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Guía de prevención y atención del acoso sexual en bibliotecas

Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas-Iberbibliotecas. (2025, octubre). Guía de atención y prevención del acoso sexual en bibliotecas. Travesía – Repositorio de Recursos Digitales para la Cooperación Bibliotecaria, Ministerio de Cultura (España). https://travesia.mcu.es/items/63a2efeb-540a-407c-91c6-d2dc0a2d48bb

La Guía de atención y prevención del acoso sexual en bibliotecas nace como una respuesta clara y documentada a la necesidad de proteger los derechos de las personas usuarias y del personal que trabaja en espacios bibliotecarios, especialmente de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

El documento fue publicado en octubre de 2025 por el Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas-Iberbibliotecas, reflejando una iniciativa conjunta de cooperación dentro del ámbito bibliotecario iberoamericano para abordar una problemática que, aunque no exclusiva de las bibliotecas, tiene particularidades vinculadas a la interacción presencial, la gestión comunitaria de espacios públicos y la convivencia en ambientes culturales.

Desde una perspectiva conceptual, la guía parte de la constatación de que el acoso sexual puede manifestarse en distintos escenarios dentro de las bibliotecas, ya sea entre personas usuarias, entre usuarias y personal, o en relaciones jerárquicas internas. Aunque las bibliotecas tradicionalmente se perciben como espacios seguros y de acogida, la presencia de equipamientos públicos accesibles, así como la diversidad de perfiles de usuarios y trabajadores, requiere establecer mecanismos explícitos de prevención y atención frente a conductas que atenten contra la dignidad, la integridad física o psicológica y los derechos humanos básicos.

Una parte sustantiva de la guía está dedicada a definir conceptos clave y aclarar el alcance de los términos relacionados con el acoso. Esto incluye una diferenciación entre acoso sexual, conductas inapropiadas, hostigamiento y otras formas de violencia de género o discriminación, con el fin de evitar confusiones terminológicas y ofrecer un marco de referencia riguroso. Aunque este tipo de definiciones suele encontrarse en documentos especializados en temas de género, la guía las ajusta al contexto bibliotecario, considerando las situaciones cotidianas que pueden surgir en salas de lectura, zonas de estudio, actividades culturales o servicios de atención al público.

El documento también hace énfasis en la naturaleza colaborativa de la prevención y gestión del acoso. No se limita a describir protocolos de actuación, sino que propone una reflexión sobre la construcción de ambientes seguros, basados en el respeto, la igualdad y la escucha activa. Para ello, se sugiere la implicación de distintos actores institucionales —desde los equipos directivos de las bibliotecas hasta las administraciones públicas responsables de las políticas de cultura— con el propósito de generar políticas internas sensibles a cuestiones de género y diversidad, así como mecanismos de capacitación para el personal.

Además de sus orientaciones conceptuales, la guía presenta herramientas prácticas para la identificación, documentación y respuesta a incidentes de acoso. Esto incluye recomendaciones sobre cómo diseñar protocolos internos de atención, líneas de comunicación seguras para que las personas afectadas puedan denunciar o informar de situaciones sin temor a represalias, y estrategias de intervención orientadas tanto a la contención como al restablecimiento de condiciones de seguridad y bienestar para quienes han vivido experiencias de acoso. Al mismo tiempo, se enfatiza que esta guía no pretende ser un “manual rígido” sino una herramienta flexible que cada biblioteca puede adaptar según su contexto, cultura institucional y recursos disponibles.

Finalmente, el documento subraya que la prevención del acoso sexual en bibliotecas no es una tarea aislada, sino que está imbricada con políticas más amplias de igualdad de género, inclusión social, derechos humanos y bienestar en el espacio público. Esto implica que las acciones propuestas van más allá de respuestas reactivas ante incidentes y requieren también una estrategia de sensibilización continua, formación del personal en perspectivas de género y diversidad, y la promoción de una cultura organizacional que valore y promueva relaciones basadas en el respeto mutuo.

IFLA Desarrollos emergentes que pueden influir en el futuro inmediato de las bibliotecas y su entorno 2026

International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA). 2026. Signs of the Times: IFLA Weak Signals Report 2026. The Hague: IFLA. Publicado el 25 de febrero de 2026

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El Weak Signals Report 2026 de IFLA propone una panorámica amplia de desarrollos emergentes que pueden influir en el futuro inmediato de las bibliotecas y su entorno. Va más allá del pensamiento tecnológico: incluye temas sociales, culturales, organizacionales y éticos, fomentando un enfoque prospectivo que permita a bibliotecarios, gestores y diseñadores de políticas anticipar cambios, generar estrategias de adaptación y fortalecer sus vínculos con las comunidades a las que sirven.

El informe «Weak Signals 2026» de la IFLA identifica tendencias tempranas («señales débiles») que, aunque no están generalizadas, podrían transformar el futuro de las bibliotecas y el entorno de la información. A continuación, se presenta un resumen amplio estructurado en las tres áreas clave que aborda el documento:

1. Señales Externas: Cambios en el Entorno Global

Estas señales provienen de fuera del ámbito bibliotecario pero obligan a las instituciones a adaptar sus prácticas:

  • Fragmentación de las Publicaciones: El modelo tradicional de revistas centralizadas está dando paso a un ecosistema complejo de micropublicaciones, repositorios de preprints y plataformas sociales. Esto obliga a las bibliotecas a actuar como «integradoras» de sistemas heterogéneos en lugar de simples curadoras de colecciones unificadas.
  • «CC-Washing» y Apertura Falsa: Se observa una tendencia a adoptar el lenguaje de la «apertura» (como licencias Creative Commons) pero añadiendo capas de restricciones para humanos o máquinas (especialmente para el entrenamiento de IA). Esto crea un panorama de «apertura fragmentada» que aumenta los costes de cumplimiento y la confusión para los investigadores.
  • Expansión de Identificadores Persistentes (PIDs): Más allá de los libros (ISBN) o autores (ORCID), surge la necesidad de identificar de forma única instrumentos de investigación, software y proyectos específicos. Esto es vital para la reproducibilidad de la ciencia, pero requiere que las bibliotecas desarrollen nuevas competencias técnicas en armonización de metadatos.
  • Politización del Lenguaje: Las políticas lingüísticas se están volviendo más divisivas, afectando el apoyo a lenguas minoritarias e indígenas. Las bibliotecas deben decidir si se posicionan como protectoras de la diversidad lingüística o si priorizan la eficiencia de las lenguas dominantes.

2. Aplicación de la Tecnología en las Bibliotecas

Se examina cómo las bibliotecas están transformando sus servicios mediante herramientas digitales y automatización:

  • IA en Servicios Infantiles: Existe una preocupación por que el «entusiasmo» por la IA (como cuentacuentos generativos) desvíe fondos de las actividades tradicionales de alfabetización temprana basadas en el juego y la relación humana, que tienen un impacto probado en el desarrollo.
  • Automatización como «Revolución Silenciosa»: La automatización se está extendiendo a áreas como el análisis de datos y servicios en la nube. Esto permite liberar a los bibliotecarios de tareas repetitivas para que se enfoquen en la alfabetización informacional y el apoyo directo al usuario.
  • Bibliotecas como «Anclas de Confianza» ante la IA: Ante la proliferación de información generada por IA que no siempre es veraz, las bibliotecas emergen como espacios críticos donde los ciudadanos aprenden a distinguir hechos de fabricaciones y a usar la IA de forma ética.
  • Nuevos Modelos de Adquisición: Las herramientas de IA no se compran como un «libro» (contenido fijo), sino como un «servicio» (pago por consulta o uso), lo que requiere cambios drásticos en la gestión de presupuestos y licencias.

3. Gestión y Roles Sociales Diferenciados

Esta sección explora cómo se gestionan los servicios y el personal en un mundo cambiante:

  • Liderazgo Intergeneracional: Se busca cerrar la brecha entre líderes experimentados y emergentes, promoviendo espacios de diálogo y planificación de la sucesión para asegurar la innovación de la profesión.
  • Bibliotecas «Abiertas pero sin Personal»: La tendencia a abrir espacios físicos mediante tecnología de acceso automático (sin bibliotecarios presentes) amplía el horario de uso, pero reduce la capacidad de ofrecer guía y apoyo especializado a quienes más lo necesitan.
  • Misión Central vs. Expansión de Funciones: Existe un debate sobre la «extensión de funciones» (scope creep), donde las bibliotecas asumen roles de asistencia social o centros comunitarios. Esto puede fortalecer su relevancia social, pero también corre el riesgo de diluir su misión académica y agotar sus recursos si no hay una inversión adecuada.
  • Discurso de Inclusión vs. Realidad Vivida: A menudo existe una brecha entre la retórica de la biblioteca como «espacio seguro y democrático» y la experiencia real de exclusión o censura que sufren grupos marginados. Cerrar esta brecha es esencial para mantener la legitimidad institucional.
  • Bibliotecas en la Diplomacia y el Clima: Surgen nuevos roles para las bibliotecas como centros de compromiso climático y herramientas de diplomacia cultural internacional.

El informe sugiere que el éxito futuro de las bibliotecas dependerá de su capacidad para integrar el «pensamiento de futuros» en sus estrategias actuales, permitiéndoles ser proactivas en lugar de reactivas ante estos cambios

Bibliotecas rurales como impulsoras de salud y comunidad: grupos de senderismo y proyectos cívicos en Oregón

Perry, Cynthia K., Rebecca A. Seguin‑Fowler, Jay E. Maddock, Noah Lenstra, Nathan F. Dieckmann, Jessica Currier, Jim Winkle y otros. 2026. Rural Walking and Libraries Study: Oregon Walking Groups and Civic Projects. Let’s Move in Libraries. https://letsmovelibraries.org/wp-content/uploads/2026/01/FINALRural-Libraries-and-Walking-Study-Booklet.pdf

Las bibliotecas rurales de Oregón (Estados Unidos) actúan como plataformas comunitarias para promover la actividad física y el compromiso cívico entre residentes de zonas rurales. El estudio, implementado entre junio de 2023 y junio de 2025, fue financiado por el Instituto Nacional de Investigación de Enfermería (NINR) y liderado por un equipo interdisciplinario de investigadores de universidades como Oregon Health & Science University, Texas A&M y University of North Carolina Greensboro.

El proyecto se desarrolló en 18 bibliotecas públicas rurales, donde cada institución organizó grupos de caminata semanales con participantes de su comunidad, generalmente adultos rurales con altos niveles de inactividad física. Las caminatas, basadas en evidencia como medio para mejorar la salud, incluyeron caminatas guiadas de hasta 45 minutos y utilizaron estrategias de cambio de comportamiento —como establecimiento de metas SMART y apoyo grupal— para fomentar la adherencia. La iniciativa buscaba responder a la llamada del Cirujano General de EE. UU. para fomentar comunidades caminables y aumentar la actividad física como forma de prevenir enfermedades crónicas como cardiovasculares o diabetes.

Además de las caminatas, la mitad de las bibliotecas implementaron un componente adicional llamado Change Club, un programa estructurado de compromiso cívico que otorgó 5 000 dólares a cada grupo para desarrollar proyectos locales que mejoraran laos servicios de este tipo de sus comunidades. Estos proyectos incluyeron, por ejemplo, la creación de mapas y señalización de rutas seguras, mejoras físicas en senderos y trabajo con autoridades locales para implementar cambios de infraestructura. El currículo del Change Club guió a los participantes a evaluar activos comunitarios, identificar prioridades y colaborar con actores locales para implementar los objetivos de cambio.

Los relatos recopilados en el folleto muestran que las caminatas no solo incrementaron la actividad física de los participantes, sino que también fortalecieron las conexiones sociales, redujeron el aislamiento y brindaron apoyo emocional. Participantes describieron cómo salir a caminar semanalmente les ayudó a motivarse, socializar, generar amistades duraderas y sentirse más integrados en la comunidad. Algunos expresaron que el grupo les permitió superar barreras personales como la ansiedad social o la inactividad prolongada. Asimismo, los proyectos de compromiso cívico dotaron a los ciudadanos de mayor sentido de pertenencia y empoderamiento, al colaborar para hacer sus ciudades más accesibles y caminables.

El folleto también resalta que las bibliotecas rurales, al facilitar estas actividades, ampliaron su rol tradicional más allá de la difusión de información y la gestión de colecciones hacia la promoción de la salud pública y el bienestar comunitario. Al acoger y liderar estas iniciativas, las bibliotecas demostraron que pueden actuar como centros de salud comunitaria y espacios de cohesión social, especialmente en áreas donde los servicios públicos y las oportunidades de actividad física son limitados.

En conjunto, el estudio evidencia que las bibliotecas rurales son actores valiosos para promover estilos de vida saludables, construir capital social y mejorar la infraestructura social y física de sus comunidades. Así, este enfoque integrador vincula la labor bibliotecaria con la salud pública y el desarrollo comunitario, generando aprendizajes sobre cómo las instituciones culturales pueden abordar problemáticas de salud y conectividad en contextos rurales.

Tendencias tecnológicas para bibliotecas en 2026

Tanzi, Nick. 2026. Library Tech Trends for 2026.” LinkedIn, 31 de enero de 2026. https://www.linkedin.com/pulse/library-tech-trends-2026-nick-tanzi-7ajle/

El experto en bibliotecas y tecnología Nick Tanzi analiza las principales tendencias tecnológicas que influirán en el funcionamiento de las bibliotecas durante 2026. El autor identifica desafíos emergentes y continuos, especialmente la presencia cada vez mayor de la inteligencia artificial (IA) dentro de las organizaciones bibliotecarias.

Según Tanzi, la IA generativa ya se encuentra integrada en muchas herramientas y servicios utilizados tanto por el personal como por los usuarios, y su presencia seguirá expandiéndose durante el año. Esto plantea la necesidad urgente de desarrollar políticas claras que indiquen cómo manejar el contenido generado por IA en las colecciones, qué usos del personal son permitidos o prohibidos y cómo ofrecer asistencia a los usuarios que interactúan con IA dentro del contexto de la biblioteca.

La expansión de la IA también se refleja en soluciones específicas para bibliotecas, como el uso de funciones basadas en IA en plataformas de distribución digital de libros. Por ejemplo, Libby, una de las plataformas de ebooks más utilizadas por bibliotecas públicas en América del Norte, ha incorporado una funcionalidad que recomienda materiales disponibles a través de algoritmos generativos. Esta clase de innovación transforma la manera en que los usuarios descubren y acceden a recursos, pero también requiere que las bibliotecas definan marcos de política y formación del personal para asegurar que la tecnología se utilice de forma ética, transparente y alineada con los objetivos de servicio comunitario.

Otro aspecto clave resaltado por Tanzi es la accesibilidad digital. En 2026, muchas bibliotecas deben cumplir con las pautas de accesibilidad de contenido web (WCAG 2.1 nivel AA) establecidas por la legislación estadounidense, obligaciones que varían según la población servida. Esto significa que los sitios web de las bibliotecas, sus aplicaciones móviles y cualquier servicio digital deben ser diseñados o adaptados para garantizar que todos los usuarios, incluidos aquellos con discapacidades, puedan acceder y utilizar estos recursos sin barreras. El autor enfatiza la importancia de la formación en prácticas accesibles, desde la creación de PDFs accesibles hasta la inclusión de texto alternativo eficaz para imágenes y mejores prácticas en programación híbrida o virtual.

Además, Tanzi aborda la expansión de la “Library of Things” —colecciones no tradicionales que incluyen herramientas, juegos, aparatos y otros objetos físicos distintos de los materiales impresos o digitales clásicos— como una tendencia que responde tanto a las presiones sobre las colecciones tradicionales como al interés creciente de la comunidad en recursos que promueven la sostenibilidad y la participación activa. La incorporación de estos objetos en el catálogo de servicios bibliotecarios representa una expansión del rol de la biblioteca como espacio comunitario multifuncional y reflejo de las necesidades contemporáneas.

Un desafío adicional que Tanzi identifica es el aumento de las amenazas cibernéticas, especialmente con la proliferación de herramientas de IA que permiten a personas sin experiencia técnica desarrollar malware o realizar ataques de ingeniería social más sofisticados, como deepfakes y clonación de voz. Las bibliotecas han sido blanco de ataques de ransomware, y este tipo de riesgos exige que las instituciones fortalezcan su infraestructura tecnológica, desarrollen capacidades de respuesta rápida ante incidentes y eduquen tanto al personal como a los usuarios sobre prácticas seguras frente a la tecnología digital.

En conjunto, el artículo transmite un panorama de 2026 como un año de profundas transformaciones tecnológicas para las bibliotecas. La integración de la IA, la necesidad de políticas actualizadas, la atención a la accesibilidad digital, la diversificación de las colecciones y la gestión de riesgos de ciberseguridad configuran un entorno en el que las bibliotecas deberán adaptarse de manera proactiva. Tanzi concluye con una nota de confianza en la capacidad de los profesionales de la información para enfrentar estos desafíos, recordando que, históricamente, en los tiempos de mayor disrupción es cuando las bibliotecas hacen su mejor trabajo al servir a sus comunidades.

La biblioteca como espacio estratégico en el marco de alfabetización en IA

Malespina, Elissa. 2026. The U.S. Department of Labor AI Literacy Framework. The AI School Librarians Newsletter, 24 de febrero de 2026. https://aischoollibrarian.substack.com/p/the-us-department-of-labor-ai-literacy

Se describe el reciente Marco de Alfabetización en Inteligencia Artificial publicado por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos como una nueva guía federal voluntaria que define qué significa ser alfabetizado en IA y qué competencias y métodos de formación deberían promoverse tanto en educación como en la fuerza laboral.

Según la autora, el Departamento de Trabajo ha planteado la alfabetización en IA no como un conjunto de herramientas o una lista de recursos tecnológicos, sino como un marco de competencias fundamentales centrado en la capacidad para usar y evaluar tecnologías de IA de forma responsable y eficaz. Este marco es importante porque, aunque es voluntario, su lenguaje y sus definiciones pueden influir en políticas educativas, alineación curricular, solicitudes de financiamiento y expectativas laborales a largo plazo.

El marco se estructura en torno a dos pilares principales: áreas de contenido fundamentales y principios de entrega. Las cinco áreas de contenido que el Departamento considera esenciales para la alfabetización en IA son: comprender los principios de la IA, explorar sus usos, dirigir la IA de forma eficaz (por ejemplo, mediante la elaboración de preguntas y prompts claros), evaluar los resultados que genera y usar la IA de manera responsable. Estas competencias no implican necesariamente codificación ni ingeniería de IA avanzada, sino una fluidez básica que permita interactuar críticamente con estas tecnologías en múltiples contextos.

En cuanto a los principios de entrega, el documento federal enfatiza la importancia de enfoques como el aprendizaje experiencial práctico, la integración del aprendizaje en contextos reales, el desarrollo de habilidades humanas complementarias (como pensamiento crítico y comunicación), y la creación de rutas de aprendizaje continuas y flexibles. También se subraya la necesidad de abordar barreras previas, como la falta de alfabetización digital o de acceso a infraestructura, y de preparar a quienes desempeñan roles de apoyo, como educadores y consejeros.

La autora señala que estos elementos sí coinciden con muchas prácticas ya existentes en educación y bibliotecas, pero que el marco fue diseñado con un enfoque explícitamente orientado al mercado laboral y no aborda de forma profunda cuestiones como la libertad intelectual, la integridad académica o los sesgos algorítmicos en contextos civiles. Esto podría limitar la visión sobre alfabetización en IA si no se complementa con discusiones más amplias sobre ética y crítica social dentro de las escuelas y bibliotecas.

Finalmente, el artículo sostiene que, dada la inclusión explícita de sistemas educativos hasta la capacitación laboral, es un momento estratégico para que educadores y bibliotecarios participen activamente en definir cómo debe interpretarse la alfabetización en IA. De lo contrario, la definición podría quedar reducida a una visión estrecha enfocada en productividad y competencia técnica, sin abordar críticamente el impacto más amplio de la IA en la sociedad, la ética y la equidad educativa.

La construcción de comunidades ciudadanas inclusivas: papel de las bibliotecas en contextos de crisis y de emergencia social

Alonso‑Arévalo, Julio. 2018. La construcción de comunidades ciudadanas inclusivas: papel de las bibliotecas en contextos de crisis y de emergencia social.” Desiderata 7: 50–55. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6239039

Se plantea una reflexión profunda sobre la transformación del rol de las bibliotecas públicas en el siglo XXI, especialmente en contextos de crisis y emergencias sociales. Según el autor, las bibliotecas han dejado de ser espacios centrados exclusivamente en la custodia y gestión de colecciones para convertirse en actores activos en la construcción de capital humano y social.

En este nuevo paradigma, las personas —no los materiales— constituyen el centro de la misión bibliotecaria. Las bibliotecas no solo proporcionan acceso a recursos y conocimientos técnicos, sino que también inspiran y cultivan el aprendizaje individual y colectivo, fortaleciendo redes de conocimiento dentro de la comunidad. Esto implica un cambio radical hacia una biblioteca más participativa y conectada con las necesidades y aspiraciones de sus usuarios, fomentando relaciones sociales e inclusión.

En el contexto de crisis —ya sean desastres naturales, emergencias sociales o situaciones de vulnerabilidad—, las bibliotecas tienen un papel especialmente significativo. El autor destaca que su carácter accesible, abierto y cercano a la ciudadanía las posiciona como centros de intervención y resiliencia cuando otras estructuras sociales enfrentan dificultades. Al proporcionar espacios físicos y simbólicos de encuentro, les permite a los individuos no solo acceder a información útil, sino también reconstruir vínculos sociales, compartir experiencias y desarrollar respuestas colectivas. Este enfoque amplía la función tradicional de bibliotecas más allá de la mera difusión de información, integrándolas en los procesos de recuperación y cohesión comunitaria.

Además subraya además el papel del bibliotecario como mediador y facilitador en esta transformación. Más allá de sus funciones técnicas, los profesionales de la información ayudan a las personas a navegar nuevas tecnologías, gestionar datos relevantes y satisfacer sus necesidades informativas en situaciones de cambio constante. Esta labor se traduce en apoyo personalizado y en experiencias de aprendizaje que fortalecen la participación ciudadana y promueven la apropiación comunitaria de la biblioteca. En síntesis, el artículo aboga por concebir las bibliotecas como centros vivos de interacción social y agentes dinamizadores del capital social, capaces de promover la inclusión, la cohesión y la resiliencia en tiempos de crisis, reflejando un giro hacia una visión más amplia y humana del servicio bibliotecario.

Los marcapáginas más extraños encontrados el los libros prestados en bibliotecas

1000 Libraries Magazine. 2026. “Libraries Reveal the Oddest Bookmarks Ever Left in Books. 1000 Libraries Magazine, 23 de febrero de 2026. https://magazine.1000libraries.com/libraries-reveal-the-oddest-bookmarks-ever-left-in-books/

La variedad de objetos que usuarios de bibliotecas han utilizado o dejado inadvertidamente como marcadores dentro de los libros. A partir de relatos recogidos de bibliotecarios, libreros y miembros de comunidades lectora, el artículo destaca que no todo lo que se encuentra entre las páginas son separadores convencionales; a menudo aparecen objetos cotidianos e incluso extraños que revelan comportamientos imprevisibles de los lectores.

Aunque muchos optan por elementos comunes como tickets, notas o hojas de papel, hay casos en los que los ítems hallados son tan inusuales que parecen sacados de anécdotas de humor o curiosidad. Esta colección de hallazgos revela tanto la imaginación de quienes leen como la naturaleza impredecible de los hábitos de lectura que trascienden el uso tradicional de marcadores.

Los objetos más comentados varían en función de su origen y contexto. Por un lado, muchos marcadores improvisados consisten en elementos relacionados con la vida cotidiana: tiquetes de transporte, recibos, tarjetas pequeñas o incluso cartas personales, que sirven momentáneamente para guardar la página hasta que el lector tenga un separador adecuado. Por otro lado, algunos hallazgos rozan lo extravagante o desconcertante, como notas antiguas, fotografías, dibujos o recuerdos con valor sentimental que revelan historias personales inadvertidas. En casos extremos, incluso se han encontrado objetos que no parecen destinados a marcar páginas, pero que han terminado allí por descuido o pragmatismo del lector. Estas anécdotas ponen de relieve cómo los libros pueden convertirse en archivos accidentales de recuerdos humanos, preservando fragmentos de vidas, pensamientos y experiencias diversas más allá del texto impreso.

Además de ilustrar la variedad de objetos encontrados, el artículo también ofrece una reflexión sobre la dimensión social de estos hallazgos. Lo que para un empleado de biblioteca puede ser simplemente un artículo olvidado, para otros puede significar una conexión inesperada con desconocidos que compartieron ese mismo libro. La presencia de notas, tarjetas o fotografías sugiere que los libros viajan no solo a través de manos lectoras, sino también a través de historias personales y momentos significativos para quienes los han leído. En este sentido, los marcadores improvisados funcionan como pequeñas cápsulas de contexto cultural y biográfico, revelando cómo los objetos más inesperados pueden convertirse en testigos silenciosos de la interacción entre los lectores y los libros.

Bibliotecas como refugio ante el frío extremo

Conde, Ximena, y Aubrey Whelan. 2026. “Library warming centers strained workers and left people without help for complex issues, staff say.” The Philadelphia Inquirer, 11 de febrero de 2026. https://www.inquirer.com/news/philadelphia/philadelphia-warming-center-workers-need-support-staff-20260211.htm

Las crecientes tensiones y desafíos que enfrentan los trabajadores y voluntarios de los centros de acogida invernal que se han habilitado en diversas sucursales de la biblioteca pública de Filadelfia durante una prolongada ola de frío extremo.

Ante temperaturas peligrosamente bajas, agencias municipales y organizaciones comunitarias activaron estos espacios para ofrecer refugio temporal a personas en situación de calle, con el objetivo de sacar a los más vulnerables de las calles. En muchos casos, algunas bibliotecas han permanecido abiertas durante más de veinte días consecutivos como centros de alivio ante el frío, una medida que ha sido bien recibida por la comunidad y los usuarios de estos servicios. Sin embargo, esta respuesta de emergencia ha generado múltiples retos para el personal bibliotecario, quienes se han visto obligados a asumir roles para los que no necesariamente cuentan con capacitación ni recursos adecuados.

Los trabajadores y voluntarios cuentan que el flujo de personas que acuden a estos centros no se limita a quienes buscan simplemente un espacio cálido, sino que incluye a individuos con necesidades complejas que requieren apoyo más allá de ofrecerles calor y un lugar para resguardarse. Así, mencionan la presencia de personas con crisis de salud mental, con problemas de adicción o quienes requieren atención médica básica, como curas de heridas, situaciones para las cuales no están capacitados ni cuenta el centro con personal sanitario. Además, se han presentado desafíos logísticos que complican aún más la labor del personal: cambios de última hora en las ubicaciones de los centros, información en mapas en línea que a veces resultó incorrecta o confusa, dificultades para conseguir alimentos y agua por falta de coordinación, y transporte insuficiente para llevar a las personas a refugios nocturnos después del cierre de las bibliotecas. Estas dificultades han puesto a los trabajadores en la disyuntiva de quedarse después de su turno para ayudar o dejar a quienes lo necesitan en la calle, una decisión moralmente angustiante para muchos.

La situación ha generado cuestionamientos más amplios sobre la idoneidad del sistema de centros de acogida invernal tal como está organizado actualmente. Para muchos empleados y defensores de la comunidad, el uso de bibliotecas como centros de respuesta ante emergencias climáticas sin el apoyo adecuado de personal de salud, servicios sociales o asistencia profesional representa una sobrecarga injusta e insostenible. Brett Bessler, agente sindical, criticó que las autoridades locales están aprovechando a un grupo de trabajadores profundamente comprometidos con sus comunidades sin proporcionarles la estructura y los recursos necesarios para enfrentar las situaciones que se presentan. Por su parte, funcionarios municipales han reconocido algunos de los problemas logísticos y apuntan a mejoras o resoluciones en marcha, aunque han minimizado algunas de las preocupaciones respecto al personal. En conjunto, este informe pone de relieve no solo las condiciones laborales tensas de quienes operan estos centros de acogida improvisados, sino también un debate más amplio sobre cómo atender de manera eficaz y humana a las personas más vulnerables en situaciones de crisis climática y social.

Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias

Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas-Iberbibliotecas. 2026. Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias. Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

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Esta guía surge en un contexto donde la inteligencia artificial (IA) está transformando aceleradamente las prácticas de producción, organización y acceso a la información. Reconociendo que la IA no es simplemente una herramienta técnica más sino un fenómeno que plantea cuestiones éticas, culturales y sociales profundas

La guía se propone como un recurso para bibliotecarias, bibliotecarios y equipos de trabajo en bibliotecas comunitarias y públicas, orientándolos hacia un uso reflexivo, crítico, ético y contextualizado de tecnologías de IA, teniendo siempre presente la misión social y educativa de las bibliotecas.

El documento aborda, en sus secciones conceptuales iniciales, la naturaleza dual de la IA: por un lado, sus potencialidades para apoyar tareas como la búsqueda semántica, la mejora de la accesibilidad, la automatización de procesos internos o la creación de contenidos pedagógicos; por otro, los riesgos asociados a la opacidad algorítmica, la reproducción de sesgos, la vulneración de la privacidad y la posible erosión de criterios profesionales. En este marco, la guía enfatiza que la adopción de IA no debe responder al entusiasmo por la innovación ni a modas tecnológicas, sino a una decisión situada y deliberada, alineada con principios de justicia social, diversidad cultural e inclusión lingüística, y siempre bajo la supervisión y agencia humanas.

Una parte sustancial de la guía está dedicada a los criterios para la reflexión y el análisis de herramientas de IA. Aquí se propone un enfoque que va más allá de evaluar funcionalidades técnicas: se invita a las bibliotecas a considerar cómo cada herramienta se alinea con los valores misionales de la institución, cómo puede afectar a la privacidad de las personas usuarias, qué sesgos puede introducir en los resultados, y qué mecanismos de transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas contempla el proveedor tecnológico. Este enfoque reconoce que las bibliotecas actúan en contextos sociales específicos—con necesidades, inequidades y dinámicas propias—y que la introducción de IA debe ser contextualizada, debatida internamente y con participación comunitaria, evitando automatismos que desplacen o desvaloricen el juicio profesional de las y los bibliotecarios.

Además, la guía presenta propuestas prácticas que pueden incluirse en los planes y servicios bibliotecarios: desde la integración de sistemas de búsqueda basada en modelos semánticos hasta la generación de recomendaciones de lectura, la traducción de contenidos, la síntesis documental y la optimización de procesos técnicos como la precatalogación. Sin embargo, cada propuesta se aborda con un marco crítico que subraya la necesidad de mantener siempre opciones de atención humana, garantizar la accesibilidad real para personas con distintas capacidades y promover la alfabetización informacional en torno a la IA entre usuarias y usuarios. Este rol formativo se entiende como parte integral del compromiso de la biblioteca con la comunidad, potenciando no sólo el acceso a la información sino la capacidad de entender, usar críticamente y discutir las implicaciones de la tecnología emergente.

Finalmente, la guía refuerza la idea de que la incorporación de IA debe fortalecer, y no sustituir, el vínculo humano y comunitario que caracteriza a las bibliotecas públicas y comunitarias. Se propone que estas instituciones se conviertan en espacios de diálogo sobre los retos y oportunidades de la IA, fomentando la participación de la comunidad en la evaluación y diseño de servicios, así como en la discusión sobre la gobernanza y el impacto de las tecnologías en la vida colectiva. En conjunto, la Guía práctica aporta un marco estratégico para que las bibliotecas asuman la transformación digital con sentido crítico, ético y orientado a su misión social, evitando replicar prácticas tecnosolucionistas y promoviendo una adopción responsable y democrática de la IA.

Volver a Gutenberg: un makerspace universitario rescata el arte del libro tradicional

KMUW. 2026. “A New Makerspace Teaches WSU Students the Craft of Classic Book-Making.” KMUW, 16 de enero de 2026. https://www.kmuw.org/the-range/2026-01-16/a-new-makerspace-teaches-wsu-students-the-craft-of-classic-book-making?utm_source=flipboard&utm_content=topic/makerspaces

Robert L. Cattoi Book Technologies Lab, un nuevo espacio de creación (makerspace) en Wichita State University que permite a los estudiantes explorar de primera mano cómo se fabrican los libros tradicionales.

Situado en el sexto piso de Lindquist Hall, este laboratorio reúne herramientas históricas de encuadernación y tipografía, como tabletas de cera, máquinas de imprenta clásicas, plumas de ave con tintero y máquinas de escribir antiguas, con el objetivo de ofrecer una experiencia más tangible de los procesos que hay detrás de un libro físico.

Los estudiantes, guiados por la profesora asociada de inglés Katie Lanning y su colega Fran Connor, tienen la oportunidad de practicar técnicas de impresión tradicionales, como utilizar una réplica de una prensa de tipos al estilo de Gutenberg, lo que implica colocar cada letra en la plancha (alineada de forma invertida), entintarla cuidadosamente y accionar la prensa para transferirla al papel. Esta experiencia práctica ayuda a los estudiantes a comprender que la materialidad de un texto —cómo se compone cada letra y espacio— influye profundamente en la lectura y apreciación de la literatura, ya que no había “tecla de borrar” y cada decisión física afectaba al resultado final.

Los participantes en el laboratorio destacan tanto el valor educativo como el artístico de estas técnicas. Al manejar plumas y herramientas antiguas, los estudiantes no solo se sumergen en la historia de la producción de libros, sino que desarrollan una apreciación más profunda por la labor artesanal, la precisión y el tiempo que requería confeccionar textos en épocas pasadas. Además, este espacio sirve como recurso para nuevas rutas académicas —como el menor en Text Technologies del departamento de inglés— y está abierto no solo a clases, sino también a proyectos individuales y talleres que pueden atraer incluso a miembros de la comunidad interesados en aprender sobre la artesanía de la encuadernación y la impresión.