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La biblioteca del futuro: cuando la arquitectura convierte la lectura en una experiencia inmersiva

Joshi, Tanvi. “Futuristic Open Book Public Library Transforms Reading into an Immersive Architectural Experience.” Yanko Design, 26 de agosto de 2025. Yanko Design

Un innovador concepto arquitectónico imagina una biblioteca pública del futuro concebida no solo como un edificio funcional, sino como una auténtica celebración física del libro y del acto de leer. Diseñada por Thilina Liyanage, la estructura adopta la forma de un libro abierto, transformando un símbolo universal del conocimiento en una experiencia espacial inmersiva donde arquitectura, aprendizaje y contemplación se funden en una sola propuesta.

La elección formal del libro abierto no es meramente estética. El diseño pretende representar la circulación libre de ideas, el acceso democrático al conocimiento y la capacidad infinita del aprendizaje para expandir horizontes. Sus curvas recuerdan páginas en movimiento, mientras unas líneas luminosas en la cubierta evocan texto escrito, creando la sensación de que el edificio mismo “narra” una historia visible desde la distancia.

En el plano estructural, la biblioteca descansa sobre un sistema de hormigón en voladizo que genera una sensación visual de ligereza y modernidad. Esta solución permite grandes espacios abiertos destinados a la circulación libre de lectores, zonas de estancia prolongada y ambientes donde el silencio y la concentración se integran con la entrada abundante de luz natural, reforzando la sensación de apertura intelectual que define el proyecto.

Cada una de las “páginas” del libro constituye un nivel independiente del edificio. Estos niveles incorporan balcones panorámicos que permiten extender la experiencia lectora más allá del interior, conectando al visitante con el paisaje urbano circundante. A nivel del suelo, zonas lounge exteriores con sofás y áreas de descanso invitan a leer al aire libre, transformando la biblioteca en un espacio híbrido entre centro cultural, lugar de encuentro ciudadano y refugio de contemplación.

Uno de los aspectos más simbólicos aparece en la cubierta superior: las aperturas estratégicas permiten el paso de luz natural durante el día y, durante la noche, un sistema lumínico resalta las líneas arquitectónicas, reforzando la ilusión de un gigantesco volumen escrito. Vista frontalmente, la silueta adquiere además una segunda lectura visual: recuerda la forma de un árbol, metáfora universal del crecimiento, la vida y el desarrollo intelectual continuo.

El proyecto incorpora también un auditorio, puentes elevados que conectan distintas alas del edificio, zonas comunitarias protegidas bajo la estructura principal, espacios para eventos y una gran fuente de agua situada en la entrada que introduce desde el primer momento una atmósfera de serenidad. La arquitectura deja así de ser mero contenedor de libros para convertirse en un mensaje cultural en sí misma.

En conjunto, esta propuesta plantea una idea poderosa: la biblioteca del siglo XXI ya no debe entenderse únicamente como depósito documental, sino como un ecosistema de conocimiento donde diseño, simbolismo y experiencia sensorial trabajan juntos para reivindicar el valor permanente del libro en una era dominada por lo digital. Más que almacenar información, esta biblioteca busca inspirar asombro, curiosidad y comunidad.

Tendencias en los espacios y diseño en bibliotecas con Julio Alonso Arévalo. Planeta Biblioteca 2026/03/25

Tendencias en los espacios y diseño en bibliotecas con Julio Alonso Arévalo

Planeta Biblioteca 2026/03/25

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En el programa se realiza un recorrido por la evolución histórica de las bibliotecas, desde sus orígenes como espacios cerrados dedicados a la custodia del conocimiento en la Antigüedad y la Edad Media hasta su transformación en instituciones abiertas y accesibles tras la invención de la imprenta; en la era digital, estas se reinventan como centros de aprendizaje, colaboración y acceso tecnológico, manteniendo su función social de conexión con la información y evidenciando un cambio de paradigma desde modelos centrados en el libro hacia otros enfocados en el usuario y el aprendizaje; así, los espacios actuales se caracterizan por su flexibilidad, diversidad y base tecnológica, incorporando zonas colaborativas, makerspaces, áreas de descanso, espacios infantiles y programación cultural, al tiempo que se conciben como infraestructuras sociales y “terceros espacios” que fomentan la inclusión, la participación ciudadana y el bienestar comunitario, apostando finalmente por un diseño sostenible, personalizado y orientado a la experiencia del usuario, plenamente integrado en el entorno urbano y social.

Reinventando la biblioteca: espacios de conocimiento centrados en la comunidad

acohen. 2025. Reimagining the Library: Community-Centered Knowledge Spaces. Library Planning Consultant, November 20, 2025. https://www.acohen.com/blog/reimagining-the-library-community-centered-knowledge-spaces/

Se plantea que las bibliotecas se encuentran en un punto decisivo de transformación. Han dejado de ser simples depósitos de libros para convertirse en espacios híbridos donde convergen la creación de conocimiento, el trabajo colaborativo y la construcción comunitaria.

Siguiendo a Bennett, el texto subraya la necesidad de pasar de un modelo centrado en la colección a otro enfocado en el aprendizaje, entendiendo la biblioteca como un organismo vivo que debe adaptarse continuamente a las necesidades cambiantes de su comunidad. Esta evolución se refleja especialmente en el diseño de espacios diversos y flexibles, como salas de trabajo individual, zonas colaborativas y grandes áreas adaptables.

La urgencia de este cambio responde a varios factores convergentes. Por un lado, la proliferación de la información digital ha transformado radicalmente las formas de acceso y consumo del conocimiento, como señala Lankes. Por otro, las bibliotecas afrontan crecientes exigencias para demostrar su relevancia social en contextos marcados por la brecha digital, la desigualdad económica y la fragmentación cultural. Estas presiones hacen evidente que no bastan ajustes graduales: es imprescindible una reimaginación profunda de los espacios, servicios y funciones bibliotecarias para responder eficazmente a retos contemporáneos como la falta de salas de estudio o de espacios para el trabajo en grupo.

Para comprender realmente las necesidades de comunidades diversas, el texto propone superar los análisis demográficos tradicionales y adoptar enfoques más cualitativos y antropológicos. Estudios etnográficos, como los de Sung y Hepworth, muestran que la observación directa y la escucha activa permiten identificar necesidades invisibles a métodos superficiales. Hablar con la comunidad, observar sus comportamientos y aprender de sus usos reales del espacio resulta esencial para diseñar bibliotecas capaces de responder tanto a las demandas actuales como a las futuras.

Entre las metodologías destacadas se encuentra la inmersión etnográfica, que invita a los bibliotecarios a integrarse en la vida cotidiana de la comunidad mediante la observación participante. Este enfoque permite detectar patrones auténticos de uso del espacio, identificar zonas poco accesibles o incómodas y comprender dónde y cómo se producen las interacciones espontáneas. A ello se suman las sesiones de diseño participativo, en las que los usuarios contribuyen activamente a imaginar la biblioteca ideal. Experiencias como la de The Edge en la State Library of Queensland demuestran que estos procesos generan configuraciones espaciales innovadoras que no surgirían de una planificación tradicional, revelando deseos latentes como áreas de contemplación, espacios maker o zonas culturalmente significativas.

El análisis del comportamiento digital constituye otra dimensión clave para comprender las necesidades informativas de la comunidad. El estudio de patrones de búsqueda, uso de recursos digitales y dificultades de acceso a la información ofrece datos valiosos para diseñar tanto espacios físicos como entornos virtuales más ajustados a las prácticas reales de los usuarios. Integrar esta huella digital permite a las bibliotecas anticiparse a necesidades no satisfechas y reforzar su papel como mediadoras del conocimiento en entornos híbridos.

Finalmente, el texto aborda la importancia de analizar el uso actual de los espacios bibliotecarios desde una perspectiva compleja y dinámica. Más allá de medir la ocupación, se propone mapear los cambios temporales en el uso de los espacios a lo largo del día, identificar patrones de movimiento mediante mapas de calor y realizar auditorías sensoriales. Factores como la iluminación, el ruido o la comodidad influyen decisivamente en la experiencia del usuario y pueden convertirse en barreras invisibles al acceso. Comprender estas dinámicas permite tomar decisiones de diseño basadas en evidencias y avanzar hacia una biblioteca del futuro verdaderamente centrada en las personas.

Estado físico de las bibliotecas públicas en Estados Unidos, sus necesidades de mantenimiento y los desafíos

U.S. Government Accountability Office (2025). Public Libraries: Many Buildings Are Reported to Be in Poor Condition, with Increasing Deferred Maintenance (GAO-26-107262). Recuperado de https://www.gao.gov/products/gao-26-107262

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A partir de una encuesta representativa a aproximadamente 16 400 bibliotecas públicas distribuidas en los 50 estados, el Distrito de Columbia y cuatro territorios, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno concluye que una proporción significativa de edificios presenta problemas estructurales, sistemas deteriorados y barreras físicas que afectan tanto a su operación como a la accesibilidad para personas con discapacidad.

El estudio detalla que cerca del 38 % de las bibliotecas (aproximadamente 6 000) reportan que al menos uno de los sistemas clave del edificio —como calefacción, ventilación o aire acondicionado (HVAC)— se encuentra en condición deficiente, lo que puede dificultar el uso seguro y eficaz de los espacios. Más aún, alrededor del 61 % (unos 9 800) identificaron que al menos un elemento de la infraestructura representa una preocupación de salud o seguridad, incluyendo problemas de accesibilidad física o diseños que no cumplen con las necesidades de todos los usuarios.

Una parte importante del informe subraya que el financiamiento federal está principalmente orientado a programas, servicios y actividades de las bibliotecas —no a la construcción ni a reparaciones de estructuras físicas—, lo que deja a la mayoría de los proyectos de mantenimiento en manos de recursos estatales o locales. Las bibliotecas encuestadas destacaron que el costo de construcción y reparación, junto con la falta de fondos suficientes, son los principales obstáculos para abordar eficazmente estas necesidades. Por ejemplo, algunos bibliotecarios entrevistados estimaron costos de decenas de miles de dólares sólo para renovar sistemas HVAC o eliminar materiales peligrosos como el asbesto.

El reporte de la GAO también identifica que una gran proporción de bibliotecas tienen acumulado un “mantenimiento diferido” significativo, es decir, tareas de reparación y mejoras que han sido postergadas por falta de recursos. Se estima que aproximadamente el 70 % de las bibliotecas enfrentan un volumen considerable de mantenimiento pendiente que probablemente persistirá o incluso aumentará en los próximos tres años si no crecen las inversiones destinadas a estas instalaciones. Esta situación se presenta de manera más crítica en bibliotecas pequeñas, rurales o con menor base impositiva local, que dependen de fondos limitados para sostener su infraestructura.

En conjunto, el informe de la GAO advierte que, aunque las bibliotecas públicas siguen cumpliendo roles esenciales como espacio para la lectura, la educación, tecnología comunitaria, servicios de emergencia y centros de votación, las condiciones físicas deterioradas y la falta de inversión en mantenimiento continuado representan una amenaza para su capacidad de servir plenamente a la comunidad. La Oficina de Rendición de Cuentas recomienda políticas que faciliten mayores oportunidades de financiación y estrategias de planificación para garantizar que las bibliotecas puedan actualizar y mantener edificios seguros, accesibles y funcionales.

La biblioteca del futuro: la sala de estar para la comunidad

Henley, J., & correspondent, E. (2024, enero 8). Libraries for the future: Europe’s new wave of ‘meeting places for the mind’. The Guardian. https://www.theguardian.com/books/2024/jan/08/libraries-for-the-future-europes-new-wave-of-meeting-places-for-the-mind

Desde De Krook en Ghent hasta Oodi en Helsinki, las recientes construcciones cívicas comparten una visión de la biblioteca como una sala de estar para la ciudad moderna.

Las bibliotecas han evolucionado más allá de ser solo un lugar para libros. Desde la apertura de De Krook en 2017 hasta la inauguración de Oodi en 2018, y hasta las bibliotecas más recientes como Dokk1 en Aarhus y Deichman Bjørvika en Oslo, Europa ha sido testigo de una transformación en la concepción de estos espacios.

En De Krook, situada en el corazón de Ghent, los visitantes encuentran un lugar que va más allá de la mera colección de libros. Aquí, se promueve el aprendizaje, la conexión, el desarrollo y la colaboración. Desde estudiantes universitarios hasta personas mayores, todos encuentran un espacio para ellos. La biblioteca ofrece áreas de trabajo, salas de lectura, talleres de tecnología e incluso un estudio de radio estudiantil.

Dentro, no hay dos pisos iguales. Amplios ventanales, altos atrios y amplias escaleras esparcidas con cojines crean una sensación de una «ciudad dentro de la ciudad»; un luminoso café-restaurante se encuentra junto a un amplio espacio de lectura de periódicos y revistas.

En la planta baja hay una «sala de creadores» con cortadoras láser, impresoras 3D, máquinas de coser y equipos de soldadura. Hay un estudio de radio estudiantil siempre ocupado y completamente equipado, y centros de asesoramiento para ayudar con preguntas legales y elecciones de educación para adultos.

En el DigiPoint en el segundo piso, un empleado del ayuntamiento y un grupo de voluntarios están disponibles para guiar a los usuarios de la biblioteca, que suelen ser más mayores, a través del laberinto digital: completando formularios en línea, reservando una cita con el dentista, o renovando un préstamo de la biblioteca en línea.

Un centro de idiomas ofrece materiales en inglés, francés, árabe y turco, con un enfoque en aprender neerlandés: los 260,000 habitantes de Gante (más 60,000 estudiantes) son cada vez más diversos y la mitad de los niños más jóvenes de la ciudad no hablan neerlandés en casa.

Salas de reuniones en cada piso albergan conferencias, charlas y eventos. Ha habido lecturas de poesía slam en las escaleras y conciertos de piano en el vestíbulo. La membresía es gratuita e incluye wifi ilimitado y dos horas de tiempo de computadora al día.

La participación comunitaria no es un término vacío, dijo el oficial de información de De Krook, Bart Vanlerberghe. Los socios de la biblioteca son la ciudad y la región, pero también la Universidad de Gante y Imec, un destacado laboratorio de investigación y desarrollo de tecnología digital y nanotecnología flamenca.

Ambos ayudan a llevar a cabo una serie de proyectos innovadores impulsados por ciudadanos y facilitados por la biblioteca. Un programa llamado Comon tiene como objetivo idear soluciones tecnológicas a problemas concretos de la gente local, según lo identificado en reuniones públicas en la biblioteca.

El primer enfoque fue en «atención médica comprensible»: los ciudadanos propusieron soluciones; los estudiantes trabajaron en prototipos probables; los investigadores desarrollaron productos que funcionaron (como un reloj inteligente para medir y registrar el dolor). El siguiente se centrará en la movilidad.

A pesar de su nueva tarea como «navegador y facilitador del conocimiento» en un mundo cada vez más complejo y conectado, el rol tradicional de la biblioteca también ha resultado beneficiado por su nuevo hogar: los préstamos de libros de la biblioteca, lejos de disminuir, han aumentado en casi un 10%.

Similarmente, Oodi en Helsinki, que abrió sus puertas en 2018, se ha convertido en un punto focal para la comunidad. Con su diseño espectacular y su enfoque en la inclusión, Oodi ha atraído a más de un millón de visitantes en tan solo cuatro meses. Además de ser una biblioteca, Oodi alberga estudios de producción de música y video, un cine y talleres creativos, todo con el objetivo de servir a todos los sectores de la sociedad.

Desde Aarhus hasta Oslo, las nuevas bibliotecas europeas representan un cambio en la percepción de estos espacios. Ya no son solo lugares para libros, sino centros comunitarios dinámicos que promueven el aprendizaje, la creatividad y la conexión entre las personas. Este nuevo enfoque marca el comienzo de una emocionante era para las bibliotecas en Europa y en todo el mundo.

El espectacular edificio de la Biblioteca Nacional de Francia

McArdle, Susanna. «Spectacular Renovation of The National Library of France by Bruno Gaudin & Jean-François Lagneau.» Yellowtrace, 20 de abril de 2017. https://www.yellowtrace.com.au/renovation-of-the-national-library-of-france-paris/.

La Bibliothèque Nationale de France (BnF) tuvo un pasado distinguido, aunque algo inconexo. La biblioteca se trasladó a la rue de Richelieu de París a mediados del siglo XIX. Esta nueva ubicación era un conglomerado de dos antiguos palacios aristocráticos y varios anexos que requerían una reconfiguración para albergar salas de lectura y almacenamiento contemporáneas. El diseño se encargó a Henri Labrouste, un arquitecto de cierto mérito. Anteriormente había diseñado la Biblioteca Sainte-Geneviève. Partes sustanciales de ese diseño se construyeron en hierro fundido, un material que se convirtió en su marca de fábrica. Labrouste, deseoso de empezar a trabajar en la nueva ubicación de la BnF, hizo derribar más de la mitad de los antiguos edificios y creó un enorme almacén y una sala de lectura.

Con sus nueve cúpulas sobre refinados puntales de hierro, era sencillamente una sala de biblioteca impresionante, una de las más bellas quizás de su época. Sin embargo, la ubicación de la BnF no iba a permanecer estática mucho tiempo. En 1988, el gobierno francés decidió que el espacio actual ya no era suficiente y no se adaptaba a las necesidades de los usuarios del siglo XXI. Se construiría una nueva biblioteca. La siguiente biblioteca se construyó en Tolbiac, al este de la ciudad. El antiguo edificio de la rue de Richelieu estaba abandonado, como una vieja dama francesa que ya no rebosaba belleza juvenil y había sido sustituida por un modelo más joven y fresco. Conservaron la ubicación del antiguo edificio sobre todo para exponer algunas de las colecciones históricas, pero lamentablemente la ubicación de la rue de Richelieu pasó a un segundo plano.

En 2007, se encargó a Bruno Gaudin Architects que iniciara una importante reforma urbanística en el emplazamiento de la rue de Richelieu y completara una modernización integral de los edificios. Mientras que la empresa de Gaudin se encargó de la mayor parte de las obras, Jean-François Lagneau, especialista en objetos históricos, recibió el encargo de renovar la «salle labrouste», la principal sala de lectura. Las obras se dividieron en dos fases, la segunda de las cuales concluirá en 2020.

Gaudin abordó el proyecto desde la perspectiva de la recopilación de información, investigando exhaustivamente la historia del edificio. Abordaron la fluidez del edificio, consiguiendo incorporar la impresionante historia del espacio al tiempo que le añadían elementos e inclusiones contemporáneos y modernos. Con el fin de modernizar el espacio para que pudiera utilizarse de forma contemporánea, buscaron una forma más eficaz de acceder al recorrido entre los distintos edificios. Sin olvidar las restricciones impuestas para preservar la historia de la arquitectura. Tras un cuidadoso estudio y una intensa investigación, los arquitectos idearon varias estrategias clave para rediseñar el complejo. Un vestíbulo longitudinal central como acceso principal. Escalera central que garantiza el acceso vertical y desplaza la división entre zonas públicas y no públicas.

Diseño de una curiosa biblioteca futurista en el Bronx

Snøhetta, la firma internacional de arquitectura, paisajismo y diseño de interiores responsable del  nuevo y hermoso parque público en 550 Madison Avenue en el centro de Manhattan, estan diseñando la nueva biblioteca de Westchester Square en el Bronx.

El proyecto de aspecto futurista de 12.000 pies cuadrados se está desarrollando junto con la Biblioteca Pública de Nueva York y el Departamento de Diseño y Construcción de la ciudad. Los renders, que se acaban de publicar, ya han llamado la atención de todos.

Además de relacionarse visualmente con la vegetación del Bronx, el diseño está calibrado para enmarcar las vistas de los bloques circundantes y filtrar la luz del sol como parte de un esfuerzo holístico para reducir el uso de energía de la biblioteca. Por la noche, la Biblioteca brillará como un faro resplandeciente para el barrio y la ciudad.

Con espacios interiores organizados según su necesidad de luz y vistas, los componentes más sociales y activos de la biblioteca, incluidas las nuevas áreas centradas en niños, adolescentes y adultos jóvenes, estarán a la vista tanto desde la acera como desde el tren elevado. Los espacios de aulas y salas comunitarias dan a un nuevo Viewing Garden ubicado al nivel de la calle que también funciona como una instalación de filtración y retención de agua. Lleno de cubiertas vegetales perennes amantes de la sombra y árboles ornamentales en flor, el Library Viewing Garden ofrecerá una sensación de deleite visual que conecta el patrón abstracto de la fachada con el desempeño ambiental de la Biblioteca.

Diseñada como una sala de lectura prismática levantada sobre una base de hormigón con forma de tabla, las fachadas de vidrio fritado de la biblioteca están inspiradas en el estado del Bronx como el ‘barrio más verde de la ciudad de Nueva York’ y representan vistas abstractas de las copas de los árboles del barrio.

Hablando de eso: la biblioteca formará parte de la nueva iniciativa 80×50 del Departamento de Diseño y Construcción, que busca reducir las emisiones de carbono de la ciudad en un 80 % para 2050. Algo bastante impresionante.

En cuanto al tiempo, se espera que la construcción comience este año y se complete en 2025.

La biblioteca Vasconcelos como etnoedificio: una propuesta metodológica desde la arquitectura y el urbanismo para la observación del espacio público.

López-Avedoy, T. La biblioteca Vasconcelos como etnoedificio: una propuesta metodológica desde la arquitectura y el urbanismo para la observación del espacio público. En E. Sousa-González, C. Leal Iga, & E. Cadena Vargas (Eds.), Espacio metropolitano contemporáneo. Posiciones, desafíos y propuestas de acción (pp. 221-253). Universidad Autónoma de Nuevo León, 2018.

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El texto describe a posteriori la construcción de una propuesta metodológica para observar un espacio público. Aunque toda la propuesta tuvo un fuerte enfoque etnográfico, se utilizaron de forma mixta tanto métodos cuantitativos (como la encuesta y el análisis estadístico), como métodos cualitativos (como la observación, la entrevista, el registro etnográfico). Se retoma la propuesta metodológica para estudiar un espacio urbano del arquitecto Francesco Careri (2014), que proponía recorrer o deambular sistemáticamente. Este diseño metodológico sirvió para realizar trabajo de campo de una tesis doctoral sobre la Biblioteca Vasconcelos, un edificio emblemático de grandes dimensiones, que recibe 5,500 visitas al día y está localizado al norte del área metropolitana de la Zona del Valle de México, en Buenavista, Ciudad de México.

Nueva vida para las bibliotecas

«New Life for Libraries – Eurocities», 19 de agosto de 2021. https://eurocities.eu/stories/new-life-for-libraries/.

«Una biblioteca ya no es sólo un hogar para los libros, es una casa para las personas», dice Nathalie De Neve, Coordinadora de Relaciones Públicas de la biblioteca De Krook de Gante. En toda Europa, las bibliotecas locales están adoptando su papel de «tercer espacio», un término acuñado por el sociólogo Ray Oldenburg. Un «tercer espacio» es un lugar en el que la gente pasa su tiempo entre el hogar («primer» lugar) y el trabajo («segundo» lugar). Los terceros lugares son espacios de fácil acceso que se han vuelto tan importantes y vitales para nuestro bienestar como los «primeros» lugares y los «segundos», en opinión de muchas personas, se están fusionando en uno solo.

Las famosas cadenas de cafés han convertido sus tiendas en terceros lugares. Pero los terceros lugares más eficaces son aquellos en que se reúne la comunidad de formas diferentes, desde los semilleros creativos a los centros culturales, desde los jardines de barrio a los espacios públicos abiertos como las bibliotecas. Los terceros lugares desempeñan un papel cada vez más importante en las ciudades, ya que funcionan como lugares de encuentro para diversas personas, como espacios de cooperación, conexión e inspiración. En Gante se inauguró en 2017 un amplio tercer lugar: La biblioteca De Krook, el nuevo hito y centro cultural de Gante, un lugar para leer, aprender, vivir y simplemente estar.

Balcón abierto a la ciudad

La idea de construir una nueva biblioteca en Gante se remonta a 2005, cuando la antigua biblioteca se quedó pequeña en el edificio que utilizaba desde 1992. La biblioteca ha ocupado diferentes ubicaciones desde su creación en 1804, pero ésta, dice De Neve, es «la primera vez que se construye un edificio como biblioteca».

La construcción de De Krook debe considerarse en el marco de un gran proyecto de desarrollo de la ciudad. Los planes para construir un prestigioso Foro de la Música se abandonaron por falta de fondos y de apoyo público. El entonces ministro flamenco de cultura, Bert Anciaux, junto con el concejal de cultura de Gante, reorientaron los planes hacia el templo cultural más accesible de todos: la biblioteca, donde todos son bienvenidos y pueden sentirse parte de la sociedad.

El monumental edificio, que incorpora una obra de arte de Michaël Borremans en su plaza, fue diseñado por el estudio de arquitectura de Gante Coussée & Goris Architecten y su socio RCR Arquitectes. Este estudio de arquitectura español también ganó el Premio Pritzker en 2017, la máxima distinción internacional para la arquitectura.

«Si ves el edificio por primera vez, hay algo que realmente te llama la atención», dice De Neve. «Tiene muchas capas horizontales. La idea es imitar una pila de libros apilados sin apretar». Los arquitectos también querían crear un edificio que pareciera una ciudad dentro de otra ciudad, con sus calles y plazas, un balcón abierto al río, un caparazón que se convirtiera en el nuevo salón de Gante.

Desde el exterior, el edificio puede leerse como una pila de mesetas horizontales con vistas al río Escalda. Una vez dentro, el edificio funciona como unos grandes almacenes tradicionales, con sus grandes atrios y sus características escaleras que casi parecen poder atraer a la gente hacia arriba en el edificio. Al subir, los lectores y visitantes pueden disfrutar de los alrededores de la ciudad y de sus atractivas vistas, que crean un vínculo físico con el paisaje urbano. Extremadamente transparente y abierto, permitiendo que los residentes locales se encuentren y descubran lo que este lugar recuperado tiene que ofrecer, el edificio está completamente en casa en su ubicación.

La nueva sala de estar de Gante

«Este mundo ha cambiado», dice De Neve, «ya no es un mundo analógico, es un mundo digital. Ahora hay que centrarse en el futuro y en las futuras generaciones». En una sociedad que ofrece abundancia de información, cada vez es más necesario ayudar a la gente a navegar por el conocimiento disponible. La nueva biblioteca De Krook de Gante ha adaptado sus actividades en consecuencia. El objetivo de la biblioteca es ayudar a las personas a entender el mundo cambiante y ayudarles a darle sentido. Para ello, ocupa un lugar central en el debate sobre la sociedad del conocimiento.

Por supuesto, la biblioteca quiere seguir siendo un oasis de paz y tranquilidad, con la misma amplia colección de libros, CDs, DVDs, etc. Tiene más rincones de lectura acogedores y zonas de lectura y estudio tranquilas que antes. Un espacio insólito para leer y permanecer es De Trap van Steen en Wolken: la escalera «de ladrillos y nubes», llamada así por un famoso libro escrito por el autor flamenco Johan Daisne. Los visitantes de la biblioteca la utilizan para descansar, leer y escuchar las sesiones mensuales de la biblioteca. Desde su apertura, la función más «clásica» de la biblioteca está funcionando sorprendentemente mejor de lo esperado o de lo que se esperaba. Los préstamos de la biblioteca, en lugar de estancarse en el statu quo, han aumentado casi un 10%.

Los servicios básicos de De Krook siguen siendo gratuitos: uno no tiene que consumir ni gastar dinero. Uno puede simplemente estar. Pero la biblioteca es más que libros. También es un lugar para conocer a otras personas durante las conferencias o los debates, para desarrollar habilidades en los talleres, para experimentar en el «laboratorio de fabricantes», para colaborar en la investigación. El edificio también incluye una sala polivalente, una sala de estudio y un café de lectura, lugares muy apreciados por los estudiantes que, en épocas normales, solían irrumpir a la hora de apertura para conseguir un espacio. La biblioteca también alberga varios servicios gratuitos de asesoramiento para cuestiones jurídicas o de orientación profesional y estudio.

Un servicio muy apreciado es el Punto de Talento Digital: un servicio que permite a las personas adquirir conocimientos básicos de informática, ayudadas por personal formado. Este servicio se ha convertido en indispensable para la biblioteca, no sólo porque es evidente la necesidad de recibir ayuda en esta era digital, sino también porque la biblioteca ha adoptado nuevos sistemas y aplicaciones que requieren también la ayuda de los usuarios. Una de estas aplicaciones es «Gante lee», una herramienta de inspiración integrada directamente en las estanterías. Basándose en lo que otros ciudadanos de Gante han tomado prestado en la biblioteca, la herramienta ofrece a los usuarios consejos personalizados sobre lo que deben leer a continuación.

Diseño de bibliotecas para el siglo XXI

Designing Libraries For the 21st Century. editado por H. Thomas Hickerson, Joan K. Lippincott y Leonora Crema Chicago: ACRL, 2022

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«Designing Libraries for the 21st Century», cuenta con una impresionante variedad de autores procedentes en gran medida de la conferencia del mismo nombre y está repleto de imágenes e ilustraciones a todo color, ofrece orientación, principios y una gran cantidad de ideas creativas para los espacios, la tecnología, los programas y las asociaciones de las bibliotecas universitarias

El siglo XXI ha sido testigo de un cambio transformador en el diseño de las bibliotecas universitarias y de investigación, centrado más en la experiencia y el compromiso del usuario que en las colecciones. Los cambios drásticos en el diseño de las bibliotecas han sido impulsados por los cambios en las funciones principales de las universidades y colegios: la dependencia de las herramientas y contenidos digitales, la integración de las tecnologías en la pedagogía y la investigación, y el énfasis en los aspectos activos y sociales del aprendizaje, la inclusión y la participación de la comunidad. La planificación de estos espacios dinámicos debe incorporar nuevos programas y estrategias de personal, una sólida infraestructura técnica, un diseño centrado en el ser humano y la flexibilidad necesaria para permitir el cambio continuo.

A menudo, los grandes proyectos de construcción se centran principalmente en las instalaciones físicas, pero este volumen defiende el diseño de las bibliotecas de una manera mucho más holística. Hoy en día, todos los tipos de bibliotecas están inmersos en la reimaginación de sus funciones y en el diseño espacial a través del cual se hará realidad esta nueva visión.

«Designing Libraries for the 21st Century» explora estas tendencias e identifica estrategias prometedoras para espacios bibliotecarios nuevos o renovados. Veintinueve capítulos exploran estos temas:

  • Las bibliotecas universitarias del siglo XXI en un entorno en evolución
  • Alineación con la visión institucional
  • Colaboración con arquitectos, diseñadores y planificadores
  • Cuestiones clave de la planificación
  • Colaboraciones y convergencias
  • Liderazgo, cambio organizativo y nuevas funciones del personal
  • Programación para la investigación, el aprendizaje y la comunidad
  • Mirando al futuro