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La biblioteca como unidad de apoyo a la investigación. Planeta Biblioteca 2021/03/31.

 

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JORNADAS BIBLIOSALUD 2019. Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Oviedo

JULIO ALONSO ARÉVALO. Bibliotecario de la Universidad de Salamanca. Modera: CARMEN SÁNCHEZ ARDILA. Bibliotecaria de la Universidad Miguel Hernández, en Alicante.

La biblioteca como unidad de apoyo a la investigación. La biblioteca universitaria y de investigación se está convirtiendo rápidamente en un centro multifacético diseñado para soportar una amplia y variada gama de actividades de investigación y de aprendizaje tanto para estudiantes como para investigadores.

Servicios de bibliotecarios de enlace en bibliotecas universitarias: descripciones de las funciones de enlace, responsabilidades y servicios ofrecidos

Logue, Susan, John Ballestro, Andrea Imre, and Julie Arendt. Liaison Services. SPEC Kit 301. Washington, DC: Association of Research Libraries, October 2007.

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Este SPEC Kit explora las funciones actuales de los enlaces en las bibliotecas de la ARL, los cambios de enfoque en sus interacciones con los departamentos académicos, si los enlaces están siendo reactivos a las necesidades del profesorado y los estudiantes, socios en la provisión de enseñanza/instrucción bibliotecaria, y pioneros en el nuevo mundo electrónico o tienen una participación limitada con los departamentos académicos. Documenta cómo las bibliotecas mezclan las actividades de las responsabilidades tradicionales de los enlaces con las nuevas tendencias fomentadas por la evolución de las necesidades de los usuarios de las bibliotecas actuales.

La encuesta se distribuyó a las 123 bibliotecas miembros de la ARL en mayo de 2007. Sesenta y seis bibliotecas -63 académicas y 3 no académicas- respondieron antes de la fecha límite, lo que supone un índice de respuesta del 54%. Sólo una de las bibliotecas universitarias no presta servicios de enlace a los departamentos académicos de su universidad; estos servicios no son aplicables a las bibliotecas no universitarias. Veintinueve de las bibliotecas que respondieron (49%) comenzaron a ofrecer servicios de enlace antes de 1980.

Este SPEC Kit incluye documentación de los encuestados en forma de descripciones de las funciones de enlace, responsabilidades y servicios ofrecidos, descripciones de puestos de trabajo y materiales de formación para los enlaces.

Directrices para el trabajo de bibliotecario de enlace en la gestión de colecciones y servicios

Guidelines for Liaison Work in Managing Collections and Services“, American Library Association, September 29, 2008.

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Preparado por Liaison with Users Committee, Collection Development and Evaluation Section, Reference and User Services Association (RUSA), 1992, revisado en 2001. Aprobado por la Junta Directiva de la RUSA, junio de 2001. Revisado en 2009 por el Liaison with Users Committee of CODES. Aprobada por el Comité de Normas y Directrices de RUSA, en enero de 2010. Aprobado por el Consejo de Administración de la RUSA en marzo de 2010.

1.0 Introducción

Con el fin de reconocer la naturaleza cambiante del trabajo de enlace y de elaborar un documento de formación para los bibliotecarios con responsabilidades en el desarrollo de colecciones, el Liaison with Users Committee of CODES (Sección de Desarrollo y Evaluación de Colecciones de la Asociación de Servicios de Referencia y Usuarios, una división de ALA) revisó las directrices existentes entre 1997 y 2000. El Comité de Normas y Directrices de la RUSA editó el documento resultante en 2001. Revisado en 2009 por el Liaison with Users Committee de CODES.

2.0 Objetivo

Este documento pretende ayudar a los bibliotecarios a identificar los grupos de usuarios de la biblioteca en varios tipos de bibliotecas y sugerir las formas en que estos grupos pueden participar en los servicios y asuntos de la colección. También puede utilizarse para identificar los objetivos y las oportunidades de formación continua para los enlaces en función de la declaración de la misión y las prioridades de su institución.

3.0 Definición del trabajo de enlace

3.1 El trabajo de enlace es el proceso mediante el cual los bibliotecarios hacen participar a los usuarios de la biblioteca en la evaluación de las necesidades y servicios de la colección y en la medición de la satisfacción de los usuarios con la colección.
3.2 El trabajo de enlace incluye la identificación de las necesidades de los usuarios, la evaluación de las colecciones existentes, la eliminación de materiales superfluos y la localización de recursos que mejoren las colecciones.
3.3 La labor de enlace permite a la biblioteca comunicar a su público las políticas, los servicios y las necesidades de sus colecciones y mejorar las relaciones públicas de la biblioteca.
3.4 La labor de enlace permite a la clientela de la biblioteca comunicar sus necesidades y preferencias al personal y al órgano rector de la misma.
3.5 Los bibliotecarios que actúan como enlaces tienen varios títulos y descripciones de trabajo.

4.0 Formación y apoyo a los enlaces de la biblioteca

4.1 La formación, los intereses y la experiencia profesional de enlace en las bibliotecas deberían reflejar, en la medida de lo posible, los intereses y las necesidades de las comunidades a las que se dirigen.
4.2 El apoyo institucional debe desarrollar o mejorar los conocimientos y habilidades de los enlaces mediante la formación continua, la capacitación en el trabajo, los acuerdos de tutoría, las reuniones formales e informales, el tiempo para desarrollar relaciones de enlace con grupos externos y la orientación sobre las operaciones relacionadas (incluidos los servicios fiscales y técnicos, el suministro de literatura profesional y el acceso a grupos de apoyo electrónico).

5.0 El trabajo de enlace en las bibliotecas públicas

5.1 Política de desarrollo de la colección
5.1.1 Proporcionar políticas detalladas de desarrollo de la colección que definan los parámetros de los recursos y servicios y describan los mecanismos para modificar las políticas.
5.1.2 Poner la política de desarrollo de la colección a disposición del personal y de los usuarios.

5.2 Usuarios

5.2.1 Reconocer que algunos usuarios tienen necesidades e intereses especiales que requieren una evaluación y gestión de la colección específica.
5.2.2 Los usuarios incluyen, entre otros, a los lectores recreativos, los grupos cívicos, los organismos gubernamentales, los empresarios, las personas mayores, las personas con discapacidad, los estudiantes, los profesores, las poblaciones institucionalizadas, lectores no ingleses y personas que participan en programas de alfabetización.

5.3 Actividades de enlace

5.3.1 Involucrar a la clientela en la gestión de la colección en la medida de lo posible, con el fin de garantizar que los materiales satisfagan las necesidades de los usuario y que éstos conozcan los materiales y los servicios de que disponen.
5.3.2 Las actividades formales sugeridas incluyen, entre otras, las siguientes: programas de divulgación dirigidos a grupos de usuarios insuficientemente atendidos; relaciones de cooperación con instituciones y organizaciones educativas; coordinación con el personal de la biblioteca que ofrece programas para adultos y jóvenes; interacción con las secciones de los Amigos de la Biblioteca y los consejos consultivos; formación de grupos específicos de usuarios; y establecimiento de un procedimiento para que el personal y los usuarios sugieran y/o ofrezcan adquisiciones.
5.3.3 Las actividades informales sugeridas incluyen, pero no se limitan a: la interacción con el personal y los usuarios sobre las necesidades de la colección; el seguimiento de los medios de comunicación locales para los materiales sugeridos; el análisis de los datos de uso de la colección; y el trabajo en los mostradores de atención al público de forma regular para observar qué materiales se utilizan y qué se necesitan.

6.0 Trabajo de enlace en las bibliotecas académicas

6.1 Política de desarrollo de la colección

6.1.1 Proporcionar políticas detalladas de desarrollo de la colección que definan los parámetros de los recursos y servicios y describan los mecanismos para modificar las políticas.
6.1.2 Poner la política de desarrollo de la colección a disposición del personal y de los usuarios.

6.2 Usuarios

6.2.1 Identificar y definir los distintos grupos de usuarios (estudiantes, profesores, personal y otros) para que todos puedan comprender las expectativas de servicio.

6.3 Actividades de enlace

6.3.1 Involucrar a los usuarios en los servicios y asuntos de la colección en la medida de lo posible, para garantizar que los materiales satisfacen las necesidades de los usuarios y que éstos son conscientes de los materiales y servicios de que disponen.
6.3.2 Las actividades formales sugeridas incluyen, entre otras, las siguientes: encuestas a los usuarios de la biblioteca para evaluar su satisfacción con los recursos de la misma; reuniones periódicas con el profesorado para conocer los desarrollos curriculares previstos y para identificar nuevos recursos; comunicación de los materiales y servicios disponibles; y establecimiento de un proceso por el que los usuarios de la biblioteca puedan sugerir compras.
6.3.3 Las actividades informales sugeridas incluyen, entre otras, las siguientes: participación en organizaciones y actividades del campus; seguimiento de los medios de comunicación del campus para las actividades y eventos que afectan a las colecciones; y fomento del uso y apoyo de la biblioteca por parte de los no usuarios.

7.0 Trabajo de enlace en las bibliotecas especiales

7.1 Política de desarrollo de la colección

7.1.1 Proporcionar políticas detalladas de desarrollo de la colección que definan los parámetros de los recursos y servicios y describan los mecanismos para modificar las políticas.
7.1.2 Poner la política de desarrollo de la colección a disposición del personal y de los usuarios.

7.2 Usuarios

7.2.1 Identificar y definir las poblaciones de servicios y aclarar los niveles de servicio que deben esperar los usuarios internos y externos en función de la declaración de la misión y las prioridades de su institución.
7.2.2 Se debe alentar a los usuarios externos a utilizar los recursos de la biblioteca que apoyan sus actividades si ese uso no afecta negativamente a los usuarios internos.

7.3 Actividades de enlace

7.3.1 El personal de la biblioteca debe mantenerse al corriente de los proyectos e iniciativas de la organización, de los avances en los campos pertinentes, de la normativa y de la producción de nuevos materiales que apoyen las actividades de las instituciones mediante la interacción con otro personal y el estudio sistemático de revistas profesionales, catálogos y documentos de planificación.
7.3.2 Animar a los usuarios externos a compartir sus conocimientos sobre los avances y los recursos que mejoran la experiencia en los campos pertinentes.

Las Bibliotecas de la Universidad Estatal de Florida están lanzando el primer programa de publicación de acceso abierto de FSU.

Florida State Open Publishing (FSOP) proporciona a la facultad, los estudiantes y el personal de la universidad las herramientas de publicación digital y el apoyo necesarios para producir publicaciones académicas abiertas revisadas por pares, recursos educativos y otros resultados de investigación digital.

Creado para abordar las brechas en la publicación académica tradicional, FSOP tiene como objetivo hacer que la producción académica de FSU sea más accesible, diversa e innovadora.

FSOP da la bienvenida a proyectos de todas las disciplinas, idiomas y autores afiliados a FSU independientemente del alcance de su trabajo. Fundado en principios de inclusión y diversidad, el programa está particularmente interesado en promover la erudición por o sobre grupos subrepresentados. Las publicaciones de FSOP se publican bajo licencias de derechos de autor flexibles que permiten a los autores conservar sus derechos de autor, lo que les permite compartir su trabajo con colegas y comunidades de investigación para reutilizar su trabajo de formas innovadoras

Programa de Publicación de Acceso Abierto de la Biblioteca de la Universidad de Princeton (POAPP)

The PUL Open Access Publishing Program

Acceso

En apoyo de un mayor acceso global al trabajo de los investigadores de Princeton, la Biblioteca de la Universidad de Princeton (PUL) ha lanzado el Programa de Publicaciones de Acceso Abierto de PUL (POAPP). El nuevo programa ofrece a los profesores, investigadores, estudiantes y personal de Princeton la oportunidad de hacer que sus investigaciones estén disponibles y se puedan buscar a través de revistas en línea de acceso abier

The PUL Open Access Publishing Program es un programa de publicación de revistas de acceso abierto y un conjunto de servicios creado para ayudar a los estudiantes e investigadores de la Universidad de Princeton El cuerpo docente, los investigadores, los estudiantes y el personal crean publicaciones académicas de alta calidad, revisadas por pares y de acceso abierto. 

Al ofrecer términos más abiertos y menos barreras financieras que los modelos de publicación tradicionales, OAPP apoya nuevas formas de investigación, complementa las iniciativas de enseñanza y aprendizaje, promueve la diversidad y la inclusión en la publicación académica e impulsa la innovación y la reforma en la publicación académica. En consonancia con la misión de PUL, el programa tiene como objetivo administrar y proporcionar acceso a recursos de información sobresalientes. 

POAPP proporciona: 

  • Alojamiento electrónico
  • Capacitación técnica y soporte en plataforma de hosting
  • Aplicación ISSN y / o E-ISSN
  • Asignación de identificador único persistente (por ejemplo, ARK y / o DOI)
  • Consulta sobre indexación y descubrimiento
  • Consulta sobre temas relacionados con los derechos de autor (por ejemplo, acuerdo del autor y política de derechos de autor de la revista)
  • Preservación digital

Colaborar para obtener resultados: alianza entre colecciones especiales y bibliotecarios de enlace

Collaborating for Impact: Special Collections and Liaison Librarian Partnerships. Eds. Kristen Totleben and Lori Birrell. Chicago: Association of College and Research Libraries, a division of the American Library Association, 2016. 270p. $60.00 (ISBN 978-083898883-1).

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En una biblioteca universitaria del siglo XXI, sus colecciones únicas la distinguen de otras bibliotecas”. Así reza la primera línea de Collaborating for Impact: Special Collections and Liaison Librarian Partnerships, que se centra en las formas en que los bibliotecarios de colecciones especiales y los bibliotecarios de enlace de las bibliotecas universitarias han trabajado juntos en beneficio de sus bibliotecas y campus. El volumen está publicado por dos bibliotecarios de la Universidad de Rochester que son bibliotecarios de colecciones especiales y de enlace.

Collaborating for Impact comienza con un capítulo que contiene una revisión de la literatura, que establece para diferenciar entre el trabajo ya realizado sobre este tema y por qué los estudios de caso en este libro son únicos. A partir de ahí, el libro aborda otros dos capítulos basados en la investigación. El primero se centra en las políticas de coleccionismo de las bibliotecas universitarias y en cómo crear un marco de coleccionismo que incorpore las colecciones especiales. El siguiente capítulo trata de la pedagogía basada en los objetos, y de cómo los bibliotecarios de enlace y de colecciones especiales pueden trabajar juntos para desarrollar proyectos y objetos al aula para profundizar en el aprendizaje de los estudiantes. Estos tres capítulos son independientes y se leen mejor como ensayos individuales que como parte de la colección más amplia.

El grueso del libro consta de trece capítulos, cada uno de los cuales contiene breves estudios de casos, variados tanto en su temática como en su proyecto/aplicación. Cada estudio de caso concluye con secciones tituladas “Impacto”, “Lecciones aprendidas” y “Próximos pasos”. En ellas se resume bien cada estudio de caso y se ofrecen consejos concretos para quienes estén interesados en proyectos similares.

De los proyectos incluidos, todos menos uno son de universidades de nivel de investigación; por lo tanto, es posible que las instituciones más pequeñas no dispongan de los recursos necesarios para llevar a cabo asociaciones a la escala analizada. Sin embargo, los capítulos se leen menos como un manual de “cómo hacerlo” y más como una inspiración para pensar en su propio proyecto de colaboración en su entorno con sus colecciones únicas. Los temas en los que han colaborado los bibliotecarios incluyen Shakespeare, cómics, materiales en lenguas extranjeras y diseño de exposiciones en colaboración.

El primer conjunto de estudios de caso se considera “gestión de la colección”. Un ejemplo de proyecto de gestión de colecciones tuvo lugar en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (UIUC). En sus colecciones especiales, poseen una serie de libros de artista: “materiales concebidos y creados por un artista como arte, que se presentan en forma de libro o de objeto similar a un libro”. Los bibliotecarios de la UIUC trabajaron juntos para reunir, organizar y promover esta colección. Esto incluyó la organización de sesiones de formación en torno a los libros de artista y la redacción conjunta de una política de desarrollo de la colección. Los bibliotecarios han encontrado un gran valor en este proyecto. También provocó numerosas conversaciones sobre la colaboración tanto dentro de la biblioteca como con otras partes interesadas.

La siguiente sección del libro incluye “Proyectos, investigación y exposiciones”. Los bibliotecarios de la Biblioteca de Teología de Pitt crearon un programa único que permitía a los docentes voluntarios dirigir las visitas a las colecciones especiales y trabajar en proyectos. Esto permitió a los bibliotecarios transmitir parte de sus conocimientos especializados a los docentes; también liberó tiempo de los bibliotecarios para otros proyectos. Además, esto ha hecho que las colecciones especiales sean accesibles a una amplia gama de usuarios que de otro modo no habrían puesto un pie en la biblioteca, incluidos los estudiantes a distancia y los estudiantes de la escuela secundaria local.

El último grupo de estudios de casos se centra en la “formación”. Un ejemplo de este conjunto es un proyecto de la Universidad de Rochester que tradujo carteles de educación sobre el SIDA. Se trata de una colección digital de más de ocho mil carteles en más de setenta y cinco idiomas. Antes de este proyecto, no se disponía de una traducción al inglés de la mayoría de los carteles. Los bibliotecarios de la Universidad de Rochester colaboraron con cuatro profesores de lenguas extranjeras para añadir el proyecto de traducción como parte del diseño de sus clases. Como seguimiento de este proyecto, un estudiante universitario ruso se ofreció a traducir más carteles e incluso recibió una beca para seguir investigando con los carteles.

La mayor debilidad de este volumen es, debido al número de autores, que carece de una sensación de cohesión. Se lee más bien como una colección de ensayos, disponibles para que el lector elija según el proyecto de cada estudio de caso. Esto es especialmente evidente en los tres primeros capítulos, que no tienen transición de uno a otro.

A pesar de este punto débil, es probable que este volumen sea interesante e inspirador para muchos bibliotecarios de colecciones especiales. A medida que identifiquen a los bibliotecarios con los que desean colaborar, un gran primer paso para formar colaboraciones sería compartir algunos de los estudios de caso con su(s) colega(s).

Convertir la biblioteca en el centro de la investigación y el compromiso

Stephan, Katherine. 2021. “Every Nook and Cranny: Making the Library Central to Research and Engagement”. Insights 34 (1): 3. DOI: http://doi.org/10.1629/uksg.528

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Este artículo analiza los espacios institucionales, tanto grandes como pequeños, en los que las bibliotecas universitarias pueden integrarse en las actividades relacionadas con la investigación en toda la universidad. A continuación, considera algunos de los posibles cambios y resultados como resultado de la pandemia de Covid-19. Describe la investigación actual sobre las oportunidades de cambio en las bibliotecas, las demandas de los investigadores, la colaboración y la necesidad de más investigación sobre el trabajo conjunto. Concluye sugiriendo que las bibliotecas y los individuos deberían adoptar principios de “casualidad planificada” para ampliar lo que puede ser posible con nuestros nuevos espacios y realidades de trabajo.

Poniendo en escena los “recovecos”

La lógica de este debate encaja perfectamente con la realidad de la vida antes, durante, después y luego durante (de nuevo) la pandemia de Covid-19. Parece axiomático sugerir que, en el Reino Unido, podemos dividir casi todos los aspectos de nuestra vida profesional y personal en períodos de tiempo antes y después del cierre nacional. Cómo vivimos y cómo trabajamos en el contexto de esta “nueva normalidad”, sigue siendo una cuestión sin resolver. Para algunos, la vida seguirá definida por diversos grados de perturbación e incertidumbre, mientras que otros pueden estar experimentando los primeros brotes de crecimiento y recuperación. En la época de “antes del cierre de marzo”, este artículo iba a tomar la forma de una presentación en el UKSG 2020 en Brighton, Inglaterra. Esperaba que la ponencia prevista suscitara la discusión y el debate y, vinculado a ello, que los participantes se sintieran impulsados a realizar cambios en sus propios espacios de trabajo, ya sea en las bibliotecas, la edición y/o el apoyo a la investigación.

La vida es ahora más complicada. Movilizar a las unidades de apoyo a la investigación” parece un objetivo lejano y quizás poco realista, sobre todo cuando hay que lidiar con un ordenador portátil lento, compaginar el trabajo con el cuidado de dos niños pequeños y con el estrés y el impacto de existir dentro de una pandemia mundial sin precedentes (al menos para muchas generaciones vivas). La pandemia de Covid-19 ha desencadenado nuevas formas de trabajo y, con ello, nuevas formas de estrés, y también ha traído consigo nuevas oportunidades de aprendizaje y colaboración.

También me pregunté: ¿cómo puede sonar esto con los demás? La realidad, por supuesto, es que, dentro de cada una de nuestras propias experiencias, puede haber sólo partículas de posibilidad. Por ello, el objetivo de esta presentación “alternativa” es explorar algunas de las oportunidades que pueden surgir para quienes trabajamos en el apoyo a la investigación y la comunicación académica. También se basa en el reconocimiento de que para muchos de nuestros compañeros estas oportunidades pueden no estar actualmente al alcance. A continuación, se abordará la idea de “casualidad planificada” y se aplicará al apoyo a la investigación. Por último, se argumentará que, sea cual sea su propio “rincón”, existe la oportunidad de adoptar la innovación y el aprendizaje, y dejar que la biblioteca marque el camino.

Oportunidades

Numerosas investigaciones y experiencias dan fe del rápido crecimiento del apoyo a la investigación en general, pero sobre todo de las bibliotecas. Recientemente se ha producido una explosión de interés en los vínculos entre la biblioteca y la investigación. Esto incluye (pero no se limita a): la gestión de datos, las comunicaciones académicas, la bibliometría, la investigación abierta y las funciones de apoyo a la investigación y la colaboración. En su estudio de caso en el Imperial College de Londres, Harrison1 comenta que “la prestación de servicios por parte de las bibliotecas para las comunicaciones académicas… se ha convertido en una alternativa significativa, desafiante y relativamente novedosa a nuestras funciones previstas”. White2 ha destacado el “interés distintivo en toda la gama de actividades de comunicación académica” y cómo “las bibliotecas están bien situadas para proporcionar una alineación estratégica y de servicios” y cómo están “participando más sistemáticamente”. Además, White3 afirma que las bibliotecas también son capaces de “fomentar una cultura de apertura adecuada y privacidad necesaria” para los investigadores, y también “para la ciudadanía inteligente”.

Para facilitar este rápido crecimiento y oportunidad dentro del apoyo a la investigación, Nickels y Davis4 sugieren que las bibliotecas “establezcan y aumenten las relaciones con las asociaciones de los campus para desarrollar una comprensión compartida de los servicios complementarios para crear una red más fuerte de apoyo a los investigadores en diferentes etapas de sus carreras”. Estas relaciones, sugieren, también podrían ir más allá de las “típicas” asociaciones con la oficina de investigación para considerar también “otros departamentos como el de recursos humanos y la oficina de equidad y diversidad institucional”. Del mismo modo, Dishman y Stephan5 sugieren centrarse en las asociaciones con aquellos que “comparten un propósito similar” para “desarrollar relaciones” que podrían conducir a “colaboraciones interesantes y fructíferas”. A pesar de la importancia de estas ideas combinadas, las bibliotecas deberían ser conscientes y estar al tanto del hecho de que, si bien se pueden crear tales oportunidades y colaboraciones, no significa necesariamente que los investigadores aprovechen esas oportunidades. Sobre este tema en particular, Nickels y Davis6 descubrieron que los investigadores comentaron que “la falta de tiempo y el estar demasiado ocupados [eran] el reto más frecuentemente mencionado”.

Otro reto está relacionado con la forma en que el apoyo a la investigación se posiciona dentro y a través de la universidad. En su trabajo sobre la gestión de los datos de investigación y las bibliotecas, Verbaan y Cox7 comentan el “espacio intermedio” en el que puede haber “nuevas funciones de apoyo a los investigadores integradas en los equipos de investigación o situadas entre varios servicios profesionales”. A pesar de esto, incluso en 2014, afirmaron que estos puestos podrían “ser inestables, vulnerables a los cambios en la financiación o en la agenda más amplia”.8 Quizás haya buenas razones para pensar que las consecuencias económicas de Covid-19 llevarán a un reajuste del papel del apoyo a la investigación dentro del sistema universitario. Bradley9 también comenta que “tanto los bibliotecarios como los administradores se consideran parte integrante de la misión de investigación, pero apenas se ha documentado el diálogo entre ambas profesiones en la literatura de ambos campos”. Además, afirma que “los bibliotecarios y la administración de la investigación se beneficiarán de una mejor comprensión del panorama actual de apoyo a la investigación y de los nuevos modos de trabajo”.10 Cox y Verbaan11 hacen una observación similar al hablar de “la magnitud de la brecha que hay que salvar para crear una estrecha colaboración entre los propios servicios profesionales y con los investigadores”.

Construir la oportunidad: ¿bibliotecas e investigación aplicada a la casualidad planificada?

La bibliografía es instructiva en la medida en que nos dice que hay numerosos recovecos que corren en paralelo con grandes desarrollos y formas continuas de cambio dentro y sobre el panorama de las comunicaciones académicas. También nos dice que las demandas de tiempo de los investigadores son muy acusadas, y que cualquier apoyo que ofrezcamos debe ser específico y eficaz. Un examen más detallado de la bibliografía existente revela también importantes lagunas en cuanto al papel (y la importancia) de la comunicación y la colaboración entre las distintas partes interesadas y las que apoyan la investigación y los investigadores.

Aunque se centran en las carreras, yo iría más allá y sugeriría que hay similitudes en la forma de conectar y equilibrar la necesidad de nuevos servicios, las limitaciones de tiempo y la falta de comunicación percibida o real entre el apoyo a la investigación dentro de este marco de “casualidad planificada”.

Mitchell, Levin y Krumboltz14 destacan estas cinco habilidades:

  • Curiosidad: explorar nuevas oportunidades de aprendizaje.
  • Persistencia: esforzarse a pesar de los contratiempos.
  • Flexibilidad: cambiar las actitudes y las circunstancias.
  • Optimismo: ver las oportunidades como posibles y alcanzables.
  • Asumir riesgos: actuar ante resultados inciertos.

Partiendo de estas ideas, quiero argumentar que al trasladar estas ideas al soporte de la investigación, las bibliotecas pueden estar más abiertas y mejor equipadas para aprovechar las oportunidades de crecimiento y cambio cuando se presenten.

Curiosidad: explorar nuevas oportunidades de aprendizaje

Desde el punto de vista del apoyo a la investigación, esto puede centrarse en la formación. Muchos de nosotros hemos hecho el ” cambio” en línea y podemos haber encontrado una miríada de cosas nuevas que aprender (¡tanto buenas como malas!). Puede ser utilizando nuevos formatos para impartir la formación (por ejemplo, un webinar) o medios para hacerlo (a través de Canvas, Teams, Zoom, etc.). Puede ser incluyendo vídeos en la formación a través de Panopto. Puede que algunos de vosotros ya estéis haciendo webinars y vuestra nueva oportunidad sea considerar la utilidad de desarrollar una nueva sesión o invitar a otra universidad o entorno a asistir. Mi colega y yo aprovechamos la oportunidad del rápido cambio en línea para intentar nuevas sesiones de formación que queríamos poner en marcha pero que aún no habíamos hecho. Con un objetivo aproximado de una hora de formación, y animados por una fecha fija en nuestro calendario de formación, organizamos nuevas sesiones sobre opciones y acuerdos de publicación en acceso abierto, gestión de datos y un enfoque sobre bases de datos para la investigación, junto con nuestras otras sesiones “normales”. No eran oportunidades de aprendizaje a gran escala, pero eran importantes e innovadoras para nuestro equipo.

El paso a los formatos en línea no se limita a la formación. Las conferencias están casi totalmente en línea, muchas son gratuitas, se graban para verlas más tarde y son accesibles a un público mucho más amplio. Ahora tenemos más oportunidades de participar en formas de aprendizaje académico e intercambio profesional que antes podían existir fuera de nuestra órbita. Asimismo, para los que tenemos que equilibrar la vida familiar y laboral, es posible asistir a conferencias en línea sin dejar de estar presentes en casa. Como se ha señalado anteriormente, la literatura nos dice que es necesario investigar más sobre el trabajo conjunto en el apoyo a la investigación. Ahora también puede ser el momento de crear una oportunidad para acercarse a un colega de otro departamento o universidad, hablar en esa conferencia o ser coautor de un artículo o una entrada en el blog en la que se hable del apoyo conjunto a la investigación.

Persistencia: esforzarse a pesar de los contratiempos

Esta habilidad en particular puede parecer inalcanzable dadas las limitaciones y dificultades de trabajar desde casa para muchos de nosotros. Todo lleva más tiempo y, por tanto, requiere un mayor esfuerzo. Creo que algunas oportunidades merecen la pena la persistencia, aunque el resultado no sea el deseado. Esta cuestión es un tema recurrente, pero los números no son una cualidad absoluta. A modo de ejemplo, esta primavera organicé una sesión titulada “Presentaciones impactantes” a la que asistió una persona. Se encontraba en España, bajo uno de los cierres más estrictos de Europa, pero pudo obtener información por el hecho de poder asistir desde la seguridad de su propia casa. También puede considerar el formato; probar algo en un espacio de tiempo más corto. Prueba opiniones. Todas estas cosas te ayudarán a perseverar, a pesar de los contratiempos percibidos. Para muchos de nosotros, esto puede incluir un futuro con mucha menos financiación para eventos, formación y recursos. Dentro de este espacio, será importante considerar lo que puede controlar, al menos por el momento. Tal vez sepa que ya no puede permitirse un recurso: asegúrate de utilizarlo tan bien.

Flexibilidad: cambio de actitudes y circunstancias

Supongo que muchos de nosotros hemos sido excepcionalmente flexibles durante la pandemia de Covid-19. En mi caso, el traslado a Internet supuso un cambio importante en nuestro programa de formación. Entre el cierre y las “vacaciones” de Semana Santa, pasaron algunas semanas antes de que me sintiera preparada para entrar en ese espacio y estaba nerviosa. Ser flexible significaba que estaba dispuesta a intentarlo. Sin embargo, abrazar este cambio, pero ser realista también, ha significado la oportunidad de probar nuevas sesiones, mucho más de lo que habíamos hecho anteriormente. Esto también ha cambiado nuestra actitud sobre lo que significa una “buena” sesión. Ahora también es el momento de ser flexible con lo que puedes lograr.

Optimismo: ver las oportunidades como posibles y alcanzables

Puede haber oportunidades que sean posibles y alcanzables. En lugar de planificar un evento a gran escala, ¿podrías considerar un par de horas? ¿Había una base de datos que querías promocionar pero no tenías tiempo? Dentro de lo razonable, ahora podrías ser el momento de probar un nuevo formato, una nueva sesión, una nueva sesión conjunta con otro departamento u otra universidad. Merece la pena preguntar, ya que podría dar lugar a algo útil e interesante.

Asumir riesgos: actuar ante resultados inciertos

Para muchos de nosotros, ahora mismo hay muchos resultados inciertos. En el gran esquema de las cosas, si un evento de formación o de divulgación en línea no va bien, no pasa nada. Es posible que tengas que tomar decisiones con poca antelación, quizás sin consultar tanto, dadas las circunstancias y/o con menos tiempo de planificación. Anima a la gente a ser valiente: ponte en contacto con otros en un departamento diferente, nunca se sabe el resultado. Tu conoces tu propio servicio y apoyo, intenta actuar y marcar la diferencia dentro de su propio espacio. Puede ser tan sencillo como mencionar a ORCiD en cada sesión de formación que hagas. Puede ser inscribirse para asistir a un seminario web al mes. Realiza una pequeña acción, ya que puede conducir a una gran sensación de logro y control en un espacio y tiempo en el que eso puede no parecer tan alcanzable.

Conclusión

Descubrir todos los rincones para encontrar la manera de que las bibliotecas lideren el apoyo a la investigación será variado y diverso, dependiendo del entorno de su universidad, de sus prioridades y de sus propios compromisos y luchas durante esta época extraña e inquietante. Tal y como se indica en la bibliografía, el apoyo a la investigación y las comunicaciones académicas siguen siendo un área en pleno crecimiento, aunque los puestos y las funciones que desempeñamos en la actualidad pueden verse modificados o debilitados en el futuro. También existe la oportunidad de colaborar y trabajar con otros en toda la universidad y estar más centrados en lo que necesitan los investigadores. Igualmente, es necesario investigar más sobre cómo trabajamos juntos. Creo que la clave para avanzar es centrarse en el hecho de que la biblioteca está abierta y opera a través de todo esto, modificando, abrazando los retos que se nos plantean y asegurándose de que la investigación y el conocimiento llegan a todas nuestras partes interesadas y usuarios. Habrá tiempo para aprender, adaptar y colaborar (¡y posiblemente incluso para escribir sobre ello!). Si establecemos objetivos razonables para aprender, compartir y colaborar y aceptamos un enfoque de “casualidad planificada”, es posible que descubramos formas de ayudar a dirigir la investigación para ayudar a cambiar el mundo. Es una esperanza, por supuesto, y una casualidad planificada que estoy dispuesto a aceptar.

Bibliografía

  1. Ruth Harrison, “The Academic Library and the Research Office: Providing Scholarly Communications Support at Imperial College London-A Case Study,” Collaboration and the Academic Library, (Oxford, England: Chandos, 2018), 143–150, DOI: https://doi.org/10.1016/B978-0-08-102084-5.00013-4 (accessed 7 December 2020).
  2. Wendy White, “Libraries and Research: Five Key Themes for Sustainable Innovation in Strategy and Services”, New Review of Academic Librarianship, 23, no. 2–3 (2017): 85–88, DOI: https://doi.org/10.1080/13614533.2017.1355637 (accessed 7 December 2020).
  3. White, “Libraries and Research: Five Key Themes for Sustainable Innovation in Strategy and Services,” 88.
  4. Colin Nickels and Hilary Davis “Understanding Researcher Needs and Raising the Profile of Library Research Support,” Insights 33, no. 1 (2020): 4, DOI: https://doi.org/10.1629/uksg.493 (accessed 7 December 2020).
  5. Cath Dishman and Katherine Stephan, “Destroying the Silo: How Breaking down Barriers Can Lead to Proactive and Co-operative Researcher Support,” Insights 32, no. 1 (2019): 32, DOI: https://doi.org/10.1629/uksg.479 (accessed 1 December 2020).
  6. Nickels and Davis, “Understanding Researcher Needs and Raising the Profile of Library Research Support,” 3.
  7. Eddy Verbaan and Andrew M. Cox, “Occupational sub-cultures, jurisdictional struggle and Third Space: theorising professional service responses to Research Data Management,” The Journal of Academic Librarianship, 40, no. 3–4 (2014): 211–219, DOI: https://doi.org/10.1016/j.acalib.2014.02.008 (accessed 7 December 2020).
  8. Verbaan and Cox, “Occupational sub-cultures, jurisdictional struggle and Third Space: theorising professional service responses to Research Data Management”, 218.
  9. Cara Bradley, “Research Support Priorities of and Relationships among Librarians and Research Administrators: A Content Analysis of the Professional Literature,” Evidence Based Library and Information Practice 13, no. 4 (2018): 15–30, DOI: https://doi.org/10.18438/eblip29478 (accessed 7 December 2020).
  10. Bradley, “Research Support Priorities of and Relationships among Librarians and Research Administrators: A Content Analysis of the Professional Literature,” 2.
  11. Andrew M. Cox and Eddy Verbaan, “How academic librarians, IT staff, and research administrators perceive and relate to research,” Library & Information Science Research 38, no. 4 (2016): 319–326, DOI: https://doi.org/10.1016/j.lisr.2016.11.004 (accessed 7 December 2020).
  12. “Home,” Home, NoWAL, https://www.nowal.ac.uk/ (accessed 7 December 2020).
  13. Kathleen E. Mitchell, Al S. Levin and John D. Krumboltz, “Planned Happenstance: Constructing Unexpected Career Opportunities,” Journal of Counselling and Development 77, (Spring 1999): 115–124, DOI: https://doi.org/10.1002/j.1556-6676.1999.tb02431.x
  14. Mitchell, Levin and Krumboltz, “Planned Happenstance: Constructing Unexpected Career Opportunities,” 118.
  15. Katherine Stephan, “Research cafes: how libraries can build communities through research and engagement,” Insights 31, no. 36 (2018), DOI: https://doi.org/10.1629/uksg.436 (accessed 8 December 2020).

Capacitación en gestión de datos basada por dominios para bibliotecarios de enlace

Wittenberg, J., Sackmann, A., & Jaffe, R. (2018). Situating Expertise in Practice: Domain-Based Data Management Training for Liaison Librarians. Journal of Academic Librarianship44(3), 323–329. https://doi.org/10.1016/j.acalib.2018.04.004

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El equipo de gestión de datos de investigación de la Universidad de California en Berkeley implementó un Programa de formación de bibliotecarios basado en dominios para mejorar las habilidades de los bibliotecarios de enlace en los principios de gestión de datos de investigación y crear una comunidad de práctica entre los bibliotecarios que brindan apoyo a los datos de investigación. El programa de capacitación se asoció con representantes de cada división temática de la Biblioteca para integrar contenido de disciplinas relevantes. El modelo de capacitación enfatizó el andamiaje y los entregables concretos, la enseñanza de herramientas y conceptos específicos y la creación de objetos de aprendizaje útiles para la instrucción y el alcance. Al emplear un modelo pedagógico basado en el aprendizaje, el programa tuvo más éxito que los intentos anteriores de capacitación en gestión de datos de investigación en toda la biblioteca en Berkeley. Este análisis detalla la gestión del programa, el diseño curricular.

Evaluación de los Bibliotecarios de Enlace: documentar el impacto para un cambio positivo

Assessing Liaison Librarians: Documenting Impact for Positive Change (PIL #67) | ALA Store [Internet]. [cited 2021 Jan 18].

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La evaluación es cada vez más importante para la educación superior. Los presupuestos ajustados y los escasos recursos exigen la rendición de cuentas de toda la universidad, incluida la biblioteca. Los bibliotecarios deben estar preparados para documentar el impacto de los programas que crean, las colecciones que desarrollan y los servicios que ofrecen. Los bibliotecarios de enlace en las bibliotecas universitarias se centran en el compromiso con las unidades académicas y en la divulgación a los estudiantes, al profesorado y a la comunidad universitaria.

En una serie de ensayos, Assessing Liaison Librarians: Documenting Impact for Positive Change, examina la forma en que las bibliotecas académicas evalúan las actividades de enlace y ofrece recomendaciones para documentar el impacto de los programas y servicios. Los capítulos individuales abordan las actividades de enlace relacionadas con el desarrollo de colecciones; la instrucción en bibliotecas; los servicios de investigación; el compromiso y la divulgación; los entornos de aprendizaje en línea, mixtos y de otro tipo, incluidos los MOOC; las comunicaciones académicas y la tecnología de la información; la importancia de la evaluación en la biblioteca de investigación del siglo XXI; y el desarrollo profesional de los bibliotecarios de enlace.

Evaluación de los bibliotecarios de enlace: Documentar el impacto para un cambio positivo es apropiado para todos los tipos de bibliotecasuniversitarias, así como para las escuelas de biblioteconomía y ciencias de la información.

El modelo de compromiso del bibliotecario de enlace en la biblioteca universitaria

An Analysis of Relationship-Building in Liaison Work: Defining the Importance of “Hangout Activity”


The Journal Creativity Library Pactice, March 27, 2020
By Ellen Hampton Filgo
and Sha Towers
Baylor University Libraries

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A medida que los programas de bibliotecarios de enlace académico han pasado de un modelo centrado en las colecciones a otro centrado en el compromiso (Church-Duran, 2017; Jaguszewski & Williams, 2013; Kenney, 2014), los bibliotecarios de enlace se han enfrentado a nuevos y cambiantes roles y habilidades. La bibliografía de la biblioteca define los modelos de enlace centrados en el compromiso menos en términos de lo que saben los bibliotecarios de enlace, y más sobre cómo se relacionan con los demás. Jaguszewski y Williams (2013) hicieron hincapié en la colaboración y la flexibilidad a la hora de describir su modelo híbrido de enlace entre expertos en la materia y especialistas funcionales. Church-Duran (2017) también destacó la colaboración, junto con la innovación y la asociación, en la reflexión sobre los papeles reimaginados que deben desempeñar los enlaces bibliotecarios. Tras estudiar la literatura sobre el papel del bibliotecario de enlace, Rodwell y Fairbairn (2008) concluyeron con una lista de habilidades y atributos que deben tener en cuenta quienes contratan, gestionan y capacitan a los enlaces. Vale la pena enumerarlos todos, a fin de comprender el alcance de lo que estos investigadores consideran capacidades importantes para los enlaces en un modelo centrado en el compromiso:

  • Confianza;
  • Habilidades de comunicación y presentación de alto nivel;
  • Toma de conciencia;
  • Flexibilidad y comodidad;
  • Capacidad de establecer contactos, ser capaz de crear coaliciones y cultivar relaciones con usuarios y otras partes interesadas;
  • Habilidades de “gestión de activos”;
  • Habilidades de negociación, persuasión e influencia;
  • Reflexión sobre la práctica y la capacidad de aprender;
  • Aptitudes de gestión de proyectos;
  • Aptitudes de promoción y comercialización; y
    conocimientos técnicos de alto nivel (Rodwell & Fairbairn, 2008, pág. 123)
  • Aparte del último punto, cada una de las habilidades listadas están centradas en las personas y no en el conocimiento.

A medida que se ha ido desarrollando la literatura sobre el compromiso de los enlaces, los estudiosos han llegado a una variedad de metáforas que describen las relaciones que los enlaces tienen con sus profesores y estudiantes. Mientras que algunos investigadores han descrito el papel de enlace como el de una “fuerza de ventas” (Jaguszewski y Williams, 2013; King y Solís, 2017), otros han rechazado esa imagen (Brandow, 2015) y han descrito los papeles de enlace utilizando otras metáforas llamativas. Díaz (2014) exploró tanto los roles de enlace familiares como los emergentes y los categorizó en los de maestro, consultor, narrador, constructor, socio y visionario. Barr y Tucker (2018) categorizaron los roles de enlace como antropólogo, mediador, pacificador y asesor. En última instancia, estas analogías se centran en escuchar, conectar y humanizar a las personas con las que los bibliotecarios se relacionan.

La creación de relaciones, por lo tanto, es una de las habilidades fundamentales, inherentes a cualquier modelo de enlace colaborativo, impulsado por la asociación y centrado en el compromiso (Barr & Tucker, 2018; Díaz & Mandernach, 2017; Hahn, 2009). En su investigación sobre el capital social en la bibliotecología de enlace, Schlak (2016) encontró que la categoría más significativa relacionada por los participantes de su estudio eran las fuertes dinámicas interrelacionales de las relaciones que habían construido. Estas dinámicas incluían una buena comunicación bilateral, un componente personal y la confianza. Al describir su trabajo con los profesores y estudiantes de la escuela de negocios, Chung (2010) esbozó el proceso de construcción de relaciones como el uso de eventos como oportunidades para formar relaciones que luego se convierten en colaboraciones. Brandow (2015) hizo hincapié en “reconocer y aprovechar las oportunidades fortuitas y matizadas” para realizar una labor de divulgación eficaz (párr. 6). El establecimiento de relaciones requiere tiempo y paciencia y no siempre ocurre de la misma manera dos veces. Muchos investigadores han registrado una amplia variedad de actividades al servicio del establecimiento de relaciones (Holtze, 2002; J. Miller, 2014; R. K. Miller & Pressley, 2015; Silver, 2015), y en estas listas se incluyen muchas actividades que podrían calificarse de sociales e informales: asistencia a eventos y actividades sociales del departamento o del campus, reuniones con café o comida, visitas a la oficina y encuentros fortuitos, entre otras. Estas son las actividades que despertaron nuestro interés, y que llegamos a llamar “actividades de pasar el rato”.

Algunos estudios de casos de “lugares de reunión” se han abierto camino en la literatura bibliotecaria, entre ellos el de la bibliotecario de negocios antes mencionado y su trabajo en una iniciativa empresarial (Chung, 2010), un debate sobre los bibliotecarios que participaron en actividades extracurriculares y el impacto que tuvieron en las percepciones de los estudiantes sobre la biblioteca (Kasperek et al., 2007), un debate sobre un exitoso grupo de eventos sociales mensuales de la universidad planificados y coordinados por un bibliotecario (Rigby, 2010), y un artículo de opinión (¿posiblemente?) sobre por qué un bibliotecario que tocaba semanalmente con una banda de jazz de la facultad debería tener esa actividad en su cartera de titularidad (Kinnie, 2002).

Schlak (2016) confirma nuestra creencia de que la idea de “pasar el rato” no ha sido completamente explorada en la literatura de la biblioteca, cuando declaró: “el componente personal de las relaciones en el que han insistido repetidamente los encuestados sugiere que los avances en la biblioteconomía de enlace pueden radicar en este ámbito, y los que exploran el futuro de la biblioteconomía de enlace podrían ser sensatos si centran sus recursos y su atención en la creación de relaciones sólidas a través del contacto personal” (pág. 419).

Matriz de actividades de enlace

Para explorar la naturaleza y el propósito de las “actividades de pasar el rato”, se clasificaron y visualizaron las actividades de enlace en una matriz de formalidad y ubicación. El eje horizontal traza las actividades por tipo en una escala que va de lo planificado a lo no planificado. Las actividades planificadas son más formales y estructuradas, posiblemente incluso impulsadas por la agenda. Las actividades no planificadas son informales y no estructuradas, tal vez por casualidad. El eje vertical indica dónde tiene lugar la actividad: en el territorio del bibliotecario o aventurándose por el campus hasta el territorio de la facultad. Luego se trazó la matriz un número de actividades en las que los profesionales como enlaces han participado a lo largo de los años: todo desde sesiones de instrucción, asistir a simposios, reuniones departamentales o de otros comités, asistir a eventos del campus, interacciones con medios sociales, clases de auditoría y eventos sociales.

En la parte superior izquierda de la matriz, cuadrante 1, las actividades planificadas tienen lugar en el espacio de la universidad. Estas actividades son más formales, como reuniones departamentales, reuniones de la junta consultiva u otros comités, simposios departamentales, conferencias, charlas y oficinas. También incluye actividades como sesiones de instrucción que tienen lugar en el departamento. Los correos electrónicos a los profesores también están en esta sección. A medida que se avanza hacia el cuadrante 2, donde el espacio se vuelve más neutral, las actividades incluyen cosas como asistir a la graduación o a la inauguración del curso. El cuadrante 2 en la parte inferior izquierda de la matriz incluye actividades planificadas que tienen lugar en la biblioteca, como eventos patrocinados por la biblioteca y juntas de asesoramiento de la biblioteca. Aunque no hay muchos tipos de actividades en este cuadrante, incluye lo fundamental de muchos de los roles de enlace: sesiones de instrucción u orientaciones en la biblioteca.

Al pasar al lado derecho de la matriz en el cuadrante 3, uno encontramos miembros de la universidad que acuden a las oficinas de la biblioteca para pedir ayuda, o encuentros fortuitos en la cafetería de la biblioteca. El cuadrante 4 incluye actividades como ir a visitar departamentos (por negocios, razones personales o recados). También puede incluir cosas como sentarse en una clase, horas de referencia programadas en un departamento, eventos o recepciones departamentales y encuentros aleatorios en el campus. El terreno neutral entre los cuadrantes 3 y 4 puede incluir eventos sociales, fiestas, cenas, almuerzos con miembros de la universidad, etc.

Era difícil saber dónde poner los medios sociales porque realmente dependía de la naturaleza del anuncio, así que tendimos a agruparlos en el centro de la matriz, con las plataformas de medios sociales más institucionales más cerca del lado planificado y las personales más cerca del lado no planificado.

A medida que se trazaban las actividades de enlace en la matriz, se descubrió que los tipos de actividades que se describen como “actividades de pasar el rato” se producían con mayor frecuencia en el cuadrante superior derecho, en lo alto del eje vertical (hacia el espacio de la universidad) y a la derecha en el eje horizontal (hacia interacciones más informales y no planificadas). También nos dimos cuenta de que estas actividades tenían características definidas, entre ellas las siguientes:

  • Ocurrían más a menudo (aunque no exclusivamente) durante las actividades sociales e informales.
  • A menudo implicaban la creación de redes.
  • Ocurren con frecuencia durante el contacto cara a cara (ya sea formal – en un aula, o informal – en una actividad social); sin embargo, también pueden ocurrir en espacios de medios sociales.
  • Implican habilidades de relación con las personas, toma de conciencia, sentirse cómodo con la ambigüedad y el juego (Rodwell & Fairbairn, 2008).

En esta última afirmación es donde la definición de “lugar de encuentro” cobra mayor relevancia. Se puede empezar a entender qué hace que una actividad sea una “actividad de pasar el rato” cuando se piensa en lo que significa estar en una relación con los amigos. Cuando se sale con amigos, no tiene que haber una agenda o una lista de cosas que cumplir. Los amigos pueden ver una película, jugar al baloncesto o hablar de la vida, pero ese no es el punto principal. Los amigos pasan el rato por una relación. Dentro de la relación, hay apertura, adaptabilidad y vulnerabilidad.

“Pasar el rato” con los profesores de los departamentos de enlace no significa que tengas que desnudar tu alma ante ellos, pero sí significa que hay un estado mental similar: apertura, adaptabilidad y vulnerabilidad. Como afirma Brandow (2015), “cualquier éxito que haya tenido con [los objetivos de la biblioteca] se ha basado en mi voluntad de comprometerme con ellos en cualquier orden y en cualquier momento”. He tenido que estar dispuesto a abandonar los planes, a reorganizar las prioridades… Pero esa disposición me ha ofrecido mucho más éxito en la divulgación” (párr. 20). El compromiso no se produce con una agenda, o para completar una tarea o una lista de verificación, sino que construye una relación basada en la confianza, la atención y la reciprocidad. Si bien esta puede ser una posición vulnerable, especialmente en el lugar de trabajo, es el semillero de algunas de las labores más gratificantes que hemos experimentado.

Esta historia sirve como un recordatorio de varias ideas importantes discutidas a lo largo de este artículo que pueden servir como una hoja de ruta para el enfoque de “pasar el rato” en el trabajo de enlace:

  • Sal de tu oficina o biblioteca – puedes obtener resultados interesantes y fructíferos cuando emprendes cualquier acción.
  • Se abierto y accesible – es fácil compartimentar y no dejar que su entorno y los encuentros inesperados den forma a tu experiencia.
  • Conoce a tus usuarios – cuando sea posible, construir relaciones (personales y profesionales) puede preparar el escenario para nuevas colaboraciones.
  • Mostrar interés en su trabajo – ya sea su investigación o su enseñanza, mostrar interés construye conexiones y abre puertas.
  • Se flexible e inicia nuevas formas de colaboración – no te limites a las cosas que has hecho en el pasado o a las que encajan en un modelo preexistente de trabajo de enlace.
  • Aprovecha tus experiencias y éxitos – busca formas de capitalizar lo que has hecho, compartiendo tus historias, presentándolas en conferencias, colaborando con otros miembros del profesorado de forma similar, etc.
  • Rastrea y refleja tus experiencias – observa los hilos conductores, regístralos, destaca la importancia de esas conexiones y piensa en formas de compartir su historia.