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Mejores prácticas en diseño de la señalización y orientación de la biblioteca

Show and Tell: Library signage and wayfinding design by Mark Aaron Polger American Libraries Magazine, 1 de septiembre de 2022,

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Las bibliotecas son complicadas. Tienen un laberinto de estancias, un método específico para recuperar los libros y muchas salas con diferentes propósitos: zonas para el público y el personal, mostradores de servicio y zonas de almacenamiento de materiales, con diferentes políticas de acceso. La señalización de las bibliotecas puede ayudar a guiar a los usuarios por este laberinto desconocido, permitiéndoles encontrar lo que han venido a buscar con un mínimo de ansiedad.

La señalización interior incluye las señales de identificación de los puntos de servicio, los números de las oficinas, los ascensores, las escaleras, los baños, las entradas y las salidas; las señales de dirección; las señales de orientación (rangos de números de llamada, directorio de plantas); y las señales reglamentarias (salidas de incendios, tiradores de alarma contra incendios). La señalización exterior suele incluir señales de identificación del lugar, entradas, salidas, aparcamiento (y aparcamiento accesible) y señales de dirección.

En su forma más básica, un sistema de señalización de bibliotecas debería tener un directorio en la entrada del edificio para dar a los usuarios una visión general de la disposición. La señalización direccional a lo largo de los canales de alto uso también ayuda a la orientación. La señalización de identificación puede ayudar a los usuarios a reconocer los distintos espacios del edificio de la biblioteca, indicándoles para qué sirve cada uno de ellos, de modo que puedan encontrar el espacio que satisfaga sus necesidades. La señalización de las estanterías identifica los rangos de números de llamada, lo que permite a los usuarios encontrar y recuperar los libros.

Otros tipos de señalización -promocional, política e instructiva- pueden ayudar al usuario a descubrir los servicios y recursos de la biblioteca, a entender las políticas de la misma y a realizar tareas concretas (como cuando se coloca un cartel instructivo sobre una fotocopiadora que explica cómo utilizarla).

The International Health Facility Guidelines (2016) establecen los siguientes principios de señalización -o más bien, medios para guiar la propia señalización de los usuarios :

  • Crea una identidad única de formas y colores en cada ubicación.
  • Da a cada zona un carácter visual único.
  • Aprovecha las líneas de visión.
  • Crea recorridos sencillos e intuitivos por los que sea fácil navegar.
  • Utiliza los puntos de referencia.
  • Evitar la sobrecarga de información.
  • Señaliza los puntos de decisión.
  • Proporciona mapas murales y material impreso para que los usuarios se lleven.

En los espacios interiores, sobre todo en aquellos en los que no se pueden añadir o cambiar señales arquitectónicas, los diseñadores de señalización deben centrarse en los tres últimos principios: diseñar señales de orientación y material informativo que ayuden a los usuarios a ir del punto A al punto B. Los usuarios deben poder localizar la entrada, la salida, las salidas de emergencia, las escaleras, el ascensor, los baños y los puntos de referencia físicos permanentes (como vigas, columnas, una fuente de agua potable, una escalera o un ascensor) en cualquier momento.

Las señales pueden ubicarse de forma permanente en las paredes para que se conviertan en elementos arquitectónicos, pero, por supuesto, esto dificulta su traslado o retirada. Otros tipos de señales pueden ponerse en las paredes o en el techo para hacerlos más flexibles a medida que los distritos del edificio o las colecciones evolucionan para reflejar las necesidades cambiantes de los usuarios. Las señales pueden ser de una o dos caras, iluminadas o dinámicas. Todos estos tipos de señales pueden ser útiles en un sistema integral de señalización diseñado para ayudar a los usuarios de la biblioteca a navegar por el espacio.

El diseño de una señalización de orientación eficaz puede dividirse en cinco pasos que puede utilizarse para ver dónde puede ser necesario actualizar su señalización actual:

  • Pegunta a tu público.
  • Analiza los datos.
  • Elabora un documento de orientación que trace los recorridos de los usuarios.
  • Selecciona los puntos de interés.
  • Seleccionar los tipos de señalización.

Cuestiones prácticas

A continuación se detallan las mejores prácticas de diseño de señalización, sintetizadas a partir del conjunto de trabajos anteriores sobre señalización de bibliotecas y sobre señalización eficaz en general.

Haga que los carteles sean sucintos y legibles. El texto de los carteles debe ser breve y mantener la claridad; no hay que sobrecargar al usuario con demasiada información. Utiliza palabras activas y edita el texto varias veces, condensando continuamente el mensaje sin que pierda su significado. Evita la jerga bibliotecaria; utiliza en su lugar un lenguaje sencillo. El texto de los carteles debe ser legible tanto a una distancia razonable como de cerca.

Elije un tipo de letra sin «serif» (Se conoce por tipografía serif a las líneas unidas a las letras) y evite las señales escritas a mano, que suelen ser ilegibles y no cumplen con la ley sobre discapacidades (ADA), lo que las hace inaccesibles para algunos usuarios.

Ten en cuenta los principios de diseño de la experiencia del usuario (UX). El pensamiento de diseño es un concepto que proviene de la investigación basada en el diseño y que suele asociarse con el diseño UX. Busca comprender las necesidades y preferencias del usuario a través de un proceso iterativo que trabaja con el usuario para identificar problemas y ofrecer soluciones. Cada elección de la biblioteca debe estar intencionada y tener un propósito. Si no puedes identificar el valor o el propósito de un elemento de tu biblioteca (y en particular de un rótulo), quizá debas reconsiderarlo.

Haga que el texto y los elementos visuales sean coherentes. Dado que un sistema de señalización representa toda una red o familia de señales, debe utilizar un lenguaje y un vocabulario visual coherentes en todo el conjunto. Todas las señales deben compartir el mismo tipo de letra, tamaños y paleta de colores.

La coherencia textual y visual puede reducir la ansiedad y la confusión de los usuarios. Prepare una política de señalización que incluya una plantilla de diseño, directrices de estilo y un conjunto de vocabulario controlado. La política debe especificar qué términos deben utilizarse en cada caso. Silencio, silencio y conversaciones suaves, por ejemplo, significan cosas diferentes y, si se utilizan como sinónimos, pueden provocar malentendidos. Para lograr la familiaridad y la claridad, utilice el mismo diseño y los mismos términos en todos los canales de promoción y comunicación, como los folletos de la biblioteca, los sitios web, los informes anuales, los boletines informativos y los mensajes en las redes sociales.

Para garantizar esta coherencia, la señalización de la biblioteca debería ser planificada, evaluada, diseñada e implementada por un pequeño comité o grupo de trabajo. La expresión «demasiados cocineros estropean el caldo» es muy cierta cuando se trata de la señalización de la biblioteca.

Diseñar para cumplir con la ley sobre discapacidades (ADA). Estos problemas deben tenerse en cuenta en cualquier proyecto de diseño de señalización. En «Sign Redesign: Applying Design Principles to Improve Signage in an Academic Library», un artículo publicado en 2014 en la revista Pennsylvania Libraries: Research and Practice, Sheila Kasperek se centra específicamente en cómo utilizar las normas de cumplimiento de la ADA para crear señales bien diseñadas y accesibles. Analiza el contraste de colores y tipos de letra, las combinaciones de colores, las fuentes con serifa frente a las sin serifa, la alineación, la colocación, el diseño del logotipo, la distancia de visualización, la repetición y la composición.

Kasperek describe tres elementos del diseño conforme a la ADA: contraste, alineación y repetición.

  • Las señales que cumplen con la ADA deben tener al menos un 70% de contraste de color. La señalización en zonas con poca luz necesita contrastes aún mayores: Los colores adyacentes deben ser significativamente diferentes entre sí en situaciones de poca luz. Para mantener la coherencia, la plantilla de señalización debe incluir los números RGB (rojo, verde, azul) o HEX (código hexadecimal) de cada uno de los colores utilizados. El contraste del tamaño de la letra también es importante: la sección del título del cartel debe tener un tamaño de letra mayor que las demás secciones del cartel.
  • La alineación es la forma en que el texto y las imágenes se colocan en el lienzo del diseño. Existen diferencias psicológicas en la forma en que los usuarios perciben el contenido centrado frente al alineado a la izquierda o a la derecha. Los títulos o encabezados deben estar alineados al centro, y el contenido secundario debe estar alineado a la izquierda o a la derecha. La alineación también abarca el texto con viñetas (o fragmentado), que puede ayudar a la legibilidad.
    La repetición es el uso reiterado de texto o imágenes en un signo concreto. La repetición puede ayudar a reforzar el mensaje de la señal, pero no hay que excederse; demasiada repetición puede molestar a los lectores o hacer que no presten atención a la señal.

Coloca la señalización con un propósito.

Para lograr la máxima eficacia, las señales deben estar situadas estratégicamente. Lo más importante: las señales deben colocarse en los puntos en los que los usuarios toman decisiones. Estos puntos deben determinarse mediante la investigación de los usos de los usuarios. Considere la posibilidad de crear un mapa de localización de la señalización, que marque los lugares más eficaces para montar o exponer las señales con el fin de llegar al mayor número de personas.

Varía el diseño de la señal para que se adapte a la ubicación, que determina el modo en que los usuarios se relacionarán con la señal. Las zonas de espera, como la zona del mostrador de circulación, son idóneas para las señales de punto de espera; estas señales deben contener más texto porque los usuarios permanecerán al lado de la señal durante más tiempo. En las zonas de gran afluencia son adecuadas las señales de punto de tránsito, que deben ser muy visuales y contener poco texto, ya que los usuarios probablemente no se detendrán a leer la señal. Las señales promocionales o informativas deben colocarse en líneas de visión claras para que los usuarios de la biblioteca puedan verlas desde lejos.

Las señales deben colocarse a una altura en la que la mayoría de los espectadores puedan leerlas, y el tamaño de la letra debe variar en función de la distancia a la que se encuentre la señal. La relación entre el tamaño de la fuente y la distancia de visualización es de aproximadamente una pulgada de altura de la fuente por cada 10 a 12 pies de distancia de visualización. (Un texto de una pulgada de altura corresponde a un tipo de letra de 72 puntos).

Otras consideraciones

El número de señales es importante. Tener menos ayuda a evitar el ruido visual. A veces, la sobreabundancia de señales produce incoherencias; cuando se añaden nuevas señales encima de las existentes, puede resultar confuso o contradictorio. Cuando los trabajadores de la biblioteca ponen demasiadas señales, la señalización se vuelve abrumadora e ineficaz.

Para agravar el problema, estas señales suelen ser negativas. La sobrecarga de señales expresa la frustración de los trabajadores de la biblioteca con los usuarios que incumplen las normas (como «no comer en la biblioteca»). A veces, estos trabajadores crean señales que regañan a los usuarios. Del mismo modo, cuando los trabajadores se sienten frustrados por las repetidas preguntas sobre las direcciones, crean señales para desviarlas, y su frustración se manifiesta. Mientras que la falta de señalización puede dar lugar a más preguntas de referencia, confusión y ansiedad de los usuarios, el exceso de señales puede dar lugar a un entorno agresivo, poco acogedor, policial, carente de concentración y que puede causar demasiado ruido visual.

Revisa sus señales con frecuencia. Las señales son documentos vivos que requieren una evaluación y revisión continuas. Los sistemas de señalización no deben funcionar con el piloto automático. Vigila los cambios en las necesidades de los usuarios de la biblioteca y su forma de utilizarla. Realiza estudios periódicos con los usuarios, pide a los trabajadores de la biblioteca que observen discretamente a los usuarios para evaluar cómo se relacionan con los carteles, y mantente al tanto de cómo cambian los caminos y los sitios de referencia de la biblioteca. Un barrido mensual de las ubicaciones de la señalización de la biblioteca puede ser una comprobación útil para ver si las señales están limpias, en buen estado y en sus lugares apropiados. Vuelve a evaluar la ubicación, la altura, la visibilidad y las líneas de visión de la señalización, y comprueba si hay algún nuevo obstáculo para que los usuarios vean o utilicen cada señal.

Las señales deben estar diseñadas por profesionales. Cuando contrates a una empresa de señalización. Hay empresas de señalización de servicio completo que pueden estudiar el entorno físico y diseñar, desarrollar e instalar la señalización. (Sin embargo, si utilizas este tipo de empresa de servicios completos, deberás realizar una estudio de usuarios. La mayoría de las empresas de rotulación no ofrecen este servicio).

Las empresas de rotulación tienen diferentes especialidades: algunas proporcionan rótulos a medida, atendiendo a un nicho de mercado como el de las pequeñas empresas, mientras que otras producen cantidades masivas de rótulos de interior o exterior para empresas más grandes, como cadenas de hoteles o restaurantes. Si no estás seguro de qué empresa es la más adecuada para tu proyecto, existen agentes y consultores de señalización que actúan como enlace entre usted y la empresa de señalización. Si eliges una empresa de rotulación que simplemente fabrica rótulos según sus especificaciones (no una empresa de servicios completos), estos consultores de rotulación pueden orientarle en proyectos de rotulación a gran escala y en rediseños.

Crea una política de señalización. Es bueno tener un documento que registre los parámetros específicos de la señalización de su biblioteca, que se eligen durante una auditoría de señalización para la usabilidad, la coherencia y la marca. El documento proporciona directrices para el estilo, el diseño, el tipo de letra, los esquemas de color, el tamaño, la colocación y la gestión del sistema de señalización de la biblioteca. Incluye un vocabulario controlado, plantillas de diseño y archivos de imagen del logotipo de la biblioteca. Nombra a las partes interesadas en la señalización, incluidos los miembros del comité o grupo de trabajo que toma las decisiones sobre la señalización. Por último, establece procesos y calendarios para la auditoría y el mantenimiento de toda la señalización de la biblioteca.

Este artículo es un extracto de Library Signage and Wayfinding Design: Communicating Effectively with Your Users de Mark Aaron Polger (ALA Editions, 2021). Sample

Lineamientos para los Servicios Bibliotecarios para Personas Sordas

Lineamientos para los Servicios Bibliotecarios para Personas Sordas. Editado por
John Michael Day. 2md. ed. Informes Profesionales de IFLA, No. 24. The Hague: IFLA, 2000

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El desarrollo de los lineamientos originales para el ofrecimiento de servicios bibliotecarios a personas sordas había sido un punto de interés para el Grupo de Trabajo para Identificar las Necesidades de los Sordos dentro de la Sección de IFLA para Bibliotecas al Servicio de Personas Desaventajadas durante varios años, y fueron escritos conjuntamente con la División de Bibliotecas al Servicio del Público en General de preparar lineamientos como parte del Programa a Mediano Plazo de la Federación

Investigación, práctica e innovación en multialfabetizaciones para sordos : lecto-escritura fácil

Zeshan, Ulrike. READ WRITE EASY: Research, Practice and Innovation in Deaf Multiliteracies (Volume 2). Editado por Jenny Webster, Ishara Press, 2021.

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Este libro es el segundo de dos volúmenes sobre las multialfabetizaciones de los sordos, basado en la investigación con niños y adultos sordos de la India, Uganda y Ghana. Las multialfabetizaciones incluyen no sólo la lectura y la escritura, sino también las habilidades en el lenguaje de signos, el dibujo, la actuación, la comunicación mediada digitalmente y otros modos. El libro abarca diversos temas, como el compromiso del alumno, la práctica en el aula, la creación de capacidades y los sistemas educativos. Los autores analizan aspectos del aprendizaje como la secuenciación de las diferentes habilidades de la multiliteratura en el aula, un enfoque de la gramática inglesa basado en el juego, un entorno online bilingüe de signos y la influencia de los materiales visuales en la participación de los alumnos. El volumen también incluye el desarrollo de capacidades con jóvenes profesionales sordos y un análisis comparativo de los sistemas educativos para sordos en tres países. El libro es de interés tanto para los investigadores como para los profesionales. Además de cuatro capítulos de investigación, incluye cuatro «bocetos de innovación». Se trata de informes sobre prácticas innovadoras que han surgido en el contexto de la investigación, y son especialmente relevantes para los profesionales interesados en las metodologías.
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Mejorando la accesibilidad en los makerspaces.

Amelia M. Anderson and Abigail L. Phillips Meeting Every Maker: Enhancing accessibility in makerspaces. American Libraries, | May 2, 2022

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La Oficina del Censo de Estados Unidos informó en 2019 que 40,7 millones de estadounidenses -o alrededor del 12% de la población- tienen algún tipo de discapacidad. Las bibliotecas se esfuerzan por satisfacer las necesidades de los usuarios y del personal con discapacidades y por hacer que sus instalaciones sean accesibles para todos, pero hay un espacio que con demasiada frecuencia se deja de lado en estas conversaciones: el makerspace.

Reconociendo esta carencia, nuestro equipo de investigación se propuso explorar la accesibilidad de los makerspaces de las bibliotecas públicas. Lo hicimos a través de grupos de discusión con defensores de la discapacidad y partes interesadas, con el apoyo de una subvención del Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas. Cada makerspace es diferente, pero hubo algunos temas comunes en nuestras discusiones con los participantes. Descubrimos que los makerspaces no suelen diseñarse teniendo en cuenta la accesibilidad, a pesar de que muchos de los bibliotecarios con los que hablamos creen que la accesibilidad debería ser una característica fundamental de estos espacios. No existe una lista de comprobación sencilla o un paquete de inicio para diseñar los makerspaces para que sean accesibles desde el principio; en su lugar, los bibliotecarios suelen volver a modificar los espacios para hacerlos más accesibles, lo que puede suponer un reto y llevar mucho tiempo. También descubrimos que los usuarios con discapacidades no siempre se sienten cómodos pidiendo ayuda o no son conscientes de que esa petición es una opción.

Un obstáculo común para la accesibilidad es tener muebles que no son adaptables; las alturas de las mesas deben ser ajustables u ofrecer múltiples opciones de altura para los usuarios. Y una de las cosas más importantes que oímos fue que, aunque el propio espacio de creación sea accesible, no sirve de nada si el edificio en el que se encuentra no lo es. Algunas bibliotecas antiguas son difíciles de recorrer, y los espacios de creación suelen estar escondidos en la parte trasera del edificio.

Las bibliotecas de cualquier presupuesto pueden hacer sus espacios más accesibles. No es necesario que se trate de una renovación de gran presupuesto (aunque, por supuesto, hay cosas increíbles que se pueden hacer con un presupuesto mayor). Abogamos ante todo por hablar con los miembros de la población a la que se presta servicio. Cada comunidad tiene necesidades diferentes y es importante escuchar las opiniones de sus miembros. Intente mantener esas conversaciones con los propios usuarios con discapacidad en lugar de hacerlo sólo con los cuidadores o los familiares. Aprender directamente de las personas con discapacidad aumentará su capacidad para satisfacer realmente las necesidades de esta población.

En nuestra investigación, hablamos con un grupo diverso de usuarios y trabajadores de la biblioteca que viven con discapacidades sobre sus experiencias en los makerspaces de las bibliotecas públicas. Nos hicieron varias recomendaciones sobre cómo mejorar la accesibilidad. Para los usuarios con limitaciones de movilidad, las mesas y sillas que son fácilmente movibles y convenientes para subir o bajar permitirían una mayor autosuficiencia y un mejor uso del espacio. Para varios usuarios neurodivergentes, los ruidos, las luces y el entorno abarrotado del makerspace les dificultaban disfrutar de su experiencia; entre las posibles soluciones se encuentran cambiar la disposición de las luces, dar tiempo a los usuarios con discapacidades para tener un entorno más relajado (incluso limitando el número de usuarios que utilizan las instalaciones) y hacer adaptaciones para aquellos que son sensibles al ruido.

Hay muchas maneras de saber más sobre la comunidad de discapacitados de su biblioteca. Las tarjetas de comentarios son una pequeña forma de recopilar información. Para las personas que se sienten cómodas hablando en público, considere la posibilidad de reunir voluntarios para un grupo de trabajo o un grupo de discusión. Cualquier oportunidad de hablar con estos usuarios es una oportunidad de conocer mejor sus necesidades.

La discapacidad es algo que puede ocurrirle a cualquiera y debe formar parte de la conversación sobre equidad, diversidad e inclusión.

Tenemos que garantizar que todos los usuarios puedan explorar sus aficiones y pasiones en un espacio que no sólo sea accesible, sino también cómodo y acogedor. Estas consideraciones son fundamentales si queremos que los servicios bibliotecarios sean realmente inclusivos.

Makerspaces accesibles: Diseñar espacios de trabajo para la accesibilidad

Steele, K. M., B. Blaser, and M. Cakmak. “Accessible Making: Designing Makerspaces for Accessibility”. International Journal of Designs for Learning, vol. 9, no. 1, June 2018, pp. 114-21, doi:10.14434/ijdl.v9i1.22648.

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El propósito de los makerspaces es aumentar el acceso a la «fabricación» entre la comunidad en general. Debido a esta orientación hacia la justicia social, es importante tener en cuenta cómo de acogedores y accesibles son los makerspaces para las personas con diversas capacidades, incluidas las personas con discapacidad.

Este informe de diseño examina un proceso de tres pasos utilizado para hacer que un espacio de creación universitario sea más accesible y acogedor para las personas con discapacidad, incluyendo una visita, una actividad de diseño y una sesión de lluvia de ideas. El proceso ayuda a identificar cambios sencillos que se hicieron en el makerspace, así como a aumentar el acceso de los estudiantes, el profesorado y la comunidad. Utilizando un proceso similar, otros makerspaces podrían mejorar la accesibilidad de sus espacios, procedimientos y herramientas.

Makerspaces inclusivos: incorporar todas las capacidades a los espacios de creación

Seo, JooYoung, y Gabriela T. Richard. «SCAFFOLDing all abilities into makerspaces: a design framework for universal, accessible and intersectionally inclusive making and learning». Information and Learning Sciences, vol. 122, n.o 11/12, enero de 2021, pp. 795-815. Emerald Insight, https://doi.org/10.1108/ILS-10-2020-0230.

Este artículo propone un marco de diseño universal (UD) que es interseccionalmente inclusivo para los estudiantes con diversas necesidades en los espacios y actividades makers. Este documento proporciona un mapeo de conjeturas para presentar argumentos teóricos y empíricos para el diseño de makerspaces holísticamente inclusivos que consideren la equidad de género y la inclusividad cultural, así como la accesibilidad para diversos estudiantes con habilidades y discapacidades divergentes y únicas.

Lo primero es crear una cultura de inclusión y diseño universal. Durante el proceso de planificación se deben tener n cuenta las siguientes cuestiones:

  • ¿Se incluye a las personas con una variedad de discapacidades en la planificación y la configuración del makerspace?
  • ¿Existen mecanismos para que los usuarios sugieran nuevos equipos o soliciten adaptaciones o ajustes en los equipos existentes?
  • ¿Existen mecanismos sencillos para que los usuarios soliciten asistencia u orientación al personal o a sus colegas?
  • Existen documentos detallados y bien estructurados en formatos accesibles que describan las normas y prácticas óptimas para el espacio de fabricación? Esto puede ser especialmente útil para las personas con discapacidades de aprendizaje y las que se encuentran en el espectro del autismo.
  • ¿Incluyen los sitios web y otras publicaciones imágenes de usuarios de diversos orígenes? ¿Si necesitas algunas fotos? Echa un vistazo y utiliza algunas fotos de DO-IT.

Tres grandes marcos de diseño para la inclusividad


Diseño universal físico

  1. Uso equitativo
  2. Flexibilidad de uso
  3. Uso sencillo e intuitivo
  4. Información perceptible
  5. Tolerancia al error
  6. Bajo esfuerzo físico
  7. Tamaño y espacio de aproximación y uso

Pautas de accesibilidad a los contenidos digitales de la web

  1. Perceptible
  2. Operable
  3. Comprensible
  4. Robusto

Instrucción Diseño universal para el aprendizaje («Universal design for learning»)

  1. Múltiples medios de representación
  2. Múltiples medios de acción y expresión
  3. Múltiples medios de participación

Directrices de diseño universal para el aprendizaje

Directrices de diseño universal para el aprendizaje

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Las directrices del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) están diseñadas para ayudar a los educadores a aplicar el Diseño Universal para el Aprendizaje. El CAST afirma que: «Estas directrices proporcionan un conjunto de sugerencias concretas que pueden aplicarse a cualquier disciplina o ámbito para garantizar que todos los alumnos puedan acceder y participar en oportunidades de aprendizaje significativas y estimulantes». Las directrices se centran en tres áreas clave: el compromiso, también descrito como el «PORQUÉ» del aprendizaje, la representación, también descrita como el «QUÉ» del aprendizaje, y la acción y la expresión, también descritas como el «CÓMO» del aprendizaje. El conjunto completo de directrices puede consultarse más abajo. Recuerde que al diseñar las oportunidades de aprendizaje para sus alumnos, debe asegurarse de que el «PORQUÉ», el «QUÉ» y el «CÓMO» sean inclusivos y accesibles.

CAST es una organización sin fines de lucro de investigación y desarrollo de la educación que creó el marco de diseño universal para el aprendizaje (Enlaces a un sitio externo.) y las directrices de la UDL (Enlaces a un sitio externo.), que ahora utilizan el mundo entero para hacer el aprendizaje más inclusivo.

Día Mundial de la Concienciación sobre la Accesibilidad

Las bibliotecas universitarias de Canadá y EE.UU. celebran el Día Mundial de la Concienciación sobre la Accesibilidad colaborando para facilitar el acceso a las personas con problemas de lectura.

El Tratado de Marrakech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso se adoptó el 27 de junio de 2013 en Marrakech y forma parte de un conjunto de tratados internacionales sobre derecho de autor administrados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). El tratado entró en vigor el 30 de septiembre de 2016.

El Tratado de Marrakech es el primer tratado centrado en el usuario adoptado por la OMPI para hacer frente a la escasez mundial de libros accesibles. El tratado exige a los países participantes que adopten disposiciones legales nacionales que permitan la reproducción, distribución y puesta a disposición de las obras publicadas en formatos accesibles mediante limitaciones y excepciones a los derechos de los titulares de derechos de autor. Canadá y Estados Unidos son dos de los 80 países participantes.

Para apoyar esta iniciativa y hacer realidad su potencial para las comunidades beneficiarias, en 2020, la Asociación de Bibliotecas de Investigación (ARL) y la Asociación Canadiense de Bibliotecas de Investigación (CARL) formaron un grupo de trabajo conjunto sobre la aplicación del Tratado de Marrakech, que reúne a la comunidad de bibliotecas académicas y de investigación de Canadá y Estados Unidos para trabajar por el acceso universal a los 760 millones de libros que poseen colectivamente en las bibliotecas miembros.

El grupo de trabajo está estudiando la forma en que las bibliotecas pueden proporcionar a los beneficiarios una búsqueda y un acceso sin fisuras a los formatos accesibles, reduciendo las barreras a las que se enfrentan actualmente las personas con discapacidades de lectura. El proyecto piloto ha puesto de manifiesto que las bibliotecas trabajan en una intrincada red para ofrecer una funcionalidad óptima de los sistemas, las descripciones de las obras, las normas de metadatos y los métodos de autentificación de los usuarios. Las prácticas no sólo deben ser acordadas por las instituciones participantes, sino que algunas requerirán la adopción de normas internacionales.

Informe Mundial sobre Tecnología Asistencial: concienciar sobre la necesidad de aplicar políticas de inclusión para mejorar la vida de millones de personas.

The Global Report on Assistive Technology. OMS, UNICEF, 2022

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Un nuevo informe publicado hoy por la OMS y el UNICEF revela que más de 2500 millones de personas necesitan uno o más productos de asistencia, como sillas de ruedas, audífonos o aplicaciones de apoyo a la comunicación y la cognición. Sin embargo, a casi mil millones de ellas se les niega el acceso, especialmente en los países de ingresos bajos y medios, donde el acceso puede ser tan bajo como el 3% de la necesidad de estos productos que cambian la vida.

El Informe Mundial sobre Tecnología Asistencial presenta por primera vez datos sobre la necesidad mundial de productos de asistencia y el acceso a los mismos, y ofrece una serie de recomendaciones para ampliar la disponibilidad y el acceso, concienciar sobre la necesidad y aplicar políticas de inclusión para mejorar la vida de millones de personas.

El informe señala que es probable que el número de personas que necesitan uno o más productos de asistencia aumente a 3.500 millones en 2050, debido al envejecimiento de la población y al aumento de la prevalencia de enfermedades no transmisibles en todo el mundo. El informe también pone de manifiesto la enorme diferencia de acceso entre los países de ingresos bajos y altos. Un análisis de 35 países revela que el acceso varía del 3% en las naciones más pobres al 90% en los países ricos.

La asequibilidad es un obstáculo importante para el acceso, señala el informe. Alrededor de dos tercios de las personas que disponen de productos de asistencia declararon haber pagado por ellos de su propio bolsillo. Otros dicen depender de la familia y los amigos para cubrir sus necesidades.

Una encuesta realizada en 70 países que figuran en el informe reveló grandes lagunas en la prestación de servicios y en la formación de personal para la tecnología de asistencia, especialmente en los ámbitos de la cognición, la comunicación y el autocuidado. Las encuestas anteriores publicadas por la OMS señalan como principales obstáculos la falta de concienciación y los precios inasequibles, la falta de servicios, la calidad, la gama y la cantidad inadecuadas de los productos, y los problemas de adquisición y de la cadena de suministro.

Programa sobre el uso seguro y responsable de las TIC para adolescentes con discapacidad intelectual

Programa sobre el uso seguro y responsable de las TIC para adolescentes con discapacidad intelectual. Madrid: Fundación Telefónica, 2022

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Material complementario

La presente publicación ha sido creada por Voluntarios Telefónica de la mano de la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual (UAVDI) de la Fundación A LA PAR. Con este material se pretende solventar la brecha digital que existe en los adolescentes con discapacidad intelectual (ACDI) y formarlos para el uso seguro y responsable de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y así reducir el riesgo de exclusión social.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y el uso de cualquier entorno o dispositivo digital en general, facilitan la comunicación entre las personas, promueven la socialización, multiplican los cauces de acceso a la información y, por tanto, estimulan el pensamiento crítico. Pero, al mismo tiempo, encierran amenazas contra la privacidad, favorecen el aislamiento físico de los usuarios, pueden fomentar la adicción o dar cobijo a distintas formas de acoso.

Así pues, las TIC son una herramienta excelente, aunque no exenta de riesgos. A todo ello, en el caso de los adolescentes con discapacidad intelectual (ACDI), se suma la desigualdad que sufren a la hora de acceder a ese entorno digital, o su mayor vulnerabilidad ante el abuso y el maltrato. Con estas premisas, los principales objetivos de nuestro Programa son contribuir a cerrar esa brecha digital, y capacitar a este colectivo para un uso seguro, responsable y satisfactorio de las nuevas tecnologías.

Los destinatarios del Programa han sido los ACDI de entre 12 –la edad en que empiezan a tener acceso a las TIC– y 21 años, sus familiares y los profesionales de los centros de educación especial: orientadores, tutores, profesores y educadores. La metodología se ha inspirado en el modelo de Aprendizaje Colaborativo, en el que el trabajo de cada alumno es imprescindible para el éxito de todo el grupo, y a medida que cada persona mejora su aprendizaje, contribuye a que avance el del resto.