Frankfurt y de Guadalajara, que también discuten los límites hasta donde pueden llegar los catálogos de las editoriales académicas. Realidad que, a pesar de los retos y los espejismos de la globalización, debe llevar a un replanteamiento de la manera como se ha trazado el
mapa por donde circulan y se leen nuestros libros.

Dossier

Derechos de autor, cultura y comercio Siva Vaidhyanathan 6-3

El movimiento anticopyright, el acceso abierto y otras iniciativas Lynette Owen 32-49

Negociación de derechos de traducción en la edición académica Inés Ter Hors 50-59

Ediciones UC hacia la internacionalización: nuevos caminos colaborativos entre editoriales universitarias Patricia Corona 60-65

Literatura de no ficción neerlandesa: un género en florecimiento Mireille Berman 66-73

La traducción, un pilar de la editorial universitaria: memorias y reflexiones Marcelo Luciano Martins di Renzo 74-91

Entrevistas

La negociación de derechos en el mayor mercado del mundo, la Feria del Libro de Frankfurt: entrevista a Marifé Boix García Marifé Boix García (entrevistado) 94-103

De la idea al libro Mike Shatzkin, Robert Paris Riger 104-123

Lecturas paralelas

Un manual que es escuela de edición Marcela Castro. Es reseña de: De la idea al libro: un manual para la gestión de proyectos editoriales Patricia PiccoliniMéxico : Fondo de Cultura Económica, 2019 126-133

Por una América Latina vinculada y en interlocución permanente con el mundo Sayri Karp Mitastein 134-139

Editar en Colombia en el siglo XX: la Selección Samper Ortega de literatura colombiana, 1928-1937 Felipe Martínez Pinzón. Es reseña de: Editar en Colombia en el siglo XX: la Selección Samper Ortega de literatura colombiana, 1928-1937Miguel Ángel Pineda CupaBogotá : Ediciones Uniandes y Editorial UTadeo, 2019 140-145

¿Qué son las humanidades digitales y por qué importan? María José Afanador Llach 146-155

Paulina Chiziane y sus declinaciones de género, etnia y clase Inocência Mata 156-169

Economía y seguridad en el posconflicto Hernando Zuleta 170-179

La magia de los mapas (sociales) Antonio Lafuente García 182-203

Una saga transnarratológica: Genette sobre Borges y la distopía de la edición Marcy Schwartz 204-21

El movimiento anticopyright, el acceso abierto y otras iniciativas

To Be Anti-Copyright is to be Anti-Free Market and Anti-Creativity ~  CreativeFuture

Lynette Owen. El movimiento anticopyright, el acceso abierto y otras iniciativas. Contraportada, ISSN-e 2539-0414, Nº. 5, 2020 (Ejemplar dedicado a: Negociación de derechos en la edición académica), págs. 32-49

Texto Completo Ejemplar

“El concepto de copyright no siempre ha gozado de un apoyo
incondicional, ni siquiera por parte de los autores; Mark
Twain una vez opinó: “Solo una cosa es imposible para Dios;
encontrarle sentido a la ley de copyright en el planeta”. A lo que
agregó: “Siempre que se hace o se altera una ley de copyright,
entonces los idiotas se reúnen”.


LYNETTE OWEN

Un siglo después, Nicholas Negroponte, director fundador del MIT Media Lab, declaró en su libro de 1995 Being Digital: “La ley de copyright es completamente obsoleta. Es un artefacto de Gutenberg. Puesto que es un proceso reactivo, probablemente tendrá que colapsar completamente antes de ser corregido”. El debate ha continuado en una era en la que el internet ha tenido un impacto masivo en las opiniones de los consumidores sobre el acceso a los contenidos.

Entonces, ¿llegó a su fin el copyright? Las editoriales afirman que sigue siendo esencial en la medida en que pretende servir al interés público, estimular la creatividad y fomentar la inversión en el desarrollo, la producción, la promoción y la distribución de
los productos finales que se derivan de las “obras de la mente”.

¿Pero decimos todo esto porque lo creemos o porque estamos buscando desesperadamente justificar nuestra propia existencia? A veces se ha hecho referencia al copyright como una “cultura de compensación”, pero ni la legislación sobre copyright ni las industrias creativas pueden permanecer estáticas: ambas deben reaccionar ante el mundo cambiante que nos rodea y, en particular, ante las tecnologías de rápida evolución que han llevado al público —y en particular a las generaciones más jóvenes— a esperar un acceso instantáneo (y preferiblemente gratuito) a una gran cantidad de contenidos, ya sean de naturaleza impresa, visual, de audio o audiovisual. Las editoriales deben ser conscientes de las necesidades de sus clientes y concentrarse en aportar valor a los contenidos como justificación de su retribución financiera.

Sin duda es preferible que el copyright sea un régimen que facilite el acceso por medio de licencias voluntarias a que sea percibido como un obstáculo y sujeto a excepciones o licencias estatutarias impuestas por los gobiernos.

¿Qué desafíos se les plantean ahora al copyright y a las industrias creativas que hasta ahora han dependido del copyright para sostener sus negocios? Vienen en muchos frentes y de muchas formas. Los más extremos son las facciones que defienden la abolición total del copyright, aunque la industria de la música —quizá la industria creativa que experimentó el ataque más notorio por parte de iniciativas como el intercambio de archivos P2P— se defendió tardíamente contra la erosión de su negocio, con cierto éxito. También hay movimientos relacionados con el copyright pero que favorecen la gratuidad de los contenidos con una serie de condiciones.

¿Es posible revender un libro electrónico?

 

GERMANY-FAIR-FRANKFURT-LITERATURE

Si compras un libro físico, puedes venderlo a otra persona después, esa es la base del mercado de libros de segunda mano, y es algo que la gente ha dado por sentado durante generaciones. Entonces, ¿puedes hacer lo mismo con los libros electrónicos? No, según el más alto tribunal europeo, que emitió un fallo que podría tener implicaciones no sólo para la industria del libro, sino también para los sectores del cine digital, los juegos y la música.

En la sentencia Nederlands Uitgeversverbond y Groep Algemene Uitgevers (C-263/18), dictada el 19 de diciembre de 2019, la Gran Sala del Tribunal dictaminó que la puesta a disposición del público mediante la descarga, para su uso permanente, de un libro electrónico está comprendida en el concepto de “comunicación al público” en el sentido de la Directiva 2001/29 sobre el derecho de autor.

Nederlands Uitgeversverbond (“NUV”) y Groep Algemene Uitgevers (“GAU”), dos asociaciones cuya finalidad es defender los intereses de los editores neerlandeses, solicitaron al Tribunal de Distrito de La Haya, Países Bajos un mandamiento judicial por el que se prohibía, entre otras cosas, que Tom Kabinet pusiera libros electrónicos a disposición de los miembros del “club de lectura” creado por esa empresa en su sitio web o que reprodujera esos libros. NUV y GAU afirman que esas actividades infringen los derechos de autor de sus afiliados sobre esos libros electrónicos. Sostienen que, al ofrecer libros electrónicos “de segunda mano” a la venta en el contexto de ese club de lectura, Tom Kabinet está haciendo una comunicación no autorizada de esos libros al público. No obstante, Tom Kabinet sostiene que esas actividades están amparadas por el derecho de distribución que, en virtud de la Directiva 2001/29, está sujeto a una norma de agotamiento si el objeto en cuestión -en este caso, los libros electrónicos- ha sido vendido en la Unión Europea por el titular del derecho o con su consentimiento. Esta norma significaría que, como consecuencia de la venta de los libros electrónicos en cuestión, NUV y GAU ya no tendrían el derecho exclusivo de autorizar o prohibir la distribución de esos libros electrónicos al público.

El Tribunal consideró que el suministro mediante descarga, para uso permanente, de un libro electrónico no está comprendido en el derecho de “distribución al público” previsto en el artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29, pero sí en el derecho de “comunicación al público” previsto en el artículo 3, apartado 1, de dicha Directiva, en cuyo caso se excluye el agotamiento en virtud del apartado 3 de dicho artículo.

En apoyo de esta constatación, el Tribunal concluyó, en particular, a partir del Tratado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre el Derecho de Autor en el que se basa dicha Directiva, y de los trabajos preparatorios de la Directiva, que el legislador comunitario había previsto que dicha norma de agotamiento se reservara a la distribución de objetos materiales, como los libros en un soporte material. En cambio, la aplicación de esa norma de agotamiento a los libros electrónicos podría afectar a los intereses de los titulares de derechos en obtener una recompensa adecuada mucho más que en el caso de los libros en un soporte material, ya que las copias digitales desmaterializadas de los libros electrónicos no se deterioran con el uso y, por lo tanto, son sustitutos perfectos de las copias nuevas en cualquier mercado de segunda mano.

En lo que respecta más concretamente al concepto de “comunicación al público”, el Tribunal indicó que debe entenderse en un sentido amplio que abarca toda comunicación al público no presente en el lugar donde se origina la comunicación y, por lo tanto, toda transmisión o retransmisión de este tipo de una obra al público por medios alámbricos o inalámbricos. Este concepto implica dos criterios acumulativos, a saber, el acto de comunicación de una obra y la comunicación de esa obra al público.

En cuanto al primer criterio, de la exposición de motivos de la propuesta de Directiva 2001/29 se desprende que “el acto crítico es la “puesta a disposición del público de la obra”, es decir, el ofrecimiento [de] una obra en un sitio accesible al público, que precede a la etapa de su “transmisión a la carta” efectiva”, y que “no es relevante si una persona la ha recuperado efectivamente o no”. Así pues, según el Tribunal, la puesta a disposición de las obras en cuestión a cualquier persona que esté registrada en el sitio web del club de lectura debe considerarse una “comunicación” de una obra, independientemente de que la persona interesada aproveche esa oportunidad recuperando realmente el libro electrónico de ese sitio web.

En lo que respecta al segundo criterio, hay que tener en cuenta no sólo el número de personas que pueden acceder a la misma obra al mismo tiempo, sino también cuántas de ellas pueden acceder a ella sucesivamente. En el presente caso, según el Tribunal, el número de personas que pueden acceder, al mismo tiempo o sucesivamente, a la misma obra a través de la plataforma del club de lectura es considerable. Por consiguiente, a reserva de la verificación por el tribunal remitente teniendo en cuenta toda la información pertinente, debe considerarse que la obra en cuestión se ha comunicado al público.

El Tribunal también sostuvo que, para que pueda calificarse de comunicación al público, una obra protegida debe comunicarse por medios técnicos específicos, diferentes de los utilizados anteriormente o, en su defecto, a un nuevo público, es decir, a un público que no haya sido tenido ya en cuenta por los titulares de los derechos de autor cuando autorizaron la comunicación inicial de su obra al público.