Archivo de la categoría: Redes sociales

Jóvenes y en línea: Perspectivas de los chicos sobre la vida en la era digital

39308421194_5ed627f1c6_o_d

Young and Online: Children’s perspectives on life in the digital age, [e-Book]  United Nations Children’s Fund (UNICEF), 2017.

Texto completo

 

En junio de 2017,490 niños de 10 a 18 años de edad, procedentes de 26 países diferentes y que hablan 24 idiomas oficiales, participaron en talleres organizados por las oficinas y comités nacionales de UNICEF en cada país  para compartir sus opiniones sobre cómo y por qué utilizan las tecnologías digitales en su vida cotidiana, así como sus aspiraciones para el futuro de nuestro mundo digital. Los resúmenes de las conclusiones de este proyecto se han incluido en el informe Estado Mundial de la Infancia 2017: Los niños en un mundo digital (SOWC 2017). Este informe complementario, que debe leerse junto con el informe SOWC 2017, explora con más detalle las valiosas contribuciones de los niños y niñas para comprender las oportunidades y los desafíos de las tecnologías digitales presentes en su vida cotidiana.

Anuncios

Teoría Social después de Internet: Medios, Tecnología y Globalización

social_theory_after_the_intenet

Schroeder, R. (2018). [e-Book]  Social Theory After the Internet: Media, Technology and Globalization. London, UCL Press, 2018.

Texto completo

 

Internet ha transformado fundamentalmente la sociedad en los últimos 25 años, pero las teorías existentes de la comunicación masiva o interpersonal no funcionan bien para entender un mundo digital. Esta comprensión tampoco se ha visto favorecida por la especialización disciplinaria y el enfoque continuo en las últimas innovaciones. Ralph Schroeder tiene una visión a más largo plazo, sintetizando perspectivas y hallazgos de varias disciplinas de las ciencias sociales en cuatro países: Estados Unidos, Suecia, India y China. Su comparación destaca, entre otras observaciones, que los smartphones son en muchos aspectos más importantes que los usos de Internet basados en los PCs.

Selfies y memes: análisis de las imágenes que publicamos en Facebook

visualising-facebook-600px

Miller, D. and J. Sinanan (2017). [e-Book]  Visualising Facebook. London, UCL, 2017.

Texto completo

 

Desde el crecimiento de los medios sociales, la comunicación humana se ha vuelto mucho más visual. Este libro presenta un análisis académico de las imágenes que la gente publica regularmente en Facebook. Al incluir cientos de ejemplos, los lectores pueden ver por sí mismos las diferencias entre los anuncios de una aldea al norte de Londres y los de un pequeño pueblo de Trinidad. ¿Por qué las mujeres responden de manera tan diferente a ser madres en Inglaterra desde el modo en que lo hacen en Trinidad? ¿Cómo se expresan visualmente valores como el carnaval? Sobre la base de un análisis de más de 20.000 imágenes, los autores argumentan que fenómenos como los selfies y los memes deben ser analizados en su contexto local. El libro pretende destacar la importancia de las imágenes visuales hoy en día en la vigilancia  y control de los valores morales de las poblaciones, y explora el papel cambiante de la fotografía desde la grabación y la representación, hasta la comunicación, donde una imagen no sólo documenta una experiencia sino que también la realza, haciendo el momento más emocionante.

 

Aceptación de las altimetrías entre los investigadores de Información y Documentación

39727222022_cd3dd5eb4e_o_d

(Figura 1).

Aharony, Noa ; Bar-Ilan, Judit ; Julien, Heidi “Acceptance of altmetrics by LIS scholars: An exploratory study”  Journal of Librarianship and Information Science. 2017

Texto completo

 

Una encuesta de iSchool and Library and Information Science American Library Association acreditada por la American Library Association analizo las opiniones y el uso de las plataformas académicas de medios sociales por parte de los investigadores en información y Documentación (LIS). ¿Cuál es el uso que hacen los investigadores de las plataformas sociales académicas? ¿Cuáles son las diferentes sitios que utilizan, en cuántas plataformas tienen perfil , cuáles son sus actividades mientras usan las plataformas sociales académicas y con qué frecuencia utilizan plataformas sociales académicas? ¿Cuáles son sus motivaciones para utilizar plataformas sociales académicas? ¿Cuáles son sus opiniones sobre las plataformas académicas sociales? ¿Cuál es su visibilidad en las diferentes plataformas sociales? ¿Cuánto valoran los investigadores y sus publicaciones según los indicadores altmétricos?

Los resultados muestran que ResearchGate es el lugar elegido, aunque los encuestados no creen que mantener un perfil en plataformas académicas de medios sociales influya en las carreras académicas. Los encuestados sí ven el valor de los sitios académicos de medios sociales para mejorar la visibilidad y la reputación. Estos datos se complementan con un análisis de la visibilidad en las plataformas de medios sociales académicos/profesionales de este grupo. Finalmente se comparan los datos de indicadores altmétricos con los indicadores bibliométricos tradicionales.

Se recibieron 33 respuestas a la encuesta (tasa de respuesta del 29%); el 42% eran mujeres y el 58% hombres. De los encuestados, el 61% tenía menos de cinco años en un puesto de liderazgo, el 25% entre 5 y 10 años en el liderazgo, y el 15% más de 10 años en el liderazgo. Diez (32%) hicieron sus estudios de doctorado entre los años 2000 y 2005, seis (19%) entre 1995 y 2000, cinco (15%) entre 1990 y 1995, cinco (15%) entre 1985 y 1990, y los seis restantes (19%) lo recibieron antes de 1985.

La primera pregunta se refería a las sedes que los encuestados utilizaban para dar a conocer sus publicaciones. Se recibieron treinta respuestas; 90% informaron que usan RG, y 47% usan Academia. edu  Los participantes podían elegir más de una opción. Dos respondieron que no añaden sus publicaciones a ninguna de las plataformas de medios sociales. De los encuestados, 19 (63%) habían publicitado su trabajo en más de una plataforma.

A la pregunta “¿En cuántas plataformas están activos?”. De entre los 33 encuestados que respondieron a esta pregunta, s Siete (21%) no utilizan plataformas académicas de medios sociales, siete (21%) utilizan una plataforma, nueve (27%) usan dos plataformas y 10 (31%) utilizan tres o más plataformas. Así pues, la mayoría de los encuestados (79%) están activos en al menos una plataforma, y la mayoría (58%) en dos o más plataformas.

Cuando se les preguntó qué actividades realizan en estos sitios. Se recibieron 30 respuestas, los encuestados participaron en actividades de navegación, pero por lo general se da un bajo nivel de interacción con otros en las plataformas académicas de medios sociales. El 93% mantienen su perfil, un 60% visualizan perfiles de otros investigadores, un 57% actualiza sus documentos de investigación, el 40% visualiza su propio perfil, un 33% siguen a otros, y sólo un 20% interactan con otros investigadores

27980784069_efdcbe2ef7_o_d

Qué actividades realizan en estos sitios de redes sociales académicas

La siguiente pregunta se refiere a la frecuencia de consulta del sitio social académico. Alrededor del 58% respondió que rara vez revisaban los sitios, la media es una vez al mes o menos, por lo general para “mantener el perfil” que se percibe como la actividad principal. Sólo el 6%  visita su sitio preferido todos los días.

Respecto a las motivaciones de los académicos para unirse a estos sitios; la mayoría informa de estar interesados en experimentar con nuevas formas de comunicación. Además se hicieron dos preguntas acerca de las creencias de los participantes sobre los efectos de depositar trabajos en plataformas académicas de medios sociales. La primera se relaciona  con la cuestión de la reputación digital, y la segunda con la promoción profesional. Las respuestas estaban en una escala de Likert, de 1 (no en absoluto) a 5 (en gran medida). Como se puede observar en las Figuras 4 y 5, sólo alrededor del 17% de los encuestados cree que depositar publicaciones en los sitios académicos de medios sociales aumenta la reputación, mientras que el 88% cree que no tiene efecto o muy poco en el progreso de la carrera académica.

39759508011_be6203a752_o_d

Efectos sobre la reputación digital del investigador que tiene depositar trabajos en plataformas de medios sociales académicas.

Efectos sobre la carrera investigadora que tiene depositar trabajos en plataformas de medios sociales académicas.

 

En una pregunta abierta, se les pidió a los participantes que comentaran sobre el uso de estos lugares para compartir y promover su investigación.  Algunos de los comentarios positivos fueron:”Es fácil y rápido de difundir”,” “Son tendencias nuevas y excitantes”,”Me parecen útiles para hacer un seguimiento de mi trabajo y citas”,”Creo que hay parte de una amplia gama de herramientas y canales que los investigadores podemos utilizar para promover su trabajo…”. La respuesta neutral fue:”Necesitamos normas”. Un ejemplo de una respuesta mixta es:”En términos generales, creo que es bueno estar localizable en estos sitios académicos, pero no vale la pena dedicar tiempo a una interacción o actualización diaria o semanal”. Las respuestas negativas incluían:”usamos los lugares sólo esporádicamente”,”no siempre somos capaces de subir documentos debido a los derechos de autor, pero al menos subimos la información bibliográfica”.

La segunda pregunta abierta se refería a las opiniones de los encuestados acerca de la altermétrica respecto a la métrica tradicional. Siete respuestas fueron positivas, tres neutrales, siete mixtas y cinco negativas. Algunos de los comentarios positivos fueron:”Creo que es una buena manera de seguir el éxito de los investigadores. Puede acompañar las formas tradicionales “y” “Será más importante con el tiempo “. Una de las respuestas neutrales fue:”Sin opinión”. El siguiente es un ejemplo de una respuesta mixta:”Encuentro la altermétria interesante, pero no los considero indicadores de impacto”. Las respuestas negativas incluían:”no necesariamente miden el impacto”,”son indicadores extremadamente pobres de la calidad de la investigación” y “los medios tradicionales tienen ventajas como medida estadística”.

Conclusiones:

Tanto la encuesta como el estudio altmétrico demuestran que existe interés en la altmétrica. Los investigadores invierten tiempo en establecer y mantener perfiles, aunque no están seguros de que el hecho de estar en estos lugares aumente su reputación académica o sus carreras académicas. Aún así, tienen perfiles, quizás para experimentar, para ser como los demás o para estar en el “lado seguro” (en caso de que las evaluaciones en el futuro tomen en cuenta la visibilidad en estas plataformas). Las respuestas a estas preguntas no pueden obtenerse a partir de recuentos altmétricos, por lo que se necesitan encuestas y entrevistas a mayor escala o estudios de grupos focales tanto en LIS como en otras disciplinas.

El estudio actual tiene algunas limitaciones. El número relativamente pequeño de respuestas a la encuesta limita la generalizabilidad de los resultados. La recolección de datos para la fase altmétrica de la investigación también tenía limitaciones, pero debido a que sólo una minoría de los investigadores tiene listas de publicaciones completas y actualizadas en sus sitios web; por lo tanto, se tuvieron que usar bases de datos para identificar publicaciones y limpiar los datos.

 

 

El papel crítico de los metadatos en las comunicaciones en red: noticias falsas. identidad digital y viralización de información

39048648504_20da318cc4_o_d

Las ciencias de la información han estado tradicionalmente en el centro de la investigación centrada en los metadatos. Los documentos de inteligencia de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA) revelados por Edward Snowden en junio de 2013 popularizaron el término “metadatos” en la conciencia pública. Sorprendentemente, desde entonces se ha debatido poco sobre la naturaleza y la importancia de los metadatos en los sistemas de comunicación en red.  La confusión sobre el papel y significado de los metadatos dentro de los programas de inteligencia de la NSA o “noticias falsas” relacionadas con la elección presidencial de 2016 reflejan nuestra falta de comprensión sobre la importancia de los metadatos dentro de nuestros ecosistema de dispositivos en red.

Mayernik, M. S. and A. Acker “Tracing the traces: The critical role of metadata within networked communications.” Journal of the Association for Information Science and Technology vol. 69, n. 1 (2018). pp. 177-180. http://dx.doi.org/10.1002/asi.23927

Las bibliotecas han utilizado sistemas estructurados de catalogación a gran escala para proporcionar acceso a la información durante siglos. De manera similar, los estados nacionales han recopilado información sobre sus ciudadanos en masa, como datos del censo, certificados de defunción, registros fiscales, durante cientos de años. En todos estos contextos, los supuestos y valores sociotécnicos incorporados influyen en la forma en que se recopilan y aplican los metadatos. Una vez que estos metadatos son recolectados, pueden construirse nuevas aplicaciones para ampliar servicios o crear nuevos mercados, entre otras posibilidades.

Los metadatos que subyacen a la forma en que las infraestructuras transmiten la información están diseñados para un determinado conjunto de normas y criterios, pero no para otros.  Por ejemplo, los metadatos sobre los correos electrónicos pueden mostrar dónde, cuándo y a quién se envían los mensajes, pero no pueden mostrar por qué se enviaron. De este modo, los metadatos siempre muestran una perspectiva incompleta y parcial que satisface las necesidades funcionales de determinadas aplicaciones.

La recopilación de metadatos digitales repercute en las formas en que las personas experimentan la comunicación social y técnica. Sin tales metadatos, la comunicación en red no puede existir. Las filtraciones de la NSA, y los numerosos hacks recientes de las comunicaciones corporativas y gubernamentales, señalan a los metadatos como objetos de nueva investigación académica. Si queremos entablar debates significativos sobre nuestras trazas digitales, o tomar decisiones informadas sobre nuevas políticas y tecnologías, es esencial desarrollar marcos teóricos y empíricos que tengan en cuenta los metadatos digitales. Este documento de opinión presenta cinco características sociotecnológicas clave de los metadatos en las redes digitales que se beneficiarían de una mayor participación de las ciencias de la información.

Internet, las redes de telefonía móvil, el comercio en línea y cualquier otro dispositivo “inteligente” funcionan a través del intercambio de metadatos sobre nuestras comunicaciones y actividades digitales. Los metadatos describen un objeto físico o digital proporcionando un contexto, indicando la calidad o documentando otras características del objeto (Greenberg, 2005). Los metadatos tienen diferentes propósitos y pueden clasificarse de diferentes maneras. Gilliland, por ejemplo, distinguió cinco tipos de metadatos -administrativos, descriptivos, de preservación, técnicos y de uso- que tienen diferentes funciones en los sistemas de información digital (Gilliland, 2008). Los metadatos “descriptivos” pueden proporcionar a un usuario revisiones del producto de otros compradores, mientras que los metadatos “de uso” pueden incluir el historial de compras colectivas de un usuario y permitir que el sistema proporcione una lista de recomendaciones, anuncios o incluso noticias falsas. Sin embargo, estas funciones de los metadatos, que a menudo se dicen libres de valores y neutrales, pueden confundirse con el paso del tiempo, a veces de formas sorprendentes o inesperadas. De hecho, la nueva iniciativa de noticias falsas de Facebook para combatir las afirmaciones virales falsas en se basa en sopesar los metadatos de compromiso y las prácticas publicitarias con una comprobación de los hechos para limitar la información errónea y evitar la censura (Isaac, 2016).

La colección de rastros del comportamiento cotidiano de las personas en esferas públicas y privadas apunta a los metadatos como objetos de nuevas indagaciones académicas. La teorización de contextos de metadatos y la creación de evidencia empírica sobre su creación y circulación como fenómenos sociotecnológicos de infraestructuras y organizaciones será una de las características animadoras que los científicos de la información necesitarán abordar en un futuro próximo. Si queremos participar en discusiones significativas sobre nuestras trazas digitales, o tomar decisiones informadas sobre nuevas políticas y tecnologías, es esencial desarrollar marcos teóricos y empíricos para caracterizar el papel de los metadatos dentro de las infraestructuras de comunicación en red. Las metáforas como “escape de datos” que se utilizan para describir “el rastro digital que la gente deja” (Mayer-Schonberger & Cukier, 2013, p. 113) cuando usa computadoras o teléfonos celulares oscurecen la naturaleza de los metadatos dentro de estos sistemas. Por ejemplo, las compañías aseguradoras de automóviles han comenzado a ofrecer tarifas más bajas a los clientes que aceptan instalar un receptor de monitoreo GPS en sus automóviles que rastrea sus hábitos de conducción: aceleración y paro en particular (Lieber, 2014)

Los metadatos producidos por cualquier sistema técnico son el resultado de una selección activa por parte de los diseñadores del sistema de qué registrar y cuándo.  Por ejemplo, los dispositivos inalámbricos están diseñados para recopilar y transmitir metadatos sobre la hora y el lugar desde donde se envían los datos, así como las rutas que los datos toman a través de las redes (Acker, 2014). Estos metadatos de trazas muestran a los diseñadores y operadores de infraestructuras de comunicación cómo funcionan las redes y dónde se producen los problemas. Los operadores de redes celulares, por ejemplo, pueden determinar dónde se están cayendo las llamadas telefónicas, o dónde ha fallado una torre celular. En otro ejemplo, las franquicias de compras de Target a Amazon rastrean los metadatos sobre el comportamiento de compra y navegación de los consumidores a través del tiempo a través de programas de recompensas para determinar sus necesidades, hábitos y tendencias de compra. De este modo, los metadatos están diseñados para permitir usos y resultados específicos.

Las distinciones formales entre datos y metadatos son confusas y difíciles de definir (Gilliland, 2008). Los datos y los metadatos se designan a menudo en contradicción entre sí, dependiendo de sus diferentes funciones y medios de interpretación en contextos específicos de origen y uso.  Ciertas trazas digitales pueden servir como “metadatos” en un contexto porque proporcionan información sobre la actividad o el comportamiento de las personas, pero también pueden servir como “datos” si se analizan en otros contextos y se utilizan como evidencia para hacer una afirmación o argumentación (Borgman, 2015). Llamar a algo “metadatos” en lugar de “datos” es una clasificación contextual que raramente tiene una lógica evidente (Boellstorff, 2013). Por ejemplo, nuevos tipos de redes de sensores permiten a los investigadores producir datos científicos que antes eran difíciles o imposibles de recopilar. Estos datos técnicos son metadatos de fondo para el científico, pero son datos esenciales para el operador de red que supervisa y mantiene la red (Borgman, Wallis y Mayernik, 2012). Del mismo modo, las organizaciones gubernamentales y de ayuda humanitaria están organizando cada vez más metadatos de los medios sociales y las redes móviles como datos para permitir una orientación más eficaz de la ayuda de emergencia, la asignación de recursos de emergencia y el despliegue de las fuerzas policiales. A menudo se usan los metadatos para analizar el comportamiento y las intenciones de individuos específicos, y potencialmente identificar a esos individuos para acciones particulares. Esto es ilustrado vívidamente por la declaración del ex director de la CIA y la NSA, Michael Hayden, en mayo de 2014, cuando dijo “matamos gente a base de metadatos” (Cole, 2014).

Los metadatos recopilados por plataformas de medios sociales como Twitter y Facebook subyacen en una industria artesanal de análisis de patrones de uso de la tecnología, redes personales y tendencias de distribución de información (Schroeder, 2014). En muchos de estos estudios, los “grandes datos” son en realidad “grandes metadatos” que muestran cómo se utilizan, confían y estandarizan los servicios digitales.

Los metadatos ejecutables necesarios para la transmisión de datos y la comunicación impregnan nuestra cultura en red; de hecho, las infraestructuras no pueden funcionar sin ellos (Fidler & Acker, 2014). Sin embargo, la parcialidad de los metadatos y su capacidad de agregación presentan una tensión crucial en la sociedad. Por ejemplo, las personas nombradas en una publicación de agosto de 2015 de información de las cuentas robadas del sitio de citas para adultos Ashley Madison corrían el riesgo de ser identificadas como personas que habían llevado a cabo relaciones extramatrimoniales, apoyadas directamente por los metadatos liberados en sí mismos (Victor, 2015).

En conclusión, los metadatos son fundamentales para el diseño y la explotación de las infraestructuras técnicas, pero es fácil dar por sentado que nuestras vidas personales pueden aparecer en nuestras huellas digitales. Como ha dicho un erudito, los metadatos de trazas digitales pueden ser “notablemente reveladores” de nuestras vidas y actividades (Landau, 2016). Las filtraciones de la NSA han ilustrado, por ejemplo, cómo las facturas de telefonía móvil no son simplemente documentos privados banales. A medida que los metadatos de nuestra comunicación digital crecen en volumen y nuestro uso de herramientas digitales prolifera, se utilizarán y agregarán de maneras conocidas y desconocidas, intencionadas y oportunistas. Por ejemplo, el exitoso programa de Netflix “House of Cards” fue producido en base a la analítica de descriptores de metadatos generados por los usuarios (Carr, 2013).

Para poder participar en el mundo digital, las personas deben someterse a la creación de sus metadatos y utilizarlos para una variedad de propósitos (van Dijck, 2014). Pero, los metadatos, como los registros telefónicos y censales, siempre han estado conectados a cuerpos y vidas. Esto se amplifica cada vez más en el espacio digital. Estas cuestiones de metadatos están transformando las formas en que concebimos la gestión de los datos e incluso los derechos humanos.

Bibliografía

 

 

 

 

 

 

 

Redes sociales científicas. Planeta Biblioteca 2018/01/17

Escuchar el programa

Ir a descargar

 

El Planeta de hoy lo hemos dedicado a Redes Sociales científicas de la mano de Esther Carreño Corchete, bibliotecaria e investigadora de la Universidad de Salamanca, que recientemente ha realizado el trabajo de fin de master (TFM) titulado “Uso de ResearchGate y Academia.edu por los profesores de la Universidad de Salamanca. Estudio transversal de género” en el que se analiza la presencia de los profesores e investigadores de la Universidad de Salamanca en dos de las principales redes sociales académicas, Researchgate y Academia.edu. Hemos charlado con Esther sobre las características de estas redes, como contribuyen a la visibilidad y a la cooperación de los autores, los aspectos relativos a sus indicadores, estadísticas. Así como de la metodología y los resultados y conclusiones del trabajo de investigación.

 

Carreño Corchete, Esther (autora) Uso de Researchgate y Academia.edu por los profesores de la Universidad de Salamanca. Estudio transversal de género., [Thesis]. Dirigido por Travieso-Rodríguez, Críspulo and Frías Montoya, José Antonio  Salamanca: Universidad de Salamanca, 2017 Trabajo de Fin de Máster, Universidad de Salamanca. Texto completo

 

 

 

¿Cómo usan las bibliotecas las redes sociales?

 

libraries-and-social-media-1024x671

Frecuencia con que comparten información en diferentes medios sociales

 

How Libraries Use Social Media
Molly Bacon, Twitter: @mollymbacon 12 Oct 2017 3:58 PM

Texto completo

Descarga la infografía

Ver la encuesta

 

El ochenta y uno por ciento de los estadounidenses tienen cuentas de medios sociales, y se espera que ese número aumente cada año. Casi todas las marcas tienen una presencia social y las bibliotecas no son diferentes. Las bibliotecas están utilizando plataformas sociales ahora más que nunca. El 44% de las bibliotecas informaron que diariamente publicaban información en Facebook, y que el 25% lo hacían también en Twitter. Además, más de la mitad de los bibliotecarios encuestadas (56%) dicen que pasan al menos de 5 horas por semana en las redes sociales.

 

Con a llegada de las redes y la digitalización, cada vez más los bibliotecarios estamos siendo asesores tecnológicos para nuestras comunidades. Son muchas las bibliotecas que a diario recurrimos a las redes sociales para promocionar  y fomentar nuestros servicios y productos. Cada vez más las bibliotecas no son únicamente proveedoras de contenidos, si no que también somos creadores y editores de contenidos

La Biblioteca Pública de Nueva York tiene 2.2 millones de seguidores en Twitter. Los medios sociales están desempeñando un papel importante para ayudar a las bibliotecas a mantener su relevancia en la sociedad digital. Los medios sociales son el espacio digital donde las bibliotecas interactuan con tu comunidad.

TechSoup recientemente se asoció con WebJunction para hacer un estudio en el mes de diciembre de 2017 para averiguar cómo están usando los medios sociales las bibliotecas; para ello se analizaron respuestas de 311 bibliotecas en todo el país, un 63% eran Bibliotecas Publicas, un 20% Universitarias, un 4% Escolares y un 14% de otro tipo (Especiales, Nacionales, Consorcios). De la muestra el 55 por ciento de los encuestados atendía en poblaciones de menos de 25.000 usuarios, por lo que casi la mitad de los encuestados eran bibliotecas pequeñas, probablemente sobre todo en las zonas rurales, que proporcionaron algunos resultados de interés, como que el 44% de las bibliotecas informan que publican diariamente información en Facebook, y que el 25% lo hacen también en Twitter. Además, más de la mitad de los bibliotecarios encuestadas (56%) dicen que pasan al menos de 5 horas por semana en las redes sociales, y el 28 por ciento pasan de 6 a 10 horas a la semana.

 

hours-spent

Cuántas horas dedican a los medios sociales por semana

 

En cuanto a que redes utilizan más. Las bibliotecas utilizan Facebook más que cualquier otra plataforma social. Twitter es la siguiente plataforma más popular, y luego Instagram.

 

38823425675_2de112b364_b_d

 

¿Cuántos seguidores tienen en medios sociales?

En  cuanto a qué es lo que publican las bibliotecas en los medios sociales. Las bibliotecas utilizan los medios sociales para compartir eventos e imágenes, educar a la gente sobre los servicios, destacar sus colecciones y apoyar a otras bibliotecas.

 

8640-libraries-social-media-use

¿Para qué usan los medios sociales las bibliotecas?

 

El crecimiento de los seguidores y la búsqueda de personal de apoyo son algunos de los mayores desafíos de las bibliotecas en los medios sociales.

 

biggest-social-media-challenges

¿Cual es el objetivo de su uso?

 

Los resultados demuestran que las bibliotecas están usando las redes sociales con intensidad, y que están deseosas por hacer crecer sus canales.