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Estado físico de las bibliotecas públicas en Estados Unidos, sus necesidades de mantenimiento y los desafíos

U.S. Government Accountability Office (2025). Public Libraries: Many Buildings Are Reported to Be in Poor Condition, with Increasing Deferred Maintenance (GAO-26-107262). Recuperado de https://www.gao.gov/products/gao-26-107262

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A partir de una encuesta representativa a aproximadamente 16 400 bibliotecas públicas distribuidas en los 50 estados, el Distrito de Columbia y cuatro territorios, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno concluye que una proporción significativa de edificios presenta problemas estructurales, sistemas deteriorados y barreras físicas que afectan tanto a su operación como a la accesibilidad para personas con discapacidad.

El estudio detalla que cerca del 38 % de las bibliotecas (aproximadamente 6 000) reportan que al menos uno de los sistemas clave del edificio —como calefacción, ventilación o aire acondicionado (HVAC)— se encuentra en condición deficiente, lo que puede dificultar el uso seguro y eficaz de los espacios. Más aún, alrededor del 61 % (unos 9 800) identificaron que al menos un elemento de la infraestructura representa una preocupación de salud o seguridad, incluyendo problemas de accesibilidad física o diseños que no cumplen con las necesidades de todos los usuarios.

Una parte importante del informe subraya que el financiamiento federal está principalmente orientado a programas, servicios y actividades de las bibliotecas —no a la construcción ni a reparaciones de estructuras físicas—, lo que deja a la mayoría de los proyectos de mantenimiento en manos de recursos estatales o locales. Las bibliotecas encuestadas destacaron que el costo de construcción y reparación, junto con la falta de fondos suficientes, son los principales obstáculos para abordar eficazmente estas necesidades. Por ejemplo, algunos bibliotecarios entrevistados estimaron costos de decenas de miles de dólares sólo para renovar sistemas HVAC o eliminar materiales peligrosos como el asbesto.

El reporte de la GAO también identifica que una gran proporción de bibliotecas tienen acumulado un “mantenimiento diferido” significativo, es decir, tareas de reparación y mejoras que han sido postergadas por falta de recursos. Se estima que aproximadamente el 70 % de las bibliotecas enfrentan un volumen considerable de mantenimiento pendiente que probablemente persistirá o incluso aumentará en los próximos tres años si no crecen las inversiones destinadas a estas instalaciones. Esta situación se presenta de manera más crítica en bibliotecas pequeñas, rurales o con menor base impositiva local, que dependen de fondos limitados para sostener su infraestructura.

En conjunto, el informe de la GAO advierte que, aunque las bibliotecas públicas siguen cumpliendo roles esenciales como espacio para la lectura, la educación, tecnología comunitaria, servicios de emergencia y centros de votación, las condiciones físicas deterioradas y la falta de inversión en mantenimiento continuado representan una amenaza para su capacidad de servir plenamente a la comunidad. La Oficina de Rendición de Cuentas recomienda políticas que faciliten mayores oportunidades de financiación y estrategias de planificación para garantizar que las bibliotecas puedan actualizar y mantener edificios seguros, accesibles y funcionales.

Tradición oral y narrativa es un espacio donde las historias se preservan, se comparten y se reviven, conectando generaciones en la biblioteca

Ford, Anne. 2025. Bookend: Once Upon a Time. American Libraries Magazine, December 12, 2025. https://americanlibrariesmagazine.org/2025/12/12/bookend-once-upon-a-time/

Storytelling Resource Place (SRP) conserva y difunde historias de distintas culturas, integrando relatos orales y escritos. Funciona como un espacio de encuentro entre narradores y público, promoviendo la participación y la creatividad. Su objetivo es mantener viva la tradición narrativa y conectar generaciones a través de la palabra.

La riqueza global de las tradiciones de cuentos populares a través del ejemplo del Storytelling Resource Place (SRP) en Jonesborough, Tennessee. El texto parte de una imagen familiar —el cuento de Cenicienta— para mostrar que existen más de 600 variantes de esta fábula en distintas culturas del mundo. Esto ilustra cómo, lejos de ser relatos fijos y universales, los cuentos populares son organismos vivos que cambian y se adaptan en función del contexto, los narradores y las audiencias a las que se dirigen.

SRP se presenta como un archivo y espacio de preservación de la tradición oral, similar a como las bibliotecas salvaguardan el conocimiento escrito. El centro alberga libros, grabaciones, disfraces, instrumentos y objetos asociados con la actuación de historias, lo que permite a investigadores, educadores, cuentacuentos y al público en general explorar una vasta colección de relatos, leyendas, recuerdos personales y narraciones históricas. En este sentido, SRP no solo conserva materiales, sino que también fomenta la continuidad de la práctica de contar historias, reconociendo su valor cultural y comunitario

Un aspecto destacado del artículo es la presencia de objetos icónicos como el “sunbrella” de la narradora Angela Lloyd, un paraguas decorado con cintas y campanillas que Lloyd utilizaba durante sus actuaciones para “permitir que el sol brillara sobre las historias y los oyentes”. Este tipo de artefactos no solo tiene un valor simbólico, sino que también remite a la dimensión performativa y sensorial de los cuentos orales, algo que las colecciones tradicionales escritas no siempre capturan.

El artículo también sitúa a Jonesborough como la “capital mundial de la narración de historias”, gracias en parte al National Storytelling Festival, que se celebra cada octubre desde 1973 y reúne a cuentacuentos y entusiastas de todo el mundo. Además, 2025 marca el décimo aniversario de SRP, con planes de celebraciones a lo largo de 2026, y con la mirada puesta en expandir este modelo de archivo narrativo a nivel global para apoyar la recogida y documentación de tradiciones locales diversas.

Creación de vínculos comunitarios: encuesta sobre contenidos en lenguas extranjeras en bibliotecas públicas de EE. UU.

Library Journal y PressReader. Foreign-Language Content in U.S. Public Libraries Survey 2025. New York: Library Journal, 2025.

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Este informe presenta los resultados de una encuesta transversal realizada entre el 13 de junio y el 18 de julio de 2025 a 210 bibliotecas públicas estadounidenses, con el objetivo de analizar cómo estas instituciones adoptan e integran recursos digitales en lenguas extranjeras.

La investigación empleó un cuestionario estructurado con preguntas de opción única, respuesta múltiple y abiertas, administrado por correo electrónico. La muestra incluyó bibliotecas que atienden poblaciones desde menos de 1,000 hasta más de 2 millones de residentes, aunque debido al muestreo no probabilístico y la autoselección, los resultados deben interpretarse como indicativos más que estadísticamente proyectables. A pesar de estas limitaciones, el estudio proporciona una visión actualizada sobre cómo las bibliotecas perciben, adoptan y priorizan los recursos digitales en lenguas extranjeras, identificando brechas significativas entre la importancia atribuida a estos recursos y su disponibilidad real.

Diversidad Lingüística de los Usuarios. Los datos revelan que cuatro de cada cinco bibliotecas encuestadas han experimentado un aumento en la diversidad internacional de sus usuarios durante las últimas dos décadas, siendo el español el idioma más común después del inglés, seguido por las lenguas chinas. El 80% de los encuestados reportó un incremento en la representación internacional (35% significativo y 45% moderado), mientras que solo el 2% percibió alguna disminución. Aproximadamente tres cuartas partes de las bibliotecas operan en comunidades donde entre el 10% y el 49% de los residentes hablan un idioma distinto al inglés en casa, y dos tercios atienden comunidades donde se hablan cinco o menos idiomas diferentes. Sin embargo, cerca de uno de cada cinco debe funcionar como verdaderos centros multilingües comunitarios, sirviendo poblaciones que hablan 10 o más idiomas, lo que implica una complejidad considerablemente mayor en términos de recursos y personal. Las bibliotecas de tamaño medio, que sirven poblaciones entre 25,000 y 249,999 habitantes, reportaron los aumentos más significativos en diversidad, mientras que los sistemas más pequeños tendieron a mostrar mayor estabilidad en su composición demográfica.

Motivaciones de los Usuarios y Valor Percibido. Los usuarios buscan contenido internacional o en lenguas extranjeras principalmente para mantener conexiones culturales (72%), enriquecimiento personal o entretenimiento (63%), aprendizaje de nuevos idiomas (61%) y ayudar a los niños a mantener una lengua patrimonial (59%). Esta última motivación resonó particularmente entre bibliotecas de tamaño medio que sirven poblaciones de 100,000 a 240,000 habitantes. Más de tres cuartas partes de los encuestados (76%) creen que proporcionar periódicos y revistas internacionales ayuda a los usuarios a mantenerse conectados con eventos actuales de sus países de origen, al menos en un grado moderado. Los beneficios percibidos de ofrecer contenido internacional incluyen expandir el acceso para hablantes no nativos de inglés (86%), alinearse con objetivos de equidad y accesibilidad (78%), fortalecer el papel de la biblioteca como centro comunitario (74%), reflejar la diversidad cultural y lingüística de la comunidad (69%), aumentar el compromiso comunitario y el uso de la biblioteca (66%), y construir confianza y conexión con la comunidad (67%). Las bibliotecas de tamaño medio en el rango de 100,000 a 249,999 habitantes mostraron el mayor reconocimiento de estos beneficios, particularmente en apoyar programas de aprendizaje de idiomas y ESL.

Oferta Actual de Contenidos. Aunque casi todas las bibliotecas del estudio ofrecen algún tipo de contenido que sirve necesidades internacionales o en lenguas extranjeras (97%), la profundidad y visibilidad de estas colecciones son notablemente limitadas. Los libros digitales son el formato más ofrecido (75%), seguidos de películas (68%) y contenido de audio (66%). Sin embargo, las bases de datos en múltiples idiomas y los periódicos/revistas digitales son menos comunes, ofreciéndose solo por aproximadamente el 40% de las bibliotecas. Más preocupante aún, un tercio de las bibliotecas no ofrece ningún periódico o revista en lenguas extranjeras, y el 77% de la muestra ofrece muy pocos recursos o desconoce la extensión de sus colecciones en esta área. Solo el 3% de los encuestados describió su colección como extensa en contenido internacional, mientras que el 74% la caracterizó como limitada en profundidad de diversidad. En términos de visibilidad, únicamente el 13% consideró que su contenido en lenguas extranjeras era altamente visible, mientras que casi el 40% reportó visibilidad mínima o inexistente. La mayoría de las bibliotecas (59%) representa entre 1 y 5 idiomas en sus colecciones, aunque el 40% restante representa 6 o más idiomas, con un 6% ofreciendo contenido en más de 20 lenguas.

La Brecha entre Importancia y Desempeño. Existe una discrepancia significativa entre la importancia percibida del contenido en lenguas extranjeras y la capacidad real de las bibliotecas para satisfacer estas necesidades. Aproximadamente cuatro de cada cinco encuestados (80%) califican el contenido en lenguas extranjeras como al menos moderadamente importante para sus usuarios, con el 48% considerándolo muy o extremadamente importante. Sin embargo, el 84% de las bibliotecas evalúa su desempeño en satisfacer las necesidades de comunidades multilingües como solo moderado o inferior, y únicamente el 12% afirma cumplir con estas necesidades muy bien o extremadamente bien. Esta brecha es particularmente visible en el caso de periódicos y revistas internacionales: aunque grandes mayorías reconocen que estas fuentes ayudan a los usuarios a mantenerse conectados con sus culturas de origen, un tercio de las bibliotecas no ofrece ninguno de estos recursos, y muchas otras ofrecen solo un número limitado de títulos. Las bibliotecas de tamaño medio (25,000-249,999 habitantes) reportaron las calificaciones de importancia más altas y las motivaciones de usuarios más fuertes, pero paradójicamente también mostraron algunas de las mayores incidencias de barreras para expandir estos servicios.

Barreras Estructurales y Desafíos. Las limitaciones para proporcionar contenido adicional en lenguas extranjeras no surgen de falta de voluntad o actitud, sino de barreras estructurales concretas. Las restricciones presupuestarias y de financiamiento encabezan la lista de desafíos (14% de menciones), seguidas por la disponibilidad y acceso limitado a contenido multilingüe, lagunas en las habilidades lingüísticas del personal, bajo uso o demanda percibida, desafíos en el desarrollo de colecciones, problemas de concienciación y marketing comunitario, calidad de los materiales, limitaciones de proveedores, y barreras técnicas de catalogación. La experiencia limitada en lenguas extranjeras del personal es particularmente alta en bibliotecas que sirven poblaciones de 100,000 a 499,999 habitantes, indicando una necesidad de capacitación o reclutamiento en estos sistemas de tamaño medio y grande con bases de usuarios más diversas. Los problemas de descubrimiento e integración en los catálogos se mencionan repetidamente, y muchas bibliotecas expresan incertidumbre sobre las fuentes de adquisición de contenido en lenguas extranjeras. La mayoría continúa dependiendo de proveedores tradicionales de bibliotecas (57%) o préstamos interbibliotecarios (44%), mientras que las fuentes de noticias digitales y las asociaciones internacionales son menos comunes y tienden a concentrarse en sistemas más grandes.

Patrones Diferenciados por Tamaño de Población Servida. El análisis revela patrones distintos según el tamaño de la población atendida. Las bibliotecas pequeñas (menos de 25,000 habitantes) tienden a estandarizar en un solo proveedor y rara vez licencian publicaciones periódicas; sus principales factores limitantes son el presupuesto y la capacidad del personal, y aunque el descubrimiento es más simple, la cobertura es estrecha. Los sistemas de tamaño medio (25,000-249,999) reportan las calificaciones de importancia más altas y las motivaciones de usuarios más fuertes relacionadas con conexión cultural, idiomas patrimoniales y aprendizaje de lenguas, pero también enfrentan algunas de las mayores barreras. Estos sistemas son lo suficientemente grandes como para requerir amplitud y múltiples formatos, pero no lo bastante grandes como para absorber sosteniblemente los costos multiplataforma y los requisitos adicionales de flujo de trabajo. Las bibliotecas grandes (más de 500,000) son las más diversificadas en sus ofertas, combinando una variedad de proveedores de contenido digital con suscripciones directas, y atribuyen importancia de manera más uniforme a través de diferentes motivaciones. Sin embargo, incluso estos sistemas reportan restricciones familiares, como presión presupuestaria y brechas de contenido para grupos de edad específicos y dialectos particulares.

Necesidades Futuras y Prioridades de Expansión. Al mirar hacia el futuro, las bibliotecas de todos los tamaños comparten visiones similares para expandir su contenido internacional, aunque la urgencia de estas necesidades depende del tamaño de la comunidad servida. Las principales prioridades incluyen agregar más libros en diferentes idiomas (83%), ampliar las ofertas de bases de datos internacionales o en lenguas extranjeras (62%), e incrementar el acceso a periódicos y revistas internacionales (52%). El interés en ofrecer más «libros en diferentes idiomas» está fuertemente asociado con la visión de que expandir el acceso para hablantes no nativos de inglés es uno de los mayores beneficios de la biblioteca, lo que refuerza el papel de la institución como centro comunitario. Al considerar nuevos proveedores, los factores de decisión más importantes son consistentes con las presiones y barreras identificadas, destacando el papel crucial que estos desafíos juegan en el proceso de evaluación. Los proveedores que ofrecen precios apropiados según el segmento, resuelven desafíos de descubrimiento y proporcionan análisis creíbles, junto con bibliotecas que aumentan la visibilidad a través de programas piloto dirigidos, pueden ayudar a cerrar la brecha importancia-desempeño mientras minimizan la tensión adicional sobre presupuestos y personal.

Conclusiones e Implicaciones. Los datos sugieren un ecosistema en el que la demanda es firme y creciente, pero la prestación de servicios está limitada por la estructura de costos, la capacidad del personal y el descubrimiento. Las publicaciones periódicas parecen representar la mayor oportunidad no satisfecha: las bibliotecas valoran su impacto pero luchan por licenciarlas y presentarlas a escala. Las instituciones más preparadas para expandir sus servicios (sistemas de tamaño medio) son precisamente aquellas más limitadas por los costos por plataforma y las cargas de integración. El estudio demuestra que expandir el acceso y uso de recursos digitales en lenguas extranjeras depende más de abordar barreras estructurales que de cambiar actitudes. Las bibliotecas reconocen el valor del contenido en lenguas extranjeras y desean más, particularmente libros, bases de datos y noticias/revistas. Los hallazgos relacionados con puntos problemáticos y patrones de adopción son relativamente consistentes en toda la muestra, con alguna diferenciación sistemática por tamaño: las bibliotecas pequeñas necesitan opciones iniciales asequibles; los sistemas de tamaño medio necesitan amplitud con baja fricción; y los sistemas grandes necesitan integración, análisis y curación dirigida. La diversidad de contenidos no es meramente deseable sino fundamental para el acceso equitativo y la relevancia en sistemas de todos los tamaños.

El papel de las bibliotecas públicas en el acceso a contenidos en lenguas extranjeras

PressReader. How U.S. Public Libraries Are Closing the Language Gap.” PressReader (blog), accessed December 2025. https://blog.pressreader.com/libraries-institutions/how-public-libraries-provide-foreign-language-content

Las bibliotecas públicas desempeñan un papel crucial en reducir la brecha lingüística y ofrecer acceso a contenidos en varios idiomas, reconociendo que, en un mundo cada vez más diverso, el acceso a materiales en lenguas extranjeras es esencial para satisfacer las necesidades de sus comunidades.

Según una encuesta citada en el blog, casi todas las bibliotecas encuestadas consideran que el contenido multilingüe es fundamental, pero aproximadamente tres de cada cuatro describen sus colecciones multilingües como limitadas, lo que indica una brecha importante entre demanda y oferta de recursos en otros idiomas fuera del idioma dominante de cada país.

Para mejorar el acceso a lenguas extranjeras, las bibliotecas están maximizando sus recursos digitales, aprovechando plataformas que ofrecen libros, películas y materiales de audio en múltiples idiomas. Una estrategia común es proporcionar acceso gratuito a apps y servicios de aprendizaje de idiomas que cubren decenas de lenguas (por ejemplo, Mango Languages o Transparent Language), así como poner a disposición colecciones periódicas y multimedia en lenguas diversas para fomentar tanto el aprendizaje como la conexión cultural.

Además, las bibliotecas combinan los recursos digitales con programas comunitarios dinámicos que fortalecen las habilidades lingüísticas de los usuarios. Esto incluye actividades como clubes de conversación en el idioma objetivo, sesiones de cuentacuentos en varios idiomas, talleres de ayuda con deberes escolares en lenguas extranjeras y eventos culturales que integran elementos del idioma y la cultura relacionados. Estas iniciativas no solo facilitan el aprendizaje de idiomas, sino que también promueven la integración social y cultural de las comunidades multilingües.

Un desafío citado por las bibliotecas es que, aunque tienen cada vez más recursos disponibles, la visibilidad y accesibilidad de los materiales multilingües suele ser baja; es decir, muchos usuarios no conocen los recursos que existen o no están organizados de una manera fácil de encontrar. Por ello, las bibliotecas están implementando prácticas como señalización bilingüe, áreas dedicadas a colecciones en lenguas extranjeras y exposiciones destacadas que aumentan la presencia y el uso de estos materiales dentro de los espacios físicos y virtuales de la biblioteca.

En conjunto, estas estrategias reflejan un enfoque integral: combinar herramientas digitales con programas centrados en la comunidad y esfuerzos por hacer visibles los recursos disponibles, lo que permite a las bibliotecas no solo ofrecer acceso a contenidos en diferentes lenguas, sino también apoyar el aprendizaje, la inclusión y la participación cultural de todos sus usuarios, independientemente de su lengua materna

Las bibliotecas están abriendo las obras digitalizadas de dominio público para entrenar los modelos de IA

Libraries Open Their Archives to Train AI Chatbots With Books Spanning Centuries of Human Knowledge.” Milwaukee Independent, November 8, 2025. https://www.milwaukeeindependent.com/newswire/libraries-open-archives-train-ai-chatbots-books-spanning-centuries-human-knowledge/

Varias bibliotecas y universidades están abriendo sus archivos históricos para entrenar chatbots de inteligencia artificial con libros que abarcan siglos de conocimiento humano.

Esta iniciativa responde a la necesidad de proporcionar datos más ricos y culturalmente diversos a los modelos de IA, que tradicionalmente han aprendido sobre la base de contenido generado en internet, como publicaciones en redes sociales y Wikipedia, y que muchas veces carece de profundidad histórica o lingüística. Como parte de esta tendencia, la Universidad de Harvard liberó una colección de casi un millón de libros publicados desde el siglo XV en adelante, en más de 250 idiomas, que ahora están disponibles para investigadores y desarrolladores de IA.

El propósito de abrir estos archivos es ofrecer una alternativa de datos de entrenamiento que sea legal y menos polémica que el uso de textos con derechos de autor sin permiso, un tema que ha generado múltiples demandas contra grandes empresas tecnológicas por el uso no autorizado de obras protegidas. Expertos citados en el artículo explican que el dominio público constituye un recurso “prudente” para construir conjuntos de datos sin conflictos legales, al tiempo que aporta una riqueza de información cultural, histórica y lingüística que las fuentes digitales modernas no siempre proporcionan. Además, iniciativas como la “Institutional Books 1.0” —el conjunto de datos publicado por Harvard que contiene cientos de millones de páginas escaneadas de obras históricas— están siendo compartidas en plataformas abiertas como Hugging Face para ampliar su accesibilidad.

Este enfoque colaborativo entre bibliotecas, universidades y empresas de tecnología también está siendo respaldado financieramente por grandes actores como Microsoft y OpenAI, que han financiado proyectos de digitalización y preparación de archivos para uso en IA. La Biblioteca Pública de Boston, por ejemplo, ha puesto énfasis en que cualquier material digitalizado en el marco de estas colaboraciones debe permanecer accesible al público, contribuyendo así a la misión tradicional de las bibliotecas de servir a sus comunidades. A pesar de las ventajas, los especialistas advierten sobre posibles desafíos, como la presencia de contenido desactualizado o incluso dañino en textos antiguos, que exige decisiones informadas sobre cómo utilizar estos datos de manera responsable para entrenar sistemas de inteligencia artificial sin reproducir prejuicios históricos o errores científicos.

Los bibliotecarios como una de las profesiones más confiables del Reino Unido

Ipsos. “Ipsos Veracity Index 2025.” Última modificación 2025. Accedido el 16 de diciembre de 2025. https://www.ipsos.com/en-uk/ipsos-veracity-index-2025

Ipsos Veracity 2024

Ipsos Veracity 2023

Ipsos Veracity 2022

Ipsos Veracity 2021

Las últimas encuestas de Veracity Index situaron a los bibliotecarios como una de las profesiones más confiables del Reino Unido, tradicionalmente muy arriba en la escala de confianza — incluso en el top 3 en ediciones previas.

Ipsos Veracity Index 2025 es una encuesta representativa de adultos en Gran Bretaña que mide qué profesiones el público considera más confiables para “decir la verdad” en 2025. El estudio compara la percepción actual con años anteriores y examina diferencias entre votantes de distintos partidos políticos.

Este estudio, iniciado en 1983 en el Reino Unido, recoge año tras año qué grupos profesionales son vistos como los más honestos y cuáles despiertan más desconfianza entre la población británica. Aunque el informe publicado en 2025 no enumera a los bibliotecarios entre las diez profesiones más confiadas, la historia reciente de la encuesta muestra que esta figura profesional ha ocupado tradicionalmente posiciones muy altas en la clasificación de confianza pública.

En la edición de 2021 del Veracity Index, los bibliotecarios aparecieron explícitamente entre las profesiones más confiables del Reino Unido, con un impresionante 93 % de los encuestados declarando que confiaban en ellos para decir la verdad. En ese año, sólo enfermeros superaron ligeramente ese nivel de confianza y los bibliotecarios quedaron claramente por delante de médicos, maestros y curadores de museo, consolidando su reputación como guardianes de la información veraz y asesores imparciales. Esta confianza tan alta refleja cómo la sociedad valora el rol tradicional de los bibliotecarios como intermediarios entre el conocimiento y la comunidad, especialmente en tiempos de alta desinformación y polarización informativa.

Los datos recogidos en 2023 también respaldan esta tendencia histórica, aunque con un enfoque más amplio en las profesiones científicas y académicas. En esa edición, los bibliotecarios seguían figurando entre las cinco profesiones con mayores niveles de confianza, con cifras en torno al 86 % — muy cerca de otros grupos también muy valorados, como pilotos de avión, médicos e ingenieros. El mantenimiento de este nivel no sólo ratifica la imagen de los bibliotecarios como profesionales íntegros y veraces, sino que además sitúa su función social en un contexto donde la alfabetización informacional y la facilitación del acceso a fuentes fiables son cada vez más críticas.

Al llegar al informe de 2025, aunque el comunicado principal de Ipsos no menciona explícitamente a los bibliotecarios en el top cinco de profesiones más confiadas —que en ese año son enfermeros, ingenieros, médicos, docentes y profesores universitarios— es importante interpretar estos resultados a la luz de la trayectoria de la profesión. El enfoque del índice puede variar ligeramente de un año a otro, con cambios en las profesiones incluidas o en la manera de agruparlas, pero la tendencia general sugiere que los bibliotecarios siguen siendo asociados con altos niveles de credibilidad, especialmente si los comparamos con profesiones menos confiadas como políticos, ministros de gobierno o influencers.

La posición históricamente alta de los bibliotecarios en el índice de confianza puede entenderse en relación con el papel social que desempeñan: no sólo custodios de colecciones físicas, sino mediadores críticos en la era digital, promotores de alfabetización mediática y defensores de la imparcialidad informativa. La percepción pública de los bibliotecarios como agentes neutrales, enfocados en facilitar el acceso a información rigurosa y en apoyar a estudiantes, investigadores y ciudadanos en general, ha contribuido a que se les otorgue una credibilidad sostenida a lo largo de los años

Desbloquear el potencial de los adolescentes: cómo las bibliotecas públicas involucran productivamente a los jóvenes con oportunidades.

Urban Libraries Council. 2025. Unlocking Teen Potential: How Public Libraries Productively Engage Opportunity Youth. Chicago: Urban Libraries Council.

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El informe analiza de forma exhaustiva el papel que pueden desempeñar las bibliotecas públicas en la reconexión social, educativa y laboral de los denominados Jóvenes en riesgo de exclusión (opportunity youth): jóvenes de entre 16 y 24 años que no están vinculados ni al sistema educativo ni al mercado de trabajo.

El documento parte de una preocupación ampliamente compartida en Estados Unidos y Canadá: la desconexión juvenil no solo afecta a las trayectorias individuales de millones de jóvenes, sino que tiene profundas consecuencias económicas, sociales y comunitarias. Frente a enfoques punitivos o excluyentes, el informe propone una mirada basada en el potencial transformador de las bibliotecas como espacios seguros, inclusivos y de confianza.

El texto subraya que la desconexión juvenil suele estar asociada a múltiples factores de riesgo, como experiencias de trauma, inestabilidad familiar, pobreza, contacto con el sistema de justicia o ausencia de referentes adultos. A ello se suma que la adolescencia y la juventud temprana son etapas críticas del desarrollo cerebral, en las que el estrés crónico y las experiencias adversas pueden afectar de manera duradera a la toma de decisiones, la regulación emocional y el aprendizaje. En este contexto, el documento defiende que las bibliotecas públicas, por su carácter no estigmatizante y su arraigo comunitario, están especialmente bien posicionadas para actuar como puntos de apoyo estables que ayuden a revertir estas trayectorias de exclusión.

El informe se apoya en la experiencia del programa Creating Youth Opportunities (CYO), desarrollado entre 2022 y 2025 con el apoyo de la Walmart Foundation y la participación de once sistemas bibliotecarios públicos. A lo largo de tres años, estas bibliotecas diseñaron e implementaron programas específicos para jóvenes en situación de desconexión, adaptados a las realidades locales de cada comunidad. El documento no solo describe estas iniciativas, sino que extrae de ellas un marco de actuación replicable para otras bibliotecas y organizaciones, basado en la evidencia y en la evaluación sistemática de resultados.

Uno de los ejes centrales del libro blanco es la importancia de diseñar programas ajustados a las necesidades locales, apoyándose en datos sociales y educativos, pero también en la escucha directa de los propios jóvenes. El informe insiste en que las intervenciones eficaces no se diseñan “desde el escritorio”, sino mediante procesos de co-diseño que integran las voces, intereses y experiencias de los jóvenes destinatarios. En este sentido, se señala que los mecanismos tradicionales de participación juvenil en bibliotecas no siempre representan a los opportunity youth, por lo que es necesario ampliar las estrategias de alcance y salir activamente al encuentro de quienes no frecuentan estos espacios.

Otro pilar fundamental es la adopción de enfoques de atención informada por el trauma. El documento destaca que la formación del personal bibliotecario en este ámbito mejora tanto la calidad de la relación con los jóvenes como el bienestar y la confianza profesional del propio personal. Comprender los efectos del trauma, las experiencias adversas en la infancia y los procesos de desarrollo adolescente permite interpretar determinados comportamientos no como problemas disciplinarios, sino como señales de necesidades no cubiertas. Junto a ello, se valoran positivamente las prácticas restaurativas como herramientas para gestionar conflictos y fortalecer el sentido de comunidad.

El informe también resalta el papel de las bibliotecas en la construcción de capital social, un factor clave para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes. A través de programas de mentoría, actividades educativas y eventos de orientación académica y laboral, las bibliotecas facilitan el contacto con referentes adultos, amplían horizontes vitales y crean redes de apoyo que muchos opportunity youth no tienen en su entorno inmediato. Estas acciones no solo mejoran las competencias técnicas y transversales de los participantes, sino que refuerzan su autoestima, su sentido de pertenencia y su confianza en el futuro.

Especial relevancia adquiere la incorporación de itinerarios hacia el empleo, tanto mediante programas de preparación laboral como a través de oportunidades de trabajo dentro de las propias bibliotecas. El documento muestra cómo prácticas como las pasantías, los empleos de apoyo a programas juveniles o los roles de mentores pares ofrecen a los jóvenes una primera experiencia laboral significativa, acompañada de orientación y aprendizaje progresivo. Estas experiencias tienen un impacto positivo tanto en los jóvenes como en las propias instituciones, que se benefician de perspectivas nuevas y de una mayor conexión con la comunidad.

La evaluación del programa CYO constituye uno de los aportes más sólidos del informe. A través de un enfoque participativo y culturalmente sensible, se recopilaron datos cuantitativos y cualitativos que muestran un alto nivel de participación juvenil, un fortalecimiento de las capacidades del personal bibliotecario y un aumento significativo de las alianzas comunitarias. Los resultados indican que los programas co-diseñados, el trabajo en red y la contratación de jóvenes en las bibliotecas generan mayores niveles de compromiso y sostenibilidad. Asimismo, el informe destaca el valor de integrar la evaluación como una herramienta de aprendizaje continuo y mejora, más que como un mero requisito administrativo.

En sus recomendaciones finales, el libro blanco insta al sector bibliotecario a invertir de manera decidida en programas para opportunity youth, a consolidar alianzas con actores del ámbito educativo, laboral y social, y a incorporar la contratación de jóvenes como estrategia estructural. El texto concluye afirmando que, cuando las bibliotecas colocan las relaciones humanas, la confianza y la equidad en el centro de su acción, pueden convertirse en verdaderos motores de transformación social, capaces de convertir la desconexión juvenil en oportunidades reales de desarrollo personal y comunitario.

Desafíos para aumentar el número de usuarios en las bibliotecas

Growing Libraries. (2025, 3 de noviembre). Challenges With Growing Library Users. Recuperado de https://growinglibraries.com/resources/challenges-with-growing-library-users

Las bibliotecas enfrentan hoy un panorama mucho más complejo que el de décadas anteriores. Tradicionalmente reconocidas como espacios de consulta y préstamo de libros, estas instituciones han evolucionado para convertirse en centros comunitarios multifuncionales. Ofrecen talleres educativos, acceso a tecnología, programas de alfabetización digital y oportunidades de aprendizaje continuo para personas de todas las edades. Sin embargo, muchos de estos servicios siguen siendo desconocidos para gran parte de la población, lo que provoca una discrepancia entre la riqueza de recursos disponibles y la cantidad de usuarios que efectivamente los aprovechan. A medida que la sociedad se digitaliza y los hábitos de consumo de información cambian, las bibliotecas deben encontrar formas de destacarse y demostrar su relevancia en un entorno donde la información y el entretenimiento están al alcance de un clic.

Uno de los mayores desafíos radica en comprender las necesidades y expectativas de los diferentes grupos de usuarios. Familias con niños pequeños, jóvenes estudiantes, adultos en búsqueda de empleo y personas mayores tienen demandas muy distintas, y cada uno percibe la biblioteca de manera diferente. Para algunos, la biblioteca puede parecer un espacio silencioso y poco atractivo, mientras que otros desconocen por completo los programas y recursos gratuitos que podrían mejorar su vida cotidiana. Por ello, es fundamental que las bibliotecas desarrollen estrategias de divulgación segmentadas, que comuniquen con claridad la variedad de servicios disponibles y que generen experiencias positivas que motiven a los usuarios a regresar.

Además de los desafíos externos, las bibliotecas también enfrentan barreras internas. Los recursos financieros limitados, la falta de personal suficiente y las cargas de trabajo elevadas dificultan la planificación de campañas de promoción y la implementación de programas innovadores. La comunicación interna y externa requiere coherencia y consistencia para que los mensajes lleguen de manera efectiva a la comunidad. Para superar estos obstáculos, las bibliotecas necesitan combinar creatividad con datos precisos sobre su población, entender qué servicios son más relevantes para cada grupo y ajustar sus estrategias de manera flexible y constante.

En última instancia, el crecimiento de usuarios no depende solo de la cantidad de servicios que una biblioteca pueda ofrecer, sino de cómo estos servicios se perciben y se experimentan en la vida real. Las bibliotecas que logran vincular sus recursos con las necesidades concretas de la comunidad, que cuentan historias de impacto y que fomentan la participación activa, pueden consolidarse como centros fundamentales de aprendizaje, inclusión y desarrollo social. La clave está en conectar, adaptarse y comunicar, asegurando que cada miembro de la comunidad perciba la biblioteca no solo como un lugar de libros, sino como un espacio valioso y accesible que aporta a su vida cotidiana.

Tendencias y transformaciones en bibliotecas urbanas 2025

2025 Library Insights Report. Urban Libraries Council. November 2025.

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2025 Library Insights Report de Urban Libraries Council ofrece una visión detallada de cómo evolucionan los usos, servicios y prioridades de las bibliotecas públicas urbanas de Estados Unidos y Canadá. Con datos aportados por 122 sistemas bibliotecarios —que representan más de 91 millones de habitantes y 2.307 sedes— el informe analiza tendencias clave en visitas presenciales, uso de espacios, programas, colecciones, personal y financiación.

El informe muestra que, aunque las visitas presenciales aún no recuperan los niveles de 2019, mantienen una tendencia sostenida de crecimiento durante tres años consecutivos, con un aumento del 9,8% entre 2023 y 2024. Las reservas de salas y el uso de recursos digitales experimentan incrementos aún mayores, del 25% y 14,8% respectivamente, confirmando un fuerte desplazamiento hacia servicios que combinan lo presencial con lo digital. En contraste, la circulación física de materiales se estabiliza e incluso registra un ligero descenso del 1,7%, lo que sugiere un cambio de preferencia hacia formatos electrónicos, especialmente e-books. Al mismo tiempo, por primera vez desde 2019, el uso de ordenadores vuelve a crecer, rompiendo una tendencia de fuertes descensos tras la pandemia.

El objetivo es proporcionar a las bibliotecas herramientas de planificación basadas en datos actuales y comparables, capaces de orientar decisiones estratégicas en un contexto social y tecnológico cambiante.

Los programas bibliotecarios continúan siendo un pilar vertebrador de la actividad: la oferta crece un 8% y la asistencia un 2,5% en 2024. Los programas prioritarios siguen siendo los orientados a primera infancia y edad escolar, que el 69% de las bibliotecas identifica como los más frecuentes y con mayor participación. Estas cifras reflejan la capacidad de las bibliotecas para adaptarse a las necesidades educativas y sociales de sus comunidades, ampliando temáticas, formatos y públicos.

El área de personal y presupuesto muestra, sin embargo, tensiones relevantes. A pesar de que los presupuestos crecieron un 5% en 2024, este aumento no alcanza a compensar la inflación. El número de empleados a tiempo completo se reduce un 3,6% respecto a 2023 y permanece un 8,2% por debajo de los niveles de 2019, incluso mientras la demanda de servicios aumenta. Esta brecha entre recursos humanos y necesidades de los usuarios es especialmente notable en bibliotecas que atienden a poblaciones menores de 250.000 habitantes, que sufren mayores caídas en personal y retrocesos en uso de e-recursos.

El informe también analiza tendencias por tamaño poblacional del área de servicio, mostrando que las bibliotecas que atienden a más de 950.000 habitantes registran los aumentos más significativos en visitas, uso digital, reservas de salas, oferta programática e incluso incidentes reportados. Por otra parte, continúa una fuerte inversión en infraestructura: un 17% de los sistemas inició nuevas construcciones en 2024, para un total de 29 nuevas sedes, pese al incremento de costes por metro cuadrado. Las proyecciones indican además que el crecimiento poblacional de aquí a 2030 implicará un aumento estimado del 5–7% en visitas, uso digital y demanda de espacios, así como la necesidad de presupuestos más elevados para mantener la calidad del servicio.

El informe propone líneas estratégicas para los próximos años: rediseñar espacios para usos flexibles y de alta demanda; reforzar la planificación de personal; reducir desigualdades entre sistemas grandes y pequeños; equilibrar el crecimiento digital con una oferta presencial significativa; y anticipar nuevas necesidades comunitarias como alfabetización en IA, espacios de trabajo flexible o programas de refuerzo educativo. El informe concluye que las bibliotecas urbanas siguen siendo infraestructuras sociales esenciales y altamente valoradas, capaces de innovar mientras mantienen su misión de acceso universal a la información y la cultura

Cómo las bibliotecas están creando comunidad a través de la comida

Susman Karp, Liz. “How Libraries Are Creating Community Through Food.” Civil Eats, August 27, 2025. https://civileats.com/2025/08/27/how-libraries-are-creating-community-through-food/

Las bibliotecas, que suelen ser espacios de unión, ofrecen cada vez más clases públicas sobre conocimientos nutricionales, seguridad alimentaria y cómo preparar una buena comida.

las bibliotecas públicas en Estados Unidos están transformándose en centros comunitarios que usan la comida como vehículo de inclusión, educación y bienestar. En lugar de limitarse a prestar libros, ahora muchas ofrecen clases de cocina, programas de alfabetización nutricional, distribución de alimentos, préstamo de utensilios de cocina y espacios para el cultivo comunitario.

Un ejemplo destacado es el Free Library of Philadelphia y su Culinary Literacy Center, que en 2014 sentó un precedente: cuenta con cocina profesional, aulas y equipos móviles (“Charlie Carts”) que permiten replicar actividades en distintas sucursales. Ofrece más de 30 programas mensuales para adultos y niños, desde clases de cocina con chefs locales hasta talleres de nutrición o alfabetización en inglés para personas refugiadas

Durante los últimos cinco años, Michelle Coleman ha asistido a clases de cocina y educación culinaria en una luminosa cocina didáctica de su biblioteca local en Boston. La cocina, diseñada para clases prácticas de cocina y demostraciones, cuenta con cuatro fogones de gas y una encimera de más de cinco metros de largo, y se incluyó en el rediseño del edificio en 2020 en respuesta a las opiniones de la comunidad.

Otros ejemplos a lo largo del país muestran cómo estas iniciativas se adaptan a las necesidades de cada comunidad. Bibliotecas en zonas rurales o urbanas coordinan proyectos de rescate de alimentos, jardines comunitarios, despensas libres o neveras comunitarias (community fridges), con el fin de hacer accesible la comida saludable sin costo y sin requisitos de identificación.

Estas acciones buscan responder a fenómenos como la inseguridad alimentaria, el desperdicio, el aislamiento social o la pérdida de visitas presenciales a bibliotecas. De hecho, entre 2019 y 2022, las visitas regulares a bibliotecas en EE. UU. bajaron un 46.5 %, según datos de la Institute of Museum and Library Services (IMLS), lo que ha motivado a muchas bibliotecas a reinventar su rol.

Finalmente, el artículo advierte sobre los riesgos derivados de recortes al presupuesto federal: programas vinculados con ayudas alimentarias, educación nutricional o fondos para bibliotecas podrían verse afectados. Esto pone en peligro la continuidad de muchas de estas iniciativas, especialmente en comunidades vulnerables que dependen de ellas.