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Papel e impacto de Facebook como medio de comunicación científica

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Enkhbayar, Asura ; Haustein, Stefanie ; Barata,Germana ; Alperin, Juan Pablo “How Much Research Shared on Facebook is Hidden From Public View? A Comparison of Public and Private Online Activity Around PLOS One Papers”. arXiv, 2019

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A pesar de su posición indiscutible como la mayor plataforma de medios sociales, Facebook nunca ha tenido en cuenta su potencialidad para la visibilidad de la investigación (altmetrics). En este estudio se argumenta que la falta de atención por parte de los investigadores no se debe a la falta de actividad relevante en la plataforma, sino a los retos en la recopilación de datos por parte de Facebook que se han limitado a la actividad que tiene lugar en páginas selectas y grupos públicos.

Aquí se presenta un nuevo método de recogida de acciones, reacciones y comentarios a través de la plataforma Facebook para recopilar datos de todos los artículos publicados en la revista PLOS ONE entre 2015 y 2017. Se comparan estos datos con recopilados recopilados y agregados por Altmetric.com.

Los resultados muestran que el 58,7% de los documentos compartidos en la plataforma se producen fuera de la vista del público y que, al recoger todas las acciones, el volumen de actividad se aproxima a los patrones de compromiso que antes sólo se observaban en Twitter. Ambos resultados sugieren que se ha subestimado el papel y el impacto de Facebook como medio de comunicación científica y académica. Además, enfatizan la importancia de la apertura y la transparencia en torno a la recopilación y agregación de datos altmétricos.

 

Sentimientos compartidos: comprensión de las reacciones de Facebook a los artículos académicos

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Freeman, Cole ;  Roy, Mrinal Kanti …er al. “Shared Feelings: Understanding Facebook Reactions to Scholarly Articles” ArXiv. Preprint. 2019

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La investigación en plataformas de medios sociales ha tendido a basarse en el análisis textual para realizar tareas de investigación. Aunque los enfoques basados en texto han aumentado significativamente la comprensión del comportamiento en línea y de las dinámicas sociales, pasan por alto las características de estas plataformas que han crecido en importancia en los últimos años: las respuestas basadas en clics al contenido.

En este artículo, se presenta un nuevo conjunto de datos de Facebook Reactions to scholarly content. Una visión general de su estructura, donde se analizan algunas de las tendencias estadísticas de los datos que se utiliza para probar dos algoritmos de aprendizaje supervisado. Las pruebas preliminares sugieren la presencia de estratificación en el número de usuarios que siguen a las páginas, divisiones que parecen coincidir con las distinciones en la materia de esas páginas.

 

Derechos de autor y gigantes tecnológicos. ¿Cuáles son las expectativas en Europa?

 

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“Copyrights & Tech giants. What are the expectations in Europe?”  Harris Interactive, 2019

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Todo sobre  en UA

 

 La encuesta indica que una gran mayoría de europeos desearía que la UE creara salvaguardias para que las empresas tecnológicas dominantes no tengan que decidir cómo se distribuye la riqueza cultural de Europa. Demuestra que a los europeos les importa que los creadores reciban una remuneración justa y les preocupa que las instituciones de la UE no estén haciendo lo suficiente para frenar el poder de los gigantes tecnológicos estadounidenses.

 

Una encuesta de Harris Interactive, dos meses antes de las elecciones Europeas, muestra que los ciudadanos europeos quieren una mayor regulación de las prácticas de los gigantes tecnológicos como Google y Facebook. Aunque los europeos desconfían de los gigantes de la tecnología estadounidense, su influencia se está dejando sentir claramente mientras el Parlamento se prepara para votar la versión final de la Directiva sobre derechos de autor.

La encuesta se llevó a cabo en febrero de 2019, entre una muestra de 6.600 personas representativas de la población de 18 años y más en Francia, Alemania, Polonia, España, Italia, República Checa, Grecia y Rumanía.

Las cuestiones más destacadas de esta encuesta son:

 

1. Los europeos quieren que las instituciones de la UE se refuercen frente a las grandes empresas de Internet.

El 64% de los europeos encuestados cree que en los últimos 5 años la Unión Europea no ha hecho lo suficiente para regular el poder de los gigantes tecnológicos de Estados Unidos. El debate sobre los gigantes de la tecnología se está intensificando en torno a cuestiones como el impuesto sobre la renta previsto en Francia, las “noticias falsas” y el dominio del mercado, y la directiva sobre derechos de autor que regula la distribución de contenidos en las grandes plataformas forma parte de ello.

2. A los europeos les gustaría que los artistas y creadores obtuvieran mejores condiciones para la distribución por Internet.

El 80% de los europeos están a favor de que la Unión Europea aplique normas para garantizar la remuneración de los artistas y creadores de contenidos por la distribución de sus contenidos en las plataformas de Internet. Esto subraya el sentimiento de que las grandes plataformas han capturado demasiado valor. Es justo que este valor se comparta entre las partes interesadas, especialmente cuando se trata de los millones de creadores europeos cuyo trabajo se distribuye en línea, generando beneficios para las grandes plataformas de Internet.

3. Los europeos están convencidos de que los gigantes tecnológicos de Estados Unidos no están jugando limpio.

El 74 % de los europeos piensa que cuando los gigantes de la tecnología se pronuncian sobre un tema, lo hacen para proteger sus propios intereses económicos y no el interés público. A pesar de su masiva infraestructura de comunicaciones y de los millones que gastan defendiendo su reputación, la opinión pública europea no considera que los gigantes de la tecnología sean neutrales y altruistas.

Durante la sesión plenaria del 25 al 28 de marzo del Parlamento Europeo se celebrará una votación sobre el texto final de la Directiva Europea de Derechos de Autor. La mayoría de las partes interesadas informadas afirman que la Directiva sobre derechos de autor ha mejorado a lo largo de los casi tres años del proceso legislativo; incluso Google lo ha admitido. Este texto trata de reequilibrar las relaciones económicas entre plataformas poderosas como YouTube, Facebook o Google News y los artistas, editores de prensa y otros creadores cuyo contenido hace que esas plataformas tengan éxito.

Pero el debate público en torno a la Directiva sobre derechos de autor se ha vuelto intimidante a medida que el usuario medio de Internet le preocupa cada vez más cuando se utilizan términos engañosos como “filtros de carga”, “impuestos sobre los enlaces” y “máquinas de censura”, términos que los opositores a la Directiva han hecho populares y que han sido amplificados por los gigantes de la tecnología de Estados Unidos, que quieren preservar su statu quo.

 

V Estudio sobre los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram en España 2018

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V Estudio sobre los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram en España 2019 (The Social Media Family)

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Informes anteriores

Como cada año The Social Media Family publica un informe sobre el comportamientos  de los usuarios de redes sociales. Para ello, los perfiles de las 50 ciudades más pobladas de España. Con este trabajo, pretende establecer un retrato robot de los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram, especialmente en función de variables demográficas como la ciudad de residencia, el estado civil, la edad o el género. A continuación, se repasa algunos de los aspectos más destacados de dicho trabajo de investigación.

Si el informe de 2018 nos dejó cómo titular la pérdida de un millón de usuarios por parte de Facebook, en 2019 es Instagram quien toma el relevo con unos datos más que inquietantes: por un lado, sigue siendo la plataforma que más crece, con un incremento interanual de 2 millones de personas, pero no es menos cierto que dicha cifra es 20 puntos porcentuales inferior a la experimentada en 2018. Además, parece estar sufriendo un claro retroceso en las ciudades, donde apenas ha crecido un 0,9%.

Por su parte, Twitter mantiene en términos cuantitativos el mismo número de usuarios que en 2018, si bien incrementa ligeramente el porcentaje de éstos que pueden considerarse como activos (3,7%). Sin embargo, si nos centramos en el usuario urbanita – que al fin y al cabo es el protagonista de este informe- podemos apreciar cómo mientras la comunidad crecía un 2,13%, el número de usuarios activos caía un 4%.

Finalmente, y a pesar de que Facebook ha recuperado terreno frente a las cifras de 2018 (vuelve a los 24 millones de perfiles registrados), no es menos cierto que sus usuarios son cada vez más mayores, tal y como demuestra el hecho de que el 7% del total tengan más de 65 años.

A simple vista, podemos observar como Twitter es la única plataforma que se muestra atascada. Ya en la edición anterior del informe se incluyó un nuevo análisis que mostraba el lento declive de la red social frente a otras, aún así adelantamos que la cifra de usuarios activos en las 50 ciudades españolas más pobladas se ha incrementado un 2,13% en comparación con el año anterior.

FACEBOOK

Si nos atenemos a los datos específicos de las 50 ciudades españolas más pobladas, podemos apreciar que los perfiles de 18 a 39 años suponen el 42% del total. Si bien la brecha generacional no es tan pronunciada como en otras plataformas, ya que el 51% de los usuarios se sitúan en la franja entre 40 y 64 años.

Por último, destacar que Granada y Barcelona son las dos ciudades con mayor tasa de penetración entre la población de Facebook, mientras que San Cristóbal de la Laguna y Torrejón de Ardoz cierran el ranking.
INSTAGRAM

Los mismos resultados que veíamos en Facebook, aunque invertidos en la cabeza del ranking (ciudad con más penetración Barcelona seguida de Granada), los encontramos también al analizar Instagram. Por otro lado, son Dos Hermanas y Vitoria las dos últimas ciudades de las estudiadas que menos interés tienen por esta red social.

Por el contrario, Instagram se posiciona como red social para millennials. En ella, hasta el 66% de los usuarios tienen menos de 39 años, con una mayoría de mujeres entre sus usuarios.

 

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En Twitter destacan Granada y Sevilla como ciudades con un mayor porcentaje de perfiles tuiteros entre las 50 más pobladas en España, mientras que Tarrasa y Hopitalet de Llobregat son las encargadas de cerrar el ranking.

En cuanto al género de usuarios, destacar el hecho de que dominan los perfiles sin identificar (un 41% del total), seguido por los masculinos (31%). Por último, subrayar que apenas el 0,13% de las cuentas analizadas (recordemos: 4,9 millones) están verificadas.

 

 

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Un 75% de los usuarios cambiaron las condiciones de privacidad en Facebook a raíz de la sustracción de datos privados por la consultora Cambridge Analytics

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Perrin, Andrew. Americans are changing their relationship with Facebook. Washington D.C.: Pew Research Center, 2018

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Una parte significativa de los usuarios de Facebook ha tomado medidas el año pasado para replantear su relación con la plataforma de medios sociales. 

Según una nueva encuesta llevada a cabo por  Pew Research Center entre adultos de EE. UU. entre el 29 de mayo y el 11 de junio, tras revelaciones de que la antigua consultora Cambridge Analytics había robado datos sobre decenas de millones de usuarios de Facebook sin su conocimiento, más de la mitad de los usuarios de Facebook mayores de 18 años o más (54%) dijeron que han ajustado la configuración de privacidad de la red en los últimos 12 meses,. Alrededor de cuatro de cada diez (42%) dijeron haberse tomado  un periodo de descanso de varias semanas o más, mientras que alrededor de una cuarta parte (26%) dicen que han eliminado la aplicación de Facebook de su teléfono celular. En total, el 74% de los usuarios de Facebook afirma haber realizado al menos una de estas tres acciones en el último año.

 

Facebook, Google, Microsoft y Twitter lanzan el proyecto de transferencia de datos

 

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The Data Transfer Project (DTP)

https://datatransferproject.dev/

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El Proyecto de Transferencia de Datos (DTP, por sus siglas en inglés) extiende la portabilidad de datos más allá de la capacidad del usuario para descargar una copia de sus datos de su proveedor de servicios, hasta proporcionar al usuario la capacidad de iniciar una transferencia directa de sus datos hacia y desde cualquier proveedor participante. El Proyecto de Transferencia de Datos es una iniciativa de código abierto para fomentar la participación de tantos proveedores como sea posible. La autoedición mejorará el ecosistema de la portabilidad de los datos al reducir la carga de infraestructura tanto para los proveedores como para los usuarios, lo que a su vez debería aumentar el número de servicios que ofrecen portabilidad. Los protocolos y la metodología del DTP permiten la transferencia directa de datos de servicio a servicio con un trabajo de ingeniería racionalizado.

 

 

¿Qué significa el acceso a la información? No es lo mismo acceso a la información que abundancia de información

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Fister, Bárbara. Access Means More than Abundance: Exploring what “free to all” might mean today. En Inside Highter June 26, 2018

 

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Con toda la información que podemos obtener a través de cualquier buscador de información ¿qué significa el acceso a la información? ¿por qué necesitamos bibliotecas cuando todo se puede buscar en Google? ¿Cómo podríamos los bibliotecarios simplificar el uso de nuestros sistemas tal como lo hace Google? ¿Qué vamos a hacer con el hecho de que la mayoría de la gente ya no comienza su búsqueda en la biblioteca sino en Google? ¿Cómo pueden las bibliotecas argumentar su relevancia dada la ubicuidad de una de las corporaciones más poderosas del mundo?  ¿Qué pasaría si tuviéramos un gran éxito con el acceso abierto y los modelos de financiamiento evolucionaran de tal manera que compartir toda la investigación fuera libre y gratuito? ¿Podríamos todos buscar todo en Google? ¿Sería ese el acceso definitivo?

 

 

En el siglo XIX, el acceso fue un valor que impulsó la fundación de las primeras bibliotecas públicas, poniendo libros y periódicos a disposición de todos con la esperanza de mejorar a las personas y a la sociedad en general. Al principio se llamaba “la fe en la biblioteca” – donde toda esta amplia gama de acceso al conocimiento conduciría inevitablemente a una vida mejor y a una sociedad más fuerte. ¿Qué significa esa fe cuando estamos tan saturados de información?

De promedio, a nivel mundial se publican diariamente más de 6.000 artículos científicos, más de 6.000 libros, sin contar los que son autoeditados. Eso es sólo la punta del iceberg de contenido. Cada día, según varias estimaciones, 1.450 millones de personas se conectan a Facebook para compartir fotos y enlaces. Se envían 500 millones de Tweets. Mil millones de horas de contenido de vídeo se ven en YouTube. Google responde a más de 3.000 millones de solicitudes de búsqueda utilizando los 130 billones de páginas web que ha indexado. Mientras tanto, las bibliotecas han reducido drásticamente su adquisición de libros y están comenzando a desprenderse de los paquetes de revistas. (Suecia acaba de decirle No a Elsevier), con toda esta abundancia  ¿qué significa el acceso a la información?

Al principio sentimos una gran confianza en la red, se encontraba buena información. Posteriormente la red se volvió competitiva. ¿Cómo podríamos los bibliotecarios simplificar el uso de nuestros sistemas tal como lo hace Google? ¿Qué podemos hacer con el hecho de que la mayoría de la gente ya no comienza su búsqueda en la biblioteca sino en Google? ¿Cómo pueden las bibliotecas argumentar su relevancia dada la ubicuidad de una de las corporaciones más poderosas del mundo?

Por otra parte, los académicos están haciendo más investigación, y cada vez a un nivel más avanzado, las expectativas de investigación se han disparado, la cantidad publicada es vertiginosa, y mientras que las bibliotecas de los países pudientes tenemos sistemas para conseguirle casi cualquier cosa que deseemos a través de las plataformas de las 5 grandes de la edición científica. Pero además, algunas personas tienen tanta prisa que recurren a bibliotecas ilegales como SciHub, que tienen casi el 85% de todos los artículos y no piden credenciales. Y eso también es una amenaza para los bibliotecarios que han escuchado con demasiada frecuencia “¿por qué necesitamos bibliotecas cuando todo se puede buscar en Google?

Los bibliotecarios están atrapados en ese extraño lugar intermedio de querer tomarnos en serio el lema “gratis para todos” luchando por el acceso abierto a la investigación, pero  ¿Qué pasaría si tuviéramos un gran éxito con el acceso abierto y los modelos de financiamiento evolucionaran de tal manera que compartir toda la investigación fuera libre y gratuito? ¿Podríamos todos buscar todo en Google? ¿Sería ese el acceso definitivo?

… hay algunos problemas con ese posible escenario de futuro. Google está en el negocio de la publicidad, y para aumentar sus ingresos, necesitan mantener nuestra atención y adaptar los anuncios a nuestros perfiles. Lo llaman “mejorar la experiencia del cliente”, pero cuando dependemos de las corporaciones tecnológicas monopolísticas para nuestro acceso, les dejamos decidir quién puede ver qué. Cada vez más, les permitimos responder a nuestras preguntas, no mostrándonos una gama de opciones, sino diciéndonos a través de un asistente de voz o resaltando en un recuadro la respuesta, por lo general un poco de texto de Wikipedia o alguna otra fuente de gran flujo de información, lo que le proporciona gran autoridad. Incluso si ignoramos esa respuesta singular, es poco probable que vayamos más allá de la primera página de resultados, y el algoritmo utilizado para posicionar lo que aparece en primer lugar es un secreto comercial (Page Rank), cambiando constantemente para superar a la industria de optimización que ha surgido para hacer que determinadas paginas queden optimizadas en un buen posicionamiento. Los sistemas de bibliotecas para catalogación están lejos de ser perfectos y son poco visibles a los buscadores, pero al menos son transparentes, y no asumen que el punto es encontrar una respuesta simple.

Cuando buscamos, tenemos una variedad de metas autodirigidas que influirán en nuestro camino. Es posible que estemos buscando un conjunto de datos o un libro en particular, o que hayamos oído hablar de una teoría que queramos explorar en el contexto de alguna idea que estemos probando. En una búsqueda de Google todo se mezcla con la idea de que siempre vas a encontrar una respuesta, al igual que cuando vas a una gran superficie para encontrar un producto. El conocimiento no se presta a ese tipo de estilo de búsqueda de entrar y salir. Sin contexto, sin poder discernir conexiones y relaciones, tenemos abundancia, pero eso no es lo mismo que acceso.

Otra cosa a tener en cuenta es que estos sistemas son vastos y globales, pero no tienen sentido de la cultura local y de cómo se elabora el significado de la misma. Se ven forzados a hacer algunas concesiones legales porque el contenido que cruza las fronteras internacionales choca con las leyes nacionales, pero eso es todo lo que se puede hacer para hacer frente al hecho de que es un mundo cada vez más globalizado. Mucha gente tiene acceso a la información a través de Facebook y sus implicaciones globales son masivas. Facebook está desplegando acceso a Internet a jardines amurallados en los países en desarrollo, proporcionando acceso “gratuito” a Facebook y a algunas otras plataformas elegidas por Facebook, todas ellas vigiladas por burócratas locales que protegen su poder. El liderazgo de Facebook tiene una comprensión muy poco sofisticada de lo que sucede cuando se proporcionan a la gente herramientas que permiten la comunicación, pero que están diseñadas para amplificar el material más buscado para vender la publicidad y atención de los anunciantes.