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Libro blanco sobre la identidad digital

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 Digital Identity: On the Threshold of a Digital Identity Revolution: White Paper.  [e-Book] Cologny, Suiza, World Economic Forum, 2018.

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La identidad es el primer paso de cada transacción en el entorno digital. A lo largo de los años, la mayoría de las transacciones entre dos identidades se ha visto principalmente en relación con la validación de una credencial (“¿Es esta información genuina?”), (“¿Coincide la información con la identidad?”) y autenticación de una identidad (“¿Este ser humano/cosa coincide con su identidad? ¿Eres realmente quien dices ser?”). Estos las preguntas no han cambiado con el tiempo, sólo los métodos tener cambio. Este documento explora los desafíos de la identidad actual y las tendencias que tendrán un impacto significativo en los sistemas de identidad en el futuro.

Este documento explora los sistemas actuales de identidad digital y las tendencias que tendrán un impacto significativo en el futuro. Examina cómo los mecanismos de identidad y autenticación para humanos, dispositivos/cosas y entidades legales pueden compartir definiciones comunes y apoyar valores comunes para crear una economía y una sociedad digital más confiable.

Individuos, entidades legales y dispositivos por igual, pueden verificar una identidad de confianza necesaria para interactuar y realizar transacciones con otros. El concepto de identidad no es nuevo, históricamente la identidad se ha basado en la utilización de credenciales a partir de cuentas y sellos de cera en pasaportes, tarjetas de identificación y certificados de nacimiento, para probar quiénes somos. Las cuestiones relacionadas con la identidad como son las pruebas, fraude, robo de credenciales y exclusión social han desafiado a los individuos a lo largo de la historia. Pero, las esferas en las que vivimos y operamos se han ampliado, en primer lugar geográficamente y ahora en la economía digital, las formas de en el que los humanos, los dispositivos y otras entidades interactúan han evolucionado rápidamente, y en consecuencia está cambiando la forma en que gestionamos nuestra identidad

A medida que avanzamos hacia la Cuarta Revolución Industrial y a medida que cada vez más transacciones se llevan a cabo digitalmente, hace necesario disponer de una representación digital de la propia identidad; esto se aplica a los seres humanos, dispositivos y entidades legales. Para los seres humanos, esta prueba de identidad es fundamental. requisito previo para acceder a servicios críticos y participar en sistemas económicos, sociales y políticos modernos. Para operar con dispositivos la identidad digital es fundamental para llevar a cabo las transacciones, especialmente porque los dispositivos serán capaces de realizar transacciones relativamente independiente de los humanos en un futuro cercano.

En el caso de las personas jurídicas, el estado actual de la gestión de la identidad consiste en procesos manuales ineficientes que podrían beneficiarse de las nuevas tecnologías y arquitecturas para apoyar el crecimiento digital. A medida que aumente el número de servicios, transacciones y entidades digitales, será cada vez más importante garantizar que las transacciones se realicen en una red segura y de confianza en la que cada entidad pueda ser identificada y autenticada.

 

El papel crítico de los metadatos en las comunicaciones en red: noticias falsas. identidad digital y viralización de información

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Las ciencias de la información han estado tradicionalmente en el centro de la investigación centrada en los metadatos. Los documentos de inteligencia de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA) revelados por Edward Snowden en junio de 2013 popularizaron el término “metadatos” en la conciencia pública. Sorprendentemente, desde entonces se ha debatido poco sobre la naturaleza y la importancia de los metadatos en los sistemas de comunicación en red.  La confusión sobre el papel y significado de los metadatos dentro de los programas de inteligencia de la NSA o “noticias falsas” relacionadas con la elección presidencial de 2016 reflejan nuestra falta de comprensión sobre la importancia de los metadatos dentro de nuestros ecosistema de dispositivos en red.

Mayernik, M. S. and A. Acker “Tracing the traces: The critical role of metadata within networked communications.” Journal of the Association for Information Science and Technology vol. 69, n. 1 (2018). pp. 177-180. http://dx.doi.org/10.1002/asi.23927

Las bibliotecas han utilizado sistemas estructurados de catalogación a gran escala para proporcionar acceso a la información durante siglos. De manera similar, los estados nacionales han recopilado información sobre sus ciudadanos en masa, como datos del censo, certificados de defunción, registros fiscales, durante cientos de años. En todos estos contextos, los supuestos y valores sociotécnicos incorporados influyen en la forma en que se recopilan y aplican los metadatos. Una vez que estos metadatos son recolectados, pueden construirse nuevas aplicaciones para ampliar servicios o crear nuevos mercados, entre otras posibilidades.

Los metadatos que subyacen a la forma en que las infraestructuras transmiten la información están diseñados para un determinado conjunto de normas y criterios, pero no para otros.  Por ejemplo, los metadatos sobre los correos electrónicos pueden mostrar dónde, cuándo y a quién se envían los mensajes, pero no pueden mostrar por qué se enviaron. De este modo, los metadatos siempre muestran una perspectiva incompleta y parcial que satisface las necesidades funcionales de determinadas aplicaciones.

La recopilación de metadatos digitales repercute en las formas en que las personas experimentan la comunicación social y técnica. Sin tales metadatos, la comunicación en red no puede existir. Las filtraciones de la NSA, y los numerosos hacks recientes de las comunicaciones corporativas y gubernamentales, señalan a los metadatos como objetos de nueva investigación académica. Si queremos entablar debates significativos sobre nuestras trazas digitales, o tomar decisiones informadas sobre nuevas políticas y tecnologías, es esencial desarrollar marcos teóricos y empíricos que tengan en cuenta los metadatos digitales. Este documento de opinión presenta cinco características sociotecnológicas clave de los metadatos en las redes digitales que se beneficiarían de una mayor participación de las ciencias de la información.

Internet, las redes de telefonía móvil, el comercio en línea y cualquier otro dispositivo “inteligente” funcionan a través del intercambio de metadatos sobre nuestras comunicaciones y actividades digitales. Los metadatos describen un objeto físico o digital proporcionando un contexto, indicando la calidad o documentando otras características del objeto (Greenberg, 2005). Los metadatos tienen diferentes propósitos y pueden clasificarse de diferentes maneras. Gilliland, por ejemplo, distinguió cinco tipos de metadatos -administrativos, descriptivos, de preservación, técnicos y de uso- que tienen diferentes funciones en los sistemas de información digital (Gilliland, 2008). Los metadatos “descriptivos” pueden proporcionar a un usuario revisiones del producto de otros compradores, mientras que los metadatos “de uso” pueden incluir el historial de compras colectivas de un usuario y permitir que el sistema proporcione una lista de recomendaciones, anuncios o incluso noticias falsas. Sin embargo, estas funciones de los metadatos, que a menudo se dicen libres de valores y neutrales, pueden confundirse con el paso del tiempo, a veces de formas sorprendentes o inesperadas. De hecho, la nueva iniciativa de noticias falsas de Facebook para combatir las afirmaciones virales falsas en se basa en sopesar los metadatos de compromiso y las prácticas publicitarias con una comprobación de los hechos para limitar la información errónea y evitar la censura (Isaac, 2016).

La colección de rastros del comportamiento cotidiano de las personas en esferas públicas y privadas apunta a los metadatos como objetos de nuevas indagaciones académicas. La teorización de contextos de metadatos y la creación de evidencia empírica sobre su creación y circulación como fenómenos sociotecnológicos de infraestructuras y organizaciones será una de las características animadoras que los científicos de la información necesitarán abordar en un futuro próximo. Si queremos participar en discusiones significativas sobre nuestras trazas digitales, o tomar decisiones informadas sobre nuevas políticas y tecnologías, es esencial desarrollar marcos teóricos y empíricos para caracterizar el papel de los metadatos dentro de las infraestructuras de comunicación en red. Las metáforas como “escape de datos” que se utilizan para describir “el rastro digital que la gente deja” (Mayer-Schonberger & Cukier, 2013, p. 113) cuando usa computadoras o teléfonos celulares oscurecen la naturaleza de los metadatos dentro de estos sistemas. Por ejemplo, las compañías aseguradoras de automóviles han comenzado a ofrecer tarifas más bajas a los clientes que aceptan instalar un receptor de monitoreo GPS en sus automóviles que rastrea sus hábitos de conducción: aceleración y paro en particular (Lieber, 2014)

Los metadatos producidos por cualquier sistema técnico son el resultado de una selección activa por parte de los diseñadores del sistema de qué registrar y cuándo.  Por ejemplo, los dispositivos inalámbricos están diseñados para recopilar y transmitir metadatos sobre la hora y el lugar desde donde se envían los datos, así como las rutas que los datos toman a través de las redes (Acker, 2014). Estos metadatos de trazas muestran a los diseñadores y operadores de infraestructuras de comunicación cómo funcionan las redes y dónde se producen los problemas. Los operadores de redes celulares, por ejemplo, pueden determinar dónde se están cayendo las llamadas telefónicas, o dónde ha fallado una torre celular. En otro ejemplo, las franquicias de compras de Target a Amazon rastrean los metadatos sobre el comportamiento de compra y navegación de los consumidores a través del tiempo a través de programas de recompensas para determinar sus necesidades, hábitos y tendencias de compra. De este modo, los metadatos están diseñados para permitir usos y resultados específicos.

Las distinciones formales entre datos y metadatos son confusas y difíciles de definir (Gilliland, 2008). Los datos y los metadatos se designan a menudo en contradicción entre sí, dependiendo de sus diferentes funciones y medios de interpretación en contextos específicos de origen y uso.  Ciertas trazas digitales pueden servir como “metadatos” en un contexto porque proporcionan información sobre la actividad o el comportamiento de las personas, pero también pueden servir como “datos” si se analizan en otros contextos y se utilizan como evidencia para hacer una afirmación o argumentación (Borgman, 2015). Llamar a algo “metadatos” en lugar de “datos” es una clasificación contextual que raramente tiene una lógica evidente (Boellstorff, 2013). Por ejemplo, nuevos tipos de redes de sensores permiten a los investigadores producir datos científicos que antes eran difíciles o imposibles de recopilar. Estos datos técnicos son metadatos de fondo para el científico, pero son datos esenciales para el operador de red que supervisa y mantiene la red (Borgman, Wallis y Mayernik, 2012). Del mismo modo, las organizaciones gubernamentales y de ayuda humanitaria están organizando cada vez más metadatos de los medios sociales y las redes móviles como datos para permitir una orientación más eficaz de la ayuda de emergencia, la asignación de recursos de emergencia y el despliegue de las fuerzas policiales. A menudo se usan los metadatos para analizar el comportamiento y las intenciones de individuos específicos, y potencialmente identificar a esos individuos para acciones particulares. Esto es ilustrado vívidamente por la declaración del ex director de la CIA y la NSA, Michael Hayden, en mayo de 2014, cuando dijo “matamos gente a base de metadatos” (Cole, 2014).

Los metadatos recopilados por plataformas de medios sociales como Twitter y Facebook subyacen en una industria artesanal de análisis de patrones de uso de la tecnología, redes personales y tendencias de distribución de información (Schroeder, 2014). En muchos de estos estudios, los “grandes datos” son en realidad “grandes metadatos” que muestran cómo se utilizan, confían y estandarizan los servicios digitales.

Los metadatos ejecutables necesarios para la transmisión de datos y la comunicación impregnan nuestra cultura en red; de hecho, las infraestructuras no pueden funcionar sin ellos (Fidler & Acker, 2014). Sin embargo, la parcialidad de los metadatos y su capacidad de agregación presentan una tensión crucial en la sociedad. Por ejemplo, las personas nombradas en una publicación de agosto de 2015 de información de las cuentas robadas del sitio de citas para adultos Ashley Madison corrían el riesgo de ser identificadas como personas que habían llevado a cabo relaciones extramatrimoniales, apoyadas directamente por los metadatos liberados en sí mismos (Victor, 2015).

En conclusión, los metadatos son fundamentales para el diseño y la explotación de las infraestructuras técnicas, pero es fácil dar por sentado que nuestras vidas personales pueden aparecer en nuestras huellas digitales. Como ha dicho un erudito, los metadatos de trazas digitales pueden ser “notablemente reveladores” de nuestras vidas y actividades (Landau, 2016). Las filtraciones de la NSA han ilustrado, por ejemplo, cómo las facturas de telefonía móvil no son simplemente documentos privados banales. A medida que los metadatos de nuestra comunicación digital crecen en volumen y nuestro uso de herramientas digitales prolifera, se utilizarán y agregarán de maneras conocidas y desconocidas, intencionadas y oportunistas. Por ejemplo, el exitoso programa de Netflix “House of Cards” fue producido en base a la analítica de descriptores de metadatos generados por los usuarios (Carr, 2013).

Para poder participar en el mundo digital, las personas deben someterse a la creación de sus metadatos y utilizarlos para una variedad de propósitos (van Dijck, 2014). Pero, los metadatos, como los registros telefónicos y censales, siempre han estado conectados a cuerpos y vidas. Esto se amplifica cada vez más en el espacio digital. Estas cuestiones de metadatos están transformando las formas en que concebimos la gestión de los datos e incluso los derechos humanos.

Bibliografía

 

 

 

 

 

 

 

Facetas del compromiso en línea: los muchos rostros de los visitantes y residentes digitales en las redes sociales

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Connaway, L. S., V. Kitzie, et al. [e-Book] The Many Faces of Digital Visitors & Residents: Facets of Online Engagement. Dublin, Ohio: OCLC, 2017

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El proyecto de Visitantes y Residentes Digitales (V&R) es una colaboración entre OCLC y la Universidad de Oxford, en asociación con la Universidad de Carolina del Norte, con financiamiento de JISC.

El informe The Many Faces of Digital Visitors and Residents: Facets of Online Engagement es parte del proyecto de  Digital Visitors and Residents, que investiga y analiza qué factores motivan el compromiso con el entorno de información digital, para ello incluyó el desarrollo de una herramienta de mapeo para ayudar a los participantes a identificar qué tecnología utilizan como visitantes (es decir, acceso para completar una determinada tarea y luego salir sin dejar un rastro digital) o como residentes (es decir, identificarse, expresarse, interactuar con otros y establecer relaciones entre personas que van más allá del compromiso activo). Utilizando estos mapas, entrevistas individuales semiestructuradas y encuestas en línea, los investigadores analizaron el compromiso tecnológico de los estudiantes universitarios, estudiantes de postgrado y miembros del profesorado de Estados Unidos, Reino Unido, España e Italia en una serie de instituciones educativas. Los resultados del estudio son muy curiosos:

Principales conclusiones

  • Los seres humanos son una valiosa fuente de información.
  • La conveniencia es una prioridad a la hora de tomar decisiones sobre qué herramientas y fuentes utilizar.
  • El contexto y la situación influyen en el comportamiento y la toma de decisiones.
  • Los participantes reportan el uso extensivo de los motores de búsqueda, especialmente Google, y los dan por sentado.
  • Wikipedia es utilizada por individuos en todas las etapas educativas para familiarizarse con un tema o tema, pero a menudo no es citada o mencionada en las referencias.
  • Las fuentes de información ofrecidas de la biblioteca se utilizan, pero no se reconocen o atribuyen a la biblioteca.

 

 

Alfabetización de la información: De la identidad digital a la visibilidad científica

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Alonso-Arévalo, J., C. Lopes, et Antunes, Maria da Luz. “Literacia da informação: Da identidade digital à visibilidade científica.” ISPA vol., n. (2016).

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Las nuevas posibilidades de comunicación también ofrecen nuevas oportunidades para la formación, el análisis y la evaluación de la investigación. Científicos e investigadores utilizan con frecuencia aplicaciones basadas en la web en investigación. Prácticamente en todas las áreas de investigación, las herramientas digitales se han convertido en indispensables; La aparición de nuevos paradigmas como el acceso abierto, las métricas alternativas y las redes sociales son un importante ejemplo de cómo estos cambios afectaron la forma en que los estudiosos piensan en el futuro de las publicaciones académicas. Estos acontecimientos están generando nuevas posibilidades y nuevos desafíos en la evaluación de la calidad de la investigación, en el nivel de los investigadores individuales y del desarrollo profesional. Es a este nivel, que la biblioteca desempeña un papel indispensable en la formación de competencias y habilidades informativas que repercutirá en la valorización social del profesional, en su satisfacción profesional y, en última instancia, en la calidad de la propia institución. Se destacan los aspectos más relevantes en los nuevos paradigmas de comunicación y difusión científica y, a ese respecto, se recomiendan las acciones más adecuadas.

[POR] As novas possibilidades de comunicação também oferecem novas oportunidades para a formação, análise e avaliação da investigação. Cientistas e investigadores usam com frequência as aplicações baseadas na web em investigação. Praticamente em todas as áreas de investigação, as ferramentas digitais converteram-se em indispensáveis; o aparecimento de novos paradigmas como o acesso aberto, as métricas alternativas e as redes sociais são um importante exemplo de como estas mudanças afetaram a forma como os estudiosos pensam no futuro das publicações académicas. Estes acontecimentos criaram novas possibilidades e novos desafios na avaliação da qualidade da investigação, ao nível dos investigadores individuais e do desenvolvimento profissional. É a este nível que a biblioteca desempenha um papel indispensável na formação de competências e habilidades informativas que se repercutirá na valorização social do profissional, na sua satisfação profissional e, em última instância, na qualidade da própria instituição. Destacam-se os aspetos mais relevantes nos novos paradigmas de comunicação e difusão científica e, a esse respeito, recomendam-se as ações mais adequadas.

Evidencia electrónica y huella digital

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Electronic Evidence: 4th Edition (forthcoming 2017)

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Este texto bien proporciona un tratamiento exhaustivo de la huella digital y la evidencia electrónica. El esbozo revisado para la cuarta edición sigue la tradición de los libros de texto sobre huella digital y evidencia electrónica. el documento está basando en la legislación de Ingleterra y de País de Gales, con las citas apropiadas de la jurisprudencia pertinente y la legislación de otras jurisdicciones.

Capítulos
1. The sources of digital evidence
George R.S. Weir and Stephen Mason
2. The characteristics of electronic evidence
Burkhard Schafer and Stephen Mason
3. The foundations of evidence in electronic form
Stephen Mason and Daniel Seng
4. Hearsay
Chris Gallavin and Stephen Mason
5. Software code as the witness
Stephen Mason
6. The presumption that computers are ‘reliable’
Stephen Mason
7. Authenticating electronic evidence
Stephen Mason and Allison Stanfield
8. Encrypted data
Stephen Mason and Alisdair Gillespie
9. Proof: the technical collection and examination of electronic evidence
Stephen Mason, Andrew Sheldon and Hein Dries
10. Competence of witnesses
Stephen Mason

Tecnologías de la información y simulación de la identidad. Planeta Biblioteca, 2017/02/01

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Libro disponible en la biblioteca

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En la estratosfera planetaria hoy hemos presentado el libro “Mi avatar no me comprende: cartografías de la suplantación y el simulacro de Daniel Escandel publicado en Ediciones Delirio, un ensayo en el que cartografía la suplantación y el simulacro de identidades a lo largo de la historia y su evolución en las últimas décadas con la llegada de las nuevas tecnologías, internet y las redes sociales.

Escandell reflexiona sobre los diferentes comportamientos de las personas en función del contexto en el que se encuentren y sobre cómo cambia la imagen que proyectamos a través de las redes con nuestros avatares, con respecto a la imagen real de la persona que está detrás.

El escritor sostiene que el conocimiento y la legislación sobre redes sociales y suplantaciones de identidad van muy por detrás de los criminales que se dedican a ello

En el libro cita varios ejemplos de grandes suplantadores de identidad a lo largo de la historia y cómo han cambiado las cosas, hasta el punto de que cualquier usuario de internet debe tener unos mínimos conocimientos sobre la autoprotección en internet y el manejo de datos personales.

El libro, publicado por la editorial Delirio, ya está a la venta en las principales tiendas y en plataformas digitales.

 

Gestión de la identidad y reputación digital del investigador: de las métricas alternativas a la gestión de datos de investigación

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“Gestión de la identidad y reputación digital del investigador: de las métricas alternativas a la gestión de datos de investigación” por Julio Alonso Arévalo

Descargar en:

Reputacion e identidad digital del investigador de Julio Alonso Arévalo

 

LUGAR

Universitat Jaume I (Castellón de la Plana) 11,30 h del lunes, 9 de enero de 2017 en el Salón de Actos del edificio del centro de postgrado.

RESUMEN

En el nuevo ecosistema informativo se están produciendo cambios profundos. Los medios sociales están modificando la forma de interactuar, presentar las ideas e información y juzgar la calidad de los contenidos y contribuciones. En los últimos años han surgido cientos de plataformas que permiten compartir libremente todo tipo de información y conectarnos a través de redes. Estas nuevas herramientas generan estadísticas de actividad e interacciones entre sus usuarios, tales como menciones, retweets, conversaciones, comentarios. Como afirma Eric Qualman “Los medios sociales no son una moda, son un cambio fundamental en la forma en que nos comunicamos.” A la par de estos cambios, la mayor parte de los investigadores han trasladado sus actividades de investigación a la web y con el éxito de los medios sociales esta situación se ha hecho más evidente, ya que estas herramientas tienen más potencialidad para desarrollar un rango mayor de influencia académica que los entornos tradicionales de publicación. Las posibilidades que ofrecen las tecnologías participativas facilitan que los autores puedan compartir información, favorecer el descubrimiento científico y la visibilidad de la investigación a través de bases de datos, plataformas y servicios de apoyo a los procesos de una investigación. Todo esto se ha visto favorecido por los avances que están impulsando una ciencia más interconectada y abierta con avances asombrosos en los sistemas de identificación de obras y de autores. Este proceso está teniendo su incidencia en la necesidad de que los investigadores conozcan, utilicen y gestionen los mecanismos de valoración, acreditación y potenciación de la visibilidad científica de sus publicaciones, lo que a su vez incide en el desarrollo de la carrera personal del investigador, pero también de manera colectiva en la calidad de las propias universidades, cuya medición se basa fundamentalmente en los ranking elaborados a partir de los datos de investigación de sus académicos.  Todo ello está poniendo de relieve la importancia más que nunca la necesidad por parte de quienes investigan de conocer los mecanismos de edición, comunicación, medición y promoción.