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Guía de políticas editoriales de IA en bibliotecas: estándares, ejemplos y decisiones para la publicación académica

Library Publishing Coalition. AI Editorial Policy Guide. Library Publishing Coalition (LPC), 2026. Disponible en: https://librarypublishing.org/wp-content/uploads/2026/05/AI-Editorial-Policy-Guide-LPC-2026.pdf

El documento de la Library Publishing Coalition (LPC) es una guía práctica dirigida a editores, bibliotecas universitarias y gestores de revistas académicas para diseñar, implementar y mantener políticas editoriales sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en contextos de publicación científica y académica. Su objetivo principal no es imponer una normativa única, sino ofrecer un marco flexible de referencia para que cada institución pueda desarrollar su propia política adaptada a sus necesidades, valores y nivel de madurez digital.

La guía parte de una idea central: la irrupción de la IA generativa en la escritura, edición, revisión y difusión científica obliga a redefinir los criterios tradicionales de autoría, responsabilidad, integridad y transparencia editorial. En este sentido, el documento se inscribe en un contexto más amplio de creciente preocupación internacional por la gobernanza de la IA en el ecosistema académico, donde distintas organizaciones están desarrollando marcos éticos, protocolos de revisión y normas de uso responsable.

El informe se organiza en cuatro grandes bloques: desarrollo de políticas, elementos fundamentales de una política editorial de IA, ejemplos comentados y recursos adicionales. Esta estructura permite combinar teoría, práctica y referencias concretas de políticas ya existentes en revistas y editoriales académicas.

En el apartado de desarrollo de políticas, la guía subraya que cualquier normativa sobre IA debe partir de una reflexión institucional previa sobre objetivos editoriales, tipo de publicación, público destinatario y nivel de riesgo aceptable. No todas las revistas o programas editoriales requieren el mismo grado de restricción, por lo que se recomienda evitar modelos rígidos y optar por enfoques adaptativos.

El bloque dedicado a los elementos fundamentales de una política de IA identifica componentes clave que deberían aparecer en cualquier normativa editorial contemporánea. Entre ellos destacan:

  • Definición explícita de qué se entiende por herramientas de IA
  • Reglas sobre su uso en la redacción de manuscritos
  • Criterios de transparencia y declaración obligatoria del uso de IA
  • Normas sobre autoría y responsabilidad intelectual
  • Uso de IA en revisión por pares y procesos editoriales
  • Protección de datos, confidencialidad y propiedad intelectual

Estos elementos reflejan una preocupación central: garantizar que la IA no sustituya la responsabilidad humana en la producción del conocimiento académico.

Uno de los aportes más útiles del documento es la recopilación de ejemplos reales de políticas editoriales de IA aplicadas en revistas académicas y programas de publicación universitaria. Estos ejemplos muestran una gran diversidad de enfoques, desde modelos muy restrictivos hasta otros más permisivos pero regulados.

En términos generales, se identifican tres tendencias principales:

  1. Enfoque restrictivo
    Algunas editoriales prohíben el uso de IA generativa para redactar manuscritos o producir contenido final, permitiendo únicamente su uso en tareas auxiliares como corrección lingüística o formateo.
  2. Enfoque de uso asistido
    Se permite la IA como herramienta de apoyo (ideación, revisión, edición), pero se exige transparencia total, incluyendo la obligación de declarar qué herramientas se han utilizado y en qué parte del proceso.
  3. Enfoque de integración controlada
    La IA se incorpora como parte del flujo editorial (por ejemplo, en metadatos, revisión de estilo o apoyo a la indexación), siempre bajo supervisión humana y con trazabilidad clara.

Este abanico de modelos refleja que el sector editorial no ha alcanzado aún un consenso global sobre cómo regular la IA, aunque sí existe acuerdo en principios básicos como la transparencia, la responsabilidad humana y la integridad académica.

Bibliotecarios sénior como agentes de cambio en editoriales

Evans, Gwen. “Senior Librarians as Publisher Change Agents: What’s the Business Case? (Part 1).” The Scholarly Kitchen, 25 de marzo de 2026. https://scholarlykitchen.sspnet.org/2026/03/25/guest-post-senior-librarians-as-publisher-change-agents-whats-the-business-case-part-1/

El artículo examina una tendencia emergente en el ecosistema de la comunicación científica: la incorporación de bibliotecarios de alto nivel en puestos estratégicos dentro de grandes editoriales académicas. La autora plantea una pregunta central: ¿por qué las editoriales están contratando antiguos directores de bibliotecas, decanos o responsables institucionales para funciones de relaciones con bibliotecas y desarrollo estratégico? La respuesta se sitúa en un contexto de creciente tensión entre bibliotecas y editores, marcado por negociaciones complejas, transición hacia acceso abierto, presión presupuestaria y necesidad de reconstruir confianza entre ambos sectores.

Evans parte de su propia experiencia como ex vicepresidenta de relaciones globales con bibliotecas en Elsevier y entrevista a dos figuras representativas: Emily McElroy, vicepresidenta de Academic Relations en Taylor & Francis, y Robert Hilliker, director de Library Relations para Norteamérica en Springer Nature. Ambos proceden del liderazgo bibliotecario universitario, lo que les permite actuar como mediadores entre culturas organizativas distintas: la lógica comercial editorial y la lógica de servicio público de las bibliotecas académicas.

Uno de los argumentos más sólidos del texto es que existe un problema de traducción institucional entre editoriales y bibliotecas. Las empresas editoriales, según se desprende de las entrevistas, no siempre comprenden adecuadamente cómo funcionan las bibliotecas modernas: su estructura interna, la diversidad de perfiles profesionales, las restricciones presupuestarias o los procesos reales de toma de decisiones. Muchas negociaciones siguen basándose en visiones simplificadas donde la biblioteca aparece solo como compradora de contenidos, cuando en realidad hoy integra áreas de datos de investigación, alfabetización digital, impacto académico, preservación, apoyo a ciencia abierta y asesoramiento estratégico al campus.

El artículo muestra que estos nuevos perfiles híbridos cumplen una función interna decisiva: explicar a la editorial la realidad económica y política de las universidades. McElroy subraya que los recortes actuales no afectan solo a colecciones, sino también a personal, tecnología y servicios. En muchas instituciones todos los decanos compiten por fondos escasos, lo que hace inviable la idea de que la biblioteca simplemente “pida más dinero”. Esa perspectiva, frecuente en el discurso comercial, ignora la presión estructural que atraviesan hoy las universidades.

Hilliker añade que muchas bibliotecas norteamericanas atraviesan momentos especialmente difíciles y que la función de estos cargos consiste también en hacer llegar verdades incómodas dentro de la empresa. Resulta significativo que ambos entrevistados señalen que aceptaron sus puestos solo tras recibir garantías de que podrían discrepar internamente y cuestionar decisiones corporativas. El artículo presenta así estos roles no como relaciones públicas decorativas, sino como posiciones que deberían influir realmente en la estrategia empresarial.

Otro aspecto relevante es la idea de que la relación editorial-biblioteca ya no puede centrarse únicamente en adquisiciones o licencias. Las decisiones editoriales impactan en catalogación, sistemas, metadatos, repositorios, visibilidad de autores, identificadores persistentes como ORCID y datos KBART para descubrimiento y acceso. Hilliker menciona precisamente la mejora de metadatos como una prioridad interna, recordando que esta “infraestructura invisible” sostiene buena parte del valor percibido por usuarios e instituciones.

Desde una perspectiva estratégica, el texto sugiere que las editoriales buscan algo más que mejorar ventas: intentan reposicionarse como socios institucionales en un momento en que su legitimidad es cuestionada. Frente a críticas por precios elevados, contratos opacos o lentitud en la transición al acceso abierto, incorporar antiguos líderes bibliotecarios puede servir para comprender mejor al cliente, anticipar conflictos y construir narrativas de colaboración. Al mismo tiempo, las bibliotecas esperan que estas figuras introduzcan cambios reales en transparencia, sensibilidad presupuestaria y diseño de productos.

El artículo también deja entrever una tensión ética interesante: cuando un bibliotecario pasa al sector editorial, ¿se convierte en representante comercial o en defensor de los intereses bibliotecarios dentro de la empresa? Evans no resuelve de forma explícita esa cuestión, pero muestra que el valor de estos puestos dependerá de su credibilidad y capacidad efectiva de incidencia. Si se perciben como figuras simbólicas, perderán legitimidad ante la comunidad bibliotecaria. Si generan mejoras tangibles, pueden abrir una nueva etapa de diálogo.

La segunda parte del ensayo de Evans retrata a estos profesionales híbridos como mediadores necesarios en un momento de transición profunda. Si cuentan con autonomía y capacidad de influencia, pueden mejorar productos, políticas y relaciones institucionales. Si se reducen a funciones decorativas, reforzarán el escepticismo existente. El mensaje final es claro: en la comunicación científica del siglo XXI, escuchar de verdad a las bibliotecas ya no es opcional.

De Gruyter adquiere Brill para crear la mayor editorial de Humanidades

The Bookseller. «De Gruyter Acquires Brill for €51.5m». Accedido 16 de octubre de 2023. https://www.thebookseller.com/news/de-gruyter-acquires-brill-for-515m.

De Gruyter y Brill anuncian conjuntamente que han llegado a un acuerdo para formar De Gruyter Brill a través de una oferta pública de compra recomendada en efectivo por parte de De Gruyter por todas las acciones de Brill a un precio de oferta de 27,50 euros por acción (excluyendo dividendos), lo que representa una consideración total de aproximadamente 51,5 millones de euros.

La transacción crea la principal editorial académica en Humanidades y representa una oportunidad única para acelerar el crecimiento orgánico y alcanzar la escala necesaria. Con ingresos combinados proforma de alrededor de 134 millones de euros y 750 empleados, De Gruyter Brill estará bien posicionada para ofrecer el mejor servicio e infraestructura posible a sus comunidades, publicando conjuntamente más de 3,500 libros y 800 revistas al año.

La combinación de dos casas editoriales con siglos de historia llevará la marca De Gruyter Brill, lo que resalta la importancia de la sólida herencia y antecedentes familiares de ambas empresas. Tras el cierre de la transacción, la sede de De Gruyter Brill estará en Berlín, Alemania, mientras que la oficina de Brill en Leiden, los Países Bajos, será la segunda oficina más grande de la nueva combinación y mantendrá su importancia tanto en número de empleados como en responsabilidades.

La combinación contará con un equipo ejecutivo central compuesto por el Director Ejecutivo (CEO) y el Director Financiero (CFO) actuales de De Gruyter, Carsten Buhr y Christopher Radloff, y la Directora de Publicaciones (CPO) actual de Brill, Jasmin Lange. La junta directiva de la combinación estará compuesta por siete miembros, que incluirán al equipo ejecutivo central, un Director Comercial (CCO), un Director de Operaciones (COO), un Director de Tecnología (CTO) y un Director de Recursos Humanos (CHRO), que serán designados lo antes posible de acuerdo al principio de «la mejor persona para el trabajo». Se tiene la intención de integrar completamente los negocios tan pronto como sea posible después del cierre de la transacción.

Criterios de evaluación de la calidad, buenas prácticas y sistemas de evaluación para los proveedores de servicios editoriales institucionales (IPSP) de Acceso Abierto

Ševkušić, Milica, & Kuchma, Iryna. (2023). DIAMAS deliverable: D3.1 IPSP Best Practices Quality evaluation criteria, best practices, and assessment systems for Institutional Publishing Service Providers (IPSPs) (Under review by the European Commission). Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.7859172

Texto completo

Este informe presenta los criterios existentes de evaluación de calidad, las mejores prácticas y los sistemas de evaluación para las Plataformas de Publicación de Acceso Abierto (IPSPs, por sus siglas en inglés) desarrolladas por asociaciones internacionales, ORP (organizaciones de publicación en red), gobiernos y bases de datos internacionales. También analiza la literatura académica sobre la evaluación de la investigación en IPSPs, los criterios de evaluación y los indicadores. La matriz de análisis incluye las siguientes categorías, que también serán los componentes centrales de EQSIP:

  • Financiamiento: descripción del modelo de financiamiento, modelo de negocio de acceso abierto, transparencia en la lista de todas las fuentes de financiamiento, etc.
  • Propiedad y gobernanza: propiedad legal, misión y gobernanza.
  • Prácticas de ciencia abierta: política de acceso abierto, derechos de autor y licencias, revisión por pares abierta, disponibilidad de datos, nuevos enfoques para la evaluación de la investigación, etc.
  • Calidad editorial, gestión editorial e integridad de la investigación.
  • Eficiencia del servicio técnico: fortaleza técnica, interoperabilidad: metadatos, ISSN, identificadores de objetos digitales (PIDs), legibilidad por máquina y accesibilidad del sitio web de la revista.
  • Visibilidad, incluyendo indexación, comunicación, marketing e impacto.
  • Equidad, diversidad e inclusión (EDI): multilingüismo, equidad de género.
  • Una lista de autoevaluación para las IPSPs resume las mejores prácticas delineadas en el informe.

Ediciones Universidad de Salamanca con Jacobo Sanz Hermida. Planeta Biblioteca 2023/02/22

Ediciones Universidad de Salamanca con Jacobo Sanz Hermida.

Planeta Biblioteca 2023/02/22

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En el programa de hoy hemos charlado amenamente con Jacobo Sanz Hermida,, director de Ediciones Universidad de Salamanca, con el hemos hablado de los múltiples aspectos relacionados con el mundo de la edición científica, digitalización, ciencia abierta, digitalización, impacto y sobre todos aquellos temas sobre que tiene que ver con EUS, personal, infraestructuras, plataformas y proyectos de futuro.

El oligopolio de la publicación académica, pasado y futuro.

Phelps, Richard. «Challenging the Academic Publisher Oligopoly». The James G. Martin Center for Academic Renewal (blog), 16 de noviembre de 2022.

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El sector de las revistas académicas comprende cientos de editoriales, pero sólo cinco controlan más de la mitad del mercado: Reed-Elsevier (Países Bajos), SAGE (Estados Unidos), Springer (Alemania), Taylor & Francis (Reino Unido) y Wiley-Blackwell (Reino Unido) con beneficios netos de más del 35%

¿Quiere invertir en un negocio rentable? Podría considerar una de las cinco editoriales de investigación académica. Son muy rentables, o al menos lo han sido. El margen de beneficios es uno de los indicadores más accesibles del «poder de fijación de precios» de una empresa. Según The Economist, Elsevier obtuvo 1.100 millones de dólares de beneficios en 2010, con un margen de beneficios del 36%, más alto que el de Apple o Google, y muy superior a los de las revistas más exitosas (entre el 12 y el 15%). Sus márgenes superaron el 40 por ciento en 2013 y 2014. Wiley declaró un margen del 35 por ciento solo el año pasado.

Richard Phelps analiza el oligopolio de la publicación académica, pasado y futuro. «Durante décadas», escribe, «las editoriales académicas sufragaron al menos el considerable gasto de compilar, imprimir, comercializar y enviar copias físicas de las revistas. Sin embargo, con la digitalización, incluso esa carga ha disminuido. Pronto, la publicación académica podría acercarse a un estado de pura «renta económica»: vender un producto casi gratuito (para ellos) que los clientes quieren y no pueden comprar en ningún otro sitio».

Para ello, algunos de los académicos más preparados del mundo, que trabajan en algunas de las instituciones más prestigiosas, invierten miles de horas para crear los contenidos; los gobiernos y las fundaciones les subvencionan, con cientos o decenas de millones de dólares en pagos directos y servicios en especie; otros se ofrecen como voluntarios para revisar y editar, controlando así la calidad del producto sin cobrar; se le entrega gratuitamente, para que lo posean legalmente y tengan los derechos de autor, a pesar de no haber invertido nada; luego lo venden a los colegas y empleadores de tus voluntarios a un precio de monopolio.

También, según el escritor científico Stephen Buranyi cita al físico Adrian Sutton, del Imperial College (Londres): «Los científicos son esclavos de los editores. ¿Qué otra industria recibe sus materias primas de sus clientes, consigue que esos mismos clientes realicen el control de calidad de esos materiales y luego vende esos mismos materiales a los clientes a un precio enormemente inflado?»

Antiguamente, las revistas académicas gestionadas por las sociedades científicas servían de depósito de los resultados de la investigación: «Eran archivos científicos y no negocios de promoción de productos. Hoy, en cambio, los consejos de redacción seleccionados por editoriales con ánimo de lucro prefieren resultados de investigación nuevos o provocativos que llamen la atención de lectores y periodistas. Esto produce tanto el «sesgo de publicación» como el «p-hacking», por el que los editores prefieren los resultados positivos y los académicos siguen realizando pruebas estadísticas hasta que los obtienen. De este modo, el proceso científico se desarrolla al revés, con resultados que determinan las hipótesis de investigación».

He aquí tres de los argumentos más citados para afirmar que los editores distorsionan la ciencia.

  1. La agrupación

Las mayores editoriales académicas -el oligopolio- empaquetan sus productos en paquetes, al igual que hacen los proveedores de televisión por cable de Estados Unidos. Antes del streaming, el oligopolio de la televisión por cable estadounidense también disfrutaba de una amplia base de clientes cautivos que carecían de productos alternativos competitivos. En cada lugar, la televisión por cable podía obtener beneficios monopolísticos dentro de unos límites regulatorios que variaban de un lugar a otro.

  1. Sesgo positivo

Aunque las editoriales académicas en su conjunto han tenido poca competencia, sus revistas compiten entre sí por la atención y el estatus. Cuanto más célebre es el académico, mayor es el interés por contratarlo para un puesto editorial.

  1. La marcada desigualdad en la difusión de la información

Muchos académicos se sienten atrapados por la comercialización de las publicaciones académicas: su trabajo está atrapado detrás de un muro de pago incluso cuando consiguen publicarlo. Sin embargo, como en tantos otros aspectos de la vida, las soluciones tienden a estar más disponibles para algunos que para otros. Los académicos más prestigiosos pueden recibir financiación de ricos benefactores y fundaciones o puestos en centros de investigación financiados por el gobierno. Allí pueden acceder a sus propios presupuestos de publicación y sitios web, en los que ellos y sus colegas amigos pueden colgar publicaciones que están disponibles libremente para todos.

Hay algunas buenas noticias en este frente. Por un lado, el oligopolio está empezando a enfrentarse a la resistencia del pago de los precios que exigen. Así, la Universidad de California, informa Phelps, dijo recientemente «no» a las exigencias de Elsevier.

Y con casi todo digitalizado ahora, es imposible para los editores evitar que los artículos circulen. Phelps concluye: «La disponibilidad de copias electrónicas y de tantas soluciones para encontrarlas reduce la base de clientes reales de las editoriales a las bibliotecas universitarias que cumplen la ley y a los individuos que compran artículos individuales a precios muy superiores al coste marginal. Una vez que las bibliotecas universitarias puedan negociar con las editoriales académicas en igualdad de condiciones, el mercado de las publicaciones académicas será totalmente diferente.»

MIT Press se asocia con Silverchair para lanzar la plataforma MIT Press Direct eBook Platform

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Conocida por su diseño icónico, su rigurosa erudición y su tecnología creativa, MIT Press es una editorial líder de libros y revistas en la intersección de la ciencia, la tecnología y las artes.

MIT Press Direct se lanzará con más de 2.500 títulos en 2018, ofreciendo una amplia gama de libros de su distinguida lista, incluyendo importantes trabajos en economía, innovación empresarial, aprendizaje automático e IA, medio ambiente, evolución y energía. Utilizando el conjunto de herramientas de publicación de autoservicio de Silverchair, MIT Press planea introducir nuevas colecciones temáticas, incluyendo ciencia/tecnología/sociedad, ciencias de la información, humanidades digitales y educación en 2019.

«Estamos encantados de trabajar con la prensa del MIT y presentar su reconocida colección de libros electrónicos», dijo Thane Kerner, director ejecutivo de Silverchair. «La editorial del MIT se une a una cohorte de otras distinguidas editoriales  universitarias en una plataforma que está diseñada para apoyar las necesidades cambiantes y en expansión de sus usuarios».

«La MIT Press está comprometida con la innovación, tanto en términos de lo que publicamos como de cómo lo que hacemos», dijo Amy Brand, directora de MIT Press. «Con el lanzamiento de MIT Press Direct, cubriremos las necesidades de nuestros usuarios proporcionando acceso a miles de títulos nuevos y clásicos de MIT Press a través de una plataforma que es accesible, sostenible e independiente, bajo términos que son consistentes con nuestros valores como editor universitario».

Una vez lanzado, MIT Press Direct ofrecerá a los suscriptores institucionales de libros sin DRM con acceso a nivel de capítulo para usuarios simultáneos ilimitados, registros MARC y KBART para una fácil ingestión de datos e informes de uso estandarizados. Un factor clave en la selección de Silverchair como socio por parte de la editorial fue la necesidad de una plataforma flexible que pueda acomodar la diversa lista que publica el MIT Press, que va desde títulos altamente técnicos con cálculos matemáticos LaTeX hasta volúmenes de arte y arquitectura muy ilustrados.

«La asociación con Silverchair hará posible que MIT Press lance un sitio de libros electrónicos elegante, receptivo y con todas las funciones, que avance en los campos a los que la editorial  ha contribuido en los últimos 50 años», dijo Terry Ehling, director de iniciativas estratégicas de MIT Press. «La entrega de nuestro contenido de libros electrónicos académicos de alto valor a una comunidad global de académicos es una prioridad para nosotros, y esperamos utilizar la tecnología de Silverchair para ayudarnos a avanzar en la investigación y la educación en todo el mundo».