Archivo de la etiqueta: Investigadores

53 investigadores de la Universidad de Salamanca entre el 2% de los más influyentes del mundo

Academic Ranking of World Universities (ARWU) 2024

https://www.shanghairanking.com/rankings/arwu/2024

En el Academic Ranking of World Universities (ARWU) 2024, también conocido como el ranking de Shanghái, la Universidad de Salamanca (USAL) se situó en el rango 501–600 a nivel mundial. Este ranking evalúa a las universidades según indicadores como premios Nobel y medallas Fields, investigadores altamente citados, publicaciones en revistas de alto impacto y rendimiento académico per cápita.

En cuanto a la producción científica, la USAL registró un notable incremento en el número de investigadores altamente citados. Según el ranking de Stanford de 2024, que identifica al 2% de los científicos más influyentes del mundo, 53 investigadores de la USAL y sus centros vinculados fueron reconocidos, frente a los 48 del año anterior. De estos, 36 destacan por su trayectoria a lo largo de toda su carrera, con una fuerte representación en el ámbito biosanitario, aunque también se incluyen científicos de las ciencias sociales e ingenierías.

A continuación, se presenta una lista de algunos de los investigadores más citados de la USAL y sus áreas de conocimiento:

  1. María Victoria Mateos – Hematología y Oncología
    Reconocida internacionalmente por su trabajo en mieloma múltiple, ha recibido premios como el Bart Barlogie Award y el Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación.
  2. Juan Pedro Bolaños – Neurociencias y Bioquímica
    Especializado en neuroenergética y metabolismo, ha sido galardonado con el Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación.
  3. Alberto Orfao – Hematología y Biología Molecular
    Destacado por sus investigaciones en citometría de flujo y diagnóstico de enfermedades hematológicas.
  4. Xosé R. Bustelo – Biología Molecular y Oncología
    Contribuciones significativas en el estudio de las proteínas GTPasas y su implicación en el cáncer.
  5. Francisco José García-Peñalvo – Ingeniería Informática y Educación
    Enfocado en e-learning, software educativo y ecosistemas tecnológicos.
  6. Celestino Santos-Buelga – Ciencia de los Alimentos
    Investigador en polifenoles y su impacto en la salud.
  7. José Miguel López-Novoa – Fisiología y Nefrología
    Estudios centrados en la función renal y enfermedades asociadas.
  8. Marina Gordaliza – Química Orgánica y Farmacología
    Investigaciones en productos naturales con actividad antitumoral.
  9. Vicente Rives – Química Inorgánica
    Especializado en materiales porosos y catálisis heterogénea.
  10. Javier González-Benito – Ingeniería de Materiales
    Trabajos en polímeros y materiales compuestos.

La tasa de adopción del identificador ORCID entre investigadores es del 72%

Porter, Stephen R. 2025. «Understanding ORCID Adoption Among Academic ResearchersScientometrics. https://doi.org/10.1007/s11192-025-05300-7

El identificador ORCID facilita la identificación única de investigadores y su producción científica. Un estudio en 31 universidades de EE. UU. encontró una adopción general del 72 %, con grandes diferencias entre disciplinas. La principal razón para adoptar ORCID es su exigencia editorial, mientras que quienes no lo tienen suelen no percibir beneficios claros. Aún existen retos para lograr una adopción universal.

El identificador ORCID (Open Researcher and Contributor Identifier) fue creado hace algo más de diez años con el propósito de asignar un identificador digital único y persistente a cada investigador, facilitando así la correcta atribución de publicaciones, proyectos y contribuciones científicas. Este sistema se ha vuelto clave tanto para los análisis bibliométricos como para que universidades, centros de investigación y agencias de financiación puedan evaluar la productividad y el impacto de sus investigadores.

A pesar de su utilidad reconocida, la adopción masiva del ORCID entre los investigadores no ha sido automática. Estudios anteriores señalaron tasas de adopción muy variables, que oscilaban entre el 3 % y el 42 %, dependiendo del área y el contexto institucional.

El estudio realizado por Stephen R. Porter se basa en una encuesta nacional a investigadores de 31 universidades de investigación de EE. UU. y proporciona una visión actualizada y más precisa de la situación. Entre sus principales hallazgos destacan:

  • Tasa general de adopción: el 72 % de los investigadores encuestados ya tienen un identificador ORCID.
  • Variabilidad por disciplinas:
    • En ciencias biológicas y biomédicas, la adopción es altísima: llega al 93 %.
    • En artes visuales y escénicas, apenas alcanza el 17 %.
    • Otras disciplinas se sitúan entre ambos extremos, evidenciando que el contexto disciplinar influye fuertemente en la adopción.

Respecto a las razones para adoptar ORCID, el principal motivo es su obligatoriedad en el proceso de envío de manuscritos a muchas revistas científicas. En otras palabras, muchos investigadores crean su ORCID porque es un requisito editorial, más que por motivación personal o institucional.

Entre los motivos para no tener un ORCID, los tres más destacados son:

  1. No percibir beneficios claros de contar con uno.
  2. Sentirse suficientemente establecidos en su carrera (especialmente en investigadores sénior), considerando innecesaria su adopción.
  3. Falta de información o de necesidad inmediata en su campo o actividad profesional.

El artículo sugiere que, aunque la adopción está creciendo, persiste una brecha entre disciplinas y generaciones, y que seguir aumentando la concienciación sobre las ventajas de ORCID será clave para alcanzar una adopción verdaderamente universal.

Portal de Producción Científica de la Universidad de Salamanca con Almudena Mangas Vega. Planeta Biblioteca 2024/10/01

Portal de Producción Científica de la Universidad de Salamanca con Almudena Mangas Vega.

Planeta Biblioteca 2024/10/01

ESCUCHAR

Descargar

Hemos conversado con Almudena Mangas Vega, responsable del Portal de Investigación de la Universidad de Salamanca (USAL), quien nos explicó la misión de este servicio, enfocado en gestionar y difundir la producción científica de los investigadores, incrementando su visibilidad y accesibilidad tanto en la comunidad académica como en la sociedad. El portal ofrece perfiles detallados de los investigadores, así como acceso a sus publicaciones y proyectos, además de herramientas que simplifican la publicación de trabajos, el seguimiento de su impacto y la colaboración científica. También garantiza la calidad y originalidad de las investigaciones mediante procesos de revisión y control, y maximiza su impacto utilizando redes académicas y estrategias de optimización en motores de búsqueda. Asimismo, proporciona acceso abierto a una gran cantidad de publicaciones y promueve la comunicación entre los investigadores y otros actores sociales, fortaleciendo la visibilidad de la investigación de la USAL.

Publicar y perecer

AKABAYASHI, Akira Publish and perish: New issues in publication ethics. Indian Journal of Medical Ethics, [S.l.], v. IX, n. 2 (NS), p. 147, mar. 2024. ISSN 0975-5691. Avaialble at: Recuperado 10 de agosto de 2024, de https://ijme.in/articles/publish-and-perish-new-issues-in-publication-ethics/?galley=html

Tradicionalmente, la frase «Publica o perece» ha reflejado la presión sobre los académicos para publicar trabajos como medio para avanzar en sus carreras y asegurar fondos de investigación. Sin embargo, Akabayashi sugiere que esta expresión debería evolucionar a «Publica y perece», dado el impacto negativo que los crecientes costos de publicación están teniendo sobre la capacidad de los investigadores para difundir sus hallazgos.

El autor describe su propia experiencia en 2022, cuando publicó 35 artículos en revistas académicas. De estos, 24 fueron en revistas de acceso abierto y 11 en revistas híbridas. Las revistas de acceso abierto permiten que los artículos estén disponibles gratuitamente para todos los lectores, pero exigen que los autores paguen una tarifa por la publicación. Las revistas híbridas, por otro lado, suelen mantener los artículos tras un muro de pago, aunque los autores pueden optar por pagar una tarifa adicional para que sus artículos sean de acceso libre.

Akabayashi destaca los altos costos asociados con la publicación en acceso abierto, incluyendo las tarifas de procesamiento de artículos (APC) y los costos de edición del lenguaje, particularmente onerosos para investigadores que no tienen el inglés como lengua materna. En su caso, los costos totales por la publicación de sus 35 artículos en un solo año ascendieron a más de 62,000 dólares, incluyendo tanto las tarifas de publicación como los gastos de edición de idioma. Estos costos no solo afectan a los investigadores individuales, sino que también tienen un impacto desproporcionado en aquellos de países de ingresos bajos y medios, exacerbando las inequidades en la producción y difusión del conocimiento científico.

El artículo también aborda la problemática de las revisiones editoriales que exigen ediciones adicionales en inglés, lo que incrementa aún más los costos para los autores que deben pagar por servicios de traducción. Además, Akabayashi discute cómo las políticas de algunas revistas y las relaciones entre universidades y editoriales podrían ser reestructuradas para aliviar estos costos, sugiriendo que las universidades podrían negociar contratos con editoriales para eximir a sus investigadores de las tarifas de publicación.

El autor concluye enfatizando que la finalidad de la investigación es beneficiar a la sociedad, y que los altos costos actuales están minando este propósito. Propone que las revistas consideren modelos más flexibles, como el «Pay What You Want» (Paga lo que quieras), para las tarifas de publicación, o que reduzcan los costos en función de los gastos reales incurridos. Akabayashi argumenta que, si no se toman medidas para reducir estos costos, la capacidad de los investigadores para publicar y aplicar sus descubrimientos científicos se verá gravemente comprometida, lo que podría tener consecuencias negativas para el avance del conocimiento y, en última instancia, para la humanidad.

¿Cómo están respondiendo los investigadores a la Inteligencia Artificial (IA), que les entusiasma y preocupa?

Heaton, Benedict. «How are researchers responding to AI?» Oxford University Press, 23 de mayo de 2024. https://corp.oup.com/news/how-are-researchers-responding-to-ai/.

Oxford University Press recientemente llevó a cabo una encuesta entre más de 2,000 investigadores de diversas geografías, disciplinas académicas —incluyendo Humanidades, Ciencias STM (Science, Technology, Medicine), y Ciencias Sociales— y diferentes etapas de carrera, con el objetivo de conocer directamente de la comunidad investigadora cómo están reaccionando y utilizando la inteligencia artificial en su trabajo.

Encuesta a más de 2,000 investigadores de diversas geografías, disciplinas académicas —incluyendo Humanidades, Ciencias STM y Ciencias Sociales— y diferentes etapas de carrera, para conocer directamente de la comunidad de investigación cómo están reaccionando y utilizando la IA en su trabajo.

Los resultados revelan las consideraciones clave en las decisiones de los investigadores para involucrarse con la IA, incluyendo qué aspectos les entusiasman y les preocupan, y cómo están utilizando —o planean utilizar— las herramientas ya disponibles para ellos.

La mayoría de los investigadores académicos y autores de investigación afirman estar utilizando herramientas de inteligencia artificial (IA) en su práctica investigativa, a pesar de preocupaciones sobre la pérdida de habilidades críticas de pensamiento, el respeto por los derechos de propiedad intelectual (IP) y la desconfianza en los proveedores de IA.

Resumen de los hallazgos generales

  • Poco más de tres cuartas partes (76%) de los investigadores reportan utilizar alguna forma de herramienta de inteligencia artificial (IA) en su investigación actualmente. Las herramientas de traducción automática (49%) y los chatbots (43%) son las más populares, seguidas de los motores de búsqueda o herramientas de investigación impulsadas por IA (25%).
  • Un poco más de una cuarta parte (27%) indica tener un buen entendimiento general de las herramientas de IA.
  • Al considerar las etapas de la investigación, la IA se utiliza principalmente para descubrir investigaciones existentes, así como para la edición y resumen de investigaciones ya realizadas.
  • Aquellos que utilizan la IA en cualquier etapa de su investigación tienden a sentir que se han beneficiado al hacerlo, principalmente porque ayuda con la eficiencia.
  • La mitad (46%) de los investigadores informa que la institución donde trabajan no tiene una política de IA, y otro cuarto (26%) indica que no lo sabe.
  • En general, la confianza en las compañías de IA es muy baja, con solo un 8% confiando en que las compañías de IA no usarán sus datos sin permiso, y un 6% confiando en que cumplirán con los requisitos de privacidad y seguridad de datos.
  • También existen fuertes preocupaciones sobre las implicaciones para la propiedad intelectual y cómo la IA impactará la investigación académica en general, con una cuarta parte (25%) del grupo creyendo que la IA reduce la necesidad de pensamiento crítico.

En conclusión, la mayoría dice haber utilizado alguna forma de IA y más de dos tercios han sentido los beneficios de usar IA. También, la gran mayoría expresa desconfianza hacia las compañías de IA. Les preocupa cómo la IA podría afectar la calidad de la investigación, en concreto tienen temores sobre las cuestiones de propiedad intelectual, la posible reducción de habilidades críticas de pensamiento debido a la IA. También reconocen la importancia de considerar las implicaciones del uso de IA y más de la mitad dicen que buscaría orientación sobre IA en sociedades académicas.

    Cómo usan los investigadores la Ciencia Abierta

    Permut, Stephanie and Saccardo, Silvia and Chapman, Gretchen, How Researchers Use Open Science (May 22, 2024). Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=4838469 or http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.4838469

    La Revolución de la Ciencia Abierta de las dos últimas décadas ha puesto en evidencia las prácticas de investigación cuestionables (QRPs) responsables de las bajas tasas de replicabilidad en la investigación médica, las ciencias del comportamiento y la economía. En respuesta, se desarrollaron plataformas de Ciencia Abierta que permiten a los investigadores comprometerse con planes de investigación preespecificados y hacer que los materiales de estudio, datos y códigos estén disponibles públicamente. Una encuesta (N=1,402) de científicos del comportamiento, economistas y científicos médicos explora cómo ha cambiado el compromiso con las QRPs después de estudios fundamentales que abordaron la crisis de replicabilidad y si dicho compromiso varía entre disciplinas. Los resultados muestran que, aunque la prevalencia de las QRPs ha disminuido en comparación con los resultados de (John et al., 2012), los investigadores informan que usan las plataformas de Ciencia Abierta de maneras que socavan su efectividad. Además, existen algunas diferencias disciplinarias en los tipos de comportamientos de Ciencia Abierta que practican los investigadores.

    Los resultados indican que los investigadores están utilizando plataformas de Ciencia Abierta diseñadas para limitar los grados de libertad del investigador. Por ejemplo, la mayoría de los encuestados informaron usar (o predecir que otros usan) plataformas de Ciencia Abierta para al menos la mitad de los estudios presentados en un artículo típico. Además, los investigadores afirmaron que era importante que otros usaran plataformas de Ciencia Abierta durante el proceso de investigación. Esta creencia no varió entre las disciplinas representadas en la encuesta. Los resultados se alinean con trabajos previos de Logg y Dorison (2021) y Kidwell et al. (2016), que muestran que el uso de plataformas de Ciencia Abierta ha aumentado desde su inicio.

    Sin embargo, al examinar más a fondo cómo los investigadores utilizan las plataformas de Ciencia Abierta, se observa que este aumento en el uso puede no siempre resultar en una mayor transparencia. Se documenta una prevalencia notablemente alta de comportamientos que podrían socavar la efectividad de las plataformas de Ciencia Abierta, como pre-registrar menos de la mitad de los estudios que aparecen en un artículo presentado y relegar los resultados inconsistentes con las hipótesis a los materiales suplementarios del artículo. También se encontró que algunas de estas prácticas son específicas de cada disciplina. Por ejemplo, realizar múltiples pilotos antes de llegar a un diseño de estudio pre-registrado era más común entre los científicos del comportamiento (especialmente los investigadores de marketing), y realizar la recopilación de datos para los grupos de tratamiento y control de un estudio por separado era más común entre los economistas. Estas diferencias pueden reflejar una separación más amplia de la cultura de la Ciencia Abierta en economía, ciencias del comportamiento y ciencias médicas, moldeada por las normas de investigación de estas disciplinas y sus respuestas a la crisis de replicación.

    Se midieron varios otros comportamientos que podrían afectar la transparencia de la investigación incluso con el uso consistente de las plataformas de Ciencia Abierta. Estos incluían pre-registrar estudios de manera intencionalmente vaga y no revelar desviaciones de los protocolos pre-registrados. Una fracción considerable de investigadores informó participar en estas prácticas. Los científicos del comportamiento eran significativamente menos propensos a admitir estos comportamientos que los economistas y los científicos médicos.

    Competencias de los investigadores

    European Commission, European Research Executive Agency, Researchers’ skills, Publications Office of the European Union, 2024, https://data.europa.eu/doi/10.2848/6977

    Este informe aborda las competencias de los investigadores, como parte de una serie de tres informes de retroalimentación a las políticas, que hacen balance de los avances y las prácticas prometedoras generadas por una selección de proyectos financiados por la UE sobre competencias, la reforma de la evaluación de la investigación y las actividades de I+i de los proyectos «Ciencia con y para la sociedad» (SWAFS) de Horizonte 2020 que apoyan las alianzas. Este informe es el primero que recoge las contribuciones de los proyectos financiados por la UE sobre desarrollo de capacidades desde el lanzamiento del sitio web del marco europeo de competencias para los investigadores (ResearchComp) en 2023. Ofrece una visión general de los avances logrados hasta la fecha, sobre la base de actividades y resultados emergentes e intermedios. Sin embargo, sólo incluye los avances de las primeras fases; es probable que en los próximos años se desarrollen a gran velocidad otras actividades, productos y resultados en este ámbito.

    El oscuro mundo de los carteles de citación

    The Chronicle of Higher Education. «Opinion | The Dark World of ‘Citation Cartels’», 6 de marzo de 2024. https://www.chronicle.com/article/the-dark-world-of-citation-cartels.


    En el complejo panorama de la investigación contemporánea, el lema «publicar o perecer» ha evolucionado gradualmente hacia un mantra diferente: «Se citado o tu carrera se verá perjudicada». Las citas son la nueva moneda académica y las carreras ahora dependen firmemente de esta forma de reconocimiento académico. De hecho, la citación se ha vuelto tan importante que ha impulsado una nueva forma de engaño: redes clandestinas diseñadas para manipular citas.

    Los investigadores, impulsados por el imperativo de asegurar impacto académico, recurren a la formación de anillos de citas: círculos colaborativos diseñados para aumentar artificialmente la visibilidad de su trabajo. Al hacerlo, comprometen la integridad del discurso académico y socavan los fundamentos de la búsqueda académica. La historia del moderno «cartel de citas» no es solo resultado de la presión de publicación. El surgimiento de las mega revistas también juega un papel, al igual que las revistas depredadoras y los esfuerzos institucionales por sobresalir en las clasificaciones académicas globales.

    En la última década, el panorama de la investigación académica ha sido significativamente alterado por el gran número de académicos que participan en empresas científicas. El número de académicos que contribuyen a publicaciones indexadas en matemáticas se ha duplicado, por ejemplo. En respuesta a la creciente demanda de espacio en publicaciones científicas, una nueva generación de emprendedores editoriales ha aprovechado la oportunidad, y el resultado es el surgimiento de mega revistas que publican miles de artículos anualmente. Mathematics, una revista de acceso abierto producida por el Multidisciplinary Digital Publishing Institute, publicó más de 4.763 artículos en 2023, lo que representa el 9.3 por ciento de todas las publicaciones en el campo, según Web of Science. Tiene un factor de impacto de 2.4 y una medida de influencia de artículos de solo 0.37, pero, crucialmente, está indexada por Web of Science de Clarivate, Scopus de Elsevier y otros indexadores, lo que significa que sus citas cuentan hacia una variedad de métricas profesionales. (En comparación, Annals of Mathematics, publicada por la Universidad de Princeton, contenía 22 artículos el año pasado, y tiene un factor de impacto de 4.9 y una medida de influencia de artículos de 8.3.)

    Las mega revistas prosperan en la era del acceso abierto, proporcionando una plataforma conveniente para investigadores ansiosos por ver su trabajo publicado y ampliamente leído. Sin barreras de pago, los artículos en esas revistas pueden compartirse (y citarse) fácilmente. La revista gana «cargos por procesamiento de artículos» (APCs) pagados por los autores de un artículo o sus instituciones, con tarifas que suelen rondar en las cuatro cifras bajas en dólares estadounidenses por artículo. Los anillos de citas, que han existido durante décadas, ahora explotan los procesos de revisión por pares rápidos y fáciles de las mega revistas para canalizar miles de referencias a sus colaboradores. El resultado es una distorsión de los índices de citas académicas y los puntajes de factor de impacto que permiten que la erudición mediocre parezca mucho más influyente de lo que es, por el precio correcto para la revista, por supuesto.

    Una métrica de citas importante objetivo para los juegos de manipulación es la prestigiosa lista de «Highly Cited Researchers» de Clarivate. «De la población mundial de científicos y científicos sociales, los Investigadores Altamente Citados™ son 1 de cada 1.000», explica Clarivate. La inclusión en la lista ocurre primero a través de la actividad de citación: «Cada investigador seleccionado ha sido autor de múltiples artículos altamente citados™ que se clasifican en el 1% superior por citaciones para su(s) campo(s)». Esa lista luego se «refina utilizando análisis cualitativo y juicio experto». En general, el sello Highly Cited Researchers de Clarivate es reconocido por la comunidad investigadora como un marcador de influencia.

    La lista de investigadores altamente citados también alimenta un indicador en el Ranking de Shanghái, una clasificación académica de universidades mundiales. En un intento por obtener visibilidad internacional, las instituciones no siempre se oponen a que sus miembros de la facultad encuentren atajos para el reconocimiento académico, incluso aquellos que involucran prácticas de citas dudosas. El atractivo de subir en las tablas de clasificación internacionales

    Del capital académico al capital mediático: ¿Hasta qué punto la reputación científica de las universidades se traduce en atención en Wikipedia?

    Arroyo-Machado, W., Díaz-Faes, A. A., Herrera-Viedma, E., & Costas, R. (2023). From academic to media capital: To what extent does the scientific reputation of universities translate into Wikipedia attention? Journal of the Association for Information Science and Technology, 1–15. https://doi.org/10.1002/asi.24856

    Las universidades se enfrentan a crecientes exigencias para mejorar su visibilidad, proyección pública y presencia en línea. Existe un amplio consenso en que la reputación científica aumenta significativamente la atención que reciben las universidades. Sin embargo, en la mayoría de los casos las estimaciones de la reputación científica se basan en indicadores compuestos o ponderados y en posiciones absolutas en las clasificaciones de las universidades.

    En este estudio, adoptamos un enfoque más granular para la evaluación del rendimiento científico de las universidades utilizando un conjunto multidimensional de indicadores del Ranking de Leiden y probando sus efectos individuales sobre las visitas a las páginas de Wikipedia de las universidades. Distinguimos entre atención internacional y local y encontramos una asociación positiva entre el rendimiento de la investigación y la atención de Wikipedia que se mantiene para regiones y áreas lingüísticas. Un análisis adicional muestra que la productividad, el impacto científico y la colaboración internacional tienen un efecto curvilíneo en la atención de las universidades a Wikipedia. Este hallazgo sugiere que puede haber otros factores, además de la reputación científica, que impulsen el interés del público en general por las universidades. Nuestro estudio se suma a una corriente creciente de trabajos que consideran las altmetrías como herramientas para profundizar en las interacciones entre ciencia y sociedad, más que como medidas directas del impacto y el reconocimiento de la producción científica.

    Estrategia pedagógica para la alfabetización en comunicación académica y para evitar prácticas editoriales engañosas

    Buitrago Ciro, Jairo, y Jonathan Hernández Pérez. «Pedagogical Strategy for Scholarly Communication Literacy and Avoiding Deceptive Publishing Practices». Journal of Librarianship and Information Science, 20 de julio de 2023, 09610006231187686. https://doi.org/10.1177/09610006231187686.

    Informar y apoyar a los investigadores para que comprendan los retos de la comunicación académica, en particular cómo evitar prácticas editoriales engañosas, sigue siendo un reto para la comunidad académica y sus partes interesadas. A lo largo de la última década, esta comunidad ha desarrollado diversas estrategias para ayudar a sus miembros a abordar esta cuestión. Sin embargo, estas medidas no parecen ser suficientes, y muchos investigadores, sobre todo los más jóvenes y con menos experiencia, siguen siendo presa de publicaciones depredadoras.

    Este artículo presenta una serie de talleres sobre alfabetización en comunicación académica como estrategia pedagógica para concienciar y evitar que los investigadores noveles sean víctimas de los retos de la comunicación académica y de prácticas de publicación poco éticas. La mayoría de los participantes percibieron estos talleres de formación como un enfoque educativo eficaz. Los resultados de estos seminarios educativos demuestran que este tipo de estrategia pedagógica que consta de enfoques de formación, sensibilización y prevención es un factor clave para informar y advertir a los investigadores noveles sobre los escollos de la comunicación académica y las prácticas editoriales engañosas.