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Derechos de autor y gigantes tecnológicos. ¿Cuáles son las expectativas en Europa?

 

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“Copyrights & Tech giants. What are the expectations in Europe?”  Harris Interactive, 2019

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Todo sobre  en UA

 

 La encuesta indica que una gran mayoría de europeos desearía que la UE creara salvaguardias para que las empresas tecnológicas dominantes no tengan que decidir cómo se distribuye la riqueza cultural de Europa. Demuestra que a los europeos les importa que los creadores reciban una remuneración justa y les preocupa que las instituciones de la UE no estén haciendo lo suficiente para frenar el poder de los gigantes tecnológicos estadounidenses.

 

Una encuesta de Harris Interactive, dos meses antes de las elecciones Europeas, muestra que los ciudadanos europeos quieren una mayor regulación de las prácticas de los gigantes tecnológicos como Google y Facebook. Aunque los europeos desconfían de los gigantes de la tecnología estadounidense, su influencia se está dejando sentir claramente mientras el Parlamento se prepara para votar la versión final de la Directiva sobre derechos de autor.

La encuesta se llevó a cabo en febrero de 2019, entre una muestra de 6.600 personas representativas de la población de 18 años y más en Francia, Alemania, Polonia, España, Italia, República Checa, Grecia y Rumanía.

Las cuestiones más destacadas de esta encuesta son:

 

1. Los europeos quieren que las instituciones de la UE se refuercen frente a las grandes empresas de Internet.

El 64% de los europeos encuestados cree que en los últimos 5 años la Unión Europea no ha hecho lo suficiente para regular el poder de los gigantes tecnológicos de Estados Unidos. El debate sobre los gigantes de la tecnología se está intensificando en torno a cuestiones como el impuesto sobre la renta previsto en Francia, las “noticias falsas” y el dominio del mercado, y la directiva sobre derechos de autor que regula la distribución de contenidos en las grandes plataformas forma parte de ello.

2. A los europeos les gustaría que los artistas y creadores obtuvieran mejores condiciones para la distribución por Internet.

El 80% de los europeos están a favor de que la Unión Europea aplique normas para garantizar la remuneración de los artistas y creadores de contenidos por la distribución de sus contenidos en las plataformas de Internet. Esto subraya el sentimiento de que las grandes plataformas han capturado demasiado valor. Es justo que este valor se comparta entre las partes interesadas, especialmente cuando se trata de los millones de creadores europeos cuyo trabajo se distribuye en línea, generando beneficios para las grandes plataformas de Internet.

3. Los europeos están convencidos de que los gigantes tecnológicos de Estados Unidos no están jugando limpio.

El 74 % de los europeos piensa que cuando los gigantes de la tecnología se pronuncian sobre un tema, lo hacen para proteger sus propios intereses económicos y no el interés público. A pesar de su masiva infraestructura de comunicaciones y de los millones que gastan defendiendo su reputación, la opinión pública europea no considera que los gigantes de la tecnología sean neutrales y altruistas.

Durante la sesión plenaria del 25 al 28 de marzo del Parlamento Europeo se celebrará una votación sobre el texto final de la Directiva Europea de Derechos de Autor. La mayoría de las partes interesadas informadas afirman que la Directiva sobre derechos de autor ha mejorado a lo largo de los casi tres años del proceso legislativo; incluso Google lo ha admitido. Este texto trata de reequilibrar las relaciones económicas entre plataformas poderosas como YouTube, Facebook o Google News y los artistas, editores de prensa y otros creadores cuyo contenido hace que esas plataformas tengan éxito.

Pero el debate público en torno a la Directiva sobre derechos de autor se ha vuelto intimidante a medida que el usuario medio de Internet le preocupa cada vez más cuando se utilizan términos engañosos como “filtros de carga”, “impuestos sobre los enlaces” y “máquinas de censura”, términos que los opositores a la Directiva han hecho populares y que han sido amplificados por los gigantes de la tecnología de Estados Unidos, que quieren preservar su statu quo.

 

V Estudio sobre los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram en España 2018

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V Estudio sobre los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram en España 2019 (The Social Media Family)

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Informes anteriores

Como cada año The Social Media Family publica un informe sobre el comportamientos  de los usuarios de redes sociales. Para ello, los perfiles de las 50 ciudades más pobladas de España. Con este trabajo, pretende establecer un retrato robot de los usuarios de Facebook, Twitter e Instagram, especialmente en función de variables demográficas como la ciudad de residencia, el estado civil, la edad o el género. A continuación, se repasa algunos de los aspectos más destacados de dicho trabajo de investigación.

Si el informe de 2018 nos dejó cómo titular la pérdida de un millón de usuarios por parte de Facebook, en 2019 es Instagram quien toma el relevo con unos datos más que inquietantes: por un lado, sigue siendo la plataforma que más crece, con un incremento interanual de 2 millones de personas, pero no es menos cierto que dicha cifra es 20 puntos porcentuales inferior a la experimentada en 2018. Además, parece estar sufriendo un claro retroceso en las ciudades, donde apenas ha crecido un 0,9%.

Por su parte, Twitter mantiene en términos cuantitativos el mismo número de usuarios que en 2018, si bien incrementa ligeramente el porcentaje de éstos que pueden considerarse como activos (3,7%). Sin embargo, si nos centramos en el usuario urbanita – que al fin y al cabo es el protagonista de este informe- podemos apreciar cómo mientras la comunidad crecía un 2,13%, el número de usuarios activos caía un 4%.

Finalmente, y a pesar de que Facebook ha recuperado terreno frente a las cifras de 2018 (vuelve a los 24 millones de perfiles registrados), no es menos cierto que sus usuarios son cada vez más mayores, tal y como demuestra el hecho de que el 7% del total tengan más de 65 años.

A simple vista, podemos observar como Twitter es la única plataforma que se muestra atascada. Ya en la edición anterior del informe se incluyó un nuevo análisis que mostraba el lento declive de la red social frente a otras, aún así adelantamos que la cifra de usuarios activos en las 50 ciudades españolas más pobladas se ha incrementado un 2,13% en comparación con el año anterior.

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Si nos atenemos a los datos específicos de las 50 ciudades españolas más pobladas, podemos apreciar que los perfiles de 18 a 39 años suponen el 42% del total. Si bien la brecha generacional no es tan pronunciada como en otras plataformas, ya que el 51% de los usuarios se sitúan en la franja entre 40 y 64 años.

Por último, destacar que Granada y Barcelona son las dos ciudades con mayor tasa de penetración entre la población de Facebook, mientras que San Cristóbal de la Laguna y Torrejón de Ardoz cierran el ranking.
INSTAGRAM

Los mismos resultados que veíamos en Facebook, aunque invertidos en la cabeza del ranking (ciudad con más penetración Barcelona seguida de Granada), los encontramos también al analizar Instagram. Por otro lado, son Dos Hermanas y Vitoria las dos últimas ciudades de las estudiadas que menos interés tienen por esta red social.

Por el contrario, Instagram se posiciona como red social para millennials. En ella, hasta el 66% de los usuarios tienen menos de 39 años, con una mayoría de mujeres entre sus usuarios.

 

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En Twitter destacan Granada y Sevilla como ciudades con un mayor porcentaje de perfiles tuiteros entre las 50 más pobladas en España, mientras que Tarrasa y Hopitalet de Llobregat son las encargadas de cerrar el ranking.

En cuanto al género de usuarios, destacar el hecho de que dominan los perfiles sin identificar (un 41% del total), seguido por los masculinos (31%). Por último, subrayar que apenas el 0,13% de las cuentas analizadas (recordemos: 4,9 millones) están verificadas.

 

 

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Un 75% de los usuarios cambiaron las condiciones de privacidad en Facebook a raíz de la sustracción de datos privados por la consultora Cambridge Analytics

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Perrin, Andrew. Americans are changing their relationship with Facebook. Washington D.C.: Pew Research Center, 2018

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Una parte significativa de los usuarios de Facebook ha tomado medidas el año pasado para replantear su relación con la plataforma de medios sociales. 

Según una nueva encuesta llevada a cabo por  Pew Research Center entre adultos de EE. UU. entre el 29 de mayo y el 11 de junio, tras revelaciones de que la antigua consultora Cambridge Analytics había robado datos sobre decenas de millones de usuarios de Facebook sin su conocimiento, más de la mitad de los usuarios de Facebook mayores de 18 años o más (54%) dijeron que han ajustado la configuración de privacidad de la red en los últimos 12 meses,. Alrededor de cuatro de cada diez (42%) dijeron haberse tomado  un periodo de descanso de varias semanas o más, mientras que alrededor de una cuarta parte (26%) dicen que han eliminado la aplicación de Facebook de su teléfono celular. En total, el 74% de los usuarios de Facebook afirma haber realizado al menos una de estas tres acciones en el último año.

 

Facebook, Google, Microsoft y Twitter lanzan el proyecto de transferencia de datos

 

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The Data Transfer Project (DTP)

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El Proyecto de Transferencia de Datos (DTP, por sus siglas en inglés) extiende la portabilidad de datos más allá de la capacidad del usuario para descargar una copia de sus datos de su proveedor de servicios, hasta proporcionar al usuario la capacidad de iniciar una transferencia directa de sus datos hacia y desde cualquier proveedor participante. El Proyecto de Transferencia de Datos es una iniciativa de código abierto para fomentar la participación de tantos proveedores como sea posible. La autoedición mejorará el ecosistema de la portabilidad de los datos al reducir la carga de infraestructura tanto para los proveedores como para los usuarios, lo que a su vez debería aumentar el número de servicios que ofrecen portabilidad. Los protocolos y la metodología del DTP permiten la transferencia directa de datos de servicio a servicio con un trabajo de ingeniería racionalizado.

 

 

¿Qué significa el acceso a la información? No es lo mismo acceso a la información que abundancia de información

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Fister, Bárbara. Access Means More than Abundance: Exploring what “free to all” might mean today. En Inside Highter June 26, 2018

 

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Con toda la información que podemos obtener a través de cualquier buscador de información ¿qué significa el acceso a la información? ¿por qué necesitamos bibliotecas cuando todo se puede buscar en Google? ¿Cómo podríamos los bibliotecarios simplificar el uso de nuestros sistemas tal como lo hace Google? ¿Qué vamos a hacer con el hecho de que la mayoría de la gente ya no comienza su búsqueda en la biblioteca sino en Google? ¿Cómo pueden las bibliotecas argumentar su relevancia dada la ubicuidad de una de las corporaciones más poderosas del mundo?  ¿Qué pasaría si tuviéramos un gran éxito con el acceso abierto y los modelos de financiamiento evolucionaran de tal manera que compartir toda la investigación fuera libre y gratuito? ¿Podríamos todos buscar todo en Google? ¿Sería ese el acceso definitivo?

 

 

En el siglo XIX, el acceso fue un valor que impulsó la fundación de las primeras bibliotecas públicas, poniendo libros y periódicos a disposición de todos con la esperanza de mejorar a las personas y a la sociedad en general. Al principio se llamaba “la fe en la biblioteca” – donde toda esta amplia gama de acceso al conocimiento conduciría inevitablemente a una vida mejor y a una sociedad más fuerte. ¿Qué significa esa fe cuando estamos tan saturados de información?

De promedio, a nivel mundial se publican diariamente más de 6.000 artículos científicos, más de 6.000 libros, sin contar los que son autoeditados. Eso es sólo la punta del iceberg de contenido. Cada día, según varias estimaciones, 1.450 millones de personas se conectan a Facebook para compartir fotos y enlaces. Se envían 500 millones de Tweets. Mil millones de horas de contenido de vídeo se ven en YouTube. Google responde a más de 3.000 millones de solicitudes de búsqueda utilizando los 130 billones de páginas web que ha indexado. Mientras tanto, las bibliotecas han reducido drásticamente su adquisición de libros y están comenzando a desprenderse de los paquetes de revistas. (Suecia acaba de decirle No a Elsevier), con toda esta abundancia  ¿qué significa el acceso a la información?

Al principio sentimos una gran confianza en la red, se encontraba buena información. Posteriormente la red se volvió competitiva. ¿Cómo podríamos los bibliotecarios simplificar el uso de nuestros sistemas tal como lo hace Google? ¿Qué podemos hacer con el hecho de que la mayoría de la gente ya no comienza su búsqueda en la biblioteca sino en Google? ¿Cómo pueden las bibliotecas argumentar su relevancia dada la ubicuidad de una de las corporaciones más poderosas del mundo?

Por otra parte, los académicos están haciendo más investigación, y cada vez a un nivel más avanzado, las expectativas de investigación se han disparado, la cantidad publicada es vertiginosa, y mientras que las bibliotecas de los países pudientes tenemos sistemas para conseguirle casi cualquier cosa que deseemos a través de las plataformas de las 5 grandes de la edición científica. Pero además, algunas personas tienen tanta prisa que recurren a bibliotecas ilegales como SciHub, que tienen casi el 85% de todos los artículos y no piden credenciales. Y eso también es una amenaza para los bibliotecarios que han escuchado con demasiada frecuencia “¿por qué necesitamos bibliotecas cuando todo se puede buscar en Google?

Los bibliotecarios están atrapados en ese extraño lugar intermedio de querer tomarnos en serio el lema “gratis para todos” luchando por el acceso abierto a la investigación, pero  ¿Qué pasaría si tuviéramos un gran éxito con el acceso abierto y los modelos de financiamiento evolucionaran de tal manera que compartir toda la investigación fuera libre y gratuito? ¿Podríamos todos buscar todo en Google? ¿Sería ese el acceso definitivo?

… hay algunos problemas con ese posible escenario de futuro. Google está en el negocio de la publicidad, y para aumentar sus ingresos, necesitan mantener nuestra atención y adaptar los anuncios a nuestros perfiles. Lo llaman “mejorar la experiencia del cliente”, pero cuando dependemos de las corporaciones tecnológicas monopolísticas para nuestro acceso, les dejamos decidir quién puede ver qué. Cada vez más, les permitimos responder a nuestras preguntas, no mostrándonos una gama de opciones, sino diciéndonos a través de un asistente de voz o resaltando en un recuadro la respuesta, por lo general un poco de texto de Wikipedia o alguna otra fuente de gran flujo de información, lo que le proporciona gran autoridad. Incluso si ignoramos esa respuesta singular, es poco probable que vayamos más allá de la primera página de resultados, y el algoritmo utilizado para posicionar lo que aparece en primer lugar es un secreto comercial (Page Rank), cambiando constantemente para superar a la industria de optimización que ha surgido para hacer que determinadas paginas queden optimizadas en un buen posicionamiento. Los sistemas de bibliotecas para catalogación están lejos de ser perfectos y son poco visibles a los buscadores, pero al menos son transparentes, y no asumen que el punto es encontrar una respuesta simple.

Cuando buscamos, tenemos una variedad de metas autodirigidas que influirán en nuestro camino. Es posible que estemos buscando un conjunto de datos o un libro en particular, o que hayamos oído hablar de una teoría que queramos explorar en el contexto de alguna idea que estemos probando. En una búsqueda de Google todo se mezcla con la idea de que siempre vas a encontrar una respuesta, al igual que cuando vas a una gran superficie para encontrar un producto. El conocimiento no se presta a ese tipo de estilo de búsqueda de entrar y salir. Sin contexto, sin poder discernir conexiones y relaciones, tenemos abundancia, pero eso no es lo mismo que acceso.

Otra cosa a tener en cuenta es que estos sistemas son vastos y globales, pero no tienen sentido de la cultura local y de cómo se elabora el significado de la misma. Se ven forzados a hacer algunas concesiones legales porque el contenido que cruza las fronteras internacionales choca con las leyes nacionales, pero eso es todo lo que se puede hacer para hacer frente al hecho de que es un mundo cada vez más globalizado. Mucha gente tiene acceso a la información a través de Facebook y sus implicaciones globales son masivas. Facebook está desplegando acceso a Internet a jardines amurallados en los países en desarrollo, proporcionando acceso “gratuito” a Facebook y a algunas otras plataformas elegidas por Facebook, todas ellas vigiladas por burócratas locales que protegen su poder. El liderazgo de Facebook tiene una comprensión muy poco sofisticada de lo que sucede cuando se proporcionan a la gente herramientas que permiten la comunicación, pero que están diseñadas para amplificar el material más buscado para vender la publicidad y atención de los anunciantes.

 

 

Cinco datos sobre el uso que los estadounidenses hacen de Facebook

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Gramlich, John. 5 facts about Americans and Facebook, Washington D. C.: Pew Research Centre, 2018

 

Facebook está en el centro de atención nacional. Su cofundador y director ejecutivo, Mark Zuckerberg, testifica ante el Congreso. Se espera que Zuckerberg se enfrente a las preguntas de los legisladores sobre la reciente revelación de la compañía de que los datos de hasta 87 millones de sus usuarios pueden haber sido compartidos indebidamente con una firma consultora política durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos. Su viaje al Capitolio llega cuando muchos estadounidenses expresan su preocupación por la forma en que las empresas de medios sociales están manejando la información personal.

 

He aquí cinco datos sobre el uso que los estadounidenses hacen de Facebook, extraídos de encuestas recientes del Pew Research Center:

1. Alrededor de dos tercios de los adultos estadounidenses (68%) utilizan Facebook, según una encuesta realizada en enero de 2018. Eso no ha cambiado desde abril de 2016, Con la excepción de YouTube, la plataforma para compartir videos utilizada por el 73% de los adultos, ninguna otra gran plataforma de medios sociales se acerca a Facebook en términos de uso. Alrededor de un tercio de los estadounidenses dicen que utilizan Instagram (35%), otras redes que utilizan son Pinterest, Snapchat, LinkedIn, Twitter y WhatsApp.

 

2. Facebook es popular entre todos los grupos demográficos, aunque algunos grupos tienen más probabilidades de utilizarlo que otros. Cerca de tres cuartas partes de las mujeres en los EE.UU. (74%) utilizan la plataforma, en comparación con el 62% de los hombres. También hay diferencias según el tipo de comunidad y el nivel de educación: Las personas que viven en zonas urbanas tienen más probabilidades que las que viven en zonas suburbanas o rurales de utilizar Facebook, al igual que las que tienen un título universitario en comparación con las que tienen un nivel de educación más bajo. Alrededor de ocho de cada diez (81%) de las personas de 18 a 29 años de edad usan Facebook; eso es casi el doble de la proporción entre las personas de 65 años o más (41%). Sin embargo, la proporción de estadounidenses mayores que usan la plataforma se ha duplicado desde agosto de 2012, cuando sólo el 20% de los mayores de 65 años dijeron que la usaban.

2. Facebook es popular entre todos los grupos demográficos, aunque algunos grupos tienen más probabilidades de utilizarlo que otros. Cerca de tres cuartas partes de las mujeres en los EE.UU. (74%) utilizan la plataforma, en comparación con el 62% de los hombres. También hay diferencias según el tipo de comunidad y el nivel de educación: Las personas que viven en zonas urbanas tienen más probabilidades que las que viven en zonas suburbanas o rurales de utilizar Facebook, al igual que las que tienen un título universitario en comparación con las que tienen un nivel de educación más bajo. Alrededor de ocho de cada diez (81%) de las personas de 18 a 29 años de edad usan Facebook; eso es casi el doble de la proporción entre las personas de 65 años o más (41%). cifra que se ha duplicado desde agosto de 2012, cuando sólo el 20% de los mayores de 65 años dijeron que la usaban.

3. La mayoría de los usuarios de Facebook visitan el sitio al menos una vez al día. Alrededor de tres cuartas partes de los usuarios de la plataforma en EE.UU. (74%) dicen que visitan el sitio diariamente, según la encuesta de enero de 2018. Eso no es estadísticamente diferente de abril de 2016, la última vez que el Pew Research hizo esta pregunta. La proporción de usuarios que visitan Facebook al menos una vez al día es mayor que la proporción de usuarios que visitan Snapchat (63%) e Instagram (60%) al menos una vez al día. Sin embargo, Facebook y Snapchat tienen cuotas similares de usuarios que dicen que visitan cada sitio respectivo varias veces al día (51% frente a 49%).

4.  Casi la mitad de todos los adultos estadounidenses (45%) reciben noticias de Facebook, según una encuesta realizada en agosto de 2017. La proporción de adultos estadounidenses que se informan sobre noticias a través de Facebook es mucho mayor que la de los que reciben noticias a través de YouTube (18%), Twitter (11%), Instagram (7%), Snapchat (5%), LinkedIn (5%) y otras plataformas.

5. Aunque una gran parte de los estadounidenses recibe noticias de Facebook y otros sitios de medios sociales, muy pocas personas expresan mucha confianza en la información de estos sitios. Sólo el 5% de los estadounidenses en línea dicen tener “mucha” confianza en la información que obtienen de los sitios de medios sociales, mientras que otro 33% dice tener “algo” de confianza en ellas, según una encuesta realizada en marzo de 2017. La proporción de estadounidenses en línea que confían al menos un poco en la información que obtienen de los medios sociales (37%) es muy inferior a la de adultos estadounidenses que confían al menos un poco en la información que obtienen de las organizaciones de noticias locales (85%), amigos y familiares (76%) y organizaciones de noticias nacionales (72%).

 

El 1% de los usuarios de redes sociales publica el 90% del contenido

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The 90-9-1 Rule for Participation Inequality in Social Media and Online Communities
by Jakob Nielsen on October 9, 2006

 

Según un estudio de Nielsen, en la mayoría de las comunidades online, el 90% de los usuarios son “acechadores” que nunca contribuyen, el 9% de los usuarios contribuyen un poco, y el 1% de los usuarios son responsables de casi toda la acción. Ello tiene sus consecuencias cuando se establecen estudio de usuarios y de comportamiento web. El estudio tiene unos años, probablemente la participación activa se haya incrementado, pero la regla general de desigualdad se mantiene.

 

Regla 90-9-1 para la desigualdad en la participación en los medios sociales y las comunidades en línea

Todas las comunidades multiusuario a gran escala y las redes sociales en línea que dependen de los usuarios para aportar contenido o crear servicios comparten una propiedad: la mayoría de los usuarios no participan mucho. A menudo, simplemente son observadores.

Por el contrario, una pequeña minoría de usuarios suele postear una parte desproporcionadamente grande del contenido y de otras actividades del sistema. Este fenómeno de desigualdad en la participación fue estudiado en profundidad por primera vez por Will Hill a principios de los años 90, cuando trabajaba en Bell Communications Research.

La regla 90-9-1 para la participación en una comunidad en línea. Cuando se representa la cantidad de actividad para cada usuario, el resultado es una curva Zipf, que se muestra como una línea recta en un diagrama de registro.

La participación de los usuarios a menudo sigue más o menos la regla 90-9-1:

  • El 90% de los usuarios son acechadores (es decir, leen u observan, pero no contribuyen).
  • El 9% de los usuarios contribuyen de vez en cuando, pero otras prioridades dominan su tiempo.
  • El 1% de los usuarios participan mucho y son responsables de la mayoría de las contribuciones: puede parecer como si no tuvieran vida porque a menudo publican minutos después de que ocurre cualquier evento sobre el que están comentando.

Antes de la web, los investigadores documentaron la desigualdad en la participación en medios de comunicación como grupos de noticias de Usenet, tablones de anuncios de CompuServe, listas de correo en Internet y foros de discusión internos en grandes empresas. Un estudio de más de 2 millones de mensajes en Usenet reveló que el 27% de las publicaciones procedían de personas que enviaron un solo mensaje. Por el contrario, el 3% más activo de los carteles contribuyó con el 25% de los mensajes.

En el estudio de Usenet de Whittaker et al., una publicación seleccionada al azar tenía la misma probabilidad de provenir de uno de los 580.000 contribuyentes de baja frecuencia o de uno de los 19.000 contribuyentes de alta frecuencia. Obviamente, si se quiere evaluar los “sentimientos de la comunidad” es muy injusto que los 19.000 miembros de un subgrupo tengan la misma representación que los 580.000 miembros de otro subgrupo. Más importante aún, tales inequidades le darían una comprensión sesgada de la comunidad, porque es casi seguro que existen muchas diferencias entre las personas que publican mucho y las que publican poco. Y casi nunca tendrás datos de la silenciosa mayoría de los acechadores.

Desigualdad en la Web

De los millones de usuarios de Internet sólo  el 5% tienen blogs según Technorati. Peor aún, sólo hay 1,6 millones de publicaciones al día; debido a que algunas personas publican varias veces al día, sólo el 0,1% de los usuarios lo hacen diariamente.

Los blogs tienen una desigualdad de participación aún peor de lo que es evidente en la regla 90-9-1 que caracteriza a la mayoría de las comunidades en línea. Con los blogs, la regla es más bien 95-5-0.1.

Las desigualdades también se encuentran en Wikipedia, donde más del 99% de los usuarios son acechadores. Según la página “about” de Wikipedia, sólo tiene 68.000 colaboradores activos, lo que representa el 0,2% de los 32 millones de visitantes únicos que tiene sólo en Estados Unidos.

Las 1.000 personas más activas de Wikipedia – el 0,003% de sus usuarios – contribuyen con cerca de dos tercios de las ediciones del sitio. Por lo tanto, Wikipedia está aún más sesgada que los blogs, con un 99,8-0.Regla 2-0.003.

La desigualdad en la participación existe en muchos lugares de la web. Un rápido vistazo a Amazon.com, por ejemplo, mostró que el sitio había vendido miles de copias de un libro que sólo tenía 12 reseñas, lo que significa que menos del 1% de los clientes contribuyen comentarios.

Desventajas de la desigualdad en la participación

Visualización de la cantidad de contribuciones de diferentes segmentos de usuarios. La desigualdad en la participación no es necesariamente injusta porque algunos usuarios son más iguales que otros, al citar erróneamente Animal Farm. Si los acechadores quieren contribuir, por lo general se les permite hacerlo.

El problema es que el sistema global no es representativo de los usuarios medios de la web. En cualquier sitio de participación de los usuarios, casi siempre se oye hablar del mismo 1% de los usuarios, que casi con toda seguridad difieren del 90% que nunca ha sido escuchado. Esto puede causar problemas por varias razones:

  • Comentarios de los clientes. Si su empresa busca en las publicaciones web comentarios de los clientes sobre sus productos y servicios, está obteniendo una muestra poco representativa.
  • Reseñas. Del mismo modo, si usted es un consumidor que trata de averiguar qué restaurante frecuentar o qué libros comprar, las reseñas en línea representan sólo una pequeña minoría de las personas que tienen experiencias con esos productos y servicios.
  • Política. Si un partido nomina a un candidato apoyado por las “netroots”, es casi seguro que perderá porque las posiciones de tales candidatos serán demasiado extremas para atraer a los votantes mayoritarios. Las publicaciones en blogs políticos provienen de menos del 0,1% de los votantes, la mayoría de los cuales son de izquierda (para los demócratas) o de derecha (para los republicanos).
  • Búsqueda. Las páginas de resultados de los motores de búsqueda (SERP) se clasifican principalmente en función del número de sitios vinculados a cada destino. Cuando el 0,1% de los usuarios hace la mayoría de los enlaces, nos arriesgamos a que la relevancia de la búsqueda esté cada vez más fuera de lugar con lo que es útil para el 99,9% restante de los usuarios. Los motores de búsqueda necesitan confiar más en los datos de comportamiento recopilados a través de muestras que representen mejor a los usuarios, razón por la cual están creando servicios de acceso a Internet.
  • Relación señal/ruido. Los grupos de discusión se llenan de anuncios de baja calidad, lo que dificulta la identificación de los realmente interesantes. Muchos usuarios dejan de leer comentarios porque no tienen tiempo para leer los mensajes de personas con poco que decir. 

 

Donar dinero a redes sociales con ánimo de lucro

Donar dinero es la forma de acción más fuerte que simplemente escribir contenido aportado por los usuarios, por lo que tiene sentido que esta forma de contribución tenga una desigualdad de participación extremadamente fuerte. Por lo tanto, las redes sociales para la recaudación de fondos de caridad tienen una regla de 99.3% de acechadores y 0.7% de contribuyentes – aún más sesgada que las otras desigualdades de participación que hemos visto. Los datos no dicen cuántos de los 0.7% de los usuarios que donaron han sido contribuyentes frecuentes, pero lo más probable es que sea menos de 1/10, lo que significa que la regla completa se vería algo así como 99-1-0. Aunqu si midiéramos la cantidad de dinero donado y no sólo una distinción binaria entre dar y no dar, la inclinación probablemente sería aún más extrema.

 

Cómo superar la desigualdad en la participación

El primer paso para enfrentar la desigualdad en la participación es reconocer que siempre estará con nosotros. Ha existido en todas las comunidades online y servicios multiusuario que se han estudiado. Paro, aunque la participación siempre será algo desigual, hay maneras de igualarla un poco más. Facilitando la contribución, editando en lugar de creando, permitiendo que los usuarios construyan sus contribuciones modificando las plantillas existentes en lugar de creando entidades completas desde cero, recompensando a los participantes, promoviendo colaboraciones de calidad y mejorando el diseño. El diseño de su sitio web sin duda influye en la desigualdad de participación para bien o para mal. Ser consciente del problema es el primer paso para aliviarlo, y encontrar formas de ampliar la participación será aún más importante a medida que los servicios de redes sociales de la web continúen creciendo.