Las bibliotecas de L.A. están cobrando las multas a los más jóvenes en tiempo de lectura

Vangelis Velazquez, Anarabel Velazquez

Las bibliotecas públicas de Los Ángeles querían reducir el número de libros perdidos. Las sanciones por retrasos o perdidas de libros en las bibliotecas estadounidenses tradicionalmente se cobra en dinero. Pero la verdadera solución no llegó hasta que consideraron lo que realmente querían que más niños lean más libros. Por eso han cambiado su política de sanciones, de manera que por cada hora de lectura, las chicos que han sido multadas obtienen un descuento de 5 dólares del importe de la sanción que han acumulado por retraso o perdida de algún libro

 

Las bibliotecas están empezando a pensar de manera diferente sobre los libros perdidos y atrasados, en particular los que han sido prestados a los más jóvenes. En las bibliotecas estadounidenses las multas por retraso generalmente se cobran en dinero. pero ya algunas bibliotecas están renunciando a los cargos por demora. La Biblioteca del Condado de Los Ángeles, además de hacer eso, recientemente también está permitiendo que cualquier usuario menor de 21 años obtenga una reducción de su multa por libros perdidos o devueltos con retraso a cambio de tiempo de lectura. Por cada hora que pase leyendo en la biblioteca, obtendrán un descuento de 5 dólares en multas que haya acumulado previamente por sanciones.

“Great Read Away” es parte de una iniciativa que busca eliminar políticas o programas que impiden el acceso de los ciudadanos a los servicios. Su lema es “Lea en la biblioteca y reduzca sus multas”. Para participar en el programa, los niños, adolescentes y adultos jóvenes hasta la edad de 21 años pueden visitar a cualquier miembro del personal de la biblioteca, quien los inscribirá en el programa y les proporcionará una visión general de cómo funciona, además de hacer un seguimiento del tiempo de lectura que le permitirá reducir su multa.

Desde que el programa comenzó en junio de 2017, las 87 bibliotecas del condado han registrado más de 29,000 sesiones de lectura y en consecuencia han reducido las multas de muchos de sus usuarios. Entre los beneficiarios del programa se encuentra Dariana Martínez, de 10 años de edad, estudiante de cuarto grado de Fourth Street Elementary School, que comenta que había acumulado una multa de unos 30 dólares y que ahora la ha reducido a menos de 10 dólares a través de dedicar tiempo a la lectura durante las visitas semanales a la biblioteca. “El programa Read Away me ayudó, porque muchas veces olvido devolver mis libros a tiempo y mi mamá tiene que pagar la multa“, dice. “Así que cuando mi madre se enteró de Read Away, se puso muy contenta.”