Archivo de la etiqueta: Alfabetización informacional

Importancia de la comprensión del lenguaje de la Alfabetización Informacional

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Orgeron, J.-P. «Understanding the Language of Information Literacy.» The Journal of Academic Librarianship vol. 44, n. 1 (2018). pp. 81-87. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0099133317302707

Para el uso eficaz de los recursos de la biblioteca es necesario comprender el lenguaje de los conocimientos básicos en materia de información. Los resultados de un estudio reciente indican que los estudiantes universitarios carecen de esa comprensión, y los autores recomiendan que los bibliotecarios, en colaboración con el profesorado, vuelvan a evaluar los términos de la alfabetización informativa. Este artículo examina lo que implica reevaluar estos términos basándose en varias ideas de la filosofía del lenguaje, que proporciona una base para comprender los desafíos semánticos a los que se enfrentan los bibliotecarios en la formación de los usuarios. Toda reevaluación de los términos relativos a la adquisición de competencias básicas en materia de información debería reconocer su uso ordinario y especializado y apuntar a la expresión holística de los conceptos básicos, por complejos que sean.

 

Laboratorios sociales en universidades: Innovación e impacto en Medialab UGR

 

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Romero-Frías, E. and N. Robinson-García «Laboratorios sociales en universidades: Innovación e impacto en Medialab UGR.» Comunicar vol. 25, n. 51 (2017).

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Los laboratorios sociales, como espacios de experimentación y cocreación, se han convertido en una de las principales instituciones de innovación en nuestros días. En este marco, los medialabs surgen como un tipo de laboratorios centrados en la experimentación con tecnologías y medios de comunicación y evolucionan, con el desarrollo de la sociedad digital, hacia laboratorios de mediación ciudadana e innovación social. En los últimos tiempos se ha producido una expansión de estos modelos en el contexto universitario, generando casos de gran interés para el desarrollo de nuevas métricas del impacto académico en la sociedad. El presente trabajo aborda, en primer lugar, el concepto, origen y desarrollo de los laboratorios sociales en España y globalmente, centrándose específicamente en el espacio universitario y en los medialabs. En segundo lugar, expone la problemática de las métricas alternativas del impacto social, aportando una propuesta de análisis basada en Twitter como herramienta para identificar los distintos tipos de públicos que muestran interés y el nivel de participación que despierta su actividad. Por último, se aplica este análisis al caso de Medialab UGR en la Universidad de Granada, un laboratorio de cultura digital enfocado en la cocreación y colaboración social. Los resultados muestran la pluralidad de actores vinculados a este tipo de redes, así como la dificultad y complejidad de establecer indicadores que concilien tanto intereses académicos como sociales.

Los medialabs universitarios pretenden, por un lado, servir de nexo entre la sociedad y la academia, convirtiéndose en un espacio de cocreación y colaboración ciudadana. Muy
relacionado con este perfil, está su carácter docente y divulgador, sirviendo de canal bidireccional a través del cual ciudadanos e investigadores se influyen mutuamente y comparten conocimientos. Por último, destaca su perfil investigador, siendo motor de innovación educativa, social y digital, y perfilándose como el lugar idóneo para la experimentación y el ensayo de nuevas metodologías y fórmulas educativas y de participación ciudadana.

 

La primera biblioteca móvil de Kabul (Afganistán)

 

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Instalada en un autobús azul reconvertido, «Charmaghz» -literalmente «la nuez», en persa, asociada a la reflexión por su parecido con un cerebro- esta biblioteca móvil surca las polvorientas calles de la capital afgana. En cuanto se abre la puerta del autobús, docenas de niños y niñas se apresuran a entrar y sus manitas agarran los libros de los estantes de la primera biblioteca móvil de Kabul.

 

En Afganistán, los niños asisten a la escuela generalmente durante menos de 5 años (4,6 años en 2017, según la Fundación Asia). Pero incluso, además, la mayoría de las escuelas públicas no tienen bibliotecas. Abbas, de 15 años, está leyendo a sus amigos la leyenda del héroe persa Rostam y su hijo Sohrab, y comenta : «En la escuela, tienes una elección limitada de libros», dice. «Aquí encuentras de todo.»

El servicio «Charmaghz» (nuez) fue lanzado en febrero gracias a una joven graduada de Oxford, Fereshta Karim, que, después de crecer en un campamento de refugiados en Pakistán, decidió dedicar su tiempo a promover la lectura entre los niños y niñas afganos, una oportunidad que no había tenido cuando era niña. En su opinión, la biblioteca ambulante es una forma «eficaz» de llegar a muchos niños y aumentar así la tasa de alfabetización del país, que está en torno al 36% de la población.

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El autobús ofrece a los niños de la escuela y de la calle acceso gratuito a los libros de su edad, que la mayoría de ellos extrañan mucho; además de ser una evasión en una vida cada vez más confinada por el recrudecimiento de los ataques en la ciudad. El autobús sigue la misma línea seis días a la semana, parando frente a escuelas, parques y  orfanatos, dos horas cada vez, antes de salir para su próxima parada.

Cada día, unos 300 niños disfrutan de la biblioteca ambulante. El autobús, alquilado a una compañía de transporte público, les ofrece un lugar seguro y tranquilo donde pueden leer, conocerse y jugar al ajedrez.

«Chicos, siéntense atrás y chicas adelante. Es importante organizarse», dice uno de los tres voluntarios, mientras los niños se esfuerzan por ocupar los asientos  alineados a lo largo de las paredes del autobús.

 

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A diferencia de las bibliotecas tradicionales donde hablar está prohibido, aquí, por el contrario, las voces de los niños animan el ambiente. Sentados con las piernas cruzadas sobre alfombras en el suelo o en las mesas, la mayoría leen en voz alta el libro escogido entre los aproximadamente 600 que ofrecen las editoriales afganas.

«Vengo aquí una vez a la semana», dice AFP Zahra, de 13 años. «Hoy leo consejos sobre cómo mantenerse saludable, qué hacer, cómo comer…. por la noche, cuando llego a casa, les cuento a mis hermanos y hermanas lo que leo aquí.»

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Noticias falsas y alfabetización crítica: Una revisión de las evidencias

 

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Picton, I. and A. Teravainen. [e-Book] Fake news and critical literacy: An evidence review. London, The National Literacy Trust, 2017

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El concepto de «noticias falsas» se convirtió en un tema de actualidad durante las elecciones de EE.UU. en 2016, cuando las noticias con poca o ninguna base de hecho se difundieron rápidamente en los medios sociales, causando cierta preocupación sobre su posible influencia en el proceso democrático. Instituciones como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) – han hecho un llamamiento a la acción para detener la propagación de noticias falsas y ayudar al público a evaluar mejor la fiabilidad de las fuentes de noticias. Muchas de ellas subrayan la responsabilidad de las organizaciones de medios de comunicación mundiales de vigilar el contenido que publican en la era de la «post verdad», junto con la necesidad de enseñar a los niños y jóvenes habilidades de «alfabetización crítica» adecuadas para el siglo XXI.

Esta revisión de la literatura tiene como objetivo proporcionar una breve visión general de la investigación relacionada con la alfabetización crítica y la enseñanza,y recoge los resultados de una encuesta a profesores y alumnos del Reino Unido, específicamente el uso de los medios sociales por parte de los niños y los jóvenes para acceder a las noticias, a sus capacidad para identificar noticias falsas y las habilidades enseñadas en las escuelas relacionadas con este tema. Temas y las preocupaciones comúnmente expresadas en relación con el uso de Internet por parte de los jóvenes, aunque el tema de la seguridad en Internet y la radicalización, están fuera del alcance de esta revisión. Esperamos que las revisiones y las encuestas proporcionen una visión de los retos y oportunidades que se presentan en un contexto cada vez más complejo. y la urgente necesidad de una alfabetización crítica que debe ofrecer la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización.

 

Encuesta sobre Alfabetización Informativa en Educación Superior 2017.

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First Year Experience Survey: Information Literacy In Higher Education 2017.
Research conducted by Library Journal in conjunction with Credo Reference. Library Journal, 2018

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Descubre cómo las instituciones académicas vinculan la instrucción de alfabetización informativa con la experiencia de primer año. ¿Cuánta instrucción se da y quién la da? ¿La instrucción sobre alfabetización informacional está hecha a la medida de la disciplina? ¿Cuáles son los desafíos? ¿Cómo se mide el éxito? Los resultados de la encuesta de Library Journal responden a estas y otras preguntas. El informe presenta datos recopilados durante cuatro años en bibliotecas universitarias.

El estudio tenía como objetivo medir la necesidad y el alcance de la instrucción de conocimientos básicos de información entre estudiantes universitarios de primer año y su impacto en la experiencia de aprendizaje durante el primer curso. para ello se envío la encuesta por correo electrónico a dos listas de correo electrónico que tenían alrededor de 12.000 alumnos. La encuesta se cerró el 6 de febrero de 2017 con un total de 543 respuestas.

Cuestiones clave:

  • El estudio encontró que casi todas las instituciones académicas (97%) programan la capacitación en conocimientos básicos de información (IL) con estudiantes de primer año.
  • La capacitación programada sobre conocimientos básicos en materia de información en universidades de cuatro años se imparte más comúnmente a través de bibliotecarios en la clase (35%), seguida de cerca por talleres optativos en bibliotecas (33%).  Poco más del 20% también introducen habilidades de ALFIN durante los programas de orientación.  En las instituciones de aprendizaje de dos años, el 40% ofrece talleres de biblioteca opcionales y sólo el 23% realiza la formación a través de un bibliotecario en las clase.  El 21 % proveen instrucción sobre Alfabetización informacional a petición del profesorado.
  • La mayoría de los instructores de los cursos de alfabetización informacional  generalmente adaptan los contenidos en función de las disciplinas específicas, mientras que el 30% sólo ofrece un curso de fundamentos básicos. Las bibliotecas que proveen instrucción de alfabetización en información específica de la disciplina generalmente lo hacen para clases de lenguaje y literatura, ciencias sociales y comunicaciones, las cuales tienen un fuerte componente de escritura científica.
  • Del 23% de las instituciones que utilizan bibliotecarios integrados, la mayoría (70%) los integran en el primer año. Casi la mitad también utiliza bibliotecarios integrados en determinadas clases de ciencias sociales y más del 40% en cursos en idiomas y literatura.
  • Los bibliotecarios de referencia son las áreas de trabajo que con mayor probabilidad enseñan destrezas de alfabetización en información a los estudiantes. El 21% de las escuelas cuentan con profesores dedicados a la alfabetización informática y/o bibliotecarios con experiencia de primer año, especialmente en grandes universidades públicas.
  • Los bibliotecarios citan «la evaluación de las fuentes confiables» como el principal desafío que enfrentan los estudiantes de primer año. El segundo y tercer desafío para los estudiantes universitarios de cuatro años es la falta de conocimiento de los recursos disponibles y de cómo identificar las fuentes apropiadas para una tarea. Y los retos principales de los estudiantes de dos años de universidad incluyen no tener suficiente capacitación en conocimientos de información y dificultades con las citas sobre lectura y escritura.
  • A la mayoría de los bibliotecarios se les asignan una o dos horas programadas para enseñar a los estudiantes de primer año habilidades de alfabetización en información. En ese marco de tiempo, el enfoque es dar un recorrido por la colección, enseñando a los estudiantes cómo evaluar la relevancia e idoneidad de los recursos, y cómo leer, escribir y citar los mismos. Los retos más importantes para que los bibliotecarios involucren a los estudiantes son los malos usos arraigados y el enseñar habilidades sin que se haya establecido un contexto de aplicación de la enseñanza (pocos estudiantes de primer año tienen requisitos de cursos que requieran recursos de información).
  • Los esfuerzos de la experiencia de primer año pueden servir como un modo importante de participación del profesorado porque los programas exitosos aumentan la retención del estudiante y reducen el abandono de los estudios. Los bibliotecarios pueden necesitar pensar más allá de los talleres de Alfabetización Informacional  y asociarse con otros estudiantes, profesorado y personal administrativo de todo el campus para crear programas de colaboración. Estas colaboraciones pueden demostrar el valor de la biblioteca, la capacidad de innovación, adaptabilidad, flexibilidad y compromiso con el éxito de los estudiantes que van más allá de la mera Alfabetización Informacional.
  • El aprendizaje en grupo o el aprendizaje entre iguales puede ser una manera de involucrar a los estudiantes de primer año con aquellos que recibieron formación previamente para que muestren o enseñen a otros estudiantes que no tienen esta formación.

 

¿Qué es el aprendizaje activo?: La pedagogía perfecta para un aula digital

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Preville, Philip. Active Learning: The Perfect Pedagogy for a Digital Classroom: An Essential Guide for the Modern Professor. tophat.com, 2018

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El cambio pedagógico hacia el aprendizaje activo -una táctica que involucra a los estudiantes experiencialmente en el proceso de aprendizaje. Ahora, con la llegada de los libros de texto digitales, el aprendizaje activo puede haber alcanzado su punto de inflexión, el momento en que se vuelve más fácil de adoptar que de resistir. En esta guía gratuita escucharás a profesores innovadores que han aprovechado la tecnología para mejorar la experiencia del estudiante con el aprendizaje activo.

 

El aula de la universidad moderna está llena de distracciones. El advenimiento de la tecnología personal y la conexión Wi-Fi gratuita ha dado a los estudiantes acceso a compras en línea, resultados deportivos, juegos de computadora y una gran cantidad de otras diversiones. La distracción está en aumento, con los estudiantes revisando sus teléfonos inteligentes un promedio de 11.43 veces en cada clase.

En los últimos años, el concepto de «aprendizaje activo» (Active Learning) ha surgido como una alternativa que anima a los estudiantes a participar más directamente en la materia de su curso a través de una variedad de ejercicios y estrategias de clase. En lugar de pensar en lo que están viendo, escuchando o leyendo, los estudiantes son instruidos primero a «hacer» algo en clase, y luego a aplicar el pensamiento crítico y la reflexión a su propio trabajo y actividad en clase.

El profesorado está aprovechando el potencial de la tecnología para implementar tácticas de aprendizaje activo efectivas en sus aulas. Técnicas para tener más control sobre sus necesidades en clase aprovechando al máximo recursos como los libros de texto digitales, cuestionarios rápidos, los debates y el compartir en pequeños grupos de reflexión pueden ser mejoradas y facilitadas por las tecnologías digitales

¿Qué es el aprendizaje activo? El aprendizaje activo es «cualquier cosa que involucre a los estudiantes en hacer cosas y pensar acerca de las cosas que están haciendo» (Bonwell & Eison, 1991). Para Felder y Brent (2009) definen el aprendizaje activo como «cualquier cosa relacionada con el curso que todos los estudiantes en una sesión de clase están llamados a hacer, aparte de simplemente mirar, escuchar y tomar notas»

¿Por qué incorporar técnicas de aprendizaje activo? Las investigaciones más recientes sugieren que la atención de la audiencia en una clase comienza a disminuir cada 10 a 20 minutos. Incorporar técnicas de aprendizaje activo una o dos veces durante una clase de 50 minutos (dos o tres veces para una clase de 75 minutos) fomentará la participación de los estudiantes. El aprendizaje activo utiliza actividades para llamar la atención sobre los temas y el contenido que se consideren más críticos. Las estrategias de aprendizaje activo suelen incorporar tareas de apenas unos pocos minutos de duración, como por ejemplo visionar un vídeo de unos minutos y comentarlo o responder a algunas preguntas sobre lo visionado, incorporar tareas de lectura previas a la clase, pequeños test, parejas de reflexión, etc.

Entre los beneficios que conlleva incorporar el aprendizaje activo estaría:

  • Refuerza material, conceptos y habilidades importantes.
  • Proporciona una retroalimentación más frecuente e inmediata a los estudiantes.
  • Aborda diferentes estilos de aprendizaje de los estudiantes.
  • Proporciona a los estudiantes la oportunidad de pensar, hablar y procesar el material del curso.
  • Crea conexiones personales con el material para los estudiantes, lo que aumenta su motivación para aprender.
  • Permite a los estudiantes practicar habilidades importantes, como la colaboración, a través del trabajo en parejas y en grupo.
  • Aumenta la autoestima a través de conversaciones con otros estudiantes.
  • Crea un sentido de comunidad en el aula a través de una mayor interacción estudiante-estudiante e instructor-estudiante.

Entonces, la cuestión es: ¿cómo incorporar estrategias de aprendizaje más activas en las clases? Esta guía gratuita, Active Learning: The Perfect Pedagogy for a Digital Classroom, recopila experiencias de profesores innovadores que han aprovechado la tecnología para mejorar la experiencia del estudiante con el aprendizaje activo.

En que consiste el aprendizaje activo:

  • Aprovecha los dispositivos de los estudiantes para aumentar la participación en clase y obtener retroalimentación en tiempo real. La gamificación es una herramienta perfecta para aplicar el Active Learning con herramientas tecnológicas, ya que permite potenciar la cultura colaborativa, lograr objetivos en equipo, conocer y compartir diferentes puntos de vista, además de conectar con todos los integrantes del grupo. Todo ello utilizando apps a medida y tablets con feedback y resultados en tiempo real.
  • Adoptar y personalizar libros de texto interactivos y asequibles, o crear los suyos propios
  • Crear y personalizar la tarea para construir la comprensión del estudiante
  • Administrar de forma segura los exámenes y pruebas directamente en los dispositivos de los estudiantes. Encuestas o preguntas en directo, sistemas de votación y hasta el uso de redes sociales.

El programa «Lavar y aprender» de las bibliotecas públicas de Minesota lleva el aprendizaje a las lavanderías

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Bibliotecas en las esquinas, en los parques y en las estaciones de metro. ¿Por qué no en lavanderías? Imagínate un sábado cualquiera, cuando muchas familias aprovechamos para hacer las tareas pendientes de la semana. Tu y los niños estáis haciendo recados, incluyendo una parada de varias horas en la lavandería. Ellos se aburren, tú te aburres…. ¿Y si pudieras usar ese tiempo de lavadora para algo como la educación? ¿Y si tu lavandería tuviera los servicios de una biblioteca?

 

Las bibliotecas de Minesota junto con el grupo sin fines de lucro Libraries Without Borders. han diseñado un curioso programa denominado «Wash and Learn». El programa consiste en la instalación de ordenadores portátiles y puntos de acceso WiFi en las lavanderías y será apoyado por bibliotecarios que estarán en el lugar durante unas horas cada sábado hasta principios de octubre para dirigir talleres, realizar cuentos para niños y ayudar a la gente a acceder a los recursos de la biblioteca. También habrá estantes de libros y otros materiales que la gente quiera sacar en préstamo un libro o leer en el propio lugar.

Entre los talleres que se proponen en el servicio «Wash and Learn» está cómo llenar formularios de impuestos, cómo crear un correo electrónico, elaborar un «curriculum vitae» para solicitar un puesto de trabajo, contratar un seguro médico, o que actividades puedo hacer con mis hijospara ayudarles a tener éxito en la escuela.

La biblioteca de lavandería esta activa los sábados en la lavandería Giant Wash de St Paul en Minesota hasta octubre, comenzando su actividad  a las 11 de la mañana . Los usuarios que se inscriban en el programa entre las 11 y la 1 del mediodía recibirán un lavado y secado gratis en la lavandería, cortesía de Giant Wash. De momento St. Paul es la única ciudad de Minnesota que está probando el programa, pero los funcionarios esperan llevarlo a otros lugares si tiene éxito. Anteriormente este programa se hizo en Detroit.

Catherine Penkert, directora del sistema de bibliotecas de St. Paul, dijo que debido a problemas de horarios y transporte, no todas las familias pueden acudir regularmente a una sucursal de la biblioteca cuando la necesitan. El programa «Wash and Learn» tiene como objetivo ayudar a cerrar esa brecha digital. «las personas tienen horarios de trabajo muy ocupados, horarios escolares muy ocupados, y puede ser difícil llegar a nosotros», dijo. «Por eso queremos pensar más allá de nuestros edificios y conocer a la gente donde están con nuestro personal y recursos bibliotecarios».

«Estoy emocionada de ver el lanzamiento de esta fabulosa alianza», señaló en un comunicado de prensa Jennifer Nelson, bibliotecaria estatal de Minnesota. «Hay tantas maneras en que la gente en Minnesota puede conectarse con las bibliotecas, y esta novedosa forma de divulgación promete ayudar a inculcar el valor del acceso abierto y equitativo a la información en todo el estado».

Las lavanderías son «anclajes para la comunidad». El planteamiento del servicio era encontrar esos espacios en los que casi nos vemos forzados a estar ociosos para de ese modo poder llegar a las personas que no disponen ni de tiempo, ni de recursos para desplazarse a una biblioteca de manera habitual. El programa convierte los locales de lavado en en estaciones de computación, trae estantes con libros apropiados para el nivel de lectura, y proporciona personal de la biblioteca local y facilitadores para dirigir los programas.

 

 

 

Empoderamiento, experimentación y compromiso: el reposicionamiento de las bibliotecas como laboratorios de experimentación, incubadoras de ideas y colaboradores esenciales de sus comunidades

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Mathews, B., S. Metko, et al. «Empowerment, Experimentation, Engagement: Embracing Partnership Models in Libraries.» EDUCAUSE Review vol. 53, n. 3 (2018).

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Al pasar de un modelo transaccional a un modelo asociativo, las bibliotecas se están reposicionando como laboratorios de exploración, incubadoras de ideas y colaboradores esenciales en las tareas de enseñanza, aprendizaje e investigación. Aquí recogemos un artículo publicado por Mathews, B., S. Metko, et al.  en EDUCAUSE Review, que ilustra con algunos servicios desarrollados por Virginia Tech Libraries sobre como las bibliotecas universitarias se están convirtiendo en socios colaborativos de sus comunidades y en fuerza impulsora del aprendizaje.

 

¿Qué relación queremos que tengan los estudiantes con su biblioteca? Esta es una pregunta esencial para aquellos de nosotros que trabajamos como profesores y personal de bibliotecas en la educación superior. A medida que el entorno de la información se vuelve cada vez más diverso, complejo y digital, necesitamos considerar los diferentes roles que están adoptando las bibliotecas. Desde espacios para creadores y centros de capacitación digital hasta iniciativas de acceso abierto, proyectos de bibliotecas digitales y  alfabetización; de este modo, las bibliotecas universitarias y de investigación se están involucrando con sus usuarios y  comunidades como nunca antes lo habían hecho.

«Aunque estas responsabilidades y nuestra experiencia en la adquisición, navegación y evaluación de información siguen siendo demandadas, los bibliotecarios también estamos asumiendo papeles más activos como colaboradores académicos, maestros, y consultores»

 

En la medida que los entornos físicos y virtuales de las bibliotecas siguen evolucionando, también lo hace su filosofía de servicio. El empoderamiento intelectual sigue siendo la base de su razón de ser, pero la manera en como abordamos esta misión está cambiando. Históricamente, las bibliotecas han estado arraigadas a un modelo transaccional, en el cual profesores y personal de la biblioteca proporcionan acceso al contenido y a las herramientas, y ofrecen asistencia a los usuarios de la biblioteca. Aunque estas responsabilidades y nuestra experiencia en la adquisición, navegación y evaluación de información siguen siendo demandadas, también estamos asumiendo papeles más activos como colaboradores académicos, maestros, y consultores. Cada vez más se nos demanda con más frecuencia para proporcionar los conocimientos y la infraestructura que pueden empoderar a la gente para crear, compartir, curar y reflexionar sobre su aprendizaje. Como resultado, las bibliotecas están pasando de un modelo transaccional a modelos de asociación.

«… las bibliotecas ofrecen oportunidades sin precedentes para conectar el aprendizaje de nivel superior con iniciativas tecnológicas en todas las unidades del campus»

A medida que este esfuerzo evoluciona, nuestra atención va más allá de la compra, la concesión de licencias y el acceso a las colecciones, y abarca un mayor énfasis en el contenido que los estudiantes y el profesorado generan por sí mismos. Las bibliotecas se están reposicionando como laboratorios de experimentación, incubadoras de ideas y colaboradores esenciales en las tareas de enseñanza, aprendizaje e investigación. Nuestra propia institución, Virginia Tech Libraries, ofrece algunos ejemplos de esta transformación:

  1. Alfabetización digital e informativa. Si, como ha afirmado la especialista en alfabetización mediática Renee Hobbs, «la alfabetización es compartir el significado a través de símbolos«, ¿cuál es el papel de la biblioteca en la promoción y el empoderamiento de los alumnos en todo el espectro de las alfabetizaciones digitales y de la información? A medida que nuestra sociedad y nuestra cultura utilizan cada vez más los símbolos como modos formales de comunicación, ¿cómo debemos guiar el desarrollo de estas alfabetizaciones a través de nuestros contextos de aprendizaje específicos? Durante el último año, hemos estado trabajando en la creación de un marco de alfabetización digital que proporciona una estructura para abordar estas cuestiones. El marco identifica un conjunto de competencias básicas para un ciudadano digitalmente alfabetizado, así como los valores que los estudiantes deben esforzarse por personificar a través de la práctica cuando se involucran en contextos tanto digitales como físicos. Una iniciativa que ha surgido de nuestros esfuerzos de alfabetización digital es el programa ePortfolios. Las bibliotecas que dirigen una iniciativa electrónica ofrecen oportunidades únicas para explorar la intersección entre la enseñanza de la alfabetización digital y la de la información a través de una perspectiva pedagógica y tecnológica. Si bien esta es una nueva área de servicio para las bibliotecas, ofrece oportunidades sin precedentes para conectar el aprendizaje de nivel superior con iniciativas tecnológicas en todas las unidades del campus, a la vez que se arraiga profundamente en las iniciativas de éxito estudiantil a nivel local. El proyecto ePortfolios también se alinea muy bien con los valores típicos de la biblioteca, como la apertura, la curaduría, la preservación del trabajo de los estudiantes y la idea de la biblioteca como plataforma.
  2. Prácticas Educativas de Alto Impacto (HIP). Para fomentar un alto nivel de conexión personal, estamos poniendo a prueba un modelo de enlace que integre al cuerpo docente de la biblioteca dentro de equipos colaborativos e interdisciplinarios organizados en torno a las propuestas del documento Prácticas Educativas de Alto Impacto de la Association of American Colleges & Universities (AAC&U). Estos bibliotecarios están explorando nuevos modelos de enlace basados en asociaciones en investigación de pregrado, aprendizaje de servicios, experiencias de primer año y nuestras comunidades de aprendizaje vivencial (LLC). Su compromiso abarca desde dirigir un evento de exhibición para estudiantes en una conferencia de aprendizaje experiencial y desarrollar un sistema de asesoramiento personalizado para estudiantes de pregrado hasta ayudar a la Oficina de Investigación de Pregrado a diseñar e implementar el Programa de Excelencia en Investigación para Estudiantes de Pregrado. A medida que la relación entre la biblioteca, el campus y los líderes estudiantiles ha crecido, también lo ha hecho la complejidad y responsabilidad del trabajo. Al permitir que los bibliotecarios de proyecto High-Impact Practices («HIP») tengan tiempo y espacio para explorar colaboraciones significativas y a menudo indefinidas; así estamos descubriendo que las bibliotecas se encuentran en una posición única para proporcionar infraestructura y conocimiento para los programas de campus que están emergiendo o que actualmente están desatendidos. De esta manera, los bibliotecarios de HIP operan como constructores de comunidades y socios de campus dentro de modelos de servicio que cambian rápidamente.
  3. Estudios. Si, como ha afirmado el diseñador Chris Flink, «el espacio es el’lenguaje corporal’ de una organización«, ¿qué dicen los espacios de la biblioteca sobre la cultura y las prioridades del campus? ¿Cómo reflejan y condicionan la experiencia del usuario? En los últimos dos años, hemos creado una red de estudios-espacios que enmarcan a la biblioteca como un socio creativo fomentando tanto la colaboración como el compromiso con las tecnologías emergentes. Estos espacios van desde la producción de medios hasta la visualización de datos. Cada estudio tiene un enfoque distinto, pero todos adoptan un enfoque de diseño de servicios para la creación de nuevos entornos de aprendizaje en la biblioteca. Es decir, el fomento de modelos de servicio en los que los estudiantes puedan adquirir nuevas competencias, abordar problemas del mundo real y en los que fomentar la creatividad se considera tan importante como facilitar el acceso a las colecciones de información o enseñar alfabetización digital. En el estudio de diseño 3D, por ejemplo, hemos visto a estudiantes de medicina veterinaria que entraron en el estudio como aprendices de la impresión en 3D y que, con nuestra ayuda, han creado modelos médicos complejos e innovadores. En nuestro Fusion Studio, un espacio diseñado específicamente para equipos de investigadores de pregrado, los estudiantes reciben talleres sobre comunicación interdisciplinaria como parte de su acceso al estudio para que puedan participar de manera más efectiva en proyectos de múltiples campos. Los estudios son a su vez prototipos: iterativos, adaptables y lo suficientemente flexibles en sus modelos de servicio para satisfacer las necesidades cambiantes de los usuarios. Su propósito es nutrir y amplificar las conexiones entre los estudiantes, la tecnología y las ideas. La biblioteca, situada en la intersección de estas tres líneas, es ideal para asociarse en estos esfuerzos.
  4. Exposiciones y programas. La inicciativa Course Exhibit Initiative (CEI) transforma los proyectos de los cursos en exposiciones interactivas. Estas exposiciones son verdaderas colaboraciones entre estudiantes y profesores que trabajan junto al curador del CEI para conceptualizar y, en muchos casos, construir las exposiciones. Las exposiciones permiten a los estudiantes materializar las tareas del curso de maneras poderosas e inesperadas, ya sea presentando su trabajo dentro de nuevos contextos o enmarcando las tareas ellos mismos. El proceso de crear una exposición a menudo inspira preguntas que son difíciles de plantear -o responder- dentro del contexto tradicional del aula. Por ejemplo, una exposición reciente de un curso de inglés de pregrado presentaba documentos de archivo de colecciones especiales sobre los vuelos espaciales de los años sesenta, junto con poesía estudiantil, medios de comunicación mixtos y reflexiones críticas sobre los materiales de fuentes primarias. Para diseñar la exposición, los estudiantes tuvieron que considerar su propio trabajo en relación tanto con las colecciones como con el público involucrado en la exposición. De manera similar, el Programa de Curaduría de Aprendizaje Activo, que muestra métodos de enseñanza innovadores en Virginia Tech, anima a toda nuestra comunidad académica a reflexionar sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje. A menudo en formato digital y con observaciones y entrevistas con estudiantes y profesores, las exposiciones consideran el contenido de los cursos menos que la forma en que los estudiantes pueden dirigir su propio aprendizaje a través de pedagogías de aprendizaje activo. Una vez más, a través de estas iniciativas, la biblioteca es vista cada vez más como un socio educativo dinámico, un co-creador en el aprendizaje tanto como un repositorio, físico o virtual, de información.

 

«A través de estas iniciativas, la biblioteca es vista cada vez más como un socio educativo dinámico, un co-creador en el aprendizaje tanto como un repositorio, físico o virtual, de información… este es un momento crítico para experimentar con nuevos modelos de participación que potencien -no sólo apoyen- la enseñanza y el aprendizaje. «

 

Estos ejemplos ilustran cómo estamos reimaginando la relación que los estudiantes y el profesorado tienen con sus bibliotecas. A medida que las universidades están reconsiderando el papel de las bibliotecas, creemos que este es un momento crítico para experimentar con nuevos modelos de participación que potencien -no sólo apoyen- la enseñanza y el aprendizaje. ¿Cómo lo hacemos?»

 

» … aunque cada vez se está publicando más contenido y se producen más interacciones en línea, hay una necesidad cada vez mayor de consultas personalizadas cara a cara. Sabemos que el hecho de que algo sea digital no significa que sea intuitivo.»

 

Para empezar, consideramos la noción conflictiva de que aunque cada vez se está publicando más contenido y se producen más interacciones en línea, hay una necesidad cada vez mayor de consultas personalizadas cara a cara. Sabemos que el hecho de que algo sea digital no significa que sea intuitivo. Nos esforzamos para que los usuarios de las bibliotecas puedan pedir ayuda y anticiparse a los retos sociales, culturales y técnicos. El desarrollo de modelos de servicio que se centren en reducir las barreras de entrada y el miedo y la ansiedad es una prioridad absoluta, al igual que la creación de modelos que proporcionen asistencia a grupos tradicionalmente subfinanciados o con problemas estructurales.

En segundo lugar, a largo plazo, invertimos en el ciclo de vida de los estudiantes. Adoptamos una perspectiva holística, identificando oportunidades claves de compromiso a través del currículo y esfuerzos co-curriculares. Las bibliotecas están bien posicionadas para interactuar a un nivel introductorio y luego escalar con los individuos y transformarse a medida que sus necesidades, capacidades y aspiraciones crecen.

«Las bibliotecas están bien posicionadas para interactuar a un nivel introductorio y luego escalar con los individuos y transformarse a medida que sus necesidades, capacidades y aspiraciones crecen.»

Así que, volviendo a la pregunta que inició este artículo: ¿Qué relación queremos que tengan los estudiantes con su biblioteca? Una que se base en asociaciones dinámicas e interdependientes. Una que impulse las ideas y proponga la biblioteca no sólo como un lugar donde ocurre el aprendizaje, sino como una institución que trasciende sus muros. Y, con suerte, una relación en la que todos los alumnos se sientan incluidos en una comunidad, respaldados por una red de apoyo que se ocupe de sus necesidades específicas. De esta manera, a medida que los estudiantes progresan a través de su jornada académica, la relación crece desde las bibliotecas que proporcionan servicios transaccionales a los estudiantes, a la asociación con ellos, a la transformación no sólo de lo que pueden hacer sino también de lo que hacemos como docentes y personal de la biblioteca.

Brian Mathews is Associate Dean for Learning at Virginia Tech Libraries.

Stefanie Metko is Director of Teaching & Learning Engagement at Virginia Tech Libraries.

Patrick Tomlin is Director of Learning Environments at Virginia Tech Libraries.

© 2018 Brian Mathews, Stefanie Metko, and Patrick Tomlin. This work is licensed under CC BY-NC-SA 4.0.

 

 

Análisis del entorno educativo para planificar, desarrollar y evaluar un programa de alfabetización informacional

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Analyzing Your Instructional Environment: A Workbook. Chicago: ALA, 2018

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Los programas de alfabetización no son estáticos y se ven afectados por múltiples  factores como son los objetivos y necesidades siempre cambiantes de las instituciones en las que se enmarcan. Aspectos tales como el plan estratégico de una institución,implican, la planificación, cambios en el plan de estudios y las revisiones del sistema de evaluación de la calidad que  influyen en gran medida en los programas de formación, los servicios y en el contexto.

El objetivo principal del análisis del entorno instruccional es disminuir la aleatoriedad de la información usada en la toma de decisiones y alertar a los gestores. y responsables de la toma de decisiones sobre las tendencias y cuestiones que pueden afectar a la organización. La exploración ambiental en general ayuda a las instituciones educativas a comprender las necesidades cambiantes de los alumnos y determinar cómo ofrecen sus programas y servicios para satisfacer esas necesidades.

Esta publicación tiene como objetivo servir como una guía práctica para que los coordinadores y gerentes de instrucción la usen en el análisis ambiental de sus propios proyectos. situaciones únicas. La información que se proporciona aquí incluye directrices establecidas a nivel nacional, sugerencias de posibles recursos locales, preguntas y fuentes de lectura adicionales.

Este documento pretende ser un marco de referencia, dependiendo de su institución y sus necesidades, y debe adaptarse a sus propias situaciones. Por lo tanto será de utilidad para analizar sistemáticamente los factores necesarios para planificar, desarrollar y evaluar su programa de instrucción, proporcionando un enfoque más completo.

Table of Contents

I. Programmatic Approaches to Analyzing Instructional Programs
II. Learner Characteristics
III. Current Library Instruction

A. Statistics
B. Mapping the Library’s Information Literacy Curriculum

IV. Information Literacy Across the Curriculum
V. Resources for Library Instruction and Information Literacy
VI. Modes and Methods of Instruction
VII. Beyond the Library

A. Campus environmental scanning
B. Macro-level environmental scanning

El Tren biblioteca de Munsan en Corea del Sur.

 

El Tren del Libro llega a las vías a lo largo de la Línea Gyeongui, que cubre unos 124 kilómetros desde la estación de Munsan en Paju hasta la estación de Yongmun en Yangpyeong, ambas en la provincia de Gyeonggi-do cerca de Seúl.

Un vagón del tren tiene libros apilados en cuatro estantes. Hay más de 500 libros que abarcan desde humanidades y novelas hasta poesía y cuentos de hadas.

Junto a los estantes hay cuatro dispositivos electrónicos que contienen una variedad de libros electrónicos con material de todo el mundo de la literatura.

Además esta curiosa biblioteca también acoge eventos informativos de forma regular cada mes, incluyendo charlas con escritores y «conciertos de libros». No hay ningún cargo extra por el uso del servicio. El lector sólo tiene que pagar la tarifa del metro hasta su destino.