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Inteligencia humana en tiempos de inteligencia artificial: Reflexiones pedagógicas

Vaca, Claudia. Inteligencia humana en tiempos de inteligencia artificial: Reflexiones pedagógicas. Madrid: Santillana, 2026.

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PRÓLOGO Pensar todavía por Julio Alonso Arévalo

Este libro surgió de una incomodidad. No de la incomodidad fácil, la que se puede resolver con una búsqueda en Internet que da con un texto generado en décimas de segundo, sino de la otra incomodidad, la que se instala cuando uno tiene la percepción de que algo importante está cambiando y no sabe del todo bien cómo poder nombrarlo. Claudia Vaca lo nombra. Y al nombrarlo, nos devuelve algo que es probable que habíamos comenzado a perder, sin percibirlo: la posibilidad de pararse a pensar lo que nos está sucediendo.

Vivimos en momentos de respuestas instantáneas; se enuncian preguntas y casi con inmediatez asoman respuestas -porque la apariencia es prácticamente eso-, respuestas fluidas, que pueden dar la impresión de ser respuestas eficaces, coherentes y bien escritas. Y sin embargo, es en eso mismo en donde algo está el problema. Pero contra esa misma respuesta existe un recorrido de la que no puede decirse que hubo un recorrido en este caso, no hay respuesta a esta pregunta e incluso puede llegarse a la conclusión de que se puede hacer algo que no se ha hecho, es como leer el final de un relato sin haberse dejado llevar por la magia de la construcción de la propia historia. La forma está, pero la experiencia -lo que llena, lo que deja huella- ha desaparecido.

La cuestión que plantea este libro no es si la inteligencia artificial es buena o mala. Esa pregunta, aunque legítima, nos desvía de una más urgente: ¿Qué le pasa al pensamiento humano cuando se encuentra en un entorno donde pensar no es necesario? No, no es una cuestión técnica. Es una pregunta profundamente humana, ya que tiene que ver con la educación, con el lenguaje, con la manera que tenemos de relacionarnos con el conocimiento y con los demás.

En cierta ocasión, en algún momento de esta lectura, uno tiene la impresión de que Claudia habla de los estudiantes, de las aulas, pero también, y sobre todo, de todos nosotros. De la manera que consultamos antes de preguntar, de cómo evitamos el esfuerzo de buscar algo porque ya hay algo que ha buscado por nosotros, de cómo leer un texto largo se ha convertido, para muchos, en un acto casi heroico en el contexto de una cultura que «premia» la brevedad y la velocidad. El sedentarismo cognitivo no es un tema exclusivamente de los más jóvenes: es el aire que casi todos respiramos.

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Uno de los valores más apreciados y sinceros de este libro es que no propone una solución simple. No dice “Deja ya de utilizar la IA; para que las cosas empiecen a funcionar”; tampoco dice lo contrario “Usa la tecnología conscientemente”, como si eso fuera la solución única. Lo que propone es más sencillo, aunque también más real: replantéate el significado de aprender, en que consiste entender y qué es lo que desaprovechamos y perdemos cuando delegamos en una herramienta la creación de un texto.

Esta es precisamente una de las claves que encontramos a lo largo del libro —la distinción entre un texto escrito en función del entrenamiento de una herramienta con millones de textos basado en probabilidades estadísticas y crear un contenido a través del lenguaje y el pensamiento-. Esta distinción es bien tenida en cuenta por los que se dedican a la docencia: ellos saben que algunos alumnos presentan trabajos impecables sin haber comprendido nada, y otros alumnos que presentan trabajos que aunque contengan errores provienen de personas que han realizado un proceso de aprendizaje, reflexión. La diferencia entre uno y otro no está en el resultado final del texto, si no en el propio proceso. Y el problema que estamos enfrentado con la IA, es en gran medida este mismo: que el proceso creativo con la llegada de esta tecnología se ha vuelto se ha vuelto invisible.

Claudia escribe desde América Latina, y ello importa. No porque los problemas que expone sean exclusivos de esta parte del mundo, sino porque aquí adquieren texturas específicas. La brecha digital no es solo una brecha de acceso: es una brecha de relación con el conocimiento. Y la pregunta en torno a la autonomía intelectual no se puede separar la pregunta sobre la definición de qué es lo que cuenta como “inteligencia”: qué lenguas son importantes, qué saberes tienen cabida en el currículo. En ese horizonte de confluencia entre lo epistémico y lo político, este libro encuentra su propia voz.

En el texto encontramos una determinación razonada que la autora asume como una verdadera convicción: a diferencia de la inteligencia artificial la inteligencia humana no se define por la cantidad de información que utiliza, sino por la capacidad de establecer un sentido. Este proceso no se basa en lo que determina un algoritmo, si no en que el razonamiento proviene de la experiencia adquirida por la propia memoria humana, de la memoria biográfica y bibliográfica, de la posibilidad de cometer y asumir un posible error, y de la responsabilidad ante los demás. Y lamentablemente ninguna de esas cosas puede externalizarse sin que algo se pierda en el camino.

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En el texto un concepto que aparece con importante frecuencia en varios capítulos es “criterio”, término que podríamos calificar como uno de los conceptos claves del libro, y es que, tener criterio es otra cosa muy diferente que tener conocimiento, hay personas que pueden saber muchas cosas, pueden saberlo todo, pero que no tienen criterio, podemos tener todo el conocimiento que existe en el mundo y no saber qué hacer con él, lo que es característico de tener un verdadero criterio es tener capacidad de discernir respecto a lo que se va haciendo; esto es lo que nos convierte en su más profundo sentido en sujetos y no en meros receptores de información.

El libro deja claro que el criterio, no se consuma simplemente proporcionando respuestas. Se enseña formulando las preguntas adecuadas, permitiendo que el posible error se convierta en una parte esencial del aprendizaje y no en una amenaza. Y esto forma parte del proceso de enseñanza y se aprende con estudio, con lectura, con esfuerzo y también con entusiasmo, y lo más importante no es llegar a la meta antes, si no llegar, y en ese proceso aprender y sobre todo llegar comprendiendo. Pero en la llamada actual sociedad del conocimiento y de la satisfacción inmediata la economía de atención parece cada vez más irrelevante.

Claudia cita una frase de Neil Postman que es especialmente pertinente: «La cuestión no es si las máquinas pueden pensar; la cuestión es si las personas aún lo hacemos». No forma parte de una simple cuestión retórica. Es una pregunta pertinente, que no tiene únicamente la intención de alarmar, si no de concienciar sobre algo que es ineludible: saber que pensar es un acto que necesita esfuerzo, y de que renunciar a ese esfuerzo, aunque sea a cambio de la comodidad tiene consecuencias negativas.

Lo que ella denomina llama “sedentarismo cognitivo” es, una de las definiciones más precisas de algo que muchos intuimos y que no habíamos alcanzado a nombrar con precisión. Así como cuidar nuestro cuerpo implica la necesidad de ejercitarse para mantenerse vivo y ágil, nuestra mente necesita esa gimnasia mental, es decir esforzarnos, aunque ello no suponga que vayamos a obtener una respuesta inmediata como sucede con la inteligencia artificial. Y será este proceso el que nos ayudará a crecer. Esto no supone renunciar a la tecnología, que puede ser una herramienta útil de ayuda, sino para utilizarla sin renunciar al sentido común y a la creatividad, que sólo es patrimonio de las personas.

El libro va dirigido a docentes, estudiantes, y a todas aquellas personas que reflexionan sobre el valor de la educación. Pero también está escrito para cualquiera que percibe, que algo de su relación con el conocimiento está cambiado en los últimos tiempos y no es capaz de determinar bien si este cambio supone una ganancia o una pérdida. Como apuntamos al inicio de este prólogo, la respuesta que Claudia propone no es simple, ni sencilla: es ambas cosas, y eso depende en buena medida de las decisiones que tomemos, individual y colectivamente.

En esencia el libro aboga por un hecho que parece lógico que la conciencia humana no es sustituible. No porque sea perfecta, que claramente no lo es, o precisamente por eso  mismo, sino porque es el único espacio en el que podemos asumir nuestras responsabilidades de lo que expresamos a través del pensamiento y de la creación. Es innegable que la inteligencia artificial tiene una enorme capacidad para escribir textos, reorganizar información y casi siempre lo hace de manera impecable, no obstante se ha entrenado con casi toda la información que ha producido la humanidad a lo largo de los siglos, pero no puede asumir ninguna  responsabilidad por sí misma. Tampoco puede hacerse cargo de los daños que pueda causar y no puede, en el sentido más profundo, habitar el mundo.

Ya que habitar el mundo únicamente lo hacemos los seres humanos cuando nos esforzamos por aprender de verdad: cuando cometemos errores, cuando plateamos y nos plateamos una pregunta difícil, cuando escuchamos a alguien que piensa diferente y eso nos abre nuevos horizontes. Precisamente esto es lo que la educación, en su mejor versión, ha preservado siempre. Y es lo que este libro, con generosidad y lucidez, nos invita a seguir haciendo.

Lean este libro dando tiempo al tiempo. Subrayen aquello que más les incomode. Discutan sobre sus posibles contradicciones. Esa es, en el fondo, la mejor manera de demostrar que todavía estamos pensando.

 Julio Alonso Arévalo

 Salamanca, primavera de 2026

Inteligencia artificial generativa para la investigación y la elaboración de tesis: guía práctica para estudiantes, supervisores e instituciones educativas.

Jauhiainen, J. S. (2026). Generative AI for research and thesis work: Practical guidance for students, supervisors, and educational institutions. MDPI.

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Generative AI for Research and Thesis Work publicado en septiembre de 2026 por MDPI en acceso abierto, ofrece una guía práctica para incorporar la inteligencia artificial generativa a la investigación académica y a la elaboración de trabajos de fin de grado, máster y tesis. A lo largo de sus 272 páginas, aborda las distintas etapas del proceso investigador, desde la formulación de la pregunta de investigación y la revisión bibliográfica hasta el análisis de los datos, la redacción, la revisión final y la defensa del trabajo.

La obra explica cómo utilizar herramientas como ChatGPT y Claude para generar ideas, organizar la literatura científica, analizar materiales, mejorar la escritura y preparar evaluaciones. También incluye ejemplos de instrucciones (prompts), plantillas, listas de comprobación y flujos de trabajo que permiten integrar estas tecnologías de manera sistemática en las tareas académicas. Asimismo, presta atención al papel de los tutores, docentes y responsables institucionales en la orientación del alumnado y en el desarrollo de políticas de uso de la inteligencia artificial.

Uno de los aspectos más relevantes del libro es su insistencia en la necesidad de utilizar la IA de forma crítica y responsable. Advierte sobre riesgos como las referencias bibliográficas inventadas, los sesgos, los razonamientos deficientes, los problemas de privacidad y la dependencia excesiva de estas herramientas. Su planteamiento es claro: la inteligencia artificial debe servir de apoyo al trabajo académico, pero nunca sustituir la capacidad de análisis, la originalidad ni la responsabilidad intelectual del investigador.

En definitiva, se trata de una publicación de interés para estudiantes, investigadores, tutores y profesionales de la información que quieran comprender cómo aprovechar la IA generativa durante el proceso de investigación sin comprometer la integridad académica. También constituye un recurso útil para las bibliotecas universitarias que desarrollan programas de alfabetización en inteligencia artificial, formación investigadora y acompañamiento a la comunidad académica

Cultura en peligro de desaparición: un informe sobre nuestro frágil patrimonio cultural

Messarra, Luca; Chris Freeland y Juliya Ziskina (eds.). Vanishing Culture: A Report on Our Fragile Cultural Record. Internet Archive Press, 2026. 175 páginas

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La principal aportación de Vanishing Culture es poner de manifiesto que la digitalización no equivale automáticamente a conservación. Paradójicamente, una sociedad que produce cantidades gigantescas de información puede estar generando también un patrimonio extremadamente efímero. Frente a esta situación, bibliotecas, archivos y otras instituciones de memoria necesitan asumir un papel activo en la preservación de la cultura digital, porque aquello que hoy parece permanentemente disponible en Internet puede convertirse mañana en un contenido inaccesible, fragmentario o completamente desaparecido.

Vanishing Culture analiza un problema cada vez más importante: la cultura digital no es necesariamente permanente y una parte considerable de lo que hoy producimos, consultamos y compartimos en Internet puede desaparecer. El informe parte de una paradoja: nunca hemos generado y almacenado tanta información como en la actualidad, pero al mismo tiempo muchos de esos contenidos son más frágiles que los documentos físicos del pasado. Páginas web que dejan de existir, publicaciones eliminadas de redes sociales, películas y grabaciones que desaparecen de los catálogos de las plataformas, videojuegos que dejan de funcionar, libros sometidos a licencias temporales o periódicos digitales que desaparecen cuando una empresa cierra un servicio forman parte de un patrimonio cultural que puede quedar fuera del alcance de las generaciones futuras. El informe reúne contribuciones de especialistas vinculados a la preservación digital, las bibliotecas, los archivos, el cine, los videojuegos, el periodismo y las humanidades digitales.

Uno de los argumentos centrales es que el paso de la propiedad física al acceso digital mediante licencias está modificando radicalmente las condiciones de conservación cultural. Cuando una persona compra un libro, un disco o una película en soporte físico, puede conservarlo, prestarlo o depositarlo en una biblioteca. En cambio, muchos productos digitales se ofrecen mediante servicios de streaming o licencias que no garantizan una disponibilidad permanente. Una obra puede estar disponible hoy y desaparecer mañana por decisiones empresariales, cambios de catálogo, problemas de derechos o cierre de una plataforma. El informe señala que este proceso afecta especialmente a libros, música, cine, televisión y otros materiales que anteriormente podían incorporarse con mayor facilidad a las colecciones de bibliotecas y archivos.

El web es otro de los grandes ámbitos de preocupación. Sitios completos pueden desaparecer cuando sus propietarios dejan de mantenerlos, cuando una empresa adquiere otra organización o cuando decide cerrar un proyecto. El informe menciona como ejemplos la desaparición de sitios como MTV News o Gawker, cuya huella pública queda parcialmente preservada gracias a los archivos web. En este contexto, la Wayback Machine adquiere una importancia particular: no se limita a conservar páginas antiguas por razones históricas, sino que puede convertirse en uno de los últimos registros públicos de determinados acontecimientos, medios de comunicación, debates sociales y expresiones culturales.

El informe también introduce una dimensión especialmente relevante para bibliotecas y archivos: la preservación digital ya no depende únicamente de disponer de servidores y tecnología de almacenamiento. También intervienen los derechos de autor, las condiciones de las licencias, las restricciones contractuales, la legislación y la capacidad de las instituciones culturales para recopilar y conservar materiales digitales. Por ello, Vanishing Culture plantea que las bibliotecas y archivos necesitan disponer de condiciones jurídicas, económicas y técnicas que les permitan realizar una función que tradicionalmente han desempeñado con los materiales impresos: seleccionar, adquirir, conservar, organizar y proporcionar acceso a la memoria cultural.

Otro elemento destacado es la aparición de nuevas amenazas a la memoria digital, entre ellas los ciberataques. El propio Internet Archive, la British Library y varias bibliotecas públicas han sufrido incidentes que han afectado temporalmente a sus servicios y al acceso a sus colecciones. Esto demuestra que incluso las instituciones creadas precisamente para preservar información pueden convertirse en objetivos vulnerables. La conservación digital, por tanto, requiere no solamente estrategias de almacenamiento y migración tecnológica, sino también medidas de seguridad, redundancia, recuperación ante desastres y continuidad del servicio.

El libro aborda además la dimensión social de la desaparición cultural. Lo que desaparece de Internet no son únicamente datos o archivos: pueden desaparecer testimonios de comunidades, memorias colectivas, publicaciones periodísticas, expresiones culturales minoritarias, historias locales, lenguas, producciones de grupos sociales y documentos que difícilmente volverán a producirse. La serie de contenidos vinculada al informe amplía precisamente esta perspectiva mediante casos relacionados con recetas y cultura gastronómica, memoria queer, tradiciones africanas y lenguas amenazadas.

En este sentido, Vanishing Culture puede leerse como una llamada de atención para las bibliotecas del siglo XXI. La institución bibliotecaria deja de ser solamente un lugar donde se conservan libros y pasa a desempeñar una función esencial en la construcción de una memoria digital colectiva. La cuestión no consiste únicamente en digitalizar colecciones, sino en garantizar que los materiales nacidos digitales —webs, redes sociales, publicaciones electrónicas, software, videojuegos, audiovisuales y otros contenidos— puedan formar parte de colecciones culturales duraderas. El informe defiende, por tanto, la necesidad de reforzar las capacidades de las instituciones de memoria para preservar el patrimonio digital y mantenerlo accesible para las generaciones futuras

El camino hacia la alfabetización informacional

Hartman, R., Nickerson, C., VanDyne, H., & Ohio State University Libraries Teaching & Learning. (2026). The Path to Information Literacy: From Finding a Topic to Writing an Annotated Bibliography. Fort Hays State University Digital Press. Hays, KS. https://doi.org/10.58809/ (Licencia Creative Commons Attribution 4.0 International). Versión beta revisada por estudiantes de UNIV 301: Information Literacy, Spring 2026.

Este es un manual universitario completo, diseñado como una ruta guiada para que el estudiante desarrolle alfabetización informacional desde cero hasta la producción de una bibliografía anotada, que es el producto final del proceso de investigación académica. El libro parte de la definición central de lo que es ser informacionalmente alfabetizado: no se trata simplemente de buscar en Google, sino de la capacidad de encontrar, evaluar y utilizar la información de manera efectiva, ética y estratégica en contextos académicos, personales y profesionales.

En su primer bloque introductorio, el libro establece los fundamentos conceptuales. Presenta el ACRL Framework for Information Literacy for Higher Education con sus seis marcos clave: la autoridad es construida y contextual, la creación de información como proceso, la información tiene valor, la investigación como indagación, la academia como conversación y la búsqueda como exploración estratégica. Con esto, el estudiante aprende que una fuente no es buena o mala en sí misma, sino que su valor depende de quién la crea, cómo se crea, para qué propósito y en qué contexto de necesidad se va a usar. Se enfatizan también las ideas clave de todo el proceso: buscar estratégicamente, evaluar críticamente y usar la información de forma responsable.

El segundo gran bloque del libro se centra en la planificación de la investigación. Es probablemente la parte más práctica para quien inicia un trabajo. Enseña a pasar de un tema general y difuso a un tema investigable, mediante tres técnicas esenciales: la lectura de fondo o background reading para entender el estado de la cuestión, el narrowing o delimitación del tema para evitar trabajos demasiado amplios o imposibles, y el mind mapping para explorar conceptos relacionados. A partir de ahí, introduce el concepto de plan de investigación y de pregunta de investigación, diferenciando entre una pregunta común y una pregunta de investigación real. Explica cómo una buena pregunta guía todo el proceso: determina qué tipo de información se necesita, qué fuentes buscar y qué herramientas utilizar.

El tercer bloque es una tipología exhaustiva de la información. El libro clasifica las fuentes desde múltiples ángulos para que el estudiante sepa qué usar y cuándo. Distingue entre fuentes primarias, secundarias y terciarias; entre información cuantitativa y cualitativa; entre formatos y el ciclo de vida de la información; y entre fuentes populares, profesionales/trade y académicas. También aborda la revisión por pares, el uso de datos y de personas como fuentes, y la distinción crucial entre hecho y opinión. La idea central es que ningún tipo de fuente es universalmente superior, sino que cada necesidad de información requiere un tipo de fuente distinto, y el investigador debe planificar conscientemente esa selección.

Posteriormente, el libro entra de lleno en las estrategias de búsqueda y evaluación, que son el corazón de la alfabetización informacional. Dedica capítulos completos a la búsqueda en la web, incluyendo el uso crítico de noticias, WorldCat y préstamo interbibliotecario, Google Scholar, motores de búsqueda y el uso emergente de la IA generativa como herramienta de búsqueda. Luego enseña a evaluar la relevancia y la credibilidad mediante metodologías modernas como SIFT y la lectura lateral, superando el obsoleto checklist CRAAP. Se insiste en pensar críticamente sobre el sesgo, el propósito, la actualidad y la autoridad de cada fuente, reconociendo que en el entorno digital actual la desinformación es parte del ecosistema.

La última parte del manual es sobre el uso ético y la producción final. Cubre en detalle cómo resumir, parafrasear y citar correctamente para evitar el plagio, por qué se cita, cuándo se debe citar y cuáles son los desafíos de los diferentes estilos de citación. Presenta las herramientas de búsqueda profesional: bases de datos, catálogos de biblioteca, guías temáticas y el uso de búsquedas de precisión con operadores, términos relacionados y declaraciones de búsqueda. Introduce también el método BEAM (Background, Exhibit, Argument, Method) como una forma de reflexionar y organizar las fuentes según la función que cumplen dentro del propio argumento del estudiante, no solo por su contenido. Todo este recorrido culmina en los capítulos 15 y los apéndices, donde explica qué es una bibliografía anotada, cuáles son las partes de una anotación (resumen, evaluación y reflexión sobre su utilidad) y ofrece ejemplos completos de bibliografías anotadas profesionales y estudiantiles, cerrando así el camino completo desde la idea inicial hasta el texto académico terminado y debidamente acreditado.

Programas de alfabetización informacional en las universidades mexicanas: experiencias, evolución y perspectivas de futuro

Cortés Vera, José de Jesús, y Ma. Lourdes Tiscareño Arroyo, coords. Programas de alfabetización informacional desarrollados en universidades mexicanas: Un recuento de experiencias y un vistazo al futuro. Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 2026. ISBN 978-607-520-566-3. DOI: 10.20983/uacj-2026-6.

La obra analiza el desarrollo de los programas de alfabetización informacional (ALFIN) en las universidades mexicanas, reuniendo experiencias acumuladas durante aproximadamente los últimos veinticinco años.

El libro parte de la importancia de que los estudiantes y demás miembros de la comunidad universitaria desarrollen competencias para buscar, localizar, evaluar, seleccionar, utilizar y comunicar información de manera eficaz, especialmente en un contexto académico caracterizado por la sobreabundancia informativa y la transformación permanente de los entornos digitales.

Uno de los principales valores de la publicación es su carácter experiencial y colectivo. Los coordinadores reúnen contribuciones de numerosos especialistas vinculados con distintas instituciones mexicanas de educación superior, con el propósito de mostrar cómo se han concebido, implantado y desarrollado los programas de ALFIN en contextos universitarios diversos. Por ello, el volumen no presenta una única metodología, sino que ofrece una panorámica plural de estrategias, modelos, experiencias institucionales y reflexiones profesionales sobre la alfabetización informacional.

La publicación resulta especialmente interesante porque permite observar la evolución de la ALFIN durante un periodo de profundas transformaciones tecnológicas. Las bibliotecas universitarias han pasado de centrarse fundamentalmente en enseñar a localizar y utilizar fuentes bibliográficas a asumir funciones más amplias relacionadas con las competencias digitales, la evaluación crítica de la información y el acompañamiento de los procesos de aprendizaje e investigación. En este sentido, los programas de alfabetización informacional aparecen como una pieza estratégica de la universidad para formar usuarios capaces de desenvolverse de manera autónoma y crítica en ecosistemas informativos cada vez más complejos.

Otro aspecto destacable es que los textos no son exclusivamente investigaciones académicas en sentido estricto. Los propios responsables de la obra señalan que buena parte de las aportaciones son informes, relatos de experiencias y ensayos en los que los autores comparten aprendizajes y reflexiones derivados de su práctica profesional. Esto convierte el libro en un recurso particularmente útil para bibliotecarios y responsables universitarios que quieran conocer experiencias concretas y extraer ideas para diseñar o mejorar sus propios programas de ALFIN.

Finalmente, el libro incorpora una mirada prospectiva, intentando identificar los factores que pueden condicionar la evolución de estos programas durante los próximos años. Esta dimensión resulta especialmente relevante en un momento en el que la alfabetización informacional se encuentra estrechamente relacionada con cuestiones como la inteligencia artificial generativa, la desinformación, la evaluación de la calidad de las fuentes, la alfabetización digital y la transformación de las prácticas de aprendizaje e investigación. Así, la obra no se limita a realizar un balance histórico de la ALFIN universitaria mexicana, sino que plantea la necesidad de repensar sus objetivos y estrategias ante los nuevos escenarios informativos y tecnológicos.

En conjunto, se trata de una obra de especial interés para comprender la trayectoria de la alfabetización informacional universitaria en México y, al mismo tiempo, para reflexionar sobre hacia dónde deberían evolucionar las competencias informacionales en las bibliotecas académicas. La diversidad institucional y la combinación de experiencias profesionales, análisis y perspectivas de futuro constituyen uno de sus principales valores.

El potencial de los datos de investigación abiertos para impulsar la ciencia abierta

Bongiovani, Paola Carolina (2026). El potencial de los datos de investigación abiertos: repositorios y ciencia abierta para la investigación. Universidad de Murcia, EDITUM, colección Cátedra UNESCO en Gestión de Información en las Organizaciones, 2. DOI: 10.6018/editum.3245. Licencia CC BY. Ficha y acceso a la publicación en EDITUM

La obra presenta los datos abiertos como una pieza fundamental de la transformación del sistema científico. Su aportación resulta especialmente relevante para bibliotecas universitarias, repositorios institucionales, gestores de información, investigadores y responsables de políticas científicas, porque muestra que la gestión de datos de investigación constituye un nuevo ámbito estratégico de apoyo a la investigación. La conclusión de fondo es clara: la apertura efectiva de la ciencia depende tanto de compartir los resultados como de garantizar que los datos que sustentan esos resultados puedan encontrarse, entenderse, verificarse, preservarse y reutilizarse de forma responsable.

El libro de Paola Carolina Bongiovani, publicado por la Universidad de Murcia en 2026, analiza el papel de los datos de investigación abiertos como uno de los componentes fundamentales de la ciencia abierta. La autora plantea que compartir los datos sobre los que se construye una investigación permite avanzar hacia una ciencia más transparente, reproducible y colaborativa, al facilitar que otros investigadores puedan comprobar los resultados, reutilizar los datos y generar nuevo conocimiento. La obra presta una atención especial a la realidad de América Latina y, particularmente, Argentina.

El primer bloque del libro aborda el concepto de ciencia abierta desde diferentes perspectivas. Se relaciona la apertura de la investigación con el acceso abierto, la responsabilidad en la investigación y la innovación y los cambios necesarios en los sistemas tradicionales de evaluación científica. También se plantea una cuestión especialmente relevante: la ciencia abierta no debe entenderse únicamente como una cuestión tecnológica, sino también como un proceso relacionado con la equidad, la inclusión y la transformación de las estructuras de producción y evaluación del conocimiento.

Un segundo eje fundamental es el intercambio de datos de investigación. La autora examina las políticas internacionales y argentinas, las exigencias de las revistas científicas y de los organismos financiadores, así como los incentivos y las barreras que encuentran los investigadores para compartir sus datos. Entre estas barreras aparecen los sistemas de evaluación académica, los problemas de reconocimiento del trabajo asociado a los datos y las cuestiones éticas, legales, de privacidad y confidencialidad. También se analiza el creciente papel de las data journals, revistas especializadas en la publicación y descripción de conjuntos de datos.

Una parte central está dedicada a los repositorios de datos de investigación, concebidos como infraestructuras esenciales para almacenar, preservar, describir, localizar y reutilizar los datos científicos. El libro explica sus diferentes tipologías y aborda el concepto de repositorio digital confiable, así como los problemas relacionados con la sostenibilidad y la calidad de estas infraestructuras. En este contexto, los repositorios dejan de ser simples lugares donde depositar archivos para convertirse en auténticas infraestructuras de conocimiento científico.

Especial importancia tienen los principios FAIR —que buscan que los datos sean localizables, accesibles, interoperables y reutilizables— y los principios TRUST, relacionados con la confiabilidad de los repositorios. La autora vincula estos principios con la necesidad de garantizar la calidad de los datos, su documentación, los metadatos, la preservación a largo plazo y las condiciones que permiten que otros investigadores puedan comprender y reutilizar adecuadamente los conjuntos de datos.

El libro concede además un protagonismo destacado a la curación de datos y a los profesionales que la realizan. Surge así la figura del data steward o curador de datos, cuya función va mucho más allá de la gestión técnica de archivos: implica ayudar a los investigadores a organizar, documentar, describir, preservar y compartir sus datos de acuerdo con buenas prácticas. En este ámbito, las bibliotecas y los repositorios universitarios adquieren un papel estratégico, ya que pueden proporcionar tanto infraestructura como asesoramiento y formación a los investigadores.

Uno de los mensajes más importantes de la obra es que abrir los datos no significa simplemente hacerlos públicos. Para que la apertura tenga verdadero valor científico, los datos deben estar correctamente documentados, disponer de metadatos adecuados, ser comprensibles, conservarse de manera sostenible y poder reutilizarse respetando las restricciones legales y éticas. Por ello, la ciencia abierta requiere una combinación de infraestructuras, políticas, competencias profesionales, incentivos y cultura científica.

El laboratorio invisible de la publicación científica en América Latina: experiencias, desafíos y prácticas editoriales

Roman-Acosta, D., Artigas Morales, W., Linares Morales, J. A., Romero Pérez, N., Pérez de Hernández, A., Kligmann, D. M., Spengler, G., Salas Zendejo, D., Hernández Gutiérrez, K. A., Sánchez-Urdaneta, A. B., Giniebra Urra, R., & Paz Enrique, L. E. (2026). The Invisible Laboratory: Publishing Experiences in the Latin American Context. Editorial PLAGCIS. DOI: 10.69821/978-628-97750-0-

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Se adentra en la parte menos visible de la comunicación científica: todo el trabajo, las decisiones, los problemas y los aprendizajes que existen detrás de cada artículo publicado. El libro reúne las experiencias de editores, investigadores y gestores editoriales de diferentes países latinoamericanos para mostrar cómo se construye y mantiene una publicación científica, especialmente en el contexto de las revistas de acceso abierto. Su planteamiento parte de una idea fundamental: publicar ciencia no consiste únicamente en recibir y difundir artículos, sino que implica un complejo entramado de evaluación, edición, gestión, tecnología, ética, coordinación de personas y garantía de la calidad científica.

La obra está estructurada en siete capítulos que recorren buena parte del ecosistema editorial contemporáneo. Aborda desde los primeros pasos de quien comienza a ejercer como editor científico hasta cuestiones relacionadas con la revisión por pares, la gestión de conflictos y crisis editoriales, la ética y la curaduría de contenidos, la renovación de los equipos de las revistas y la administración técnica de plataformas como Open Journal Systems (OJS). También dedica especial atención al futuro del acceso abierto, examinando cuestiones como la sostenibilidad, la equidad y la transformación del ecosistema científico.

Uno de los aspectos más interesantes del libro es que no pretende ser simplemente un manual técnico. Sus autores utilizan sus propias experiencias para convertir la práctica editorial en conocimiento compartido. El editor aparece así como una figura que debe combinar competencias científicas, técnicas, organizativas y éticas, mientras que la gestión de una revista se presenta como un proceso colectivo que requiere coordinación entre autores, revisores, editores, gestores y personal técnico. Esta perspectiva resulta especialmente relevante en América Latina, donde el acceso abierto constituye una pieza importante de las políticas de comunicación científica y donde muchas revistas desarrollan su actividad dentro de modelos institucionales y no comerciales.

El libro presta asimismo atención a los cambios provocados por la transformación digital y la inteligencia artificial. La digitalización ha modificado profundamente la producción, gestión y difusión de las revistas científicas, mientras que herramientas como OJS han convertido la gestión editorial en un proceso cada vez más dependiente de infraestructuras tecnológicas. A ello se suman nuevos retos relacionados con la inteligencia artificial, la integridad científica, la evaluación y la sostenibilidad de las publicaciones. En este contexto, conocer la «trastienda» de las revistas resulta esencial para comprender cómo garantizar la calidad, la transparencia y la integridad de la comunicación científica.

En conjunto, la obra ofrece una visión muy útil y práctica de la edición científica desde la perspectiva de quienes trabajan dentro de ella, poniendo en valor un trabajo que habitualmente permanece oculto para los lectores. Su principal aportación consiste en hacer visible ese «laboratorio invisible» en el que se toman decisiones editoriales, se gestionan revisiones, se resuelven conflictos, se mantienen plataformas tecnológicas y se construyen políticas de acceso abierto. Por ello, puede resultar especialmente interesante para quienes trabajan en bibliotecas universitarias, servicios de apoyo a la investigación, revistas científicas, edición académica y ciencia abierta, así como para investigadores que quieran comprender mejor qué ocurre con sus trabajos desde que los envían hasta que finalmente llegan a los lectores.

Guía de escritura académica científica

Contreras Briceño, Felipe. (2026). Guía de escritura académica científica. Universidad de O’Higgins, Repositorio Académico UOH https://repositorio.uoh.cl/handle/611/1129?locale-attribute=es

La Guía de escritura académica científica es un recurso didáctico elaborado por Felipe Contreras Briceño y publicado por la Universidad de O’Higgins en 2026. Su propósito es ofrecer una herramienta práctica para mejorar las competencias de escritura académica y científica, especialmente en el contexto de la educación superior. La guía aborda la escritura como un proceso que no se limita a la redacción final del documento, sino que comprende distintas fases de planificación, textualización y revisión, proporcionando orientaciones para organizar las ideas y construir textos académicos coherentes y comprensibles.

Uno de los ejes fundamentales del documento es la cohesión textual, elemento esencial para conseguir que las diferentes partes de un escrito mantengan una relación lógica y fluida. La guía dedica apartados específicos a los mecanismos de conexión, recurrencia y progresión, que permiten articular las ideas, mantener los referentes a lo largo del texto y desarrollar de manera ordenada la información. De este modo, la escritura académica se presenta como una actividad estructurada en la que la claridad de los argumentos depende tanto de la calidad de las ideas como de la forma en que estas se relacionan entre sí.

El recurso también presta especial atención a aspectos formales de la escritura, incorporando contenidos sobre puntuación, ortografía acentual y ortografía literal. Estos elementos son tratados como componentes necesarios de una comunicación científica eficaz, ya que una correcta presentación lingüística contribuye a evitar ambigüedades y facilita la comprensión de contenidos especializados. La guía combina explicaciones con ejemplos, de manera que puede utilizarse tanto como material de aprendizaje como herramienta de consulta durante la elaboración de trabajos académicos.

Otro aspecto interesante es la incorporación de recursos audiovisuales complementarios, que amplían los contenidos de la guía y favorecen el aprendizaje autónomo. En conjunto, el documento funciona como una introducción sistemática a las principales dimensiones de la escritura académica: desde la planificación inicial de un texto hasta su revisión, pasando por la construcción de la cohesión y el dominio de las convenciones lingüísticas. Por ello, resulta especialmente útil para estudiantes universitarios, investigadores en formación y cualquier persona que necesite producir textos académicos y científicos con mayor claridad, coherencia y rigor.

Manual apegado a APA 7.a edición para citar, documentar y transparentar el uso de Inteligencia Artificial Generativa (IAGen)

Ruiz Mendoza, K. K. Manual apegado a APA 7.ª edición para citar, documentar y transparentar el uso de IAGen. 2026. El documento ofrece orientaciones prácticas para documentar de manera transparente el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en trabajos académicos y de investigación

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El documento propone un marco práctico para transparentar el uso de la inteligencia artificial generativa (IAGen) en la producción académica, partiendo de una idea fundamental: no basta con declarar de forma genérica que se ha utilizado IA. La transparencia exige explicar qué herramienta se empleó, con qué finalidad, qué partes del trabajo fueron afectadas, cómo se verificó la información generada y qué responsabilidad asumieron finalmente los autores.

El principio central es que la utilización de IA debe ser documentable y auditable, manteniendo siempre la contribución intelectual humana como elemento fundamental del trabajo académico.

Uno de los principios más importantes del manual es la responsabilidad humana final. La inteligencia artificial puede ayudar a organizar ideas, redactar, traducir, revisar la claridad de un texto, elaborar tablas, generar imágenes o apoyar determinados análisis, pero no puede asumir la responsabilidad ética, académica o legal del trabajo. Las decisiones sobre las ideas, la interpretación de los resultados, las conclusiones, la selección de fuentes y la edición definitiva corresponden a las personas autoras. Por esta razón, el documento recomienda que la IA nunca aparezca como autora o coautora de una investigación.

El manual insiste especialmente en la verificación de los resultados producidos por la IA. Toda afirmación, dato, cita, DOI, referencia bibliográfica, tabla, figura o resultado sugerido por una herramienta generativa debe contrastarse con fuentes originales o documentación primaria. La salida de un modelo de lenguaje no debe considerarse por sí misma una fuente de conocimiento. Esta recomendación resulta especialmente relevante porque los sistemas generativos pueden producir información incorrecta, referencias inexistentes o interpretaciones que parecen plausibles pero carecen de respaldo documental.

Una aportación práctica del documento es la creación de una bitácora de uso de IA generativa. Esta debería registrar elementos como la fecha, la herramienta y el modelo utilizado, el objetivo académico, el prompt, la salida que finalmente se empleó y las modificaciones o verificaciones realizadas por el autor. De este modo, el uso de IA deja de ser una actividad opaca y pasa a formar parte de la metodología documentada de la investigación. El manual señala que el registro debe ser suficientemente claro para que otra persona pueda comprender qué intervención tuvo la IA, aunque no necesariamente pueda reproducir exactamente la misma respuesta.

El documento también ofrece modelos concretos para redactar una declaración metodológica sobre el uso de IA. La fórmula propuesta consiste en indicar qué herramienta se utilizó, para qué finalidad y dejar constancia de que la persona autora revisó, verificó y modificó la salida antes de incorporarla al trabajo. Se pretende así evitar declaraciones ambiguas como “se utilizó inteligencia artificial” y sustituirlas por explicaciones específicas sobre la naturaleza y alcance de la intervención tecnológica.

Otro aspecto destacado es la documentación de los prompts y de las salidas relevantes mediante apéndices. El manual recomienda identificar la herramienta, el modelo y la fecha de utilización, explicar el objetivo académico, conservar el prompt suficientemente completo, registrar la salida relevante, documentar las modificaciones humanas y señalar las fuentes utilizadas para verificar los resultados. Esta documentación proporciona una especie de rastro de auditoría que permite reconstruir cómo intervino la IA en el proceso de elaboración del trabajo.

La guía presta también atención a la privacidad y protección de datos. No recomienda incorporar a los apéndices conversaciones que contengan nombres, matrículas, correos electrónicos, rostros, direcciones, datos médicos u otra información sensible. Del mismo modo, deben evitarse prompts que revelen contraseñas, credenciales, documentos internos o información protegida. La transparencia sobre el uso de IA no debe convertirse, por tanto, en una nueva fuente de exposición de información personal o confidencial.

En cuanto a la presentación formal, el manual adapta estas prácticas al estilo APA 7.ª edición. Propone modelos para las declaraciones metodológicas, las notas de figuras generadas con IA, las tablas elaboradas con asistencia de IA y las referencias de chats específicos. También explica cómo organizar los apéndices y cómo numerar sus tablas y figuras: por ejemplo, Tabla A1 o Figura A1 para el Apéndice A.

En definitiva, el documento plantea que la cuestión no es prohibir o permitir genéricamente la inteligencia artificial en la investigación, sino establecer condiciones de uso responsable. La IA puede convertirse en una herramienta legítima para mejorar determinados procesos académicos siempre que exista supervisión humana, transparencia, trazabilidad y verificación. La idea esencial podría resumirse así: la IA puede participar en el proceso de producción del conocimiento, pero la responsabilidad sobre ese conocimiento continúa siendo humana.

Manual de lectura, escritura y oralidad académicas: una guía para desarrollar competencias comunicativas en el ingreso a la universidad

Navarro, Federico, y Graciela Aparicio (coords.). Manual de lectura, escritura y oralidad académicas para ingresantes a la universidad. Buenos Aires: Universidad Argentina de la Empresa (UADE), 2026.

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Manual de lectura, escritura y oralidad académicas para ingresantes a la universidad, coordinado por Federico Navarro y Graciela Aparicio, constituye una propuesta pedagógica destinada a facilitar la transición de los estudiantes hacia la cultura académica universitaria. Su propósito principal es acompañar el proceso de enculturación durante el primer año de estudios mediante el desarrollo de competencias fundamentales de lectura, escritura y comunicación oral, entendidas no como habilidades generales, sino como prácticas propias de la educación superior. Aunque el manual se orienta especialmente a estudiantes de Economía y Administración, sus planteamientos, estrategias y actividades poseen un carácter transversal que los hace aplicables a cualquier disciplina universitaria. La obra adopta como eje temático cuestiones relacionadas con la empresa, la sostenibilidad y la responsabilidad social, integrando así el aprendizaje de la comunicación académica con problemáticas de actualidad.

Uno de los principales aportes del manual es su concepción de la alfabetización académica como un proceso de incorporación progresiva a las formas de producir, interpretar y comunicar conocimiento características de la universidad. Los autores parten de la idea de que los estudiantes no llegan a la educación superior con un dominio completo de estas prácticas, por lo que resulta necesario enseñarlas explícitamente. En este sentido, el manual explica cuáles son las expectativas que la comunidad académica tiene respecto a quienes escriben y leen textos universitarios, cómo se construye el conocimiento mediante el diálogo con otros autores y por qué resulta esencial comprender las convenciones discursivas que regulan la producción científica y profesional.

La obra dedica una atención especial al desarrollo de la autoría académica. Los estudiantes aprenden que escribir en la universidad no consiste únicamente en reproducir información, sino en construir una voz propia fundamentada en evidencias y en el análisis crítico de las fuentes consultadas. Para ello, el manual aborda cuestiones como la identificación de fuentes científicamente fiables, la evaluación de su calidad y pertinencia, el uso adecuado de las citas y referencias bibliográficas y la integración de diferentes perspectivas para elaborar argumentos propios. De esta manera, fomenta una concepción ética y responsable de la escritura académica, basada en el reconocimiento del trabajo intelectual ajeno y en la prevención del plagio.

El contenido se organiza en siete capítulos, diseñados para desarrollarse a lo largo de un curso de aproximadamente 72 horas, en los que se trabajan de forma progresiva competencias esenciales para la producción de textos académicos. Entre ellas destacan la planificación de un informe de lectura, la formulación de afirmaciones y argumentos sólidos, la búsqueda y selección de información, el análisis crítico de fuentes, la organización de ideas, la construcción de una voz autoral y la revisión sistemática de los textos. Cada capítulo combina explicaciones conceptuales con actividades prácticas, ejemplos comentados y ejercicios que permiten aplicar inmediatamente los conocimientos adquiridos.

El informe de lectura constituye el género central alrededor del cual se articula buena parte de la propuesta didáctica. Los coordinadores consideran que este tipo de texto representa una herramienta privilegiada para el aprendizaje porque obliga a comprender, sintetizar, analizar, comparar y valorar críticamente distintos documentos antes de elaborar una interpretación propia. A través de una secuencia cuidadosamente estructurada, los estudiantes aprenden a planificar, redactar y revisar informes que no solo demuestran comprensión lectora, sino también capacidad de reflexión y argumentación, convirtiendo la escritura en un instrumento para aprender y construir conocimiento.

Otro aspecto destacable del manual es su flexibilidad metodológica. Aunque ha sido concebido para un contexto universitario concreto, los contenidos, actividades y estrategias pueden adaptarse fácilmente a otras titulaciones, instituciones y modalidades de enseñanza. Los autores proponen materiales reutilizables y escalables que permiten ajustar la profundidad de los contenidos según las necesidades de cada curso o programa formativo. Asimismo, la obra incorpora una amplia variedad de géneros discursivos y situaciones comunicativas que enriquecen la formación de los estudiantes y favorecen el desarrollo de competencias transferibles a distintos ámbitos académicos y profesionales.

En conjunto, el Manual de lectura, escritura y oralidad académicas para ingresantes a la universidad representa una valiosa contribución a la alfabetización académica en la educación superior. Su enfoque combina fundamentos teóricos sólidos con una orientación eminentemente práctica, ofreciendo a docentes y estudiantes un conjunto de herramientas para comprender cómo se produce y comunica el conocimiento en la universidad. Más que enseñar técnicas de redacción, el manual propone formar escritores y lectores capaces de participar activamente en las comunidades académicas, desarrollar pensamiento crítico y construir una identidad intelectual basada en el rigor, la reflexión y el uso responsable de la información.