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La posible desaparición de los bibliotecarios en un mundo cada vez más automatizado y digitalizado

Gaping Void. The Day the Librarians Disappeared. Institute of Museum and Library Services, 2025. Accessed March 18, 2025. https://media.gapingvoid.com/imls-ebook/full-view.html

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«The Day the Librarians Disappeared» de Gaping Void es una obra visual que aborda el impacto de la automatización y las tecnologías emergentes en las bibliotecas y el trabajo de los bibliotecarios. A través de ilustraciones y textos, este libro muestra una reflexión sobre la posible desaparición de los bibliotecarios en un mundo cada vez más automatizado y digitalizado.

«El día que desaparecieron los bibliotecarios».

No podía creer lo que estaba escuchando. Quiero decir, sí, conocía todos los estereotipos y quejas típicas, pero si era cierto que las bibliotecas escolares y sus bibliotecarios habían desaparecido, ¿qué significaría eso? ¿Y por qué habían desaparecido en primer lugar? Tenía que llegar al fondo de esto. Mientras me giraba para regresar a mi computadora y comenzar a investigar, una estudiante me detuvo. “¿Puedes ayudarme con mi tarea? Llegué temprano para imprimir algo, pero no pude entrar a la biblioteca. No tenemos impresora en casa.”

“Claro,” le dije. “Busquemos un lugar donde puedas imprimirlo.”

Justo en ese momento sonó la primera campana y los estudiantes y profesores estaban todos alborotados mientras se dirigían a sus aulas. Le prometí a la chica que imprimiría su documento si podía compartirlo conmigo digitalmente.

“No puedes llegar tarde, ¡apúrate!” le insistí.

“Pero no sé tu nombre y tú no sabes el mío,” dijo. “¿Cómo me vas a encontrar? De todas formas, gracias, ya me las arreglaré,” dijo mientras se apresuraba hacia la clase.

Entonces me di cuenta de que tenía razón. Solo conocía a una fracción de los chicos en esta escuela. El bibliotecario conocía a todos. Y dado que la mayoría de los estudiantes pasaban varios años aquí, la biblioteca era un lugar donde muchos niños sentían que pertenecían. “No va a ser bueno cuando los estudiantes se enteren,” pensé para mí misma.

Y, efectivamente, no lo fue.

EL TIEMPO LO DIRÁ

Pasaron las semanas y traté de ayudar tanto como pude. Primero, hice un inventario de todos los libros en las aulas de la escuela y elaboré una lista de lo que quedaba. Fue tedioso, pero tenía que haber una manera para que los profesores compartieran recursos y orientaran a los estudiantes hacia los libros que podrían querer leer. En segundo lugar, traté de recuperar nuestras bases de datos en línea, y las docenas y docenas de suscripciones a libros electrónicos, periódicos, tecnologías adaptativas, etc. ¡No tenía idea de que teníamos tantos recursos electrónicos! Pensaba que las bibliotecas solo eran libros de papel y enciclopedias desactualizadas. No pasaron ni unos pocos días de intentar entenderlo todo antes de darme cuenta de que este proyecto tendría que esperar para otro día.

Por ahora, los estudiantes necesitaban mi atención.

Necesitaban ayuda con sus portátiles, sugerencias de lectura e investigación, y querían hablar sobre cosas entre ellos y conmigo. Finalmente convencí a la administración para que al menos abriera el espacio de la biblioteca para que los estudiantes pudieran estudiar, leer y concentrarse. ¿Pero adivinen quién tuvo que supervisar? Yo y mi gran boca. Esto no era sostenible. Necesitaba ayuda.

Hice una invitación a cualquier estudiante, miembro del profesorado, administración, padres y voluntarios de la comunidad que quisieran ayudar a llevar la carga mientras descubríamos qué había pasado con los bibliotecarios. Nos reunimos en el espacio vacío que, para ese momento, era una mezcla de objetos perdidos y encontrados, libros tirados por el suelo y bandejas de almuerzo vacías. Claramente, a los estudiantes les encantaba estar allí, pero el lugar necesitaba algo de cariño. Dividimos la lista que habíamos ideado y decidimos reunirnos nuevamente en dos semanas.

El equipo de profesores asumió la tarea de desarrollar un currículo para enseñar ciudadanía digital. Pensaron que no sería tan difícil incorporarlo, pero como pronto descubrieron, enseñar a los estudiantes cómo ser seguros, responsables, perspicaces y astutos en el uso de los medios en línea, iba a requerir más tiempo del que tenían para ajustarlo a su propio currículo. Además, el Consejero y el Oficial de Recursos Escolares tenían las manos llenas con los problemas socioemocionales derivados del uso irresponsable de la tecnología.

La administración y la oficina principal se ofrecieron como voluntarios para cubrir el espacio de la biblioteca antes de la escuela y durante el almuerzo. Parecía que muchos estudiantes dependían de este espacio, en el corazón de la escuela, como un refugio acogedor y una comunidad segura para estudiar, leer, relajarse y colaborar con sus compañeros. Para algunos, no había otro lugar donde encontrarse durante el día. Durante las dos semanas de supervisión extra, el personal de la oficina y los administradores se agotaron, pero también vieron lo importante que era para cada estudiante ser conocido, realmente conocido, por los adultos en sus vidas. Se comprometieron a buscar fondos para empezar a reemplazar algunos de los materiales y cubrir la supervisión de la biblioteca a largo plazo.

Algunos miembros de la comunidad, preocupados de que la desaparición de la biblioteca llevara a tasas de alfabetización más bajas y, por lo tanto, a una percepción negativa más amplia de la comunidad, se ofrecieron como voluntarios para atender la biblioteca después de la escuela. Iniciaron un programa extracurricular para apoyar a los estudiantes con dificultades, y algunos clubes basados en los intereses de los estudiantes. Incluso algunas personas se presentaron para ofrecer ayuda con las tareas durante el día escolar. Aunque fue un gesto noble, al final de la primera semana, la mitad de los miembros de la comunidad estaban tan agotados que dejaron de asistir, y para la segunda semana solo quedaba una persona. Estoy bastante segura de que esto ocurrió porque todos los estudiantes también dejaron de venir.

NECESITAMOS UN BIBLIOTECARIO

Después de que pasaron las dos semanas, nos reunimos para ver hacia dónde íbamos a partir de ahí. Los padres trajeron cajas de libros que habían comprado ellos mismos y los pusieron sobre la mesa. Esto, combinado con algunas donaciones de mini-bibliotecas por toda la ciudad, y los pocos títulos acordados que compramos con los 278 dólares que recaudé, era una oferta modesta. Agradecí a todos por su apoyo y esfuerzos, pero todos coincidimos en que esto también era insuficiente. Había más en una biblioteca de lo que pensábamos.

Con las últimas horas de esa tarde del viernes, hicimos una lluvia de ideas sobre todas las cosas que pensábamos que necesitaríamos en una persona para poder recuperar la biblioteca escolar…

BIBLIOTECARIO, LA LISTA

Un Campeón de la Comunidad de este lugar.
Alguien que pueda crear un espacio que sea un centro de la comunidad para dar la bienvenida y conectar con cada persona que se acerque.
Alguien que fomente un espacio para el descubrimiento… incluso si está lleno de energía y bullicio enfocados.
Un Consultor y Conector.
Alguien que se asocie con y empodere a los padres para navegar las dificultades de criar hijos en una era digital.
Alguien que hable sobre ideas y les dé nueva energía y vida.
Alguien que pueda proporcionar equidad y acceso para todos, especialmente para aquellos que tienen menos al principio.
Un Defensor y Guía.
Alguien que pueda ser un compañero de diálogo con lectores fuertes.
Alguien a quien hacer preguntas y escuchar.
Alguien que le dé a los estudiantes propiedad, liderazgo y una puerta abierta.
Alguien que reconozca talentos y avive la llama.
Alguien que ayude a los niños desorganizados y desinteresados a convertirse en estudiantes y aprendices de por vida.
Alguien que escriba una carta de recomendación.
Alguien que llegue a las familias desatendidas a través de apoyo específico para sus hijos.
Alguien que resalte las noticias positivas sobre la escuela y la comunidad.
Alguien que ayude a los estudiantes a completar solicitudes de universidad y becas, por primera vez, o por décima vez.
Alguien que descubra qué hará que un niño lea, escriba e investigue, mucho después de ser un estudiante.

Un Especialista Digital
Alguien que pueda hacer que el compartir y discernir información sea eficiente y efectivo.
Alguien que modele e integre la aplicación de nuevas tecnologías para el aprendizaje.
Alguien que enseñe a los estudiantes a buscar y filtrar información relevante para su propósito y audiencia.

Un Maestro Experimentado y Experto
Alguien que, como socio docente, conecte a los colegas con nuevos recursos, tecnologías y entre ellos.
Alguien que ahorre tiempo a los profesores encontrando y compartiendo recursos.
Alguien que apoye a los profesores y abogue por ellos.
Alguien que cree experiencias de aprendizaje emocionantes.
Alguien que prepare a los estudiantes para la escritura y la investigación a nivel universitario.
Alguien que ayude a los estudiantes a aprender a ver todos los lados de un tema.

Un Guardián y Curador de la información y los recursos
Alguien que pueda proteger, guardar, compartir y curar los recursos y tecnologías que contienen nuestra información y literatura colectiva.
Alguien que pueda prevenir la homogeneización de los materiales de lectura, ampliando la profundidad del pensamiento.
Alguien que pueda tomar una habitación llena de libros y convertirla en algo más que… una habitación llena de libros.
Alguien que encuentre todo tipo de recursos y respuestas a todo tipo de preguntas.
Alguien que pueda señalar lo que está disponible, un filtro para lo que es importante/preciso, y un defensor para llegar a conclusiones de calidad (investigación).
Alguien que pueda ayudar a los estudiantes a encontrar, acceder y evaluar información para la universidad, la carrera y la vida.
Alguien que proporcione suministros que puedan acceder y usar fácilmente.
Alguien que proporcione libros con personajes con los que los estudiantes se puedan relacionar.
Alguien que seleccione los mejores recursos para evitar una sobrecarga de opciones.
Alguien que pueda encontrar un audiolibro para acompañar la versión impresa de un lector con dificultades.

Probablemente había mucho más, pero decidimos que era mejor empezar a buscar a alguien que pudiera encargarse de esto antes de que pareciera aún más imposible encontrarlo. Después de todo lo que habíamos pasado, solo en dos semanas, no fue difícil convencer a los líderes de la escuela de proteger la financiación necesaria para que nuestras bibliotecas escolares prosperaran. No fue hasta que se fueron que realmente entendimos todo lo que los bibliotecarios aportaban a nuestra escuela.

EL FIN

Han pasado años desde aquel tiempo de incertidumbre. Los bibliotecarios nunca regresaron. Hubo mucha introspección y desesperación. Buscamos y buscamos a alguien especial para encargarse de nuestra biblioteca, pero aquellos con las habilidades y temperamento únicos, conocimiento y pasión, eran difíciles de encontrar. Las cosas se pusieron tan graves que me ofrecí como voluntaria por el bien de nuestros estudiantes. No había forma de que pudiera estar a la altura de todo, pero tomé un día a la vez, ajustándome, aprendiendo y haciendo lo que era correcto para los niños cada día. Tuve que reinventarme, ya que la profesión, la tecnología, las necesidades e intereses de los estudiantes también cambiaron.

Sin embargo, hubo algo que nunca cambió. La necesidad de saber y crecer.

Hemos perdido nuestras bibliotecas antes. Estoy comprometida a asegurarme de que nunca vuelva a suceder.

Sra. Alexandria
Bibliotecaria

La ALA denuncia la intención de eliminar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas por orden de Trump

American Library Association. “ALA Statement on White House Assault on the Institute of Museum and Library Services.” ALA News, March 14, 2025. https://www.ala.org/news/2025/03/ala-statement-white-house-assault-institute-museum-and-library-services.

El 14 de marzo de 2025, la administración del presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva que busca desmantelar el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas (IMLS), la única agencia federal dedicada al apoyo de bibliotecas y museos en Estados Unidos. Esta medida forma parte de una iniciativa más amplia que incluye la eliminación de otras seis agencias federales, como la Voz de América y el Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, con el objetivo declarado de reducir funciones gubernamentales consideradas innecesarias y optimizar el uso de recursos públicos.

La eliminación del IMLS podría tener consecuencias significativas en el acceso a servicios culturales y educativos en todo el país. Esta agencia ha sido fundamental en la financiación de programas de alfabetización temprana, acceso a internet de alta velocidad, apoyo a la búsqueda de empleo, provisión de libros en braille y recursos educativos para estudiantes y profesores. Además, ha respaldado iniciativas de telemedicina para veteranos, programas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) y apoyo a pequeños emprendedores.

La Asociación de Bibliotecas de Estados Unidos (ALA) ha expresado su profunda preocupación por esta decisión, destacando que las bibliotecas públicas, escolares y académicas han sido pilares en el desarrollo educativo y cultural de las comunidades. La ALA subraya que, aunque el presupuesto federal destinado a bibliotecas representa solo el 0,003%, este financiamiento se traduce en más de 1.200 millones de visitas presenciales anuales, además de innumerables accesos virtuales. La eliminación del IMLS podría afectar especialmente a las comunidades rurales, que dependen en gran medida de estos servicios para acceder a recursos educativos y culturales.

Esta acción se enmarca en una serie de medidas recientes de la administración Trump que buscan revisar y, en algunos casos, eliminar programas federales relacionados con la diversidad, equidad e inclusión. El 27 de enero de 2025, se ordenó la congelación de fondos federales destinados a subvenciones para bibliotecas, archivos y museos, exigiendo una revisión ideológica de los beneficiarios antes de reanudar el financiamiento. Estas decisiones han generado debates sobre el impacto en la accesibilidad y la equidad en los servicios culturales y educativos en Estados Unidos.

La comunidad bibliotecaria y diversos sectores de la sociedad civil están instando al Congreso y a otros líderes gubernamentales a reconsiderar esta medida, enfatizando la importancia de las bibliotecas y museos como motores de aprendizaje, innovación y cohesión social en las comunidades de todo el país.

Voces femeninas: centenario de la incorporación de la primera archivera facultativa

Ministerio de Cultura. Voces femeninas = Veus femenines = Female Voices. 900 años en los documentos del Archivo de la Corona de Aragón = 900 anys als documents de l’Arxiu de la Corona d’Aragó = 900 years in the documents of the Archive of the Crown of Aragon. Madrid: Ministerio de Cultura, 2024.

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En diciembre de 2022 se conmemoró el centenario de la incorporación de Áurea Javierre como la primera archivera facultativa en el Archivo de la Corona de Aragón. Este proyecto expositivo celebra ese hito, rindiendo homenaje a cien años de trabajo de mujeres archiveras en la institución. Asimismo, se suma al creciente interés de organismos culturales, como el Ministerio de Cultura, la Subdirección General de los Archivos Estatales y sus centros dependientes, en la difusión del patrimonio documental y científico femenino, históricamente relegado o silenciado. Esta iniciativa también se alinea con uno de los lemas de la presidencia española de la Unión Europea en 2023: visibilizar la igualdad.

Séptimas Jornadas sobre Bibliotecas de Museos

Ministerio de Cultura y Deporte. Séptimas Jornadas sobre Bibliotecas de Museos. Madrid: Ministerio de Cultura y Deporte, 2024

Texto completo

El pasado año llegaron a su séptima edición las Jornadas de Bibliotecas de Museos, organizadas por la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Museos Estatales. En esta ocasión fue el Museo Nacional del Prado la sede elegida para su celebración, los días 16 y 17 de noviembre de 2023.

Esta cita de especialistas viene celebrándose, con carácter bianual, desde sus inicios en 2011 y ha logrado consolidarse como un foro de referencia en el ámbito de las bibliotecas de museos, congregando a profesionales, investigadores, estudiantes y público interesado en este campo de trabajo. En esta ocasión, el programa de las jornadas puso el foco en el papel de las bibliotecas de los museos como receptoras, conservadoras y escaparates del legado cultural nacional e internacional, así como el destacado rol que desempeñan en la celebración de efemérides y aniversarios en los museos.

Instrucciones de María Moliner a los bibliotecarios rurales




A los bibliotecarios rurales

María Moliner

Estas Instrucciones van especialmente dirigidas a ayudar en su tarea a los bibliotecarios provistos de poca experiencia y que tienen a su cargo bibliotecas pequeñas y recientes. Porque, si el éxito de una biblioteca depende en grandísima parte del bibliotecario, esto es tanto más verdad cuanto más corta es la historia o tradición de ese establecimiento. En una biblioteca de larga historia, el público ya experimentado, lejos de necesitar estímulos para leer, tiene sus exigencias, y el bibliotecario puede limitarse a satisfacerlas cumpliendo su obligación de una manera casi automática. Pero el encargado de una biblioteca que comienza a vivir ha de hacer una labor mucho más personal, poniendo su alma en ella. No será esto posible sin entusiasmo, y el entusiasmo no nace sino de la fe. El bibliotecario, para poner entusiasmo en su tarea, necesita creer en estas dos cosas: en la capacidad de mejoramiento espiritual de la gente a quien va a servir, y en la eficacia de su propia misión para contribuir a este mejoramiento.

No será buen bibliotecario el individuo que recibe invariablemente al forastero con palabras que tenemos grabadas en el cerebro, a fuerza de oírlas, los que con una misión cultural hemos visitado pueblos españoles: «Mire usted: en este pueblo son muy cerriles: usted hábleles de ir al baile, al fútbol o al cine, pero… ¡A la biblioteca…!».

No, amigos bibliotecarios, no. En vuestro pueblo la gente no es más cerril que en otros pueblos de España ni que en otros pueblos del mundo. Probad a hablarles de cultura y veréis cómo sus ojos se abren y sus cabezas se mueven en un gesto de asentimiento, y cómo invariablemente responden: ¡Eso, eso es lo que nos hace falta: cultura!

Ellos presienten, en efecto, que es cultura lo que necesitan, que sin ella no hay posibilidad de liberación efectiva, que sólo ella ha de dotarles de impulso suficiente para incorporarse a la marcha fatal del progreso humano sin riesgo de ser revolcados: sienten también que la cultura que a ellos les está negada es un privilegio más que confiere a ciertas gentes sin ninguna superioridad intrínseca sobre ellos, a veces con un valor moral nulo, una superioridad efectiva en estimación de la sociedad, en posición económica, etcétera. Y se revuelven contra esto que vagamente comprenden pidiendo, cultura, cultura… Pero, claro, si se les pregunta qué es concretamente lo que quieren decir con eso, no saben explicarlo. Y no saben tampoco que el camino de la cultura es áspero, sobre todo cuando para emprenderlo hay que romper con una tradición de abandono conservada por generaciones y generaciones.

Tú, bibliotecario, sí debes saberlo, y debes comprenderles y disculparles y ayudarles. No es extraño que una biblioteca recibida con gran entusiasmo quede al poco tiempo abandonada si se la confía a su propia suerte: no es extraño que el libro cogido con propósito de leerlo se caiga al poco rato de las manos y el lector lo abandone para ir a distraerse con la película a cuya trama su inteligencia se abandona sin esfuerzo. Todo esto ocurre; pero no ocurre sólo en tu pueblo, ni lo hacen sólo tus convecinos; ocurre en todas partes, y ahí radica precisamente tu misión: en conocer los recursos de tu biblioteca y las cualidades de tus lectores de modo que aciertes a poner en sus manos el libro cuya lectura les absorba hasta el punto de hacerles olvidarse de acudir a otra distracción.

La segunda cosa que necesita creer el bibliotecario es en la eficacia de su propia misión. Para valorarla, pensad tan sólo en lo que sería nuestra España si en todas las ciudades, en todos los pueblos, en las aldeas más humildes, hombres y mujeres dedicasen los ratos no ocupados por sus tareas vitales a leer, a asomarse al mundo material y al mundo inmenso del espíritu por esas ventanas maravillosas que son los libros. ¡Tantas son las consecuencias que se adivinan si una tal situación llegase a ser realidad, que no es posible ni empezar a enunciarlas…!

Pues bien: esta es la tarea que se ha impuesto y que está llevando a cabo el Ministerio de Instrucción Pública por medio de su Sección de Bibliotecas y en la que vosotros tenéis una parte esencialísima que realizar.

Fuente

(*) Prólogo de Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas. Valencia (España), 1937.

La biblioteca y la construcción de la cultura de alfabetización en inteligencia artificial generativa

La biblioteca y la construcción de la cultura de alfabetización en inteligencia artificial generativa

por Julio Alonso Arévalo. Jornadas Técnicas Asociación de Bibliotecarios de la Iglesia en España. Valladolid 14/0372025

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En la era de la IA, la alfabetización informacional está evolucionando, adquiriendo una nueva dimensión. Es fundamental desarrollar la capacidad de comprender, evaluar e interactuar con la información generada por máquinas. La alfabetización en IA va más allá de la tradicional, enfrentando desafíos únicos como la identificación de medios manipulados, la comprensión de las implicaciones éticas y la distinción entre textos escritos por humanos y por IA. A medida que la IA transforma industrias, medios y comunicaciones, esta alfabetización capacita a las personas para juzgar la credibilidad de la información generada por IA, fomentando un uso ético y responsable de esta tecnología revolucionaria.

De profesión, bibliotecario: entrevista con Julio Alonso Arévalo

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Realizado por Enrique Muriel «De profesión bibliotecario» es una obra audiovisual que pretende ser un homenaje a todas las personas bibliotecarias, que gracias a sus iniciativas y proyectos consiguen influir positivamente en la vida de los miembros de su comunidad. En el mismo veremos el origen y funcionamiento del blog más influyente de biblioteconomia y ciencias de la información, un respetado programa de radio y un profesional de reconocido prestigio internacional. De alguna forma, también es un humilde homenaje a su carrera.

Conversación con el poeta Chema García. Planeta Biblioteca 2025/03/12

Conversación con el poeta Chema García

Planeta Biblioteca 2025/03/12.

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La entrevista en Radio USAL con el poeta y arqueólogo Chema García abordó su trayectoria, la relación entre su formación en Historia y Patrimonio Arqueológico con la poesía, y su activa participación en la vida literaria de Salamanca. Destacó su papel en «Tertulias de Martes» y el Ágora de la Poesía de León, así como su compromiso con causas sociales a través de proyectos como «Letras en el Sáhara» y «Katsikas en la memoria».

García explicó cómo la poesía le permite excavar el pasado de otra manera, ofreciendo una exploración más subjetiva y emocional de la historia. Reflexionó sobre la poesía colectiva en festivales y antologías, destacando su capacidad para generar comunidad y resonancia social. También analizó el papel de la poesía en la denuncia social y su adaptación a la era digital sin perder esencia.

El poeta habló sobre la influencia de ciudades como Salamanca en su obra, su afinidad con la tradición poética local y su experiencia en concursos literarios. Subrayó la diferencia entre la poesía oral y escrita, resaltando la inmediatez y la conexión del recital con el público. Finalmente, compartió su visión sobre el panorama poético en España y adelantó algunos de sus proyectos futuros.

Pautas para Bibliotecas de Pequeño Tamaño

Consejo de Cooperación Bibliotecaria. Pautas para bibliotecas rurales de pequeño tamaño. Madrid: Consejo de Cooperación Bibliotecaria, 2025.

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Las «Pautas para bibliotecas rurales de pequeño tamaño», una guía orientativa que propone criterios esenciales para su funcionamiento, considerando la sostenibilidad y la realidad del medio rural. Estas pautas están dirigidas a localidades con menos de 5.000 habitantes, especialmente aquellas con menos de 2.000, que suelen enfrentar infraestructuras limitadas y acceso reducido a servicios públicos.

El documento no impone normas, sino que ofrece recomendaciones prácticas y sostenibles para la creación y mejora de bibliotecas rurales, asegurando su profesionalidad, eficacia y calidad. Destaca que una biblioteca es un servicio esencial y accesible, cuya implementación no debe requerir inversiones excesivas, sino estar integrada en la red de servicios municipales y fomentar la participación ciudadana.

Las Pautas para bibliotecas rurales de pequeño tamaño establecen recomendaciones para la creación y gestión de bibliotecas y bibliobuses en áreas rurales, garantizando su viabilidad y sostenibilidad sin comprometer la calidad del servicio. Se fijan tres elementos esenciales: espacio, colección y personal.

  1. Espacio: Debe ser un lugar fijo o móvil que funcione como punto de encuentro, ocio y trabajo, con un horario adecuado y conocido por la comunidad.
  2. Colección: Debe ser accesible, actualizada y variada en formatos y temáticas, incluyendo materiales adaptados para colectivos con necesidades especiales.
  3. Personal: Actúa como mediador entre los contenidos y los usuarios. Debe estar bien formado y ser estable, garantizando la orientación y dinamización del servicio.

Los servicios esenciales incluyen:

  • Préstamo a domicilio y consulta en sala.
  • Mediación informativa, ayudando a los usuarios en la búsqueda de información.
  • Dinamización social y cultural, con actividades que conviertan la biblioteca en un centro de referencia para la comunidad.

Finalmente, se destaca la importancia de integrar estas bibliotecas en redes de apoyo para mejorar la calidad y alcance de sus servicios.

Marketing bibliotecario: principales formas de promocionar programas en la biblioteca

«Top Ways to Advertise Your Library Programs – Part 1.» 5-Minute Library, October 2015.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Para asegurar una buena asistencia a un programa de biblioteca, es fundamental una estrategia de publicidad efectiva. Adaptar la promoción al público objetivo es clave, pero también se debe considerar el alcance indirecto a través de familiares y conocidos. Este artículo presenta diversas maneras de promocionar eventos, centrándose en el uso de carteles y volantes, y los mejores lugares para colocarlos.

Lugares estratégicos para carteles y volantes

  1. Escuelas locales: Contactar al superintendente puede permitir colocar anuncios en bibliotecas escolares y salas de profesores. Los docentes pueden ser grandes aliados en la difusión.
  2. Centros para personas mayores: Además de los eventos para adultos mayores, se pueden promocionar actividades para niños, aprovechando la presencia de abuelos con nietos de visita.
  3. Centros recreativos, gimnasios y estudios de yoga: Mientras las personas esperan su turno o a que empiece su actividad, pueden leer sobre eventos de la biblioteca.
  4. Negocios locales: Cafeterías, restaurantes y librerías suelen tener tableros comunitarios donde se pueden colocar volantes, especialmente si la temática del evento está relacionada con su público.
  5. Diferentes áreas de la biblioteca: Promocionar el programa de lectura para adultos en la sala infantil o viceversa aumenta la visibilidad, ya que muchos usuarios tienen familiares con intereses variados.
  6. Dentro de los libros: Insertar volantes en libros relacionados con el tema del evento puede ser una estrategia efectiva. Por ejemplo, incluir anuncios de un club de lectura de fantasía en libros de ese género o promocionar torneos de videojuegos en novelas gráficas populares.

Aspectos a considerar al diseñar y distribuir volantes

  • Incluir siempre el nombre, dirección y contacto de la biblioteca.
  • Diseñar carteles llamativos con poco texto para captar la atención de inmediato.
  • Pedir permiso antes de colocar volantes en espacios públicos o privados.

Estas estrategias pueden mejorar la asistencia a los programas de la biblioteca y reforzar su presencia en la comunidad.

Tampoco subestimes el poder de los medios, tanto impresos como digitales, para aumentar la asistencia a los programas de la biblioteca.

Medios tradicionales

  1. Periódicos en línea: Sitios como patch.com permiten que los usuarios envíen noticias y eventos locales. Es una excelente forma de llegar a una audiencia más amplia.
  2. Calendarios comunitarios: Muchos periódicos locales tienen calendarios de eventos donde puedes enviar la información sobre programas de la biblioteca.
  3. Artículos de prensa: Escribir un comunicado de prensa puede ayudarte a conseguir un artículo completo sobre tu evento. Destacar a personas locales involucradas puede atraer la atención de los medios.
  4. Entrevistas en medios locales: Algunas estaciones de noticias locales pueden estar interesadas en hacer reportajes sobre eventos importantes de la biblioteca, aumentando la visibilidad.
  5. Boletines informativos: Crear un boletín trimestral con eventos, artículos y recomendaciones de libros puede ser útil tanto en línea como en formato impreso. Distribuirlo en negocios locales o en la propia biblioteca fomenta la participación.
  6. Calendarios de eventos: Tener calendarios mensuales físicos en la biblioteca es muy efectivo, ya que muchos usuarios prefieren llevarse una copia para planificar sus actividades con anticipación.

Expandir tu presencia en ambas plataformas, junto con el uso estratégico de las redes sociales, puede resultar en una mayor participación de la comunidad.

Redes sociales

  1. Plataformas como Facebook, Twitter e Instagram: Compartir información en tus propias redes sociales es útil, pero también es importante interactuar con grupos locales, escuelas y clubes para que difundan la información.
  2. Boletines en línea: Servicios como MailChimp y Constant Contact permiten enviar boletines por correo electrónico, ofreciendo la posibilidad de incluir enlaces directos a tu catálogo, lo que facilita la interacción con los usuarios.
  3. Eventos en Facebook: Crear eventos oficiales en Facebook no solo permite que los usuarios vean los detalles, sino que también pueden suscribirse y recibir recordatorios, aumentando la visibilidad del evento.
  4. Publicidad en Facebook: Aunque las promociones orgánicas son gratuitas, la publicidad en Facebook permite una mayor difusión a nivel local, lo que es especialmente útil para eventos grandes.

Muy importante es tener en cuenta ideas inusuales y creativas para promocionar los programas de la biblioteca, destacando que cuanto más extravagante sea una idea, más probabilidades tiene de llamar la atención. La creatividad y el humor son claves cuando se trata de promocionar programas en la biblioteca. Ideas inusuales como las mencionadas pueden hacer que los eventos se destaquen y se conviertan en un tema de conversación, aumentando la participación de la comunidad.

Publicidad inusual

  1. Carteles en las aceras: Usar carteles de plástico en la acera, donde se pueden dibujar personajes o mensajes creativos relacionados con los programas de la biblioteca. Estos carteles pueden atraer la atención de las personas que pasan en coche, lo que es especialmente útil para promover eventos sin usar el nombre de una película o programa específico.
  2. Pinturas en las ventanas y tablones de anuncios: Diseños grandes y coloridos pueden captar la atención y generar conversaciones. Estos pueden ser utilizados para promover eventos como fiestas temáticas o actividades de la biblioteca.
  3. Dibujos con tiza: Usar tiza en aceras y estacionamientos para crear flechas y dibujos que indiquen eventos o reuniones. Esto puede ser una forma divertida y visible de atraer a la comunidad.
  4. Publicidad en ropa: Las camisetas, botones, llaveros o bolsas reutilizables con mensajes relacionados con la biblioteca pueden ser una forma efectiva de hacer publicidad. Esto no solo promueve los eventos, sino que también genera conciencia continua en la comunidad.
  5. Tatuajes temporales y joyería personalizada: Usar tatuajes de henna o hacer pulseras y collares en actividades de la biblioteca puede generar publicidad involuntaria cuando las personas preguntan sobre ellos. Esto funciona especialmente bien con los jóvenes.
  6. Accesorios y figuras de cartón: Usar figuras de cartón, como personajes populares de series o películas, puede ser una manera creativa de atraer a las personas. Por ejemplo, tener un TARDIS o un Darth Vader en la biblioteca puede generar un gran interés y motivar a las personas a participar en eventos.