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¿Sci-hub es bueno o malo para la comunicación científica?

 

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Ilustración para vrij Nederland sobre Alexandra Elbakyan, fundadora de Sci-Hub

Researcher to Reader (R2R) Debate: Is Sci-Hub Good or Bad for Scholarly Communication? The Scholary Kitchen
By RICK ANDERSON – APR 16, 2019

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Alexandra Elbakyan, fundadora de Sci-Hub, puso a disposición de todo el mundo cerca de 50 millones de artículos y artículos académicos científicos (como reacción al alto coste de los artículos de investigación que se encuentran detrás de las barreras de pago). ¿Una Robin Hood para la ciencia…?

En una sesión plenaria de la Conferencia 2019 de Researcher to Reader (R2R) fue un debate sobre la propuesta “Sci-Hub está haciendo más bien que mal a la comunicación académica.” de Daniel Himmelstein, becario postdoctoral en genómica de la Universidad de Pensilvania, que se pronunció a favor. En su contra estaba Justin Spence, socio y cofundador de PSI Ltd., y del Registro de la Propiedad Intelectual. (El vídeo del debate puede verse aquí.)

Al principio del programa, se encuestó a la  audiencia al respecto. De los 100 asistentes que votaron, 60 se opusieron y 40 estuvieron a favor. A continuación, cada orador comenzó con una declaración de diez minutos, tras la cual cada uno ofreció una respuesta de tres minutos. Luego hubo un período de discusión con la audiencia, y luego se repitió la encuesta. La segunda encuesta encontró que 55 estaban en contra y 45 a favor. Aunque el veredicto general fue anti-Sci-Hub, por tan sólo cinco votos Daniel fue declarado ganador del debate.

Las declaraciones de apertura y las respuestas de Daniel y Justin se reproducen aquí. Para más información, consulte la sección de comentarios.

 

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Efectos potenciales de Sci-Hub sobre la publicación académica

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Potential Effects of Sci-Hub on Academic Publishing. ZME Science June 24th, 2016 at 10:33 pm by Joshua Pearce

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La industria editorial académica está experimentando un cambio radical. El modelo estándar con el que la mayoría de los investigadores están familiarizados se representa en la Fig. 1. Los científicos escriben artículos y los envían libremente a un puñado de editoriales establecidas, que luego se encargan de que otros científicos revisen el trabajo por pares. Si el trabajo es bueno, entonces publicado, pero sólo es accesible para los suscriptores a esas revistas. La mayoría de las grandes universidades tienen bibliotecas que pagan las suscripciones a los editores para que los científicos puedan leer el trabajo de los demás. La ciencia avanza y este modelo funcionó razonablemente bien durante más de 100 años.

 

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Fig. 1. Modelo tradicional de publicación académica

 

Pero, el modelo estándar tiene algunos problemas, que se han hecho más evidentes con la creación de Internet. En primer lugar, es intuitivamente obvio que el progreso de la ciencia se sirve mejor si todos tienen acceso a la literatura académica. Sin embargo, algunas bibliotecas no pueden permitirse tener todas las suscripciones. La falta de acceso a la literatura era (y sigue siendo) un problema particular en el mundo en desarrollo, donde la investigación está crónicamente subfinanciada. El mismo problema es común a la mayoría de las universidades, excepto en las más ricas.

Los científicos resolvían en parte este problema enviándose rutinariamente solicitudes de preprints. Esto era pintoresco y los profesores mayores seguro que lo recuerdan con cariño, pero era claramente ineficiente. Este procedimiento fue acelerado por Internet a través de solicitudes de preprints mediante correo electrónico y, más recientemente, por el hashtag #icanhazpdf en el sitio web anónimo de Twitter, Reddit/r/scholar,, y una vibrante comunidad académica que compartía documentos de pago en las redes peer-to-peer.

La contracción del mercado editorial académico en un puñado de poderosos editores con una mentalidad corporativa creciente que exigía mayores beneficios elevó los precios de las suscripciones a las revistas, lo que provocó que más bibliotecas las perdieran (por ejemplo, incluso se cuestionó a Harvard). Esto perjudicó a la ciencia, ya que engrosó las filas de los investigadores intelectualmente privados de derechos y la avalancha de solicitudes de preprints se convirtió en algo irritante. Al mismo tiempo, dos desarrollos tecnológicos desafiaron a algunos de los editores de valor que se veían añadidos al trabajo académico. En primer lugar, la autoedición y el software libre de composición tipográfica (por ejemplo, Libre Office o LaTeX) permitieron a los científicos crear sus propios diseños y archivos pdf de aspecto profesional. En segundo lugar, la proliferación de servidores de Internet de código abierto baratos basados en Linux hizo posible publicar estos pdfs en Internet a un coste marginal esencialmente nulo.

 

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Figura 2. Modelo de publicación de pago por acceso. Crédito: Joshua Pearce

 

La frustración con el modelo estándar y estos desarrollos tecnológicos dieron lugar a un movimiento de acceso abierto. Actualmente hay muchos editores de acceso abierto, que tienden a seguir un modelo de pago por publicar, como se muestra en la Fig. 2.

Los académicos escriben artículos y los envían a los editores junto con una tarifa de procesamiento de artículos que generalmente oscila entre 500 y 2.500 dólares por artículo. Al igual que con el modelo anterior, otros académicos voluntarios revisan los documentos, sin embargo, si son aceptados, se publican libremente para que todos puedan leerlos en Internet.

Como el costo inicial de la publicación digital es minúsculo, muchas de las nuevas editoriales de acceso abierto, junto con más de diez mil revistas de acceso abierto, han proliferado a menudo sin pagar derechos de publicación. Además, todos los principales editores ofrecen ahora modelos mixtos (por ejemplo, los investigadores pueden optar por hacer que su trabajo sea de libre acceso a cambio de una cuota o publicar gratuitamente bajo el modelo estándar).

Al mismo tiempo, los científicos han comenzado a publicar de forma agresiva preprints libremente en Internet. En algunos casos esto es exigido por los financiadores científicos (por ejemplo, los NIH), en otros casos los académicos simplemente han perseguido más citas en sitios como ResearchGate o Academia.edu. Además, todas las disciplinas académicas, como la comunidad física, han adoptado el intercambio de preprints de acceso abierto (por ejemplo, en arXiv o en sus propios repositorios institucionales).

Muchos académicos no tienen los fondos para pagar altas tarifas de procesamiento de artículos o se han sentido frustrados por la falta de apertura en la literatura científica. Para estos académicos, ahora hay disponible un tercer modelo encarnado por Sci-Hub.

Sci-Hub automatiza el proceso de solicitudes del pasado. Los académicos pueden publicar en cualquier revista utilizando el modelo 1 y luego para obtener acceso abierto a cualquier trabajo científico simplemente ir a la página web de Sci-Hub, escribir el nombre del artículo que desean, y lo descarga de manera “alegal” gratuitamente.

Sci-Hub hace esto primero buscando en un repositorio público hermano de artículos de investigación científica llamado Libgen. Si el artículo no está allí, Sci-Hub utiliza las credenciales de forma anónima para obtener acceso autorizado a varias colecciones de paywalled. Sci-Hub entonces entrega un pdf del artículo de la revista al solicitante original y deposita una copia en Libgen para usos futuros también (más de 47 millones en el momento de escribir este artículo).

Este tercer modelo nuevo se muestra en la Fig. 3. De la Fig. 3 se desprende claramente que no hay dinero que cambie de manos para que los científicos puedan acceder a los documentos que escriben y, por lo tanto, este modelo representa una grave amenaza comercial para los editores que utilizan cualquiera de los modelos anteriores. Los bibliotecarios universitarios se encuentran atrapados en el medio.

 

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Figura 3. Modelo Sci-Hub. Crédito: Joshua Pearce

 

El modelo 1 es el más amenazado y esto explica por qué Elsevier, el mayor editor científico, demandó a Sci-Hub y tuvo éxito en obtener una orden judicial contra el sitio original de Sci-Hub.

Algunos autores han señalado que esta demanda puede haber sido desacertada ya que publicitó lo que de otra manera era un sitio web relativamente desconocido. Sin embargo, es posible que la demanda sólo haya tenido un efecto en el momento, pero no en sus efectos generales a largo plazo. Poco después de la orden judicial, se creó un nuevo sitio de Sci-Hub (fuera de la jurisdicción legal de los Estados Unidos) para continuar el mismo trabajo.

Parece claro que incluso si los editores se agrupan e invierten enormes recursos económicos y legales para cerrar cada uno de estos sitios piratas, los grupos de libertad en Internet con recursos sustanciales y desconocidos (representados en la Fig. 3 como Anónimos) sólo difundirían más la literatura científica libremente en sitios espejo. Por lo tanto, se puede suponer que es poco probable que el sistema legal actual detenga a Sci-Hub o a sus descendientes.

Por lo tanto, se trata de Sci-Hub y los modelos de publicación de tipo 3 tendrán un efecto sobre los editores académicos que utilicen los otros dos modelos. El efecto más probable será la continua erosión de las bibliotecas institucionales que quieran (o puedan) pagar fondos sustanciales a los editores científicos (por ejemplo, más de un millón de dólares por las suscripciones a Elsevier) para acceder a sus depósitos de literatura científica.

 Suponiendo que los costes de los editores que prestan sus servicios actuales sean aproximadamente fijos, esto dará lugar a un aumento del coste de los repositorios, lo que dará lugar a un circuito de retroalimentación positiva. Este efecto obligará a más bibliotecas a abandonar las suscripciones, por lo que este efecto se denomina a veces “espiral de muerte”. Los editores académicos pueden frenar la espiral de la muerte cobrando menos por el acceso a sus repositorios históricos. Sin embargo, este enfoque tiene consecuencias negativas evidentes, ya que reducirá los márgenes y los beneficios para sus accionistas. Además, aunque las revistas impresas están en circuito de un largo declive, parece claro que el efecto Sci-Hub hará que los fondos disponibles para la compra física sean demasiado bajos para ser sostenibles. Para los académicos más antiguos esto puede evocar terror, pero para los más jóvenes que nunca han accedido a la literatura de ninguna otra manera que no sea a través de una página web o un pdf, esto no será una pérdida notable.

Los editores académicos que actualmente utilizan el segundo modelo de pago por publicar tampoco estarán inmunes a los efectos de Sci-Hub. El principal beneficio de pagar por una publicación de acceso abierto es que existe una evidencia bastante sólida de que el acceso abierto implica tasas de citación más altas. Esto no es demasiado sorprendente, ya que los académicos necesitan ser capaces de poder leer un documento para poder citarlo. Las citas tienen un valor enorme para los académicos, ya que a menudo son importantes para la contratación, la promoción y la permanencia en el cargo. Sin embargo, Sci-Hub esencialmente convierte todas las publicaciones de tipo 1 en publicaciones de acceso abierto sin cargo de procesamiento de artículos. ¿Que valor valor implica pagar por publicar en acceso abierto cuando Sci-Hub lo proporciona gratis?.

Los autores científicos pueden estar dispuestos a pagar por la corrección de textos y otros servicios auxiliares de valor añadido, pero se espera que los investigadores dispuestos a pagar varios miles de dólares por el simple acceso abierto disminuyan. Por lo tanto, también parece probable que haya una presión a la baja sobre los precios en el modelo de pago por publicación. Los efectos serán los mismos que con las editoriales de tipo 1, una carrera hacia el fondo de los costes marginales.

“Sci-Hub debilitará todos los modelos convencionales de negocio editorial” Aunque es probable que se produzcan cambios importantes en la industria editorial académica, no todo está perdido. La revista ideal desde el punto de vista académico es aquella que tiene un alto factor de impacto, una revisión rápida, proporciona un acceso abierto al contenido de forma continua y proporciona servicios auxiliares rápidos y de alta calidad (por ejemplo, composición tipográfica, corrección de textos, traducción, edición de vídeo, etc.).

Las editoriales académicas todavía tienen un activo importante en sus revistas de alto factor de impacto de marca. Los nuevos competidores que siguen cualquier modelo de negocio tienen importantes barreras de entrada que superar para generar una nueva revista de alto factor de impacto.

Los investigadores continuarán queriendo publicar en las revistas de alto factor de impacto por el valor del prestigio. Los investigadores también quieren que sus resultados se publiquen lo más rápidamente posible, especialmente en los campos competitivos de rápida evolución. Es probable que estén dispuestos a pagar por esta velocidad.

Como tal vez un reflejo del futuro, algunas revistas ya están cobrando una tarifa de procesamiento de artículos relativamente baja (del orden de ~100 dólares) por adelantado antes de que un artículo sea enviado para su revisión. Esto parece ser un buen modelo en el clima académico actual para los editores, ya que el coste es pequeño en relación con la mayoría de las ayudas y contratos de investigación. También puede ser posible que los investigadores paguen cada vez más por una revisión más rápida. Esto tiene riesgos obvios, pero asegura parte de los fondos para la industria editorial académica. Además, los editores académicos pueden buscar nuevas fuentes de ingresos, como anuncios y datos.

El sitio academia.edu proporciona algunas ideas sobre cómo podrían funcionar estos modelos. Han demostrado que para un acceso fácil y rápido a la literatura, los académicos están dispuestos a mirar anuncios dirigidos (por ejemplo, anuncios para puestos académicos). Además, como los editores tendrían acceso exclusivo a los datos generados por sus lectores, pueden proporcionar información valiosa a la industria (por ejemplo, sobre qué temas de ingeniería están de moda). En este caso, la información sobre los usuarios se convierte en “producto”, mientras que el producto anterior (documentos) se regala gratuitamente. Al final, la única posibilidad de los editores contra Sci-Hub es regalar artículos gratuitos a través del acceso abierto y pasar a nuevos modelos de negocio.

Incluso con nuevos métodos para mantener los ingresos de los editores académicos, Sci-Hub debilitará todos los modelos convencionales de negocio editorial. Esto presenta el riesgo de que la publicación académica se pierda al hacerla más accesible, lo que, según todo el mundo, sería una pérdida neta para la humanidad. Para proporcionar un respaldo en caso de fracaso de la industria editorial académica masiva, las editoriales sin fines de lucro en los sectores de la educación y el gobierno podrían llenar el vacío.

Las universidades ya tienen a su cargo el trabajo más cualificado para la publicación de revistas académicas: la redacción y la revisión por pares de los artículos. Como se señaló anteriormente, los recientes avances en el software de código abierto hacen que la configuración tipográfica, la publicación digital y los repositorios de Internet sean relativamente baratos y fáciles de configurar y mantener.

Muchas universidades ya mantienen algún tipo de repositorio de acceso abierto para la publicación de tesis de posgrado, expandiéndolo a la publicación de revistas de pleno derecho con el software Open Journal System (OJS) de  Public Knowledge Project, que ya mantiene más de 8.000 revistas. Además, las universidades podrían utilizar sus propias e importantes marcas para dar prestigio a las nuevas revistas. Por ejemplo, el MIT está experimentando con PubPub.

Del mismo modo, los financiadores científicos gubernamentales ya prestan todos los servicios de una editorial académica para permitir la revisión por pares de las solicitudes de subvención y la publicación de los resultados de la investigación financiada con informes. Los financiadores de la ciencia como el DOD, NIH, NSF, DOE, NASA y USDA pueden apoyar a las revistas de acceso abierto revisadas por pares para los científicos que financian en sus subdisciplinas. La División de Física de la Fundación Nacional de Ciencias, por ejemplo, ofrece el NSF Journal of Physics, que podría dividirse por subdivisión/subdisciplina.

Para aprovechar plenamente las eficiencias posibles de este proceso, los financiadores deberán cumplir dos nuevos requisitos. Las solicitudes de subvención podrían empezar a tomar la forma de una introducción y métodos para un artículo de revista y luego, en lugar de informar sería obligatorio para una publicación de subvención en la revista de acceso abierto del gobierno. Los artículos se someterán a la misma revisión por pares que se hace actualmente en cualquier revista convencional. Los editores también provendrían de la comunidad científica y la revista podría ser administrada por los gerentes de proyectos existentes.

Debería ser obvio que si todos los métodos que aquí se ofrecen para que las editoriales académicas se encaminan a mantener sus ingresos reducirán la demanda de Sci-Hub. La publicación gratuita y de acceso abierto a gran escala, ya sea por parte de editores convencionales, universidades o financiadores gubernamentales, eliminará la necesidad de Sci-Hub.

Al final, la literatura científica se pondrá gratuitamente a disposición de todos y la importancia de Sci-Hub y la de su descendiente será irrelevante. Esto supondrá un enorme beneficio neto para la sociedad y acelerará el progreso científico. Para que las editoriales académicas sigan siendo relevantes y eviten el mismo destino que el propio Sci-Hub, deben cambiar rápidamente a nuevos modelos de negocio y continuar innovando para satisfacer las necesidades de los académicos de forma creativa.

 

 

Observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales 2018

 

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Observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales 2018” . Madrid: Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos y GfK, 2019

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El estudio ha incorporado por quinto año consecutivo datos acerca de la incidencia de la piratería en las series de televisión y en las retransmisiones de partidos de fútbolademás de las fuentes de ingresos de las páginas web que ofrecen los contenidos pirateados, y ha segmentado por primera vez los accesos ilícitos a contenidos de prensa y partituras.

La piratería cae otro 3 %. En España cada vez se accede a menos contenidos ilícitos, aunque la piratería continúa en niveles elevados. En 2018 el número de los contenidos ilícitos a los que se accedió fue de 4.348 millones, lo que representa una disminución del 3 % respecto a 2017, y una disminución acumulada del 12 % respecto a 2015. El valor de dichos contenidos es de 23.918 millones de euros y el perjuicio para el sector alcanzó los 1.923 millones. Las arcas Públicas dejaron de percibir 638 millones de euros y se podrían haber creado 131.262 puestos de trabajo directos e indirectos. Estos son algunos de los principales datos que recoge el Observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales 2018, elaborado por la consultora independiente GfK y presentado hoy por La Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos.

Los porcentajes de individuos que realizan accesos ilícitos según tipo de contenido son: música (29 %), películas (32 %), videojuegos (12 %), libros (24 %), series (29 %), fútbol (11 %), prensa (10%) y partituras (2%).

Los millones de euros de lucro cesante causado por la piratería se desglosan del siguiente modo por industrias: Música 536M€, Películas 471M€, Series 167M€, Libros 215M€, Videojuegos 265M€, Fútbol 269M€, Prensa 247M€ y Partituras 18M€:

Más del 50 % de los consumidores que acceden a contenidos ilegales dicen “no saber distinguir entre las plataformas legales y las que no lo son”.

Además, entre los motivos expuestos destacan la “rapidez y sencillez de acceso” (51 %, frente al 43 % del año anterior) y la “ausencia de consecuencias legales” (31 % vs 25 %), los dos argumentos que más han crecido porcentualmente en el último año. También aumenta la motivación “no pago por un contenido que posiblemente luego no me guste” (43 % vs 41 %).

También aumenta el peso de las justificaciones “porque me urge acceder a la novedad y no quiero o no puedo esperar a que esté disponible legalmente” y “no estoy haciendo daño a nadie”, que este año llegan hasta el 28 % en ambos casos.

El 70 % de los usuarios que contratan internet tiene en cuenta principalmente que la velocidad de la conexión le permita acceder a contenidos con mayor rapidez, lo que supone dos puntos porcentuales más que en 2017. También ha aumentado el porcentaje de usuarios que valora especialmente la oferta concentrada (packs de ADSL o fibra más contenidos) a la hora de elegir a la compañía con la que contratar internet, que supone ya el 58 % (desde el 56 % de 2017 y el 51 % en 2016).

El Tribunal Superior de París ordena a los proveedores de servicios de Internet en Francia bloquear Sci-Hub y LibGen

 

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Alexandra Elbakyan creadora de SciHub

 

Más sobre Sci-Hub

Sci-Hub y LibGen han sido finalmente bloqueados por el TGI de París a petición de Elsevier y Springer Nature. Bouygues, Free, Orange y SFR deben impedir el acceso a estos sitios durante un año.

 

Los editores consideran que Sci-Hub.tw da acceso a más de 70 millones de artículos científicos (85% de la producción mundial), y que se realizan unas 700.000 descargas diarias. LibGen.io se calcula que da acceso a 25 millones de documentos. Por lo que no es sorprendente que Sci-Hub y LibGen hayan sido blanco de los editores científicos durante años. Dos gigantes del sector, Elsevier (3.800 revistas y 37.000 libros) y Springer Nature (300.000 artículos, 3.000 revistas, 13.000 libros) han demandado y finalmente conseguido el bloqueo en Francia de estos dos sitios, además de varios de sus “mirrors”.

Este sitio Sci-Hub fue creado por Alexandra Elbakyan, llamada la “Robin Hood de la Ciencia”, más que molesta por tener que pagar sumas consideradas desproporcionadas para acceder a artículos científicos. En el portal se pueden encontrar las dos terceras partes de toda la información científica publicada completamente gratis, accesible a través de un motor de búsqueda más que eficiente. hasta tal punto que las descargas desde la web pirata de artículos de revistas Sci-Hub se triplicaron en 2017. Pero las descargas no sólo se están haciendo desde los países cuyos centros de investigación no pueden pagar las suscripciones, también desde países cuyas universidades disponen de suscripción a esas revistas, sobre todo por la facilidad de acceso frente a la a veces compleja usabilidad de los portales de los editores.

Hace unos meses Bahnhof, un proveedor de servicios de Internet de Suecia (ISP)  acudió a los tribunales para resistirse a la orden de bloquear el acceso a Sci-Hub en requerimiento por parte del gigante de la publicación científica Elsevier.  Ahora el Tribunal Superior de París ha ordenado a varios de los mayores proveedores de servicios de Internet (ISP) franceses que bloqueen el acceso a las bibliotecas piratas LibGen y Sci-Hub. En su decisión, el tribunal francés dictaminó que los dos sitios “se declaran claramente plataformas piratas que rechazan el principio de los derechos de autor y pasan por alto los portales de acceso de suscripción de los editores”.

La decisión es un revés para los sitios que han estado bajo una presión creciente, sin embargo, la fundadora de Sci-Hub, Alexandra Elbakyan, cree que los investigadores decididos son lo suficientemente inteligentes como para encontrar una ruta alternativa a su sitio. 

 

Bibliotecas en la sombra: acceso al conocimiento en la educación superior global.

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Karaganis, J. ( 2018). [e-Book] Shadow Libraries: Access to Knowledge in Global Higher Education. Cambridge, Massachusetts, The MIT Press, 2018.

 

The IDRC Digital Library Canadá

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Shadow Libraries analiza cómo los estudiantes obtienen los materiales que necesitan. Mapea la práctica omnipresente de la fotocopia y lo que es, en muchas situaciones los casos más marginales de compra de libros, visitas a bibliotecas y descargas de fuentes no autorizadas. Examina las redes informales que surgen en muchos contextos para compartir materiales, desde redes de estudiantes cara a cara hasta grupos de Facebook, y cómo se desarrollaron los procesos que condujeron a la consolidación de algunos de esos esfuerzos en un proceso más organizado “las bibliotecas en la sombra”. Si Sci-Hub de Elbakyan es el más grande de estos esfuerzos hasta la fecha parte de su historia viene de la lucha personal por participar en la investigación científica y educativa global

 

En 2009, una estudiante rusa de neurociencias llamada Aleksandra Elbakyan comenzó su tesis sobre el escaneo biométrico en la Universidad de Kazajstán. Como muchos estudiantes y académicos fuera de las universidades de EE.UU. y Europa, Elbakyan tenía poco acceso a la investigación sobre su tema: su universidad no disponía de suscripciones a las bases de datos internacionales que contienen la mayoría de los artículos científicos del mundo. Como muchos investigadores en situación similar, confió en la posibilidad otros colegas le compartieran el material que necesitaba proporcionándole acceso.

Encontrar artículos en tales circunstancias era aleatorio y lento. En su mayor parte, Elbakyan los obtuvo a través de contactos personales o redes profesionales que le enviaron las solicitudes individuales de artículos con las copias. Las copias digitales no autorizadas de libros y artículos comenzaron a ser puestas en línea a principios de la década de 2000. En la mayoría de los casos, estas colecciones eran pequeñas colecciones personales de materiales escaneados, compartidos a través de listas de correo y cuentas de medios sociales. En un en pocos casos, estas colecciones se convirtieron en archivos más grandes.

La web LibGen (library Géneris), la biblioteca Hansi en español, y el archivo de teoría social Aaaaaarg (sí, como el grito pirata) fueron los primeros ejemplos. Juntos, estos métodos de recolección y compartimiento de materiales permitieron una lenta osmosis de la literatura académica de las universidades, estudiantes e investigadores más privilegiadas con las menos privilegiados. Elbakyan encontró una forma de acelerar el proceso.

En 2011, Elbakyan lanzó Sci-Hub, un servicio de búsqueda y descarga de artículos de revistas. Sci-Hub estaba conectado con LibGen, que para entonces había crecido hasta convertirse en un archivo académico, en su mayoría no autorizado, de más de medio millón de libros y artículos. La innovación de Elbakyan fue movilizar a los colegas de la universidad para que compartieran no artículos individuales, sino credenciales de “red privada virtual” para intranets de campus en las universidades occidentales, lo que permitió el acceso a las principales bases de datos de revistas.

El método era simple pero ingenioso. Si el artículo no se encontraba en LibGen, Sci-Hub buscaba en las principales bases de datos de revistas utilizando las credenciales adquiridas. Cuando el usuario descargaba la copia, Sci-Hub subía simultáneamente una copia a LibGen, asegurándose de que la siguiente solicitud del documento pudiera ser atendida a partir de la colección. En 2016, SciHub/LibGen había crecido hasta disponer de alrededor de cincuenta millones de artículos, que durante un período de seis meses en 2015-2016, llegó a tener más de 28 millones de descargas.

Como Sci-Hub eludió las barreras de pago en las que gran parte de la publicación científica se construyó el mundo, los principales editores estaban deseosos de cerrarlo. A finales de 2015, Elsevier, cuya base de datos de ScienceDirect fue una fuente importante para Sci-Hub, denunció en un tribunal de los EE.UU. al servicio, LibGen, y a Elbakyan personalmente. A principios de 2017, el resultado era aún inciertos: Sci-Hub se había visto obligado a cambiar de dominio dos veces y había desactivado su función de capacidad de búsqueda directa. Pero las plataformas Sci-Hub y LibGen fueron acogidos por servicios rusos que siguen estando relativamente fuera de los requerimientos de los EE.UU., los sitios dependen de otras partes de las Internet que no son más vulnerables a los registradores de nombres de dominio bajo presión legal, motores de búsqueda y proveedores de servicios de Internet en particular.

Sin embargo, como todos sabían, desde Elbakyan hasta Elsevier, la importancia de Sci-Hub no era su permanencia como servicio, si no  su condición de prueba de concepto. Su archivo central de cincuenta millones de artículos estaba disponible gratuitamente y sus funciones básicas de búsqueda y archivo se replicaban fácilmente. La propia Elbakyan estimó que el archivo completo se había copiado muchas veces, y que iba mucho más allá de la red de académicos y hackers rusos que formaron la comunidad central detrás de LibGen. Aunque Elbakyan no hizo ningún esfuerzo significativo para ocultar su identidad y podría ser arrestada por los cargos que se le imputaban de violación de los derechos de autor, la red más amplia de piratas que hay detrás de los demás servicios ha mantenido un perfil mucho más bajo.

Shadow Libraries explora esta reorganización del flujo de materiales educativos y de investigación a medida que pasan de los autores a los editores y bibliotecas, a los estudiantes e investigadores, y de las universidades comparativamente ricas a las más pobres. Examina la historia de las batallas políticas sobre el acceso a la educación en los países en desarrollo desde la Segunda Guerra Mundial, desde las políticas de bibliotecas y las subvenciones a los libros más recientemente, modelos de publicación “abiertos” que han surgido en el sector de la educación superior.

Si la historia de Elbakyan ha tenido la repercusión que ha tenido, es en parte porque lleva esta contradicción en el proyecto académico a un fuerte relieve: universalista en principio y desigual en la práctica. Shadow Libraries es una estudio de esa tensión en la era digital los estudiantes obtienen los materiales que necesitan. Mapea la práctica omnipresente de la fotocopia y lo que es, en muchos casos los casos más marginales de compra de libros, visitas a bibliotecas y descargas. de fuentes no autorizadas. Examina las redes informales que surgen en muchos contextos que comparten materiales, desde redes de estudiantes hasta grupos de Facebook, y por los procesos que condujeron a la consolidación de algunos de esos esfuerzos en un proceso más organizado que circulan fuera de línea y a veces en línea. Si Sci-Hub de Elbakyan es el más grande de estos esfuerzos hasta la fecha, el más característico es la lucha personal para participar en la investigación científica global. y educativas, y el recurso a una amplia gama de estrategias y programas ad hoc  cuando faltan medios formales y autorizados. Si la historia de Elbakyan ha golpeado un acorde, es en parte porque lleva esta contradicción en el proyecto académico a un un nivel superior: universalista en principio y desigual en la práctica. Shadow Libraries es una estudio de esa tensión en la era digital.

Flash Eurobarometer 469. Opiniones de los ciudadanos europeos en torno a los contenidos ilícitos en Internet

 

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“Flash Eurobarometer 469. Illegal content online” Bruxelles: Comisión Europea, 2018

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La Comisión Europea ha adoptado una serie de medidas específicas y horizontales para frenar la difusión de contenidos ilícitos en línea, entre las que se incluyen la incitación al odio, el material sobre abusos sexuales a menores, la incitación al terrorismo, las estafas a los consumidores y los contenidos que vulneran los derechos de propiedad intelectual.

El Flash Eurobarómetro 469 fue solicitado por la DG CONNECT y formaba parte de una estrategia más amplia de consulta y compromiso en apoyo de la evaluación de impacto sobre nuevas medidas para hacer frente a los contenidos ilícitos en línea. Para explorar la experiencia de los europeos con los contenidos ilícitos en línea y sus opiniones sobre el papel y la responsabilidad de las plataformas en línea, esta encuesta explora los siguientes aspectos:

– La utilización de diversos tipos de servicios de alojamiento en línea;

– Opiniones sobre la seguridad de Internet y la lucha contra los contenidos ilícitos en línea;

– Los tipos de contenidos ilícitos encontrados en línea, las medidas adoptadas en consecuencia y la satisfacción con la respuesta del servicio de alojamiento;

– Las experiencias de los demandados en cuanto al bloqueo ilícito de los contenidos legales, las razones aducidas para ello y las medidas adoptadas en consecuencia;

– Opiniones sobre las medidas que los servicios de alojamiento de Internet deben adoptar para hacer frente a los contenidos ilícitos en línea, incluida la eliminación de contenidos y el derecho de recurso.

El Eurobarómetro se llevó a cabo en junio de 2018 y se basó en una muestra representativa de puntos de vista de los 28 Estados miembros, con un total de 33,224 encuestados de la UE, residentes de diferentes grupos sociales y demográficos, de los cuales 30,266 son usuarios de algún tipo de servicio de alojamiento. en línea.

Cifras clave reportadas en el Flash Eurobarómetro:

  • El 65% de los encuestados no cree que Internet sea seguro para sus usuarios.
  • Una gran mayoría (90%) está de acuerdo en que es necesario establecer acuerdos para limitar la propagación de contenido ilegal en línea.
  • Una gran mayoría (85%) está de acuerdo en que la libertad de expresión debe estar protegida en línea.
  • El 44% está de acuerdo en que los servicios de alojamiento en línea son efectivos para combatir el contenido ilegal.
  • El 90% está de acuerdo en que los servicios de alojamiento en línea deben eliminar inmediatamente el contenido marcado como ilegal por el público o las autoridades policiales.
  • El 75% de los encuestados acepta que, cuando un servicio de alojamiento de Internet elimina el contenido cargado por un usuario, el usuario debe poder apelar la decisión.

 

La piratería digital ha experimentado en España por segundo año consecutivo un descenso en cifras absolutas

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Observatorio de piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales 2017. Madrid: GFK, abril 2018

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En España cada vez se accede a menos contenidos ilícitos, aunque la piratería continúa en niveles elevados. En 2017 el valor de los contenidos ilícitos a los que se accedió fue de 21.899 millones de euros, lo que representa una disminución del 6 % respecto a 2016, y una disminución acumulada del 9 % respecto a 2015

 

La piratería digital ha experimentado en España por segundo año consecutivo un descenso en cifras absolutas, aunque se mantiene el porcentaje de ciudadanos que acceden a contenidos pirateados. Así, en 2017 hubo 4.005 millones de accesos digitales ilegales a contenidos por valor de 21.899 millones de euros. Creció un 4,1 % el lucro cesante sufrido por el sector, que llegó a 1.857 millones.

La totalidad de los internautas conoce la existencia de plataformas de suscripción/oferta legal. Aumenta el número de individuos que acceden a música de forma legal y disminuye el consumo pirata. A pesar del aumento significativo  del consumo legal de películas, se mantiene la piratería. Los contenidos descargados son en su mayoría novedades en todas las industrias. En libros y música es donde se generan más accesos de contenidos ilícitos con una antigüedad de tres años en adelante. En cuanto al lucro cesante, es decir ¿Qué comprarías si no pudieras acceder gratuitamente al contenido?Compraría 8 contenidos legales si no pudiese piratearlos, que multiplicado por el precio medio auditado del mercado = 10€. Daría una cifra de 80 €, que sería el  valor del lucro cesante. Todo ello tiene repercusión en las arcas públicas y el empleo. Actualmente las industrias de los contenidos adheridas a la coalición emplean en España a 69.861 trabajadores directos, en un escenario sin piratería se generarían 20.375 empleos directos. Además se estima que empleo directo puede generar 5 indirectos, lo que supondría unos 122.250 puestos totales.

En cuanto a los libros, el 24 % de los internautas descargan libros en formato digital de plataformas ilegales, de modo que en 2017 se contabilizan 419 millones de accesos ilegales a libros en internet, con un valor de mercado de 3.609 millones de euros. Más del 41 % de los accesos se materializaron en contenidos con menos de un año de antigüedad.

Algunos datos:

  • El 15% de los consumidores piratas reconocen tener grandes dificultades para diferenciar las páginas legales de las que no lo son
  • Uno de los motivos que más incrementa hasta llegar al 25% es que los consumidores piratas acceden a contenidos ilícitos porque no hay consecuencias legales y todo el mundo lo hace.
  • Los principales motivos para acceder a contenidos ilícitos de fútbol son: los futbolistas ganan ya mucho dinero (73%) y el coste de acceder al fútbol a través de otros sistemas (60%).
  • 8 de cada 10 internautas utilizan buscadores para acceder a contenidos ilícitos, el 99% de ellos utilizan Google.
  • El 24% de los internautas descargan libros en formato digital de Plataformas ilegales.
  • La mayoría de los portales de contenidos ilícitos tienen publicidad. Un 8% de los piratas han tenido que pagar por el acceso a contenidos ilícitos
  • Los consumidores piratas de libros son los más dispuestos a pagar para evitar la publicidad. Por el contrario, los consumidores piratas de música y fútbol son los menos dispuestos a pagar por el consumo de contenidos para evitar la publicidad.
  • Los internautas consideran que las medidas más efectivas contra la piratería son el bloqueo de webs con contenidos ilícitos y sanciones a los proveedores de internet. Por el contrario, la medida menos efectiva es la restricción del uso de internet a quién accede a contenidos ilícitos.
  • El 16% de los internautas ha visto fútbol a través de canales ilegales