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La inteligencia artificial generativa en la evaluación y desarrollo de las colecciones de las bibliotecas universitarias

Librarian reviewing AI collection analytics on a computer in a university library
A librarian reviews AI-generated collection analytics in a busy university library.

Moon-Chung, Jennifer, y Berenika M. Webster. “Exploring AI-assisted Classification for Collection Analysis.” Information Technology and Libraries 45, no. 3 (2026). https://doi.org/10.5860/ital.v45i3.17644. Publicado el 21 de septiembre de 2026.

La investigación plantea una idea de gran interés para las bibliotecas universitarias: la IA puede utilizarse no solamente para descubrir o recomendar información, sino también para comprender mejor qué información debería formar parte de las colecciones. Al conectar producción científica, docencia, clasificación bibliotecaria, datos de uso y gasto, el sistema proporciona una perspectiva más amplia para fundamentar las decisiones de desarrollo de colecciones

Se aborda una aplicación especialmente interesante de la inteligencia artificial generativa en la evaluación y desarrollo de las colecciones de las bibliotecas universitarias. Las autoras parten de un problema habitual: las bibliotecas necesitan conocer hasta qué punto sus colecciones responden a las necesidades reales de sus comunidades académicas, pero relacionar a gran escala la producción investigadora, las actividades docentes y las materias representadas en las colecciones resultan complejas. El mantenimiento manual de correspondencias entre estos diferentes conjuntos de información y los esquemas de clasificación bibliotecaria, especialmente la Library of Congress Classification (LCC), requiere mucho tiempo y dificulta realizar análisis sistemáticos.

La investigación propone un flujo de trabajo escalable basado en inteligencia artificial capaz de relacionar la actividad académica de una institución con las categorías de la clasificación de la Biblioteca del Congreso. Para ello, las autoras integraron seis conjuntos de datos procedentes de dos grandes ámbitos: la producción científica y las actividades docentes. Cuando existían metadatos bibliográficos suficientemente completos, estos se utilizaron directamente; cuando no estaban disponibles, se recurrió al modelo de lenguaje Claude Sonnet, de Anthropic, para inferir las correspondientes categorías de clasificación mediante instrucciones específicas adaptadas a cada tipo de dato. De este modo, la IA funciona como una herramienta para transformar información académica heterogénea en datos estructurados que pueden ser utilizados posteriormente en los procesos de análisis de colecciones.

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que la inteligencia artificial no reemplaza completamente la intervención humana, sino que se integra dentro de un proceso híbrido. Las autoras desarrollaron una canalización (pipeline) en Python que combina las API de Claude y de diferentes fuentes de metadatos bibliográficos. Los resultados obtenidos automáticamente pasan después por mecanismos de validación de los rangos de la clasificación LCC y por una revisión humana selectiva. Esta combinación permite aprovechar la capacidad de procesamiento de grandes volúmenes de información de los modelos de lenguaje sin renunciar al control profesional de los bibliotecarios, algo particularmente importante cuando las decisiones resultantes pueden afectar a la selección, adquisición y distribución de recursos bibliográficos.

El resultado final se incorpora a un cuadro de mando interactivo desarrollado en Tableau, estructurado en tres partes: una página general de resumen, un explorador de la producción investigadora y otro dedicado a las actividades docentes. Esta visualización permite cruzar y observar conjuntamente información que normalmente permanece dispersa en diferentes sistemas institucionales. El equipo responsable del desarrollo de colecciones de la University of Pittsburgh Library System ha utilizado el sistema junto con datos de gasto y uso de los recursos para revisar sus planes de adquisición mediante aprobación (approval planes). La propuesta permite, por tanto, pasar de una evaluación de colecciones basada principalmente en datos de uso y estadísticas de adquisición a otra que incorpora también evidencias sobre lo que investiga y enseña la propia universidad.

Una de las principales aportaciones del artículo es precisamente esta posibilidad de alinear las colecciones bibliotecarias con las prioridades académicas de la institución. El sistema puede ayudar a identificar áreas temáticas en las que existe una producción investigadora o una actividad docente significativa pero una representación insuficiente en las colecciones. De esta manera, la IA puede contribuir al análisis de posibles lagunas de las colecciones, a la revisión de los planos de adquisición y a una asignación más fundamentada de los recursos económicos. Las autoras plantean además el sistema como una infraestructura sostenible, capaz de actualizarse conforme aparecen nuevos resultados académicos y conforme mejoran los modelos de inteligencia artificial.

El trabajo resulta especialmente significativo porque muestra una aplicación de la IA generativa que va más allá de los usos más conocidos —como la generación de textos, la asistencia a usuarios o la búsqueda conversacional— y la sitúa en una función tradicionalmente muy vinculada al trabajo bibliotecario: la organización, evaluación y desarrollo de colecciones. La clasificación bibliográfica se convierte aquí en un mecanismo de conexión entre diferentes tipos de información institucional. La IA facilita esa conexión al interpretar datos que no siempre contienen explícitamente una categoría LCC, pero el proceso mantiene mecanismos de validación y revisión profesional. Esto apunta hacia un modelo de biblioteca basada en datos, donde la inteligencia artificial puede complementar las competencias de los bibliotecarios para analizar grandes cantidades de información y apoyar decisiones de gestión.

El artículo también puede relacionarse con una tendencia más amplia hacia la automatización inteligente de la clasificación y la asignación temática. Las propias autoras sitúan su trabajo junto a investigaciones anteriores sobre indexación automática, asignación de encabezamientos de materia, clasificación mediante aprendizaje automático y utilización de ChatGPT o Claude para tareas de organización del conocimiento. En este sentido, el estudio representa una evolución desde experimentos centrados en clasificar documentos individuales hacia un uso de la IA orientado al análisis estratégico de conjuntos completos de colecciones.

Las bibliotecas públicas de EE. UU. tienen más recursos, pero pierden usuarios y circulación física

EveryLibrary Institute. New Freckle Project Report Examines 15 Years of Public Library Use. 7 de septiembre de 2026. Informe del Freckle Project, “15 Years of IMLS Figures”, elaborado a partir de estadísticas del Institute of Museum and Library Services (IMLS), 2010-2024 https://www.everylibraryinstitute.org/freckle_report_2026_15_years_public_library_use

Informe

El nuevo informe del Freckle Project, dirigido por el investigador Tim Coates y difundido por el EveryLibrary Institute, analiza quince años de estadísticas de las bibliotecas públicas estadounidenses, desde 2010 hasta 2024. Los datos muestran una paradoja especialmente relevante: las bibliotecas disponen actualmente de más instalaciones, más personal y mayores niveles de financiación que al comienzo del periodo, pero algunos de los principales indicadores de utilización física han descendido de manera considerable.

En 2024 Estados Unidos contaba con 17.580 instalaciones bibliotecarias y 147.289 empleados, mientras que las bibliotecas públicas recibieron cerca de 18.000 millones de dólares para gastos operativos y otros 1.600 millones para inversiones de capital.

El contraste resulta especialmente evidente en las visitas y los préstamos. Las visitas anuales a las bibliotecas públicas pasaron de aproximadamente 1.570 millones en 2010 a 869 millones en 2024, lo que supone una reducción cercana al 45 %. La circulación total también descendió, desde unos 2.470 millones de documentos hasta 1.710 millones durante el mismo periodo. El informe identifica además una caída particularmente pronunciada de la circulación física de materiales para adultos: una vez descontadas las circulaciones electrónicas y las correspondientes a la colección infantil, Coates estima que esta categoría se redujo alrededor de un 68 % entre 2010 y 2024.

A partir de estos datos, el informe plantea una cuestión de fondo sobre la estrategia de las bibliotecas públicas: no basta con preguntarse qué materiales se prestan, sino también cuáles no se prestan porque la biblioteca no los tiene. Coates propone revisar las colecciones físicas de manera mucho más detallada para comprobar si contienen los temas, autores, clásicos, obras de fondo y títulos de no ficción práctica que buscan los lectores. También señala la necesidad de identificar colecciones envejecidas o poco relevantes que puedan estar ocupando espacio en detrimento de materiales con mayor potencial de uso.

La propuesta implica recuperar la colección física y la experiencia de descubrimiento como elementos centrales del servicio bibliotecario. El informe recomienda analizar la circulación biblioteca por biblioteca y estantería por estantería, reforzar las colecciones básicas, mejorar la señalización y la presentación de los fondos y crear espacios que favorezcan la exploración y la lectura. En este sentido, el estudio no interpreta necesariamente la caída de la circulación como una pérdida de interés por la lectura, sino que plantea que las propias bibliotecas deben investigar hasta qué punto sus colecciones, su organización y la forma en que presentan los materiales responden a las necesidades actuales de sus comunidades.

En definitiva, el informe plantea una paradoja que resulta muy pertinente para el debate bibliotecario actual: las bibliotecas estadounidenses cuentan con más recursos que nunca, pero sus indicadores tradicionales de uso físico han retrocedido notablemente. El reto que plantea Coates es convertir esa constatación en una oportunidad para revisar las colecciones, los espacios y los mecanismos de descubrimiento, preguntándose no solamente qué servicios ofrecen las bibliotecas, sino también si están ofreciendo aquello que los usuarios realmente quieren encontrar.

Inteligencia artificial y gestión del cambio en las bibliotecas universitarias de EE. UU.

Hulbert, Ioana G., y otros. US Library Survey 2025: Under Pressure. Nueva York: Ithaka S+R, 14 de mayo de 2026. https://sr.ithaka.org/publications/ithaka-sr-us-library-survey-2025/

Informe en PDF

En noviembre de 2025, Ithaka S+R puso en marcha la versión más reciente de la Encuesta de Bibliotecas de EE. UU. (US Library Survey). Desde 2010, esta encuesta se ha aplicado cada tres años a decanos y directores de bibliotecas en instituciones postsecundarias de cuatro años, sin fines de lucro, en los Estados Unidos. El objetivo es examinar cómo conceptualizan su trabajo: qué priorizan, cómo navegan la toma de decisiones y cómo alinean la biblioteca con las metas de sus instituciones matrices. El ciclo de 2025 examina las perspectivas de los líderes sobre el papel fundamental de la biblioteca, su gobernanza y las dimensiones clave de su estrategia y operaciones. El estudio continúa explorando áreas establecidas del trabajo bibliotecario en estos dominios, al tiempo que amplía el alcance de la investigación para incluir áreas de influencia emergentes, como la inteligencia artificial (IA) generativa, los avances en el ecosistema de comunicación académica y la gestión del cambio.

Hallazgos Clave

  • Los líderes operan bajo restricciones financieras y de personal sostenidas. Al igual que en ciclos anteriores, la mayoría de los encuestados citan la falta de recursos financieros como la principal limitación para realizar cambios en sus bibliotecas. Las cancelaciones previstas de paquetes de revistas, sumadas a la reducción de personal, significan que las bibliotecas también ven limitada su capacidad para mantener funciones básicas.
  • La IA está reconfigurando las prioridades, pero su adopción sigue siendo desigual. Los líderes anticipan una mayor demanda de instrucción en alfabetización sobre IA, recapacitación del personal y salvaguardas para la integridad de la investigación. Sin embargo, muchas bibliotecas aún no han integrado la IA en sus operaciones internas, citando la capacidad limitada o falta de experiencia del personal, preocupaciones éticas y prioridades contrapuestas.
  • Brecha en la percepción del valor. Aunque la mayoría de los líderes se sienten seguros de su capacidad para articular la propuesta de valor de la biblioteca, menos de ellos creen que este valor sea reconocido por los administradores de alto rango. Además, solo el 31 por ciento está de acuerdo en que participa en los procesos clave de toma de decisiones a nivel de campus.
  • El aprendizaje estudiantil y la alfabetización informacional son prioridades casi universales, pero la confianza en su impacto es menor. Casi todos los líderes identifican el fomento del aprendizaje de los estudiantes, la promoción del pensamiento crítico y el apoyo a la alfabetización informacional como prioridades centrales. Sin embargo, proporciones menores expresan confianza en la eficacia de la biblioteca o en su reconocimiento como líder del campus en estas áreas.
  • Las inversiones en iniciativas de acceso abierto han disminuido. Desde la última vez que se realizó la encuesta, la proporción de líderes que priorizan los acuerdos transformativos disminuyó del 38 al 26 por ciento. La proporción que prioriza la transición de su gasto de suscripciones hacia inversiones abiertas también cayó drásticamente del 45 al 23 por ciento.
  • Aumentan las preocupaciones sobre la privacidad de los datos de los usuarios. La mitad de los líderes están preocupados por el acceso de terceros a datos de nivel individual, alcanzando el punto más alto desde que se planteó esta pregunta por primera vez en 2019.
  • Nuevas contrataciones centradas en tecnología y éxito estudiantil. Aproximadamente un tercio de los encuestados planea contratar personal para roles de IA y aprendizaje automático (machine learning). Otras áreas de crecimiento esperado incluyen instrucción y alfabetización informacional, evaluación, éxito estudiantil, comunicación académica y gestión de datos de investigación.

Bibliotecas de investigación y colecciones en la era de la inteligencia artificial: retos, estrategias y futuros posibles

Association of Research Libraries (ARL). “Research Library Collections and AI.” ARL Blog. Consultado el 20 de abril de 2026. https://www.arl.org/blog/research-library-collections-and-ai/

La inteligencia artificial, especialmente en su vertiente generativa, está transformando las colecciones de las bibliotecas de investigación y, con ello, el propio ecosistema del conocimiento académico. La idea central es que las colecciones —tradicionalmente concebidas como conjuntos relativamente estables de recursos seleccionados— están evolucionando hacia sistemas dinámicos, interconectados y mediados por algoritmos. En este nuevo contexto, las bibliotecas dejan de ser únicamente custodias de contenidos para convertirse en agentes activos en la creación, organización y validación del conocimiento en entornos digitales altamente automatizados.

Las bibliotecas resultan especialmente atractivas para las empresas de IA debido a sus colecciones de contenido raro y único, sus metadatos estructurados y legibles por máquina, y sus sistemas de descubrimiento multifacéticos. Por ello, las compañías de IA están intentando acceder a los contenidos bibliotecarios de diversas maneras. Algunas despliegan tráfico excesivo de bots y enjambres automatizados para recopilar colecciones y metadatos con el fin de entrenar sus modelos. Otras buscan establecer alianzas con bibliotecas y apoyar la digitalización responsable de sus recursos. En ambos casos, las bibliotecas tienen la oportunidad de apoyarse en sus valores y en su experiencia de adaptación tecnológica para decidir cómo responder ante un acceso a sus colecciones que cambia con gran rapidez.

Uno de los aspectos clave del análisis es la redefinición del concepto de “colección”. La IA introduce nuevas formas de producción intelectual (como textos generados automáticamente, datasets masivos o modelos de lenguaje), lo que obliga a reconsiderar qué debe formar parte de las colecciones y bajo qué criterios. Las bibliotecas se enfrentan así a la necesidad de integrar no solo documentos tradicionales, sino también datos, algoritmos y sistemas de entrenamiento, lo que amplía enormemente el alcance y la complejidad de sus fondos. Este cambio implica también revisar políticas de adquisición, preservación y acceso, adaptándolas a materiales que son, en muchos casos, dinámicos, efímeros o dependientes de infraestructuras tecnológicas.

El artículo subraya igualmente las tensiones éticas y legales asociadas a este proceso. La IA plantea interrogantes sobre derechos de autor, propiedad intelectual, sesgos algorítmicos y transparencia. Las bibliotecas, históricamente comprometidas con valores como el acceso abierto, la equidad y la integridad informativa, deben posicionarse ante estos desafíos. En este sentido, la ARL insiste en la importancia de desarrollar marcos éticos sólidos y políticas institucionales que garanticen un uso responsable de la IA, reforzando la confianza de la comunidad académica.

Otro eje fundamental es el papel de las bibliotecas como infraestructuras de datos. En un entorno en el que la investigación depende cada vez más de grandes volúmenes de información y de herramientas de análisis automatizado, las bibliotecas pueden desempeñar un rol estratégico como proveedoras de datos de calidad, curados y bien documentados. Esto las sitúa en el centro de la investigación científica contemporánea, no solo como apoyo, sino como colaboradoras activas en la producción de conocimiento.

El texto también destaca la necesidad de nuevas competencias profesionales. La integración de la IA exige que los bibliotecarios desarrollen habilidades en áreas como la ciencia de datos, la gestión de algoritmos, la alfabetización en IA y la evaluación crítica de sistemas automatizados. No se trata únicamente de adoptar herramientas tecnológicas, sino de comprender sus implicaciones y de mediar entre ellas y los usuarios. En este sentido, la formación continua y la adaptación organizativa se presentan como elementos clave para el futuro de las bibliotecas.

Además, el enfoque prospectivo del artículo conecta con los escenarios desarrollados por la ARL y la Coalition for Networked Information, que exploran distintos futuros posibles en función de cómo evolucione la IA. Estos escenarios muestran que, independientemente del grado de automatización o del dominio de actores comerciales, las bibliotecas mantienen un papel esencial como garantes de acceso equitativo, preservación del conocimiento y defensa de la integridad informativa.

En conjunto, el texto plantea que la inteligencia artificial no es solo una herramienta que impacta en las bibliotecas, sino una fuerza transformadora que redefine su misión, sus prácticas y su identidad. Las colecciones dejan de ser estáticas para convertirse en ecosistemas complejos, donde confluyen datos, tecnologías y comunidades. En este nuevo escenario, las bibliotecas de investigación están llamadas a liderar la transición hacia un modelo de conocimiento más abierto, ético y colaborativo, siempre que sean capaces de adaptarse con visión estratégica y compromiso con sus valores fundacionales.

Gestión de la calidad en la biblioteca: diseña un sistema de gestión de la calidad basado en la norma ISO 9001

Balagué, N. [Núria] & Saarti, J. [Jarmo]. (2014). Gestión de la calidad en la biblioteca: diseña un sistema de gestión de la calidad basado en la norma ISO 9001. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/154909

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En la era de los servicios, la calidad se ha convertido en un valor indiscutible para las organizaciones. La capacidad de responder a las diversas necesidades y expectativas de los clientes es un factor tan sumamente importante que determina la supervivencia de la organización. Las bibliotecas son organizaciones de servicios y existen en entornos dinámicos donde los usuarios son cada vez más exigentes. Esto plantea retos a la gestión de la biblioteca: se necesita un enfoque sistemático y una manera de responder a este desafío es adoptando un sistema de gestión de la calidad (SGC). Este libro ofrece orientación práctica que ayuda a las bibliotecas que deseen dotarse de un sistema de gestión de la calidad.

Cómo la inteligencia artificial está transformando la gestión de las colecciones especiales digitales en bibliotecas universitarias

Clarivate / Ex Libris. “Unlock the Power of Digital Special Collections with Academic AI.” Library Journal, 2026. https://www.libraryjournal.com/story/unlock-the-power-of-digital-special-collections-with-academic-ai-lj260223

El artículo analiza cómo la inteligencia artificial aplicada al ámbito académico está transformando la gestión, visibilidad y uso de las colecciones especiales digitales en bibliotecas universitarias. En el contexto actual, marcado por la digitalización masiva de materiales patrimoniales y científicos, las bibliotecas se enfrentan a un desafío creciente: gestionar grandes volúmenes de contenido digital y hacerlo realmente accesible y útil para investigadores, estudiantes y público general. La IA aparece como una herramienta clave para abordar estos retos y convertir lo que a menudo son “tesoros ocultos” en recursos estratégicos para la institución.

Uno de los puntos centrales del texto es que las colecciones digitales ya no deben entenderse únicamente como repositorios de preservación, sino como activos estratégicos para la investigación, la docencia y la proyección institucional. Universidades y bibliotecas están utilizando cada vez más estas colecciones para apoyar proyectos de humanidades digitales, investigación interdisciplinaria y divulgación cultural. Sin embargo, el crecimiento exponencial de materiales digitalizados —manuscritos, fotografías, mapas, objetos audiovisuales o documentos históricos— ha desbordado los métodos tradicionales de catalogación y descripción. Las tareas manuales de creación y corrección de metadatos, que históricamente han requerido miles de horas de trabajo especializado, se han convertido en un cuello de botella para muchas instituciones.

La inteligencia artificial puede ayudar a resolver este problema mediante automatización y enriquecimiento de metadatos. Herramientas basadas en IA permiten analizar contenidos digitales, identificar entidades (personas, lugares, fechas, temas), agrupar materiales similares y generar etiquetas descriptivas de forma automática. Este proceso acelera la catalogación, mejora la consistencia de los metadatos y aumenta significativamente la capacidad de descubrimiento de los recursos en los catálogos y sistemas de búsqueda. En otras palabras, la IA permite que materiales que antes permanecían invisibles o mal descritos se integren plenamente en los sistemas de información académicos y puedan ser utilizados por investigadores y estudiantes.

El artículo también describe el papel de plataformas tecnológicas diseñadas específicamente para bibliotecas, como el sistema Alma Specto desarrollado por Clarivate. Este tipo de soluciones utiliza IA para cubrir todo el ciclo de vida de las colecciones digitales: ingestión de materiales, catalogación automática, enriquecimiento de metadatos, organización de contenidos y creación de exposiciones digitales. Estas plataformas no solo facilitan la gestión interna de los fondos, sino que también permiten presentar las colecciones de forma atractiva y accesible para distintos públicos, desde investigadores especializados hasta usuarios no académicos.

Otra dimensión importante es la difusión y la narración digital del patrimonio. Las nuevas herramientas permiten crear exposiciones virtuales y narrativas digitales basadas en colecciones especiales, transformando los archivos en recursos de storytelling cultural y académico. De este modo, las bibliotecas pueden presentar sus fondos en contextos temáticos, exposiciones online o proyectos educativos, ampliando su impacto más allá de los muros de la institución y fortaleciendo la conexión con la comunidad. Este enfoque también facilita la obtención de financiación y la visibilidad institucional, ya que demuestra el valor cultural y científico de los fondos conservados por las bibliotecas.

A pesar de estas posibilidades, el artículo subraya que la inteligencia artificial no sustituye el trabajo del bibliotecario, sino que actúa como una herramienta de apoyo. Los sistemas de IA pueden generar sugerencias o automatizar procesos repetitivos, pero la supervisión humana sigue siendo esencial para validar los metadatos, garantizar la calidad de la información y mantener el contexto histórico y académico de las colecciones. En este modelo híbrido, la IA se convierte en un asistente que amplifica la capacidad profesional del personal bibliotecario, permitiendo dedicar más tiempo a tareas de curación, investigación y desarrollo de servicios.

Finalmente, el artículo concluye que la aplicación de IA en las colecciones especiales digitales puede transformar radicalmente la relación entre bibliotecas y usuarios. Al mejorar la búsqueda, la contextualización y la visualización de los materiales, se abren nuevas formas de exploración del conocimiento y del patrimonio cultural. Las bibliotecas pueden así reforzar su papel como infraestructuras esenciales para la investigación, la enseñanza y la preservación de la memoria cultural, en un entorno académico cada vez más digital y orientado a los datos.

¿Qué tipo de contenido utilizan más las bibliotecas universitarias?

Clarivate. “What Content Do Academic Libraries Rely on Most?” Library Journal, 1 de febrero de 2026.

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Se explora cómo las bibliotecas universitarias en Estados Unidos están organizando y priorizando sus colecciones en un contexto de necesidades de investigación cada vez más diversas y presupuestos ajustados. La pieza parte de un análisis de datos de 171 bibliotecas universitarias, destacando las estrategias que estas instituciones emplean para equilibrar la cobertura temática, la accesibilidad y la eficiencia del gasto.

El informe Current Trends in Academic Library Holdings: The Evolution Towards Aggregated Content analiza en profundidad la composición de las colecciones de 171 bibliotecas universitarias estadounidenses, con el objetivo de identificar qué tipos de contenido constituyen hoy el núcleo estratégico de estas instituciones. El principal hallazgo es claro y consistente: el contenido agregado se ha convertido en el pilar fundamental del desarrollo de colecciones, independientemente del tamaño o del presupuesto de la biblioteca. Desde pequeños colleges hasta grandes universidades de investigación, las bases de datos agregadas concentran la mayor proporción de la inversión en contenidos, lo que demuestra su valor estructural dentro del ecosistema universitario.

El estudio muestra que el contenido agregado representa entre el 23 % y el 33 % del total de los fondos, siendo especialmente dominante en las instituciones con presupuestos inferiores a 500.000 dólares, donde alcanza aproximadamente un tercio de las colecciones. A medida que aumenta el presupuesto, este porcentaje desciende ligeramente, pero sigue ocupando el primer lugar en todos los tramos analizados. Esta persistencia confirma que la agregación no es una solución provisional para bibliotecas con pocos recursos, sino una estrategia escalable y sostenible que se mantiene incluso cuando existen mayores posibilidades de diversificación.

Junto al contenido agregado, el informe identifica otros tipos de recursos relevantes. Las bases de datos de resúmenes e índices (A&I) muestran una presencia estable en todos los niveles presupuestarios, lo que subraya su papel esencial en la descubribilidad y organización del conocimiento universitario. Por su parte, los materiales de referencia y las fuentes primarias aumentan de forma significativa en bibliotecas universitarias con presupuestos más altos, reflejando la capacidad de estas instituciones para invertir en profundidad temática, riqueza histórica y valor patrimonial.

El informe también destaca la importancia del contenido histórico, como prensa y revistas históricas, que aparece de forma constante entre los cinco tipos de contenido más relevantes en bibliotecas universitarias de presupuesto medio y alto. Este dato sugiere que las bibliotecas con mandatos más amplios priorizan no solo el acceso inmediato a la información, sino también la conservación de la memoria científica y cultural. En cambio, los contenidos multimedia y el vídeo, aunque presentes en la mayoría de las estrategias de colección, siguen teniendo un peso menor.

Una parte central del documento se dedica a explicar por qué el contenido agregado ha alcanzado esta posición dominante. Desde la perspectiva de las bibliotecas universitarias, ofrece claras ventajas: simplifica la gestión de colecciones, reduce la fragmentación de interfaces, permite cubrir lagunas temáticas y facilita una planificación presupuestaria predecible. Para los usuarios, el valor reside en el acceso integrado a múltiples formatos —artículos, libros, prensa, informes, vídeos o tesis— a través de una única plataforma, lo que mejora notablemente la experiencia de búsqueda y favorece enfoques interdisciplinarios.

El informe sitúa esta tendencia en una evolución histórica de varias décadas, desde los primeros sistemas de búsqueda en línea hasta las plataformas web actuales. En este recorrido, la agregación ha pasado de ser una solución técnica a convertirse en una infraestructura estratégica para la docencia y la investigación universitarias, integrada con catálogos, sistemas bibliotecarios y entornos virtuales de aprendizaje.

Finalmente, el documento aborda el futuro del contenido agregado en las bibliotecas universitarias, marcado por la incorporación de herramientas de inteligencia artificial académica. Estas tecnologías permiten nuevas formas de interacción, como el diálogo con documentos, la visualización de temas y subtemas o las recomendaciones personalizadas de fuentes. El informe concluye que el contenido agregado seguirá siendo la columna vertebral de las colecciones universitarias, adaptándose a los nuevos modelos de investigación, enseñanza y acceso equitativo al conocimiento.

Encuesta al personal de la biblioteca pública

Public Library Association. Public Library Staff Survey: Summary Report. Chicago: Public Library Association, 2025.

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La encuesta de la PLA 2025 muestra que los salarios bajos y la retención de personal siguen siendo un desafío, mientras aumenta la atención a la equidad, diversidad e inclusión, aunque con menor participación en actividades prácticas. Además, la mayoría de las bibliotecas son accesibles físicamente, pero la accesibilidad tecnológica y sensorial sigue siendo limitada.

La Encuesta de Personal de Bibliotecas Públicas de 2024, realizada por la Public Library Association (PLA), recopiló datos representativos a nivel nacional sobre los roles y la representación del personal, las prácticas de contratación y retención, y las metas y actividades orientadas a crear un entorno inclusivo para el personal y los miembros de la comunidad de todas las edades y habilidades en las bibliotecas públicas de EE. UU.

Principales hallazgos:

  • Salarios y representación del personal: Los salarios de los directores de bibliotecas y los bibliotecarios principiantes no han mantenido el ritmo de la inflación. En términos reales, los salarios promedio reportados en 2024 representan una ligera disminución respecto a 2021. Los encuestados indican que los salarios bajos afectan negativamente su capacidad para contratar y retener personal.
  • Roles en la biblioteca: Aunque los roles tradicionales del personal de la biblioteca siguen siendo comunes, un mayor porcentaje de bibliotecas ahora cuenta con personal dedicado al compromiso comunitario y la divulgación.
  • Contratación y retención: En general, el 18% de todas las bibliotecas públicas reportaron la pérdida de puestos de personal en los 12 meses previos a la encuesta de 2024, una cifra inferior al 22.6% registrado en 2021.
  • Metas y actividades de EDIA: En comparación con 2021, más bibliotecas públicas tienen metas escritas formales relacionadas con la equidad, la diversidad, la inclusión y la accesibilidad (EDIA). Sin embargo, informan participar en menos actividades de EDIA en general.
  • Accesibilidad: Más del 90% de las bibliotecas públicas tienen entradas principales accesibles para personas con discapacidades, y más del 80% tienen pasillos y baños interiores que cumplen con los estándares de la ADA. Sin embargo, solo alrededor de un tercio (36%) tiene señalización en braille u otra asistencia para personas con baja visión, y la mitad (48.4%) tiene computadoras públicas con tecnologías y software accesibles.

Habilidades necesarias para crear programación exitosa en bibliotecas

NILPPA. «Programming Competencies.» Última modificación 2019. Accedido el 3 de abril de 2025. https://nilppa.org/resources/programming-competencies/

La programación efectiva en bibliotecas abarca una amplia gama de habilidades laborales, desde la planificación de eventos hasta el marketing y la elaboración de presupuestos. Se han identificado nueve competencias clave para la programación en bibliotecas, esenciales para producir programas exitosos.

Este listado no tiene la intención de ser exhaustivo, sino un conjunto de objetivos que son enseñables, importantes y actualmente poco instruidos. No todos los trabajadores de bibliotecas necesitarán desarrollar todas estas habilidades, ya que los diferentes tipos de bibliotecas operan en contextos y con misiones distintas.

Publicadas originalmente en 2019, las competencias de programación son dinámicas, y se anticipa que cambiarán a medida que lo haga la profesión bibliotecaria.

Habilidades organizativas
Se trabaja en la gestión eficiente y efectiva del tiempo y los proyectos a múltiples niveles: individualmente, institucionalmente y en colaboración con organizaciones y agencias externas.

Conocimiento de la comunidad
Se trabaja para comprender las comunidades para las que se desarrollan los programas, incluyendo sus necesidades e intereses particulares; construir relaciones respetuosas y recíprocas con miembros y organizaciones de la comunidad; y garantizar el acceso a una amplia variedad de programas para todos los miembros de la comunidad, especialmente aquellos que históricamente han sido desatendidos o enfrentan otras dificultades para acceder.

Habilidades interpersonales
Se trabaja para comunicarse de manera efectiva y apropiada con todas las partes interesadas y audiencias, proporcionando consulta, mediación y orientación durante los programas y en otros contextos relacionados con ellos.

Planificación de eventos
Se trabaja en la planificación, gestión e implementación de eventos que sean apropiados tanto a nivel de desarrollo como cultural para sus audiencias previstas.

Creatividad
Se responde a los desafíos y oportunidades con innovación, flexibilidad y creatividad.

Conocimiento del contenido
Se trabaja para tener suficiente conocimiento sobre el contenido del programa para entregarlo, gestionarlo o evaluarlo, según el rol.

Alcance y marketing
Se trabaja para comunicar información sobre los programas a todos los miembros de la comunidad que podrían asistir o beneficiarse, utilizando una variedad de canales digitales y analógicos de manera cultural y desarrollativamente apropiada.

Habilidades financieras
Se trabaja en la elaboración de presupuestos, la búsqueda de financiamiento y la gestión de las finanzas de un programa o conjunto de programas, a menudo en colaboración con socios externos.

Evaluación
Se trabaja en el uso de herramientas estadísticas y cualitativas para medir la efectividad del programa y su impacto en todas las audiencias de la comunidad, incluyendo las que han sido desatendidas; y se utiliza esta información para mejorar de manera iterativa el desarrollo y la entrega de los programas.

Una programación más sólida: un conjunto de herramientas gratuitas para bibliotecas

«Partnering for Stronger Programming: A Free Toolkit for Libraries | Programming Librarian», 17 de junio de 2024. https://programminglibrarian.org/articles/partnering-stronger-programming-free-toolkit-libraries.

«Partnering for Stronger Programming: A Free Toolkit for Libraries» es un recurso nuevo y gratuito creado para ayudar a los trabajadores de bibliotecas a considerar los objetivos generales de la programación bibliotecaria y determinar formas de iniciar y mantener asociaciones impactantes.

El kit de herramientas proporciona cinco herramientas con pasos concretos para ayudar a que las asociaciones crezcan de manera sostenible, alcancen objetivos, expandan la capacidad organizativa, involucren de manera reflexiva a las audiencias asociadas y más.

Estas cinco herramientas pueden utilizarse de manera individual o combinada:

Las cinco herramientas pueden utilizarse individualmente o combinadas:

Herramienta 1: Determinar los objetivos: ¿Por qué trabajamos juntos?
Herramienta 2: Determinar las áreas de interés de la asociación: ¿Qué podemos hacer juntos?
Herramienta 3: Determinar las contribuciones: ¿Qué aporta cada uno?
Herramienta 4: Determinar las interacciones de los socios: ¿Cómo trabajamos juntos?
Herramienta 5: Determinar los puntos fuertes y débiles: ¿Cómo es una asociación de éxito?

La Oficina de Programas Públicos de la ALA recopilará casos de uso de bibliotecas que hayan utilizado el kit de herramientas. Si tu biblioteca utiliza todo o parte del kit de herramientas, te invitamos a enviar un correo electrónico a publicprograms@ala.org.

«Partnering for Stronger Programming: A Toolkit for Libraries» es un producto de la Fase 2 de la Evaluación Nacional del Impacto de los Programas Públicos de Bibliotecas (NILPPA, por sus siglas en inglés). En 2021, la ALA recibió financiamiento adicional del Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS) para equipar a las bibliotecas con información y herramientas que las ayuden a cumplir exitosamente su papel como centros cívicos y culturales.

A través de NILPPA, la ALA y Knology, una organización de investigación en ciencias sociales sin fines de lucro, están trabajando para documentar las características, audiencias, resultados y valor de la programación pública de bibliotecas en los Estados Unidos. Obtén más información sobre NILPPA y sus recursos.

Este proyecto fue posible en parte gracias al Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas a través de las subvenciones LG-250153-OLS-21, LG-96-17-0048-17 y LG-62-13-0210-13, y mediante financiamiento del Fondo de Comunidades Culturales de la ALA.