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La Biblioteca del Congreso lleva el almacenamiento en ADN sintético a la cápsula del 250 aniversario de EE. UU.

Library to Add Cutting-Edge Molecular Data Storage Device Carrying Digitized Collections to America’s Time Capsule.” Library of Congress Newsroom, 20 de mayo de 2026. Acceso el 22 de mayo de 2026

Texto original

La Library of Congress ha anunciado uno de los proyectos de preservación documental más innovadores de la actualidad: la inclusión de un dispositivo de almacenamiento molecular basado en ADN sintético dentro de la cápsula del tiempo oficial del proyecto America250, que será enterrada en Filadelfia como parte de las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos. El diminuto recipiente metálico contiene cadenas de ADN sintético codificadas con copias digitales de algunos de los documentos, sonidos e imágenes más importantes de la historia cultural y política estadounidense. La cápsula será abierta en el año 2276, coincidiendo con el tricentenario del país.

La iniciativa surge a partir de un estudio de viabilidad solicitado por el Congreso estadounidense en 2024 para investigar nuevas tecnologías de preservación digital. La Biblioteca comenzó entonces a explorar el potencial del ADN sintético como soporte de almacenamiento de datos a largo plazo. A diferencia del ADN biológico, el ADN sintético utilizado en este proyecto no pertenece a ningún organismo vivo ni puede emplearse para crear vida; se trata de moléculas artificiales diseñadas específicamente para almacenar información digital mediante secuencias químicas.

Para desarrollar el proyecto, la Biblioteca colaboró con el University of Washington Molecular Information Systems Lab, especializado en almacenamiento molecular de datos. Los investigadores transformaron archivos digitales en secuencias codificadas de ADN y posteriormente sintetizaron físicamente esas cadenas moleculares. Todo el contenido quedó encapsulado en un pequeño vial metálico del tamaño aproximado de una goma de borrar de lápiz. El dispositivo incluye además un microchip con instrucciones para decodificar la información en el futuro y reconstruir los archivos originales cuando la cápsula sea abierta dentro de 250 años.

Entre los materiales almacenados figuran algunos de los tesoros documentales más emblemáticos de la Biblioteca del Congreso. Destaca especialmente el borrador manuscrito de la Declaración de Independencia redactado por Thomas Jefferson, junto con documentos relacionados con el himno nacional estadounidense, grabaciones históricas de finales del siglo XIX, mapas históricos, manuscritos mesoamericanos precolombinos, documentos del Congreso y registros sonoros de comunidades indígenas norteamericanas. También se incluyen modelos tridimensionales, como una representación digital de la mano de Abraham Lincoln.

Uno de los aspectos más revolucionarios del proyecto es la extraordinaria densidad de almacenamiento del ADN. Según la Biblioteca, un solo milímetro cúbico de ADN sintético podría albergar aproximadamente nueve terabytes de datos digitales, una capacidad miles de veces superior a la de los sistemas tradicionales de almacenamiento, como discos duros, cintas magnéticas o servidores en la nube. Además, el ADN posee una ventaja fundamental para la preservación patrimonial: su enorme durabilidad. Diversos estudios científicos han demostrado que el ADN puede mantenerse legible durante miles e incluso millones de años bajo condiciones adecuadas.

El proyecto responde también a un problema creciente en bibliotecas, archivos y centros de memoria: el aumento exponencial de la información digital y las limitaciones de las infraestructuras actuales para conservarla indefinidamente. La Biblioteca del Congreso administra ya más de mil millones de objetos digitales y decenas de petabytes de información preservada. En este contexto, el ADN sintético aparece como una posible solución complementaria para la conservación masiva y sostenible de datos culturales.

La iniciativa tiene además un fuerte componente simbólico. La cápsula del tiempo no solo preservará la memoria histórica estadounidense, sino que servirá como testimonio del momento en que la humanidad comenzó a experimentar seriamente con formas biológicas de almacenamiento informacional. De alguna manera, el proyecto conecta dos momentos históricos separados por siglos: el nacimiento de Estados Unidos y el posible nacimiento de una nueva era en la preservación del conocimiento humano.

Desde el punto de vista bibliotecario y archivístico, este experimento representa una auténtica transformación conceptual. Durante milenios, el conocimiento humano fue almacenado en piedra, arcilla, pergamino, papel y, más recientemente, soportes magnéticos y digitales. El ADN sintético introduce un nuevo paradigma en el que la información deja de depender exclusivamente de dispositivos electrónicos y pasa a integrarse en estructuras moleculares inspiradas en la biología.

La Biblioteca del Congreso subraya que el proyecto todavía es experimental y de alcance limitado, pero considera que sus resultados pueden ayudar a abrir nuevas vías para la preservación digital de gran escala. Además, el estudio permitirá evaluar aspectos técnicos como la fiabilidad de la escritura molecular, la recuperación de datos, la detección de errores y los costes asociados a esta tecnología emergente. La institución espera que la experiencia sirva también de modelo para otros grandes organismos patrimoniales y científicos interesados en métodos de conservación a ultra largo plazo.

Cinco descubrimientos de libros antiguos que cambiaron el mundo para siempre

Ramm, Millie. “5 Rare Book Discoveries That Changed the World Forever.1000 Libraries Magazine, 2026. https://magazine.1000libraries.com/5-rare-book-discoveries-that-changed-the-world-forever/

El articulo enumera cinco descubrimientos bibliográficos extraordinarios que no solo entusiasmaron a historiadores y bibliófilos, sino que modificaron la comprensión que la humanidad tenía de su pasado cultural, religioso y científico.

La autora plantea una idea central muy sugerente: a veces los libros no cambian el mundo únicamente cuando se escriben, sino siglos después, cuando reaparecen de forma inesperada. Manuscritos olvidados, textos enterrados, códices escondidos o fragmentos preservados por azar han sido capaces de reescribir capítulos enteros de la historia intelectual.

  1. El Sutra del Diamante: la historia de la imprenta reescrita

En 1907, el explorador Aurel Stein investigaba unas cuevas situadas junto a la Ruta de la Seda cuando se topó con algo asombroso. Oculto en una cueva sellada de las Cuevas de Mogao, encontró un largo rollo de papel; de hecho, medía más de 16 pies de longitud (casi cinco metros). Estaba fechado en el año 868 d. C., lo que lo convertía en el “libro” impreso más antiguo conocido del mundo. ¿Su nombre? El Sutra del Diamante.

El rollo había sido impreso casi seis siglos antes de la famosa Biblia de Gutenberg. Su excelente conservación probablemente se debió a que permaneció sellado desde el siglo XI, protegido de la luz, del aire y del contacto humano. Cuando salió a la luz, la tinta seguía oscura y el texto conservaba una nitidez extraordinaria.

El Sutra del Diamante es una escritura budista, pero no se parecía a nada que se hubiera encontrado antes. Derribó por completo muchas suposiciones occidentales sobre los orígenes de la imprenta. Resultó que, como tantas otras cosas, la revolución tipográfica había comenzado en Asia mucho antes de que Europa la adoptara.

2. Los Manuscritos del Mar Muerto: el milagro accidental de un pastor

A veces la historia cambia porque alguien pierde una cabra. Sí, literalmente. En 1947, un pastor beduino entró en una cueva cerca de Qumrán y lanzó una piedra con la esperanza de espantar al animal extraviado. En lugar de eso, oyó romperse una vasija de barro. Al entrar, descubrió tinajas de arcilla llenas de manuscritos antiguos, que hoy conocemos como los Manuscritos del Mar Muerto.

Estos textos tenían más de 2.000 años de antigüedad, fechados entre el siglo III a. C. y el siglo I d. C. Incluían textos bíblicos, normas comunitarias, himnos y comentarios pertenecientes al período del judaísmo del Segundo Templo.

Tras aquel hallazgo inicial, se emprendieron nuevas búsquedas en las cuevas de Qumrán y aparecieron más rollos. Las expediciones y exploraciones continuaron, de hecho, hasta el año 2021.

3. Los papiros de Oxirrinco: tesoros en la basura

Si crees que nada importante termina en la basura, piénsalo otra vez. En 1897, los arqueólogos británicos Bernard Grenfell y Arthur Hunt comenzaron a excavar un antiguo vertedero en Egipto. El lugar era Oxirrinco, y lo que encontraron acabaría conociéndose como los Papiros de Oxirrinco.

Los arqueólogos recuperaron más de medio millón de fragmentos de papiro. Había cartas, registros fiscales, listas de compras e incluso obras literarias: textos de Menandro, poemas de Safo y evangelios cristianos primitivos.

Aquellos restos revelaron una enorme cantidad de información sobre la vida cotidiana de la gente común, aunque en origen hubieran sido simples desechos.

4. El Palimpsesto de Arquímedes: genio oculto bajo las oraciones

En 1998, un libro medieval de oraciones se vendió en una subasta por unos dos millones de dólares. Valioso, sí, pero no extraordinario. Eso cambió cuando los estudiosos descubrieron que el pergamino había sido reutilizado. Bajo las oraciones se encontraban escritos borrados de Arquímedes, copiados en el siglo X y posteriormente raspados para volver a usar el material.

Este tesoro oculto se conoce como el Palimpsesto de Arquímedes. Mediante luz ultravioleta y técnicas avanzadas de imagen digital, los investigadores recuperaron textos perdidos durante casi dos milenios. Entre ellos estaba El Método o El Método de los Teoremas Mecánicos, considerado uno de los primeros acercamientos al concepto de infinitesimales.

5. El Evangelio de San Cutberto: una fe que se negó a desaparecer

Cuando San Cutberto murió en el año 687 d. C., sus seguidores colocaron un pequeño libro de evangelios en su ataúd como símbolo de devoción. Ese libro viajó junto a su cuerpo durante siglos, transportado por monjes que huían de las incursiones vikingas y lo protegían a toda costa. Después desapareció de la vista pública.

En 1901 fue redescubierto dentro de su féretro, bajo el altar de la Catedral de Durham. El Evangelio de San Cutberto seguía intacto. Su encuadernación de cuero permanecía casi intacta y el texto latino podía leerse perfectamente tras más de 1.200 años.

Hoy se considera el libro europeo intacto más antiguo conservado y un poderoso recordatorio de que, a veces, preservar el conocimiento no consiste en esconderlo, sino en transportarlo de generación en generación, cueste lo que cueste.

Bibliotecas de investigación y colecciones en la era de la inteligencia artificial: retos, estrategias y futuros posibles

Association of Research Libraries (ARL). “Research Library Collections and AI.” ARL Blog. Consultado el 20 de abril de 2026. https://www.arl.org/blog/research-library-collections-and-ai/

La inteligencia artificial, especialmente en su vertiente generativa, está transformando las colecciones de las bibliotecas de investigación y, con ello, el propio ecosistema del conocimiento académico. La idea central es que las colecciones —tradicionalmente concebidas como conjuntos relativamente estables de recursos seleccionados— están evolucionando hacia sistemas dinámicos, interconectados y mediados por algoritmos. En este nuevo contexto, las bibliotecas dejan de ser únicamente custodias de contenidos para convertirse en agentes activos en la creación, organización y validación del conocimiento en entornos digitales altamente automatizados.

Las bibliotecas resultan especialmente atractivas para las empresas de IA debido a sus colecciones de contenido raro y único, sus metadatos estructurados y legibles por máquina, y sus sistemas de descubrimiento multifacéticos. Por ello, las compañías de IA están intentando acceder a los contenidos bibliotecarios de diversas maneras. Algunas despliegan tráfico excesivo de bots y enjambres automatizados para recopilar colecciones y metadatos con el fin de entrenar sus modelos. Otras buscan establecer alianzas con bibliotecas y apoyar la digitalización responsable de sus recursos. En ambos casos, las bibliotecas tienen la oportunidad de apoyarse en sus valores y en su experiencia de adaptación tecnológica para decidir cómo responder ante un acceso a sus colecciones que cambia con gran rapidez.

Uno de los aspectos clave del análisis es la redefinición del concepto de “colección”. La IA introduce nuevas formas de producción intelectual (como textos generados automáticamente, datasets masivos o modelos de lenguaje), lo que obliga a reconsiderar qué debe formar parte de las colecciones y bajo qué criterios. Las bibliotecas se enfrentan así a la necesidad de integrar no solo documentos tradicionales, sino también datos, algoritmos y sistemas de entrenamiento, lo que amplía enormemente el alcance y la complejidad de sus fondos. Este cambio implica también revisar políticas de adquisición, preservación y acceso, adaptándolas a materiales que son, en muchos casos, dinámicos, efímeros o dependientes de infraestructuras tecnológicas.

El artículo subraya igualmente las tensiones éticas y legales asociadas a este proceso. La IA plantea interrogantes sobre derechos de autor, propiedad intelectual, sesgos algorítmicos y transparencia. Las bibliotecas, históricamente comprometidas con valores como el acceso abierto, la equidad y la integridad informativa, deben posicionarse ante estos desafíos. En este sentido, la ARL insiste en la importancia de desarrollar marcos éticos sólidos y políticas institucionales que garanticen un uso responsable de la IA, reforzando la confianza de la comunidad académica.

Otro eje fundamental es el papel de las bibliotecas como infraestructuras de datos. En un entorno en el que la investigación depende cada vez más de grandes volúmenes de información y de herramientas de análisis automatizado, las bibliotecas pueden desempeñar un rol estratégico como proveedoras de datos de calidad, curados y bien documentados. Esto las sitúa en el centro de la investigación científica contemporánea, no solo como apoyo, sino como colaboradoras activas en la producción de conocimiento.

El texto también destaca la necesidad de nuevas competencias profesionales. La integración de la IA exige que los bibliotecarios desarrollen habilidades en áreas como la ciencia de datos, la gestión de algoritmos, la alfabetización en IA y la evaluación crítica de sistemas automatizados. No se trata únicamente de adoptar herramientas tecnológicas, sino de comprender sus implicaciones y de mediar entre ellas y los usuarios. En este sentido, la formación continua y la adaptación organizativa se presentan como elementos clave para el futuro de las bibliotecas.

Además, el enfoque prospectivo del artículo conecta con los escenarios desarrollados por la ARL y la Coalition for Networked Information, que exploran distintos futuros posibles en función de cómo evolucione la IA. Estos escenarios muestran que, independientemente del grado de automatización o del dominio de actores comerciales, las bibliotecas mantienen un papel esencial como garantes de acceso equitativo, preservación del conocimiento y defensa de la integridad informativa.

En conjunto, el texto plantea que la inteligencia artificial no es solo una herramienta que impacta en las bibliotecas, sino una fuerza transformadora que redefine su misión, sus prácticas y su identidad. Las colecciones dejan de ser estáticas para convertirse en ecosistemas complejos, donde confluyen datos, tecnologías y comunidades. En este nuevo escenario, las bibliotecas de investigación están llamadas a liderar la transición hacia un modelo de conocimiento más abierto, ético y colaborativo, siempre que sean capaces de adaptarse con visión estratégica y compromiso con sus valores fundacionales.

«Libro de Buen Amor» de Juan Ruiz en la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca

Esta imagen muestra el manuscrito del siglo XIV-XV titulado «Libro de Buen Amor» de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. Foto de la exposición Scripta celebrada en la Biblioteca Nacional de España en 2018 en el 8o centenario de creación de la Universidad

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita Libro de Buen Amor Siglos XIV-XV Ms. 2663

De las tres copias conocidas de esta obra emblemática de la primitiva literatura en castellano, el códice salmantino es el que contiene mayor cantidad de texto. Procedente del Colegio Mayor San Bartolomé y copiado por uno de sus colegiales —el humanista Alfonso de Paradinas, cuya firma consta en el colofón—, es un sencillo ejemplar en papel con encabezamientos, rúbricas y calderones en rojo, que rompen el negro de las sucesivas estrofas en cuaderna vía. Esporádicamente, aparecen dibujos de manos, perfiles o animales en los márgenes.

El Libro de Buen Amor, atribuido a Juan Ruiz y datado entre los siglos XIV y XV, constituye una de las obras más representativas de la literatura medieval castellana. Se trata de un texto complejo y rico en matices, en el que se entrelazan elementos narrativos, líricos y didácticos, con una mirada irónica y a menudo ambigua sobre el amor, la moral y la vida cotidiana. Su carácter híbrido y su tono cercano lo convierten en una obra clave para comprender la transición entre la mentalidad medieval y las nuevas sensibilidades que desembocarían en el Renacimiento.

El ejemplar al que se hace referencia no es una edición de lujo, sino una copia en papel realizada por Alfonso de Paradinas, un estudiante vinculado a Salamanca. Este hecho resulta especialmente significativo, ya que pone de relieve el uso académico y práctico del manuscrito, alejado de los códices ricamente iluminados destinados a la nobleza o a instituciones religiosas de alto rango. Nos encontramos, por tanto, ante un objeto de estudio y transmisión del conocimiento, propio de un contexto universitario en el que el acceso a los textos comenzaba a ampliarse.

Desde el punto de vista formal, el manuscrito presenta elementos característicos de la época. Destacan las letras rojas que aparecen al inicio de las estrofas, conocidas como calderones. Estas marcas no solo cumplen una función estética, sino que ayudan a estructurar visualmente el texto y facilitan la lectura. Su presencia está estrechamente ligada a la métrica de la cuaderna vía, una forma poética culta compuesta por estrofas de cuatro versos alejandrinos (de catorce sílabas), muy utilizada en la literatura didáctica medieval.

Otro aspecto llamativo es la presencia de pequeños dibujos en los márgenes, como el que aparece en la parte superior izquierda de la página, que podría representar un oso o un león. Este tipo de ilustraciones marginales, a menudo realizadas de manera espontánea, aportan un carácter personal al manuscrito. Más allá de su posible valor simbólico, reflejan la interacción directa del copista o de los lectores con el texto, convirtiendo el manuscrito en un objeto vivo, intervenido y reinterpretado a lo largo del tiempo.

En conjunto, este ejemplar del Libro de Buen Amor no solo transmite una obra literaria fundamental, sino que también nos permite asomarnos a las prácticas culturales, educativas y materiales de su época. A través de sus características físicas —el soporte en papel, los calderones, las anotaciones marginales— se revela un momento de cambio en la historia del libro, en el que la funcionalidad y la difusión del conocimiento comienzan a adquirir un protagonismo creciente.

Un historiador identifica un libro de astronomía del siglo XVI que perteneció y fue anotado por Galileo

Lee, Gayoung. “Historian Finds Copy of 16th-Century Astronomy Textbook—Belonging to Galileo.” Gizmodo, 3 de marzo de 2026. https://gizmodo.com/historian-finds-copy-of-16th-century-astronomy-textbook-belonging-to-galileo-200072890

Un historiador italiano ha identificado un ejemplar del siglo XVI que probablemente perteneció a Galileo Galilei y que contiene anotaciones manuscritas realizadas por el propio científico. El descubrimiento fue realizado por el investigador Ivan Malara, quien estaba examinando una edición de 1551 del tratado astronómico Almagesto de Claudio Ptolomeo en la Biblioteca Nacional Central de Florencia. Al estudiar el libro detectó varias notas escritas a mano que le resultaron familiares; posteriormente, especialistas en la obra de Galileo confirmaron que la caligrafía y el estilo de anotación coinciden con los del famoso astrónomo.

El Almagesto, escrito en el siglo II por Ptolomeo, fue durante más de mil años uno de los textos fundamentales de la astronomía. En él se desarrolla el modelo geocéntrico del universo, según el cual la Tierra ocupa el centro y los cuerpos celestes giran a su alrededor. La copia estudiada por Malara es una edición impresa en 1551 que muestra numerosas anotaciones marginales, comentarios y referencias matemáticas. Estas notas revelan que Galileo no solo conocía el contenido del tratado, sino que lo estudiaba con gran profundidad, analizando las demostraciones matemáticas del sistema ptolemaico.

Los especialistas consideran que las anotaciones probablemente fueron escritas hacia 1590, cuando Galileo todavía era un joven académico y varias décadas antes de sus descubrimientos astronómicos más famosos. Este dato es significativo porque sitúa el estudio del Almagesto aproximadamente 20 años antes de sus observaciones telescópicas de la Luna y de los satélites de Júpiter y cerca de 40 años antes de su proceso por herejía, cuando defendió públicamente el modelo heliocéntrico.

Uno de los indicios que ayudó a confirmar la autoría de las anotaciones fue la presencia en el libro de una transcripción del Salmo 145, algo que coincide con testimonios históricos según los cuales Galileo acostumbraba a rezar cada vez que se sentaba a estudiar el Almagesto. Además, expertos del Museo Galileo y de la Biblioteca Nacional Central de Florencia compararon las letras, abreviaturas y el estilo de escritura con documentos auténticos del científico y concluyeron que las similitudes son muy altas.

El hallazgo aporta nueva información sobre la formación intelectual de Galileo y su relación con la tradición astronómica anterior. Durante mucho tiempo algunos historiadores lo describieron como un pensador que rompió radicalmente con la astronomía clásica sin prestar demasiada atención a sus detalles técnicos. Sin embargo, las anotaciones encontradas muestran lo contrario: Galileo dominaba a fondo la astronomía matemática de Ptolomeo antes de cuestionarla, lo que sugiere que su revolución científica se basó en un conocimiento profundo de la tradición previa.

Según la interpretación de Malara, el estudio detallado del Almagesto pudo proporcionar a Galileo las herramientas matemáticas necesarias para comprender mejor la obra de Nicolás Copérnico, De revolutionibus orbium coelestium, que defendía el modelo heliocéntrico del universo. Aunque ambos sistemas cosmológicos eran opuestos —geocentrismo frente a heliocentrismo—, compartían en gran medida el mismo lenguaje matemático y técnicas astronómicas, lo que facilitó que Galileo pudiera comparar ambos enfoques y avanzar hacia su propia interpretación del cosmos.

Eeste descubrimiento ofrece una imagen más matizada del proceso de innovación científica. Lejos de rechazar simplemente la tradición antigua, Galileo parece haber estudiado con gran respeto y rigor la astronomía clásica, utilizando sus herramientas conceptuales para desarrollar posteriormente una visión revolucionaria del universo. Las notas encontradas en este ejemplar del Almagesto muestran así cómo el avance científico suele surgir no de la ruptura inmediata con el pasado, sino de un diálogo profundo con los conocimientos heredados.

Libros mortales: el peligro invisible de las bibliotecas victorianas

McLean, Pauline. “If Books Could Kill: The Poison Legacy Lurking in Libraries.BBC News, 7 de junio de 2025. https://www.bbc.com/news/articles/c4g2y9xq58no

Durante la época victoriana, el color verde, especialmente un tono vibrante de esmeralda obtenido mediante la combinación de cobre y arsénico, fue extremadamente popular en todo tipo de objetos, desde papeles pintados hasta juguetes infantiles y libros.

Su atractivo radicaba no solo en la intensidad del color, sino también en su resistencia al desvanecimiento con la luz. Sin embargo, esta elección estética ha dejado un legado tóxico: la combinación de elementos utilizada en los pigmentos verdes es venenosa, y más de un siglo después representa un riesgo para quienes manipulan libros antiguos. Los vínculos prolongados con estos objetos pueden causar intoxicación por arsénico de bajo nivel, afectando la piel, el hígado, los riñones y la producción de células sanguíneas, lo que aumenta el riesgo de anemia e infecciones.

El problema es particularmente relevante en el ámbito de los libros victorianos, que han sobrevivido a lo largo de los siglos en archivos y bibliotecas de todo el mundo, a diferencia de otros objetos domésticos que se deterioran más rápidamente. Libreros y conservadores enfrentan así un desafío moderno derivado de una moda del siglo XIX. Para abordar esta amenaza, iniciativas como el Poison Book Project en Delaware identificaron títulos potencialmente peligrosos en colecciones históricas, incluso en la Biblioteca Nacional de Francia, donde se retiraron inmediatamente algunos ejemplares. Inspirada en esta iniciativa, la Universidad de St Andrews comenzó a explorar métodos seguros y no destructivos para detectar toxinas en sus colecciones históricas.

La bióloga y conservadora Erica Kotze y la bioquímica convertida en especialista en colecciones Dr. Pilar Gil desarrollaron un enfoque innovador que emplea un espectrómetro, inicialmente diseñado para detectar minerales en rocas, para identificar pigmentos verdes tóxicos en libros antiguos. Tras cientos de pruebas, descubrieron patrones específicos que permitían reconocer con precisión los libros peligrosos. Posteriormente, colaboraron con el departamento de física para crear un dispositivo portátil más económico, que utiliza luz visible e infrarroja para señalar la presencia de arsénico mediante un destello rojo. Este prototipo ha sido probado con éxito en la colección de St Andrews y en la Biblioteca Nacional de Escocia, y se espera que su diseño pueda compartirse con otras instituciones a nivel mundial.

El desarrollo de este dispositivo no solo ofrece una forma segura de manejar libros potencialmente peligrosos, sino que también permite que continúen siendo accesibles al público bajo precauciones adecuadas, como el uso de guantes. Sin embargo, la toxicidad de estos libros no desaparecerá con el tiempo; al contrario, a medida que se deterioran, el riesgo aumenta. La prioridad de los conservadores hoy en día es equilibrar la protección del público con la preservación del acceso a las colecciones históricas, evitando restricciones innecesarias mientras se minimizan los riesgos para la salud.

Un raro libro de oraciones del siglo XV saqueado por los nazis podría alcanzar millones en una subasta.

Tercatin, R. (2026, 5 de febrero). Rare 15th-century prayer book looted by Nazis expected to fetch millions at auction. The Times of Israel. Recuperado de https://www.timesofisrael.com/rare-15th-century-prayer-book-looted-by-nazis-expected-to-fetch-millions-at-auction/

Un manuscrito de oración judío extraordinariamente raro del siglo XV, conocido como el Rothschild Vienna Mahzor, está programado para subastarse en Nueva York con una estimación de entre 5 y 7 millones de dólares, lo que lo colocaría entre los manuscritos hebreos más caros jamás vendidos.

El manuscrito conocido como el Rothschild Vienna Mahzor es un libro de oraciones judío del año 1415, creado en Viena en plena Europa medieval. Este tipo de volumen, llamado mahzor, contiene las plegarias y liturgias completas para las festividades más importantes del judaísmo, especialmente Rosh Hashaná (Año Nuevo judío) y Yom Kippur (Día del Perdón), que tradicionalmente se recitan en comunidad y bajo el liderazgo de un cantor.

Este mahzor se distingue por su ilustración exquisita y el uso de pigmentos minerales vivos —como azules profundos de lapislázuli, verdes de cobre y rojos de cinabrio—, junto con paneles de palabras iniciales en tonos dorados que demuestran la riqueza artística de los manuscritos judíos iluminados del norte de Europa a comienzos del siglo XV. Las imágenes no se limitan a motivos geométricos: aparecen también figuras humanas y animales fantásticos, algunas con características góticas propias de la época.

La importancia histórica del mahzor va mucho más allá de su belleza: fue completado apenas cinco años antes de la destrucción de la comunidad judía de Viena por las autoridades locales en 1420–1421, un acontecimiento que marcó el fin de siglos de presencia judía floreciente en esa ciudad. Ese contexto convierte al volumen en un raro testigo directo de las prácticas religiosas y culturales del judaísmo ashkenazí medieval poco antes de su ruptura dramática.

El escriba del libro, identificado como Moisés hijo de Menajem, debió dedicar casi un año para completar los más de 202 folios de texto —un trabajo de enorme esfuerzo, habilidad y devoción.

Después de permanecer en uso y posesión durante siglos en Europa, el libro desapareció de los registros históricos durante más de 400 años hasta que resurgió en el siglo XIX en la colección de Salomon Mayer von Rothschild, fundador de la rama vienesa de la famosa familia bancaria Rothschild.

En 1938, tras la anexión alemana de Austria (Anschluss), los nazis confiscaron la residencia de Alphonse y Clarice von Rothschild en Viena, incluyendo su biblioteca de arte y libros. El mahzor fue trasladado a la Biblioteca Nacional de Austria y, debido a un error o falta de documentación, no fue marcado como propiedad saqueada ni devuelto tras la Segunda Guerra Mundial. Permaneció allí durante décadas sin que se reconociera su origen legítimo.

Tras extensas investigaciones, el libro fue identificado correctamente como parte de la colección Rothschild y, finalmente, fue devuelto en 2023 a los herederos de Alphonse y Clarice siguiendo recomendaciones oficiales sobre restituciones de arte saqueado. Para los descendientes de la familia, la devolución no solo significó la recuperación de un objeto valioso, sino también un gesto simbólico de reconocimiento frente a las injusticias del Holocausto.

El mahzor fue ofrecido en subasta en Sotheby’s en Nueva York en febrero de 2026, con estimaciones iniciales de entre 5 y 7 millones de dólares y, según informes posteriores, logró venderse por alrededor de 6,4 millones de dólares, marcando uno de los resultados más destacados para un manuscrito hebreo iluminado en subasta reciente.

El experto de Sotheby’s destacó que el libro no solo es una “obra maestra de la iluminación medieval”, sino también un documento de fe, memoria y resistencia cultural que ha sobrevivido más de seis siglos de historia turbulenta, desde la peste negra hasta persecuciones y guerras.

Pese a su venta en manos privadas, muchos especialistas y curadores expresaron el deseo de que el mahzor termine en una colección pública o museo, donde pueda ser estudiado y apreciado por investigadores y público general, en lugar de quedar oculto en colecciones privadas

Exposición «Amazonas de la pluma: mujeres de las letras en el siglo XVIII”. Planeta Biblioteca 2026/02/04

Exposición «Amazonas de la pluma: mujeres de las letras en el siglo XVIII”. Entrevista con los comisarios Óscar Lilao Franca, María José Rodríguez Sánchez de León y Pablo Martín González

Planeta Biblioteca 2026/02/04

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La exposición “Amazonas de la pluma: mujeres de las letras en el siglo XVIII”, organizada por la Universidad de Salamanca, recupera la voz y la obra de escritoras que desafiaron las limitaciones sociales e intelectuales impuestas a las mujeres en el Setecientos. A través de autoras como Josefa Amar y Borbón, Anne Dacier, Madame de Genlis, Madame de Staël, Marie-Jeanne Riccoboni o Elizabeth Helme, la muestra pone de relieve su lucha por el acceso a la educación, el reconocimiento intelectual y la participación en el espacio público. El recorrido dialoga con la querelle des femmes y muestra cómo estas escritoras influyeron en géneros como la novela, el teatro, el ensayo o la traducción. La exposición subraya también la relación entre escritoras y lectoras como motor de cambio cultural. Comisariada por Óscar Lilao Franca, María José Rodríguez Sánchez de León y Pablo Martín González, invita a reflexionar sobre la vigencia actual de estas voces pioneras.

DATOS DE LA EXPOSICIÓN

Exposición: Amazonas de la pluma: mujeres de las letras en el S. XVIII

Fechas: 15 de enero – 15 de marzo de 2026

Lugar: Sala de la Columna, Escuelas Mayores, Universidad de Salamanca

Las autoras expuestas —como Josefa Amar y Borbón, Anne Dacier, Madame
de Genlis, Madame de Stäel, Marie-Jeanne Riccoboni y Elizabeth Helme—
desafiaron estas restricciones sociales y reivindicaron su derecho a la educación y al reconocimiento público

Entrada gratuita

La publicación del patrimonio cultural en la era de la IA.

Keller, Paul. 2025. Publishing Cultural Heritage in the Age of AI. Con contribuciones de Alek Tarkowski, Antoine Isaac, Ariadna Matas Casadevall, Harry Verwayen y Lorena Dianel Aldana. Open Future Foundation. https://lnkd.in/dyxrT74y

El informe Publishing Cultural Heritage in the Age of AI, elaborado por la Open Future Foundation junto con Europeana Foundation, analiza uno de los desafíos más urgentes para las instituciones de patrimonio cultural en la actualidad: cómo compartir sus datos en un contexto marcado por el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.

El documento parte de una constatación clave: los modelos tradicionales de acceso a colecciones culturales fueron diseñados para el uso individual humano y resultan insuficientes ante la creciente demanda de acceso masivo y automatizado para el entrenamiento y uso de sistemas de IA.

El texto identifica una tensión estructural entre los compromisos históricos de acceso abierto de bibliotecas, archivos y museos, y la realidad del uso intensivo de datos por parte de actores tecnológicos, incluidos desarrolladores de IA generativa. Mientras que el acceso abierto ha promovido la democratización del conocimiento, el uso a gran escala de los datos culturales plantea interrogantes sobre la sostenibilidad institucional, la integridad del patrimonio, la atribución, la explotación comercial y la pérdida de control sobre los usos derivados.

Como respuesta, el informe propone un marco de acceso diferenciado, basado en principios de interés público. Este enfoque no rechaza el acceso abierto, sino que lo complementa con condiciones específicas para determinados usos de IA, distinguiendo entre reutilización alineada con el mandato público de las instituciones y usos que pueden requerir salvaguardas adicionales. El objetivo es equilibrar tres pilares fundamentales: mantener el acceso abierto cuando sea apropiado, fomentar una innovación responsable y proteger la confianza pública en las instituciones patrimoniales.

El marco planteado ofrece orientaciones prácticas para que las instituciones culturales puedan decidir cuándo aplicar acceso abierto, acceso condicionado o acuerdos específicos, teniendo en cuenta factores como el tipo de datos, la finalidad del uso, el impacto social y la coherencia con sus misiones públicas. En lugar de establecer normas cerradas, el documento subraya la necesidad de una gobernanza reflexiva y contextual, capaz de adaptarse a distintos escenarios tecnológicos y legales.

Finalmente, el informe se presenta explícitamente como una invitación al diálogo y no como un modelo prescriptivo. Forma parte del proceso colectivo Alignment Assembly on Culture for AI, enmarcado en el espacio europeo común de datos para el patrimonio cultural. Desde esta perspectiva, el texto busca contribuir a una conversación más amplia sobre el papel de las instituciones culturales en la era de la IA y sobre cómo garantizar que el uso de los datos patrimoniales siga sirviendo al interés público y a los valores democráticos.

Informe sobre la digitalización del patrimonio bibliográfico en España

Consejo de Cooperación Bibliotecaria. Informe sobre la digitalización del patrimonio bibliográfico en España. Madrid: Ministerio de Cultura, Grupo de Trabajo de Estrategia Nacional de Digitalización, 2025.

Texto completo

El Informe sobre la digitalización del patrimonio bibliográfico en España es una publicación institucional de diciembre de 2025 que ofrece una evaluación detallada y sistemática del estado de la digitalización de los fondos bibliográficos españoles. Elaborado por el Grupo de Trabajo Estratégico para la Estrategia Nacional de Digitalización —adscrito al Consejo de Cooperación Bibliotecaria—, el informe constituye uno de los análisis más completos disponibles en este momento sobre cómo se está abordando la transformación digital del patrimonio bibliográfico en las bibliotecas y repositorios del país. El documento está acompañado de dos archivos de datos en formato Excel: uno contiene las respuestas completas de la encuesta dirigida a bibliotecas físicas, y otro integra y amplía los datos de ambas encuestas junto con otras fuentes complementarias.

Para construir este panorama general, el informe se basa en una metodología combinada que articula dos encuestas principales: una dirigida a las bibliotecas físicas y otra a bibliotecas digitales y repositorios. Estos son complementados con datos procedentes de Hispana, diversas bibliotecas virtuales como la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, proyectos subvencionados por el Ministerio de Cultura, estadísticas oficiales y la investigación directa de recursos publicados en la web. Este enfoque permite no sólo cuantificar cuántos ejes de digitalización existen en España, sino también valorar su calidad, cobertura y posibles brechas en cuanto a tipologías de materiales, volumen de fondos digitalizados y capacidades técnicas de las instituciones implicadas.

El contenido del informe combina explicaciones conceptuales, análisis interpretativos y presentaciones gráficas que facilitan la comprensión de las cifras obtenidas. Las tablas y los gráficos incluidos en el documento no sólo reflejan los datos brutos, sino que permiten observar tendencias relevantes y patrones en la digitalización del patrimonio bibliográfico, tales como el grado de adopción de estándares digitales, la integración de metadatos, la interoperabilidad entre plataformas y el acceso público a los contenidos digitalizados. Estas visualizaciones se acompañan de textos explicativos que contextualizan los resultados, destacando tanto los logros alcanzados como los desafíos pendientes para una digitalización más extensa, accesible y sostenible.