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Ciencia ciudadana y bibliotecas: participación ciudadana en la cocreación y difusión contenidos científicos



Alonso Arévalo, Julio, y Marlene Quinde Cordero. Ciencia ciudadana y bibliotecas: participación ciudadana en la cocreación y difusión contenidos científicos. BibloRed: Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá, 31 de agosto 2023.

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En el mundo actual, las bibliotecas son mucho más que depósitos de libros y conocimientos. Cada vez más, las bibliotecas son también conectores ciudadanos. A través de una amplia gama de programas, las bibliotecas están encontrando formas de mejorar el compromiso cívico y ayudar a las personas a participar plenamente en sus comunidades locales, así como en nuestra sociedad global. La ciencia ciudadana es una parte del movimiento de Ciencia Abierta que se refiere a la participación del público en general en las actividades de investigación científica, en la que los ciudadanos contribuyen activamente a la ciencia, ya sea con su esfuerzo intelectual o con el conocimiento circundante o con sus herramientas y recursos. De este modo, muchas bibliotecas están ayudando a la gente a participar en la investigación científica que aborda los problemas locales y sirve de base para la toma de decisiones.

¿Qué es la alfabetización en salud?

La competencia en salud se refiere a la habilidad que tienen las personas para adquirir, comprender y emplear información y servicios vinculados a la salud, con el fin de tomar decisiones informadas sobre su bienestar. Esta capacidad no solo engloba la destreza de leer y entender materiales relacionados con la salud, sino también la aptitud para evaluar críticamente y aplicar la información con el propósito de navegar el sistema de salud, comunicarse eficazmente con los proveedores de atención médica y adoptar comportamientos que fomenten la salud y prevengan enfermedades.

Más sobre Alfabetización en  Salud

La salud es un activo invaluable que afecta todos los aspectos de nuestras vidas. En una era en la que la información fluye libremente y la atención médica evoluciona constantemente, por ello disponer de información confiable se ha convertido en una habilidad esencial para mantener un bienestar óptimo.

La alfabetización en salud se refiere a la capacidad de una persona para obtener, comprender y utilizar información relacionada con la salud para tomar decisiones informadas sobre su propio bienestar y el de sus seres queridos. Esta habilidad implica no solo la capacidad de leer y comprender información médica, sino también la capacidad de interpretarla críticamente, aplicarla en situaciones de la vida real y comunicarse eficazmente con los profesionales de la salud. En esencia, la alfabetización sanitaria capacita a las personas para participar activamente en la gestión de su propia salud, tomar decisiones médicas con conocimiento de causa e interactuar eficazmente con el sistema sanitario.

Para la Organización Mundial de la Salud (1998), “la alfabetización en salud hace referencia a las habilidades sociales y cognitivas que determinan el nivel de motivación y la capacidad de una persona para acceder, entender y utilizar la información de forma que le permita promover y mantener una buena salud”.

La alfabetización en salud abarca una variedad de habilidades y conocimientos, que incluyen:

  • Comprensión de terminología médica: Comprender los términos médicos y científicos básicos que se utilizan en la información de salud, lo que facilita la comunicación y la comprensión de diagnósticos, tratamientos y procedimientos.
  • Evaluación de fuentes de información: Ser capaz de discernir entre información confiable y no confiable en línea y en otros medios. Esto es esencial para evitar la propagación de información errónea y tomar decisiones informadas basadas en evidencia.
  • Interpretación de instrucciones médicas: Comprender las instrucciones proporcionadas por médicos y profesionales de la salud, como las relacionadas con la toma de medicamentos, las citas médicas y las recomendaciones de estilo de vida.
  • Participación en el autocuidado: Tener la capacidad de gestionar aspectos básicos de la salud personal, como la dieta, el ejercicio y el manejo del estrés, de manera informada y efectiva.
  • Participación en el proceso de toma de decisiones médicas: Ser capaz de comprender las opciones de tratamiento, los riesgos y beneficios asociados, y colaborar con los profesionales de la salud en la toma de decisiones sobre la atención médica.
  • Comunicación con profesionales de la salud: Poder comunicarse claramente con los médicos y otros profesionales de la salud, hacer preguntas relevantes y expresar preocupaciones para garantizar un tratamiento y una atención adecuados.

Que implica la alfabetización en salud

La alfabetización en salud va más allá de simplemente leer palabras médicas complicadas. Implica la capacidad de comprender, evaluar y aplicar información relacionada con la salud en la toma de decisiones diarias. Esto incluye entender términos médicos, interpretar instrucciones de los profesionales de la salud, buscar información confiable en línea y comunicarse efectivamente con médicos y especialistas.

Empodera a las personas, ya que una persona alfabetizada en salud tiene la capacidad de tomar el control de su propia salud. Puede evaluar críticamente las opciones de tratamiento, comprender los beneficios y riesgos, y colaborar con los profesionales de la salud en decisiones informadas. Esta habilidad empodera a las personas para ser socios activos en su atención médica en lugar de meros receptores de instrucciones.

Así mismo, la alfabetización en salud también está estrechamente relacionada con el autocuidado y la prevención de enfermedades. Las personas con un alto nivel de alfabetización en salud son más propensas a adoptar hábitos de vida saludables, como una dieta equilibrada, el ejercicio regular y la gestión del estrés. Además, están mejor preparadas para identificar los síntomas tempranos de enfermedades y buscar atención médica a tiempo.

Por otra parte, en un mundo inundado de información, distinguir entre datos confiables y engañosos es esencial. La alfabetización en salud ayuda a las personas a navegar por el océano de información en línea, identificando fuentes creíbles y basando sus decisiones en pruebas sólidas. Esto es particularmente importante para evitar la propagación de información médica errónea que podría tener consecuencias perjudiciales.

Por ello, la promoción de la alfabetización en salud debe comenzar en las escuelas y continuar a lo largo de la vida. Las instituciones educativas pueden incorporar la educación en salud en sus planes de estudio, enseñando a los estudiantes a comprender y evaluar información médica. Además, los profesionales de la salud pueden desempeñar un papel fundamental al comunicarse de manera efectiva con los pacientes y garantizar que comprendan sus diagnósticos y tratamientos.

Finalmente decir, que la falta de alfabetización en salud puede tener consecuencias negativas, como una comprensión deficiente de las instrucciones médicas, una menor adherencia al tratamiento y una toma de decisiones menos informada. Es esencial promover la alfabetización en salud a través de la educación, la divulgación y el acceso a información precisa y comprensible sobre la salud.

Papel de las bibliotecas en la alfabetización en salud

Las bibliotecas desempeñan un papel fundamental en la promoción de la alfabetización en salud al brindar acceso a recursos educativos y herramientas que permiten a las personas comprender y aplicar información médica de manera efectiva. Aquí hay algunas formas en las que las bibliotecas contribuyen a la alfabetización en salud:

  1. Acceso a Recursos de Salud: Las bibliotecas ofrecen una amplia gama de materiales relacionados con la salud, como libros, revistas, folletos, videos y recursos en línea. Estos recursos son accesibles para todos, lo que permite a las personas aprender sobre temas de salud y tomar decisiones informadas.
  2. Educación y Programas: Las bibliotecas pueden organizar talleres, charlas y programas educativos sobre diversos temas de salud, como nutrición, prevención de enfermedades, manejo del estrés y más. Estos programas brindan a las personas la oportunidad de interactuar con expertos en salud y aprender consejos prácticos.
  3. Promoción de la Alfabetización Digital: Las bibliotecas pueden enseñar a las personas a utilizar recursos en línea confiables relacionados con la salud, ayudándoles a buscar información médica precisa y comprender cómo acceder a recursos de calidad en línea.
  4. Selección de Materiales Confiables: En un mundo lleno de información en línea, las bibliotecas pueden desempeñar un papel crucial al proporcionar recursos confiables y verificados en comparación con información incorrecta o engañosa.
  5. Colaboración con Profesionales de la Salud: Las bibliotecas pueden colaborar con hospitales locales, clínicas y profesionales de la salud para ofrecer información actualizada y recursos que respalden las necesidades de la comunidad.
  6. Apoyo a Grupos Específicos: Las bibliotecas pueden diseñar programas y recursos específicos para grupos vulnerables o con necesidades especiales, como personas mayores, madres primerizas o personas con condiciones médicas particulares.
  7. Difusión de Campañas de Salud Pública: Las bibliotecas pueden colaborar con organizaciones de salud y gubernamentales para difundir información sobre campañas de salud pública, como vacunaciones, prevención de enfermedades y promoción de hábitos saludables.
  8. Espacios de Aprendizaje: Las bibliotecas pueden proporcionar espacios donde las personas puedan aprender y estudiar en un entorno tranquilo, facilitando la adquisición de conocimientos sobre salud.
  9. Promoción de Literatura Médica Popular: Al ofrecer libros y materiales que abordan temas médicos de manera accesible para el público en general, las bibliotecas pueden fomentar el interés y la comprensión de la salud.

En conclusión, las bibliotecas juegan un papel integral en la promoción de la alfabetización en salud al brindar acceso a recursos de salud confiables, programas educativos y espacios de aprendizaje que empoderan a las personas para tomar decisiones informadas sobre su bienestar. Su función como centros comunitarios de información y educación contribuye significativamente a mejorar la salud y el bienestar de la sociedad.

La profesión de bibliotecario según Ranganathan

«Mientras el objetivo principal de una biblioteca fue la conservación de los libros, lo único que se esperaba de su personal era que fueran guardianes capaces de luchar contra los cuatro enemigos de los libros: el fuego, el agua, las alimañas y los hombres. No era extraño que el trabajo en una biblioteca fuera el posible refugio de personas incapaces de realizar otros trabajos. Tuvo que pasar mucho tiempo para que la gente se diera cuenta de que hacía falta un bibliotecario profesional.»

S.R. Ranganathan

Las solicitudes de prohibición de libros en escuelas y bibliotecas de Estados unidos alcanzan su nivel más alto en 21 años.

Leipzig, Parker y CNN. «Demands to Ban Books Hit a 21-Year High. See Which Titles Were the Most Challenged». CNN, 27 de agosto de 2023. https://www.cnn.com/2023/08/27/us/school-library-book-ban-increase-dg/index.html.

Las solicitudes para prohibir libros en las escuelas y bibliotecas públicas de Estados Unidos se dispararon en 2022 hasta alcanzar un récord de 21 años, según datos de la Asociación Americana de Bibliotecas. El año pasado, la ALA registró 1.050 solicitudes de censura de libros en bibliotecas en 2022, un aumento del 70% respecto a las 619 solicitudes de 2021.

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A medida que han aumentado los intentos de prohibir libros, también lo ha hecho el número de libros objeto de cada desafío, una nueva tendencia, según los datos de la ALA.

De 2001 a 2015, hubo como máximo un desafío con múltiples títulos de libros cada año. De 2016 a 2020, hubo menos de 20 desafíos con varios títulos al año. En 2022, hubo 331 impugnaciones con varios títulos, un fuerte aumento con respecto a las 192 de 2021.

Alrededor del 90% de todos los títulos de libros impugnados en 2022 fueron parte de una solicitud de prohibición de títulos múltiples, un máximo en los datos de monitoreo de la ALA.

«Estamos viendo cada vez menos de lo que solía suceder, que era que un padre individual vería a su estudiante leyendo un libro y lo miraría y tendría preguntas al respecto y lo llevaría a un maestro o bibliotecario para tener una discusión», dijo a CNN Deborah Caldwell-Stone, directora de la Oficina de Libertad Intelectual de la ALA. «Lo que estamos viendo ahora son grupos organizados de defensa política que acuden a los consejos escolares con una agenda con una larga lista de libros que quieren prohibir porque esos libros no encajan en su agenda política, moral o religiosa».

Durante años, la solicitud media de prohibición se centraba en un solo libro. Después de la pandemia, el número de libros en cada desafío aumentó a un promedio de seis por solicitud en 2021 y siete en 2022, según datos de la ALA.

Más de 750 distritos escolares y bibliotecas públicas recibieron el año pasado al menos una solicitud para prohibir un libro. En 2022, hubo intentos de censurar libros en escuelas y bibliotecas en todos los estados excepto Nevada y Delaware. Texas registró el mayor número tanto de intentos de restringir libros como de títulos impugnados en cada intento. En Texas, hubo 93 solicitudes para prohibir un total de 2.349 libros, una media de 25 títulos en cada impugnación. Aunque hubo menos intentos de restringir libros en Florida que en Texas -y en general se impugnaron menos libros-, Florida superó a Texas con la media más alta de títulos impugnados en cada intento.

Según la ALA, 13 fueron los títulos más cuestionados en 2022. Más de la mitad de ellos fueron cuestionados en parte debido a temas LGBTQ+. Las quejas han marcado los 13 como «sexualmente explícitos». Dos de estos 13 libros – Gender Queer: A Memoir de Maia Kobabe y Lawn Boy de Jonathan Evison – fueron algunos de los primeros en recibir quejas de los padres en North Hunterdon High School en Nueva Jersey en el otoño de 2021, dijo la bibliotecaria Martha Hickson a CNN. Ambos títulos fueron los dos libros más cuestionados en 2021. «Etiquetaron ambos libros como pornográficos y obscenos» «Rápidamente quedó claro que el patrón que existía era que (a los padres) no les gustaban los libros que tenían temas LGBTQ+».

Varios de los 13 libros más cuestionados también están escritos por personas de color. La ausencia de libros que muestren representación de personas de color, de la comunidad LGBTQ+ y de otros grupos infrarrepresentados podría tener efectos perjudiciales en los estudiantes, declaró Griffith a CNN.

Redefinición de la experiencia bibliotecaria: Resultados de la Encuesta del Consejo Mundial de OCLC 2023

Connaway, Lynn Silipigni, Joanne Cantrell, Peggy Gallagher, Lesley A. Langa, and Christina Rodriques. Redefining the library experience: Findings from the 2023 OCLC Global Council Survey. Dublin, OH: OCLC Research. https://doi.org/10.25333/nzn0-xx63

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Ya sea en un campus universitario, en una escuela local o en un vecindario metropolitano, las bibliotecas evolucionan continuamente en la forma en que se relacionan con sus usuarios para lograr el mayor impacto posible dentro de sus comunidades. Recientemente, esta evolución ha incluido un énfasis renovado en la creación proactiva de experiencias en torno a los espacios, la programación, las colecciones y el desarrollo del personal de las bibliotecas.

La encuesta 2023, realizada en asociación entre el Consejo Mundial de OCLC y los equipos de Investigación e Investigación de mercado de OCLC, exploró temas como el compromiso con la comunidad, la colaboración y los programas innovadores que satisfacen las necesidades y expectativas en constante evolución de los usuarios de las bibliotecas. Los resultados de esa encuesta brindan información sobre las maneras en que los líderes y los trabajadores de las bibliotecas esperan que las experiencias cambiantes en las bibliotecas generen un compromiso más significativo e impactos positivos.

Aunque la encuesta recogió datos sobre una amplia variedad de cuestiones, algunas conclusiones destacan especialmente en relación con el tema de la evolución de las experiencias bibliotecarias:

  • Las bibliotecas desempeñarán cada vez más el papel de «proveedoras de espacio»
  • Se intensificará la demanda de acceso abierto en las bibliotecas universitarias.
  • Aumentará el uso compartido de recursos a través de consorcios
  • Aumentarán las asociaciones con organismos públicos y sin ánimo de lucro en las bibliotecas públicas.
  • Los bibliotecarios universitarios esperan más asociaciones con consorcios y otras bibliotecas.
  • Los trabajadores de las bibliotecas tendrán más opciones de trabajo flexible y acceso a servicios de salud mental.
  • Se espera una mayor necesidad de análisis de datos

Intimidación educativa: cómo la legislación sobre «derechos de los padres» socava la libertad de aprender

Educational Intimidation: How ‘Parental Rights’ Legislation Undermines the Freedom to Learn”. PEN America, 2023

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«Intimidación educativa: How ‘Parental Rights’ Legislation Undermines the Freedom to Learn» examina el aumento de lo que PEN America ha denominado «proyectos de ley de intimidación educativa», una categoría de legislación que tiene el efecto de incitar a la autocensura en las escuelas a través de mecanismos indirectos, en lugar de edictos directos. Bajo el pretexto de promover los «derechos de los padres», se han presentado casi 400 de estos proyectos de ley que corren el riesgo de facultar a los ideólogos para intervenir en las decisiones curriculares y extracurriculares de los profesores, bibliotecarios y administradores escolares, anulando el juicio de los educadores y las opiniones de la mayoría.

Estos proyectos de ley intimidatorios son distintos de las «órdenes de mordaza educativas», una clase de proyectos de ley documentados anteriormente por PEN America que prohíben directamente lo que se puede enseñar en las aulas, centrándose en debates sobre raza, racismo, género, aspectos de la historia estadounidense y otros conceptos «prohibidos» o «divisivos». Los proyectos de ley intimidatorios agravan la crisis de la educación pública, provocando un efecto amedrentador a través de nuevas herramientas que amplían radicalmente las vías para que los padres solitarios, los funcionarios del gobierno y los ciudadanos supervisen y ejerzan control sobre las decisiones pedagógicas.

  • En los últimos tres años, PEN América ha sido testigo de la propagación de legislación a nivel estatal cuyas disposiciones se entienden mejor como formas de intimidación educativa.
  • Estos proyectos de ley de intimidación educativa no constituyen formas directas de censura o prohibiciones curriculares. Pero facilitan las condiciones para un clima de frialdad en la educación pública al ampliar radicalmente las vías para que los padres, los funcionarios del gobierno y los ciudadanos intervengan en las decisiones curriculares y extracurriculares en las escuelas públicas K-12.
  • La posibilidad de que los padres inspeccionen los planes de estudios y se opongan a ellos ya se concede habitualmente en los sistemas de enseñanza pública, pero la actual avalancha de disposiciones mejora o amplía estas oportunidades de formas que están diseñadas para incitar a las escuelas y a los educadores a la autocensura.
  • Estos proyectos de ley permiten restricciones generales sobre libros o planes de estudio para todos los estudiantes y, en última instancia, potencian un asalto ideológico a la educación pública al tiempo que desempoderan a otros padres y anulan sus preferencias.
  • Un subconjunto cada vez mayor de proyectos de ley de intimidación educativa tiene como objetivo restringir la representación y expresión LGBTQ+ en las escuelas públicas en particular, desalentando las discusiones sobre género y sexualidad, prohibiendo el uso de pronombres preferidos, e inculcando mecanismos de notificación obligatoria para que los padres sean alertados de los cambios percibidos en la identidad de género u orientación sexual de los estudiantes. De este modo, se presiona a los educadores para que controlen y vigilen la expresión de los alumnos.

Habilidades para los bibliotecarios del siglo XXI

Skills for 21st-Century Librarians: Task Force for the Development of a NILPPAInformed Programming Librarian Curriculum. American Library Association (ALA)., 2021

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Skills for 21st-Century Librarians es un proyecto de la American Library Association (ALA) para desarrollar un plan de estudios de programación para trabajadores y estudiantes de bibliotecas.

En colaboración con con Knology, una organización de investigación en ciencias sociales. en el marco de la Evaluación del impacto nacional de los programas públicos de bibliotecas (NILPPA). En ese trabajo anterior, identificamos nueve áreas de competencia (Conocimiento del contenido, Creatividad, Evaluación, Planificación de eventos, Habilidades financieras, Habilidades interpersonales, Conocimiento de la comunidad y divulgación, marketing y habilidades organizativas) para los trabajadores de las bibliotecas -de todos los tipos- que se dedican a la programación pública. En En el proyecto actual, se reunió un grupo de trabajo de 12 líderes en bibliotecas y bibliotecas y la educación bibliotecaria para empezar a desarrollar estas áreas de para su posible uso en entornos de enseñanza, incluidos los programas de profesionales.

A través de su programación, las bibliotecas identifican, abordan y reflejan las necesidades de la comunidad; mejoran su capacidad institucional y sus servicios; y contribuyen a nuestra sociedad democrática.

Las bibliotecas son consideradas cada vez más como actores no sólo en el acceso a materiales de aprendizaje, sino también como hogares para los esfuerzos de construcción de la comunidad. El papel de la biblioteca está cambiando y creciendo, y los bibliotecarios programadores están en primera línea de ese cambio.

Sin embargo, como explicó el libro blanco de la Fase 1 de NILPPA de 2019, los trabajadores de la biblioteca no están siendo capacitados adecuadamente para la tarea. Los programas de biblioteconomía a nivel de maestría rara vez capacitan a la próxima generación de profesionales de bibliotecas para el trabajo dinámico y vital de crear y dirigir programas. Muchos bibliotecarios no reciben ningún tipo de formación formal sobre programas; hasta ahora, el aprendizaje informal y entre iguales ha llenado ese vacío.

Creación de capital social: de que manera las bibliotecas ayudan a las comunidades a conectarse

People learning, reading, and collaborating inside a community library
Library visitors gather for neighborhood planning, technology workshops, reading, and digital learning.

Programming Librarian. «Building Social Capital: How Libraries Are Helping Communities Connect», 12 de junio de 2023. https://programminglibrarian.org/articles/building-social-capital-how-libraries-are-helping-communities-connect.

Las bibliotecas de todo tipo están asumiendo nuevas funciones y responsabilidades. A través de sólidas agendas de programación, están en el centro de los esfuerzos de construcción de la comunidad en todo Estados Unidos.

Como parte de la Evaluación del Impacto Nacional de los Programas Públicos de Bibliotecas (NILPPA), Knology se sentó con asesores de todo el sector bibliotecario para debatir sobre el impacto que las bibliotecas pretenden tener en las comunidades a las que sirven. Durante estas discusiones, también intercambiamos ideas sobre las formas de realizar un seguimiento de estos impactos en diversos ámbitos de la vida comunitaria. De estas conversaciones surgieron dos ideas importantes:

Ámbitos de impacto

Ámbitos específicos en los que los programas bibliotecarios pueden marcar diferencias significativas en la vida de las personas. Definimos nueve de ellos. Las bibliotecas pueden ayudar a crear: (1) comunidades conectadas; (2) comunidades informadas; (3) comunidades creativas; (4) comunidades comprometidas cívicamente; (5) comunidades saludables; (6) comunidades económicamente vitales; (7) comunidades acogedoras; (8) comunidades alegres; (9) comunidades solidarias.

Indicadores

Formas de medir el impacto real de la programación de las bibliotecas. Estos indicadores nos permiten determinar si los programas tienen o no los efectos previstos.

En esta primera entrada, nos centraremos en nuestro primer ámbito de impacto: las comunidades conectadas.

¿Qué son las comunidades conectadas?

La palabra «conectado» puede significar muchas cosas para muchas personas. Para la NILPPA, definimos las comunidades conectadas como aquellas con altos niveles de capital social. «Capital social» es un término muy utilizado en sociología, con varias definiciones. Para la NILPPA, seguimos la definición de capital social de Robert Putnam como «los beneficios intangibles a los que las personas acceden a través de las relaciones sociales y, en particular, a aquellas normas y redes que facilitan la confianza, la cooperación, la reciprocidad y la acción colectiva» (parafraseado de Putnam, 1995). Es decir, las comunidades con fuertes conexiones (alto capital social) siguen normas mutuamente acordadas y retribuyen a los demás y a la comunidad en su conjunto. Esto puede contribuir a otras áreas de impacto como el compromiso cívico, la acogida de los recién llegados y el cuidado de los demás.

Ejemplo: Historia local en la Biblioteca Pública de Brooklyn.

La Biblioteca Pública de Brooklyn, en Nueva York, lleva a cabo un programa en el que alumnos de 4º a 12º curso exploran la historia de su zona a través de documentos de archivo. El personal del Centro de Historia de Brooklyn de la biblioteca trabaja con los estudiantes durante las excursiones y las visitas escolares en un proyecto de investigación de un semestre de duración. Aunque el objetivo principal del programa es desarrollar las habilidades de investigación, en las encuestas de evaluación los jóvenes también informaron de que se sentían más conectados con Brooklyn y más conscientes de cómo los acontecimientos del pasado siguen afectando a su comunidad en la actualidad.

Los estudiantes participantes también se sintieron más vinculados a su comunidad local, desarrollando su identidad como habitantes de Brooklyn y no sólo como personas que viven allí. Estos estudiantes estaban motivados para ser una fuerza de cambio a la hora de abordar los problemas actuales de su comunidad, como la exclusión social, la gentrificación y los efectos desiguales de COVID-19. En este caso, el capital social (los estudiantes) ha sido un factor clave. En este caso, el capital social (la conexión de los estudiantes con su comunidad local) abre la puerta a la reciprocidad (devolver algo a la comunidad) y a la acción colectiva.

¿Cómo puede hacer que su comunidad esté más conectada?

Brooklyn Connections es un programa que requiere mucho tiempo y que es posible gracias a la dedicación del personal, la financiación de socios sin ánimo de lucro y la coordinación con las escuelas participantes. Pero el papel de las bibliotecas como «tercer espacio» las sitúa en una buena posición para conectar a las personas entre sí y con la comunidad que comparten, incluso con recursos más limitados. Las bibliotecas pueden ayudar a construir capital social creando espacios y programas que fomenten las interacciones entre los usuarios y poniendo en contacto a las personas con quienes no pertenecen a sus grupos habituales (es decir, personas a las que no consideran familia, amigos o compañeros de trabajo). Algunos ejemplos concretos son

  • Programas dirigidos a públicos diversos, que reúnen a personas que podrían no interactuar con tanta frecuencia fuera de la biblioteca, y que dan lugar a nuevas conexiones entre miembros de la comunidad que anteriormente podrían haberse considerado extraños.
  • Proyectos cooperativos que ayuden a los participantes a verse a sí mismos como parte de un todo mayor, como reunir a la gente para crear un jardín comunitario o un StoryWalk.
  • Programas centrados en el debate de los problemas a los que se enfrenta la comunidad (como los debates celebrados a través de la iniciativa Libraries Transforming Communities de la ALA), que pueden reforzar las normas en torno a la comunicación constructiva y la colaboración.

Pongámoslo en práctica.

Nos interesa saber más sobre cómo cree que las bibliotecas pueden crear comunidades más conectadas. ¿Cómo ayudan los programas de su biblioteca a crear capital social dentro de la comunidad? ¿Qué asociaciones tiene que le ayuden a alcanzar este objetivo? ¿Y de qué otra forma podrían las bibliotecas forjar conexiones comunitarias más fuertes?

¿Qué hace que un sitio web sea bueno para una biblioteca?

Unrein, Sabrina. What makes a good library website?. iSchool Public Library Initiative (IPLI). April 2019

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Este documento pretende ser un punto de partida para bibliotecarios, profesionales de la información y estudiantes que estén pensando en la presencia de su biblioteca en Internet. Aunque utiliza los sitios web de las bibliotecas estatales como ejemplo y contexto, este artículo es lo suficientemente amplio como para aplicarse a bibliotecas de todas las formas, tamaños, públicos, recursos, capacidades técnicas y presupuestos. Su objetivo es iniciar una conversación en la comunidad bibliotecaria sobre temas como la accesibilidad y la y la experiencia del usuario, y esperamos que sirva de catalizador para un cambio positivo.

El trabajo se desarrolló como una herramienta para evaluar el diseño y las características actuales de sus sitios web para los bibliotecarios y los administradores de sus sitios web. Para ello se utilizaron y evaluaron los sitios web de las 50 bibliotecas estatales y se observó qué hacía que algunos sitios web tuvieran más éxito que otros, así como las tendencias generales en el diseño.

Cómo deben coexistir los sitios web y las bibliotecas

Algunos sitios web de bibliotecas se sienten desconectados de la biblioteca en su conjunto. En lugar de considerar la presencia web de una biblioteca como una carga o una obligación, las bibliotecas deberían ver su sitio web como una extensión de la propia biblioteca.

Al igual que el espacio físico de la biblioteca, las colecciones y los servicios y programas de la biblioteca, el sitio web de la biblioteca es un proyecto iterativo que requiere mantenimiento y cuidado. Los sitios web deben actualizarse y evaluarse periódicamente. Deben esforzarse por satisfacer las necesidades específicas de la comunidad a la que sirve la biblioteca.

Lo que hay que mejorar

Hubo varios aspectos que se mencionaron constantemente como susceptibles de mejora. Uno de ellos era el diseño anticuado, y cómo esos diseños a menudo equivalen a inaccesibilidad para los usuarios que utilizan lectores de pantalla, o lo difíciles que pueden resultar esos sitios web para los usuarios. Las mejoras en un área a menudo pueden conducir a soluciones para otros problemas a los que pueden enfrentarse los usuarios. Por ejemplo, actualizar el diseño de un sitio web probablemente lo hará más accesible.

No todos los sitios web de las bibliotecas tienen por qué parecerse o realizar las mismas funciones. Pero todas deben tener en cuenta la seguridad, la accesibilidad, el diseño, la información de contacto y lo que puede hacer que su sitio web destaque por ser especialmente útil para sus usuarios. Este documento aborda estos temas y propone posibles soluciones a los siguientes problemas:

  • Mejora de la accesibilidad para todos los usuarios.
  • Hacer que el diseño de un sitio web parezca más moderno y fácil de usar
  • La implementación de HTTPS mejora la optimización para motores de búsqueda (SEO)
  • La importancia de la seguridad web

¿Son las bibliotecas el futuro de la información?: colaboración entre bibliotecas y medios de comunicación

El autor reflexiona sobre la importancia de los espacios públicos, como las bibliotecas, donde las personas pueden acceder a necesidades básicas como un baño, un lugar cálido para sentarse y agua limpia. Expresa su frustración por vivir en una comunidad donde estas necesidades no están garantizadas para todos y donde la lucha por ellas es común.

En un mundo donde todo parece orientado a generar ganancias, las bibliotecas son más necesarias que nunca por su enfoque en compartir y apoyar en lugar de controlar. Y se reflexiona sobre el valor de espacios públicos como las bibliotecas y la importancia de acceder a información confiable y relevante en la sociedad actual.

Las bibliotecas públicas siguen vivas. Se trata de un lugares en el que el rebelde empeño de compartir -e incluso de ser copropietario- de un espacio no se encuentra con el impulso carcelario de disciplinar, sino más bien con el impulso de apoyar y escuchar. Lugares donde el derecho de todo el mundo a un baño, un lugar donde sentarse, agua limpia, tranquilidad, esté claro y se asuma como algo natural. Un lugar donde tu capacidad para existir como ser humano no dependa de la capacidad para pagar. Una experiencia así es tan rara en el siglo XXI que no es de extrañar que la gente realmente ame las bibliotecas.

Cerca del 80% de los adultos estadounidenses creen que «las bibliotecas les proporcionan los recursos que necesitan», según una encuesta publicada por el Pew Research Center en 2016; los resultados publicados por Pew en 2017 mostraron que un enorme 78% de los adultos consideraban que «las bibliotecas públicas les ayudan a encontrar información fiable y fidedigna» y el 56% dijo que «las bibliotecas les ayudan a obtener información que les ayuda con las decisiones que tienen que tomar». Entre los adultos, los millennials eran los mayores fans de las bibliotecas: en otro artículo publicado por Pew en 2017, se informó de que los millennials habían utilizado las bibliotecas «más que cualquier otra generación adulta» durante el año anterior.

Por el contrario, la gente odia absolutamente los medios de comunicación. Según datos de Gallup publicados en 2022, «la confianza de los estadounidenses en que los medios de comunicación de masas informen de las noticias de forma ‘completa, precisa e imparcial'» estaba en un mínimo casi récord del 34%, y solo el 7% tenía «mucha» confianza en los medios. En un sorprendente estudio de Gallup sobre la confianza en 16 instituciones estadounidenses, los periódicos ocupaban el 12º lugar y los informativos de televisión el 15º; sólo el Congreso salía peor parado.

Una iniciativa de Library Futures, una organización de reflexión y defensa, en asociación con Google News Initiative (GNI) para promover asociaciones entre redacciones y bibliotecas. La intención original de la asociación era mejorar el acceso a los medios informativos a través de la biblioteca. El objetivo era que en lugar de ofrecer gratuitamente a los usuarios de las bibliotecas una versión digital del periódico destinada al consumidor, la coalición decidió producir juntos periodismo original. Un presupuesto de unos 100.000 dólares sirvió para financiar la colaboración del grupo y la producción de ocho artículos. Tanto la APL como el Times Union serían propietarios de los artículos, conservando el derecho a publicarlos en sus propios sitios web y canales digitales, libres de cualquier muro de pago y, por tanto, de libre lectura para todos.

Sin embargo, estos variados experimentos sugieren la posibilidad de algo más grande. En sus huellas, es posible ver un mundo diferente: un mundo en el que se protejan y amplíen los recursos colectivos que la gente ama, y en el que las personas puedan ser realmente dueñas de las historias que se producen sobre ellas y sus comunidades. Victor Pickard, profesor de política de medios de comunicación y economía política en la Universidad de Pensilvania, ha descrito elementos de este mundo, en particular el concepto de «centros públicos de medios de comunicación», construidos sobre instituciones públicas ya existentes, como bibliotecas y oficinas de correos, que podrían servir de «nuevas instituciones de anclaje».

La historia más amplia, y a la que apuntan estos modestos experimentos de colaboración, es la de la democracia, algo que sólo es posible cuando la gente tiene acceso al conocimiento necesario para tomar decisiones individuales y colectivas. Con demasiada frecuencia, quienes escriben sobre estos temas ocultan lo que realmente está en juego e ignoran el potencial que ofrece la infraestructura cultural existente de bibliotecas, medios de comunicación, escuelas y sistemas de comunicación. A pesar de las limitaciones, y contra todo pronóstico, lo que sugieren estas humildes, imperfectas pero geniales asociaciones es que es posible una forma totalmente distinta de compartir historias e información -y, por tanto, de entender nuestro mundo-, y que partes de ese posible futuro ya están aquí.

Las bibliotecas son la prueba de que cuando un bien público se hace realmente público -cuando se convierte en propiedad, estructuralmente, de todos- a la gente le gusta, y mucho. ¿Por qué no aprovechar lo que ya funciona?