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Mountweazel: una trampa editorial para detectar el plagio

Edelstein, Stewart. “What Is a Mountweazel?Word Smarts, 2026. https://wordsmarts.com/mountweazel/

Un «mountweazel» es, simplemente, una información falsa puesta a propósito en un diccionario, enciclopedia o libro de referencia para descubrir si alguien copia ese contenido sin permiso.

El término mountweazel describe un fenómeno específico dentro de la industria editorial y de referencia: una entrada deliberadamente falsa insertada en diccionarios, enciclopedias u otras obras de referencia con el propósito de proteger el contenido contra el plagio y la copia no autorizada. A primera vista, una obra de referencia como una enciclopedia debe ser un compendio de hechos verificables y útiles para el lector, pero los editores enfrentan un problema persistente cuando otros publican contenido prácticamente idéntico sin permiso. Para contrarrestar esta práctica, algunos editores emplean “trampas” sutiles: entradas ficticias que parecen plausibles pero que no existen en realidad; si una obra rival reproduce estas entradas, queda claro que ha copiado directamente el contenido en lugar de investigarlo de forma independiente.

La etimología del término proviene de una entrada ficticia incluida en la New Columbia Encyclopedia de 1975 sobre una persona imaginaria: Lillian Virginia Mountweazel, supuestamente una fotógrafa estadounidense nacida en Ohio que realizó proyectos fotográficos sobre temas inusuales y murió trágicamente en una explosión mientras trabajaba para una revista llamada Combustible. Aunque todos los detalles de esa entrada eran completamente inventados, la inclusión de este personaje permitió a los editores identificar a quienes reprodujeran esa misma información sin autorización, revelando un caso de infracción de derechos de autor. A partir de ese ejemplo, la palabra “mountweazel” se ha convertido en un término general para estas entradas trampas en publicaciones de referencia.

Además de enciclopedias, otras formas de publicación utilizan estrategias similares: por ejemplo, algunos diccionarios han incluido palabras falsas —como “esquivalience” en ediciones de The New Oxford American Dictionary— con definiciones plausibles para detectar plagio de contenido. Asimismo, mapas pueden contener “trap streets” o calles ficticias, que cumplen una función análoga al mountweazel al revelar si otra entidad ha copiado el trabajo cartográfico. En conjunto, estas prácticas representan una curiosa intersección entre la creatividad editorial, la protección de derechos de autor y la ética de la información, y aunque no suelen impactar directamente al lector casual, reflejan respuestas ingeniosas de editores ante desafíos concretos de propiedad intelectual en un entorno cada vez más digital y competitivo.

Los editores más grandes del mundo en 2025: un panorama global de la industria editorial

Milliot, J. (16 de octubre de 2025). The World’s Largest Publishers, 2025. Publishers Weekly. Recuperado de https://www.publishersweekly.com/pw/by-topic/industry-news/publisher-news/article/98865-the-world-s-largest-publishers-2025.html

Se presenta el ranking anual de las editoriales más grandes del mundo en función de sus ingresos para el año fiscal más reciente, analizado por el consultor de la industria Rüdiger Wischenbart.

Contrariamente a muchos años anteriores en los que el grupo editorial británico-holandés RELX Group dominaba la cima de la industria global, en 2025 ese título cambió de manos. La editorial canadiense Thomson Reuters, especializada en publicaciones legales y profesionales, escaló al primer lugar con ingresos de 6.426 millones de dólares, superando a RELX, cuya facturación se situó en 6.197 millones después de un ligero descenso. Este cambio marca un hito en la dinámica de la industria editorial global y pone de relieve cómo los mercados de información profesional y técnica (STM y legal) continúan expandiéndose y reconfigurando el mapa del sector.

El resto del top 10 refleja una mezcla de grandes grupos editoriales con presencia internacional en diversos segmentos, desde libros de consumo hasta publicaciones académicas y educativas. Bertelsmann, matriz de Penguin Random House, ocupó el tercer puesto gracias a la combinación de su enorme negocio de libros trade y su creciente rama educativa. Le siguieron grandes nombres europeos como Pearson y Wolters Kluwer, que mantienen una fuerte presencia en textos educativos y profesionales, así como Hachette Livre de Francia, consolidado como un actor clave en trade publishing con cerca de 3 000 millones en ventas. La inclusión de McGraw-Hill Education en el séptimo lugar destaca la importancia persistente del segmento educativo, mientras que Hitotsubashi Group de Japón, HarperCollins y Springer Nature completan la lista de las diez principales, cada uno con modelos de negocio que reflejan diferentes nichos y mercados en crecimiento.

Más allá de los diez primeros, el ranking muestra la gran concentración de mercado en relativamente pocas grandes corporaciones, aunque también evidencia la presencia significativa de grupos editoriales de China, como Phoenix Publishing and Media Company y China South Publishing & Media Group, así como otros actores europeos y estadounidenses en posiciones posteriores. Este panorama sugiere que, si bien el sector editorial sigue dominado por gigantes tradicionales, hay un espectro amplio de empresas con ingresos considerables que contribuyen a la diversidad del mercado global. Además, el artículo plantea de manera implícita el impacto de factores como la consolidación empresarial, la diversificación de portafolios y las transformaciones digitales en cómo se configuran estos rankings año tras año.

En conjunto, el informe de Publishers Weekly para 2025 retrata una industria editorial global que continúa siendo liderada por conglomerados con capacidades económicas y operativas masivas, aunque con cambios relevantes en la jerarquía que reflejan tendencias más amplias en la producción y comercialización de contenidos impresos y digitales. La variación en ingresos y posiciones de un año a otro también apunta a la volatilidad del mercado editorial global, influenciado tanto por fuerzas macroeconómicas como por estrategias corporativas de expansión, fusión y diversificación de productos.

Papel esencial de los editores como garantes de la confianza en el ecosistema de la comunicación científica

Ghildiyal, Ashutosh. «Gatekeepers of Trust: Reaffirming the Publisher’s Role in Service of the Reader.» The Scholarly Kitchen, 12 de mayo de 2025. https://scholarlykitchen.sspnet.org/2025/05/12/guest-post-gatekeepers-of-trust-reaffirming-the-publishers-role-in-service-of-the-reader/

Se propone una reflexión profunda sobre el papel esencial de los editores académicos como guardianes de confianza en el ecosistema de la comunicación científica. Frente a un entorno editorial marcado por la presión del acceso abierto, el avance de la inteligencia artificial y las crecientes demandas de productividad, el autor hace una llamada a recobrar la centralidad del lector y de la calidad editorial.

Ghildiyal afirma que los editores no son simples intermediarios entre autores y lectores, ni gestores técnicos del proceso de publicación. Son, más bien, custodios de la integridad intelectual y científica. Su función clave consiste en proteger a los lectores asegurando que la información publicada sea rigurosa, fiable y relevante. Esta tarea implica un compromiso con la verdad, con el progreso del conocimiento y con el fortalecimiento del bien público.

Uno de los principales desafíos identificados en el texto es la tensión entre cantidad y calidad. Las presiones comerciales —como el modelo de publicación por pago (APC), las métricas de impacto, o la necesidad de escalar la producción editorial— han llevado a priorizar el volumen de publicaciones por encima de su valor sustantivo. Esto amenaza la confianza de los lectores y debilita el rol crítico de los editores como filtros de calidad.

El artículo destaca que el lector debe volver a ocupar el centro del trabajo editorial. Más allá de las exigencias de autores o instituciones, el contenido publicado debe ser útil, claro y confiable para quienes lo consultan: investigadores, profesionales, docentes y ciudadanos informados. La confianza en la ciencia y en la comunicación académica se construye, principalmente, en esa relación entre editor y lector.

En este contexto, Ghildiyal propone una colaboración efectiva entre inteligencia artificial y juicio editorial humano. Las herramientas automatizadas pueden ser útiles para detectar errores formales, verificar datos o acelerar tareas repetitivas. Sin embargo, es imprescindible que los editores humanos mantengan el control sobre las decisiones críticas: evaluar la originalidad, la claridad conceptual y la relevancia social de los contenidos.

Finalmente, el autor advierte que la viabilidad futura de la edición académica depende de un equilibrio estratégico: aprovechar la tecnología sin sacrificar el rigor, y responder a las demandas del mercado sin diluir los principios de integridad. Para ello, propone prácticas editoriales transparentes, consistentes y centradas en ofrecer retroalimentación constructiva a los autores, siempre al servicio del lector.

Ghildiyal defiende que los editores deben reafirmar su compromiso con el lector como núcleo de su misión. Ser guardianes de confianza no es solo una metáfora: es una responsabilidad crítica para preservar la credibilidad de la ciencia y la utilidad social de la publicación académica en un mundo complejo y cambiante.

Cómo pueden colaborar las bibliotecas y las editoriales académicas para lograr una edición accesible

Wentz, Lisa. “How Libraries and Scholarly Publishers Can Work Together Toward Born-Accessible Publishing.” The Scholarly Kitchen, May 1, 2025. https://scholarlykitchen.sspnet.org/2025/05/01/guest-post-how-libraries-and-scholarly-publishers-can-work-together-toward-born-accessible-publishing/

Actualmente, menos del 10% de las publicaciones en el mundo están disponibles en formatos accesibles para personas con discapacidades perceptivas. Esto significa que la gran mayoría del contenido académico y general no puede ser utilizado por quienes dependen de tecnologías como lectores de pantalla o necesitan adaptar visualmente los textos. La falta de metadatos de accesibilidad, descripciones de imágenes, transcripciones o subtítulos en materiales digitales agrava esta exclusión. En este contexto, bibliotecas y editoriales académicas tienen un papel crucial para colaborar y fomentar la producción de contenidos nacidos accesibles desde su origen.

En la Conferencia de Bibliotecas de Charleston de 2024, un grupo de expertos propuso siete recomendaciones para mejorar esta colaboración. Una de las más relevantes es apoyar iniciativas nacionales y legislaciones que promuevan la accesibilidad. Por ejemplo, el Acta Europea de Accesibilidad (EAA) obligará a los editores a cumplir con estándares específicos a partir de junio de 2025. En Estados Unidos, la actualización del Título II de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) establece que los gobiernos estatales y locales –incluidas universidades públicas– deberán asegurar el acceso equitativo a sus contenidos digitales antes de abril de 2026. Esto fomenta la adquisición de recursos ya accesibles como solución eficiente.

Otro punto clave es realizar pruebas de accesibilidad en las publicaciones y compartir los resultados. Algunas bibliotecas, como las de la Universidad de Florida, han detectado errores que afectan la accesibilidad en sus libros de acceso abierto. Por ello, se han comprometido a revisar todo su contenido antes de su publicación. Además, existen herramientas gratuitas como el validador ACE para ePubs y el verificador de accesibilidad de PDF de Adobe, que ayudan a detectar problemas. Las bibliotecas también pueden usar recursos de organizaciones como la Library Accessibility Alliance y el DAISY Consortium.

Incluir a personas con discapacidades en el desarrollo de publicaciones es esencial. El lema “Nada sobre nosotros sin nosotros” subraya la importancia de contar con la participación directa de los usuarios en el diseño y prueba de productos accesibles. Elsevier, por ejemplo, está organizando grupos de enfoque con lectores que tienen necesidades especiales para mejorar la calidad de los textos alternativos. Asegurar la flexibilidad en la forma de consumir el contenido (lectura visual, auditiva o táctil) es otro objetivo clave, y los formatos como XML y ePub son fundamentales para permitir esta adaptabilidad.

Finalmente, es urgente aumentar la conciencia sobre los metadatos de accesibilidad. Muchos libros electrónicos carecen de información clara sobre sus características de accesibilidad, lo que dificulta su localización en catálogos y plataformas. Aunque existen campos en el formato MARC 21 para registrar estos datos (como los campos 341 y 532), bibliotecas y editoriales deben colaborar para alinear sus prácticas y terminología, promoviendo la interoperabilidad y una mejor experiencia para los usuarios con discapacidad.

Participación de las mujeres en el sector editorial latinoamericano

«Participación de las mujeres en el sector editorial latinoamericano», Cerlalc (blog), accedido 10 de diciembre de 2024

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La desigualdad de género ha condicionado y sigue condicionando la participación y el accionar de las mujeres en los distintos roles de la cadena de valor del libro. Persisten condiciones desfavorables para el desarrollo de su vida laboral y de su creatividad, así como para su participación en pie de igualdad en los sectores culturales. El presente informe es el resultado de un estudio exploratorio que tuvo como objetivo describir y analizar su inserción laboral en el sector editorial latinoamericano, como también las características de sus empleos, a partir del estudio de cinco países: Argentina, Colombia, Chile, Guatemala y Perú. Para ser precisos, se buscó recopilar datos sobre la participación de las mujeres en las editoriales en dichos países y caracterizar los roles desempeñados.

HarperCollins confirma que tiene un acuerdo para vender las obras de sus autores a una empresa de IA

Cole ·, Samantha. 2024. «HarperCollins Confirms It Has a Deal to Sell Authors’ Work to AI Company». 404 Media. 18 de noviembre de 2024. https://www.404media.co/harpercollins-ai-deal/.

HarperCollins, una de las editoriales más grandes del mundo, ha confirmado un acuerdo con una empresa de tecnología de inteligencia artificial (IA) para permitir el uso limitado de ciertos títulos de no ficción de su catálogo para entrenar modelos de IA. La participación de los autores en este acuerdo es opcional; ellos pueden decidir si aceptan o rechazan la propuesta.

Según un portavoz de HarperCollins, este convenio busca mejorar la calidad y el rendimiento de los modelos de IA y cuenta con restricciones claras para respetar los derechos de los autores. La editorial enfatiza que su objetivo es proteger el valor inherente de las obras de sus autores y garantizar el flujo compartido de ingresos y regalías. Además, destaca su larga tradición de innovación y exploración de nuevos modelos de negocio.

El acuerdo contempla el pago de 2.500$ por título a los autores que opten por participar, una cantidad que no es negociable. Este ofrecimiento ha generado debate, especialmente en relación con el uso de materiales protegidos por derechos de autor en el entrenamiento de modelos de IA.

Daniel Kibblesmith, autor del libro infantil Santa’s Husband, compartió en la red social Bluesky un correo de su agente que describe la propuesta de HarperCollins. En el mensaje, su agente menciona las controversias alrededor del uso de materiales con derechos de autor para entrenar IA, destacando que muchas empresas lo hacen sin reconocer ni compensar a los creadores originales. También se alude al temor de que estos modelos puedan hacer obsoletos a los autores en el futuro.

Kibblesmith criticó la decisión de HarperCollins, calificándola como una búsqueda desesperada de ganancias a corto plazo. Señaló que este desarrollo podría dividir el mercado en dos tipos de lectores: aquellos que buscan una conexión humana auténtica a través de los libros y aquellos que prefieren contenido personalizado y generado por IA, diseñado para evitar cualquier desafío intelectual.

El uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar IA ha sido un tema polémico. Numerosas empresas han sido acusadas de aprovecharse de materiales sin compensar a sus creadores. Este acuerdo de HarperCollins es una de las primeras instancias donde una gran editorial propone explícitamente un trato transparente y compensatorio, aunque limitado, para el uso de este tipo de contenido.

En general, el tema pone de relieve las tensiones entre la innovación tecnológica y la preservación del valor del trabajo creativo humano, planteando preguntas sobre el futuro de los derechos de autor y la sostenibilidad de las profesiones creativas en la era de la IA.

Cartografía de la edición académica iberoamericana

«Cartografía de la edición académica iberoamericana». 2023. Cerlalc (blog). Accedido 2 de noviembre de 2024.

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En el análisis de la producción editorial, se solicitaron un total de 892.491 ISBN para libros relacionados con materias académicas, lo que representa el 46,89% de los 1.903.400 ISBN solicitados en la región durante el periodo estudiado. De estos, el 38,87% provino de países hispanoamericanos, el 38,72% de Brasil y el 22,41% de España.

Distribución de ISBN solicitados:

  • Brasil: Total: 634.061 (Académica: 345.555)
  • México: Total: 196.533 (Académica: 117.929)
  • Latinoamérica en general: Total: 551.882 (Académica: 285.783)
  • Venezuela: Total: 20.087 (Académica: 8.439)
  • Colombia: Total: 126.677 (Académica: 73.772)
  • Uruguay: Total: 16.077 (Académica: 6.258)
  • Paraguay: Total: 6.334 (Académica: 3.223)
  • Bolivia: Total: 9.838 (Académica: 3.183)
  • Perú: Total: 47.474 (Académica: 19.740)
  • Chile: Total: 48.516 (Académica: 17.764)
  • España: Total: 553.469 (Académica: 200.051)
  • Ecuador: Total: 30.082 (Académica: 13.595)
  • Panamá: Total: 10.838 (Académica: 2.531)
  • Costa Rica: Total: 12.663 (Académica: 6.130)
  • República Dominicana: Total: 11.093 (Académica: 5.910)
  • Guatemala: Total: 8.179 (Académica: 4.316)
  • El Salvador: Total: 4.820 (Académica: 2.074)
  • Honduras: Total: 2.671 (Académica: 919)

Los seis países con mayor producción editorial entre 2013 y 2019 (Brasil, España, México, Argentina, Colombia y Chile) representaron el 91,45% de la producción académica, sumando 816.173 ISBN solicitados. Se identificaron 465 editoriales que cumplen con criterios para ser consideradas académicas, con una producción de 18.624 ISBN durante el periodo.

Este análisis está basado en datos preliminares y se está llevando a cabo una validación cualitativa de los resultados país por país.

Los editores se unen a una coalición mundial para condenar el robo de la autoría por parte de las empresas tecnológicas para la alimentación de la IA generativa

«Publishers Join with Worldwide Coalition to Condemn the Theft of Creative and Intellectual Authorship by Tech Companies for Generative AI Training – AAP», 22 de octubre de 2024.

Fuente

El 22 de octubre de 2024, la Asociación de Editores de Estados Unidos (AAP) se unió a una coalición global formada por más de 10.000 creadores, incluidos autores, músicos, actores, artistas y fotógrafos, para denunciar el uso indebido de obras creativas e intelectuales por parte de grandes empresas tecnológicas para entrenar sus modelos de IA generativa. Esta práctica, según la coalición, implica la copia, ingestión y regeneración de obras como libros, periódicos, canciones y otras expresiones artísticas sin el consentimiento de sus creadores, lo que representa una violación de los principios fundamentales de derechos de autor.

Los modelos de IA generativa, que permiten a los usuarios acceder a herramientas avanzadas que pueden producir contenido nuevo basado en información previamente existente, se han vuelto muy populares en el ámbito de los consumidores. Sin embargo, según la coalición, estas tecnologías no podrían existir sin las obras originales de creadores humanos, cuyas producciones han sido utilizadas sin autorización en el desarrollo de estos sistemas. El uso indebido de dichas obras pone en peligro la propiedad intelectual de los creadores, quienes invierten tiempo, esfuerzo y recursos en generar contenido original.

La AAP, junto con otros socios de la coalición, ha hecho un llamado a los gobiernos y tribunales de todo el mundo para que refuercen los principios esenciales de los derechos de autor, argumentando que cualquier reproducción o creación de obras derivadas debe contar con el consentimiento explícito de los creadores. Estos derechos no solo protegen a los autores, sino que también garantizan la continuidad de las industrias creativas, que son esenciales para el desarrollo de la cultura y la educación.

Maria A. Pallante, presidenta y CEO de la AAP, destacó que los creadores trabajan al servicio del público global, buscando educar, informar e inspirar, mientras que las empresas tecnológicas están utilizando sus obras para generar ganancias sin regulación ni autorización. Pallante también enfatizó que las colaboraciones tecnológicas son valiosas para la industria editorial, pero deben basarse en acuerdos legales y respetuosos, no en la explotación sin control de obras ajenas.

Este es un momento crítico en el desarrollo de políticas sobre inteligencia artificial a nivel global, y los autores, junto con sus editores, exigen que se respeten los derechos de autor para proteger sus contribuciones y su trabajo. La coalición busca asegurar que las políticas de IA generativa tomen en cuenta los derechos de los creadores y establezcan mecanismos claros para la concesión de licencias y el respeto a las obras protegidas por derechos de autor.

Las editoriales publican libros más delgados para ahorrar dinero y emisiones

«Carbon Emissions: Publishers Try Skinnier Books to Cut CO2», accedido 18 de septiembre de 2024, https://www.bbc.com/news/articles/c24pqrvvll9o.

El artículo «Publishers Try Skinnier Books to Save Money and Emissions» describe cómo las editoriales están adoptando nuevas técnicas para reducir el impacto ambiental y los costos de producción mediante la creación de libros más delgados y ligeros. Un libro de bolsillo típico emite alrededor de 1 kg de dióxido de carbono. Aunque esto pueda parecer poco, en EE. UU., donde se vendieron 767 millones de libros en 2023, la emisión total fue equivalente al consumo de electricidad de más de 150,000 hogares durante un año.

El proceso de producción de libros impresos contribuye a las emisiones de carbono debido a la pérdida de bosques, la producción de papel, la impresión y el transporte de los libros. Para reducir estas emisiones, algunas editoriales están optando por el uso de papel más delgado y el envío de cargas más ligeras, lo que también reduce los costos de producción. Sin embargo, el papel más liviano puede ser menos duradero, por lo que en ciertos tipos de libros, como los de arte, se sigue prefiriendo el papel más pesado.

Otro enfoque para reducir el tamaño de los libros es optimizar el diseño tipográfico. HarperCollins, por ejemplo, ha experimentado con tipografías compactas que requieren menos tinta y papel, lo que ha permitido ahorrar cientos de millones de páginas. Un proyecto destacado en este campo es Sustainable Typesetting, desarrollado por la empresa de diseño 2K/DENMARK, que ha logrado reducir hasta en un 50% el número de páginas en textos largos, aunque se recomienda una reducción menos drástica para novelas.

Una de las técnicas que emplea Sustainable Typesetting es aumentar la «altura de la x», que es la altura de las letras minúsculas en la tipografía. Esto mejora la legibilidad sin necesidad de aumentar el tamaño de toda la fuente. Un ejemplo es la tipografía Sustainable Serif, diseñada por 2K/DENMARK, que tiene una mayor altura de la x en comparación con fuentes populares como Garamond. Esto permite que la fuente Sustainable Serif a 12 puntos sea más legible que Garamond, que necesitaría un tamaño de 15.2 puntos para alcanzar la misma legibilidad.

El líder del proyecto, Andreas Stobberup, explica que esta optimización tipográfica puede reducir el número de páginas en un libro hasta en un 20%, lo que a su vez reduce las emisiones de carbono en la misma proporción. Sin embargo, los ahorros exactos dependen de varios factores, como el tamaño de la tirada, el tipo de energía utilizada para la impresión, las distancias de transporte y la tinta empleada. Los libros más extensos, como los libros de texto o Biblias, pueden beneficiarse más de estos métodos que libros más cortos, como los de poesía.

David Miller, presidente de Island Press, una pequeña editorial sin fines de lucro especializada en temas ambientales, menciona que los costos de impresión han aumentado significativamente en los últimos años debido a problemas en la cadena de suministro provocados por la pandemia de COVID-19 y al cambio de muchos fabricantes de papel hacia la producción de cartón para satisfacer la creciente demanda de las empresas de entrega. Inicialmente, Miller era escéptico sobre la tipografía sostenible, pero después de ver que una reducción del 19% en las páginas resultaba en un ahorro de costos de al menos el 10%, y que además mejoraba la legibilidad, se convirtió en un defensor de la técnica.

Island Press ha aplicado Sustainable Typesetting en dos de sus libros y planea expandir su uso. Miller considera que esta tecnología está en sus primeras etapas y tiene el potencial de transformar la industria editorial. Según él, se trata de una «revolución en la forma de pensar sobre la tipografía» y cómo puede utilizarse para producir libros de manera más eficiente y sostenible, sin comprometer la calidad del producto final.

Los editores científicos se ven amenazados por la expansión del acceso abierto

«Academic Publishers Threatened By Open-Access ExpansionInside Higher Ed, August 29, 2024. https://www.insidehighered.com/news/government/science-research-policy/2024/08/29/open-access-expansion-threatens-academic.

Se aborda las tensiones entre los editores académicos y la expansión del acceso abierto impulsada por el memorando Nelson de la Casa Blanca en 2022. Este memorando busca que la investigación financiada con fondos federales esté disponible al público de manera gratuita inmediatamente después de su publicación.

Mientras los organismos federales se esfuerzan por aplicar el memorándum Nelson -una directiva de la Casa Blanca de 2022 para que la investigación financiada con fondos federales se ponga a disposición del público de forma gratuita inmediatamente después de su publicación-, los congresistas se unen a las editoriales académicas para oponerse.

Miembros del Congreso, junto con editoriales académicas, han mostrado resistencia a esta iniciativa. Argumentan que los investigadores deberían tener el derecho a elegir cómo y dónde publican sus trabajos, sin estar obligados a usar licencias que podrían comprometer la integridad de sus investigaciones. El Congreso ha expresado su apoyo a esta postura, subrayando la necesidad de proteger los derechos de los autores.

El modelo de negocio de la industria editorial académica se basa en gran medida en que los autores envíen sus trabajos sin recibir compensación, o incluso pagando por publicarlos, para luego vender estos estudios a bibliotecas a través de suscripciones caras. Las bibliotecas universitarias, en particular, dedican alrededor del 80% de sus presupuestos de materiales a estas suscripciones.

Por otro lado, la Asociación de Bibliotecas de Investigación (ARL) apoya la expansión del acceso abierto y no cree que las nuevas políticas limiten los derechos de los autores, ya que las licencias no exclusivas permiten que los autores conserven sus derechos y elijan dónde publicar.