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Una mirada jurídica poliédrica a la normativa europea sobre inteligencia artificial

Estupiñán Cáceres, Rosalía; Fonticiella Hernández, Beatriz; Ojeda Tacoronte, Carolina J. Una mirada jurídica poliédrica a la normativa europea sobre inteligencia artificial. Madrid: Dykinson, 2025.

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El libro examina de forma multidisciplinar la reciente normativa europea sobre inteligencia artificial, especialmente el Reglamento (UE) 2024/1689 sobre IA y la Directiva (UE) 2024/2853 relativa a la responsabilidad por daños causados por productos defectuosos.

La irrupción de la inteligencia artificial en nuestra sociedad ha generado un profundo impacto jurídico que exige respuestas normativas claras y adaptadas. Esta obra colectiva ofrece un análisis crítico y multidisciplinar del nuevo Reglamento (UE) 2024/1689 sobre inteligencia artificial, así como de la reciente Directiva (UE) 2024/2853 sobre responsabilidad por daños causados por productos defectuosos. Fruto del Congreso celebrado en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en 2024, el libro reúne aportaciones de destacados expertos que abordan los retos que plantea la IA en distintos ámbitos del Derecho: administrativo, penal, laboral, mercantil, constitucional, entre otros.

Se abordan los retos legales que plantea la IA en distintos ámbitos del Derecho —administrativo, penal, laboral, mercantil, constitucional entre otros— analizando aspectos como:

  • la gobernanza de la IA, es decir las instituciones, mecanismos de control, obligaciones reguladoras;
  • la protección de los derechos fundamentales frente al uso de IA;
  • el impacto de la IA en mercados financieros;
  • su utilización en procesos judiciales;
  • y los desafíos en materia de responsabilidad civil y compliance

Una obra esencial para comprender el alcance e implicaciones de las nuevas normativas europeas sobre inteligencia artificial.

Anthropic acuerda pagar 1.500 millones de dólares a autores por uso no autorizado de libros en IA

Knibbs, Kate. «Anthropic Agrees to Pay Authors at Least $1.5 Billion in AI Copyright SettlementWIRED, 5 de septiembre de 2025. https://www.wired.com/story/anthropic-settlement-lawsuit-copyright/

Anthropic, la empresa estadounidense de inteligencia artificial creadora del chatbot Claude, ha acordado pagar 1.500 millones de dólares para resolver una demanda colectiva presentada por autores cuyos libros fueron utilizados sin autorización para entrenar su modelo de IA.

Este acuerdo, aún pendiente de aprobación judicial, constituye el mayor pago por infracción de derechos de autor en la historia de Estados Unidos.

Los demandantes, entre ellos Andrea Bartz, Charles Graeber y Kirk Wallace Johnson, acusaron a Anthropic de descargar millones de libros desde sitios pirata como Library Genesis y Pirate Library Mirror, vulnerando los derechos de autor de los creadores. Aunque la justicia había establecido previamente que usar libros adquiridos legalmente para entrenar inteligencia artificial podía considerarse un uso legítimo, la demanda continuó debido al uso de material obtenido ilegalmente.

El acuerdo estipula que cada autor recibirá aproximadamente 3.000 dólares por obra, cubriendo unas 465.000 obras en total. Anthropic también se comprometió a destruir las copias pirata almacenadas, sin admitir responsabilidad legal. Sin embargo, el juez William Alsup expresó dudas sobre la falta de detalles del acuerdo y solicitó información adicional antes de la audiencia prevista para el 25 de septiembre de 2025.

Este caso es un precedente importante en la regulación del uso de contenido protegido por derechos de autor para entrenar modelos de inteligencia artificial, con implicaciones significativas para otras compañías tecnológicas que desarrollan herramientas de IA.

Perplexity AI compartirá los ingresos por búsquedas con los editores

Perplexity AI to Share Search Revenue with Publishers.Tech Xplore, 27 de agosto de 2025. https://techxplore.com/news/2025-08-perplexity-ai-revenue-publishers.html

Perplexity AI implementará un novedoso modelo de reparto de ingresos, mediante el cual comenzará a pagar a los medios de comunicación cuyas publicaciones sean utilizadas por su navegador o asistente de IA para responder consultas de usuario.

Como parte de este enfoque, la empresa ha reservado un fondo inicial de 42,5 millones de dólares que se destinará a compensar a los editores cuyas páginas web sean visitadas o citadas, o cuyos contenidos sean utilizados por agentes inteligentes de IA.

Este modelo se sostiene gracias a una nueva suscripción llamada Comet Plus, con un costo mensual de 5 dólares, que también estará incluida en los planes Pro y Max de Perplexity

La estructura de reparto de ingresos es clara: el 80 % de los ingresos de Comet Plus irá directamente a los editores, mientras que el 20 % restante cubrirá los costes de computación necesarios para mantener la infraestructura IA

Además, el sistema de distribución de los fondos se basa en tres tipos de interacciones generadas por la IA: visitas humanas, citas en búsquedas de IA y acciones realizadas por agentes.

Este anuncio llega en un contexto de crecientes tensiones entre las empresas de inteligencia artificial y los medios, muchos de los cuales acusan a los sistemas de IA de consumir contenido sin remunerar a sus creadores ni generar tráfico real a sus sitios web

La introducción de Comet Plus parece ser una respuesta concreta a estas preocupaciones, además de una estrategia para fomentar la colaboración en lugar de enfrentamientos legales

Recuperar la propiedad académica del sistema de comunicación científica: retos y oportunidades para las universidades.

European University Association. 2025. “Reclaiming Academic Ownership of the Scholarly Communication System: Challenges and Opportunities for Universities.” Briefing, 5 junio 2025.

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El informe parte del diagnóstico de que el sistema actual de comunicación académica está profundamente arraigado en modelos tradicionales que han dejado de alinearse con la misión original de las universidades: compartir, preservar y reproducir conocimiento público. Se subraya que este sistema actual genera costes elevados, entorpece la difusión del conocimiento y pone en riesgo valores esenciales como la transparencia, la equidad y la integridad académica.

En este contexto, el documento plantea que las universidades tienen una oportunidad singular para “reclamar la propiedad académica” del sistema de comunicación científica. Esto implica no solo reformar la manera en que se publica y distribuye el conocimiento, sino también redefinir roles, infraestructuras y estrategias institucionales en consonancia con los valores académicos y las necesidades sociales.

Se identifican seis dimensiones clave que las universidades deben considerar si desean liderar esa transformación:

  1. Evaluar críticamente el gasto en servicios comerciales de publicación: se invita a las instituciones a analizar cuánto invierten en suscripciones caras a editoriales privadas y valorar alternativas más sostenibles económicamente y más alineadas con Open Access.
  2. Fortalecer los servicios de publicación institucional: promover infraestructuras internas (repositorios institucionales, revistas gestionadas por bibliotecas o centros de investigación) permite recuperar control sobre los procesos editoriales.
  3. Fomentar la cooperación con actores clave: el briefing aboga por colaborar estrechamente con investigadores, bibliotecarios, editores comunitarios y entidades como cOAlition S o DIAMAS, en proyectos que promuevan modelos de Open Access sostenible.
  4. Impulsar la reforma de la evaluación académica: se subraya la urgencia de sustituir métricas nocivas (como el factor de impacto) por criterios que reconozcan la publicación abierta, la calidad real y la colaboración, en línea con iniciativas como CoARA.
  5. Visibilizar y defender el conocimiento público y no comercial: el briefing destaca la necesidad de promover la percepción de que la investigación académica es un bien colectivo que debe ser accesible y gestionado por la comunidad académica.
  6. Aprovechar el impulso político y social actual: con el crecimiento del apoyo institucional a la ciencia abierta y regulaciones favorables en Europa, las universidades pueden aprovechar esta coyuntura para avanzar reformas estructurales del sistema editorial.

Por lo tanto, urge a las universidades a actuar, no como meras usuarias o consumidoras del sistema de comunicación académica, sino como agentes activos que lideren su transformación. Para ello, se requiere introspección crítica, inversión estratégica, alianzas responsables y una visión clara de justicia y transparencia. Este mensaje está en plena consonancia con la Open Science Agenda 2025 de la EUA y el marco del proyecto DIAMAS para fortalecer los modelos institucionales de publicación Diamond OA

El impacto de la inteligencia artificial generativa en el periodismo: relaciones entre plataformas y editores según el informe Journalism Zero

Brown, Peter, y Klaudia Jaźwińska. 2025. Journalism Zero: How Platforms and Publishers Are Navigating AI. Tow Center for Digital Journalism, Columbia Journalism School. https://towcenter.columbia.edu/sites/towcenter.columbia.edu/files/content/Journalism%20Zero_%20How%20Platforms%20and%20Publishers%20are%20Navigating%20AI.pdf.

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La inteligencia artificial generativa está reconfigurando las relaciones entre las plataformas tecnológicas y los medios de comunicación.

Este documento se enmarca dentro de una línea de investigación que el Tow Center lleva desarrollando desde 2015, la cual ya había señalado en 2019, en su informe “The End of an Era”, que la estrategia dominante en la era de las redes sociales —la de depender de plataformas como Facebook, Twitter o Google para llegar a las audiencias— había sido errónea para el periodismo.

Con la llegada de ChatGPT y otras herramientas de IA generativa, se marca un nuevo punto de inflexión en esta relación. El informe destaca que estas tecnologías se están integrando en el periodismo de múltiples maneras. Por un lado, están siendo usadas en tareas internas y de apoyo, como el análisis de grandes volúmenes de datos, la generación de titulares y resúmenes, la traducción de contenidos, la adaptación de formatos o la redacción de informes y publicaciones para redes sociales. Este uso, aunque significativo, no es el foco principal del estudio.

El núcleo del informe se centra más bien en una cuestión polémica y estructural: el uso de contenido periodístico ya publicado —sin autorización— para entrenar los modelos de lenguaje que dan vida a estas herramientas. Un ejemplo destacado es el del periódico The New York Times, cuyo contenido representó un 1,2 % de una versión recreada del conjunto de datos que entrenó ChatGPT-2. Los modelos generativos como Perplexity prometen ofrecer respuestas instantáneas con fuentes citadas, sin necesidad de que el usuario acceda a las páginas originales, lo que mina los modelos de negocio de los medios al reducir el tráfico hacia sus sitios web.

Esta dinámica representa un giro sustancial respecto a la era de las redes sociales. Si bien en esa etapa las plataformas dependían del contenido de los medios para atraer usuarios —y los medios esperaban obtener a cambio visitas y visibilidad—, en esta nueva era las plataformas usan los contenidos periodísticos directamente como materia prima para entrenar sus modelos y, posteriormente, los integran en productos que muchas veces sustituyen la visita directa a los medios.

El informe señala que las compañías tecnológicas necesitan datos verificados y confiables para entrenar sus modelos, y que el periodismo profesional cumple perfectamente con ese requisito. Jessica Lessin, fundadora de The Information, lo resume con contundencia: “Resulta que las noticias precisas y bien escritas son una de las fuentes más valiosas para estos modelos, que han estado absorbiendo la producción intelectual humana sin permiso”.

¿Qué es la propiedad digital?: en la era digital la propiedad debe significar algo

Carta

El 7 de mayo de 2025, la organización Public Knowledge, junto con otras 16 entidades defensoras del interés público, los derechos del consumidor y las bibliotecas, envió una carta al presidente de la Comisión Federal de Comercio (FTC), Andrew Ferguson, solicitando que se establezcan reglas claras sobre lo que significa ser propietario de bienes digitales.

Las organizaciones sostienen que “la propiedad debe significar algo en la era digital” y que si una transacción no incluye los derechos esenciales de uso, conservación y transferencia, no debería promocionarse como una venta. Denuncian que muchas plataformas digitales anuncian “ventas” cuando en realidad solo ofrecen licencias revocables, sin informar claramente al consumidor hasta después de la compra, lo que consideran una distorsión de las expectativas tradicionales sobre la propiedad.

La carta propone que la FTC defina legalmente qué constituye una “venta digital” e incluya tres derechos fundamentales:

  • Derecho de uso: acceso continuo al producto digital, incluso si la tienda cierra o el servicio finaliza.
  • Derecho de conservación: posibilidad de respaldar, reparar o archivar el producto adquirido, incluso sin soporte oficial.
  • Derecho de transferencia: libertad para regalar, prestar, revender o legar el bien digital, tal como se hace con objetos físicos.

Finalmente, las organizaciones aclaran que no buscan prohibir los modelos de licencia, pero sí exigen que no se etiquete como «venta» aquello que no garantiza estos derechos, en aras de la transparencia, honestidad y recuperación de la confianza del consumidor en los mercados digitales.

Guía de Propiedad Intelectual para proyectos de digitalización de patrimonio bibliográfico

Grupo de Trabajo Estratégico para la Estrategia Nacional de Digitalización Consejo de Cooperación Bibliotecaria, «Guía de Propiedad Intelectual para proyectos de digitalización de patrimonio bibliográfico», 5 de diciembre de 2024, https://hdl.handle.net/10421/9273.

Siendo la legislación sobre propiedad intelectual muy amplia y variada, el presente documento se centra, y deja de lado lo demás, en aquellos aspectos de la propiedad intelectual, entendida en un sentido amplio, que están relacionados con los proyectos de digitalización de materiales bibliográficos como fondos impresos o manuscritos, materiales gráficos o cartográficos, partituras, grabaciones sonoras, vídeos, etc. En definitiva, aquellos materiales que suelen conservarse en las bibliotecas.

Defensa de la libertad intelectual: estructuración y enfoque de los esfuerzos bibliotecarios (IFLA)

Championing Intellectual Freedom – Structuring and Focusing Library Efforts. The Hague: IFLA, 2024

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La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) ha trabajado durante años a través de su Comité Asesor sobre la Libertad de Acceso a la Información y la Libertad de Expresión (FAIFE), promoviendo debates internacionales y fortaleciendo la labor de las bibliotecas en la defensa de la libertad intelectual.

La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) ha desempeñado un papel clave en la promoción de la libertad intelectual a través de su Comité Asesor sobre la Libertad de Acceso a la Información y la Libertad de Expresión (FAIFE). Este comité ha liderado discusiones internacionales y proporcionado un espacio donde las bibliotecas pueden analizar su labor en la defensa de estos principios dentro de sus contextos locales. El objetivo es fortalecer la capacidad de las bibliotecas, tanto en su trabajo diario como en sus esfuerzos de incidencia, para proteger la libertad intelectual.

El informe destaca que existen múltiples maneras en que las bibliotecas y asociaciones pueden trabajar para defender la libertad intelectual. Esto incluye desde definir quién lidera las iniciativas, hasta qué actividades se priorizan y qué aspectos específicos de la libertad intelectual se abordan. Estas actividades pueden ir desde la vigilancia y apoyo a miembros que enfrentan desafíos relacionados con la censura o el acceso restringido a información, hasta la producción de guías, materiales educativos y campañas de defensa.

Uno de los hallazgos clave del informe es que, independientemente de la región o del tamaño de una asociación, siempre hay ejemplos de movilización en torno a la libertad intelectual. Esto demuestra que cualquier biblioteca o asociación puede contribuir significativamente a esta causa, independientemente de sus recursos o alcance. La participación de asociaciones de diversas escalas y contextos refuerza la idea de que la defensa de la libertad intelectual no es exclusiva de las grandes organizaciones, sino que está al alcance de todos.

El informe también presenta una amplia gama de materiales y referencias útiles para bibliotecas, asociaciones y otras organizaciones que deseen fortalecer su trabajo en esta área. Estos recursos incluyen guías, estudios de casos y herramientas que pueden ser adaptadas y utilizadas en diferentes contextos. Al compartir estas experiencias y materiales, la IFLA busca facilitar la colaboración global y fomentar prácticas efectivas en la promoción de la libertad intelectual.

El análisis se basa en una encuesta reciente dirigida a asociaciones bibliotecarias y otros actores clave. Esta encuesta proporciona una visión general del tipo de actividades que las bibliotecas llevan a cabo, destacando tanto los esfuerzos reactivos para responder a desafíos específicos como las acciones proactivas destinadas a fortalecer la conciencia y la defensa de estos derechos fundamentales.

En última instancia, este informe subraya la importancia de las bibliotecas como guardianas de la libertad de expresión y el acceso a la información. Su labor no solo se limita a ofrecer recursos y servicios informativos, sino que también incluye la defensa activa de los derechos fundamentales relacionados con la información. Esto posiciona a las bibliotecas como actores esenciales en la construcción de sociedades más libres, informadas y resilientes frente a la censura y las restricciones al acceso.

Este informe, al brindar una visión clara de las iniciativas actuales y al ofrecer herramientas prácticas, reafirma el compromiso de la IFLA y las bibliotecas en general de proteger y promover la libertad intelectual como un derecho indispensable en el mundo contemporáneo.

Los editores se unen a una coalición mundial para condenar el robo de la autoría por parte de las empresas tecnológicas para la alimentación de la IA generativa

«Publishers Join with Worldwide Coalition to Condemn the Theft of Creative and Intellectual Authorship by Tech Companies for Generative AI Training – AAP», 22 de octubre de 2024.

Fuente

El 22 de octubre de 2024, la Asociación de Editores de Estados Unidos (AAP) se unió a una coalición global formada por más de 10.000 creadores, incluidos autores, músicos, actores, artistas y fotógrafos, para denunciar el uso indebido de obras creativas e intelectuales por parte de grandes empresas tecnológicas para entrenar sus modelos de IA generativa. Esta práctica, según la coalición, implica la copia, ingestión y regeneración de obras como libros, periódicos, canciones y otras expresiones artísticas sin el consentimiento de sus creadores, lo que representa una violación de los principios fundamentales de derechos de autor.

Los modelos de IA generativa, que permiten a los usuarios acceder a herramientas avanzadas que pueden producir contenido nuevo basado en información previamente existente, se han vuelto muy populares en el ámbito de los consumidores. Sin embargo, según la coalición, estas tecnologías no podrían existir sin las obras originales de creadores humanos, cuyas producciones han sido utilizadas sin autorización en el desarrollo de estos sistemas. El uso indebido de dichas obras pone en peligro la propiedad intelectual de los creadores, quienes invierten tiempo, esfuerzo y recursos en generar contenido original.

La AAP, junto con otros socios de la coalición, ha hecho un llamado a los gobiernos y tribunales de todo el mundo para que refuercen los principios esenciales de los derechos de autor, argumentando que cualquier reproducción o creación de obras derivadas debe contar con el consentimiento explícito de los creadores. Estos derechos no solo protegen a los autores, sino que también garantizan la continuidad de las industrias creativas, que son esenciales para el desarrollo de la cultura y la educación.

Maria A. Pallante, presidenta y CEO de la AAP, destacó que los creadores trabajan al servicio del público global, buscando educar, informar e inspirar, mientras que las empresas tecnológicas están utilizando sus obras para generar ganancias sin regulación ni autorización. Pallante también enfatizó que las colaboraciones tecnológicas son valiosas para la industria editorial, pero deben basarse en acuerdos legales y respetuosos, no en la explotación sin control de obras ajenas.

Este es un momento crítico en el desarrollo de políticas sobre inteligencia artificial a nivel global, y los autores, junto con sus editores, exigen que se respeten los derechos de autor para proteger sus contribuciones y su trabajo. La coalición busca asegurar que las políticas de IA generativa tomen en cuenta los derechos de los creadores y establezcan mecanismos claros para la concesión de licencias y el respeto a las obras protegidas por derechos de autor.

Problemas legales y de propiedad en torno a los productos generados por la inteligencia artificial (IA)

«Who Owns AI’s Output? – Communications of the ACM», 4 de octubre de 2024, https://cacm.acm.org/news/who-owns-ais-output/.

El artículo “Who Owns AI’s Output?” de Logan Kugler, explora los problemas legales y de propiedad en torno a los productos generados por la inteligencia artificial (IA). En un contexto en el que la IA generativa ha avanzado rápidamente en los últimos años, surgen preguntas sobre quién posee los derechos de autor o patentes de las creaciones de IA, como textos, imágenes, videos, audio y código.

Los diferentes países abordan de manera distinta la cuestión de la propiedad de las obras generadas por IA. En los Estados Unidos, la ley es estricta y no permite otorgar derechos de autor o patentes a obras creadas únicamente por IA. Se requiere la intervención significativa de un ser humano para que se otorgue protección a través de estos mecanismos legales. Sin embargo, otros países como el Reino Unido y Sudáfrica tienen leyes más flexibles que permiten, en algunos casos, la protección de obras generadas por IA.

Otro problema destacado en el artículo es el uso de datos protegidos por derechos de autor para entrenar a los modelos de IA. La mayoría de los sistemas de IA se entrenan utilizando grandes volúmenes de datos, a menudo sin el consentimiento del creador original. Esto ha generado múltiples demandas, como la presentada por el New York Times contra OpenAI, acusando a la compañía de usar su contenido sin permiso para entrenar ChatGPT.

En respuesta a estos desafíos, algunos países, como la Unión Europea, han implementado regulaciones más estrictas para controlar cómo se utilizan los datos protegidos en el entrenamiento de IA. Por otro lado, Japón ha adoptado un enfoque más permisivo, permitiendo el uso de materiales protegidos para el entrenamiento de IA bajo excepciones amplias a la ley de derechos de autor.

El artículo concluye que las regulaciones sobre IA están evolucionando rápidamente, pero presentan grandes retos para los legisladores debido a la velocidad con la que avanza la tecnología. A medida que los países tratan de equilibrar la protección de los derechos de autor y fomentar la innovación tecnológica, es probable que se vean más cambios en las leyes y normativas sobre la propiedad de los productos generados por IA.