Archivo de la categoría: PreTextos

¡Auxilio!. ¡Soy Bibliotecaria!

 

 

La siguiente escena del comic de “Esther” deja entrever como la imagen de los bibliotecarias y bibliotecarias no siempre es la habitual a la que estamos acostumbrado en los estereotipos. Esther llega a una isla desierta con un libro en la mano, ese libro que uno se llevaría a una isla desierta. recoge piedras para con ellas poner un mensaje de ayuda ¡AUXILIO! al que ningún avión hace caso, así que reflexiona y decide cambiar el mensaje por el de ¡Soy bibliotecaria! Acudiendo todo un ejercito a rescatarla. Las lecturas que podemos hacer de esto pueden ser muy distintas. 1. Los bibliotecarios somos uno de los colectivos profesionales en que más confía la gente -como ponía de manifiesto una encuesta de Pew Research- 2. Otra imagen estereotipo de la profesional de la biblioteca es la de mujer morbosa-voluptuosa como se refleja en alguna novela erótica. Deseamos que esta generosa ayuda de auxilio sea debido a la confianza, aunque me quedan mis dudas.

46122674524_a97c03a98d_b_d

 

Razones a favor del libro

1359062059lchl13

Versión para descargar e imprimir del folleto “Razones a favor del libro”. Santiago de Chile: Plan Nacional de Fomento de la Lectura Lee Chile Lee, 2011

Ilustrado por: Rodrigo Díaz.

PDF

La lectura es esencial para el desarrollo de la imaginación, el aprendizaje y el pensamiento crítico. Puede ser una vía para la construcción de mundos internos, a la vez que representa una condición para pensar y transformar la realidad en que vivimos. En este texto presentamos algunas ideas, citas y motivaciones que fomentan la lectura. Los invitamos a leerlo en silencio, en voz alta, en grupo. Pueden hojearlo, mirar las ilustraciones, guardarlo y volver a leer. Bienvenidos al mundo de los libros y la lectura.

  • El libro estimula nuestra imaginación y fantasía.
  • El libro nos puede hacer reír o llorar. ¡Nos llena de emociones!
  • El libro propone temas interesantes que nos abren a nuevos horizontes.

“La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo”.

Joseph Addison.

  • El libro nos transporta a otros tiempos. y culturas. ¡Nos hace viajar!

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”.

Emily Dickinson

  • El libro nos acompaña cuando estamos solos. Es fácil de llevar y se puede leer en cualquier parte.

“Los libros que de verdad me gustan son esos
que cuando acabas de leerlos piensas que
ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder
llamarle por teléfono cuando quisieras”.
J.D. Salinger.

 

  • El libro te crea, te construye y te transforma.

“El lector tiene siempre razón y nadie le
puede arrebatar la libertad de hacer con un
texto lo que quiera”.
H.M. Enzensberger.

  • El libro nos hace reflexionar y entender lo que otras personas viven y sienten.

 

“A través del libro me convierto en mil
personas, pero sigo siendo el mismo”.
C. S. Lewis.

  • El libro hace crecer nuestra confianza.

“Hay muchas cosas por leer y la vida no es tan
breve como se piensa”.
Roberto Bolaño.

  • El libro hace que conozcamos mejor nuestra lengua. Nos ayuda a expresarnos mejor.

“El que lee mucho y anda mucho,
ve mucho y sabe mucho”.
Miguel de Cervantes.

  • Un libro se puede leer en voz alta para niños y adultos. Es un puente entre las generaciones.

“El recuerdo que deja un libro a veces es más
importante que el libro en sí”.
Adolfo Bioy Casares.

  • El libro infantil es el primer encuentro con la literatura, un mundo interminable que nos acompaña toda la vida.

“Un libro es un jardín que se puede
llevar en el bolsillo”.
Proverbio árabe

La lectura debe entenderse como un valioso método terapéutico

 

biblioteca-alejandrc3ada

La biblioterapia es un concepto antiguo. Los griegos ya sostenían que la literatura era psicológica y espiritualmente importante y, solían tener un cartel sobre las puertas de las bibliotecas que rezaba “Medicina para el alma”. De este modo Epicuro califico la lectura como:

“Si el Alma está enferma, amnésica, encandilada por los espejitos de colores del mundo material, entonces la lectura debe entenderse como un valioso método terapéutico para que el hombre empiece a recordar su verdadera identidad.”

Epicuro

La literatura me ha servido para leer (Roberto Bolaño)

bolano

“¿Para qué le ha servido a usted la literatura?”

“Podría dar una respuesta aparentemente poética: ‘para no morirme’, pero es falso, yo seguiría vivo y probablemente con mejor salud si no hubiera optado por la literatura. A mí la literatura me ha servido básicamente para leer. En el momento en que decido que voy a ser escritor, me pongo a leer. Y gracias a la literatura he podido leer libros maravillosos, increíbles, como encontrar tesoros. Y en mi vida, que ha sido más bien nómade y de una pobreza extrema en ocasiones, el leer ha contrapesado esa pobreza y ha sido mi soberanía y ha sido mi elegancia. Podía estar en cualquier situación y si leía a Horacio, por ejemplo, el dandy, el que estaba viviendo por encima de sus posibilidades era yo, siempre. La literatura a mí me ha producido riqueza, es riqueza”

Roberto Bolaño “¿Para qué le ha servido a usted la literatura?”

Doris Lessing: El valor de la biblioteca en el discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura en 2007

DMxVkJGXUAUpV0h

 Doris LessingDiscurso al aceptar el Premio Nobel de literatura, 2007

Ver completo

“Para escribir, para crear literatura, debe existir una estrecha relación con las bibliotecas, con los libros, con la Tradición….

…. En mi mente habitan magníficos recuerdos de África que puedo revivir y contemplar cuantas veces quiera. Por ejemplo, esas puestas de sol, doradas, púrpuras y anaranjadas, que se despliegan en el cielo al atardecer. ¿Y las mariposas diurnas y nocturnas y las abejas sobre los aromáticos arbustos del Kalahari? O, cuando me sentaba a la orilla del Zambezi, allí donde corre bordeado por pastos claros, durante la estación seca, con su satinado y profundo tono de verde, con todas las aves de África cerca de sus márgenes. Sí, elefantes, jirafas, leones y otros animales, había muchísimos, pero cómo olvidar el cielo nocturno, aún incontaminado, negro y maravilloso, cubierto de inquietas estrellas. Pero hay otra clase de recuerdos. Un joven, de unos dieciocho años, llora frente a su “biblioteca”. Un visitante estadounidense, al ver una biblioteca sin libros, envió un cajón, pero el joven los tomó uno por uno, con sumo respeto, y los envolvió en material plástico. “Pero”, le dijimos, “¿acaso esos libros no son para leer?” y nos respondió: “No, se van a ensuciar y entonces ¿dónde consigo otros?”.

Su deseo es que le mandemos libros desde Inglaterra para aprender a enseñar. “Sólo cursé cuatro años de escuela secundaria”, suplica, “pero nunca me enseñaron a enseñar.”

He visto un Maestro en una escuela donde no había libros de texto, ni siquiera un trozo de tiza para el pizarrón —la habían robado— enseñar a su clase formada por alumnos entre seis y dieciocho años con piedritas que movía sobre la tierra mientras recitaba “Dos por dos son…”, etc. He visto una muchacha, de escasos veinte años, con similar escasez de libros de texto, carpetas de ejercicios, biromes, de todo, que dibujaba las letras del abecedario con un palito en el suelo, bajo el sol calcinante y en medio de una nube
de polvo.

Somos testigos de esa inagotable hambre de educación que impera en África, en cualquier lugar del Tercer Mundo o como sea que llamemos a esas partes del mundo donde los padres aspiran a que sus hijos tengan acceso a una educación que los saque de la pobreza, a los beneficios de la educación….

… Nuestra pequeña organización conseguía libros de toda fuente posible, pero recordemos que un buen libro de bolsillo editado en Inglaterra costaba un salario mensual: así ocurría antes de que se impusiera el reinado del terror de Mugabe. Ahora, debido a la inf lación, equivaldría al salario de varios años. Pero cada vez que llegue una caja de libros a una aldea —y recordemos que hay una terrible escasez de gasolina— se la recibirá con lágrimas de alegría. La biblioteca podrá ser una plancha de madera apoyada sobre ladrillos bajo un árbol. Y en el transcurso de una semana comenzarán a dictarse clases de alfabetización: las personas que saben leer enseñan a quienes no saben, una verdadera práctica cívica, y en una aldea remota, como no había novelas en lengua tonga, un par de muchachos se dedicó a escribirlas. Existen unos seis idiomas principales en Zimbabwe y en todos ellos hay novelas, violentas, incestuosas, plagadas de delitos y asesinatos.

Mi maestra dijo que allí había una biblioteca, más grande que el supermercado, un edificio grande lleno de libros. La joven sonríe mientras avanza y el polvo le azota la cara. Soy inteligente, piensa. La maestra dijo que soy inteligente. La más inteligente de la escuela, así dijo ella. Mis hijos serán inteligentes, igual que yo. Los llevaré a la biblioteca, ese lugar lleno de libros, e irán a la escuela y serán maestros. Mi maestra me dijo que yo también podría ser maestra. Mis hijos estarán lejos de aquí, ganarán dinero. Vivirán cerca de la gran biblioteca y llevarán una buena vida”

 

 

 

 Doris LessingDiscurso al aceptar el Premio Nobel de literatura

13 Razones por las que las bibliotecas nos mantienen unidos

 

Barack-Obama-comprando-libros

 

13 Reasons Why Libraries are Holding Us All Together
Tiffany King, author of Eat at Home Tonight, argues why libraries are relevant, and more importantly, matter.
BY TIFFANY KING • 5 MONTHS AGO

Ver completo

 

La biblioteca ha sido uno de mis lugares favoritos en el mundo desde que me senté por primera vez con las piernas cruzadas en el suelo, dando vuelta a las páginas de libros ilustrados en el departamento de niños de la Biblioteca Morrison-Reeves. Mi sueño de escribir un libro comenzó a cobrar vida en la biblioteca. El otro día alguien compartió conmigo que su biblioteca había adquirido mi libro de cocina, “Coma en casa esta noche”, y me emocionó saber que mi libro tendrá un lugar en el estante de la biblioteca!

No son sólo los libros de la biblioteca los que han sido importantes en mi vida, sino que el lugar en sí mismo ha tenido significado para mí. Conocí a varios de mis buenos amigos por primera vez en la biblioteca. Mis hijos han conocido gente interesante y han aprendido sobre todo tipo de temas a través de los programas de la biblioteca. Durante los programas de verano, mis hijos y sus amigos pudieron ver de cerca a las aves silvestres, hacer papiroflexia, material para teñir corbatas y muchas más cosas. Las bibliotecas proporcionan un lugar para que las comunidades se reúnan y crezcan.

En esencia, las bibliotecas nos mantienen unidos de una manera que a menudo damos por sentado, pero existen por lo menos 13 razones por las que las bibliotecas nos mantienen unidos:

1. Las bibliotecas son edificios reales y físicos donde podemos encontrarnos con gente real cara a cara y disfrutar de los libros. Debido a que venimos a la biblioteca con frecuencia, a menudo vemos a las mismas personas, permitiendo que entablemos relaciones y hagamos amistades.

2. Los bibliotecarios y los usuarios de las bibliotecas hacen más por fomentar el amor por la lectura que cualquier otro grupo de personas. Muchos niños se enamoran más de los libros y las ideas en las bibliotecas que en cualquier otra parte del mundo. Los libros confieren simultáneamente placer, seguridad, aventura y apertura de ideas tanto para niños como para adultos.

3. Puedes aprender casi cualquier cosa a través de la biblioteca. Desde cursos de informática y acceso a Internet, también clases de idiomas extranjeros y los extranjeros pueden aprender y mejorar nuestro idioma. Las bibliotecas ofrecen muchas posibilidades a sus comunidades.

4. Divertirse no es difícil cuando tienes una tarjeta de biblioteca, tal como dijo Arthur, el conejito de la serie de dibujos animados basada en los libros de Marc Brown titulada “Las aventuras de Arthur y sus amigos”

5. Una tarde deambulando por las estanterías proporciona un maravilloso momento de  calma y paz a cualquier persona.

6. En ningún otro lugar se anima a la gente a coger todo lo que desee leer, aunque puedes salir de la biblioteca agobiado por las abultadas bolsas de libros o luchando por poder ver la calle entre la torre de libros que llevas en los brazos. Este es el mejor tipo de indulgencia.

7. Los programas de la biblioteca, como la hora de los cuentos, los clubes de lectura, las clases y otros, fomentan las verdaderas amistades entre las personas. Los programas de Book Buddies (Libros amigos) para adultos confinados en casa y los programas comunitarios en hogares de ancianos y centros tutelados permiten disponer de libros de la biblioteca (y conexión humana) a aquellos que ya no pueden salir de casa.

8. Debido a que no tienes el compromiso de comprar los libros, los usuarios de la biblioteca son libres de explorar cualquier tema o autor que se les antoje. Es poco probable que compren un libro sobre hongos o arte moderno o sobre cómo construir una terraza en el patio trasero, pero con gusto sacarían cualquiera de estos libros de la biblioteca.

9. El sistema de clasificación de Dewey confiere un orden al mundo, que nos inspira a poner orden en nuestras vidas. ¡De acuerdo!, quizás decir esto es un poco exagerado, pero hay algo encantador en categorizar todos los temas del mundo en un sistema bien estructurado.

10. La sección de biografías está llena de lecciones de vida que podemos considerar, para saber qué hacer o qué no hacer para ser feliz o tener éxito en la vida.

11. Hay una belleza innata en un libro que ha sido transmitido y leído por mucha gente.

12. Firmar la primera tarjeta de la biblioteca es la primera acción y el primer derecho que adquirimos en la vida para ser miembros activos de la sociedad.

13. Las bibliotecas contienen información sobre la historia local, sobre nuestra identidad, y recogen esta información que nadie más recogería para que pueda ser transmitida a las próximas generaciones

Las bibliotecas son los héroes anónimos de nuestras comunidades. Todos los que contribuyen a que las bibliotecas sean posibles también están haciendo del mundo un lugar mejor. Lleva (y usa) su tarjeta de la biblioteca con orgullo!

 

Giacomo Casanova “El bibliotecario más seductor”

712px-Giacomo_Casanova_by_Anton_Raphael_Mengs

 

¿Qué tienen en común Casanova, el Papa Pío XI, Benjamin Franklin y la ex-primera dama Laura Bush? En un tiempo, todos ellos fueron bibliotecarios. De 1785 a 1798, Casanova vivió en Bohemia, trabajando como bibliotecario en el castillo de Dux. Sin dinero, casi olvidado, se vio obligado a aceptar un puesto como bibliotecario del conde Joseph Waldstein, un joven noble (y masón) que vivía en Bohemia, para él esto fue una humillación, pero se aseguró de que su legado fuera recordado escribiendo una autobiografía, más tarde rebautizada como “Histoire de Ma Vie”. Hoy en día, el libro es muy reconocido por su retrato de la sociedad de la Ilustración en la Europa continental.

Ver además

Galería de bibliotecarios famosos

El veneciano Giacomo Casanova, conocido por sus artes amatorias y de seducción, pasó sus últimos años en Bohemia empleado como bibliotecario  por el conde de Waldstein, y se dice que gracias a lo que se aburría ejerciendo este oficio, empezó a redactar sus extensas memorias “La Historia de mi vida”. En donde en 1787 con 60 años escribe escribe al conde de Waldstein una la carta para aceptar el cargo de bibliotecario en Duchcov, en las montañas de Bohemia, en la actual República Checa. el la que así se expresa:

 “Miradme, he recorrido los países del mundo, las cárceles del mundo, los lechos, los jardines, los mares, los conventos… Fui abad entre los muros de Roma y era hermoso ser soldado en las noches ardientes de Corfú. A veces he tocado un poco el violín, y vos sabéis, señor, cómo tiembla Venecia con la música y arden las islas y las cúpulas… Escuchadme, señor, de Madrid a Moscú he viajado en vano, me persiguen los lobos del Santo Oficio, llevo un huracán de lenguas detrás de mi persona, de lenguas venenosas. Y yo sólo deseo salvar mi claridad, sonreír a la luz de cada nuevo día, mostrar mi firme horror a todo lo que muere. Señor, aquí me quedo, en vuestra biblioteca. Traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces, sueño con los serrallos azules de Estambul”.

 

Giacomo Casanova (Venecia, 1725-Dux, actual Duchcov, Bohemia, 1798)

 

En el año 1785, la biblioteca de la familia Waldstein ya superaba los 40.000 títulos. Pero Casanova -como bibliotecario- hizo poco o nada para clasificar o catalogar los polvorientos volúmenes. Leía mucho, sin duda, pero pasaba la mayor parte de su tiempo en Bohemia escribiendo cartas a su reducido grupo de amigos y filosofando. Mientras estaba en Bohemia, con la esperanza de ganar fama como escritor y recuperar su fortuna, Casanova escribió lo que se considera la primera novela de ciencia ficción de la historia, también tradujo al italiano la Ilíada y la Odisea de Homero, y escribió un tratado matemático sobre la cuadratura del cubo. Como anécdota dicen que el ayudante del Conde Waldstein, arrancó un retrato de Casanova de uno de sus libros de la biblioteca y lo usó como papel higiénico.

Gracias a su “Histoire de Ma Vie”, se convirtió en un gran cronista de la historia social de la “Era de la Razón”, aunque sería recordado -de hecho, inmortalizado- por su furiosa libido. Casanova murió en junio de 1798. Sus últimas palabras fueron: “Gran Dios y todos los testigos de mi muerte: Viví como filósofo y morí como cristiano”.

 

Ver además

Galería de bibliotecarios famosos