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La lectura en España 2017: Casi un 40% de los españoles no leyó ningún libro

 

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Millán, J. A. (2016). [e-Book] La lectura en España 2017. Madrid, Federación de Gremios de Editores de España, 2017

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Se trata del 3er. informe, los anteriores son del año 2002 y 2008. .Entre la presentación del Informe y el Día del Libro se irá publicando en esta web, de forma escalonada, la totalidad de la obra. El 23 de abril se colgará además el PDF del Informe completo. 

Se trata de un informe coordinado por José Antonio Millán para la Federación de Gremios de Editores de España. Entre los aspectos más destacados del informe hay que resaltar que según el CIS el 39,4% de los españoles dice no haber leído ningún libro en 2015. Quienes más leen según el informe son los universitarios y aquellas personas que viven en municipios más poblados.

Otros datos a destacar es que las librerías se redujeron hasta 3.650 en 2013 (casi 700 menos que el año anterior) y en una década ha cerrado el 25% de los puntos de venta de prensa: de los 30.000 de 2006, en 2016 quedaban 22.300.

Respecto a las bibliotecas el informe aporta datos que dicen que el número de bibliotecas ha crecido en nuestro país, pero que las colecciones tienen una alta de envejecimiento mayor, y los horarios de apertura se han reducido. Y que a pesar de aumentar el número de ciudadanos con un carnet de biblioteca, el número de préstamos se ha reducido desde 2010 en un 8.349.307 menos respecto a 2014.

Por lo cual los editores harán una petición al Gobierno de España para la renovación y refuerzo del Plan de Fomento de la Lectura.

Las librerias. Antonio Muñoz Molina

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“Una parte de lo mejor de la vida se la ha pasado uno en dos lugares a la vez clausurados y públicos, los cines y las librerías, así que la incli­nación que sigue conservando ha­cia ellos no es únicamente prácti­ca, de espectador de películas y comprador de libros, sino también sentimental, como la que podría llevarlo hacia algunos bares, una lealtad incondicional de adicto, de huésped, casi de refugiado. Hay li­breros que nos conocen y nos reci­ben como camareros afables que lo saben todo sobre nuestras pre­ferencias y nuestros vicios, y que tienen la sabiduría de darle a cada lector la clase de conversación que éste prefiere, y de ofrecerle sin ne­cesidad de preguntas los libros que ya sabe que le van a gustar más, como el camarero, nada más ver al cliente conocido, pone ya el vaso encima de la barra y vierte la bebida de siempre. Hablo, por su­puesto, de bares que sin duda no existen, bares silenciosos, cálidos y en penumbra como aquel en el que todas las tardes se tomaba Philip Marlowe su gimlet en com­pañía de su amigo Terry Lennox, y que no se parecen en nada a los escandalosos bares españoles, con sus barras de cinc y sus peladuras de gambas en el suelo, con el ruido intolerable de las máquinas traga­perras que expiden la conocida melodía del Baile de los pajaritos y de las máquinas de café que rugen cada pocos instantes tan despiada­damente como los motores de un jet.”

Las librerías
ANTONIO MUÑOZ MOLINA

El futuro de la libreria está en la biblioteca

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Guay, Serge-André [e-Book]  Le monde du livre et de ses coulisses. Guide pratique et critique. Quebec, Fondation littéraire Fleur de Lys, 2015

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«L’avenir de la librairie est dans la bibliothèque»

Mientras se está discutiendo un reglamento sobre los precios de los libros en Quebec,  un editor especializado en publicación en línea, acaba de publicar un estudio sobre el futuro de las librerías independientes. Según él, la mejor manera de asegurar el futuro de las librerías independientes es a través de las bibliotecas públicas aádiendo al tradicional servicio de préstamo el de venta de libros. De este modo la cooperación entre las librerías independientes y las bibliotecas públicas aumentaría el número de puntos de venta de libros en Quebec de 86 a más de 800. Lo que supondría que se alcanzaría al 95,3% de la población de la región. Garantizando un amplio acceso al libro y una diversidad editorial sin precedentes en toda la provincia.

“La especie “biblioteca pública” ha aprendido a desarrollar y compartir conocimientos, y compartir la experiencia de adaptación puede salvar otra especie, la de “librería independiente. Es en la unión de estas especies -librerías y bibliotecas- que garantizan el acceso a los libros donde puede estar un futuro prometedor. La “biblioteca y librería” es una especie híbrida perfectamente adaptadas a las nuevas realidades del libro, presente y futuro.”

Serge-André Guay, président éditeur Fondation littéraire Fleur de Lys

El librero independiente se distingue por su pasión por la profesión, su profesionalismo, la calidad de servicio y el compromiso con su comunidad. La cooperación entre editores independientes y bibliotecas públicas es esencial para maximizar la difusión y visibilidad del libro dentro de la población. El librero es el único que puede satisfacer al lector que desee comprar una copia en propiedad de un libro que desea leer de manera inmediata o que leyó después de sacar en préstamo y quiere disponer de un ejemplar propio.

Quebec cuenta con 86 puntos de venta de librerías independientes, mientras que en el territorio hay 805 bibliotecas públicas que se distribuyen a lo largo de todo el país. El establecimiento de sitios de ventas y préstamos de libros dentro de la misma institución, formaría parte de una asociación público-privada, que posibilitaría el aumento del número de puntos de venta en la provincia.

Este desafío logístico vendría dado, entre otras cuestiones, por el hecho de que las las bibliotecas públicas por lo general cuentan con un espacio limitado. Por lo tanto, un proyecto de este tipo podría ser provisto incluyendo el punto de venta de libros en el mismo mostrador de préstamo.

Las bibliotecas dispondrían de un título que llevaría la etiqueta “disponible para la venta” en el mostrador del servicio de préstamo. De este modo las Librairies indépendantes du Québec (LIQ) podrían responder rápidamente a esta demanda, porque tienen un almacén común para cumplir con los pedidos de libros en línea que se venden en su página web, RuedesLibraires.com.

El estudio señala que las colecciones hoy no tienen la importancia que tuvieron en el pasado para las personas, de este modo la biblioteca dispondría de más espacio para reuniones, y ofrecería más zonas para trabajar y para descubrir. “La incorporación de los fondos de las librerías independientes en el catálogo de las bibliotecas públicas permitiría la comercialización y la posibilidad de disponer además una fuente de ingresos para la biblioteca”. Así de este modo las biblioteca ayudarían a encontrar soluciones al comercio del libro independiente, proporcionando un escaparate de títulos específicos. La transacción también daría lugar a maximizar la difusión en su entorno para el librero.

Por último, las bibliotecas de Quebec han demostrado su capacidad de adaptación a los cambios actuales. Entre los 80 y 90 años, los consumidores han experimentaron un fuerte aumento en el precio de venta de libros. y luego se convirtieron en una solución indispensable para seguir leyendo.En mayo pasado, la asociación nacional de editores de libros de Quebec había llamado la atención del público sobre los desafíos que estaban enfrentando los libreros. Desafiando al gobierno, el presidente de ANEL habló del “gran nerviosismo en la profesión del libro debido a la salud precaria de las librerías independientes”.

Poco después, la Asociación de Libreros de Quebec proporcionó algunas cifras en las que hablaba de 20 cierres de librerías desde 2010. Dando como resultado un daño directamente a la vitalidad de la producción de libros en la región, así como una nueva generación de autores emergentes que necesitaban del apoyo de las librerías independientes.

Esta propuesta no es un hecho aislado, Jamie LaRue, director Douglas County Libraries en Colorado es el impulsor de esta idea. LaRue y su equipo han desarrollado su propia plataforma de distribución de libros electrónicos independiente integrado en el catálogo general de la biblioteca. Una de las características de este sistema es que algunos ebooks están disponibles para su compra. Si los usuarios de las Bibliotecas del Condado de Douglas no pueden encontrar los libros que quieren, no hay problema. Les pueden comprar directamente desde el catálogo a través de Bilbary, una tienda en línea de libros electrónicos, que proporciona una colección de 1,3 millones de libros electrónicos para leer en cualquier tablet, portátil o teléfono inteligente. Los libros electrónicos están disponibles para la venta en formato ePub.

Ver además

El papel de la biblioteca como librería y medio de visibilidad de libros y autores

 

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Tienda de libros usados en Fruitville Public Library (USA)

Todo tipo de bibliotecas están experimentando cambios en la forma en que son percibidas por sus comunidades y la sociedad en general. Además de promover el amor por el libro y la lectura, las bibliotecas fomentan un fuerte sentido comunitario, que los bibliotecarios enriquecen ofreciendo ayuda práctica en multitud de temas, como talleres para ayudan a los ciudadanos a rellenar formularios sobre impuestos, contratar un seguro privado o el aprendizaje de habilidades informáticas. Frente a la necesidad de competir por la reducción de los presupuestos y con ánimo de remarcar su valor en la era digital, las bibliotecas están decididas a demostrar que pueden responder rápidamente a las necesidades de los contribuyentes para mantenerse relevantes. De este modo las bibliotecas se están reinventando a sí mismas como lugares  vibrantes de sus ciudades, proporcionando las bases como centros de formación tecnológica y de apoyo a la sostenibilidad de la economía local. En consonancia con ello, los bibliotecarios están redefiniendo cual es su tarea y responsabilidades en la era digital, por lo cual muchas bibliotecas públicas están viendo una oportunidad para llenar el vacío creado por la pérdida de las librerías tradicionales, proporcionando talleres de escritura, maquetación, marketing  y edición digital  a los futuros autores, asumiendo el servicio de librería en el ámbito local adaptando cada vez más sus colecciones y servicios a las demandas de los usuarios, a los que ahora incluso algunos expertos definen como clientes.

Muchas ciudades y pueblos pequeños no disponen de librerías, pero la mayoría si tienen una biblioteca. Los autores están tomando conciencia del valor y los beneficios que tienen las bibliotecas como mecanismos de visibilidad de sus obras. Algunos datos apuntan a que un 25 de toda la producción editorial la absorben las bibliotecas. Por ello los autores  están teniendo en cuenta la importancia de estar presentes en las bibliotecas y hacer que sus libros estén a disposición de la gente. Especialmente aquellos autores que publican sin la mediación de una editorial y sin los potentes mecanismos de marketing que ofrecen las grandes editoriales.

Librerías y bibliotecas han jugado un papel importante en la educación a lo largo de muchas décadas, con la llegada de la digitalización se está produciendo un reposicionamiento de los agentes implicados en el ecosistema del libro, ya que con el nuevo formato, los libros no necesitan de un espacio físico, y por otro lado los escritores sobre todo aquellos que publican de forma independiente necesitan canales para la visibilidad a través de diversos puntos de venta. Uno de ellos puede ser la biblioteca, ya muchos de las plataformas que ofrecen sus servicios en bibliotecas permiten incorporar en el catálogo un botón de compra denominado “Buy now” (Comprar ahora) para que los lectores puedan adquirir  el libro que están consultando, bien porque desean leerlo inmediatamente y en ese momento no está disponible para el préstamo y e, o bien porque lo han leído y quieren comprarlo. De esta manera las bibliotecas pueden servir de apoyo a la visibilidad y promoción de los autores locales, ofreciendo un servicio adicional, que además contribuye al apoyo a la economía de su comunidad y a la sostenibilidad de la biblioteca, ya que parte de el ingreso de la venta -normalmente el 10%- repercute en la biblioteca para poder poder adquirir nuevos materiales. Pero este fenómeno no se circunscribe  únicamente al entorno digital.

Según Muchael Scott, para sobrevivir en la era digital, las bibliotecas deberían ser más como librerías, creando un entorno acogedor y pausado, y las librerías deberían parecerse más  a las bibliotecas, que ofrecen espacios y programas comunitarios. Ambos deben pensar creativamente sobre cómo proporcionar las cosas que los vendedores en línea no pueden ofrecer.

La librería de los Amigos de la Biblioteca Pública de Fruitville, es asistida por voluntarios y vende libros usados en buen estado y otros productos como rompecabezas que están disponibles para su compra a precios sorprendentemente bajos. El único propósito de la institución es proporcionar apoyo y mejorar la calidad de los servicios de biblioteca al público. Cada biblioteca en el Sistema de Bibliotecas del Condado de Sarasota cuenta con un grupo de amigos de la biblioteca y todos ellos funcionan de forma similar.

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Friends of the library Bookstore en Selby Public Library

La librería de Selby library, invita a entrar y navegar entre los miles de libros de todos los géneros, permitiendo a los usuarios a abastecerse de su lectura de verano, buscar libros de cocina interesantes, clásicos fuera de imprenta y títulos únicos que desafían un género establecido a precios bajos. La biblioteca además también vende otros artículos donados que no son libros como joyas, arte, accesorios y materiales cerámicos.

En la biblioteca pública Arlington Heights, se puede pedir una copia adicional de cualquier libro de los que están disponibles en el catálogo. Con esta política se pretende eliminar la frustración propia de las largas esperas. La librería de la biblioteca ocupa parte del primer piso, y está equipada con asientos cómodos , máquinas expendedoras y, sobre todo, una gran cantidad de productos en venta.La biblioteca también vende libros usados, estos provienen en su mayoría de bestseller expurgados que tuvieron una alta demanda, y de los cuales la biblioteca disponía de varios ejemplares que cuya demanda declinó después de un 1 año o año y medio de una fuerte demanda como suele ocurrir con este tipo de libros, es el caso de libros como “Cincuenta sombras de Grey”, de los que la biblioteca poseía 36 ejemplares que ahora están a la venta en la librería de la biblioteca, junto a otros que han tenido baja circularon, materiales donados y libros  que ya cumplieron su ciclo de demanda. “Una biblioteca tiene un espacio limitado, por lo que casi hay  que pensar en ella como una tienda, y lo que tengamos en las estanterías debe ser aquello que la gente quiere”, dijo Jason Kuhl, el director ejecutivo de la Biblioteca de Arlington Heights.

También las bibliotecas tiene por lo menos un club de lectura, si no dos o más, y lo que cualquier autor quiere es promover su libro en la mayor cantidad posible de los clubes de lectura. De este modo las bibliotecas están asumiendo su responsabilidad de proporcionar la oportunidad de descubrir las obras literarias de mérito, ya sea los clásicos, o las novelas de ficción más recientes.

Mientras que los libros impresos, tanto de ficción y no ficción, todavía constituyen la mayor parte de las colecciones de la biblioteca. Los planes de renovación del edificio rara vez incluyen la ampliación del espacio para productos impresos. En lugar de ello, muchas bibliotecas están sacrificando sus colecciones y adaptando su espacio para dar cabida  programas de formación tecnológica, así como salas versátiles para conferencias, espacios para usos privados para el emprendimiento y la generación de nuevas ideas, lugares tranquilos frecuentemente solicitados por los diferentes colectivos de usuarios que necesitan un espacio para definir sus propuestas. El sentido de comunidad en las bibliotecas significa que los lectores van allí por una variedad de razones,  no sólo a buscar libros.  Según Michael Scott “Cada vez más, estos lugares también están llenando otra necesidad crítica en nuestras comunidades, proporcionando un refugio para aquellos que buscan una conexión comunal en un mundo cada vez más aislado”

Gretchen Caserotti, el director adjunto de los servicios públicos en la biblioteca pública en Darien, Connecticut., Dijo: “Estamos tremendamente emocionados con el cambio radical en las bibliotecas que permite repensar nuestro modelo en un mundo nuevo. La biblioteca debe ser como se suele decir, un tercer lugar – usted tiene su casa, el trabajo o la escuela, y luego la biblioteca,  que es el centro y el corazón de la comunidad”, además apostilló “Nuestro personal está comprometido al 100 por ciento con la hospitalidad, el servicio al cliente y es gente tan acogedora que es como si ellos les invitaran a su propia casa”. El término “Tercer lugar fue acuñado por Ray Oldenburg, autor del libro The Great Good Place, para describir cualquier entorno exterior de la casa y el lugar de trabajo (primer y segundo lugares, respectivamente), donde la gente se reúne para una conexión interpersonal más profunda. Terceros lugares incluyen, por ejemplo, lugares de culto, centros comunitarios, o bibliotecas. los terceros lugares, de acuerdo con Oldenburg, son de vital importancia para fortalecer el tejido social en las comunidades, ya que facilitan el intercambio saludable de ideas y proporcionan un lugar público para el debate y participación de la comunidad. Todo ello representa la convergencia que se está llevando a cabo entre el papel tradicional que las bibliotecas han desempeñado durante mucho tiempo y el que están desarrollando en el mundo virtual.

Bibliografía consultada

Are Libraries the New Bookstores? Winter und Boxed June 7, 2016 By Guest

How Libraries and Bookstores Became the New Community Centers newgeography by Michael Scott 01/30/2012

Libraries See Opening as Bookstores Close The New York Times By Karen ann AREN ANN Culloitadec. 27, 2012

The Future of Libraries and Bookstores lies in their own Past “Big think by KristenN Winkler

Alonso Arévalo, Julio. Vázquez Vázquez, Marta. “La biblioteca como editora de contenidos”. En: Métodos de información (MEI), II Época, Vol. 6, nº 11 2015, pp. 201-213. DOI:http://dx.doi.org/10.5557/IIMEI6-N11-201213 Texto completo

Alonso Arévalo, Julio (2016). “La biblioteca en proceso de cambio”. BiD: textos universitaris de biblioteconomia i documentació, núm. 36 (juny) . <http://bid.ub.edu/es/36/arevalo.htm>. DOI: http://dx.doi.org/10.1344/BiD2016.36.12 [Consulta: 16-06-2016].

Okerson, A. and A. Holzman (eds). [e-Book] The Once and Future Publishing LibraryWashington, Council on Library and Information Resources, 2015. Texto completo

 

Seebook: cómo daptar los ebooks a las librerías de siempre

 

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Seebook se venderá en librerías. Se trata de una tarjeta que reproduce la cubierta y contracubierta de un libro impreso. La idea es que el lector pueda seguir acudiendo a las librerías de siempre en busca de un libro adaptado a las tecnologías de última generación, para su lectura o para regalar.

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Seebook es un sistema patentado y licenciado en exclusiva a Digital Tangible S.L. para España y México. Seebook devuelve el contenido digital al mundo real. Al adquirir una tarjeta de Seebook se recupera la experiencia de comprar un libro físico en una librería, pero más ligero, económico y ecológico. El usuario sólo tiene que escanear o copiar el código QR de su interior para descargar al instante un ebook personalizado en la aplicación de Digital Tangible o en cualquiera de las aplicaciones al uso de los sistemas Android o iPhone para su lectura en cualquier dispositivo; sea un un smartphone, una tableta o un ordenador. Si el cliente no puede escanearlo, también encontrará un código alfanumérico que podrá introducir a mano directamente.  Después se escoge el formato en que se desea leer el ebook, se introduce el correo electrónico, y en él aparecerá el enlace que permitirá el acceso a la plataforma de descarga.

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Seebook pretende ser una solución para quienes aún gustamos de ir a las librerías a hojear libros y poder leerlos en formato digital. Además, podrás enviarlo por correo para regalar y dedicárselo a quien quieras, porque tiene la medida normalizada de una tarjeta postal.

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Encuestas a usuarios de librerías

Encuestas a usuarios de librerías. Madrid: Anatomía de la Edición, 2015.

Texto completo

En junio de 2014, el Laboratorio del Libro puso en marcha una encuesta entre usuarios y clientes de librerías con el fin de recabar su opinión sobre el funcionamiento y los servicios ofertados por las librerías españolas. Conocer las librerías desde el punto de vista de sus visitantes –compradores o no- fue una motivación fundamental a la hora de emprender este estudio.

La visión del sector librero, más conocida y proyectada en los distintos sectores del libro, debía ponerse en relación con la opinión de quienes acuden a las librerías, para obtener así una visión más completa y, quizá, alumbradora.

El Laboratorio del Libro considera que los resultados de esta encuesta pueden ser de utilidad para la mejora de la red librera, que vive momentos de gran transformación, que tienen su origen en el cambio en los hábitos de consumo y las formas de comercialización de los libros. Qué piensan los clientes de librerías de los servicios que se ofrecen, cuál es para ellos el principal activo de los libreros y de las librerías, qué servicios de los que no encuentra habitualmente en una librería les gustaría encontrar, todas ellas son cuestiones que a nuestro entender era importante plantearles a los que hacen posible que el negocio de las librerías siga existiendo: los lectores y compradores de libros

PreTextos: La librería encantada de Christopher Morley

 
 

 

Roger y Helen Mifflin regentan La Librería Encantada, a la que acuden, de un lado u otro de Nueva York, todo tipo de personajes singulares, incluidos jóvenes publicistas, farmacéuticos alemanes y guapísimas herederas. Parece que todo está en calma en esa librería encantadora y en la placentera vida de estos personajes insólitos… pero no es así: nos encontramos justo al final de la Primera Guerra Mundial, en medio de una época convulsa, llena de avances técnicos, emociones contradictorias y mucho suspense.

Dicha librería, que desempeña sus funciones bajo el inusual lema de «El Parnaso en casa», está ubicada en una de esas confortables y antiguas construcciones de piedra marrón que han hecho las delicias de generaciones de fontaneros y cucarachas. El propietario se ha visto en mil apuros para remodelar la casa, a fin de adecuarla al negocio, que comercia exclusivamente con libros de segunda mano. No existe en el mundo una librería de segunda mano más digna de respeto.

La librería encantada es un lugar muy agradable, especialmente por las noches, cuando sus espacios, habitualmente en penumbra, se alegraban con el brillo de las lámparas encendidas entre las filas de libros. Muchos transeúntes que pasaban por allí bajaban las escaleras por pura curiosidad. Otros, visitantes asiduos, se presentaban con esa confortable alegría propia de cualquiera que entra en su club social.

Esta librería tenía un gran anuncio en la entrada:

ESTA LIBRERÍA ESTÁ ENCANTADA
por los espectros de tanta gran literatura
como hay en cada metro de estantería.
No vendemos baratijas, aquí somos sinceros.
Amantes de los libros: seréis bienvenidos
y ningún dependiente os hablará al oído.
¡Fumad cuanto queráis, pero usad el cenicero!
Busque, amigo, busque cuanto guste,
pues bien claros están los precios.
Y si quiere preguntar algo, hallará al dueño donde
el humo del tabaco se torne más espeso.
Compramos libros en efectivo.
Tenemos eso que usted busca,
aunque usted no sepa aún cuánto lo necesita.

La malnutrición del órgano lector es una enfermedad seria.
Permítanos prescribirle un remedio.
R. & H. MIFFLIN,
propietarios.
***

 

Extractos:

«A veces creo que debería haber una conferencia de paz en la que participen sólo libreros, pues (te vas a reír) tengo la convicción de que la felicidad futura del mundo depende en no poca medida de los libreros y los bibliotecarios..»

«Oh, amigo mío, ¡olvida el fichero! Los bibliotecarios inventaron ese artilugio para apaciguar la fiebre de sus almas, tal como yo me refugio en los ritos culinarios. Los bibliotecarios enloquecerían, al menos aquellos que son capaces de concentrarse, si no contaran con el frío y tranquilizador medicamento del fichero. ¿Más huevos?»

«Me parece que no me ha entendido. Quiero decir que la publicidad la hacen los propios libros que vendo. Si vendo a alguien un libro de Stevenson o de Conrad, un libro que lo aterra o lo deleita, ese hombre y ese libro se convierten en mi publicidad viviente.»

«Y déjeme decirle que el negocio de los libros es muy distinto a otros. La gente no sabe que quiere los libros. Usted, por ejemplo. Basta con mirarlo un instante para darse cuenta de que su mente padece una tremenda carencia de libros y, sin embargo, ahí sigue, dichosamente ignorante. La gente no va a ver a un librero hasta que un serio accidente mental o una enfermedad los hace tomar conciencia del peligro. Entonces vienen aquí.»

«¿Sabe por qué la gente lee ahora muchos más libros que antes? Porque la terrible catástrofe de la guerra les ha hecho ver que sus mentes están enfermas. El mundo entero estaba padeciendo toda clase de fiebres, desórdenes y enfermedades mentales y no lo sabía. Ahora nuestras angustias se han vuelto demasiado evidentes. Todos leemos con hambre y ansia, intentando comprender, una vez que han terminado los problemas, qué les sucede a nuestras mentes.»

«¡Médico, cúrate a ti mismo! Que el librero aprenda a conocer y apreciar los buenos libros; sólo así podrá enseñar al cliente. El apetito por las buenas lecturas está más generalizado y es más persistente de lo que usted podría imaginarse, aunque todavía de una manera inconsciente. La gente necesita de los libros, pero no lo sabe. Generalmente las personas no saben que los libros que necesitan ya existen.»

«Querido amigo, comprendo el valor de la publicidad. Pero en mi caso sería inútil. No soy un negociante de mercancías, sino un especialista en ajustar cada libro a una necesidad humana. Entre nosotros: no existe tal cosa como un “buen libro”, en un sentido abstracto. Un libro es “bueno” sólo cuando encuentra un apetito humano o refuta un error. Un libro que para mí es bueno a usted podría parecerle una porquería. Mi gran placer es prescribir libros para todos los pacientes que vengan hasta aquí deseosos de contarme sus síntomas.No hay nadie más agradecido que un hombre a quien le has recomendado el libro que su alma necesitaba sin saberlo.»

«El mundo lleva 450 años imprimiendo libros y la pólvora sigue teniendo mayor circulación. ¡Da igual! La tinta del impresor es más explosiva: acabará ganando.»

«He de decirle que los auténticos amantes de los libros son, por lo general, miembros de las clases más humildes. Un hombre apasionado por los libros tiene muy poco tiempo o paciencia para hacerse rico urdiendo estratagemas para timar a los demás.»

«Vivir en una librería es como vivir en un depósito de dinamita. Esas estanterías están cargadas con los más temibles explosivos del mundo: los cerebros humanos. Puedo pasarme toda una tarde lluviosa leyendo: mi mente alcanza entonces tales estados de pasión y ansiedad por los problemas mortales que puedo perder mi humanidad.»

«El grupo está compuesto por toda clase de libreros: uno de ellos es un fanático y dice que todas las bibliotecas públicas deberían ser demolidas. Otro cree que las películas acabarán con el negocio de los libros. ¡Menuda tontería! Desde luego, todo lo que estimule la mente de las personas, cualquier cosa que avive su curiosidad y las alerte, aumentará también el apetito por los libros.»

«La vida de un librero es muy desmoralizante para el intelecto. Está rodeado de incontables volúmenes; le será imposible leerlos todos, así que pica de uno y de otro. Su mente se llena gradualmente de fragmentos misceláneos, opiniones superficiales y mil cosas aprendidas a medias. Casi inconscientemente empieza a discriminar la literatura de acuerdo a lo que la gente le pide.»

«Sin embargo, es preciso reconocerle algo al buen librero: es un ser tolerante. Se muestra paciente con todas las ideas y teorías. Rodeado, sepultado bajo el torrente de las palabras de los hombres, está siempre dispuesto a escucharlos a todos. Incluso al agente comercial del editor, a quien escucha con indulgencia. Está deseoso de dejarse engañar por el bien de la humanidad. Espera sin cesar el nacimiento de los buenos libros.»

«Mi negocio, como puede ver, es muy distinto de la mayoría. Sólo vendo libros de segunda mano. Sólo compro libros que considero que tienen una razón honesta para existir. Mientras el juicio humano sea capaz de discernir, intentaré mantener mis estanterías libres de basura. Un médico nunca comerciaría con remedios de curandero. Yo no comercio con libros de charlatanes»

«Él ofrece los puros que le gustan a sus clientes, los puros a los que están acostumbrados. El negocio de los libros debe seguir las reglas ordinarias del comercio».

«Cualquier parroquiano preferiría pagar mucho más por diversión que por un poco de cultura. Pensad en cómo un hombre puede soltar cinco pavos por un par de entradas para el teatro o gastarse dos dólares semanales en cigarrillos sin siquiera pensarlo. Pero dos o cinco dólares a cambio de un libro le parecen un auténtico atraco. El error que habéis cometido en la venta al por menor es intentar convencer a vuestros clientes de que los libros son artículos de primera necesidad. Hacedles creer que son bienes de lujo. ¡Eso los seducirá! La gente debe trabajar tan duro en esta vida que las necesidades le producen vergüenza»

«A mí me parece fascinante observarlos, ver su indefensión a flor de piel y estudiar la extraña manera que tienen de elegir. Casi siempre compran un libro bien porque les parece que la cubierta es atractiva, bien porque cuesta un dólar con quince centavos en lugar de un dólar con treinta; o porque dicen que leyeron una reseña. La tal reseña a menudo resulta ser un anuncio. Creo que uno de cada mil clientes debe de saber cuál es la diferencia entre una y otro».

«Los libros son depósitos del espíritu humano, que es lo único en este mundo que permanece. Esto dijo Shakespeare: Ni el mármol ni el áureo monumento de los príncipes / perdurará como este poderoso verso.».

«Ya sabéis que algunos clientes de las librerías de segunda mano, cuando se encaprichan con algún libro pero no tienen manera de comprarlo, lo esconden en alguna otra estantería con la esperanza de que sólo ellos puedan encontrarlo después».

«El librero es una de las claves en esa máquina sumatoria universal, pues colabora en la polinización entre hombres y libros. El deleite que obtiene con su vocación no necesita estímulo alguno, ni siquiera unas hermosas pantorrillas pintadas por Coles Phillips.»