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Pensamiento de diseño para bibliotecas

Design Thinking for Libraries, IDEO 2015

Toolkit

Actividades

Guía básica

Las bibliotecas públicas de Aarhus (Dinamarca) y Chicago (EE.UU.), con la financiación de la Fundación Gates, crearon el kit de herramientas Design Thinking for Libraries para introducir una forma de trabajo que le ayudará a entender las necesidades de los usuarios y a involucrar a sus comunidades como nunca antes. Los retos a los que se enfrentan los bibliotecarios son reales, complejos y variados. Como tales, requieren nuevas perspectivas, nuevas herramientas y nuevos enfoques. El Design Thinking nos permite trabajar juntos para descubrir qué quieren nuestras comunidades y experimentar para crear servicios, programas y procesos que satisfagan sus necesidades cambiantes. Este conjunto de herramientas sirve de introducción.

El diseño de la experiencia del usuario (UX) en las bibliotecas

Users at the Center of Everything A crash course in UX for your library By Callan Bignoli and Lauren Stara | American Libraries March 1, 2021

Texto original

El diseño de la experiencia del usuario (UX) es la filosofía de considerar los espacios, servicios y procesos desde el punto de vista del usuario final. El término se originó en el mundo digital en el campo de la interacción hombre-máquina, fue recogido por los diseñadores de productos, y desde allí se ha filtrado en todos los aspectos de la vida, incluyendo la biblioteca.

El pensamiento de diseño significa mirar un proceso o proyecto con una perspectiva nueva, un enfoque que puede cambiar el resultado de forma drástica. Si su proceso no da resultados, un simple ejercicio de pensamiento de diseño puede hacer que fluya su creatividad.

Se puede poner en práctica estas ideas de forma gradual, comenzando con pequeños cambios y llegando a innovaciones más amplias que abarquen todo el sistema. El concepto central del movimiento UX es la empatía. La clave está en aprender a ver una situación con la mente de un principiante, dejando de lado los años de formación y experiencia en biblioteconomía y viendo la biblioteca desde el punto de vista de un nuevo usuario.

Siendo realistas, la mayoría de las personas que entran en su edificio no están familiarizadas con sus procedimientos y políticas, sus sistemas de catalogación y clasificación, la distribución del edificio o la increíble gama de servicios que ofrece. ¿Cómo se puede cambiar el espacio físico, aunque sea ligeramente, para ayudarles a entender la biblioteca?

El pensamiento de diseño implica salir de la propia cabeza y entrar en la de los usuarios. La idea es emplear técnicas que ayuden a sacar al cerebro humano de las formas de pensar conocidas y generar nuevas soluciones. El objetivo final es siempre fomentar la empatía y ver las cosas desde una perspectiva diferente, normalmente la del usuario o consumidor del servicio. De este modo, el pensamiento de diseño es un gran método para mejorar la filosofía de la biblioteca.

En realidad, todos somos diseñadores por el simple hecho de vivir nuestras vidas: lo que elegimos para vestirnos, cómo organizamos nuestras casas y espacios de trabajo, y qué libros leemos y qué programas de televisión vemos. Todo ello son decisiones de diseño, conscientes o no. Tanto si utilizamos hojas de cálculo, pinturas al óleo o palabras, como si cantamos en la ducha, todos somos inventivos. El movimiento maker, por ejemplo, no es más que el más reciente reconocimiento de la necesidad humana de expresarnos.

El pensamiento de diseño es un enfoque creativo, o una serie de pasos, que ayudarán a imaginar soluciones significativas para tu biblioteca. También es una mentalidad, porque empiezas a pensar como un diseñador, aunque no te consideres tal.

Cualquier tipo de servicio puede transformarse y mejorarse. Tomemos un ejemplo: el servicio principal de identificar, encontrar y sacar un libro.

¿Cómo identifican los usuarios los artículos que quieren tomar prestados?

– En el boca en boca
– La lista de libros recomendados del curso
– Anuncio en las redes sociales
– Navegano
– A través del servicio de recomendaciones a los lectores
– Búsqueda en el catálogo en línea

Imagina cada una de estas posibilidades desde el punto de vista del usuario y del personal. Piensa en lo que quiere el usuario. ¿Es una persona que quiere prestar el artículo y nada más? ¿Desea hablar con un empleado para obtener un servicio personalizado? ¿Necesita una entrevista de referencia en profundidad para determinar lo que realmente busca? ¿Son nativos digitales y les gustan las referencias por chat? ¿O quieren un trato más cercano y personal?

Una vez localizado el artículo, ¿qué opciones de préstamo tiene disponibles? ¿el servicio de libros electrónicos y de audio electrónico es fácil de usar? ¿Qué ocurre cuando el material que quiere no está en la estantería o no está en la colección?

La respuesta a cada una de estas situaciones requiere un enfoque y una serie de pasos diferentes. Las bibliotecas públicas las utilizan toda la gama de personalidades, edades y niveles de habilidad. La capacidad de leer a un usuario y adaptar los servicios a sus necesidades no es algo con lo que la mayoría de la gente nace; requiere de práctica.

  • Preguntar primero de cuánto tiempo dispone el usuario. Esto puede ayudar a establecer el tono de la interacción.
  • Preguntar al usuario si prefiere que le busques o recomiendes algo o que le muestres cómo utilizar las técnicas de búsqueda.
  • Si el usuario quiere un artículo o un libro sobre un tema concreto, ofrécele acompañarle a la zona adecuada de las estanterías.
  • Si el autoprestamo es un servicio nuevo en la biblioteca, asegúrese de que haya un empleado cerca para ayudar a los novatos en el proceso. Ofrece siempre al menos un puesto de préstamo con personal tradicional para aquellos que lo prefieran.
  • Ten en cuenta que la mayoría de las personas que utilizan la biblioteca no conocen bien los sistemas de clasificación y no tienen en su cabeza un conocimiento detallado de sus materiales y procedimientos. Se trata de hacer accesibles las colecciones y los servicios.

Describir con palabras cómo funciona un proceso o un ejercicio de diseño es difícil. Casi siempre hay un momento mágico durante el proceso en el que todo el mundo mira a su alrededor con ese brillo «eureka» en los ojos. El proceso es experimental, iterativo y muy divertido. Facilita la suspensión del juicio, la tormenta de ideas y la generación de ideas locas. Sin embargo, requiere salir de la zona de confort y puede resultar caótico y difícil.

Al igual que en la entrevista de referencia, tienes que indagar en cada situación y asegurarte de que haces las preguntas correctas, hasta que encuentres el quid de la cuestión. Lo primero es evaluar las necesidades. Y luego establecer la estrategia adecuada:

Identificar al usuario. Uno de los pasos fundamentales del proceso de UX es la identificación de los usuarios. Dependiendo del tipo de biblioteca en la que se trabaje, estos grupos pueden incluir a los usuarios, estudiantes, profesores, no residentes y personal.

Cada grupo puede desglosarse más o combinarse, si es necesario. Por ejemplo, en una biblioteca universitaria, puede haber estudiantes de grado y de postgrado o estudiantes de diferentes facultades o disciplinas. El personal puede abarcar a los profesores y a los que no lo son, como el personal profesional y el de apoyo.

Los usuarios de las bibliotecas públicas son muy diversos: personas mayores y adultos; jóvenes, adolescentes y preadolescentes; niños y preescolares; nuevos residentes; lectores precoces; personas con discapacidades, etc. Cada uno de estos grupos tiene necesidades y preferencias diferentes y a veces contrapuestas.

Evaluar las necesidades de la comunidad. Antes de realizar un cambio positivo, es importante evaluar dónde se encuentra y qué necesita. ¿Qué servicios podríamo ofrecer si tuvieramos más dinero, recursos o espacio?

Como sugiere el sentido común, la comunidad a la que se sirve es el mejor punto de partida para desarrollar cualquier servicio público, incluidas las bibliotecas. Dondequiera que nos encontremos, hay personas que pueden aportar una perspectiva histórica, valiosos conocimientos sobre el funcionamiento de la zona y una comprensión de los problemas críticos y de lo que es significativo para la gente de la comunidad. Aprovechar esta información al principio del proceso ayudará a crear un sentimiento de propiedad comunitaria en el proyecto que puede ser muy beneficioso tanto para la biblioteca como para los usuarios.

Como parte del plan estratégico de tu biblioteca (sí, realmente necesita uno de estos), debería recoger opiniones e información del público sobre sus preferencias y deseos de servicios, así como sobre su contexto local. Sin embargo, no se limite a eso; la mayoría de los usuarios de la biblioteca -y mucho menos las personas que no utilizan la biblioteca- no están al tanto de las ideas de futuro en el ámbito bibliotecario. Investigar un poco para saber lo que ocurre en otras bibliotecas, ya sea en tu zona o en otras más lejanas. Ccada viaje, ya sea de negocios o de placer, es una oportunidad para investigar nuevas bibliotecas y ver cómo son sus instalaciones y servicios. ¿Están haciendo algo exitoso que podríamos copiar? La mayoría de los bibliotecarios están dispuestos a compartir sus experiencias e ideas, así que no dudes en hacer preguntas.

Empezar de a poco, pensar en grande

Esta forma de trabajar no es fácil para mucha gente. Requiere un gran cambio de mentalidad en el que aceptemos la incertidumbre, veamos las situaciones con la mentalidad de un principiante, aceptemos un estado constante de incompletud y nos permitamos (y permitamos a los demás) fracasar. Recuerda que todos somos diseñadores, lo sepamos o no, y que podemos salir de nuestra zona de confort para mejorar nuestras bibliotecas.

Los pasos sencillos y graduales son muy útiles para lograr el cambio. Empieza con un nuevo mensaje en el buzón de voz, o sal de detrás del mostrador para ayudar a los usuarios. Prueba algo nuevo. Si no funciona, prueba otra cosa. No hay errores.

Mejora continua y gradual

Es extraño pensar en la intemporalidad de las bibliotecas. Pueden existir de una manera que otros tipos de instituciones y empresas no pueden porque la biblioteca es un concepto además de una colección y un edificio. Las bibliotecas no tienen que tratar de crecer o cambiar de ninguna manera en particular para complacer a sus partes interesadas, al menos no de una manera que se rija concretamente por medidas como los beneficios en un trimestre determinado. Del mismo modo, los estándares que utilizamos para evaluar la calidad de nuestras bibliotecas no son universales. Por eso decimos que se necesita un plan estratégico: Tienes que definir tus propios objetivos y normas de calidad.

A falta de un plan de este tipo, o si un plan está anticuado o se ignora, las bibliotecas tienden a simplemente… detenerse. En el mejor de los casos, esto significa que están funcionando lo suficientemente bien pero no están ampliando sus servicios o evaluando lo que les falta. En el peor de los casos, significa que no están funcionando en uno o más niveles importantes. Los planes estratégicos no son una panacea, pero si se hacen desde una perspectiva centrada en el usuario, pueden investigar tanto lo que no funciona como lo que la comunidad quiere y necesita. Si se hacen las preguntas adecuadas, se encontrarán cosas grandes y pequeñas que necesitan atención. A su vez, empieza por solucionar los problemas pequeños, luego lidia con los medianos y, por último, programa los más grandes. A medida que vayas avanzando, desecha las sugerencias que no encajen, o guárdalas para reevaluarlas más adelante.

Hacer las cosas intuitivas y fáciles


El famoso libro de diseño web de Steve Krug Don’t Make Me Think: A Common-Sense Approach to Web Usability (No me hagas pensar: un enfoque de sentido común para la usabilidad de la web) trata sobre la importancia de la usabilidad y la capacidad de encontrar objetos en el mundo digital, cualidades que son igual de válidas en los entornos físicos. ¿Cuántas veces ha visto a los usuarios entrar en la entrada de la biblioteca y detenerse a mirar a su alrededor con la mirada perdida? Piense en formas de ayudar a la gente a navegar por su mundo.

Elimina el desorden y trabaja para proporcionar señales visuales, auditivas y táctiles claras y coherentes. Ve adonde están a las personas, no donde creas que deberían estar. Escucha lo que la gente realmente necesita. Los bibliotecarios somos hábiles en hacer entrevistas de referencia, así que cambia un poco esa técnica y utilízala en cada interacción. Modifica este enfoque para adaptarse a la persona que tienes delante, que seguro que aprecia el servicio personal.

Seguir las formas tradicionales de operar, dictadas por enormes manuales de políticas y complicados procedimientos, sólo sirve para reforzar el anticuado estereotipo de los bibliotecarios. No abogamos por la anarquía, pero las bibliotecas ya no son el único juego en la ciudad. Tenemos que hacer que nuestras bibliotecas sean cómodas y receptivas, lugares donde la gente quiera pasar su tiempo.

¿Cómo diseñar la biblioteca del futuro?

 

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The Library Is Dead. Long Live the Library! In site Architecture, ebruary 24, 2014

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Cuando se trata de discutir el futuro de las bibliotecas, las palabras se interponen en el camino. Más exactamente, los libros llenos de palabras (y las habitaciones llenas de libros) se interponen en el camino.

La evolución de las bibliotecas y los libros comparten una historia común y entrelazada. Pero es esta asociación con los libros como la razón de ser de la biblioteca la que alimenta la ilusión de la perdición pendiente de la biblioteca. La tecnología está introduciendo caminos más convenientes, instantáneos, asequibles y precisamente calibrados para recuperar la palabra escrita. Frente a esto, la «tecnología» de 560 años de la imprenta es una base necesaria pero ya no suficiente para diseñar una institución duradera.

En esto, los expertos de la biblioteca pública a lo largo de la historia estarían de acuerdo. Ellos constantemente enfatizaron la biblioteca como una fuerza para el progreso. Un requisito previo para una democracia efectiva era una ciudadanía informada y sedienta de conocimiento, y un foro para compartir ideas. También la reconocieron como una fuerza democratizadora en un sentido diferente: un instrumento para promover la alfabetización social y cultural (así como funcional) en el que, en palabras del Andrew Carnegie, cuya filantropía construyó 2.500 bibliotecas, «ni el rango, ni el cargo, ni la riqueza reciben la más mínima consideración».

Ese es un concepto tan radical hoy como lo era hace un siglo.

REINVENTAR LA BIBLIOTECA

Definamos una visión para nuestra biblioteca del futuro que abarque esta misión más amplia, y deje la palabra «libro» fuera de ella: La biblioteca del futuro es un foro de conocimiento e ideas que promueve la comunidad, la democracia y la igualdad de acceso. Es un instrumento en constante adaptación para promover la alfabetización cultural, social y tecnológica en el futuro, al tiempo que sirve como una cápsula del tiempo que nos permite una profunda comprensión del pasado.

Para acomodar esta visión, nuestra biblioteca necesita la agilidad para adaptarse, y atraerlo a usted y a sus descendientes a regresar una y otra vez. ¡Y qué afortunados ciudadanos serán todos ustedes! Como nunca antes, la disponibilidad masiva de información será un hecho en una época en la que el contenido de un millón de libros puede caber en un dispositivo que se lleva en el bolsillo.

Así que quizás sea la conservación de esta avalancha de información, además de las sofisticadas herramientas de búsqueda y hallazgo, y la disponibilidad pública de hordas de conocimiento por suscripción es lo que será la base de incluso la biblioteca más pequeña. Mientras tanto, las conexiones regionales e internacionales – especialmente aquellas que se comprometen en formas multiculturales, multimedia y multidimensionales – serán los requisitos mínimos en su camino hacia la ciudadanía ilustrada.

Para contrarrestar este vertiginoso conjunto de recursos, su futura biblioteca también debe nutrir el conocimiento en los niveles más locales. El futurista Thomas Frey imagina bibliotecas que sirvan como «cápsulas de tiempo» vitales, el único depósito que queda de los periódicos locales a largo plazo, la fotografía basada en películas y las emisiones locales. Pero la forma en que se transmiten estas historias sería más parecida a las exhibiciones de museo más interactivas de hoy, permitiendo a los jóvenes del mañana experimentar el sabor, los rituales, los sonidos y los momentos culturales formativos de las eras pasadas en cada pueblo

 

DISEÑANDO LA BIBLIOTECA

¿Pero cómo diseñamos un edificio que se acomode a un mandato siempre cambiante? Para empezar, no deberíamos definir nuestra biblioteca tanto por lo que alberga, y más por cómo lo hace.

Ese es el lenguaje lleno de adjetivos de la arquitectura.

Podría significar una mezcla de espacios: uno lúdico, otro inspirador; uno estudioso, otro conspirativo; una habitación serena y meditativa, y otra estimulante, rica en sentidos, vigorizante; un espacio aireado y sociable; un rincón acogedor e íntimo.

Los jardines, los patios o los anfiteatros podrían crear «habitaciones» más flexibles que ofrezcan oportunidades de aprendizaje sin ataduras en un foro al aire libre.

Esta agilidad arquitectónica es quizás más indispensable en las comunidades más pequeñas. Un ejemplo de ello son las obras de la ciudad de Lodi, en los Lagos Finger, con una población de 1.500 habitantes. La comunidad ha estado trabajando durante dos años con los arquitectos para concebir una nueva biblioteca que responda a estos desafíos. Las representaciones conceptuales en el sitio web de la biblioteca revelan un edificio en el que una serie de habitaciones caen en cascada de forma irregular por el sitio inclinado. Están conectadas por rampas que fomentan la exploración completa de los recursos, y enlazan espacios de carácter variado cuyas funciones pueden cambiar con el tiempo.

Para mí, un punto de partida se puede encontrar en uno de mis primeros proyectos completados para una biblioteca en Castile, una ciudad de 2800. Su habitación infantil, iluminada de forma natural y con balcón, fue concebida como «un pabellón en el bosque» con una generosa ventana al bosque. Concebido como un lugar para la narración de cuentos y la imaginación, sus paredes de libros definen – en lugar de llenar – lo que es esencialmente un espacio de diseño flexible. En mis visitas de los últimos diez años, he sido testigo de que el espacio se adapta para reuniones de ayuntamientos, exposiciones de colchas, películas, conferencias, degustaciones de chocolate, subastas, recaudaciones de fondos y fiestas de té de las muñecas americanas, por nombrar algunas. ¿Podría ser un lugar para una recreación holográfica del discurso de Gettysburg en su 200 aniversario en 2063? Podría ser.

Si estos ejemplos indican algo, es que la biblioteca del futuro no debe abordar simplemente los cambios que la tecnología ha provocado en la forma en que consumimos la información. Debe trascenderlos.

 

TinkerCAD: es una sencilla aplicación en línea de diseño e impresión 3D

 

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Trimaker

Ver funcionamiento 

Curso gratis

Tinkercad es una colección gratuita en línea de herramientas de software que ayudan a las personas de todo el mundo a pensar, crear y crear. La introducción ideal a Autodesk, el líder en diseño 3D, ingeniería y software de entretenimiento.

 

La impresión 3D se perfila como una de las tecnologías líderes del futuro. Tinkercad es un programa gratuito de modelado 3D en línea que se ejecuta en un navegador web, conocido por su simplicidad y facilidad de uso. Desde que estuvo disponible en 2011, se ha convertido en una plataforma popular para crear modelos para impresión 3D , así como una introducción de nivel básico a la geometría sólida constructivaen las escuelas.

El objetivo de TinkerCAD es ofrecer una herramienta online de diseño e impresión 3D simple y destinada para todos los públicos independientemente de su nivel de conocimientos, su edad y para qué quieran destinar sus creaciones. Diseñadores, aficionados, educadores y niños utilizan Tinkercad para crear juguetes, prototipos, decoración del hogar, modelos de Minecraft o joyas: las posibilidades son verdaderamente infinitas.

Los usuarios principiantes y los alumnos que están aprendiendo a diseñar en 3D pueden aprovechar los diseños ya creados que están disponibles en la galería del sitio web.

 

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Para aprender a usar la herramienta hay un curso online a distancia creado por Trimaker para capacitar a todas las personas interesadas en dar los primeros pasos en la impresión 3D. Está estructurado en 17 clases con videos hablados en español que abarcan los temas necesarios para comprender la impresión 3D y comenzar a modelar e imprimir piezas.

Thingiverse portal de archivos de diseño digital para impresión 3D creados por los usuarios

 

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Thingiverse

https://www.thingiverse.com/

 

Thingiverse es un sitio web dedicado a compartir archivos de diseño digital creados por los usuarios. Proporcionando principalmente diseños de hardware de código abierto y gratuitos con licencia GNU General Public License o Creative Commons, los usuarios eligen el tipo de licencia de usuario que desean adjuntar a los diseños que comparten. Impresoras 3D, cortadoras láser, fresadoras y muchas otras tecnologías pueden ser utilizadas para crear físicamente los archivos compartidos por los usuarios en Thingiverse.

Thingiverse se inició en noviembre de 2008 de la mano de Zach Smith como un sitio compañero de MakerBot Industries, una empresa de fabricación de kits de impresión en 3D de bricolaje. En 2013, Makerbot y Thingiverse fueron adquiridos por Stratasys.

El sitio proporciona una base común a partir de la cual se pueden formar diseños derivados y mashups. Estos «derivados» y «remezclas» normalmente implican que un usuario modifique o mejore un diseño existente y lo vuelva a cargar. Debido a que todos los modelos en el sitio son de código abierto, este comportamiento es activamente fomentado por el sitio y la comunidad.

Muchas impresoras 3D pueden ser actualizadas con partes impresas en 3D. Los usuarios de Thingiverse producen muchas mejoras y modificaciones para una variedad de plataformas. Algunos ejemplos populares de proyectos de impresoras 3D basados en la comunidad son el proyecto RepRap y el proyecto Contraptor. Algunas impresoras 3D pueden ser casi totalmente impresas en 3D por sí mismas

En sus términos de uso, Thingiverse estipula que los usuarios no incluyen contenido que «contribuya a la creación de armas, materiales ilegales o que sea de alguna manera objetable».

 

State Library Victoria demuestra que las bibliotecas no son sólo libros

 

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Backhouse, Sarah ; Newton, Clare. State Library Victoria proves libraries aren’t just about books: they’re about community 8 diciembre 2019 19:49 CET

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Las bibliotecas públicas encarnan los valores de la democracia al ofrecer libre acceso al conocimiento. Pero el papel de las bibliotecas públicas contemporáneas va mucho más allá del acceso a los libros. Las bibliotecas públicas, escolares y universitarias han evolucionado para integrar una comprensión más amplia del aprendizaje a lo largo de toda la vida, incluyendo más de lo que se puede aprender de los libros. Las bibliotecas reúnen a la gente.

 

Las bibliotecas son lugares de aprendizaje y descubrimiento, foros de debate, galerías de exposiciones y eventos, y espacios de trabajo y placer. Como centros culturales y centros comunitarios, las bibliotecas reúnen a la gente.

Con el auge de la información digital a principios de este siglo, se predijo la muerte de la biblioteca. Sin embargo, lejos de provocar la desaparición de las bibliotecas, la revolución digital ha dado lugar a la reinvención y revitalización de las bibliotecas.

El personal de las bibliotecas es experto en sistemas de conocimiento y experto en aprovechar las posibilidades que ofrecen estos cambios. Esta capacidad de innovación garantiza que las bibliotecas públicas sigan siendo relevantes y vitales.

Esta innovación es evidente en toda la Biblioteca Estatal de Melbourne, Victoria, que reabrió sus puertas esta semana para revelar la fase final de su transformación de Visión 2020. La transformación de la biblioteca más antigua y nueva de Australia es cultural, social, económica y arquitectónica.

La Biblioteca Estatal Victoria ya ocupa un lugar destacado en el tejido cultural y urbano de Melbourne. Ahora está listo para el futuro.

Menos es más

La buena arquitectura cívica encarna las necesidades de la comunidad a la que sirve, amplificando y adaptándose a las actividades y experiencias vividas en ella.

La primera biblioteca pública gratuita de Australia cuando se inauguró en 1856, State Library Victoria ofrecía a todo el mundo acceso al conocimiento para su propio progreso.

Hoy en día, las salas de lectura del patrimonio revitalizado siguen siendo símbolos majestuosos con su gran techo alto y espacios voluminosos con luz natural. Es posible que la gente quiera quedarse en estos espacios tradicionales y volver.

Esta importante remodelación fue confiada al estudio de diseño australiano Architectus en asociación con la firma danesa Schmidt Hammer Lassen Architects. Su trabajo demuestra una gran moderación y respeto por el edificio original, junto con la creación de nuevos espacios, conexiones y oportunidades relevantes para las bibliotecas de ahora y del futuro con un enfoque reflexivo de menos es más.

Los detalles de diseño yuxtaponen hábilmente lo viejo y lo nuevo. Una nueva piedra cubre las históricas y resbaladizas escaleras de mármol que suben desde el vestíbulo de la calle Swanston, con las huellas originales visibles en cada borde. Se conservan murales admirados durante mucho tiempo por encima de las escaleras.

Entrando por Swanston Street, The Quad es el centro de atención contemporáneo, más allá del vestíbulo de la biblioteca. Ofrece una zona de bienvenida que invita a personas de todas las edades, intereses y orígenes a disfrutar de la maravilla del aprendizaje. Esta invitación puede ser simple: un lugar para cargar tu teléfono, para hablar con tus amigos, para escapar del tiempo. Actividades simples que te hacen detenerte y hacer una pausa, pero si quieres aventurarte más y averiguar más. Ideas Quarter ofrece un espacio de trabajo compartido para los empresarios en ciernes. Conversation Quarter es un destino rico en tecnología para compartir, conectar y transmitir ideas. Create Quarter incluye estudios de grabación, mezcla y edición. Children’s Quarter es un espacio lúdico de varios niveles para la exploración familiar con áreas y programas específicos para cada edad.

En esta secuencia de espacios, el conocimiento está en todas partes, pero los libros son pocos. El Quad no es la experiencia bibliotecaria silenciosa o llena de libros que podríamos esperar. Aunque esos espacios más tranquilos siguen estando ahí, sin ser perturbados por toda esta nueva actividad gracias a un cuidadoso diseño acústico: un equilibrio entre lo tradicional y lo nuevo.

En la hermosa Sala de la Reina de Ian Potter, el visitante puede ver pinturas decorativas de estilo griego clásico, descubiertas bajo capas de pintura durante la restauración.

Las bibliotecas son para la gente

En una era cada vez más digital, ¿qué pueden ofrecer las bibliotecas públicas que nuestros teléfonos inteligentes y ordenadores no puedan ofrecer? Ofrecen sentido de pertenencia, una comunidad.

Muchas personas informaron para el diseño del proyecto Visión 2020: grupos comunitarios, usuarios de bibliotecas, residentes locales, empresas, estudiantes de escuelas, padres. Estas voces inspiraron la diversidad enriquecida de servicios y experiencias. La Junta de la Biblioteca, el gobierno estatal, los benefactores y la recaudación de fondos comunitarios hicieron posible la visión. El proceso fue la democracia en acción.

Estas instituciones contribuyen al capital social fomentando nuevas relaciones, sosteniendo y promoviendo comunidades informadas y ofreciendo equidad para cerrar la brecha digital. Los nuevos espacios de las bibliotecas pueden elevar la experiencia humana, y demostrar que las bibliotecas públicas tienen un futuro emocionante.

 

Integración de la información en el proceso de diseño en ingeniería.

 

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Fosmire, M. and D. Radcliffe (2013). [e-Book] Integrating Information into the Engineering Design Process. Lafayete, Indiana, Purdue University Press, 2013 .

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El diseño de ingeniería es un modelo fundamental de resolución de problemas utilizado por la disciplina. La resolución efectiva de problemas requiere la capacidad de encontrar e incorporar fuentes de información de calidad. Para impartir cursos en esta área de manera efectiva, los educadores necesitan entender las necesidades de información de los ingenieros y estudiantes de ingeniería y sus hábitos de recopilación de información.

Este libro proporciona una guía esencial para el profesorado de ingeniería y los bibliotecarios que deseen integrar mejor las competencias en materia de información en su oferta curricular. El tratamiento del tema es pragmático, accesible y atractivo. Después de varios capítulos que introducen los fundamentos conceptuales del libro, una serie de contribuciones se detallan sobre los pasos específicos del proceso de diseño y las necesidades de información para esos pasos.

Cómo iniciar un Makerspace

 

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«How to Start a Makerspace Guide«.  Denco Makerspace, 2019

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«Los Makerspaces proporcionan entornos dinámicos donde nuestros estudiantes pueden perfeccionar las habilidades de colaboración, creatividad, comunicación y pensamiento crítico. No importa adónde quieran ir en el futuro, estas habilidades les ayudarán a llegar allí».

– Diana Rendina, Especialista en Medios de Comunicación

 

En la guía «How to Start a Makerspace Guide» encontrarás consejos y sugerencias de expertos en los siguientes temas:

  • Planificar su espacio
  • Obtención de fondos
  • Obtener el apoyo de los estudiantes y el personal
  • Ideas para espacios de fabricación de baja tecnología
  • Herramientas de alta tecnología para explorar
  • Proyectos para empezar

 

 

Uso del diseño participativo en bibliotecas con la inclusión de las partes interesadas

 

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Process Matters in Design: Using participatory design to include stakeholders
By Meredith Farkas | American Libraries September 3, 2019

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En ocasiones  los métodos de diseño valoran las voces de poblaciones diversas y las incorporan al proceso de creación. Sin embargo, con demasiada frecuencia, las partes interesadas (stakeholder) sólo participan de manera superficial, lo que lleva a depender de generalizaciones y suposiciones sobre la forma en que la gente utiliza las bibliotecas.

El diseño participativo es más que una evaluación de necesidades, un grupo focal o incluso un estudio etnográfico: las partes interesadas contribuyen activamente a definir problemas y diseñar soluciones. Se les considera miembros iguales de un equipo de investigación y diseño en lugar de ser tratados como sujetos de investigación. Dada la diversidad de proyectos de diseño de bibliotecas y nuestro enfoque centrado en el usuario, parece que encaja perfectamente en nuestra profesión.

Una parte importante del diseño participativo es reconocer los desequilibrios de poder que existen en los procesos de diseño tradicionales, así como en la sociedad en general. El diseño participativo valora por igual el conocimiento experiencial y la experiencia profesional. El bibliotecario Scott Young y los miembros de la tribu Sioux de la Universidad Estatal de Montana (MSU) y los estudiantes de la MSU Connie y Celina Brownotter ven el diseño participativo como una herramienta importante para empoderar a los usuarios y abordar la inequidad. Su proyecto Experiencias de los usuarios con poblaciones subrepresentadas «creó un espacio para que los estudiantes nativos americanos contaran la historia de sus experiencias en la universidad, para codeterminar el proceso de diseño y para expresar sus preocupaciones dentro de la biblioteca».

El diseño participativo es inherentemente político. Según Young y Brownotter, se centra «igualmente en crear mejores diseños y mejores condiciones sociales para los participantes». Young y los Brownotters desarrollaron Indigenous Participatory Design Toolkit con ejercicios que cualquier biblioteca puede adoptar.

El diseño del servicio, una metodología relacionada, se concentra en la comprensión del comportamiento de las partes interesadas y examina de manera holística los elementos que intervienen en sus interacciones con un servicio en particular. Se diferencia del diseño participativo en su falta de enfoque explícitamente político.

La colaboración profunda que se requiere en el diseño participativo lleva tiempo y requiere la voluntad de dar poder a los clientes. Sin embargo, muchas bibliotecas han adoptado algunos de estos métodos para informar y mejorar los proyectos de diseño sin involucrar plenamente a las partes interesadas como cocreadores, como el uso de técnicas de investigación etnográfica que ayudan a los diseñadores a comprender mejor las necesidades y hábitos de las partes interesadas. Hay más ejemplos de bibliotecas que han utilizado estos métodos limitados, a veces sin el elemento de cocreación, en el Council on Library and Information Resources’ Participatory Design in Academic Libraries: New Reports and Findings.

Si bien estos métodos pueden ayudar a las bibliotecas a diseñar espacios que respondan mejor a las necesidades cambiantes de los usuarios, el proceso puede ser tan valioso como el producto. Incluir a las partes interesadas y respetar sus voces puede conducir a una mejor y más duradera conexión entre la biblioteca y la comunidad. Ya sea que las bibliotecas utilicen o no métodos de diseño participativo, pensar en cómo incluir a los miembros de la comunidad en los procesos de diseño y valorar su experiencia podría mejorar tanto las relaciones con la comunidad como los propios diseños.

 

La Biblioteca Pública de Toronto más allá de los libros

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La Biblioteca Pública de Toronto (TPL) ha comenzado a promover una nueva identidad de marca, parte de una estrategia más amplia en torno a la experiencia del usuario destinada a ayudar a satisfacer las necesidades cambiantes de su comunidad para conectar a las personas con la gama completa de servicios que ofrece.

Los usuarios participantes en ese proceso le dijeron a la  TPL que querían una mayor visibilidad de sus espacios y servicios, más personalización y experiencias más acogedoras en línea y presencial, así como un servicio al usuario excepcional. 

La nueva identidad, creada por la agencia Trajectory en asociación con el Centro de Investigación de Diseño Inclusivo de la Universidad de OCAD y el Laboratorio de Futuros de Diseño, tiene como objetivo brindar una mayor flexibilidad y visibilidad al diseño, basado en el lema «Activate Something Great» de la biblioteca.