Archivo de la etiqueta: Bibliotecas

Los héroes silenciosos que mantienen en pie las bibliotecas en condiciones precarias de Katmandú

Khadka, Prabina. “The Quiet Heroes Holding Kathmandu’s Crumbling Libraries Together.” 1000 Libraries Magazine, 2026, https://magazine.1000libraries.com/the-quiet-heroes-holding-kathmandus-crumbling-libraries-together/.

Se presenta un retrato profundamente humano de las bibliotecas de Katmandú (Nepal) y, sobre todo, de las personas que las sostienen en condiciones precarias. A través de varios testimonios de bibliotecarios y responsables de centros documentales, se muestra cómo estas instituciones culturales sobreviven pese a la falta de financiación, la fragilidad estructural de los edificios y la escasa prioridad que reciben por parte del Estado.

Las bibliotecas descritas no son solo espacios de conservación del conocimiento, sino también refugios sociales donde estudiantes, opositores y investigadores encuentran un lugar de estudio y concentración. Sin embargo, muchas de ellas funcionan en edificios deteriorados, con infraestructuras insuficientes, escaso personal y problemas persistentes de mantenimiento. La falta de inversión pública tras el terremoto de 2015 agravó aún más una situación ya frágil, dejando a varias bibliotecas en estado casi de supervivencia.

El texto subraya especialmente el papel de los bibliotecarios, quienes aparecen como verdaderos “guardianes” del conocimiento. Lejos de la imagen tradicional de un trabajo pasivo, se enfatiza que realizan múltiples tareas: catalogación, gestión de colecciones, atención a usuarios, preservación de fondos y adaptación a recursos limitados. Muchos de ellos no comenzaron su carrera con formación específica en biblioteconomía, sino que llegaron al oficio de manera casual o por necesidad, desarrollando después un fuerte vínculo con la profesión.

Otro eje central es la dimensión comunitaria de las bibliotecas. A pesar de las dificultades, siguen siendo espacios esenciales de igualdad de acceso al conocimiento, especialmente para jóvenes que se preparan para exámenes o buscan oportunidades educativas. El artículo también destaca la ausencia de una política pública sólida que reconozca el valor estratégico de estas instituciones culturales.

El texto construye una narrativa de resistencia silenciosa: bibliotecas que “se mantienen en pie” no gracias a sistemas robustos, sino gracias al compromiso cotidiano de bibliotecarios que trabajan en condiciones adversas. La conclusión es clara: si estas bibliotecas siguen existiendo, es por la dedicación de personas que, más que ejercer un empleo, sostienen un servicio público esencial para la educación y la memoria cultural del país.

Las bibliotecas reducen el tiempo de los flujos de trabajo manuales entre un 30 y un 60 % con la IA académica.

Guzman, Dani. “New Study: Libraries Cut Manual Workflow Time by 30 to 60% with Academic AI.” Clarivate. Publicado el 24 de marzo de 2026. Acceso el 19 de mayo de 2026.

Texto completo

Un reciente estudio impulsado por Clarivate analiza cómo la inteligencia artificial está transformando los flujos de trabajo en bibliotecas académicas, especialmente en tareas relacionadas con la catalogación y la elaboración de listas de lectura. La investigación se basa en entrevistas realizadas a once profesionales de bibliotecas pertenecientes a ocho instituciones de América del Norte, América Latina y Oriente Medio, y ofrece uno de los primeros conjuntos de evidencias empíricas sobre el impacto operativo real de la IA en bibliotecas universitarias.

El informe destaca que las herramientas de IA permiten reducir entre un 30 % y un 60 % el tiempo invertido en tareas manuales y repetitivas. Actividades que antes requerían entre quince y cuarenta y cinco minutos, como la creación de listas de bibliografía docente, pueden completarse ahora en apenas dos o cinco minutos gracias a asistentes inteligentes integrados en plataformas bibliotecarias. Un ejemplo citado es el de la University of Windsor, donde una lista de veinte referencias pasó de requerir veinte minutos de trabajo a solo tres.

La investigación también subraya un notable incremento de la capacidad operativa de las bibliotecas. Los equipos responsables de metadatos y catalogación consiguieron multiplicar entre dos y cuatro veces el volumen de trabajo asumible sin necesidad de aumentar el personal. En el caso de la Universidad Tecnológica de Bolívar, la IA permitió abordar enormes retrasos de catalogación que hasta entonces se consideraban prácticamente imposibles de resolver. Según la directora de biblioteca Dora Lilia Sepúlveda, la automatización eliminó el cuello de botella derivado de la transcripción manual y recuperó hasta el 80 % del tiempo operativo, facilitando la recuperación y visibilidad de miles de registros olvidados.

Otro aspecto relevante del estudio es el impacto en el acceso a los recursos por parte de los estudiantes. Entre el 50 % y el 60 % de las listas de lectura procesadas mediante IA estuvieron disponibles inmediatamente gracias a la localización automática de materiales existentes en la colección y a la generación de enlaces directos. Esto mejora considerablemente la rapidez de acceso a la bibliografía académica y contribuye a optimizar la experiencia educativa.

En relación con la calidad de los datos generados, el estudio señala que entre el 70 % y el 90 % de los metadatos creados por IA fueron aceptados con solo pequeñas correcciones por parte de los bibliotecarios. El modelo aplicado no elimina la supervisión humana: la inteligencia artificial genera un primer borrador, mientras que los profesionales siguen siendo responsables de la revisión, validación y toma de decisiones finales. Desde la University of Haifa se destaca especialmente la utilidad de la IA en la catalogación de materiales en idiomas que el catalogador no domina, así como en la asignación preliminar de materias y encabezamientos temáticos.

El estudio insiste en que la IA no sustituye el criterio profesional bibliotecario, sino que transforma la naturaleza del trabajo. Las tareas mecánicas y repetitivas disminuyen, mientras que aumenta la dedicación a actividades estratégicas, de validación, comunicación y apoyo académico. De este modo, los bibliotecarios pueden concentrarse en funciones de mayor valor añadido, como la alfabetización informacional, la mediación crítica y el acompañamiento a investigadores y estudiantes.

Estas conclusiones coinciden con debates recientes dentro de la comunidad bibliotecaria internacional. En diversos foros profesionales y discusiones en Reddit, muchos bibliotecarios describen una transición hacia un nuevo papel como “verificadores” y mediadores críticos de contenidos generados por IA. Al mismo tiempo, persisten preocupaciones sobre la fiabilidad de las respuestas automáticas, la dependencia excesiva de estas herramientas y la necesidad de establecer políticas éticas claras para su adopción en bibliotecas.

Manual de catalogación : de las RCAA2 a las RDA

Kraemer, Elida Ofelia . Manual de catalogación : de las RCAA2 a las RDA., 2026 Lanús : Elida Ofelia Kramer, 2026. [Book]

Descargar

El libro consta de dos partes: la primera sobre aspectos técnicos y la segunda sobre su aplicación. La primera parte aborda: la organización de la información, control bibliográfico, catálogos, normas para la descripción y acceso. Se hace mención a los esquemas de codificación para la manipulación de datos, MARC y al sistema integrado de gestión de bibliotecas KOHA. Se presenta una revisión de los distintos elementos que conforman las áreas de RCAA2 y su comparación con las RDA. Finalmente se aborda el tema relacionado a los puntos de acceso. Para la segunda parte del libro se han elaborado guías para la catalogación de materiales cartográficos, música notada, grabaciones sonoras, videograbaciones, recursos integrables, publicaciones seriadas y catalogación analítica. Las guías consisten en grillas que están formadas por los elementos principales del registro, una breve síntesis de la regla RDA, el campo MARC correspondiente, un ejemplo y observaciones. Sigue a cada guía, registros MARC completos que responden a las RDA. El libro tiene además una tabla de siglas y abreviaturas, un glosario y bibliografía.

Privacidad de los usuarios de bibliotecas en la era de la inteligencia artificial

Lucie Daignault, Samuel Lim and Catherine Ferri. Library Patron Privacy in the Age of Artificial Intelligence. EveryLibrary Institute, 2026.

Texto completo

El EveryLibrary Institute ha dado a conocer un informe de gran relevancia titulado Library Patron Privacy in the Age of Artificial Intelligence, centrado en uno de los debates más urgentes para las bibliotecas contemporáneas: cómo proteger la privacidad de los usuarios en un contexto marcado por la expansión acelerada de la inteligencia artificial y de los servicios digitales.

Durante décadas, la confidencialidad de los hábitos de lectura, consulta e investigación ha sido uno de los principios fundamentales de las bibliotecas, especialmente en Estados Unidos, donde la defensa de la libertad intelectual ha estado estrechamente vinculada al derecho a la privacidad. Sin embargo, la llegada de nuevas herramientas basadas en IA está poniendo a prueba estos marcos tradicionales, generando interrogantes legales, éticos y tecnológicos que requieren respuestas actualizadas.

El estudio ha sido elaborado por Lucie Daignault, Samuel Lim y Catherine Ferri, integrantes de la Georgetown University Communications and Technology Law Clinic, en colaboración con EveryLibrary Institute. Su principal aportación consiste en ofrecer una revisión exhaustiva de las leyes de privacidad bibliotecaria vigentes en los cincuenta estados de EE. UU. y en el Distrito de Columbia, con el fin de determinar hasta qué punto estas normativas siguen siendo eficaces frente a los desafíos actuales. El informe analiza si las leyes estatales existentes contemplan adecuadamente cuestiones como la recopilación masiva de datos, el almacenamiento prolongado de información personal, la intervención de proveedores externos y el uso de sistemas automatizados capaces de perfilar comportamientos de lectura o búsqueda.

Uno de los aspectos más novedosos del documento es su atención específica a la inteligencia artificial generativa y a las nuevas formas de tratamiento de datos que esta implica. Muchas plataformas digitales utilizadas por bibliotecas incorporan tecnologías desarrolladas por terceros, capaces de registrar consultas, recomendaciones, patrones de navegación o interacciones textuales de los usuarios. Esto plantea un conflicto entre la mejora de servicios mediante herramientas inteligentes y la obligación histórica de las bibliotecas de garantizar anonimato, neutralidad y libertad de acceso a la información. El informe advierte que, sin controles adecuados, podrían abrirse vías de vigilancia indirecta o explotación comercial de datos tradicionalmente protegidos.

Asimismo, el trabajo examina la creciente dependencia de las bibliotecas respecto a proveedores tecnológicos externos. Los sistemas de préstamo digital, bases de datos académicas, plataformas de descubrimiento o asistentes automatizados suelen operar bajo contratos con empresas privadas que gestionan infraestructuras y datos sensibles. El informe invita a revisar cuidadosamente estas relaciones contractuales, reclamando mayor transparencia sobre qué datos se recogen, cómo se almacenan, durante cuánto tiempo se conservan y si pueden reutilizarse para entrenar modelos de inteligencia artificial u otros fines comerciales.

El valor práctico del informe reside también en su enfoque comparativo y aplicado. Al ofrecer un panorama actualizado estado por estado, se convierte en una herramienta útil para bibliotecarios, responsables institucionales, legisladores, investigadores y defensores de los derechos civiles. No se limita a diagnosticar problemas, sino que pretende impulsar conversaciones más profundas entre los sectores bibliotecario, jurídico y tecnológico. En este sentido, propone pensar la privacidad no como un obstáculo para la innovación, sino como un elemento esencial del diseño de cualquier servicio digital bibliotecario.

En última instancia, el documento subraya que la rápida evolución de la inteligencia artificial obliga a redefinir el papel de las bibliotecas como instituciones públicas de confianza en una sociedad gobernada cada vez más por datos. Si históricamente las bibliotecas han protegido la libertad de leer sin vigilancia, hoy deben extender esa misión al entorno digital. La cuestión no es solo tecnológica, sino democrática: preservar espacios donde las personas puedan informarse, aprender e investigar sin temor a ser monitorizadas o perfiladas. Por ello, este informe se perfila como una referencia clave para el futuro de la ética bibliotecaria y de la gobernanza de la IA.

Guía de evaluación de sistemas de IA en entornos bibliotecarios

Cox, Andrew, y Maria De Brasdefer. IFLA Entry Point to Libraries and AI. International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA), 2025. https://repository.ifla.org/items/f197f327-dc49-4743-bb57-0a373505da8b

Entry Point for Libraries and AI

Licensing an AI service from a publisher

La Inteligencia Artificial (IA) ofrece un gran potencial para apoyar los valores fundamentales de las bibliotecas, como el acceso equitativo a la información y la creación de conocimiento. Sin embargo, también es una tecnología controvertida, cuyos avances actuales suscitan inquietudes éticas y sociales. Las bibliotecas desempeñan un papel clave en la promoción de usos responsables, inclusivos y sostenibles de la IA. Sus valores —libertad de expresión, privacidad, transparencia y rendición de cuentas— proporcionan una perspectiva ética para interactuar con las herramientas y prácticas de la IA. Este documento define la IA en un sentido amplio y ofrece un conjunto práctico de preguntas para la reflexión que ayudan a los profesionales de las bibliotecas a evaluar las oportunidades y los riesgos.

El texto plantea un escenario de reflexión sobre la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en los servicios de bibliotecas, concretamente en el caso de la posible licitación de un sistema de búsqueda potenciado por IA ofrecido por una editorial científica. Este sistema promete mejorar significativamente la recuperación de información mediante resúmenes automáticos de publicaciones, lo que obliga a los profesionales de la biblioteca a evaluar críticamente su pertinencia, utilidad y riesgos antes de su adopción.

Para ello, se propone la creación de un equipo interdisciplinar formado por especialistas en sistemas bibliotecarios, biblioteconomía, alfabetización informacional y derechos de autor. Este grupo debe elaborar una lista de preguntas clave para analizar la herramienta desde múltiples perspectivas: ética, funcionalidad, impacto institucional, fiabilidad, transparencia y adecuación a las necesidades reales de los usuarios. El objetivo no es solo valorar la innovación tecnológica, sino determinar si realmente aporta beneficios significativos frente a otras soluciones existentes y si su coste está justificado dentro de las prioridades de la biblioteca.

El documento se estructura a partir de un marco de 14 preguntas que sirven como guía de evaluación de sistemas de IA en entornos bibliotecarios. Estas cuestiones abordan aspectos como la calidad y precisión de la información generada por la IA, los posibles sesgos, la protección de la diversidad cultural y lingüística, la equidad en el acceso, la privacidad de los datos de los usuarios y la transparencia del funcionamiento del sistema. También se examina quién es responsable de los posibles errores del sistema y cómo se comunican sus limitaciones a los usuarios.

Asimismo, se subraya la importancia de garantizar que los datos utilizados por la IA no provengan de fuentes obtenidas de manera ilegítima y que se respeten los derechos de autor y la soberanía de los datos culturales. Otro eje central es la necesidad de mantener la agencia del usuario, es decir, que las personas puedan seguir controlando su interacción con la tecnología sin que esta sustituya sus habilidades críticas o de aprendizaje.

Las 14 preguntas funcionan como un marco de evaluación crítica para que las bibliotecas analicen la incorporación de sistemas de inteligencia artificial, especialmente en servicios de información y descubrimiento. No son un checklist técnico cerrado, sino una guía amplia que permite valorar tanto el impacto funcional como las implicaciones éticas, sociales y organizativas de estas herramientas.

  1. Valor y pertinencia del servicio. La pregunta inicial obliga a la biblioteca a identificar qué tipo de beneficio real aporta la IA en términos de acceso al conocimiento y creación de información. No se trata solo de si la herramienta es innovadora, sino de si mejora de forma significativa la experiencia del usuario frente a alternativas más simples o económicas. Aquí se introduce también el concepto de “coste de oportunidad”: invertir en IA implica renunciar a otros posibles servicios o mejoras.

2, Calidad de la información generada por la IA, especialmente su precisión, actualización e imparcialidad. En entornos bibliotecarios esto es crucial, ya que los sistemas de IA pueden generar resúmenes o síntesis que parecen fiables pero contienen errores, sesgos o simplificaciones. Además, se plantea la necesidad de monitorización continua, ya que estos sistemas pueden cambiar su rendimiento con el tiempo.

3. Sesgos . Se evalúa si la IA reproduce estereotipos o excluye perspectivas culturales y lingüísticas. Esto es especialmente relevante en bibliotecas, cuyo objetivo tradicional es garantizar el acceso equitativo a la información.

4. Diversidad del conocimiento. También se analiza si el sistema favorece únicamente contenido en inglés o si integra fuentes multilingües y diversas.

5. Mal uso del sistema, especialmente en relación con la desinformación o la censura. Aunque menos desarrollada en el texto, apunta a un problema creciente: la posibilidad de que herramientas avanzadas de IA sean utilizadas para manipular o distorsionar información académica o científica.

6. Equidad y accesibilidad, considerando si todos los usuarios pueden beneficiarse del sistema en igualdad de condiciones. Aquí se incluyen aspectos como la accesibilidad digital (cumplimiento de estándares como WCAG), la brecha tecnológica y la posible exclusión de determinados colectivos.

7. Transparencia, uno de los más complejos en IA. Se analiza hasta qué punto el usuario entiende qué está haciendo el sistema, cómo genera los resultados y cuáles son sus límites. También se plantea la cuestión de la responsabilidad: quién responde cuando la IA comete errores, la empresa, la biblioteca o el usuario.

8. Privacidad y gestión de datos, un tema crítico en entornos académicos. Se evalúa cómo se recogen, almacenan y utilizan los datos de los usuarios, incluyendo sus consultas, patrones de búsqueda y posibles datos personales, así como el cumplimiento de normativas como el GDPR.

9. Legalidad y ética de los datos utilizados para entrenar la IA, así como en el respeto a los derechos de autor. También introduce una preocupación emergente: la carga que la IA puede generar sobre repositorios abiertos y sistemas de acceso libre.

10. Participación social y la soberanía de los datos, es decir, si las comunidades afectadas han sido tenidas en cuenta en el desarrollo del sistema y si mantienen control sobre su información cultural.

11. Agencia del usuario y el impacto en el aprendizaje. Se analiza si la IA fortalece las competencias del usuario o si, por el contrario, fomenta la dependencia y la pérdida de habilidades críticas. También se considera la necesidad de formación para un uso responsable.

12. Empleo y la estructura laboral, tanto en bibliotecas como en el ecosistema editorial y tecnológico. Se plantea si la IA sustituye funciones humanas o si reconfigura los roles profesionales.

13. Impacto ambiental, un aspecto cada vez más relevante. El uso de modelos de IA implica consumo energético, infraestructura de servidores y uso de agua, lo que obliga a considerar la sostenibilidad del servicio en su ciclo completo.

14. Modelo de negocio y la gobernanza del proveedor, es decir, quién desarrolla la herramienta, bajo qué principios opera y si su estrategia es sostenible y alineada con valores públicos. También se abre la reflexión sobre posibles vínculos con intereses comerciales o incluso militares.

En conjunto, estas 14 preguntas no buscan una respuesta única, sino fomentar una evaluación crítica y multidimensional de la inteligencia artificial en bibliotecas, equilibrando innovación tecnológica con responsabilidad ética, social y profesional.

El texto también amplía la reflexión hacia dimensiones sociales más amplias, como el impacto laboral de estas tecnologías, su huella ambiental y el modelo de negocio de las empresas proveedoras. En conjunto, se propone una evaluación integral que no se limite a lo técnico, sino que integre criterios éticos, educativos, sociales y sostenibles, con el fin de orientar la toma de decisiones en las bibliotecas ante la creciente incorporación de la inteligencia artificial.

44ª Feria Municipal del Libro de Salamanca 2026. Planeta Biblioteca 2026/05/10

44ª Feria Municipal del Libro de Salamanca 2026.

Planeta Biblioteca 2026/05/10

ESCUCHAR

Descargar

PROGRAMA DE LA FERIA

En el programa de radio, Enma García y Maribel Martín Rodrigo destacaron que la 44ª Feria Municipal del Libro convierte la Plaza Mayor de Salamanca, del 9 al 17 de mayo de 2026, en un gran punto de encuentro entre lectores, librerías, autores y ciudadanía. Explicaron el papel esencial de la Red de Bibliotecas Municipales en la coordinación general, desde la organización de casetas hasta la programación cultural y la biblioteca infantil al aire libre. Subrayaron el aumento de participación de librerías respecto al año anterior y la cuidada distribución de espacios para firmas, escenarios y actividades. También comentaron la presencia de autores reconocidos y propuestas escolares dirigidas a fomentar la lectura entre niños de Primaria. La feria incluirá conciertos y actuaciones musicales para ampliar su dimensión festiva y cultural

Library Technology Guides publica el Informe sobre sistemas bibliotecarios de 2026

Breeding, Marshall. “2026 Library Systems Briefing.” American Libraries Magazine, 5 de mayo de 2026. https://americanlibrariesmagazine.org/2026/05/05/2026-library-systems-briefing/

El Informe sobre sistemas bibliotecarios de 2026 muestra a unas bibliotecas inmersas en una transformación profunda. El desafío ya no consiste únicamente en informatizar procesos, sino en construir infraestructuras flexibles, seguras e inteligentes capaces de responder a nuevas formas de acceso al conocimiento. La tecnología se convierte así en una pieza estratégica para garantizar la relevancia futura de las bibliotecas en un entorno digital cada vez más exigente.

Library Technology Guides ha publicado el Informe sobre sistemas bibliotecarios de 2026, una de las referencias más relevantes para conocer la evolución tecnológica del sector bibliotecario internacional. El documento ofrece una panorámica detallada del mercado de software y plataformas utilizadas por bibliotecas públicas, universitarias, escolares y especializadas, analizando tendencias, movimientos empresariales, implantaciones y prioridades estratégicas. Más que un simple catálogo de productos, el informe actúa como termómetro del momento que atraviesan las bibliotecas en su proceso de transformación digital.

Uno de los aspectos centrales del informe es la constatación de que las bibliotecas continúan avanzando hacia entornos basados en la nube. Cada vez más instituciones sustituyen antiguos sistemas instalados en servidores locales por plataformas SaaS (Software as a Service), gestionadas por proveedores externos. Esta transición responde a varias razones: reducción de costes de mantenimiento, actualizaciones automáticas, mayor escalabilidad y mejora de la seguridad. Para muchas organizaciones, mantener infraestructuras propias resulta ya complejo y costoso, especialmente en un contexto de presupuestos ajustados y escasez de personal técnico especializado.

El informe también destaca la creciente influencia de la inteligencia artificial en el ecosistema bibliotecario. Los nuevos sistemas comienzan a incorporar herramientas de automatización para catalogación, generación de metadatos, análisis de colecciones, asistentes virtuales y mejora de los sistemas de descubrimiento. La IA se presenta como una oportunidad para aumentar la eficiencia operativa y mejorar la experiencia de usuario, aunque también surgen interrogantes relacionados con la transparencia algorítmica, la privacidad de los datos y la necesidad de supervisión profesional. Las bibliotecas valoran estas innovaciones, pero buscan aplicarlas con prudencia y criterios éticos.

Otro eje importante es la evolución de los sistemas integrados de gestión bibliotecaria (ILS) hacia plataformas de servicios bibliotecarios más amplias. Ya no basta con gestionar préstamos, catalogación o adquisiciones de manera aislada. Las bibliotecas necesitan soluciones capaces de integrar recursos impresos, colecciones electrónicas, repositorios institucionales, analíticas de uso, autenticación remota y servicios móviles. El informe muestra que la tendencia dominante es hacia ecosistemas unificados, donde diferentes módulos se comunican entre sí y permiten una administración más eficiente.

En el plano empresarial, el estudio refleja un mercado concentrado en grandes proveedores internacionales, pero con presencia significativa de proyectos de código abierto. Empresas consolidadas como Ex Libris, OCLC, EBSCO o Innovative mantienen posiciones fuertes, especialmente en grandes redes y universidades. Paralelamente, alternativas como Koha, Evergreen o FOLIO siguen creciendo entre instituciones que buscan flexibilidad, independencia tecnológica y control sobre sus desarrollos. Esto demuestra que el mercado no está cerrado y que existen modelos diversos según tamaño, presupuesto y estrategia institucional.

La experiencia del usuario aparece como una prioridad creciente. Los catálogos tradicionales resultan insuficientes frente a los estándares de usabilidad impuestos por buscadores y plataformas comerciales. Por ello, las bibliotecas demandan interfaces más intuitivas, búsquedas inteligentes, recomendaciones personalizadas, diseño adaptado a móviles y acceso simplificado a contenidos digitales. El informe subraya que el éxito de un sistema ya no depende solo de sus funciones internas, sino de la calidad de la interacción que ofrece al público.

Asimismo, el documento señala la importancia de la interoperabilidad y de los estándares abiertos. Las bibliotecas trabajan con múltiples herramientas simultáneamente —repositorios, plataformas de préstamo digital, gestores de aprendizaje, bases de datos académicas o sistemas de autenticación—, por lo que necesitan soluciones capaces de integrarse sin fricciones. Los proveedores que facilitan APIs robustas y compatibilidad con estándares internacionales parten con ventaja en las decisiones de contratación.

Informe sobre el panorama actual de los programas bibliotecarios para personas mayores.

ALA Public Programs Office. “New Landscape Report on the Current State of Library Programs for Older Adults.” Programming Librarian, March 24, 2026.

Texto completo

La American Library Association (ALA), a través de su Public Programs Office, ha publicado un nuevo informe panorámico sobre la situación actual de los programas bibliotecarios dirigidos a personas mayores. El documento forma parte de la iniciativa Aging Together: An Evaluation of Library Programming for Older Adults, impulsada junto con la organización Knology y financiada por The John A. Hartford Foundation. El objetivo principal es comprender mejor cómo están respondiendo las bibliotecas al envejecimiento de la población y qué tipo de actividades ofrecen a este colectivo, cada vez más relevante en términos demográficos y sociales.

El informe destaca que las bibliotecas públicas desempeñan un papel esencial como espacios comunitarios para las personas mayores. No solo proporcionan acceso a libros e información, sino que también funcionan como lugares de encuentro, aprendizaje, bienestar y participación social. Para muchas personas jubiladas o en situación de soledad, la biblioteca representa un entorno seguro, accesible y estimulante donde mantenerse activas intelectual y emocionalmente. Esta función cobra especial importancia en sociedades donde aumenta la esperanza de vida y donde el aislamiento social se ha convertido en un problema creciente.

Según la revisión realizada, la mayor parte de los programas bibliotecarios para personas mayores se concentran actualmente en cuatro grandes áreas: ocio, aprendizaje permanente, salud y tecnologías digitales. En el ámbito del ocio aparecen clubes de lectura, actividades culturales, juegos y encuentros sociales. En el aprendizaje permanente se incluyen conferencias, talleres formativos y programas educativos. En salud destacan iniciativas sobre bienestar físico y mental, prevención o recursos asistenciales. Finalmente, la alfabetización digital ocupa un lugar cada vez más central, con cursos sobre uso de móviles, internet, banca electrónica o videollamadas, herramientas esenciales para la vida cotidiana contemporánea.

Uno de los hallazgos más importantes es que, aunque todavía existen pocos datos sistemáticos de evaluación, las evidencias disponibles indican que estos programas generan impactos positivos claros en tres dimensiones. En primer lugar, mejoran conocimientos, habilidades y actitudes, especialmente en competencias digitales o acceso a información sanitaria. En segundo lugar, contribuyen al bienestar físico, mental y emocional de los participantes. En tercer lugar, fortalecen la conexión social y el sentimiento de pertenencia comunitaria, reduciendo la soledad no deseada. Estos beneficios sitúan a la biblioteca como agente de salud comunitaria y cohesión social.

Sin embargo, el informe también señala importantes limitaciones. Muchas iniciativas se desarrollan de forma aislada, como proyectos puntuales o sesiones únicas, sin integrarse en estrategias sostenidas a largo plazo. Además, faltan herramientas específicas para medir el impacto real de estos programas en personas mayores, lo que dificulta identificar buenas prácticas replicables. La literatura profesional sigue siendo escasa y fragmentada, por lo que el sector necesita más investigación aplicada, mejores indicadores y modelos estables de intervención.

Otro aspecto relevante es que el estudio presta atención a áreas todavía poco desarrolladas pero fundamentales para el futuro: apoyo a cuidadores, recursos sobre final de vida, envejecimiento activo, accesibilidad y acompañamiento en procesos complejos de salud o dependencia. Esto refleja una visión más amplia de la biblioteca, entendida no solo como institución cultural, sino como infraestructura social capaz de responder a necesidades humanas diversas a lo largo del ciclo vital.

El documento de 44 páginas actúa como fase preliminar de un informe final previsto para febrero de 2027. Ese trabajo posterior ofrecerá una visión más detallada de lo que hacen actualmente las bibliotecas estadounidenses para atender a las personas mayores y propondrá recomendaciones prácticas y modelos transferibles. En este sentido, el informe actual constituye una llamada de atención: ante el envejecimiento de la población, las bibliotecas tienen una oportunidad estratégica para redefinir su misión social y convertirse en actores clave del bienestar comunitario.

Guía de la ALA sobre el Uso de Inteligencia Artificial en Bibliotecas

Association of College and Research Libraries (ACRL). “ALA Draft Guidance of the Use of Artificial Intelligence in Libraries Comments Due May 8.” ACRL Insider, 2026. Accedido el 4 de mayo de 2026. https://www.ala.org/tools/standards-and-guidelines/guidance-use-artificial-intelligence-libraries?utm_source=substack&utm_medium=email

American Library Association (ALA), a través de su AI Policy Working Group, ha difundido para consulta pública un borrador titulado Guidance of the Use of Artificial Intelligence in Libraries, concebido como un documento marco para orientar a los profesionales de las bibliotecas ante el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial.

La iniciativa refleja el reconocimiento institucional de que la IA ya no es una cuestión futura o periférica, sino una realidad que está transformando servicios, procesos, expectativas de los usuarios y el propio papel social de las bibliotecas. El plazo de comentarios fijado hasta el 8 de mayo de 2026 indica además la voluntad de incorporar la voz de la comunidad profesional antes de su posible debate y aprobación formal en la Annual Conference de la ALA en Chicago.

El borrador nace con una finalidad eminentemente práctica: ayudar a las bibliotecas a navegar oportunidades y desafíos. La formulación es significativa, porque evita una postura tecnofílica o tecnofóbica. La ALA no presenta la IA únicamente como amenaza ni como solución automática, sino como un fenómeno complejo que exige análisis crítico. Entre las oportunidades pueden situarse la mejora de búsquedas documentales, automatización de tareas repetitivas, apoyo a catalogación, generación de resúmenes, accesibilidad lingüística, atención básica al usuario o análisis de grandes volúmenes de datos. Entre los desafíos aparecen cuestiones como privacidad, sesgos algorítmicos, dependencia de proveedores privados, opacidad técnica, desinformación generada automáticamente y posibles impactos laborales.

Propósito y Contexto

La Asociación Americana de Bibliotecas (ALA) ha elaborado este documento a través de su Grupo de Trabajo de Política en Inteligencia Artificial con un doble objetivo: recomendar a las bibliotecas que desarrollen sus propias políticas locales de IA y ofrecerles un marco de referencia sólido para hacerlo. El documento surge en un momento en que la inteligencia artificial, incluyendo sus variantes generativa y agéntica, está transformando profundamente la manera en que la información se crea, accede y evalúa. La ALA reconoce que la IA puede ampliar la capacidad de las bibliotecas en áreas como la instrucción, las operaciones y la accesibilidad, pero advierte que esto solo es posible cuando la tecnología apoya la experiencia profesional existente, el compromiso comunitario y el juicio crítico del personal bibliotecario. En ese sentido, esta guía no busca reemplazar las políticas existentes de la ALA, sino construir sobre ellas.

Bien Público y Rol Humano

El primer gran pilar de la guía es el concepto de bien público, entendido como el compromiso de las bibliotecas de mejorar la sociedad y proteger derechos fundamentales como la educación, la alfabetización y la libertad intelectual. El documento reconoce que la IA ofrece oportunidades reales para abordar desafíos sociales y ambientales, pero también advierte sobre sus riesgos: puede erosionar la autodeterminación humana, profundizar la desigualdad social y contribuir al cambio climático. Por ello, la guía establece con claridad que la IA debe complementar y nunca reemplazar la inteligencia, el razonamiento y el pensamiento crítico humano. Las tareas que requieren empatía, juicio y conocimiento especializado no deben automatizarse, y todos los usuarios tienen derecho a recibir asistencia humana en cualquier servicio bibliotecario. Además, se subraya que cualquier ganancia de eficiencia generada por la IA debe traducirse en mejoras para el personal y las comunidades, y no en justificación para reducir puestos de trabajo.

Libertad Intelectual y Transparencia

La libertad intelectual es uno de los valores más arraigados en la tradición bibliotecaria, y la guía dedica especial atención a cómo la IA puede amenazarla. Los sistemas automatizados pueden, de manera opaca, sesgar los resultados de búsqueda, priorizar ciertos contenidos sobre otros o suprimir materiales relacionados con comunidades marginalizadas o temas controvertidos, todo ello sin que los usuarios lo perciban. Frente a esto, el documento exige que cualquier sistema automatizado cuente con documentación clara y accesible que explique su funcionamiento, propósito y posible influencia en los resultados. Las salidas de la IA deben tratarse siempre como borradores sujetos a revisión humana, especialmente en temas complejos o sensibles. Asimismo, las bibliotecas deben oponerse activamente a herramientas de IA que señalen materiales para su eliminación o despriorización de formas que socaven la diversidad de puntos de vista, y deben ofrecer a los usuarios la posibilidad de optar por servicios sin intervención algorítmica.

Privacidad y Protección de Datos

La privacidad de los usuarios es un valor central en la ética bibliotecaria, y la guía lo refuerza en el contexto de la IA con directrices muy concretas. Las bibliotecas tienen la responsabilidad de comprender cómo funcionan las herramientas de IA, cómo gestionan la información personal y qué riesgos pueden generar para los usuarios. Se insta a evitar el ingreso de información de identificación personal, temas sensibles o registros no públicos en herramientas cuyas prácticas de datos sean poco claras, y a limitar el uso a herramientas institucionales previamente verificadas. Al trabajar con proveedores externos, las bibliotecas deben preguntar explícitamente si los datos de los usuarios se utilizan para entrenar modelos de IA, qué salvaguardas existen y si las funciones de IA son opcionales. Toda esta información debe comunicarse a los usuarios en lenguaje claro y sencillo, explicando sus derechos de acceso, corrección y eliminación de datos. La formación del personal en privacidad y uso responsable de la IA se considera parte esencial del desarrollo profesional.

Sostenibilidad Ambiental e Institucional

La guía aborda la sostenibilidad desde dos dimensiones que se complementan. Por un lado, la dimensión ambiental: la IA consume grandes cantidades de energía y agua, genera emisiones de gases de efecto invernadero y produce residuos electrónicos. Las bibliotecas deben evaluar el ciclo de vida ambiental completo de los sistemas de IA que adoptan, solicitar a los proveedores información transparente sobre su huella de carbono e intensidad energética, y priorizar herramientas de código abierto, modelos más pequeños y soluciones con menor impacto ecológico. Por otro lado, la sostenibilidad institucional también es crucial: la sobreautomatización puede erosionar las competencias del personal, debilitar la confianza comunitaria y generar dependencia excesiva de sistemas controlados por proveedores comerciales. La guía advierte que las ganancias de eficiencia a corto plazo no justifican comprometer la flexibilidad institucional, el conocimiento profesional acumulado ni la capacidad de las bibliotecas para adaptarse de forma autónoma en el futuro.

Diversidad, Equidad, Inclusión y Acceso

El documento cierra su análisis de valores con un apartado dedicado a la diversidad, la equidad, la inclusión y el acceso, reconociendo que los sistemas de IA con frecuencia reproducen y amplifican las desigualdades existentes. Los conjuntos de datos sobre los que se entrenan estos sistemas suelen subrepresentar lenguas no anglófonas, dialectos y comunidades históricamente marginalizadas, lo que puede traducirse en servicios menos precisos o directamente discriminatorios para estos grupos. Ante esto, la guía exige que las bibliotecas auditen los sistemas de IA antes y durante su uso, colaboren con comunidades multilingües para probar sus resultados y garanticen que los servicios habilitados por IA sean accesibles en términos de idioma, nivel de alfabetización, discapacidad y capacidad tecnológica. También se plantea una reflexión importante sobre los datos de los usuarios como una forma de trabajo no remunerado, y se insta a minimizar las prácticas extractivas de datos en los contratos con proveedores. Finalmente, se enfatiza que los beneficios de la automatización deben distribuirse de manera justa entre trabajadores y comunidades, preservando trayectorias profesionales y oportunidades de desarrollo para los bibliotecarios del futuro.

En conjunto, este documento representa una postura institucional clara y fundamentada: la inteligencia artificial puede ser una herramienta valiosa para las bibliotecas, pero solo si su adopción está guiada por valores humanos, éticos y democráticos. No basta con que una herramienta sea eficiente o innovadora; debe ser justa, transparente, respetuosa de la privacidad, sostenible y verdaderamente al servicio de todas las personas, especialmente de las más vulnerables. La ALA concibe esta guía como un documento vivo, destinado a evolucionar junto con la tecnología y las necesidades de las comunidades a las que las bibliotecas sirven.

Podemos imaginar los libros que nos gustaría leer

«Podemos imaginar los libros que nos gustaría leer, aunque no hayan sido escritos todavía, y podemos imaginar bibliotecas llenas de libros que desearíamos poseer, aunque estén fuera de nuestro alcance, porque nos gusta soñar con la existencia de una biblioteca que reflejara todos nuestros intereses y nuestras pequeñas excentricidades, una biblioteca que, en su variedad y complejidad, respondiera exactamente a los lectores que somos.»

«La biblioteca de noche» Alberto Manguel