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El alcance de las bibliotecas en comunidades vulnerables. Programas de extensión bibliotecaria para personas desfavorecidas

Community members of different ages and abilities engaging in learning and support activities in a library.
Volunteers assist diverse community members in a welcoming library space offering various support services.

WebJunction. (22 de mayo de 2026). Beyond the Branch: Lessons from Taking Library Outreach to Underserved Communities. OCLC WebJunction https://www.webjunction.org/news/webjunction/beyond-the-branch.html

Se presenta la experiencia de Arapahoe Libraries, en el estado de Colorado (EE. UU.), que ha desarrollado un programa de extensión bibliotecaria dirigido a comunidades hispanohablantes que, en muchos casos, nunca habían utilizado una biblioteca pública, ni en Estados Unidos ni en sus países de origen. La iniciativa parte de una idea fundamental: para reducir las barreras de acceso no basta con esperar a que las personas acudan a la biblioteca, sino que es necesario que la biblioteca salga al encuentro de la comunidad allí donde vive, trabaja y se reúne.

Uno de los aspectos más destacados del programa es la importancia de establecer relaciones de confianza antes de ofrecer servicios. Los bibliotecarios participan en eventos comunitarios, visitan escuelas, iglesias, mercados y organizaciones locales, colaboran con líderes comunitarios y mantienen una presencia continuada en los espacios frecuentados por la población hispanohablante. Este enfoque demuestra que la confianza no se construye mediante campañas puntuales, sino a través de una presencia constante y del compromiso con las necesidades reales de la comunidad.

El artículo subraya también la necesidad de adoptar una perspectiva de competencia cultural. El personal bibliotecario adapta tanto la comunicación como los servicios a las características lingüísticas y culturales de las personas a las que se dirige. Esto implica ofrecer información en español, comprender las circunstancias de las familias inmigrantes y evitar asumir que todos los usuarios conocen el funcionamiento de una biblioteca pública. Para muchas personas, obtener el carné de la biblioteca, acceder a recursos digitales o participar en actividades culturales constituye una experiencia completamente nueva.

Otro aprendizaje relevante consiste en la importancia de establecer alianzas con organizaciones locales. Las bibliotecas trabajan conjuntamente con escuelas, centros comunitarios, asociaciones sin ánimo de lucro y otras instituciones que ya cuentan con la confianza de la población destinataria. Estas colaboraciones permiten ampliar el alcance de los servicios bibliotecarios y responder de forma más eficaz a necesidades relacionadas con la alfabetización, el aprendizaje del inglés, la inclusión digital y el acceso a la información.

La experiencia demuestra asimismo que el éxito de las actividades de extensión no debe medirse únicamente por el número de nuevos carnés emitidos o por las estadísticas de asistencia. Los indicadores más valiosos son el fortalecimiento de las relaciones con la comunidad, el aumento de la confianza en la institución y la percepción de la biblioteca como un espacio acogedor e inclusivo. Estos resultados requieren tiempo, continuidad y una evaluación basada tanto en datos cuantitativos como en testimonios y experiencias de los propios participantes.

En conjunto, el artículo defiende un modelo de biblioteca comunitaria y proactiva, en el que la extensión bibliotecaria deja de ser una actividad complementaria para convertirse en un componente esencial del servicio público. La experiencia de Arapahoe Libraries muestra que acercar la biblioteca a las personas tradicionalmente alejadas de ella contribuye a reducir desigualdades, fomentar la inclusión social y reforzar el papel de las bibliotecas como instituciones comprometidas con el bienestar y la cohesión de sus comunidades.

Consejos para los programas de extensión bibliotecaria

  • Acércate a las personas allí donde están. Considera realizar las actividades fuera de la biblioteca. Elementos sencillos como pompas de jabón o música ayudan a atraer la atención y generan un ambiente dinámico.
  • Los folletos impresos son útiles, pero las conversaciones cara a cara funcionan mucho mejor. Utiliza un lenguaje sencillo, cercano y fácil de comprender.
  • Siempre que sea posible, prepara los materiales informativos en la lengua principal de la comunidad. Si son bilingües, todavía mejor.
  • Ten en cuenta factores como el tiempo, el calendario escolar, los días festivos y la hora del día al programar las actividades.
  • La extensión bibliotecaria no debe recaer en una sola persona. Implica al resto del personal de la biblioteca, especialmente a quienes ya mantienen relaciones con la comunidad por otros motivos.
  • Pregunta a los propios miembros de la comunidad qué tipo de obsequios o incentivos les resultarían realmente útiles. Su opinión es importante.
  • Generar confianza requiere tiempo. Hay que ser realista respecto al periodo necesario para establecer vínculos con la comunidad. En el caso de Quiroz y Gallegos, hicieron falta más de un año de promoción y de presencia constante en actividades comunitarias para construir relaciones sólidas.
  • Si el presupuesto interno es limitado, busca apoyo en empresas locales, organizaciones comunitarias, asociaciones de Amigos de la Biblioteca o personas voluntarias.
  • Colabora con líderes comunitarios de confianza. Ellos pueden ayudar a difundir las actividades y animar a la participación.
  • Da visibilidad a los recursos gratuitos que ofrece la biblioteca, como los puntos de acceso wifi portátiles, los ordenadores portátiles y otros servicios tecnológicos. Para muchas familias, la biblioteca todavía no forma parte de su vida cotidiana, por lo que es fundamental explicar con claridad qué servicios ofrece y cómo pueden beneficiarles.
  • Solicita siempre la opinión de los participantes y mantén una actitud abierta al cambio. Escuchar a la comunidad y adaptar las estrategias en función de sus necesidades es uno de los factores clave para el éxito de cualquier programa de extensión bibliotecaria.

Más allá de los libros: cuatro ciudades que están reinventando la biblioteca pública como motor de vida urbana y comunidad

García i Rodríguez, Sergio. “Beyond Books and Shelves: Four Cities Reimagining the Public Library and Public Life.” CitiesToBe, mayo de 2026. https://citiestobe.com/beyond-books-and-shelves-four-cities-reimagining-the-public-library-and-public-life/

Las bibliotecas públicas están experimentando una transformación profunda que va mucho más allá de su función tradicional como depósitos de libros. A partir de un encuentro internacional sobre innovación urbana celebrado en Madrid, el texto plantea que la biblioteca contemporánea se ha convertido en un espacio cívico híbrido, donde confluyen la cultura, la educación, la inclusión social y la vida comunitaria.

Lejos de ser solo un lugar de lectura, la biblioteca emerge como un “tercer espacio” esencial para la cohesión urbana, un entorno gratuito, accesible y no comercial que permite la convivencia entre ciudadanos diversos.

El núcleo del artículo se articula a través de cuatro casos internacionales —Nueva York, Aarhus, Bogotá y Singapur— que ilustran diferentes formas de reinterpretar la biblioteca en función de sus contextos sociales, políticos y urbanos. En Nueva York, el sistema de bibliotecas mantiene un fuerte vínculo con el libro y la lectura, pero lo hace desde una perspectiva profundamente social: la biblioteca como red de seguridad cultural y espacio de confianza en una ciudad altamente desigual. En este modelo, el énfasis no está en la reinvención radical, sino en reforzar la función clásica del acceso a la lectura como derecho ciudadano.

El caso de Aarhus (Dinamarca) introduce una visión más experimental y arquitectónica, representada por bibliotecas concebidas como infraestructuras abiertas, flexibles y participativas. En este modelo, el edificio mismo se convierte en un dispositivo democrático: espacios abiertos, zonas sin programar y áreas polivalentes que invitan a la apropiación ciudadana. La biblioteca no dicta usos, sino que los posibilita, promoviendo la creatividad, la interacción social y la participación espontánea.

En Bogotá, el artículo muestra una realidad distinta, marcada por la desigualdad urbana y la necesidad de políticas inclusivas. Allí, las bibliotecas funcionan como herramientas de justicia social y cohesión territorial, integrando redes comunitarias y proyectos ciudadanos que van más allá del edificio físico. La biblioteca se expande hacia el barrio, convirtiéndose en un sistema distribuido que combina instituciones públicas y iniciativas locales, con un fuerte componente de participación ciudadana.

Singapur representa, por su parte, un modelo altamente planificado donde la biblioteca se concibe como parte de una estrategia nacional de innovación y aprendizaje continuo. En este contexto, las bibliotecas funcionan como centros de formación, alfabetización digital y adaptación a los cambios tecnológicos, integrándose en una visión de ciudad inteligente donde el conocimiento es un recurso estratégico.

A lo largo del artículo, se destaca que, aunque los modelos son distintos, todos comparten una idea central: la biblioteca ya no puede entenderse como una institución estática, sino como una infraestructura viva de la ciudad contemporánea. Su evolución refleja transformaciones más amplias en la forma en que las ciudades entienden el espacio público, la ciudadanía y el acceso al conocimiento. La biblioteca se convierte así en un laboratorio urbano donde se ensayan nuevas formas de convivencia, aprendizaje y participación democrática.

Se trata de una reflexión más amplia sobre el papel de las bibliotecas en el futuro de las ciudades. En un contexto de creciente polarización social y fragmentación del espacio público, estas instituciones aparecen como uno de los pocos lugares capaces de sostener encuentros significativos entre personas diversas. En este sentido, la biblioteca no solo se redefine a sí misma, sino que propone un modelo alternativo de ciudad: más abierta, inclusiva y orientada al bien común.

Apoyar el bienestar emocional en los programas bibliotecarios sin convertirse en terapeuta

Group of people having a supportive discussion in a library emotional wellness program
A diverse group engages in a heartfelt discussion at a public library’s emotional wellness program.

Brownley, Jessica (2026). Supporting Emotional Wellness in Library Programs (Without Being a Therapist). ALSC Blog, Association for Library Service to Children (American Library Association), 6 de mayo de 2026. Disponible en: ALSC Blog – American Library Association.

El artículo aborda una cuestión cada vez más relevante en el trabajo bibliotecario contemporáneo: el papel de las bibliotecas, especialmente las públicas e infantiles, como espacios que no solo ofrecen acceso a la información y actividades culturales, sino que también se han convertido en lugares donde afloran necesidades emocionales, sociales y psicológicas de niños, adolescentes y familias. En este nuevo contexto, muchos profesionales de bibliotecas se encuentran gestionando situaciones de ansiedad, frustración, tristeza o conflictos emocionales entre los usuarios, sin contar necesariamente con formación clínica o psicológica especializada.

La autora plantea que los bibliotecarios, aunque no sean terapeutas, sí pueden desempeñar un papel importante en la creación de entornos emocionalmente seguros y acogedores. La idea central del texto es que la biblioteca puede contribuir al bienestar emocional comunitario mediante prácticas cotidianas que favorezcan la escucha, la empatía, el respeto y la construcción de relaciones positivas, sin invadir ámbitos profesionales reservados a especialistas en salud mental. Esto implica reconocer que la labor bibliotecaria actual se sitúa cada vez más en la intersección entre educación, mediación social y acompañamiento humano.

Uno de los argumentos más importantes del artículo es la necesidad de entender claramente los límites profesionales. La autora advierte que apoyar emocionalmente a un niño o a una familia no significa asumir responsabilidades terapéuticas ni intentar resolver problemas psicológicos complejos. El papel del bibliotecario consiste más bien en generar espacios donde las personas se sientan escuchadas, respetadas y seguras. En situaciones difíciles, el profesional debe saber acompañar desde la empatía, pero también reconocer cuándo es necesario derivar la situación a trabajadores sociales, orientadores o profesionales sanitarios capacitados para intervenir de manera adecuada.

El texto ofrece estrategias concretas para incorporar este enfoque en la programación bibliotecaria. Entre ellas destaca el diseño de actividades que fomenten la expresión emocional y la autorregulación, como sesiones de lectura en voz alta centradas en emociones, actividades creativas relacionadas con la expresión de sentimientos, espacios tranquilos para reducir la sobreestimulación sensorial, dinámicas cooperativas o programas que promuevan habilidades socioemocionales como la empatía, la escucha activa y la resolución pacífica de conflictos. La biblioteca deja así de ser únicamente un espacio de préstamo o consulta para convertirse en un entorno que favorece el desarrollo integral de la persona.

Otro aspecto fundamental es la importancia de la observación y la sensibilidad profesional. La autora explica que los bibliotecarios trabajan con frecuencia con niños que llegan a las actividades con situaciones familiares complejas, estrés escolar, dificultades conductuales o necesidades emocionales que pueden manifestarse durante un taller o una actividad grupal. Frente a ello, se propone desarrollar una actitud basada en la paciencia, la flexibilidad y la capacidad de adaptar las dinámicas cuando un participante necesita más tiempo, contención o un trato diferenciado. No se trata de diagnosticar ni interpretar conductas, sino de responder de manera humana y respetuosa a las necesidades del momento.

También se insiste en la importancia de cuidar al propio personal bibliotecario. La creciente dimensión social y emocional del trabajo en bibliotecas ha incrementado lo que se conoce como trabajo emocional: el esfuerzo constante que realizan los profesionales al gestionar no solo información y servicios, sino también relaciones humanas complejas. Esta realidad puede generar desgaste, fatiga emocional e incluso agotamiento profesional si las instituciones no reconocen estas nuevas exigencias laborales. Por ello, la autora subraya la necesidad de establecer límites claros, fomentar el autocuidado y ofrecer formación específica para que el personal pueda gestionar estas situaciones sin asumir cargas que excedan sus competencias.

El texto refleja una transformación profunda del papel social de las bibliotecas en el siglo XXI. Las bibliotecas aparecen como infraestructuras comunitarias donde el acceso a la información convive con nuevas funciones relacionadas con la inclusión social, la educación emocional y el bienestar colectivo. El mensaje final es que los bibliotecarios no necesitan ser terapeutas para contribuir positivamente a la salud emocional de sus comunidades: basta con diseñar espacios seguros, ejercer una escucha empática, actuar con sensibilidad y comprender que, en muchos casos, una experiencia bibliotecaria respetuosa y acogedora puede convertirse en un importante factor de apoyo emocional para quienes la necesitan.

Las bibliotecas son un indicador fundamental del desarrollo democrático de una sociedad

Ram, N. 2026. Libraries Stand as One of the Indicators of Democratic Development. The Hindu, febrero de 2026. https://www.thehindu.com/news/cities/chennai/libraries-stand-as-one-of-the-indicators-of-democratic-development-says-n-ram/article70638589.ece

El artículo recoge la intervención de N. Ram, en el marco del Congreso de Bibliotecas celebrado en Chennai, donde defiende una idea central: las bibliotecas son un indicador fundamental del desarrollo democrático de una sociedad. Su argumento parte de que el acceso libre y equitativo a la información constituye una base imprescindible para la ciudadanía informada, la participación política y el ejercicio de derechos.

Ram subraya que las bibliotecas públicas representan espacios donde el conocimiento es accesible sin discriminación, lo que las convierte en instituciones profundamente democráticas. En contextos marcados por desigualdades sociales y económicas, su función es aún más relevante, ya que permiten reducir brechas de acceso a la educación y a la información. Esta idea conecta con la tradición india de considerar las bibliotecas como instrumentos de progreso social y cultural, especialmente en estados como Tamil Nadu, donde han tenido un papel destacado en la alfabetización y la inclusión.

El discurso también pone el foco en los desafíos contemporáneos, especialmente en la era digital. Frente a la proliferación de información, la desinformación y el ruido mediático, las bibliotecas se presentan como espacios de confianza y veracidad, donde el conocimiento es organizado, validado y accesible. En este sentido, no solo son depósitos de libros, sino centros activos de aprendizaje, pensamiento crítico y construcción de ciudadanía.

Asimismo, se destaca la necesidad de reforzar las políticas públicas de apoyo a las bibliotecas. Ram plantea que su desarrollo no debe considerarse un lujo cultural, sino una inversión estratégica en democracia. La existencia de redes sólidas de bibliotecas públicas refleja el compromiso de un Estado con la educación, la igualdad de oportunidades y la transparencia informativa. Esta visión se alinea con la idea de que las bibliotecas son infraestructuras esenciales para el desarrollo humano, comparables a otros servicios públicos básicos.

Otro aspecto relevante es la dimensión social de las bibliotecas como espacios comunitarios. Más allá del acceso a libros, funcionan como lugares de encuentro, diálogo y participación, donde se fomenta el intercambio de ideas y la cohesión social. En sociedades diversas y complejas, esta función adquiere un valor especial para fortalecer el tejido democrático y cultural.

Para finalizar el artículo sugiere que el futuro de las bibliotecas pasa por su adaptación a nuevos entornos tecnológicos y sociales, sin perder su esencia como garantes del acceso libre al conocimiento. En un mundo donde la información es poder, las bibliotecas siguen siendo uno de los pilares más sólidos para garantizar que ese poder esté distribuido de manera equitativa. En definitiva, la calidad y extensión de las bibliotecas de un país puede leerse como un reflejo directo de la madurez y vitalidad de su democracia.

Las bibliotecas universitarias aprovechan la experiencia de las librerías locales para crear colecciones centradas en la comunidad.

University Libraries leverage local bookstore expertise to build community-centered collections. University Libraries, University of Colorado Boulder. Publicado el 10 de febrero de 2026. Disponible en: https://libraries.colorado.edu/2026/02/10/university-libraries-leverage-local-bookstore-expertise-build-community-centered

Se presenta una iniciativa innovadora para hacer que las colecciones bibliotecarias sean más inclusivas y relevantes para las comunidades locales mediante alianzas con librerías independientes de la zona.

A partir de una visita a la Boulder Bookstore, la bibliotecaria Amanda Rybin Koob incorporó libros recomendados por personal experto de esa librería a la colección de la biblioteca universitaria, dando inicio a una colaboración más amplia con tres librerías independientes: Boulder Bookstore y dos librerías de Denver —Petals and Pages (propiedad de mujeres y especializada en literatura LGBTQ+ y poesía) y The Shop at MATTER (espacio de diseño, imprenta y librería propiedad de mujeres negras)—. Estas alianzas permiten que las bibliotecas accedan a títulos que podrían pasar desapercibidos mediante los métodos tradicionales de adquisición, como publicaciones locales, formatos especiales o libros de pequeñas editoriales, enriqueciendo así la colección con voces diversas.

La estrategia responde a una de las directrices estratégicas de las University Libraries: conectar a las personas con información de alta calidad y con expertos en la materia. Los libros adquiridos a través de estas colaboraciones han ayudado a identificar brechas en las prácticas de compra tradicionales y a incorporar títulos que resaltan experiencias de mujeres y de comunidades racializadas, con casi la mitad de las adquisiciones centradas en voces femeninas y una cuarta parte en identidades no blancas. Además de diversificar las colecciones, la iniciativa apoya la economía local y aprovecha la especialización de las librerías asociadas para descubrir obras que tal vez no se encuentren fácilmente a través de los proveedores habituales de libros académicos.

Más allá de la adquisición de títulos, el proyecto destaca el valor de la experiencia de navegación en persona en librerías independientes, que permite a los bibliotecarios encontrar libros únicos y relevantes para su comunidad. Por ejemplo, al visitar físicamente Boulder Bookstore, Koob descubrió títulos como Material wealth: mining the personal archive of Allen Ginsberg, que no conocía anteriormente pero consideró de interés para su comunidad académica. La colaboración con librerías locales, además de fortalecer las colecciones de la biblioteca, ofrece un modelo inspirador para que otras bibliotecas adapten sus estrategias de selección de materiales de manera reflexiva, centrada en la comunidad y en el apoyo a negocios locales.

Las bibliotecas son las personas: entrevista a Manuel Leal y a Pep Bruno

Las bibliotecas son las personas: entrevista a Manuel Leal y a Pep Bruno

Planeta Biblioteca 2026/02/25.

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Hoy hemos entrevistado Manuel Hernández Leal, bibliotecario de Villamayor en Salamanca y a Pep Bruno, cuentacuentos y socio fundador de la Asociación de Profesionales de la Narración oral  (AEDA). Manuel reivindica la biblioteca pública como espacio de transformación social y convivencia. Formado en la Universidad de Salamanca, dirige desde 2000 la Biblioteca Municipal de Villamayor con un enfoque basado en creatividad, participación y compromiso. Defiende la cooperación cultural transfronteriza con Portugal como vía de enriquecimiento mutuo. Destaca proyectos sociales como Coro Imperfecto o Migrantes, que refuerzan la inclusión y la cohesión comunitaria. Sitúa la narración oral en el centro de la vida bibliotecaria, como ejercicio de escucha e inteligencia emocional. Iniciativas como Des-Parejados ejemplifican su apuesta por experiencias culturales compartidas entre generaciones. Su nombramiento como Socio de Honor de AEDA reconoce una trayectoria dedicada a hacer de la biblioteca un lugar profundamente humano.

Cambios en las leyes federales obligan a bibliotecas a suspender servicios de tramitación de pasaporte

Connecticut Public / CT Mirror. “Nonprofit CT Libraries to Discontinue Passport Application Services.CT Mirror, 6 de febrero de 2026. https://ctmirror.org/2026/02/06/nonprofit-ct-libraries-to-discontinue-passport-application-services/?utm_source=flipboard&utm_content=topic/libraries

A partir del 13 de febrero de 2026, varias bibliotecas públicas sin ánimo de lucro en el estado de Connecticut (EE. UU.) dejarán de ofrecer servicios de ayuda para completar solicitudes de pasaporte debido a la nueva normativa federal.

La decisión se debe a una nueva exigencia del gobierno federal que obliga a que las solicitudes de pasaporte sean procesadas únicamente por agencias gubernamentales autorizadas, dejando fuera a las bibliotecas que operan como organizaciones 501(c)(3). Este cambio afecta a bibliotecas como la Ferguson Library en Stamford, la Ridgefield Library, la de Farmington y la de Norwich, entre otras, que históricamente brindaban este servicio a la comunidad local.

Los directores y responsables de estas bibliotecas expresaron su preocupación por el impacto negativo que esto tendrá tanto para los residentes como para las propias instituciones. Muchas personas utilizaban el servicio de la biblioteca porque les resultaba más accesible que acudir a una oficina de correos u otra dependencia gubernamental, especialmente quienes trabajan hasta tarde o tienen barreras de transporte. Además, en el caso de la Ferguson Library, el servicio de pasaportes representó una parte significativa de sus ingresos operativos —casi 8,000 solicitudes gestionadas en 2025, con alrededor de 368,000 USD en ingresos que se reinvertían en programas, colecciones y servicios comunitarios— por lo que su eliminación plantea desafíos financieros adicionales para mantener otros servicios.

Las bibliotecas también señalaron que este cambio podría afectar desproporcionadamente a comunidades vulnerables que, por razones de trabajo, acceso o inquietudes relacionadas con la inmigración, dependían de la asistencia directa en estos trámites. Algunos representantes locales han impulsado un proyecto de ley federal (como HR 6997) que, de aprobarse, permitiría a bibliotecas sin ánimo de lucro volver a procesar pasaportes, aunque por ahora estas instituciones deberán buscar fuentes alternativas de financiamiento y redirigir a los usuarios a oficinas postales u otras agencias gubernamentales para completar sus solicitudes.

¿Qué hacen las bibliotecas?

Booklist Staff. «What Libraries DoI Love Libraries, American Library Association. Accedido el 4 de febrero de 2026. https://ilovelibraries.org/what-libraries-do/.

Se explica que las bibliotecas modernas son mucho más que simples depósitos de libros, y actúan como centros esenciales de acceso, comunidad, educación y derechos en una sociedad democrática.

En primer lugar, subraya que las bibliotecas proporcionan acceso equitativo a recursos que en muchos contextos están ligados a oportunidades: acceso a internet, ordenadores, programas de alfabetización digital, préstamos de libros y materiales digitales, e iniciativas móviles como las bibliotecas itinerantes que llegan a zonas rurales o desfavorecidas. Esta función hace de las bibliotecas uno de los pocos espacios que ayudan a cerrar brechas de acceso entre distintos grupos sociales, permitiendo que personas sin recursos tecnológicos o económicos puedan aprender, conectarse y prosperar.

Además, las bibliotecas promueven la alfabetización y la educación continua, atendiendo a quienes enfrentan barreras de lectura o comprensión, y contribuyen a un acceso libre y equitativo al conocimiento. El texto destaca que, más allá de apoyar estudios formales, las bibliotecas brindan programas que fomentan habilidades prácticas, pensamiento crítico y participación cultural. También son descritas como centros comunitarios vibrantes, espacios donde vecinos se encuentran —niños haciendo tareas, padres con sus hijos en actividades de lectura o adultos buscando formación profesional— generando así conexiones sociales que fortalecen los vínculos locales.

Otra dimensión relevante que se resalta es el papel de las bibliotecas en proteger derechos fundamentales, como el derecho a leer y acceder a información diversa sin censura, lo que sustenta principios democráticos de libertad de expresión y diversidad de ideas. Las bibliotecas construyen colecciones amplias y pluralistas para servir a toda la comunidad, sin orientar ni limitar lo que los usuarios deben leer, defendiendo así el acceso libre a perspectivas diversas.

También las bibliotecas no solo apoyan la educación y la lectura, sino también el desarrollo económico y el emprendimiento, al ofrecer recursos informativos, asesoría y formación que puede ser clave para pequeñas empresas o emprendedores, así como servicios que contribuyen a la sostenibilidad social y ambiental. En conjunto, estas funciones muestran que las bibliotecas contemporáneas son instituciones multifacéticas que promueven el bienestar social, educativo y económico en sus comunidades.

Las bibliotecas espacios comunitarios seguros, inclusivos y esenciales más allá de los libros

Ferreira, Beatriz. “Are Toronto Libraries the City’s Most Underrated Third Space?Now Toronto, January 2026. https://nowtoronto.com/culture/are-toronto-libraries-the-citys-most-underrated-third-space/

Las bibliotecas públicas de Toronto han recibido recientemente atención en redes sociales por parte de residentes que las elogian no solo como lugares para tomar prestados libros, sino como espacios comunitarios seguros, inclusivos y esenciales para la vida urbana. Los usuarios comparten experiencias personales donde las bibliotecas fueron refugios en la infancia, espacios de pertenencia para personas marginadas o lugares de actividades y aprendizaje que han marcado momentos significativos de sus vidas. Este debate surge en un contexto donde encontrar “espacios terceros” —lugares públicos distintos al hogar y al trabajo— se percibe cada vez más escaso.

Representantes de la Toronto Public Library (TPL) han respondido a estas apreciaciones recordando que sus sucursales están diseñadas para ser puntos de encuentro abiertos a todos, ya sea para estudiar, socializar, buscar tranquilidad, o participar en programas y actividades. En 2024, las bibliotecas de la ciudad recibieron cerca de 45 millones de visitas, dividiéndose en 13,4 millones en persona y 31,5 millones en formato digital, y el 81 % de los habitantes de Toronto utiliza servicios de la TPL. Además, se registraron 28 millones de préstamos de materiales y más de 750 000 asistentes a programas presenciales, con otros 23 000 accesos en línea.

Más allá de los libros, la TPL ofrece una amplia gama de recursos que fortalecen su papel como espacio comunitario: acceso gratuito a wi-fi y ordenadores, salas virtuales, impresión, centros de innovación digital, materiales en más de 40 idiomas y millones de libros electrónicos y audiolibros disponibles para descarga. Las bibliotecas también brindan herramientas educativas y de desarrollo profesional, como cursos de LinkedIn Learning, apoyo para emprendedores, clubes de lectura, talleres de escritura y programas sobre clima o inteligencia artificial. Esta variedad de servicios refuerza la idea de que las bibliotecas funcionan como polos sociales multifuncionales en una ciudad donde los espacios públicos gratuitos para reunirse, aprender y compartir siguen siendo valiosos.

La biblioteca organiza desayunos para combatir el aislamiento

Draper, Emma. “Library runs coffee mornings to tackle isolation.” BBC News, 2 hours ago. Último acceso en enero de 2026. https://www.bbc.com/news/articles/clyw3l1djlwo

La Biblioteca Municipal de Douglas, situada en Duke Street, en la capital de la Isla de Man, ha puesto en marcha encuentros semanales de café con el objetivo de combatir la soledad y el aislamiento social.

Estas sesiones, denominadas Winter Warmer, se celebran todos los viernes entre las 9:00 y el mediodía y forman parte de la campaña más amplia Warm Welcome, una iniciativa extendida por las Islas Británicas que promueve la creación de espacios cálidos y acogedores para la comunidad durante los meses más fríos del año.

La bibliotecaria Jan McCartney subraya que las bibliotecas actuales van mucho más allá de su función tradicional de préstamo de libros y se han convertido en auténticos centros comunitarios abiertos a todo el mundo. Según explica, enero es un mes especialmente duro debido al mal tiempo, lo que incrementa la sensación de soledad en muchas personas. Por ello, estas actividades buscan atraer a quienes se sienten aislados, ofreciéndoles un entorno amable donde relacionarse o, simplemente, compartir un espacio social sin la obligación de conversar.

Además de fomentar la interacción social, la biblioteca cumple una función práctica como refugio térmico, especialmente para quienes desean reducir el gasto en calefacción doméstica. McCartney destaca la importancia de ofrecer un espacio luminoso, cómodo y cálido, con zonas pensadas tanto para la conversación como para quienes prefieren permanecer en silencio, sentados en sillones repartidos por la sala. Las sesiones se prolongarán hasta Pascua y la biblioteca también participó en iniciativas simbólicas como el Brew Monday del 19 de enero, una jornada alternativa al conocido Blue Monday, orientada a promover el bienestar emocional.