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La Biblioteca del Congreso lleva el almacenamiento en ADN sintético a la cápsula del 250 aniversario de EE. UU.

Library to Add Cutting-Edge Molecular Data Storage Device Carrying Digitized Collections to America’s Time Capsule.” Library of Congress Newsroom, 20 de mayo de 2026. Acceso el 22 de mayo de 2026

Texto original

La Library of Congress ha anunciado uno de los proyectos de preservación documental más innovadores de la actualidad: la inclusión de un dispositivo de almacenamiento molecular basado en ADN sintético dentro de la cápsula del tiempo oficial del proyecto America250, que será enterrada en Filadelfia como parte de las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos. El diminuto recipiente metálico contiene cadenas de ADN sintético codificadas con copias digitales de algunos de los documentos, sonidos e imágenes más importantes de la historia cultural y política estadounidense. La cápsula será abierta en el año 2276, coincidiendo con el tricentenario del país.

La iniciativa surge a partir de un estudio de viabilidad solicitado por el Congreso estadounidense en 2024 para investigar nuevas tecnologías de preservación digital. La Biblioteca comenzó entonces a explorar el potencial del ADN sintético como soporte de almacenamiento de datos a largo plazo. A diferencia del ADN biológico, el ADN sintético utilizado en este proyecto no pertenece a ningún organismo vivo ni puede emplearse para crear vida; se trata de moléculas artificiales diseñadas específicamente para almacenar información digital mediante secuencias químicas.

Para desarrollar el proyecto, la Biblioteca colaboró con el University of Washington Molecular Information Systems Lab, especializado en almacenamiento molecular de datos. Los investigadores transformaron archivos digitales en secuencias codificadas de ADN y posteriormente sintetizaron físicamente esas cadenas moleculares. Todo el contenido quedó encapsulado en un pequeño vial metálico del tamaño aproximado de una goma de borrar de lápiz. El dispositivo incluye además un microchip con instrucciones para decodificar la información en el futuro y reconstruir los archivos originales cuando la cápsula sea abierta dentro de 250 años.

Entre los materiales almacenados figuran algunos de los tesoros documentales más emblemáticos de la Biblioteca del Congreso. Destaca especialmente el borrador manuscrito de la Declaración de Independencia redactado por Thomas Jefferson, junto con documentos relacionados con el himno nacional estadounidense, grabaciones históricas de finales del siglo XIX, mapas históricos, manuscritos mesoamericanos precolombinos, documentos del Congreso y registros sonoros de comunidades indígenas norteamericanas. También se incluyen modelos tridimensionales, como una representación digital de la mano de Abraham Lincoln.

Uno de los aspectos más revolucionarios del proyecto es la extraordinaria densidad de almacenamiento del ADN. Según la Biblioteca, un solo milímetro cúbico de ADN sintético podría albergar aproximadamente nueve terabytes de datos digitales, una capacidad miles de veces superior a la de los sistemas tradicionales de almacenamiento, como discos duros, cintas magnéticas o servidores en la nube. Además, el ADN posee una ventaja fundamental para la preservación patrimonial: su enorme durabilidad. Diversos estudios científicos han demostrado que el ADN puede mantenerse legible durante miles e incluso millones de años bajo condiciones adecuadas.

El proyecto responde también a un problema creciente en bibliotecas, archivos y centros de memoria: el aumento exponencial de la información digital y las limitaciones de las infraestructuras actuales para conservarla indefinidamente. La Biblioteca del Congreso administra ya más de mil millones de objetos digitales y decenas de petabytes de información preservada. En este contexto, el ADN sintético aparece como una posible solución complementaria para la conservación masiva y sostenible de datos culturales.

La iniciativa tiene además un fuerte componente simbólico. La cápsula del tiempo no solo preservará la memoria histórica estadounidense, sino que servirá como testimonio del momento en que la humanidad comenzó a experimentar seriamente con formas biológicas de almacenamiento informacional. De alguna manera, el proyecto conecta dos momentos históricos separados por siglos: el nacimiento de Estados Unidos y el posible nacimiento de una nueva era en la preservación del conocimiento humano.

Desde el punto de vista bibliotecario y archivístico, este experimento representa una auténtica transformación conceptual. Durante milenios, el conocimiento humano fue almacenado en piedra, arcilla, pergamino, papel y, más recientemente, soportes magnéticos y digitales. El ADN sintético introduce un nuevo paradigma en el que la información deja de depender exclusivamente de dispositivos electrónicos y pasa a integrarse en estructuras moleculares inspiradas en la biología.

La Biblioteca del Congreso subraya que el proyecto todavía es experimental y de alcance limitado, pero considera que sus resultados pueden ayudar a abrir nuevas vías para la preservación digital de gran escala. Además, el estudio permitirá evaluar aspectos técnicos como la fiabilidad de la escritura molecular, la recuperación de datos, la detección de errores y los costes asociados a esta tecnología emergente. La institución espera que la experiencia sirva también de modelo para otros grandes organismos patrimoniales y científicos interesados en métodos de conservación a ultra largo plazo.

Políticas de Preservación Digital en Bibliotecas Universitarias

Two people digitizing archival documents with computers and scanners in a library preservation unit
Two staff members digitizing archival documents in a university library lab

McManus, Ramsey. Digital Preservation Policies in University Libraries: A Content Analysis. Honors Thesis, The University of Southern Mississippi, 2026. Difundido por Aquila Digital Community. Reseñado en InfoDocket, 3 de mayo de 2026 https://aquila.usm.edu/honors_theses/1095/

El documento aporta una contribución valiosa al demostrar que las políticas de preservación digital son un indicador concreto del grado de preparación de las bibliotecas universitarias ante los desafíos del futuro. El estudio evidencia avances significativos, pero también inconsistencias y zonas de mejora. Su mensaje implícito es claro: en la universidad contemporánea, preservar digitalmente no es opcional. Es una condición necesaria para garantizar memoria institucional, continuidad del acceso científico y responsabilidad con las generaciones futuras

Este trabajo aborda una cuestión central para el futuro de las bibliotecas universitarias: cómo garantizar que los recursos digitales permanezcan accesibles, íntegros y utilizables a largo plazo. En un entorno donde colecciones, tesis, artículos, archivos institucionales y materiales nacidos digitales crecen de forma constante, la preservación digital deja de ser una tarea técnica secundaria para convertirse en una responsabilidad estratégica. El estudio examina específicamente las políticas públicas de preservación digital disponibles en línea en bibliotecas universitarias, evaluando hasta qué punto estas instituciones explicitan sus compromisos, prioridades y procedimientos.

La investigación parte de una idea fundamental: disponer de políticas claras y accesibles fortalece la capacidad institucional para preservar el patrimonio digital. Una política no es solo un documento administrativo, sino una declaración formal que establece qué materiales se preservan, bajo qué criterios, con qué recursos y mediante qué métodos. Sin esta base, las decisiones pueden depender de actuaciones improvisadas, discontinuidad organizativa o respuestas parciales ante emergencias tecnológicas. Por ello, McManus considera que la transparencia documental es un indicador importante de madurez institucional en materia de preservación digital.

El análisis compara el contenido de diversas políticas utilizando criterios reconocidos profesionalmente dentro del campo de la preservación digital. Entre ellos destacan el alcance de la preservación (qué tipos de materiales cubre la institución), las prácticas de metadatos, los controles de integridad, la redundancia del almacenamiento y las estrategias de migración de formatos. Estos elementos son esenciales porque la preservación digital no consiste simplemente en guardar archivos, sino en asegurar autenticidad, recuperabilidad y legibilidad futura pese al paso del tiempo y a la obsolescencia tecnológica.

Uno de los resultados más relevantes del estudio es la existencia de niveles muy desiguales de exhaustividad entre unas bibliotecas y otras. Algunas políticas muestran un enfoque robusto y detallado, con responsabilidades definidas, revisión periódica y procedimientos técnicos claros. Otras, en cambio, presentan declaraciones genéricas, escasa concreción o ausencia de información sobre procesos críticos. Esta heterogeneidad sugiere que muchas universidades reconocen la importancia del problema, pero no todas han desarrollado todavía marcos plenamente maduros para afrontarlo.

El trabajo también revela diferencias en el grado de transparencia pública. No todas las instituciones publican sus políticas de manera visible o fácilmente accesible. Esto es significativo porque una política abierta no solo orienta internamente a la organización, sino que transmite confianza a investigadores, estudiantes, financiadores y usuarios externos. Cuando una universidad publica sus compromisos de preservación, comunica que considera los objetos digitales parte de su patrimonio académico duradero y no simples recursos temporales.

Especial atención merecen los metadatos y la verificación de integridad. Sin metadatos consistentes, incluso archivos conservados físicamente pueden perder valor informativo por falta de contexto, autoría, fecha o relaciones documentales. Del mismo modo, sin controles de integridad —como sumas de verificación y monitorización periódica— los archivos pueden corromperse silenciosamente. El hecho de que estas dimensiones aparezcan de forma desigual en las políticas estudiadas muestra que todavía existe una brecha entre el discurso institucional y la complejidad real de la preservación digital.

Otro aspecto clave es la migración de formatos. Los archivos digitales dependen de software y hardware específicos; un documento perfectamente almacenado puede volverse inutilizable si el formato queda obsoleto. Las políticas más avanzadas contemplan migraciones planificadas, monitorización tecnológica o estrategias de emulación. Las más débiles tienden a omitir estos riesgos, lo que podría comprometer el acceso futuro a tesis electrónicas, repositorios institucionales o colecciones audiovisuales.

En perspectiva más amplia, este estudio conecta con una preocupación creciente en el sector bibliotecario internacional: evitar una “edad oscura digital” en la que parte del conocimiento producido en las últimas décadas desaparezca por negligencia técnica u organizativa. Bibliotecas universitarias de referencia, como las de Minnesota, Cambridge o York, han desarrollado marcos específicos donde integran auditoría, selección documental, niveles de preservación y revisión continua, lo que muestra el camino hacia modelos más sólidos.

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¿Podría la inteligencia artificial salvar archivos en peligro?

Crawford, Kendall.Could artificial intelligence save endangered archives? A Kenyon College cohort aims to find out.” The Ohio Newsroom, publicado el 9 de febrero de 2026. https://www.statenews.org/section/the-ohio-newsroom/2026-02-09/could-artificial-intelligence-save-endangered-archives-a-kenyon-college-cohort-aims-to-find-out

El deterioro de los archivos está poniendo en peligro documentos históricos en todo el país. Un grupo de estudiantes y profesorado de Kenyon College, en la zona rural del centro-norte de Ohio, cree que la inteligencia artificial podría ser la clave para rescatarlos.

Kenyon es uno de los 23 equipos de investigación financiados por el Humanities and AI Virtual Institute (HAVI) de Schmidt Sciences para impulsar la investigación en humanidades. Su objetivo es construir un sistema de IA abierto que pueda salvar archivos en peligro pertenecientes a comunidades pequeñas e infrarrepresentadas, como la colección del Museo del Jazz de Nueva Orleans.

Un equipo de estudiantes y profesores de Kenyon College, en Ohio, está explorando cómo la inteligencia artificial (IA) podría ayudar a preservar archivos históricos que se están deteriorando, como los del New Orleans Jazz Museum, que contienen documentos, partituras y grabaciones valiosas de la historia del jazz. Muchos de estos archivos están dañados por el paso del tiempo —papeles arrugados, tinta corrida o discos deformados— y las comunidades pequeñas a menudo carecen de los recursos necesarios para conservarlos con equipos profesionales tradicionales.

En la visión de Elkins, lo que antes llevaba a los investigadores años de revisión minuciosa ahora podría resolverse en minutos. Con solo un par de pulsaciones de teclado, podrían rastrear cómo una melodía pasó de una partitura manuscrita a una grabación años después.

El proyecto busca desarrollar un sistema de IA de acceso abierto capaz de digitalizar y restaurar materiales frágiles utilizando solo fotografías tomadas con un teléfono móvil. El objetivo es que esta herramienta sea asequible y fácil de usar, especialmente para archivos de comunidades pequeñas o subrepresentadas que no pueden costar soluciones de preservación convencionales.

Más allá de la simple digitalización, la IA también permitiría analizar y conectar datos dispersos en diferentes tipos de archivos —texto, audio y vídeo— facilitando descubrimientos que antes requerían años de trabajo manual. Esta tecnología podría, por ejemplo, seguir la evolución de una melodía desde su partición manuscrita hasta una grabación posterior con solo unas pulsaciones.

Aunque la IA acelera tareas complicadas, el equipo enfatiza un enfoque “centrado en las personas”, donde expertos humanos supervisan y validan las interpretaciones de las máquinas para evitar errores comunes en sistemas automatizados. Esto asegura que tanto la restauración como el análisis de los archivos mantengan rigor académico y sensibilidad cultural.

ALA, ARL y CARL se unen a la lucha para defender la memoria futura

Michael Menna (2025, 3 diciembre). ALA, ARL, and CARL Join the Fight to Defend Our Future Memory. Archivo de blog de Internet Archive https://blog.archive.org/2025/12/03/ala-arl-and-carl-join-the-fight-to-defend-our-future-memory/

Las tres grandes organizaciones bibliotecarias de Norteamérica —American Library Association (ALA), Association of Research Libraries (ARL) y Canadian Association of Research Libraries (CARL) — han decidido adherirse oficialmente a la declaración de los “Cuatro Derechos Digitales para Instituciones de Memoria” impulsada por la campaña Our Future Memory

La adhesión de estas asociaciones supone un respaldo significativo: representan miles de bibliotecas públicas y universitarias, además de incluir tres de las bibliotecas federales y parlamentarias de Canadá.

Según CARL, citada en el artículo, el panorama digital —con materiales disponibles únicamente en plataformas en línea— amenaza la capacidad de estas instituciones para cumplir su misión histórica de recolectar, preservar y poner a disposición obras para futuras generaciones. Si no se garantiza su derecho a operar en el entorno digital, muchos trabajos académicos y culturales podrían perderse para siempre.

El artículo recuerda que la declaración de los “Cuatro Derechos Digitales” no solicita nada más allá de lo básico y necesario para que bibliotecas, archivos, museos y otras instituciones de patrimonio sigan funcionando como lo hicieron en el mundo analógico, pero adaptados a un entorno digital —es decir: poder recolectar contenido digital, preservarlo, ofrecer acceso controlado, y cooperar con otras instituciones.

En pocas palabras, los derechos y responsabilidades que las instituciones de la memoria siempre han disfrutado fuera de línea también deben protegerse en línea. Para lograr este objetivo, las bibliotecas, archivos y museos deben tener los derechos legales y la capacidad práctica para:

  • Recopilar materiales en formato digital, ya sea mediante la digitalización de colecciones físicas, la compra en el mercado libre o por otros medios legales;
  • Preservar los materiales digitales y, cuando sea necesario, repararlos, realizar copias de seguridad o reformatearlos, para garantizar su existencia y disponibilidad a largo plazo;
  • Proporcionar acceso controlado a los materiales digitales para técnicas de investigación avanzadas y para atender a los usuarios dondequiera que se encuentren: en línea;
  • Cooperar con otras instituciones de la memoria, compartiendo o transfiriendo colecciones digitales, para facilitar la preservación y el acceso.

Con la incorporación de ALA, ARL y CARL, la coalición global que defiende estos derechos digitales gana aún más fuerza: se amplía su representatividad, lo que puede incidir con mayor peso en políticas, normativas y decisiones sobre preservación del patrimonio digital.

Lista de materiales digitales en peligro de desaparecer

Digital Preservation Coalition. DPC Releases New Version of Global “Bit List” of Endangered Digital Materials. November 6, 2025.

Bit List

Digital Preservation Coalition (DPC) ha publicado una nueva versión de su “Bit List” global de materiales digitales en peligro. Este informe identifica contenidos digitales de diversos ámbitos —gubernamental, cultural, académico, mediático y comunitario— que corren un riesgo real de desaparecer si no se actúa con urgencia. La Bit List clasifica los materiales según su nivel de riesgo: prácticamente extintos, críticamente en peligro, en peligro y vulnerables.

La DPC destaca que no se trata solo de un asunto técnico, sino de una necesidad social: la pérdida de estos materiales puede afectar la justicia, la innovación y la identidad colectiva.

Entre los materiales más vulnerables se encuentran las contribuciones generadas por comunidades, como blogs, vídeos personales o archivos digitales comunitarios, considerados críticamente en peligro debido a su importancia para la historia compartida y la falta de estrategias de preservación. También se destacan los videojuegos “siempre en línea” o desactivados, que dependen de servidores ya inexistentes, lo que representa una erosión de la memoria cultural digital.

Asimismo, los registros públicos no estandarizados se encuentran prácticamente extintos, lo que afecta la rendición de cuentas y la transparencia gubernamental. Datos políticamente sensibles también están clasificados como críticamente en peligro, y la evidencia digital utilizada en investigaciones y tribunales se encuentra en un estado de riesgo alto. En el ámbito académico, la DPC advierte sobre la pérdida de datos de investigación no publicados y colecciones web legadas, esenciales para garantizar la reproducibilidad científica.

El informe también señala la vulnerabilidad de memorias personales y comunitarias, como archivos digitales de grupos comunitarios, registros familiares y redes sociales, especialmente en comunidades con pocos recursos o colectivos indígenas.

La finalidad de la Bit List es servir como herramienta de concienciación y defensa, movilizando a distintos sectores —instituciones culturales, gobiernos, comunidades, academia, justicia e industria— para promover una inversión informada y a largo plazo en preservación digital.

Más de 850 músicos han pedido a Universal Music Group que retire su demanda contra Internet Archive

King, Ashley. «Over 600 Artists Demand UMG Drop Its $621 Million Lawsuit Against Internet Archive.» Digital Music News, December 11, 2024. https://www.digitalmusicnews.com/2024/12/11/artists-vs-umg-internet-archive-lawsuit/

Más de 850 músicos han firmado una carta abierta exigiendo que Universal Music Group (UMG) y otras discográficas retiren su demanda de 621 millones de dólares contra Internet Archive, una biblioteca digital sin fines de lucro conocida por su Wayback Machine. La carta, organizada por Fight for the Future, cuenta con la firma de artistas como Tegan & Sara, Open Mike Eagle, Amanda Palmer y Kathleen Hanna (Bikini Kill).

Los músicos argumentan que la demanda amenaza la preservación cultural y atenta contra el acceso público a la música. En la carta, destacan que la industria musical debería apoyar el legado artístico en lugar de priorizar los beneficios de los accionistas. Como alternativas, proponen tres medidas concretas para mejorar la situación de los músicos: colaborar con organizaciones como Internet Archive para conservar grabaciones originales, permitir a los artistas quedarse con el 100% de las ganancias de su merchandising y poner fin a las inversiones de las grandes discográficas en plataformas de streaming como Spotify.

Según los firmantes, mientras se espera que los ingresos de la industria musical superen los 100 mil millones de dólares en 2031, los músicos enfrentan dificultades económicas. Señalan que las giras son cada vez más costosas debido a los monopolios de Live Nation, que los ingresos por regalías son injustos debido al modelo de negocio de Spotify y que los archivos físicos han sido destruidos por intereses corporativos. También denuncian que la censura y la monetización desigual de la música afectan directamente a su bienestar, contribuyendo a la crisis de salud mental en la comunidad artística.

La demanda original de UMG, Sony Music y otras discográficas se centra en el Great 78 Project de Internet Archive, una iniciativa para digitalizar y preservar grabaciones en discos de 78 RPM, que incluyen a leyendas como Billie Holiday, Ella Fitzgerald y Frank Sinatra. Si las discográficas ganan el caso, Internet Archive podría enfrentarse a un pago millonario por haber permitido la reproducción en línea de estas grabaciones desde 2006.

Este caso se suma a la reciente derrota de Internet Archive en su apelación contra editoriales de libros, quienes han argumentado que el préstamo digital de libros escaneados por la plataforma no se ajusta a los principios de uso justo (fair use), fallo que podría sentar un precedente en la batalla legal sobre el acceso a contenidos digitales.

La Universidad de Yale se asocia con la Oficina de Publicaciones del Gobierno de EE. UU. para preservar la información gubernamental

Library Technology. «GPO Partners with Yale University Library to Preserve Government InformationLibrary Technology, March 6, 2025. https://librarytechnology.org/pr/31139

La Oficina de Publicaciones del Gobierno de los EE. UU. (GPO) ha firmado un Memorando de Acuerdo con la Biblioteca de Derecho Lillian Goldman de la Universidad de Yale para que se convierta en un «Preservation Steward» o responsable de la preservación.

El término Preservation Stewards hace referencia a bibliotecas o instituciones que tienen el compromiso de preservar y conservar los documentos oficiales del gobierno, especialmente aquellos en formato impreso, para garantizar su disponibilidad a largo plazo. Este programa fue establecido por la U.S. Government Publishing Office (GPO) para asegurar el acceso público continuado a la información gubernamental, tanto en formatos físicos como digitales, en un mundo cada vez más digitalizado.

Los Preservation Stewards desempeñan un papel clave en el mantenimiento de colecciones de documentos del gobierno federal, asegurando que los materiales sean correctamente almacenados, conservados y accesibles para futuras generaciones. Además, muchas de estas bibliotecas también sirven como socias de acceso digital, proporcionando plataformas y servicios en línea para facilitar el acceso remoto a estos recursos.

En estos días la Oficina de Publicaciones del Gobierno de los EE. UU. (GPO) ha firmado un Memorando de Acuerdo con la Biblioteca de Derecho Lillian Goldman de la Universidad de Yale para que se convierta en un «Preservation Steward» o responsable de la preservación. Este acuerdo tiene como objetivo ayudar a las bibliotecas a gestionar eficientemente la preservación de documentos gubernamentales en la era digital, garantizando el acceso público continuo a documentos del gobierno de los EE. UU. en formato impreso. A través de esta iniciativa, la biblioteca de Yale, junto con otras más de 60 en todo el país, contribuirá significativamente a la conservación de documentos impresos y proporcionará acceso digital a la información gubernamental. La GPO, que produce y distribuye información del gobierno federal, ve en esta colaboración una manera esencial de asegurar el acceso fácil y permanente a los documentos gubernamentales, vital para la democracia de EE. UU.

A través del acuerdo, muchas bibliotecas también sirven como socios de acceso digital que proporcionan acceso digital a la información del Gobierno. En la actualidad hay más de 60 bibliotecas que actúan como Preservation Stewards en todo Estados Unidos. Estas bibliotecas tienen la responsabilidad de preservar los documentos impresos del gobierno federal, asegurando que la información pública continúe estando disponible para el acceso de los ciudadanos, tanto en formato físico como digital. El objetivo de esta red es garantizar que la información gubernamental se conserve adecuadamente para las generaciones futuras, en un esfuerzo conjunto con la GPO. Las bibliotecas participantes en este programa también proporcionan acceso digital a la información gubernamental, contribuyendo significativamente a la preservación y la accesibilidad de los documentos oficiales.

La desaparición de la cultura: un informe sobre nuestro frágil patrimonio cultural

Vanishing Culture: A Report on Our Fragile Cultural Record, edited by Luca Messarra, Chris Freeland and Juliya Ziskina.

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Los ataques informáticos, que han afectado a instituciones como el Internet Archive, la Biblioteca Británica y otras bibliotecas de Norteamérica, también amenazan la preservación de la cultura digital, interfiriendo con la infraestructura que la protege. El informe aboga por la necesidad de fortalecer el papel de las bibliotecas y archivos públicos, otorgándoles respaldo legal, cultural y financiero, para garantizar el acceso a nuestro legado cultural en el futuro.

En los últimos días de preparación del informe, el Internet Archive sufrió un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) que dejó sus servicios fuera de línea durante cuatro días, recuperándose luego de manera provisional. Este incidente refleja una tendencia alarmante: los ciberataques contra bibliotecas e instituciones de memoria. Además del Internet Archive, otras bibliotecas como la Biblioteca Británica y la Biblioteca Pública de Seattle también han sido atacadas, y la Biblioteca Pública de Calgary tuvo que cerrar incluso sus sedes físicas debido a uno de estos incidentes.

Estas amenazas no solo interrumpen el acceso, sino que ponen en peligro los sistemas que garantizan la preservación de nuestro conocimiento. La pérdida de acceso a las colecciones digitales, aunque sea temporal, tiene graves implicaciones: interrumpe la investigación, frena el acceso público a la información y crea vacíos en la memoria pública. Un usuario en X señaló la ironía de este ataque, realizado en medio de un huracán, conflictos bélicos y elecciones en EE. UU.

Este ataque subraya la fragilidad de nuestro paisaje digital. Ante estas crecientes amenazas, se hace evidente la necesidad de investigar cómo proteger mejor las bibliotecas digitales y sus archivos culturales, cuya preservación es crucial en una era de cultura en constante desaparición.

El informe Vanishing Culture: A Report on Our Fragile Cultural Record analiza cómo los intereses corporativos y los cambios en la distribución de medios limitan el acceso público a su propio registro cultural. La proliferación de contenido digital a través de plataformas de streaming y licencias temporales, en lugar de la propiedad permanente, pone en riesgo que grabaciones, libros, programas de televisión y películas desaparezcan de las plataformas sin ser archivados. Esto implica que la expresión cultural queda a merced de los conglomerados mediáticos.

El informe está dividido en dos partes. La primera, “Preservación de Medios y la Construcción de la Memoria Pública,” explora el impacto de este cambio hacia el streaming y la pérdida de propiedad, destacando estudios sobre la pérdida digital y materiales preservados por el Internet Archive. Se incluye una revisión histórica sobre la pérdida cultural en cine y música, y se sugiere que los individuos tomen acción para ayudar a crear un ecosistema mediático accesible y duradero.

La segunda parte, “Narrativas de Preservación y Pérdida Cultural,” ofrece ensayos de académicos y defensores de la preservación, quienes destacan por qué es crucial preservar medios específicos, como las historias laborales de las mujeres (por medio de libros de cocina y redes sociales) y materiales educativos antiguos. Estas narrativas subrayan que solo a través de actos intencionados de preservación se podrán recordar estos elementos culturales.

En conjunto, el informe insta a reconocer la importancia de la preservación y el acceso para el bien público, y aboga por cambios necesarios para proteger nuestro patrimonio físico y digital.

Internet Archive ha guardado hasta la fecha 916 mil millones de páginas web

Brodkin, Jon. «The Internet Archive and Its 916 Billion Saved Web Pages Are Back OnlineArs Technica, October 14, 2024. https://arstechnica.com/tech-policy/2024/10/the-internet-archive-and-its-916-billion-saved-webpages-are

Internet Archive ha restablecido su herramienta Wayback Machine en modo «solo lectura», tras varios ataques de DDoS (ataques distribuidos de denegación de servicio) que afectaron la operatividad del sitio la semana pasada. Brewster Kahle, fundador del archivo, señaló en un comunicado que aunque el servicio es funcional nuevamente, es posible que se requiera más mantenimiento, lo que podría resultar en una nueva suspensión temporal. Actualmente, algunas funciones importantes, como la capacidad de los usuarios para capturar manualmente páginas web a través de «Guardar página ahora», siguen deshabilitadas, y otros servicios del archivo, como openlibrary.org, permanecen fuera de línea.

Internet Archive, una organización sin fines de lucro fundada en 1996, tiene como misión preservar páginas web públicas y otros tipos de contenido digital. Hasta la fecha, ha logrado capturar 916 mil millones de páginas web y también proporciona acceso gratuito a una vasta colección de videos, audios y libros. No obstante, la plataforma recientemente enfrentó un revés importante al verse obligada a eliminar 500,000 libros de su base de datos, después de perder un caso judicial relacionado con derechos de autor.

La caída de Internet Archive fue provocada por una serie de ataques DDoS que comenzaron en la primera semana de octubre. A estos se sumó una violación de datos en septiembre, que expuso la información de 31 millones de usuarios registrados. Los atacantes lograron infiltrarse en el sistema y publicaron un mensaje burlón en el sitio web del archivo, preguntando sarcásticamente si Internet Archive «funcionaba con palillos» y mencionando que había sufrido una violación catastrófica de seguridad.

El mensaje también hacía referencia a la plataforma Have I Been Pwned (HIBP), un servicio creado por el investigador de seguridad Troy Hunt, que informa a los usuarios cuando sus datos han sido comprometidos en brechas de seguridad. La base de datos filtrada incluía información sensible como correos electrónicos, nombres de usuario, fechas de cambio de contraseñas y contraseñas cifradas con el algoritmo Bcrypt, entre otros datos internos. Según BleepingComputer, los atacantes enviaron esta información a la plataforma Have I Been Pwned para alertar a los usuarios afectados.

El 9 de octubre, Kahle confirmó que Internet Archive estaba sufriendo un ataque DDoS y que el equipo estaba trabajando para mejorar la seguridad en respuesta tanto a este ataque como a la violación de datos ocurrida en septiembre. A pesar de los esfuerzos para proteger el sitio, el 10 de octubre reportó que los atacantes habían regresado con otro ataque DDoS, dejando el sitio completamente fuera de línea.

Kahle destacó que la prioridad del equipo de Internet Archive era garantizar la seguridad de los datos de los usuarios, incluso a costa de la disponibilidad del servicio. En su último mensaje del 11 de octubre, mencionó que algunos servicios seguirían inactivos mientras fortalecen la infraestructura y realizan revisiones de seguridad. Indicó que este proceso podría durar «días, no semanas», y agradeció a la comunidad por sus ofertas de apoyo, rechazando las ofertas de «pizza» con un toque humorístico.

A medida que el equipo continúa trabajando en la restauración completa de los servicios, la comunidad de usuarios de Internet Archive sigue esperando que la plataforma recupere su funcionalidad plena, especialmente en un momento en que la preservación de contenido digital se vuelve cada vez más crucial en la era moderna.

Ya es posible acceder a versiones archivadas de páginas web directamente desde Wayback Machine a través de las páginas de resultados de búsqueda de Google

Wayback Machine es una herramienta del Internet Archive, una organización sin fines de lucro dedicada a preservar el contenido digital. Su objetivo es archivar y proporcionar acceso a versiones anteriores de páginas web, permitiendo a los usuarios ver cómo eran los sitios en el pasado.

En un avance significativo para la preservación digital, Google Search ahora facilita más que nunca el acceso a la historia de la web. Los usuarios de todo el mundo podrán visualizar versiones archivadas de páginas web directamente desde Google Search, gracias a un enlace directo a la Wayback Machine del Internet Archive.

Cómo Funciona

Para utilizar esta nueva función, realiza una búsqueda en Google como de costumbre. Junto a cada resultado de búsqueda, encontrarás tres puntos; al hacer clic en ellos, aparecerá el panel “Sobre este Resultado”. Dentro de este panel, selecciona “Más sobre esta página” para poder acceder a un enlace a la página de la Wayback Machine de ese sitio web.

A través de este enlace directo, podrás ver versiones anteriores de una página web mediante la Wayback Machine, ofreciendo una instantánea de cómo aparecía en diferentes momentos.

Un Compromiso con la Preservación

La misión de Internet Archive es proporcionar “Acceso Universal a Todo el Conocimiento.” Wayback Machine, es uno de los servicios más conocidos, proporciona acceso a miles de millones de páginas web archivadas, asegurando que el registro digital permanezca accesible para las generaciones futuras.