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La desconfianza en los medios y la preocupación social por la proliferación de bulos.

 

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Digital News Report 2020. Pamplona: Universidad de Navarra, 2020

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Se debilita la confianza en los medios, resisten las marcas periodísticas y emerge el periodismo local.

 

Digital News Report 2020 global muestra un incremento tanto de la desconfianza en los medios como de la preocupación social por la proliferación de bulos. España no es una excepción y sólo un 36% de los internautas españoles declara confiar habitualmente en las noticias. Se trata del nivel más bajo de credibilidad informativa desde 2015 (34%) y siete puntos menos que el año pasado. Ni siquiera la confianza en los propios medios que los encuestados consumen –habitualmente más elevada- se salva de este declive y apenas un 42% confía en ellos, 6 puntos menos que en 2019. También los medios sociales o los buscadores de noticias pierden credibilidad entre los usuarios españoles: sólo un 23% y un 32% se fían de ellos, respectivamente.

Desde 2017, la confianza en las noticias ha caído 15 puntos, pasando del 51% al 36% en el 2020. Prácticamente, el porcentaje de los que declaran fiarse habitualmente de las noticias es similar al de los escépticos con la información publicada en España.

Al igual que en ediciones previas del informe, existe una gran desconfianza informativa entre los más jóvenes. Los datos muestran una brecha generacional entre los menores y los mayores de 35 años. Sólo un tercio de los primeros se fía de los medios de información frente al 44% de los segundos o un 41% de los mayores de 55 años. Como puede verse en el siguiente gráfico, a mayor edad, mayor es la confianza en las noticias (y viceversa).

Además de la edad, la autoubicación política influye también el grado de confianza en las noticias. Aquellos que se sitúan en los extremos ideológicos (derecho o izquierdo) apenas confían habitualmente en los medios (véase siguiente gráfica), frente a una mayor confianza en las posiciones políticas más moderadas.

A la pérdida de confianza en las noticias en general le ha acompañado la caída en la credibilidad que los usuarios españoles tienen en los denominados medios sociales como Twitter, Facebook, y en los buscadores de noticias como Google: sólo un 23% de los encuestados españoles confía en los medios sociales y un 32% lo hace en los buscadores.

Algunos datos clave:

  • El 36% de los usuarios españoles se fía habitualmente de las noticias, el nivel más bajo desde 2015. También decae la confianza en la información distribuida por redes sociales (23%) o buscadores (32%).
  • A pesar de ser su canal favorito para informarse, sólo un 24% de los más jóvenes confía en las redes sociales, 13 puntos menos que en 2019.
  • Las principales marcas periodísticas españolas siguen gozando de una notable confianza por parte de los internautas.
  • Los diarios locales y regionales son los medios más creíbles para la mayoría de los encuestados.

La confianza y la desinformación, el partidismo, el populismo, y la popularidad en el consumo de noticias

 

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Digital News Report 2020. Reuters Institute, University Of Oxford, 2020

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El informe analiza el impacto del coronavirus en el consumo de noticias y en las perspectivas económicas para los editores. Analiza el progreso en los nuevos modelos de negocio en línea pagados, la confianza y la desinformación, el partidismo y el populismo, y la popularidad de los productos editoriales seleccionados como podcasts y boletines informativos por correo electrónico.

 

El consumo de noticias digitales basado en una encuesta de YouGov a más de 80,000 consumidores de noticias en línea en 40 mercados, incluidos Kenia y Filipinas por primera vez.

El informe de este año se produce en medio de una pandemia mundial de salud que no tiene precedentes en los tiempos modernos y cuyas consecuencias económicas, políticas y sociales aún se están desarrollando. La gravedad de esta crisis ha reforzado la necesidad de un periodismo confiable y preciso que pueda informar y educar a las poblaciones, pero también nos ha recordado cuán abiertos nos hemos vuelto a las conspiraciones y la desinformación. Los periodistas ya no controlan el acceso a la información, mientras que una mayor dependencia de las redes sociales y otras plataformas les da a las personas acceso a una gama más amplia de fuentes y ‘hechos alternativos’, algunos de los cuales están en desacuerdo con los consejos oficiales, engañosos o simplemente falsos.

Gran parte de los datos de esta publicación se recopilaron antes de que el virus afectara a muchos de los países incluidos en esta encuesta, por lo que en gran medida esto representa una instantánea de estas tendencias históricas. Pero para tener una idea de lo que ha cambiado, se repitieron partes clave de nuestra encuesta en seis países (Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, España, Corea del Sur y Argentina) a principios de abril. Estas respuestas confirman datos de la industria que muestran un mayor consumo de fuentes tradicionales de noticias, especialmente televisión, pero también algunas fuentes de noticias en línea.

Algunos de los hallazgos más importantes de nuestra investigación 2020

  • La crisis del coronavirus ha aumentado sustancialmente el consumo de noticias para los principales medios de comunicación en todos los países donde realizamos encuestas antes y después de que la pandemia entrara en vigor. Las noticias de televisión y las fuentes en línea han visto aumentos significativos, y más personas identifican la televisión como su principal fuente de noticias, proporcionando un respiro temporal de una imagen de disminución constante. El consumo de periódicos impresos ha disminuido a medida que los bloqueos socavan la distribución física, lo que casi seguramente acelera el cambio hacia un futuro totalmente digital.
  • Al mismo tiempo, el uso de las redes sociales y en línea aumentó sustancialmente en la mayoría de los países. WhatsApp experimentó el mayor crecimiento en general con aumentos de alrededor de diez puntos porcentuales en algunos países, mientras que más de la mitad de los encuestados (51%) utilizó algún tipo de grupo en línea abierto o cerrado para conectarse, compartir información o participar en un local Red de soporte.
  • A partir de abril de 2020, la confianza en la cobertura de los medios de COVID-19 era relativamente alta en todos los países, a un nivel similar a los gobiernos nacionales y significativamente mayor que para los políticos individuales. La confianza de los medios era más del doble del nivel de las redes sociales, plataformas de video o servicios de mensajería cuando se trataba de información sobre COVID-19.
  • Las preocupaciones mundiales sobre la información errónea siguen siendo altas. Incluso antes de que llegara la crisis del coronavirus, más de la mitad de la muestra global dijo que estaban preocupados por lo que es verdadero o falso en Internet cuando se trata de noticias. Los políticos nacionales son la fuente más frecuentemente advertida por información errónea, aunque en algunos países – entre ellos Estados Unidos – las personas que se identifican como de derecha son más propensos a culpar a los medios de comunicación. Facebook es visto como el principal canal para difundir información falsa en casi todas partes, pero WhatsApp se considera más responsable en partes del Sur Global como Brasil y Malasia.

 

Navegando por la ‘Infodemia’: cómo las personas en seis países acceden y califican las noticias e información sobre el coronavirus

 

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Navigating The ‘Infodemic’: How People In Six Countries Access And Rate News And Information About Coronavirus”. NY: Reuters, 2020

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Informe publicado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo en la U. de Oxford.

En el informe, se utilizan datos de encuestas recopilados a fines de marzo y principios de abril de 2020 para documentar y comprender cómo personas de seis países (Argentina, Alemania, Corea del Sur, España, Reino Unido y EE. UU.) Accedieron a noticias e información sobre COVID-19 En las primeras etapas de la pandemia global, cómo califican la confiabilidad de las diferentes fuentes y plataformas en las que confían, cuánta información dicen que encuentran y su conocimiento y respuestas a la crisis del coronavirus.

Resultados clave:

  • El uso de noticias ha aumentado en los seis países , y la mayoría de las personas en la mayoría de los países están utilizando las redes sociales, los motores de búsqueda, los sitios de video y las aplicaciones de mensajería (o combinaciones de estos) para obtener noticias e información sobre el coronavirus.
  • En los seis países, es mucho menos probable que las personas con bajos niveles de educación formal digan que dependen de las organizaciones de noticias para obtener noticias e información sobre el coronavirus, y es más probable que confíen en las redes sociales y las aplicaciones de mensajería. En Argentina, Corea del Sur, España y EE. UU., Es mucho más probable que los jóvenes confíen en las redes sociales, y en Alemania, el Reino Unido y los EE. UU., que confíen en los grupos de aplicaciones de mensajería.
  • En todos los países del estudio, un número muy alto de personas en todos los grupos de edad, niveles de educación y opiniones políticas califican a los científicos, médicos y otros expertos en salud como fuentes confiables de información sobre el coronavirus. Las tres cuartas partes de los encuestados confían en las organizaciones de salud pública nacionales o internacionales, la mayoría de los encuestados califica a las organizaciones de noticias como relativamente confiables, y en todos los países, aparte de España y Estados Unidos, la mayoría califica también a su gobierno nacional como confiable.
  • Si bien los niveles de confianza en los científicos y expertos son consistentemente altos, y los niveles de confianza en la gente común son consistentemente más limitados, existen diferencias políticas significativas en la confianza en las organizaciones de noticias y en el gobierno, especialmente en Estados Unidos, donde la gente de la izquierda del espectro político confían en las organizaciones de noticias mucho más de lo que confían en el gobierno, y las personas de la derecha confían en el gobierno mucho más de lo que confían en las organizaciones de noticias.
  • Cuando se les preguntó qué tan confiables encuentran noticias e información sobre el coronavirus de diferentes plataformas, la mayoría de los encuestados calificaron las plataformas como menos confiables que los expertos, las autoridades de salud y las organizaciones de noticias. Los resultados varían significativamente entre los diferentes tipos de plataformas: con un promedio de seis países, la “brecha de confianza” entre la información de las organizaciones de noticias y la información de las redes sociales es de 33 puntos porcentuales, entre los sitios de noticias y videos de 30 puntos porcentuales, y entre las aplicaciones de noticias y mensajes 35 puntos porcentuales. La brecha es de 14 puntos porcentuales en promedio entre las noticias y los motores de búsqueda.

 

 

Crece la preocupación de los estadounidenses ante las capacidades de los algorritos informáticos para tomar decisiones sobre la vida de las personas

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Smith, Aaron. “Public Attitudes Toward Computer Algorithms“. Whasingthon: Pew Research Center, 2018

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Los estadounidenses expresan una amplia preocupación por la imparcialidad y efectividad de los programas de computación al tomar decisiones importantes en la vida de las personas.

 

Los algoritmos están a nuestro alrededor, utilizando almacenes masivos de datos y análisis complejos para tomar decisiones que a menudo tienen un impacto significativo en los seres humanos. Nos recomiendan libros y películas para que los leamos y los veamos, publican noticias que creen que pueden ser relevantes, estiman la probabilidad de que un tumor sea canceroso y predicen si alguien puede ser un criminal o un riesgo de crédito vale la pena. Pero a pesar de la creciente presencia de algoritmos en muchos aspectos de la vida diaria, una encuesta del Pew Research Center a adultos de EE. UU. encuentra que la gente es escéptica con estas herramientas cuando se usan en varias situaciones de la vida real.

Este escepticismo abarca varias dimensiones. A un nivel más amplio, el 58% de los estadounidenses piensa que los programas siempre reflejarán algún nivel de sesgo humano – aunque el 40% piensa que estos programas pueden ser diseñados de una manera libre de sesgos. Y en varios contextos, a la gente le preocupa que estas herramientas puedan violar la privacidad, no captar los matices de situaciones complejas, o simplemente poner a las personas que están evaluando en una situación injusta. Las percepciones del público sobre la toma de decisiones algorítmicas también suelen ser muy contextuales. La encuesta muestra que, de lo contrario, tecnologías similares pueden ser vistas con apoyo o sospecha, dependiendo de las circunstancias o de las tareas que se les asignen.

Para medir las opiniones de los estadounidenses de a pie sobre este tema relativamente complejo y técnico, la encuesta presentó a los encuestados cuatro escenarios diferentes en los que las computadoras toman decisiones mediante la recolección y el análisis de grandes cantidades de datos públicos y privados. Cada uno de estos escenarios se basó en ejemplos del mundo real de la toma de decisiones algorítmicas e incluyó: un puntaje para ofrecer a los consumidores tratos o descuentos; una evaluación de riesgo criminal de las personas en libertad condicional; un programa automatizado de selección de currículum vitae para los solicitantes de empleo; y un análisis computarizado de las entrevistas de trabajo. La encuesta también incluyó preguntas sobre el contenido al que los usuarios están expuestos en las plataformas de medios sociales como una forma de medir las opiniones de los algoritmos más orientados al consumidor.

Confianza e información digital: bibliotecas, archivos y web

 

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Voutssás Márquez, J. (Eds). [e-Book] Confianza e información digital: bibliotecas, archivos y web. Ciudad de México, UNAM, 2017.

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Esta obra analiza la problemática actual de la enorme producción y almacenamiento mundial de información en forma de documentos electrónicos o digitales, así como los problemas derivados de ello en cuanto a la confianza o falta de ella. Estudia y establece los factores que determinan e inciden en la confianza desde múltiples enfoques disciplinarios, especialmente desde la bibliotecología y la archivística y en variados tipos de información digital: libros, revistas académicas, sitios web, comercio electrónico y, especialmente, en los documentos de archivo y los archivos, así como en las personas e instituciones que los manejan. La creación o pérdida de confianza en la administración pública es uno de los temas de mayor preocupación para una gran cantidad de gobiernos en el mundo. Los temas de gobierno abierto, transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana no pueden construirse sin la confianza de los ciudadanos y las instituciones en los archivos gubernamentales; de ahí la gran importancia de la creación de confianza en los documentos de archivo públicos y la gran problemática que implica la pérdida o decremento de esa confianza, sobre todo en esta época, de gran escepticismo en las administraciones públicas a escala mundial.

El 81% de los estadounidenses consideran que una buena parte de las noticias que reciben en medios sociales provienen de robots

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Stocking, Galen ; Sumida,Nami. “Social Media Bots Draw Public’s Attention and Concern” Washington: Pew Research Center, 2018

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Desde las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, muchos estadounidenses han expresado su preocupación por la presencia de información errónea en línea, particularmente en los medios sociales. Las recientes audiencias e investigaciones del Congreso por parte de sitios de medios sociales e investigadores académicos han sugerido que un factor en la propagación de la desinformación son los bots de medios sociales – cuentas que operan por su cuenta, sin participación humana, para publicar e interactuar con otros en sitios de medios sociales.

El tema de los robots que emitan noticias como si fueran seres humanos ha llamado la atención de gran parte del público: Cerca de dos tercios de los estadounidenses (66%) han oído hablar de los robots de las redes sociales, aunque muchos menos (16%) han oído hablar mucho de este tema. Entre los que conocen el fenómeno, una gran mayoría está preocupado por el uso malicioso de las cuentas de bot, según una nueva encuesta del Pew Research Center realizada del 30 de julio al 12 de agosto de 2018, entre 4.581 adultos estadounidenses que son miembros del American Trends Panel representativo a nivel nacional del Pew Research Center (el Centro ha estudiado previamente los bots en Twitter y los sitios de noticias a los que se enlazan). Ocho de cada diez de los que han oído hablar de los robots dicen que estas cuentas se utilizan sobre todo para malos propósitos, mientras que sólo el 17% dice que se utilizan sobre todo para buenos propósitos.

Para entender mejor algunos de los matices de los puntos de vista del público sobre los bots en los medios sociales, este estudio explora las actitudes de aquellos estadounidenses que han oído hablar de ellos (alrededor de un tercio – 34% – no han oído nada sobre ellos).

Mientras que muchos estadounidenses son conscientes de la existencia de los robots de las redes sociales que emiten noticias con unos intereses determinados, menos confían en que puedan identificarlos. Alrededor de la mitad de los que han oído hablar de los bots (47%) están muy o algo seguros de que pueden reconocer estas noticias falsas en los medios sociales, y sólo el 7% dice que está muy seguro de sí mismo. En contraste, el 84% de los estadounidenses expresó confianza en su capacidad para reconocer las noticias inventadas en un estudio anterior.

Cuando se trata específicamente del entorno de las noticias, muchos encuentran que la presencia de los robots de los medios sociales es omnipresente y preocupante. Alrededor de ocho de cada diez de los que han oído hablar de los bots (81%) piensan que al menos una buena parte de las noticias que la gente recibe de los medios sociales provienen de estos bots, incluyendo el 17% que piensa que una gran parte proviene de bots. Y cerca de dos tercios (66%) piensan que los robots de los medios sociales tienen un efecto mayormente negativo sobre cuán bien informados están los estadounidenses acerca de los eventos actuales, mientras que muchos menos (11%) creen que tienen un efecto mayormente positivo.

Mientras que la impresión general del público sobre los robots de los medios sociales es negativa, ellos tienen puntos de vista más matizados sobre los usos específicos de estas cuentas – con algunos usos que reciben un apoyo u oposición abrumador. Por ejemplo, el 78% de los que han oído hablar de los bots apoyan que el gobierno los utilice para publicar actualizaciones de emergencia, la función más popular de las nueve sobre las que se preguntó en la encuesta. En contraste, estos estadounidenses se oponen abrumadoramente al uso de bots para publicar noticias inventadas o información falsa (92%). También se oponen en gran medida a que los bots se utilicen con fines políticos y están más divididos a la hora de considerar cómo las empresas y las organizaciones de noticias utilizan a menudo los bots.

 

¿Qué significa el acceso a la información? No es lo mismo acceso a la información que abundancia de información

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Fister, Bárbara. Access Means More than Abundance: Exploring what “free to all” might mean today. En Inside Highter June 26, 2018

 

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Con toda la información que podemos obtener a través de cualquier buscador de información ¿qué significa el acceso a la información? ¿por qué necesitamos bibliotecas cuando todo se puede buscar en Google? ¿Cómo podríamos los bibliotecarios simplificar el uso de nuestros sistemas tal como lo hace Google? ¿Qué vamos a hacer con el hecho de que la mayoría de la gente ya no comienza su búsqueda en la biblioteca sino en Google? ¿Cómo pueden las bibliotecas argumentar su relevancia dada la ubicuidad de una de las corporaciones más poderosas del mundo?  ¿Qué pasaría si tuviéramos un gran éxito con el acceso abierto y los modelos de financiamiento evolucionaran de tal manera que compartir toda la investigación fuera libre y gratuito? ¿Podríamos todos buscar todo en Google? ¿Sería ese el acceso definitivo?

 

 

En el siglo XIX, el acceso fue un valor que impulsó la fundación de las primeras bibliotecas públicas, poniendo libros y periódicos a disposición de todos con la esperanza de mejorar a las personas y a la sociedad en general. Al principio se llamaba “la fe en la biblioteca” – donde toda esta amplia gama de acceso al conocimiento conduciría inevitablemente a una vida mejor y a una sociedad más fuerte. ¿Qué significa esa fe cuando estamos tan saturados de información?

De promedio, a nivel mundial se publican diariamente más de 6.000 artículos científicos, más de 6.000 libros, sin contar los que son autoeditados. Eso es sólo la punta del iceberg de contenido. Cada día, según varias estimaciones, 1.450 millones de personas se conectan a Facebook para compartir fotos y enlaces. Se envían 500 millones de Tweets. Mil millones de horas de contenido de vídeo se ven en YouTube. Google responde a más de 3.000 millones de solicitudes de búsqueda utilizando los 130 billones de páginas web que ha indexado. Mientras tanto, las bibliotecas han reducido drásticamente su adquisición de libros y están comenzando a desprenderse de los paquetes de revistas. (Suecia acaba de decirle No a Elsevier), con toda esta abundancia  ¿qué significa el acceso a la información?

Al principio sentimos una gran confianza en la red, se encontraba buena información. Posteriormente la red se volvió competitiva. ¿Cómo podríamos los bibliotecarios simplificar el uso de nuestros sistemas tal como lo hace Google? ¿Qué podemos hacer con el hecho de que la mayoría de la gente ya no comienza su búsqueda en la biblioteca sino en Google? ¿Cómo pueden las bibliotecas argumentar su relevancia dada la ubicuidad de una de las corporaciones más poderosas del mundo?

Por otra parte, los académicos están haciendo más investigación, y cada vez a un nivel más avanzado, las expectativas de investigación se han disparado, la cantidad publicada es vertiginosa, y mientras que las bibliotecas de los países pudientes tenemos sistemas para conseguirle casi cualquier cosa que deseemos a través de las plataformas de las 5 grandes de la edición científica. Pero además, algunas personas tienen tanta prisa que recurren a bibliotecas ilegales como SciHub, que tienen casi el 85% de todos los artículos y no piden credenciales. Y eso también es una amenaza para los bibliotecarios que han escuchado con demasiada frecuencia “¿por qué necesitamos bibliotecas cuando todo se puede buscar en Google?

Los bibliotecarios están atrapados en ese extraño lugar intermedio de querer tomarnos en serio el lema “gratis para todos” luchando por el acceso abierto a la investigación, pero  ¿Qué pasaría si tuviéramos un gran éxito con el acceso abierto y los modelos de financiamiento evolucionaran de tal manera que compartir toda la investigación fuera libre y gratuito? ¿Podríamos todos buscar todo en Google? ¿Sería ese el acceso definitivo?

… hay algunos problemas con ese posible escenario de futuro. Google está en el negocio de la publicidad, y para aumentar sus ingresos, necesitan mantener nuestra atención y adaptar los anuncios a nuestros perfiles. Lo llaman “mejorar la experiencia del cliente”, pero cuando dependemos de las corporaciones tecnológicas monopolísticas para nuestro acceso, les dejamos decidir quién puede ver qué. Cada vez más, les permitimos responder a nuestras preguntas, no mostrándonos una gama de opciones, sino diciéndonos a través de un asistente de voz o resaltando en un recuadro la respuesta, por lo general un poco de texto de Wikipedia o alguna otra fuente de gran flujo de información, lo que le proporciona gran autoridad. Incluso si ignoramos esa respuesta singular, es poco probable que vayamos más allá de la primera página de resultados, y el algoritmo utilizado para posicionar lo que aparece en primer lugar es un secreto comercial (Page Rank), cambiando constantemente para superar a la industria de optimización que ha surgido para hacer que determinadas paginas queden optimizadas en un buen posicionamiento. Los sistemas de bibliotecas para catalogación están lejos de ser perfectos y son poco visibles a los buscadores, pero al menos son transparentes, y no asumen que el punto es encontrar una respuesta simple.

Cuando buscamos, tenemos una variedad de metas autodirigidas que influirán en nuestro camino. Es posible que estemos buscando un conjunto de datos o un libro en particular, o que hayamos oído hablar de una teoría que queramos explorar en el contexto de alguna idea que estemos probando. En una búsqueda de Google todo se mezcla con la idea de que siempre vas a encontrar una respuesta, al igual que cuando vas a una gran superficie para encontrar un producto. El conocimiento no se presta a ese tipo de estilo de búsqueda de entrar y salir. Sin contexto, sin poder discernir conexiones y relaciones, tenemos abundancia, pero eso no es lo mismo que acceso.

Otra cosa a tener en cuenta es que estos sistemas son vastos y globales, pero no tienen sentido de la cultura local y de cómo se elabora el significado de la misma. Se ven forzados a hacer algunas concesiones legales porque el contenido que cruza las fronteras internacionales choca con las leyes nacionales, pero eso es todo lo que se puede hacer para hacer frente al hecho de que es un mundo cada vez más globalizado. Mucha gente tiene acceso a la información a través de Facebook y sus implicaciones globales son masivas. Facebook está desplegando acceso a Internet a jardines amurallados en los países en desarrollo, proporcionando acceso “gratuito” a Facebook y a algunas otras plataformas elegidas por Facebook, todas ellas vigiladas por burócratas locales que protegen su poder. El liderazgo de Facebook tiene una comprensión muy poco sofisticada de lo que sucede cuando se proporcionan a la gente herramientas que permiten la comunicación, pero que están diseñadas para amplificar el material más buscado para vender la publicidad y atención de los anunciantes.

 

 

Wikipedia en la Universidad: cambios en la percepción de valor con la creación de contenidos.

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Soler-Adillon, J., D. Pavlovic, et al. “Wikipedia en la Universidad: cambios en la percepción de valor con la creación de contenidos.” Comunicar vol. 26, n. 54 (2018).  pp. 39-48.

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Wikipedia es un recurso muy utilizado por estudiantes universitarios, pero no está necesariamente bien valorado en términos de fiabilidad, ni tampoco es visto como un entorno en el que hacer aportaciones de contenido. Este artículo presenta un proyecto de docencia e investigación que consiste en proponer que los estudiantes editen o creen artículos para la Wikipedia, y en comprobar si la experiencia modifica su valoración de la misma. Se realizó la experiencia en la Universidad Pompeu Fabra (España) y la Universidad de Niš (Serbia) con un total de 240 alumnos. Editaron artículos y respondieron dos cuestionarios, uno antes y otro después de la experiencia. Se compararon las respuestas mediante una serie de pruebas T para muestras emparejadas, a partir de las cuales pudimos comprobar que los datos mostraban un cambio significativo en su percepción sobre la fiabilidad y la utilidad de la Wikipedia y sobre la probabilidad de encontrar información falsa en ella. También cambió su apreciación de la tarea de editar artículos, que se valoró como interesante y representó un reto. En cambio, su valoración del prestigio social de la Wikipedia, tanto en el contexto universitario como el general, no varió significativamente. Adicionalmente, las preguntas abiertas y el feedback informal permitieron recoger informaciones muy valiosas respecto a la valoración del conjunto de la experiencia

Libro blanco sobre la identidad digital

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 Digital Identity: On the Threshold of a Digital Identity Revolution: White Paper.  [e-Book] Cologny, Suiza, World Economic Forum, 2018.

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La identidad es el primer paso de cada transacción en el entorno digital. A lo largo de los años, la mayoría de las transacciones entre dos identidades se ha visto principalmente en relación con la validación de una credencial (“¿Es esta información genuina?”), (“¿Coincide la información con la identidad?”) y autenticación de una identidad (“¿Este ser humano/cosa coincide con su identidad? ¿Eres realmente quien dices ser?”). Estos las preguntas no han cambiado con el tiempo, sólo los métodos tener cambio. Este documento explora los desafíos de la identidad actual y las tendencias que tendrán un impacto significativo en los sistemas de identidad en el futuro.

Este documento explora los sistemas actuales de identidad digital y las tendencias que tendrán un impacto significativo en el futuro. Examina cómo los mecanismos de identidad y autenticación para humanos, dispositivos/cosas y entidades legales pueden compartir definiciones comunes y apoyar valores comunes para crear una economía y una sociedad digital más confiable.

Individuos, entidades legales y dispositivos por igual, pueden verificar una identidad de confianza necesaria para interactuar y realizar transacciones con otros. El concepto de identidad no es nuevo, históricamente la identidad se ha basado en la utilización de credenciales a partir de cuentas y sellos de cera en pasaportes, tarjetas de identificación y certificados de nacimiento, para probar quiénes somos. Las cuestiones relacionadas con la identidad como son las pruebas, fraude, robo de credenciales y exclusión social han desafiado a los individuos a lo largo de la historia. Pero, las esferas en las que vivimos y operamos se han ampliado, en primer lugar geográficamente y ahora en la economía digital, las formas de en el que los humanos, los dispositivos y otras entidades interactúan han evolucionado rápidamente, y en consecuencia está cambiando la forma en que gestionamos nuestra identidad

A medida que avanzamos hacia la Cuarta Revolución Industrial y a medida que cada vez más transacciones se llevan a cabo digitalmente, hace necesario disponer de una representación digital de la propia identidad; esto se aplica a los seres humanos, dispositivos y entidades legales. Para los seres humanos, esta prueba de identidad es fundamental. requisito previo para acceder a servicios críticos y participar en sistemas económicos, sociales y políticos modernos. Para operar con dispositivos la identidad digital es fundamental para llevar a cabo las transacciones, especialmente porque los dispositivos serán capaces de realizar transacciones relativamente independiente de los humanos en un futuro cercano.

En el caso de las personas jurídicas, el estado actual de la gestión de la identidad consiste en procesos manuales ineficientes que podrían beneficiarse de las nuevas tecnologías y arquitecturas para apoyar el crecimiento digital. A medida que aumente el número de servicios, transacciones y entidades digitales, será cada vez más importante garantizar que las transacciones se realicen en una red segura y de confianza en la que cada entidad pueda ser identificada y autenticada.

 

Dos tercios de los enlaces a sitios web populares son publicados por cuentas automatizadas, no por seres humanos

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Wojcik, S., S. Messing, et al. (2018). [e-Book]  “Bots in the Twittersphere” (Two-Thirds of Tweeted Links to Popular Websites are Posted by Automated Accounts, Not Human Beings). Washington D. C., Pew Research Center, 2018.

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Una gran parte de los enlaces twiteados a contenido digital son generados por bots, es decir, por cuentas automatizadas que publican contenido o interactúan con otros usuarios sin participación humana directa. Un nuevo análisis del Pew Research Center de 1,2 millones de tweets encuentra que el 66% de los enlaces tuiteados al contenido de sitios web populares son publicados o compartidos por bots. Estos hallazgos ilustran hasta qué punto los bots juegan un papel prominente y omnipresente en el entorno de los medios sociales.

 

El análisis se centró en enlaces a 2.315 sitios web populares en una amplia gama de temas, incluyendo deportes, información comercial, celebridades, noticias y sitios creados por diversas organizaciones. Entre los sitios web de noticias populares y eventos actuales, el 66% de los enlaces tweeteados son compartidos por bots – similar a la proporción total de enlaces creados por robots a todo tipo de sitios populares-. La proporción de enlaces tuiteados compartidos por los robots varía dependiendo de los atributos de los diferentes sitios de noticias y eventos actuales. Por ejemplo, el 89% de los enlaces tuiteados a sitios de agregación -sitios que recopilan historias de toda la web- son publicados por bots.

La importancia del estudio es que surgen en un momento en que el papel de los bots en la promoción de material web está centrando el debate sobre los cambios en los hábitos de información de las personas, la veracidad de la información y la prevalencia de las “noticias falsas” en línea. Este análisis proporciona una nueva evidencia sobre el alcance de la actividad de los robots en la esfera de Twitter. El estudio no hace ninguna evaluación sobre si los robots son “buenos” o “malos”, ni de la precisión del material compartido por ellos, o el grado en que el público se involucra con el material generado por los robots.

Resultados fundamentales:

  • Ciertos tipos de sitios -sobre todo los que se centran en contenidos para adultos y deportes- reciben una gran parte de sus enlaces de Twitter de cuentas automatizadas. Los investigadores clasificaron los sitios en siete grupos diferentes: contenido para adultos, deportes, celebridades, productos o servicios comerciales, organizaciones o grupos, noticias y eventos actuales, y tweets con enlaces a otros materiales en Twitter. Las cuentas automatizadas fueron responsables de aproximadamente el 90% de todos los enlaces twiteados a sitios web populares centrados en contenido para adultos durante el periodo de estudio. En el caso de los sitios web populares centrados en contenidos deportivos, se estimó que esa proporción era del 76%.
  • Entre los sitios web de noticias populares y de eventos actuales, el 66% de los enlaces twitteados son hechos por bots sospechosos. La proporción de enlaces twiteados creados por robots es aún mayor entre ciertos tipos de sitios de noticias.
  • Un número relativamente pequeño de robots altamente activos son responsables de una parte significativa de los enlaces a sitios de noticias populares y eventos actuales. Este análisis encuentra que las 500 cuentas de bot más activas son responsables del 22% de los enlaces tuiteados a sitios de noticias populares y eventos actuales durante el periodo en el que se llevó a cabo este estudio. En comparación, los 500 usuarios humanos más activos son responsables de una proporción mucho menor (se estima que el 6%) de los enlaces twiteados a estos puntos de venta.
  • El estudio no encuentra evidencia de que las cuentas automatizadas tengan un “sesgo político” liberal o conservador en su comportamiento general de compartir enlaces. Un análisis de un subconjunto de sitios de noticias y eventos actuales que se enfocan al contenido político encontró que los bots sospechosos comparten aproximadamente el 41% de los enlaces a sitios políticos cuya audiencia es principalmente conservadora y el 44% de los enlaces a sitios políticos cuya audiencia es principalmente liberal – una diferencia que no es estadísticamente significativa. Por el contrario, los bots sospechosos comparten entre el 57% y el 66% de los enlaces de sitios de noticias y eventos actuales cuya audiencia es ideológicamente mixta o centrista.

 

Estos hallazgos ilustran hasta qué punto los bots juegan un papel prominente y omnipresente en el entorno de los medios sociales, ya que las cuentas automatizadas están lejos de ser un fenómeno de nicho: comparten una porción significativa de enlaces tuiteados, incluso a las publicaciones más prominentes e importantes y a los puntos de venta en línea. Dado que estos datos pueden impactar la información que la gente ve en los medios sociales, es importante tener un sentido de su importancia en los medios sociales.