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La lectura: clave del aprendizaje permanente

La lectura: clave del aprendizaje permanente.[e-Book]  México, Conaculta, 2004.

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En este trabajo se sobre la mesa temas que pertenecen a varios campos pero que, indudablemente, tienen muchas zonas de contacto que resulta muy útil considerar, siempre desde una perspectiva de interacción entre la biblioteca, la escuela y la casa; hablamos de lo que es y puede ser enseñar a leer y a escribir, o más ampliamente formar niños que sean eficaces receptores y productores de textos, y simultáneamente contagiarles el placer de leer. Asimismo, partimos de uno de los puntos considerados en el Manifiesto de la IFLA/Unesco sobre la biblioteca pública, acerca del valor de la educación permanente, entendida como el aprendizaje durante toda la vida (lifelong learning), una de las prioridades que la IFLA considera como su misión impulsar en las bibliotecas públicas, dado que es una condición necesaria para el desarrollo de los individuos y de las sociedades.

 

La Bibliotecología y la Documentación en el contexto de la internacionalización y el acceso abierto

bibliotecologia

Ríos Ortega, J. and C. A. Ramírez Velázquez (coord.). [e-Book] La Bibliotecología y la Documentación en el contexto de la internacionalización y el acceso abierto, Universidad Nacional Autónoma de México, 2013

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En su conjunto, los investigadores y profesores que formaron parte del programa académico de la 9ª edición del Seminario Hispano-Mexicano de Investigación en Bibliotecología y Documentación, han contribuido con los diferentes escritos que componen este volumen. El seminario estuvo organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Complutense de Madrid

Información, entorno y evolución: visiones académicas y profesionales sobre el Informe de Tendencias de la IFLA.

Ríos Ortega, J. . [e-Book]  Información, entorno y evolución: visiones académicas y profesionales sobre el Informe de Tendencias de la IFLA. México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2015.

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Esta obra se constituye como un esfuerzo colectivo a partir de las reflexiones de un grupo de docentes, investigadores y especialistas en bibliotecología de América Latina, quienes llevan a cabo la identificación de implicaciones del Informe de Tendencias de la ifla en el ámbito bibliotecario. Así, se aprovechó el Informe de Tendencias en español para analizar lo que sucede en el entorno de la información y dilucidar la serie de soluciones que requiere la sociedad contemporánea. El mundo nos muestra nuevos problemas que exigen la participación de los bibliotecarios y las bibliotecas, lo cual es urgente. En consecuencia, nuestro interés ha sido que los bibliotecarios conozcan, en su conjunto, lo que se identificó en el Informe y, posteriormente, que revisen y critiquen los argumentos en los diferentes capítulos de este libro. En repetidas ocasiones, hemos presenciado afirmaciones que vacilan con ideas pretenciosas acerca de que los cambios ya se están presentando ante nosotros, por lo que recomiendan sólo seguir el camino indicado y declaran al unísono que son inevitables. Sin embargo, el objetivo que perseguimos fue incentivar la reflexión sobre los retos y las oportunidades que se derivan de las cinco tendencias de la ifla en el mundo digital, e identificar lo que esto representaría para los sistemas bibliotecarios, los usuarios, las escuelas y las asociaciones profesionales de una región multicultural, multiétnica y políglota como la nuestra. Por tanto, el lector podrá contrastar su opinión con la de aquellos autores que argumenten que las tecnologías son medios facilitadores para la disponibilidad y el acceso a la información, o bien, cuando establecen las habilidades de alfabetización que demanda el entorno digital, siendo posible a partir de que se han cubierto ya los estándares mínimos de educación elemental y niveles de lectura básica. Además, podrán encontrar planteamientos en cuanto a la labor realizada por una amplia variedad de bibliotecas que respaldan la educación en línea por medio del acceso a las colecciones digitales que sean parte de sus acervos. La tendencia nos señala que la educación democratizará el aprendizaje global; no obstante, el personal de las bibliotecas ya conocía esta guía de acción y ha estado desarrollando sus actividades bajo este supuesto primordial, sin que queden impedidas por corroborar de nuevo este enunciado, el cual surgió por la saturación de sistemas educativos rebasados y modelos de enseñanza que constantemente exploran nuevos mecanismos. En algunos casos, los autores empiezan sus reflexiones partiendo de sí mismos y su situación; es decir, como directoresy docentes de las escuelas de bibliotecología se cuestionan cómo incorporar estos nuevos elementos en la formación de nuestros futuros profesionales, en virtud de que también forman parte el Sistema de Educación Superior en sus respectivos países. Otra tendencia que adquiere sentido es la que pone de manifiesto la importancia de la privacidad y la protección de datos de acuerdo con la legislación. En nuestro caso, será posible revisar lo que sucede en Colombia, España y México, sin desestimar futuros estudios enfocados a cada país y que consoliden una visión regional que recoja el sentir de la comunidad bibliotecaria en cuanto a las reglamentaciones de sus propias sociedades.

¿Por qué son más importantes que nunca las bibliotecas en la era digital?

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¿Por qué son más importantes que nunca las bibliotecas en la era digital

Del libro
Palfrey, J. BiblioTech: Why Libraries Matter More Than Ever in the Age of Google. Kindle Edition, 2015

 

Las bibliotecas están en riesgo porque hemos olvidado lo importantes que son. En la era de Google y Amazon, los diferentes medios permiten acceder a la información con mayor facilidad y rapidez que nunca, como consecuencia, de ello, cada vez que se discute el tema de presupuestos en todos los lugares se plantea la cuestión de cual es papel de la biblioteca en la era digital.

Por lo general se sigue teniendo una idea muy simplista y sesgada de lo que es y lo que ofrece una biblioteca. Para la mayoría las bibliotecas son lugares donde obtener información. Pero precisamente a la información se accede cada vez más fácilmente con la llegada de los ordenadores, las redes y el formato digital, y aún más se ha acrecentado la capacidad de acceder a cualquier información en todo tiempo y lugar con la llegada de los dispositivos móviles, realmente un smartphone se utiliza más como un ordenador que como un teléfono. La mayor parte de la información que necesitamos en el día a día de nuestra vida se pueden encontrar en formato analógico o digital. La mayoría de las veces, la diferencia sustancial entre el acceso al formato física y digital está en que a través del formato digital es posible acceder a la misma de una manera más sencilla y rápida utilizando un dispositivo móvil. El acceso a sus variantes físicas a menudo requiere más esfuerzo, es decir hacer un viaje real a la biblioteca.

Además los hábitos de consumo de la gente han experimentado un cambio importante durante los últimos años en beneficio de lo digital. Por ello las bibliotecas están tratando de servir a una amplia gama de clientes en diferentes puntos combinando servicios digitales y servicios de acceso físico. A su vez se ha producido otro cambio, el hecho de que importantes servicios comerciales han empezado a competir con algunos de los servicios que tradicionalmente ofrecían las bibliotecas (Kindle Unlimited), o simplemente establecimientos que brindan a cualquier usuario el acceso wifi gratuito a Internet y un lugar para reunirse como los cafés Starbucks.

Los puntos de vista sobre qué debe ofrecer una biblioteca a este respecto están muy arraigados entre muchos de los profesionales lo que hace aún más difícil y complicada la tarea. Si la mayor parte de la información más actual ya es accesible en formato digital desde cualquier dispositivo ¿Cuál es la utilidad de la colección física de libros, revistas, películas y música? Y si internet el el punto de acceso a toda esta información ¿Qué finalidad tiene el mantener espacios físicos? Y si las bibliotecas no ejercen de centros comunitarios ¿Para qué se quiere tener bibliotecarios? Las bibliotecas son más que centros comunitarios, al igual que los bibliotecarios hacen más cosas que responder a cualquier pregunta que puedes encontrar fácilmente en Google.

Históricamente la biblioteca como institución son uno de los organismos que más y mejor ha contribuido al éxito de cualquier democracia. Las bibliotecas proporcionan acceso a las habilidades y conocimientos necesarios para cumplir con los roles de ser ciudadanos activos, además de funcionar como instituciones esenciales para la igualdad de los ciudadanos, siendo el garante más equitativo de acceso a la información y el conocimiento por parte de toda la sociedad. Se trata de mecanismos de participación e inclusión social por encima de otro tipo de intereses. Ya que para muchos ciudadanos la biblioteca es casi el único lugar donde encontrar la información que necesitan de forma gratuita. La sala de lectura de una biblioteca es el lugar donde puede ser consultado un periódico, una revista, un semanario o una película de forma completamente gratuita.

Además en muchas comunidades la sala de lectura de la biblioteca pública es el lugar donde escuchar a un profesor hablar de temas como cambio climático, inmigración o empleo. Este mismo espacio es donde un niño de una familia no pudiente puede ir a ver una película, escuchar música o leer un libro. Cualquier sistema democrático solo puede llegar a ser una realidad si todos los ciudadanos tienen las mismas oportunidades de acceso a la información y a la cultura para que a corto, medio o lago plazo ellos puedan tomar decisiones informadas. Por ello las bibliotecas son instituciones eminentemente democráticas. El conocimiento que ofrecen y la ayuda que proporcionan los bibliotecarios son el alma de una sociedad inclusiva, informada y comprometida con sus ciudadanos. Este papel es igual de importante en las grandes ciudades que en los pueblos más pequeños, ya que desde la creación de las bibliotecas públicas estas son casi exclusivamente las instituciones donde el ciudadano puede acceder libremente para cumplir con sus objetivos de manera completamente gratuita.

Si lo viéramos desde el punto de vista contrario ¿Que pasaría si desaparecieran las bibliotecas? La desaparición de las bibliotecas públicas afectaría negativamente a la educación, y socavaría la capacidad de los ciudadanos más desfavorecidos de cualquier país libre para equipararse al resto de los ciudadanos, encontrar trabajo, y formar parte de una gran clase media alfabetizada.

Si lo viéramos desde el punto de vista contrario ¿Que pasaría si desaparecieran las bibliotecas? La desaparición de las bibliotecas públicas afectaría negativamente a la educación, y socavaría la capacidad de los ciudadanos más desfavorecidos de cualquier país libre para equipararse al resto de los ciudadanos, encontrar trabajo, y formar parte de una gran clase media alfabetizada.

Las bibliotecas proporcionan espacios públicos donde la gente puede congregarse, compartir su patrimonio cultural y científico, y crear conocimiento compartido. De este modo los bibliotecarios, junto con los archiveros, mantienen en alguna manera el registro histórico de nuestras sociedades y nuestras vidas. No invertir en las bibliotecas durante este tiempo de transición de lo analógico a lo digital, supone poner todas estas funciones esenciales en riesgo justo cuando más las necesitamos.

El camino a seguir por parte de las bibliotecas y los bibliotecarios no es un misterio. Los líderes visionarios como Amy Ryan y su equipo en la Biblioteca Pública de Boston están delimitando parte de este trazado a seguir. El esfuerzo de reinversión llevado a cabo por Siobhan Reardon en la Biblioteca Pública de Filadelfia ha dado lugar a una donación de 25 millones de dólares para «reimaginar» la biblioteca de su ciudad. Muchos otros bibliotecarios en bibliotecas escolares, universidades y bibliotecas especializadas, de empresas de tecnología y organizaciones no lucrativas están mostrando asimismo la ruta que hemos de recorrer.

La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos. Internet y los medios digitales están permitiendo nuevos tipos de servicios que marcan una diferencia real para todos los usuarios de la biblioteca: por ejemplo, los bibliotecarios pueden encontrar, sin costo, materiales interactivos que van desde documentos históricos originales a noticias del día a día. Las bibliotecas físicas nunca han sido tan interesante, ni lugares tan útiles y vitales. Las personas que trabajan en las bibliotecas están ayudando a otras personas a manejar adecuadamente toda la masa abrumadora de información que encontramos en línea y a diferenciar aquello que es pertinente e inmediatamente relevante para sus vidas de todo aquello que es puramente accesible.

El camino a seguir por parte de las bibliotecas y los bibliotecarios no es un misterio. La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos.

Necesitamos ambas bibliotecas, tanto las físicas como las bibliotecas digitales de hoy. Los espacios físicos y las plataformas digitales juegan un papel esencial en la prestación de acceso y democratización al conocimiento por parte de todo el mundo en un futuro próximo. Pero si no mantenemos las bibliotecas físicas, perderemos público esencial, espacios intelectuales en nuestras comunidades, lugares donde la gente puede reunirse cara a cara, y si no construimos bibliotecas digitales que posibiliten la conexión entre las personas indistintamente de su ubicación, estos espacios físicos se convertirían en obsoletos. Bibliotecas físicas y digitales son complementarias ya que una y otra hacen que la otra sea más eficaz y valiosa.

Hay pocos lugares culturalmente tan diversos en el mundo que el barrio de Queens en la ciudad de Nueva York. Esa diversidad se encuentra en clara exhibición en sus bibliotecas públicas. En la sucursal de la biblioteca Forest Hills, es posible que cualquier usuario sea incapaz de encontrar un asiento en una tarde de sábado. Los usuarios de muchas razas y edades se sientan codo a codo entre los terminales de ordenador. Hay muchos libros tanto en las mesas como en los estantes que recubren la pared, pero lo que si se evidencia es que los usuarios la importancia no se la dan precisamente a los libros, y si se aprecia que la mayoría de los usuarios están sentados frente a los ordenadores. El lugar no es precisamente un sitio tranquilo, se observa que se charla en esta sala llena de gente. Se trata de un sonido productivo y vibrante, no infeliz. La actividad predominante definitivamente no precisamente la búsqueda y la lectura de libros.

Necesitamos ambas bibliotecas, tanto las físicas como las bibliotecas digitales de hoy. Los espacios físicos y las plataformas digitales juegan un papel esencial en la prestación de acceso y democratización al conocimiento por parte de todo el mundo en un futuro próximo. Pero si no mantenemos las bibliotecas físicas, perderemos público esencial, espacios intelectuales en nuestras comunidades, lugares donde la gente puede reunirse cara a cara, y si no construimos bibliotecas digitales que posibiliten la conexión entre las personas indistintamente de su ubicación, estos espacios físicos se convertirían en obsoletos. Bibliotecas físicas y digitales son complementarias ya que una y otra hacen que la otra sea más eficaz y valiosa.

El contexto de las bibliotecas está mutando al igual que ocurre en otros entornos sociales de las grandes ciudades. Las bibliotecas públicas en ciudades y pueblos, así como las bibliotecas escolares y universitarias, están rediseñando sus espacios y sus reglas para dar cabida a los nuevos comportamientos y hábitos que tiene la gente para acceder y disfrutar del ocio y de la información. Hoy en día los espacios de la biblioteca son a menudo vibrantes para algunos, y muchas bibliotecas están estableciendo récords de asistencia, la circulación de los materiales, y a la provisión de acceso a las ideas y eventos.

El contexto de las bibliotecas está mutando al igual que ocurre en otros entornos sociales de las grandes ciudades. Las bibliotecas públicas en ciudades y pueblos, así como las bibliotecas escolares y universitarias, están rediseñando sus espacios y sus reglas para dar cabida a los nuevos comportamientos y hábitos que tiene la gente para acceder y disfrutar del ocio y de la información.

Se dice y se tiene asumido que el acceso al conocimiento nunca ha sido mayor de lo que es hoy. Y nadie discute que el acceso a los conocimientos es una cosa buena en las sociedades democráticas modernas, el problema es que el acceso a este conocimiento se distribuye de manera desigual. Bibliotecas y bibliotecarios, pueden ser agentes esenciales para solucionar esta deficiencia de distribución si se apoyan e innovan adecuadamente.

La Biblioteca Pública de Boston y la Biblioteca de Queens no son atípicas, pero tampoco son la norma. A través de América y el mundo, las bibliotecas están en peligro. No todos los alcaldes de la grandes ciudades se comprometen a financiar una renovación de arriba a abajo de los edificios históricos de la biblioteca. Queens, a pesar de la demanda pública de su sistema de biblioteca, ha sido uno de los lugares más afectados en la última década por los recortes y controversias sobre el gasto que generan. Y muy a menudo alcaldes y gerentes se ven obligados a tomar decisiones presupuestarias estrictas, están recortando presupuestos de las bibliotecas con el fin de salvaguardar otros servicios esenciales. De este modo las bibliotecas de todo tipo se enfrentan a presiones presupuestarias. En las bibliotecas universitarias se están congelando los presupuestos debido a la reducción matrículas. lo que afecta a la compra de libros y a la reducción del personal. Las bibliotecas de las escuelas públicas se encuentran bajo la mayor presión presupuestaria de todos los tiempos, en algunas partes se ha reducido drásticamente el número de nuevas adquisiciones y se han reducido las horas de apertura, o en el peor de los casos algunas bibliotecas escolares han tenido que cerrar. Por lo que actualmente se corre el riesgo de de no mantener los registros históricos completos, especialmente los realizados en formatos digitales.

Si bien el trabajo de rehacer las bibliotecas físicas debe orientarse con miras a las necesidades de la comunidad en particular, el desarrollo de plataformas digitales de la biblioteca debe ser un proceso altamente colaborativo. Las bibliotecas individualmente no tienen que trabajar sólas para encontrar nuevas formas de utilizar las nuevas tecnologías con el objetivo de revitalizar los servicios de la biblioteca. Las iniciativas digitales a gran escala posibilitan nuevas formas de ofrecer los servicios bibliotecarios que se han ofrecido siempre. Durante años, los bibliotecarios han soñado con crear una “biblioteca digital de Alejandría”. Hoy ese proyecto está finalmente en marcha a través de las bibliotecas digitales que se están convirtiendo en fuentes de conocimiento, la inspiración y la innovación para la comunidad global, en este sentido las posibilidades son impresionantes.

El desarrollo de plataformas digitales de la biblioteca es un proyecto común, y se están tomando un tiempo para llegar a buen puerto, pero una cosa está clara: las bibliotecas ya están innovando de manera importante. El trabajo de los ciudadanos y usuarios de la biblioteca es apoyarles en sus esfuerzos para que puedan cumplir con su función esencial en nuestras comunidades. Las bibliotecas están en camino de convertirse en organizaciones en red que pueden prosperar en los años venideros.

Es poco probable que una biblioteca digital mundial emerja por si misma. Docenas de gobiernos y grupos de bibliotecarios están desarrollando plataformas de biblioteca digital de escala nacional, especialmente en Europa, Asia, y los Estados Unidos. De este modo una serie de plataformas digitales de bibliotecas nacionales o regionales interconectadas no sustituirán las bibliotecas físicas, sino que apoyarán a los bibliotecarios y para abrir nuevas oportunidades para las bibliotecas que se centran en el trabajo que mejor saben hacer, sin necesidad de que cada uno de ellos desarrolle una infraestructura redundante y colecciones únicas. El desarrollo de plataformas digitales de la biblioteca es un proyecto común, y se están tomando un tiempo para llegar a buen puerto, pero una cosa está clara: las bibliotecas ya están innovando de manera importante. El trabajo de los ciudadanos y usuarios de la biblioteca es apoyarles en sus esfuerzos para que puedan cumplir con su función esencial en nuestras comunidades. Las bibliotecas están en camino de convertirse en organizaciones en red que pueden prosperar en los años venideros.

 

 

Participación ciudadana en la biblioteca

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Participación ciudadana en la biblioteca

Planeta biblioteca 16 de diciembre de 2015

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con Joao Guerreiro

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En esta ocasión ha visitado nuestro entrañable planeta Joao Guerreiro, investigador de la Universidad de Salamanca que está haciendo su tesis doctoral sobre participación ciudadana en la biblioteca. Joao nos ha contado qué es y como se articula la participación ciudadana en la biblioteca, cómo puede la biblioteca dirigir, coordinar o fomentar esta participación. Quién puede liderar esta participación: ciudadanos, asociaciones… Qué actividades o actuaciones se pueden llevar a cabo, y en qué ámbitos. Nos ha comentado algunas de las mejores prácticas de participación ciudadana que se están llevando a cabo en España y en el mundo. Además nos ha hablado del papel de la participación ciudadana en tiempos de crisis. También hemos abordado temas en torno a Makerspaces, Skateholders, la Biblioteca como plataforma, Storytelling, Empoderamiento ciudadano

Quotes & Jokes: comics y citas para practicar inglés en un entorno bibliotecario

BAIGET, T. Quotes & jokes: comics y citas para practicar inglés en un entorno bibliotecario. Barcelona: : El profesional de la información, 2015

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Atención: El libro tiene 470 páginas y el pdf pesa 29 MB.

 

Quotes & Jokes (Q&J) fue un proyecto iniciado por Tomàs Baiget el 15 de octubre de 2004, y desarrollado durante casi 10 años, hasta abril de 2014. Consistió en el envío cada viernes por la lista de correo-e IweTel de un mensaje con una cita, un pequeño texto o una corta tira de comic en inglés, con su traducción al castellano y unos comentarios sobre el vocabulario. https://listserv.rediris.es/cgi-bin/wa?A0=IWETEL En total se enviaron 353 mensajes, que se recogen en este libro, debidamente revisados (aunque en algunos casos hay que pensar que se escribieron hace varios años) y con urls actualizados.

El objetivo era ayudar a mejorar el nivel de idioma inglés de los colegas de profesión. Según los sondeos realizados en dos ocasiones, los mensajes eran leídos asiduamente por alrededor de 460 fieles seguidores, aunque suponemos que esporádicamente los leían algunos más de entre los 5.700 miembros de IweTel que los recibían. Los mensajes se subían luego a la web http://www.qandj.info (ya desaparecida). Pueden verse 101 capturas de la home en la WayBack Machine del Internet Archive. El diseño, el hosting y el mantenimiento técnico de Q&J fueron a cargo de Javier Leiva-Aguilera, de la empresa Catorze.com ( http://javierleiva.com ). Además de Tomàs Baiget, en el equipo de Q&J participaron Alice C. Keefer, Josep Sau, Elaine Lilly, Lara San Mamés y Julia-Esther Espinosa.
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Planeta biblioteca. Una programa de radio USAL para potenciar la visibilidad, la inserción en la comunidad y la acción de alfabetizadora de la biblioteca a través de las ondas.

 
 

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Horizontes del Bibliotecario una publicación de INFOMED (Cuba)

Horizontes del Bibliotecario Septiembre – Octubre 2015

Planeta Biblioteca donde vive la información

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PODCAST de PLANETA BIBLIOTECA en MP3

Para saber más…

Alonso-Arévalo, Julio: Martín-Castilla, Sonia. La biblioteca en los medios de comunicación: “Planeta Biblioteca” deRadio Universidad de Sallamanca: donde vive la información. Mi Biblioteca, Año 10, n. 37. Primavera de 2014

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CAPACITACIÓN | 12
Redacción: Dra.C. Maria del Carmen González Rivero. Jefa del Dpto. Servicios Bibliotecarios | BMN

Actualmente vivimos una época de grandes mutaciones. El paso de lo analógico a lo digital es solo uno de los cambios que se están produciendo. En este contexto, el concepto de biblioteca como infraestructura y como superestructura social cobra especial importancia en la sociedad del conocimiento.

Cada vez es mas fácil acceder a la información a través de las redes informáticas. Por este motivo, las bibliotecas están obligadas a crear nuevos espacios para mantener su relevancia, ya no son lugares donde se facilita un medio de lectura. El concepto de biblioteca como una institución diseñada para servir a su entorno empieza a ser solo un recuerdo del pasado; actualmente se concibe dentro de un entrono comunitario en el que interactúa con os usuarios a través de diferentes medios y canales de comunicación. (Resnick 2014).  Se estima que los estadounidenses emplean en los medios tradicionales y digitales mas de 1,7 billones de horas, con un promedio de 15 horas por persona al día.

Estas estimaciones provienen de un análisis de mas de 30 fuentes de daros de diferentes medios de comunicación, que van desde los medios tradicionales( TV, Radio, Telefonía ) a nuevas fuentes digitales( tablets, dispositivos de juegos móviles, smartphones, vídeo móvil. Por todo ello, se considera muy importante que las bibliotecas utilicen los medios de comunicación, como la radio, para acercarse a los usuarios, difundir sus servicios y compartir experiencias con otros centros.

Las bibliotecas de todo tipo están recurriendo cada vez mas a la utilización de redes sociales y herramientas web 2.0 para conectar con los usuarios. Planeta biblioteca es el programa de Radio del Servicio de Archivos y Bibliotecas de la Universidad de Salamanca presentado por Sonia Martín CastillaJulio Alonso Arévalo y Ángel Poveda. Los pioneros en España Planeta Biblioteca es un programa de radio de la Universidad de Salamanca, España, que difunde recursos, servicios y tecnologías de la información. Todos los jueves, a las 18:20, la red de bibliotecas de la Universidad de Salamanca te informa sobre servicios bibliotecarios, fuentes de información y tecnologías participativas. El objetivo de Planeta Biblioteca es dar a conocer tanto los recursos de información disponibles en nuestra universidad como los servicios propios o externos que sean de utilidad para la comunidad bibliotecaria y universitarios en general.

Planeta Biblioteca llega a las 32.560 descargas, que ofrecen información sobre la profesión bibliotecaria a través delas ondas y en formato podcast. El equipo de trabajo de Planeta Biblioteca afirma que la radio es un medio excelente de comunicación para potenciar la visibilidad, la inserción en la comunidad y la acción de alfabetizadora de la biblioteca a través de las ondas.

Las bibliotecas están preparadas para el futuro (infografía)

Las bibliotecas están preparados para el futuro (infografía).

Ver Infografía completa

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Como la tecnología avanza también lo hacen las necesidades de los usuarios. Personas de todas las edades tienen computadoras, teléfonos inteligentes, y es una demanda casi habitual la idea de tener toda la información a su alcance. Las bibliotecas están ajustando sus líneas de comunicación para mantenerse al día con la tendencia de la tecnología y proporcionar a los usuarios la información que necesitan cuando la necesitan y lo más fácilmente posible.

La infografía de SenSource, una empresa que ofrece tecnologías innovadoras a las bibliotecas, incluye suficientes datos para probar el punto. El 69% de los estadounidenses utilizan las bibliotecas, con la llegada de la crisis económica el uso de  Internet y los ordenadores en bibliotecas se ha incrementado un 70%, y más de 30 millones de estadounidenses utilizan la biblioteca para buscar empleo.

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El 96% de las bibliotecas estadounidenses tiene un sitio web, y dos tercios usan Facebook (68%), Twitter (39%) y otras redes sociales para conectarse con sus usuarios y comunidades locales. El 88% promueve sus servicios a través de redes sociales, el 72% anuncia programas y servicios específicos a través de ellas, un 79% también oferta las novedades a través de estos medios a sus usuarios, y un 54% llega a nuevos usuarios en los medios sociales.

En Reino Unido un 76% de las bibliotecas ofrecen libros electrónicos, esta cifra estás cifras en Estados Unidos alcanzan el 95%. Y un 39% prestan también dispositivos eReader de lectura.

Además un creciente número de bibliotecas llegan a sus usuarios por medio de servicios móviles. Un 14% de las bibliotecas tienen sus web adaptadas al diseño móvil. Un 12% utiliza cóigos QR, y con un 7% de ellas que disponen de aplicaciones móviles propias para la consulta.

El principal obstáculo es el dinero.. Unos presupuestos mayores para el desarrollo permitirían la aplicación de estas tecnologías biblioteca mucho antes.

Las bibliotecas en la era digital : El “tercer lugar”

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El diseño tradicional de la biblioteca consistente en espacios con los libros dispuestos en nichos y estanterías abiertas, anima a la navegación aleatoria en busca de un libro, dando la ocasión de poder encontrar otros que en principio no buscábamos; y lo más importante se trata de un espacio igualitario y abierto a todos. Sin embargo, este canon de lo que ha sido una biblioteca durante siglo ha comenzado a ponerse en tela de juicio con la llegada de los recursos digitales, de este modo las bibliotecas en el siglo XXI están asumiendo este cambio mediante la redefinición de su misión y espacio orientándose principalmente a proporcionar acceso a las tecnologías de la información. En esta nueva situación los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente teniendo en cuenta el principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

 

Con la llegada de los recursos digitales a las bibliotecas van quedando atrás los días en que las bibliotecas eran puramente salas de lectura. Hoy en día las bibliotecas se están transformando en espacios versátiles, espacios polivalentes, que además de ofrecer todavía a la gente la oportunidad de acceder a una gran cantidad de materiales físicos de lectura, también proporcionan acceso a Internet, a dispositivos digitales, apoyo a las personas en la búsqueda de trabajo y aplicaciones móviles para facilitar el acceso a los recursos en línea; además de ofrecer oportunidades de aprendizaje en contextos informales, tales como espacios para reuniones y encuentros para el público en general, para grupos comunitarios y otras organizaciones locales. El cambio de concepto de lo que es una biblioteca en algún caso incluso ha llevado a algunas bibliotecas a un cambio de nombre, lo que es muy representativo de esta nueva situación,  es el caso de Wigan Central Libraryque ahora se llama Campus Wigan Life Centre, o la Oldham Library que ahora ha pasado a denominarse Oldham Library and Lifelong Learning Centre.

Recientemente la Biblioteca Pública de Nueva York empezó a transferir gran parte de su colección de investigación a un deposito que tiene en Nueva Jersey, además se pidió a un grupo de ingenieros rediseñar el espacio, eliminando parte de los estantes de la sala de lectura llamada “Rose Reading Room”. El plan consiste en transformar el interior de este edificio icónico de la calle 42, -cuya finalidad original era un espacio de almacenamiento para libros con un par de salas de lectura conectadas orientadas a los servicios de lectura- para convertirlo en un espacio más abierto. Todo ello con la consecuente protesta de los usuarios más eruditos y más conservadores de la NYPL. Esa decisión y la oposición a la reforma de parte de los usuarios es sólo un hito en la crisis de identidad de rápido desarrollo de las bibliotecas del siglo XXI.

Por su parte los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente abogando  al principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

Las nociones de alfabetizaciones digitales de JISC ofrece un punto de partida y una forma de trazar qué tipos de actividades digitales deberían proporcionar las bibliotecas a los niños y jóvenes. JISC sugiere que hay 5 capacidades clave que los estudiantes necesitan para vivir, aprender y trabajar en una sociedad digital:

– Dominio de las TIC (es decir, ser capaz de utilizar diferentes hardware y software)

– Datos de la Información y alfabetizaciones sobre medios de comunicación (es decir, el abastecimiento, la crítica y la gestión de la información digital y los medios de comunicación)

– El aprendizaje digital y autodesarrollo (es decir, la comprensión de cómo aprender a través de herramientas digitales y participar en el aprendizaje autodirigido)

– La creación digital, la innovación y la erudición (es decir, ser capaz de producir contenidos digitales, para contribuir a las fuentes de conocimiento / investigación digitales)

– La comunicación, la colaboración y la participación (es decir, el uso de herramientas digitales para trabajar y conectarse con otros y para poder contribuir a las tareas de grupo)

 

Developing students’ digital literacy de JISC

Estas cinco capacidades fortalecen el bienestar y la identidad digital de las personas. Aunque bien mirado durante décadas las bibliotecas venían siendo los únicos centros públicos que venían ofreciendo formación en torno a muchas de estas capacidades. Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso por igual a las oportunidades de educación y de formación, búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo en equipos públicos. Sin embargo, con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al desarrollo económico. La llegada de la era digital simplemente ha servido como catalizador de este impulso. En todo Estados Unidos, los bibliotecarios han estado experimentando con formas de ampliar esta misión con la apertura de los llamados “espacios maker” en las áreas físicas donde se han retirado las estanterías.

Si el acceso básico a Internet ya no es una novedad en las bibliotecas, se están introduciendo algunas tecnologías de vanguardia para proporcionar acceso en el sitio con el objetivo de poder ser utilizadas por todos para la creación, y menos para actividades más pasivas, como las que tradicionalmente han ofertado las bibliotecas como leer y ver. Las bibliotecas del futuro se orientaran más a aumentar su relevancia en los próximos años, teniendo en cuenta el aumento de la economía compartida, –también conocida como la economía social, o la economía de colaboración. Se trata de sistema económico sostenible en torno a la distribución de los activos humanos y físicos. Incluye la creación compartida, producción, distribución, comercio y consumo de bienes y servicios por parte de diferentes personas y organizaciones. La economía de compartir significa que en lugar de ser dueño de las cosas directamente, la gente paga para utilizarlas sólo cuando las necesita. En este sentido, algunas bibliotecas han comenzado a hospedar tecnologías de impresión bajo demanda (como la Espresso Book Machin) y talleres de escritura creativa, tratamiento de textos, formatos y sistemas de autopublicación.

Entre las tecnologías punta, el campus de Carolina del Norte, atrae la atención incluso de los turistas, los robots que buscan y localizan los libros de la biblioteca con un curioso sistema de almacenamiento similar a los parking de coches que ya vemos en algunas ciudades. Simplemente el usuario introduce su carnet e indica que libro quiere. El sistema en unos minutos le proporciona el documento solicitado.

Sistema robótico de almacenamiento libros de North Carolina State’s Hunt Library.

Otro ejemplo son los cuatro laboratorios de visualización MicroTilles que  permiten a los estudiantes y profesores compartir pantallas para colaborar en proyectos complejos que requieren utilizar varias imágenes, documentos, vídeos o sitios web de manera conjunta.

Laboratorios de visualización MicroTilles

En una escala más amplia, el proyecto recientemente lanzado de la Biblioteca Pública Digital de América (DPLA), que opera desde la Biblioteca Pública de Boston, tiene por objeto la construcción de una colección digital a nivel nacional de materiales históricos procedentes de todo el mundo de las bibliotecas y colecciones privadas, desde álbumes de fotos familiares a viejas cajas de cartas. Según el fundador Dan Cohen, la finalidad de DPLA es trabajar con las bibliotecas locales para recoger los materiales y tal vez con el tiempo para presentarlos en pantallas táctiles diseñadas para ayudar a los usuarios a explorar la historia de sus comunidades específicas en una perfecta comunión entre el mundo digital y físico.

Más allá de los sistemas de financiación pública, el modelo de biblioteca como intervención se desarrolla en los esfuerzos fringy con proyectos como las pequeñas bibliotecas libres en la calle donde los vecinos colocan cajas hechas con materiales reciclables con el objeto de compartir libros y lecturas con su comunidad.

Little Free Library

Una vuelta de tuerca más al concepto de biblioteca, que sea capaz de ser de utilidad para recoger viejas y nuevas tecnologías, desde máquinas de coser a las impresoras 3-D, y animar a los usuarios a desarrollar y compartir habilidades que no pueden ser practicadas a través de Internet, transformándose en un club social sin libros, es lo que define a la biblioteca como incubadora de proyectos para promover una visión diferente, -aunque de ninguna manera incompatible entre el concepto tradicional de biblioteca y el del “tercer lugar”, que se utiliza como siempre se han utilizado las bibliotecas, pero también como el hospital del alma y el parque temático de la imaginación. De este modo las bibliotecas sobrevivirán solamente si las comunidades a las que sirven quieren y necesitan que lo hagan.

Bibliografía consultada

Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013

What Will Become of the Library? How it will evolve as the world goes digital. By Michael Agresta

What is the role of libraries in the digital world.  Written by Hayley Trowbridge, Director of wehearttech C.I.C.

Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013

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Biblioteca pública al lado del mar en la bahía de Bohai (China)

 
 

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Se trata de un proyecto de Vector Architects. Una biblioteca en la costa situada en la Bahía de Bohai, a tres horas en coche de Pekín. la instalación forma parte de una zona de vacaciones que tiene como objetivo proporcionar un estilo de vida más tranquilo que el disponible en la metrópoli.

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Situada casi en el misma agua, hecha con materiales de hormigón, pizarra, bambú laminado y bloques de vidrio, los espacios dentro de la estructura están cuidadosamente diseñadas para contener una relación única con el mar, la luz natural, y el viento, utilizando cada uno de estos elementos en diversos grados para dar vida a los espacios.

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La biblioteca alberga una amplia zona de lectura abierta, un espacio de meditación, salas multifuncionales de actividades, bar y zona de descanso.

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Zona exterior

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El área de la lectura es el espacio más grande del edificio, comprende dos alturas con una serie escalonada de mesas y sillas para que la vista al mar se disfrute desde cualquier lugar de la biblioteca. En la planta baja, dispone de una serie de paredes de cristal con ventanas oscilovatientes de pivote, para que entre la brisa del mar en los días de buen tiempo, mientras que por encima de ellas se encuentra una gran franja de ventanas fijas para contemplar las vistas desde el nivel superior. La cubierta cuenta con arcos de acero y hormigón que atraviesan de este a oeste  ininterrumpidas por columnas, que canalizan el espacio hacia el mar con pequeñas aberturas ovales que salpican la azotea permitiendo la entrada de la luz y ventilación natural.

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Sala de lectura

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La sala de meditación es mucho más modesta en tamaño y se encuentra en el piso superior al lado de la zona de lectura. En contraste con el espacio de lectura, el área de meditación sólo contiene dos pequeñas ventanas de 30 cm de ancho, más orientadas a controlan la cantidad y calidad de luz que entra en el espacio que para contemplar el mar, de modo que cada ranura y la imperfección creada por una serie de líneas intensas en las paredes hacen que la luz de este espacio cambie los estados de ánimo durante todo el día, aprovechando las cualidades de la luz en el amanecer y la puesta del sol, lo permite que el visitante pueda percibir los cambios de la luz y el sonido del mar.

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Zona de meditación

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La sala de actividades, aunque en la misma estructura, está separada por un muro de hormigón angular que se abre hacia el océano. Como un espacio flexible y abierto, la sala de actividades es capaz de albergar una gran variedad de eventos, sin inmiscuirse en la tranquilidad y la serenidad de la zona de lectura o en el espacio de meditación.

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Sala de actividades

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