Archivo de la etiqueta: Patrimonio bibliográfico

Guía de Propiedad Intelectual para proyectos de digitalización de patrimonio bibliográfico

Grupo de Trabajo Estratégico para la Estrategia Nacional de Digitalización Consejo de Cooperación Bibliotecaria, «Guía de Propiedad Intelectual para proyectos de digitalización de patrimonio bibliográfico», 5 de diciembre de 2024, https://hdl.handle.net/10421/9273.

Siendo la legislación sobre propiedad intelectual muy amplia y variada, el presente documento se centra, y deja de lado lo demás, en aquellos aspectos de la propiedad intelectual, entendida en un sentido amplio, que están relacionados con los proyectos de digitalización de materiales bibliográficos como fondos impresos o manuscritos, materiales gráficos o cartográficos, partituras, grabaciones sonoras, vídeos, etc. En definitiva, aquellos materiales que suelen conservarse en las bibliotecas.

La biblioteca del XVII marqués de Cerralbo

La biblioteca del XVII marqués de Cerralbo (Secretaría General Técnica, Subdirección General de Atención al Ciudadano, Documentación y Publicaciones, 2024),

Texto completo

Enrique de Aguilera y Gamboa, XVII marqués de Cerralbo, fue uno de los grandes coleccionistas y intelectuales de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX en España. Su pasión por el arte y la cultura lo llevó a reunir una impresionante colección de objetos de valor histórico, así como una vasta biblioteca, que se convirtió en una de las más importantes de su época. El marqués no solo fue un notable coleccionista, sino también un hombre de gran formación intelectual, interesado por la historia, el arte, la literatura y las ciencias, campos en los que mostró un profundo conocimiento.

El marqués residió en el Palacio de Cerralbo, situado en la calle Ventura Rodríguez de Madrid. Este palacio no solo fue su hogar, sino también el espacio donde albergó sus colecciones personales. A lo largo de su vida, fue ampliando sus adquisiciones, tanto artísticas como bibliográficas, reuniendo una biblioteca que llegó a contar con casi 9.000 ejemplares. Esta biblioteca abarcaba una gran diversidad de temas, desde obras clásicas hasta textos contemporáneos, y reflejaba la profunda erudición de su propietario.

Tras su muerte en 1922, Enrique de Aguilera y Gamboa, según su disposición testamentaria, dejó todo su patrimonio al Estado español, incluyendo su palacio y sus colecciones. La intención era que este espacio se convirtiera en un museo público, de manera que sus tesoros artísticos, culturales y bibliográficos pudieran ser apreciados por el público en general. Así, el Museo Cerralbo nació en 1933, convirtiéndose en un referente de la cultura española y una de las principales instituciones dedicadas a la conservación del patrimonio artístico y bibliográfico de la época.

El legado del marqués de Cerralbo no solo reside en sus colecciones, sino también en la preservación de su biblioteca, que representa un importante testimonio del pensamiento y la cultura de su tiempo. Entre sus colecciones bibliográficas se encuentran joyas bibliográficas y libros singulares, muchos de los cuales se consideran valiosas piezas de la historia editorial. Su legado sigue vivo a través del museo, que sigue siendo un centro de estudio e investigación sobre el arte, la historia y la cultura de su época.

El Museo Cerralbo es hoy en día un lugar que permite al visitante adentrarse en el mundo de la alta sociedad española de finales del siglo XIX y principios del XX, y es también un testimonio del mecenazgo y la dedicación a la conservación cultural que caracterizó al marqués.

Un monje raspó los escritos originales de Arquímedes y lo transformó en un libro de oraciones y en la actualidad ha sido redescubierto con los avances de la tecnología

Beth A. Keiser, «The Monk Who Erased Archimedes: How a Particle Accelerator is Unraveling HistoryAP News, 1999. https://www.thearchaeologist.org/blog/a-monk-erased-a-book-by-archimedes-and-wrote-prayers-over-it

El Palimpsesto de Arquímedes, un manuscrito de 174 páginas, es un puente entre el genio de la Antigüedad, las limitaciones de la Edad Media y los avances de la tecnología moderna. Este texto, que conserva algunos de los tratados más innovadores del matemático griego Arquímedes, fue redescubierto en el siglo XX tras siglos de permanecer oculto bajo capas de escritura cristiana.

En el siglo XII, la escasez de pergamino llevó a un monje a reutilizar el documento: raspó los escritos originales y lo transformó en un libro de oraciones. Lo que podría interpretarse como un acto de destrucción, terminó siendo, irónicamente, una forma de preservación. Los avances en tecnología de imagen y el uso de rayos X han permitido que hoy podamos redescubrir las ideas revolucionarias que Arquímedes dejó plasmadas.

Arquímedes, nacido en Siracusa en el siglo III a.C., es considerado uno de los mayores genios de la humanidad. Sus contribuciones abarcaban desde la geometría hasta la mecánica, incluyendo descubrimientos que precedieron conceptos modernos como el cálculo integral y los principios de la flotación. Sus tratados no solo definieron teorías matemáticas y físicas, sino que también influyeron en campos como la ingeniería y la astronomía.

Gran parte de su obra se perdió tras la caída del Imperio Romano, sobrevivieron únicamente copias fragmentarias realizadas en épocas posteriores. Una de esas copias es el Palimpsesto de Arquímedes, un manuscrito del siglo X basado en sus textos originales. Este documento contiene tratados fundamentales como:

  • El método de los teoremas mecánicos: Donde Arquímedes combina principios mecánicos con problemas geométricos, estableciendo una base conceptual para el cálculo integral.
  • Sobre los cuerpos flotantes: Un análisis pionero de la flotación y el equilibrio, que se convirtió en la base de la mecánica de fluidos moderna.
  • Otros textos menos conocidos, como fragmentos de tratados perdidos y comentarios de autores posteriores sobre su obra.

En el siglo XII, en un contexto marcado por la falta de materiales, un monje transformó este valioso manuscrito científico en un libro de oraciones. La decisión no fue un acto deliberado contra el conocimiento, sino una respuesta a las necesidades prácticas de su época.

El pergamino, elaborado con pieles de animales, era caro y escaso. Para ahorrar recursos, el texto original fue raspado y sustituido por oraciones religiosas en griego. Aunque el conocimiento de Arquímedes quedó oculto durante siglos, la técnica de reescritura, conocida como palimpsesto, permitió que el texto se preservara físicamente hasta la actualidad.

En 1998, el Palimpsesto de Arquímedes fue subastado y adquirido por un coleccionista anónimo por 2 millones de dólares. Reconociendo su relevancia histórica, el nuevo propietario lo donó al Walters Art Museum de Baltimore, donde comenzó el Proyecto del Palimpsesto de Arquímedes. Este equipo multidisciplinario, compuesto por historiadores, físicos e ingenieros, se dedicó a descifrar las capas ocultas de escritura mediante tecnologías avanzadas de imagen.

Entre los métodos utilizados destacan:

  • Imagen ultravioleta e infrarroja: Estas técnicas iluminaron parte del texto oculto, revelando alrededor del 80% del contenido.
  • Procesamiento digital: Software avanzado permitió filtrar el ruido visual y reconstruir palabras y diagramas ocultos bajo capas de escritura medieval.

A pesar de estos logros, algunas páginas permanecían indescifrables debido a la complejidad de las capas de escritura.

En 2004, el físico Uwe Bergmann propuso usar el acelerador lineal de Stanford (SLAC) para analizar el manuscrito. Este método innovador se basa en los rayos X altamente concentrados, que detectan partículas de hierro presentes en la tinta del texto original. Hasta ahora, esta técnica ha permitido descifrar tres páginas inéditas, y se espera que las secciones restantes se revelen en un lapso de tres a cuatro años.

El Palimpsesto de Arquímedes no solo contiene los únicos ejemplares conocidos de algunos de sus tratados, sino que también preserva diagramas que podrían ser similares a los que Arquímedes trazó en la arena de Siracusa hace más de 2,000 años. Estos diagramas aportan una perspectiva visual única sobre cómo el matemático conceptualizaba sus ideas.

Entre los hallazgos más destacados están:

  • El uso de infinitesimales en El método de los teoremas mecánicos, un precursor directo del cálculo.
  • Descripciones detalladas de principios de equilibrio y flotación en Sobre los cuerpos flotantes.

Cada descubrimiento proporciona nuevas claves para comprender no solo el genio de Arquímedes, sino también la transmisión del conocimiento a lo largo de la historia.

Aunque el acto del monje medieval puede parecer un retroceso para la ciencia, su decisión, nacida de necesidad, resultó ser una salvaguarda accidental de los textos de Arquímedes. Sin su intervención, estos escritos podrían haberse perdido para siempre.

El redescubrimiento del Palimpsesto de Arquímedes es un recordatorio de la fragilidad del conocimiento y de cómo la tecnología moderna puede desentrañar los secretos de la historia, devolviendo a la humanidad tesoros intelectuales que parecían irremediablemente perdidos.

Informática inteligente para el patrimonio cultural

Wang, Xiaoguang, Marcia Lei Zeng, Jin Gao, y Ke Zhao, eds. Intelligent Computing for Cultural Heritage : Global Achievements and China’s Innovations. Taylor & Francis, 2025. https://directory.doabooks.org/handle/20.500.12854/140416.

Este libro ofrece una perspectiva global sobre los últimos avances y tendencias en las humanidades digitales y la computación inteligente aplicada al patrimonio cultural. Editado por Xiaoguang Wang, Marcia Lei Zeng, Jin Gao y Ke Zhao, el volumen reúne investigaciones académicas y estudios de caso de instituciones culturales de diversas regiones, como Asia, Europa, África, América del Norte y Australia.

El texto destaca enfoques innovadores y estudios de caso relacionados con los datos de humanidades y métodos digitales. Se enfoca especialmente en la investigación y pedagogía de las humanidades digitales, así como en la organización y preservación del patrimonio cultural, con énfasis en el desarrollo de repositorios de conocimiento digital y métodos de inteligencia digital en el patrimonio cultural.

Cada estudio de caso presenta características culturales y contextos académicos únicos, lo que da lugar a prioridades y direcciones temáticas diversas. Sin embargo, esta diversidad también puede generar desequilibrios y aislamiento en el campo. El libro proporciona valiosos conocimientos sobre las tendencias complejas en el desarrollo de las humanidades digitales, mostrando contribuciones globales de académicos e instituciones.

Este título está dirigido a investigadores y estudiantes de humanidades digitales y ciencias de la información, especialmente aquellos interesados en la gestión del patrimonio y la computación inteligente. También será de gran interés para profesionales que trabajan en la intersección de la tecnología y el patrimonio cultural.


Almacén de colecciones de las bibliotecas Bodleian

A Visit to the Collection Storage Facility. (2023, noviembre 3). Oxford Libraries Graduate Trainees. https://blogs.bodleian.ox.ac.uk/oxfordtrainees/a-visit-to-the-collection-storage-facility/

El Collection Storage Facility (CSF) almacena materiales de menor uso de las bibliotecas, incluyendo libros, mapas y manuscritos, principalmente del siglo XVIII en adelante. Fue construido debido a la falta de espacio en las estanterías de la Bodleian Libraries.

En los márgenes de Swindon, en un lugar que a primera vista podría parecer poco notable, se encuentra un almacén de tamaño medio que alberga una parte significativa del conocimiento mundial. Este lugar, conocido originalmente como Book Store (Almacén de libros) y ahora renombrado como Collection Storage Facility (CSF), es el hogar de más de 10 millones de títulos, además de mapas y otros objetos variados. Aunque muchos podrían imaginar que la Bodleian y otras bibliotecas famosas son las que guardan estos tesoros, es aquí, entre paredes prefabricadas y vigas de acero, donde realmente se custodian la mayoría de estas colecciones.

Desde su apertura en 2010, a un costo de más de 20 millones de libras, el CSF ha estado desempeñando la crucial labor de preservar más de 150 millas de estanterías llenas de libros. Estos pasillos, que se extienden por más de 70 metros y alcanzan más de 10 metros de altura, están repletos de libros organizados únicamente por tamaño, desde la categoría A hasta la E. Para navegar entre estas filas, se utilizan vehículos especiales que permiten a los empleados recoger cualquier libro en cuestión de minutos. De hecho, si se solicita un material del CSF en cualquier biblioteca Bodleian antes de las 10:30 am, está garantizado que estará disponible esa misma tarde.

Además de la recuperación de libros, el equipo del CSF maneja una cantidad significativa de solicitudes de escaneo, con frecuencia más de cien al día, y en situaciones extraordinarias, como durante la primera semana de la pandemia de COVID-19, llegaron a manejar más de mil solicitudes. Esta operación de gestión de información masiva es impresionante y demuestra la eficiencia del sistema implementado en el CSF.

Antiguamente, el transporte de libros en la Bodleian se realizaba mediante un carro tirado por caballos que viajaba entre diferentes ubicaciones en Oxford. Un dato curioso es que el caballo se negaba a pasar frente al pub King’s Arms sin detenerse a beber, lo que podría sugerir que el conductor también tenía algo que ver en este hábito. Hoy en día, la tecnología ha sustituido a los caballos, y el transporte se realiza dos veces al día en furgonetas que parten del CSF, optimizando el almacenamiento y la logística de manera eficiente.

Los libros que llegan al CSF son clasificados por tamaño, empaquetados en bandejas de cartón libres de ácido que se ensamblan en el propio lugar, y luego se almacenan en filas densamente pobladas dentro de una de las cuatro cámaras de almacenamiento, que están controladas en temperatura y humedad para garantizar la conservación óptima de los materiales. Por razones obvias, el almacén está equipado con un sistema de rociadores de gran tamaño, ya que, como se explicó durante la visita, los libros mojados pueden ser reparados, pero los libros quemados no.

Un aspecto fascinante del CSF es su sistema de solicitud electrónica, que permite a los empleados localizar el camino más eficiente para recuperar cualquier ítem, gracias a que todos los elementos y bandejas están codificados con barras. Este sistema, sin embargo, no es automático: cuando la instalación se inauguró en 2010, hubo que «ingresar» 7.5 millones de ítems en el sistema, un proceso que se completó en apenas 15 meses. Estos materiales provenían de diversos lugares de almacenamiento anteriores, incluyendo la biblioteca «New Bodleian» (ahora Weston), Gladstone Link, la antigua instalación de almacenamiento en Nuneham Courtenay, e incluso almacenes subterráneos en las minas de sal de Cheshire.

El CSF no solo alberga libros académicos. Entre sus estanterías se pueden encontrar una amplia gama de materiales que abarcan desde documentos administrativos de la universidad hasta novelas románticas de Mills and Boon. También se almacenan cajas con juguetes que venían como obsequio en revistas, y una impresionante colección de hasta 2 millones de mapas que se distribuyen en múltiples pisos llenos de planchas. Durante la visita, uno de los mapas que más llamó la atención fue un mapa en relieve de Gran Bretaña. Además de libros y mapas, el CSF alberga material de archivo, bustos, máscaras mortuorias y otros objetos únicos.

Sorprendentemente, toda esta vasta colección es administrada por un equipo de solo 23 personas, lo que equivale a casi medio millón de libros por cada empleado. Esta cifra es realmente impresionante y subraya la magnitud del trabajo que se realiza en este lugar.

Potencial de la inteligencia artificial (IA) para las colecciones y las instituciones de patrimonio cultural

Europeana PRO. «HAICu: Using AI to Access, Connect and Analyse Heritage Collections». Accedido 17 de junio de 2024. https://pro.europeana.eu/post/haicu-using-ai-to-access-connect-and-analyse-heritage-collections.

El potencial de la inteligencia artificial (IA) para las colecciones y las instituciones de patrimonio cultural es enorme. La comunidad EuropeanaTech a través del proyecto HAICu ofrece colaboraciones entre investigadores e instituciones de patrimonio para explorar nuevas aplicaciones de la IA.

HAICu, un proyecto para acceder, enlazar y analizar colecciones digitales de patrimonio utilizando IA, recibió una subvención de €10.3 millones del Consejo de Investigación de los Países Bajos en 2023 y comenzó en febrero de 2024.

Un legado de ‘CATCH’

Los orígenes de HAICu provienen del programa Continuous Access to Cultural Heritage, (CATCH), un programa de investigación de 15 años financiado por el Consejo de Investigación de los Países Bajos y el Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos. Según Van der Veen-Oei, aunque HAICu no se basa directamente en CATCH, muchos de los mismos miembros de la comunidad están involucrados. CATCH hizo una importante contribución a la investigación en la intersección de TI y las instituciones de patrimonio, y más tarde se incluyeron las humanidades, con el objetivo de hacer accesibles las colecciones digitales.

Construyendo sobre una colaboración única

Los estudiantes de doctorado financiados por CATCH trabajaban en instituciones de patrimonio dos días a la semana, lo que resultó en doctorados y postdoctorados con experiencia tanto en el sector del patrimonio como en el ámbito académico. Esta colaboración permitió que las instituciones de patrimonio dieran sus primeros pasos creando una nueva clase de conocimientos y experiencia para ambas partes. Fue la primera vez que muchas instituciones de patrimonio cooperaron estrechamente con investigadores de TI, quienes a su vez tuvieron acceso a grandes cantidades de datos para entrenar sus herramientas y algoritmos.

Un proyecto subsiguiente, CATCHPlus, buscó convertir prototipos o demostraciones en herramientas prácticas, aunque no todos los desarrollos fueron adoptados por las instituciones de patrimonio. Con HAICu, se busca ir un paso más allá, esta vez aplicando técnicas de IA.

Introduciendo la inteligencia artificial

Los investigadores y profesionales de las instituciones de patrimonio involucrados en CATCH querían continuar con la comunidad creada, incorporando nuevas técnicas de IA. Van der Veen-Oei señala que, aunque la IA ha estado en desarrollo durante décadas, hoy puede dar sentido a las colecciones de una manera responsable. Se busca utilizar estas innovaciones para acceder, enlazar y analizar colecciones.

Instituciones como la Biblioteca Nacional de los Países Bajos (KB) enfrentan un aumento en los datos. Actualmente, KB tiene unos tres petabytes de datos digitales, y se espera que para 2027 tenga más de cinco petabytes. Para gestionar esto, se necesitan nuevas herramientas y técnicas, y ahí es donde entra el proyecto HAICu.

Nuevas perspectivas

La IA también aporta nuevas perspectivas a las colecciones. Lo que antes era normal, hoy puede no ser aceptable. La IA puede mostrar múltiples perspectivas, como en el caso del término Zwarte Piet (Pedro el Negro), sujeto a debate en la actualidad. La KB busca formas de detectar automáticamente este sesgo en los metadatos.

Además, la IA proporciona contexto a los datos. El objetivo es usar los datos del patrimonio para ofrecer una reflexión transparente y confiable de la realidad, ayudando en las búsquedas con sugerencias contextuales y colocando las fuentes en contexto. Los laboratorios de innovación se utilizan para probar nuevos desarrollos dentro de HAICu.

Enfoques multimodales

En los últimos dos años, la IA generativa ha ganado prominencia con sistemas como ChatGPT. HAICu planea usar estos métodos de búsqueda para las colecciones de instituciones de patrimonio. La multimodalidad, utilizando diferentes fuentes, juega un papel importante. HAICu busca enlazar colecciones de texto, video, audio y más, como conectar escaneos de periódicos con material audiovisual del Instituto de Sonido y Visión de los Países Bajos, permitiendo reunir toda la información en una sola búsqueda.

Más información

HAICu va más allá de desarrollar y utilizar técnicas y herramientas de IA. El proyecto promueve la colaboración interdisciplinaria e institucional a través de laboratorios de innovación y proyectos de ciencia ciudadana, involucrando a aquellos que aún no participan activamente. HAICu espera proporcionar un terreno fértil para aportes y servicios curatoriales de todas las partes interesadas, asegurando la integración a largo plazo de los resultados en las organizaciones y sus redes.

Declaración sobre la protección de archivos, bibliotecas, museos y lugares patrimoniales en situaciones de conflictos armados e inestabilidad política

Archives (ICA), International Council on, International Council of Museums (ICOM), International Council on Monuments and Sites (ICOMOS), y International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA). «Declaración sobre la protección de archivos, bibliotecas, museos y lugares patrimoniales en situaciones de conflictos armados e inestabilidad política», 30 de mayo de 2024. https://repository.ifla.org/handle/123456789/3355.

«Repudiamos la pérdida de vidas humanas y reafirmamos la prioridad de proteger a todas las personas. También condenamos los ataques y la destrucción de museos, archivos, bibliotecas y lugares patrimoniales, ya que son una parte vital y única de la cultura de los pueblos afectados por el conflicto.»

ICA, ICOM, ICOMOS, IFLA

La IFLA se unió a socios de todo el mundo en La Haya para conmemorar los 70 años de protección del patrimonio cultural en una conferencia organizada por la UNESCO y el Reino de los Países Bajos. En esta ocasión, nos unimos a organizaciones hermanas y miembros fundadores del Escudo Azul Internacional para reafirmar nuestro llamamiento a la protección de archivos, bibliotecas, museos y lugares patrimoniales durante los conflictos armados y la inestabilidad política. Esta declaración es una muestra de solidaridad de todo el sector del patrimonio cultural, que une sus voces para instar a todos los implicados en conflictos a que respeten el trabajo de estos profesionales y protejan sus vidas y su integridad

Libros perdidos. Reconstrucción del mundo impreso de la Europa preindustrial

Bruni, Flavia, y Andrew Pettegree, eds. Lost Books: Reconstructing the Print World of Pre-Industrial Europe. Brill, 2016. https://doi.org/10.1163/9789004311824.

PDF

Las cuestiones de supervivencia y pérdida atormentan el estudio de los primeros libros impresos. Muchas de las primeras publicaciones no son especialmente raras, pero muchas han desaparecido por completo. Aquí, destacados especialistas en la materia exploran diferentes estrategias para recuperar este mundo perdido de la imprenta. ; Lectores: Estudiosos de historia moderna, literatura y religión, estudiantes de bibliografía e historia del libro. Estudiantes universitarios y de posgrado de nivel avanzado interesados en estos campos, miembros del comercio de libros antiguos.


Los complicados dilemas éticos de la colección de libros raros

Mancino, Francesca. «The Complicated Ethics of Rare-Book Collecting». The Atlantic (blog), 2 de mayo de 2024. https://www.theatlantic.com/books/archive/2024/05/rare-book-private-collection-ethics/678254/.

En 1939, Ernest Hemingway dejó una gran colección de sus pertenencias en un almacén detrás de Sloppy Joe’s, un bar en Key West. En 2021, la Universidad Estatal de Pensilvania adquirió muchos de estos artículos, pero algunos libros ingresaron al mercado de libros raros. Francesca Mancino y su padre, coleccionistas de libros modernistas raros, adquirieron algunos de estos libros, incluyendo títulos con notas personales y dedicaciones de Hemingway.

Mancino reflexiona sobre la ética de las colecciones privadas de libros raros. Aunque a menudo se argumenta que estos libros deberían estar en instituciones públicas para el acceso del público y los académicos, los coleccionistas privados pueden ofrecer acceso más rápido y menos burocrático. Por ejemplo, bibliotecas públicas pueden tener libros sin catalogar durante largos periodos debido a la falta de recursos.

La autora destaca cómo los coleccionistas privados a menudo donan o venden sus colecciones a instituciones públicas, lo que ha formado la base de muchas bibliotecas y museos importantes, como la Biblioteca y Museo Morgan y el Instituto de Investigación Getty. Ejemplos notables incluyen la colección de Walter O. Evans, que ahora se encuentra en la Biblioteca Beinecke de Libros y Manuscritos Raros de Yale, y la colección de Lisa Unger Baskin, que fue vendida a la Universidad de Duke.

Mancino argumenta que el coleccionismo privado no siempre significa que los libros raros estén ocultos del público. Muchos coleccionistas permiten el acceso a académicos y estudiantes, e incluso abren sus hogares para visitas. La preservación es una preocupación tanto para las colecciones privadas como para las públicas, y los coleccionistas privados a menudo ven su papel como custodios temporales en la cadena de propiedad.

Finalmente, Mancino sugiere que, en lugar de centrarse exclusivamente en la propiedad, se debería fomentar una responsabilidad cultural amplia para compartir libros y manuscritos únicos mediante exposiciones públicas, digitalización o visitas a domicilio con cita previa.

Un manuscrito perdido con la traducción irlandesa de «El Paraíso Perdido» finalmente encontrado en la Universidad de Illinois

«Irish Translation of Paradise Lost Found at University of IllinoisIrish Star. Accedido el 24 de mayo de 2024. https://www.irishstar.com/culture/nostalgia/paradise-lost-irish-translation-illinois-32871601. ​

Un manuscrito antiguo de la traducción al irlandés del poema épico «El Paraíso Perdido» de John Milton, que se creía perdido durante años, ha sido encontrado. Milton compuso los diez libros de «El Paraíso Perdido» entre 1658 y 1663

La traducción de este poema de 10.000 versos al idioma irlandés fue realizada en el siglo XIX. Desde entonces, los eruditos pensaban que se había perdido irremediablemente. Recientemente, a través del examen meticuloso de una copia en microfilm en la Biblioteca Nacional de Irlanda, los investigadores lograron finalmente rastrear su ubicación.

El manuscrito resultó estar en la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign, específicamente en su Biblioteca de Libros y Manuscritos Raros. El manuscrito había estado allí desde 1968, archivado bajo un nombre de archivo no identificable.

Este descubrimiento notable arroja luz sobre la historia literaria y lingüística de Irlanda. El manuscrito, que había estado ausente del discurso académico, ahora proporciona una nueva perspectiva sobre cómo se utilizaba y traducía el idioma durante ese período.