La escasez de discos duros para IA está haciendo que archivar Internet sea más caro y difícil.

Technician in data storage room with empty racks and out-of-stock signs showing hard drive shortage
A technician monitors critically low hard drive supplies affecting AI data storage and backup.

Culpepper, Sophie. “The AI Hard Drive Shortage Is Making It More Expensive and Harder to Archive the Internet.” Nieman Journalism Lab, 5 de mayo de 2026. https://www.niemanlab.org/reading/the-ai-hard-drive-shortage-is-making-it-more-expensive-and-harder-to-archive-the-internet/

Se recoge una investigación original de 404 Media, analiza una consecuencia poco visible del auge de la inteligencia artificial: la creciente escasez y encarecimiento de discos duros y sistemas de almacenamiento. La expansión de centros de datos dedicados a IA está absorbiendo enormes cantidades de hardware, lo que reduce la disponibilidad para otros sectores y eleva los precios. Esta situación afecta especialmente a instituciones cuya misión depende de almacenar grandes volúmenes de información, como archivos digitales, universidades, Wikipedia o coleccionistas de datos.

Uno de los principales perjudicados es Internet Archive, organización responsable de la Wayback Machine. Su fundador, Brewster Kahle, explicó que los discos de alta capacidad que suelen utilizar —de 28 a 30 TB— están agotados o se venden a precios muy elevados. La institución incorpora más de 100 terabytes diarios de nuevos materiales y mantiene más de 210 petabytes archivados, por lo que necesita renovar constantemente infraestructura. El incremento de costes supone una presión directa sobre su sostenibilidad financiera y operativa.

El problema también alcanza a la Wikimedia Foundation, que gestiona Wikipedia y otros proyectos abiertos. La fundación reconoce aumentos en memoria, discos y plazos de entrega de servidores, lo que obliga a replantear inversiones y extender la vida útil del equipamiento existente. Para organizaciones sin ánimo de lucro, estos cambios tienen un impacto especialmente grave, ya que cada decisión tecnológica compite con recursos destinados a contenidos, comunidad o desarrollo.

El reportaje señala además que varios fabricantes están priorizando a clientes corporativos vinculados a centros de datos. Western Digital habría comprometido gran parte de su inventario de 2026 con grandes compradores empresariales, mientras Micron decidió abandonar parte del mercado de consumo para concentrarse en segmentos más rentables relacionados con IA. Esto significa que usuarios comunes, pequeñas instituciones y archivistas independientes compiten en desventaja frente a gigantes tecnológicos con gran capacidad de compra.

Las comunidades de archivistas y usuarios especializados reflejan esta preocupación. En foros como Reddit, muchos participantes afirman haber detenido proyectos de respaldo o archivo debido a los precios disparados, mientras otros recurren a unidades usadas, discos antiguos o estrategias improvisadas de almacenamiento. Algunos incluso sugieren volver a tecnologías como cintas LTO, aunque estas presentan problemas de acceso rápido y latencia para servicios públicos en línea.

Más allá del coste económico, el artículo plantea una cuestión de fondo: la misma industria de IA que consume enormes cantidades de datos para entrenar modelos está dificultando materialmente la preservación de la memoria digital. Archivar internet requiere capacidad de almacenamiento constante, y si esa capacidad se vuelve inaccesible, parte del patrimonio digital contemporáneo corre riesgo de perderse. La paradoja es evidente: tecnologías que dependen del pasado digital pueden contribuir a borrar la posibilidad de conservarlo.